{"id":814,"date":"2025-12-24T07:43:51","date_gmt":"2025-12-24T07:43:51","guid":{"rendered":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/?page_id=814"},"modified":"2025-12-24T07:43:51","modified_gmt":"2025-12-24T07:43:51","slug":"cedeao-50-anos-despues-de-la-retirada-de-la-aes-a-la-recomposicion-del-orden-regional-en-africa-occidental","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/cedeao-50-anos-despues-de-la-retirada-de-la-aes-a-la-recomposicion-del-orden-regional-en-africa-occidental\/","title":{"rendered":"CEDEAO, 50 a\u00f1os despu\u00e9s: de la retirada de la AES a la recomposici\u00f3n del orden regional en \u00c1frica Occidental"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\">BEATRIZ DE LE\u00d3N COBO<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Universidad Francisco de Vitoria, Espa\u00f1a<\/p>\n\n\n\n<p>Title: ECOWAS, 50 Years on: From the Withdrawal of the EWA to the Reshaping of the Regional Order in West Africa<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Resumen:<\/strong> En su quincuag\u00e9simo aniversario, la CEDEAO se enfrenta a una crisis que redefine el equilibrio regional en \u00c1frica Occidental: la retirada de Mal\u00ed, Burkina Faso y N\u00edger y la consolidaci\u00f3n paralela de la Alianza de Estados del Sahel (AES). El art\u00edculo sostiene que esta ruptura no es un hecho aislado, sino el resultado de un desajuste persistente entre un marco normativo ambicioso de democracia, gobernanza y prevenci\u00f3n de conflictos, y una capacidad de implementaci\u00f3n limitada en un contexto de violencia yihadista transfronteriza, fragilidad estatal y golpes de Estado recurrentes. Este desajuste se traduce en impactos sobre la coordinaci\u00f3n antiterrorista, la movilidad regional y la gobernanza econ\u00f3mica. De cara a una recomposici\u00f3n viable, el art\u00edculo propone reformas orientadas a recuperar legitimidad mediante la renovaci\u00f3n democr\u00e1tica, la seguridad humana, una gobernanza regional m\u00e1s inclusiva y el reequilibrio de asociaciones externas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Palabras clave:<\/strong> \u00c1frica Occidental; CEDEAO; AES; UEMOA; Integraci\u00f3n regional; Seguridad transfronteriza; Golpes de Estado; Sanciones; Soberan\u00eda; Legitimidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Abstract:<\/strong> On its fiftieth anniversary, ECOWAS faces a crisis that is redefining the regional balance in West Africa: the withdrawal of Mali, Burkina Faso and Niger and the parallel consolidation of the Alliance of Sahel States (AES). The article argues that this rupture is not an isolated event, but the result of a persistent mismatch between an ambitious normative framework of democracy, governance and conflict prevention, and limited implementation capacity in a context of cross-border jihadist violence, state fragility and recurrent coups d&#8217;\u00e9tat. This mismatch translates into impacts on counter-terrorism coordination, regional mobility and economic governance. Looking ahead to a viable reconfiguration, the article proposes reforms aimed at restoring legitimacy through democratic renewal, human security, more inclusive regional governance and the rebalancing of external partnerships.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Keywords:<\/strong> West Africa; ECOWAS; AES; UEMOA; Regional integration; Cross-border security; Coups d&#8217;\u00e9tat; Sanctions; Sovereignty; Legitimacy.