Resumen
Los grandes cambios inéditos en un siglo continúan acelerándose, mientras que el déficit de paz, el déficit de desarrollo, el déficit de seguridad y el déficit de gobernanza se superponen y entrelazan. El Pensamiento Diplomático de Xi Jinping, como importante logro teórico de la adaptación y desarrollo del marxismo al contexto chino contemporáneo en el ámbito de la diplomacia, proporciona la orientación fundamental para comprender la posición de China como gran potencia y sus propuestas para la gobernanza global. Tomando como perspectiva teórica el Pensamiento Diplomático de Xi Jinping, el presente trabajo expone sistemáticamente las innovaciones conceptuales y las contribuciones prácticas de la diplomacia de gran potencia con características chinas en tres dimensiones: la promoción de la transformación de la gobernanza global, la gestión de las relaciones entre grandes potencias y la articulación entre seguridad y desarrollo.
En la dimensión de la transformación de la gobernanza global, la construcción de una comunidad del futuro compartido para la humanidad constituye la concepción central, mientras que las cuatro grandes iniciativas globales —desarrollo, seguridad, civilización y gobernanza— conforman un sistema orgánico en el que “el desarrollo constituye el objetivo, la seguridad la garantía, la civilización el vínculo y la gobernanza el soporte”. La Iniciativa para la Gobernanza Global de la Inteligencia Artificial, la Organización Mundial de Datos y otros mecanismos derivados, junto con plataformas prácticas como la construcción conjunta de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, reflejan la contribución institucional de China al impulso de una gobernanza global más justa y razonable.
En la dimensión de las relaciones entre grandes potencias, mediante un análisis sistemático de la diplomacia entre los líderes de China y Estados Unidos —particularmente el establecimiento de una “relación sino-estadounidense de estabilidad estratégica constructiva”—, de la asociación estratégica integral China-Rusia en la nueva era, así como de las relaciones entre China y la Unión Europea y sus Estados miembros, el estudio revela los principios fundamentales de la diplomacia de gran potencia con características chinas: no alineamiento, no confrontación y no dirigirse contra terceros países, así como su función equilibradora dentro de un mundo multipolar.
En la dimensión de la seguridad y el desarrollo, la concepción holística de la seguridad nacional, centrada en la seguridad del pueblo y abarcando más de veinte ámbitos de seguridad tradicionales y no tradicionales, enfatiza la articulación entre seguridad propia y seguridad común, constituyendo la base teórica de la participación china en la gobernanza global de la seguridad.
El presente estudio sostiene que China, como gran potencia responsable, mantiene firmemente los principios de confianza y autosuficiencia, apertura e inclusión, equidad y justicia, así como cooperación y beneficio mutuo. A través de la modernización china, el país ofrece nuevas oportunidades al mundo, mientras que las cuatro grandes iniciativas globales y la práctica de una diplomacia integral de gran potencia demuestran de manera convincente la viabilidad real de la propuesta china, permitiendo a China desempeñar de forma continua un papel clave como fuerza de paz, estabilidad y progreso en medio de las transformaciones globales.