Resumen
Regresar a China siempre es regresar a otro lugar, dice Julio Ceballos en “El calibrador de estrellas”. China es inabarcable. No por su tamaño, ni por su población, ni por su historia, aunque también por todos esos factores. China parece desdoblarse sobre sí misma del mismo modo que de cualquier callejón sin salida aparente surge una ciudad completa bullendo vida y actividad.
Los siguientes textos no pretenden abarcar China, pero sí aspiran a ponerla en contexto, a proyectarla en el mundo desde distintos aspectos. El Imperio del Centro no utiliza solo su poder gravitacional, extiende también sus tentáculos desde el poder de la tecnología y de la economía, desde el ámbito diplomático, desde el poder duro de su modernizado Ejército Popular de Liberación y desde el poder blando de su creatividad.
Hemos evitado de forma consciente presentar a China con un capítulo generalista. China no necesita presentación. Ni es, como decíamos, abarcable en un capítulo.