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para citar este art\u00edculo\/To cite this article:<\/strong> Beatriz de Le\u00f3n Cobo, &lt;&lt;CEDEAO, 50 a\u00f1os despu\u00e9s: de la retirada de la AES a la recomposici\u00f3n del orden regional en \u00c1frica Occidental>>, <em>Revista de Estudios en Seguridad Internacional<\/em>, Vol. 11, No. 2, (2025), pp. 87-103. DOI: <a href=\"http:\/\/dx.doi.org.10.18847\/1.22.7\">http:\/\/dx.doi.org.10.18847\/1.22.7<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n: cincuenta a\u00f1os de integraci\u00f3n en crisis<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde su creaci\u00f3n el 28 de mayo de 1975 en Lagos (Nigeria), la organizaci\u00f3n intergubernamental de \u00c1frica Occidental, conocida en franc\u00e9s como CEDEAO (Communaut\u00e9 Economique des Etats de l\u2019Afrique de l\u2019Ouest) y en ingl\u00e9s como ECOWAS (Economic Community of West African States), se ha impuesto como una de las organizaciones regionales m\u00e1s din\u00e1micas del continente africano. Concebida en un principio como un marco de cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica para fomentar la cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica y comercial mediante la supresi\u00f3n gradual de las barreras arancelarias y la creaci\u00f3n de un mercado com\u00fan de \u00c1frica Occidental, la CEDEAO ha ampliado progresivamente su \u00e1mbito de actuaci\u00f3n a cuestiones relevantes en materia de seguridad, democracia y derechos humanos, convirti\u00e9ndose en una estructura de integraci\u00f3n subregional de referencia en \u00c1frica. De 15 miembros a 12 (con la retirada de Burkina Faso, Mal\u00ed y N\u00edger),<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a> la organizaci\u00f3n se ha esforzado por promover la libre circulaci\u00f3n de personas y mercanc\u00edas, la armonizaci\u00f3n de las pol\u00edticas econ\u00f3micas y la prevenci\u00f3n y resoluci\u00f3n de conflictos. Sin embargo, en los \u00faltimos a\u00f1os, la CEDEAO atraviesa una crisis existencial que cuestiona su viabilidad a largo plazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los episodios m\u00e1s destacados de esta crisis sigue siendo, hasta la fecha, la retirada conjunta de Mal\u00ed, Burkina Faso y N\u00edger, reunidos desde el 16 de septiembre de 2023 en una agrupaci\u00f3n denominada Alianza de Estados del Sahel (abreviada AES). Considerada en un primer momento como un bloque de defensa mutua con el objetivo de contrarrestar una potencial intervenci\u00f3n militar de la CEDEAO, la alianza se ha transformado en una confederaci\u00f3n basada en los siguientes principios: respeto de la soberan\u00eda y la integridad territorial de los Estados; no agresi\u00f3n entre los Estados confederados; prohibici\u00f3n de todas las medidas coercitivas; solidaridad entre los Estados confederados; salvaguarda y defensa de los intereses de las poblaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta salida, oficializada en enero de 2024, simboliza una profunda ruptura, no solo con una organizaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n con una determinada visi\u00f3n de la integraci\u00f3n de \u00c1frica Occidental. Con este gesto, los reg\u00edmenes militares actualmente en el poder en estos tres pa\u00edses pretenden manifestar su rechazo a una CEDEAO que consideran instrumentalizada y politizada percibida como insuficientemente aut\u00f3noma frente a intereses externos, en particular los de Francia.<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>El ca\u00f3tico contexto de seguridad, marcado por la proliferaci\u00f3n de grupos terroristas y los resultados dispares de las estrategias de intervenci\u00f3n contra el terrorismo, encabezadas por la misi\u00f3n francesa Barkhane y la Misi\u00f3n Multidimensional Integrada de Estabilizaci\u00f3n de las Naciones Unidas en Mal\u00ed (MINUSMA), ha favorecido el surgimiento de discursos soberanistas por parte de los militares que han llegado al poder en Burkina Faso, Mal\u00ed y N\u00edger mediante golpes de Estado. Estos denuncian la ineficacia de la CEDEAO a la hora de apoyar a los Estados que se enfrentan a una guerra asim\u00e9trica contra los grupos yihadistas. La imposici\u00f3n de sanciones econ\u00f3micas y diplom\u00e1ticas a estos reg\u00edmenes militares tras los golpes de Estado, en particular el de N\u00edger ha sido percibida como una forma de guerra econ\u00f3mica contra pa\u00edses fragilizados y ha acentuado su desconfianza hacia la organizaci\u00f3n subregional no solo de sus l\u00edderes, sino tambi\u00e9n de sus poblaciones (Thurston, 2024).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta crisis abierta plantea numerosas preguntas: \u00bfSigue la CEDEAO en condiciones de asumir su papel integrador en un espacio tan fragmentado? \u00bfEs la retirada de la AES un fen\u00f3meno secundario o el signo de una profunda recomposici\u00f3n de la arquitectura regional? \u00bfY la Uni\u00f3n Econ\u00f3mica y Monetaria de \u00c1frica Occidental (UEMOA)? \u00bfQu\u00e9 futuro le espera a la unidad de \u00c1frica Occidental ante el repliegue identitario, el auge del militarismo y la erosi\u00f3n de los valores democr\u00e1ticos? \u00bfPuede la CEDEAO reformarse para recuperar la confianza perdida y hacer frente a los m\u00faltiples retos de la regi\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>Todas estas preguntas requieren analizar de forma rigurosa y anal\u00edtica la crisis que atraviesa la CEDEAO, tomando como punto de inflexi\u00f3n la salida de los Estados de la AES. El objetivo es comprender las causas profundas de esta crisis, evaluar sus consecuencias pol\u00edticas, de seguridad, econ\u00f3micas e institucionales, y contemplar posibles escenarios para el futuro de la integraci\u00f3n regional. &nbsp;El enfoque adoptado es tanto emp\u00edrico como prospectivo. Se basa en el an\u00e1lisis de comunicados oficiales, discursos pol\u00edticos, textos jur\u00eddicos y documentos realizados por actores estatales, investigadores (art\u00edculos cient\u00edficos y de opini\u00f3n), organizaciones de la sociedad civil y socios t\u00e9cnicos y financieros. Por \u00faltimo, propone una reflexi\u00f3n constructiva sobre las v\u00edas de salida de la crisis, teniendo en cuenta las din\u00e1micas internas de los Estados miembros y los cambios geopol\u00edticos globales.<\/p>\n\n\n\n<p><em>G\u00e9nesis de la crisis en el Sahel: inseguridad cr\u00f3nica y fragilidad estatal<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1frica Occidental, en particular su zona saheliana, lleva m\u00e1s de una d\u00e9cada experimentando un aumento de la intensidad de las crisis de seguridad protagonizado por el auge de los grupos armados extremista y por la erosi\u00f3n de la autoridad del Estado en las zonas perif\u00e9ricas.<\/p>\n\n\n\n<p>La actividad yihadista en Mal\u00ed se remonta a principios del siglo actual, marcada por las acciones de Al Qaeda en el Magreb Isl\u00e1mico (AQMI). Durante la revoluci\u00f3n tuareg de enero de 2012, que dur\u00f3 hasta 2015, Ansar Dine, un grupo yihadista vinculado a AQMI, aprovech\u00f3 el caos para extender su influencia en el norte del pa\u00eds. La aparici\u00f3n de Katiba Macina, liderado por el predicador Amadou Koufa en el centro de Mal\u00ed en 2015, de Estado Isl\u00e1mico en N\u00edger y Mali, y de Ansaroul Islam en Burkina Faso, trajo un componente regional a la violencia yihadista en el Sahel. A pesar de los esfuerzos de las autoridades nacionales apoyadas por la comunidad internacional para contener la expansi\u00f3n en la d\u00e9cada del 2020 el yihadismo se ha expandido hasta las fronteras de los Estados litorales de \u00c1frica Occidental, afectando sobre todo a Ben\u00edn y Togo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las sucesivas intervenciones internacionales (MINUSMA, Barkhane, G5 Sahel) no han logrado estabilizar la regi\u00f3n de forma duradera. Por el contrario, seg\u00fan el \u00cdndice Global de Terrorismo 2025, m\u00e1s de la mitad de todas las muertes relacionadas con el terrorismo en 2024 se produjeron en el Sahel, siendo Burkina Faso, Mal\u00ed y N\u00edger los pa\u00edses m\u00e1s afectados (Institute for Economics &amp; Peace, 2025). El debilitamiento de las instituciones estatales, incluyendo la justicia, servicios sociales de base, la seguridad, ha favorecido el reclutamiento por parte de los grupos armados, que se presentan como proveedores de justicia o protecci\u00f3n (Haidara, 2023). En este contexto se encadenan los golpes de Estado en Mal\u00ed (2020 y 2021), Burkina Faso (dos en 2022) y N\u00edger (2023), instaurando reg\u00edmenes militares de car\u00e1cter transicional que, sin embargo, no han establecido un horizonte electoral definido. La justificaci\u00f3n del r\u00e9gimen para la consolidaci\u00f3n de los reg\u00edmenes militares se caracteriza por el fracaso de la gobernanza civil por causa de la corrupci\u00f3n end\u00e9mica y por la incapacidad de los gobiernos civiles para garantizar o restablecer la seguridad tras una d\u00e9cada de lucha contra el terrorismo. Tambi\u00e9n se cuestiona el modelo de socio estrat\u00e9gico con la comunidad internacional, a la que consideran que no ha podido resolver la crisis de seguridad. Estos reg\u00edmenes por tanto buscar\u00e1n nuevos partenariados, particularmente con Rusia y en menor medida con Turqu\u00eda en lo militar. En este contexto, la CEDEAO, hist\u00f3ricamente orientada hacia la integraci\u00f3n econ\u00f3mica y los mecanismos de mediaci\u00f3n pol\u00edtica, ha tenido dificultades para adaptar sus instrumentos a las extremas realidades de seguridad que han profundamente afectado la vida cotidiana de las poblaciones del Sahel.<\/p>\n\n\n\n<p><em>La respuesta de la CEDEAO a los golpes de Estado<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El punto principal de ruptura de Mali, N\u00edger y Burkina Faso con la CEDEAO fue la amenaza del uso de la fuerza por parte de la CEDEAO y las sanciones impuestas. En primer lugar, suspendi\u00f3 a Mal\u00ed, Guinea, Burkina Faso y N\u00edger de sus instancias, antes de adoptar sanciones econ\u00f3micas y financieras, en particular el cierre de fronteras y la congelaci\u00f3n de determinados activos. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de Mali, tras su decisi\u00f3n de no celebrar elecciones en febrero de 2022 y de que el per\u00edodo de transici\u00f3n fuera de 6 meses a 5 a\u00f1os, la CEDEAO respondi\u00f3 en un comunicado que el calendario de transici\u00f3n era inaceptable y que las sanciones comenzar\u00edan de inmediato (International Crisis Group, 2024). Estas incluyen: el cierre de las fronteras entre Mal\u00ed y los pa\u00edses miembros de la CEDEAO, la congelaci\u00f3n de los activos malienses en el Banco Central de los Estados de \u00c1frica Occidental (BCEAO), la suspensi\u00f3n de las transacciones, excepto para productos b\u00e1sicos y farmac\u00e9uticos esenciales, y la suspensi\u00f3n de la ayuda financiera y la retirada de los embajadores de los pa\u00edses miembros en Mal\u00ed. Esto fue percibido de manera muy negativa por la poblaci\u00f3n maliense. En unos meses, la mayor\u00eda de las sanciones ser\u00edan levantadas, en particular las econ\u00f3micas y las del cierre de fronteras.<\/p>\n\n\n\n<p>Aun as\u00ed, el principal punto de inflexi\u00f3n de esta crisis fue la reacci\u00f3n de la CEDEAO tras el golpe de Estado en N\u00edger. El bloque regional conden\u00f3 inmediatamente el golpe, y adem\u00e1s de suspender a N\u00edger de sus \u00f3rganos de decisi\u00f3n, emiti\u00f3 un ultim\u00e1tum dando a las autoridades una semana para reinstaurar al presidente Bazoum, bajo amenaza de sanciones y posible uso de la fuerza. Cuando expir\u00f3 el plazo, la CEDEAO consider\u00f3 la opci\u00f3n de una intervenci\u00f3n militar para restablecer el orden constitucional.<\/p>\n\n\n\n<p>Las sanciones fueron el n\u00facleo de la estrategia de la CEDEAO. El bloque impuso amplias medidas econ\u00f3micas y financieras: se cerraron las fronteras terrestres y a\u00e9reas entre N\u00edger y los Estados miembros de la CEDEAO; se declar\u00f3 una zona de exclusi\u00f3n a\u00e9rea para los vuelos comerciales con destino y origen en N\u00edger; se congelaron los activos estatales en el banco central regional; se suspendieron la ayuda financiera y las transacciones comerciales. Nigeria, principal vecino y socio econ\u00f3mico de N\u00edger, redujo dr\u00e1sticamente las exportaciones de electricidad hacia el pa\u00eds tras el golpe de Estado, afectando aproximadamente al 70 % de su suministro el\u00e9ctrico (BBC News, 2023). Estas medidas tuvieron un efecto devastador en uno de los pa\u00edses m\u00e1s pobres del mundo,<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a> agravaron la situaci\u00f3n humanitaria y ejercieron una presi\u00f3n significativa sobre las autoridades militares, pero tambi\u00e9n alimentaron el resentimiento hacia la CEDEAO entre algunos sectores de la poblaci\u00f3n nigerina.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras que algunos l\u00edderes, entre ellos Nigeria, Costa de Marfil o Senegal manifestaron p\u00fablicamente su disposici\u00f3n a aportar tropas, otros, expresaron sus reservas. Finalmente, las profundas divisiones pol\u00edticas dentro de la CEDEAO, el temor a una escalada, la oposici\u00f3n interna en los pa\u00edses que aportaban tropas y la preocupaci\u00f3n por la reacci\u00f3n de Mal\u00ed y Burkina Faso, que se comprometieron a apoyar militarmente a la junta de N\u00edger, contribuyeron a que finalmente se descartara la opci\u00f3n de la intervenci\u00f3n (Olubiyo &amp; Ayodele, 2024).<\/p>\n\n\n\n<p>A finales de 2023, la CEDEAO cambi\u00f3 su enfoque hacia la mediaci\u00f3n y la diplomacia, al tiempo que manten\u00eda las sanciones como medida de presi\u00f3n. En la cumbre celebrada en Abuja en diciembre de 2023 la CEDEAO mantuvo su exigencia formal de que se restableciera el orden constitucional, pero el tono pas\u00f3 gradualmente de un ultim\u00e1tum a la negociaci\u00f3n. El 28 de enero de 2024, N\u00edger, Mal\u00ed y Burkina Faso anunciaron conjuntamente su retirada de la CEDEAO, acusando a la organizaci\u00f3n de actuar bajo influencia extranjera, especialmente de Francia, e imponer sanciones \u201cinhumanas\u201d destinadas a derrocar sus reg\u00edmenes. El 24 de febrero de 2024, la CEDEAO levant\u00f3 formalmente la mayor\u00eda de las sanciones comerciales, econ\u00f3micas y de viaje impuestas a N\u00edger (y suaviz\u00f3 las medidas contra Mal\u00ed y Burkina Faso), alegando motivos humanitarios y la necesidad de crear las condiciones propicias para el di\u00e1logo.<\/p>\n\n\n\n<p>Este cambio a una postura m\u00e1s pragm\u00e1tica estaba destinado a preservar lo que quedaba de la influencia de la CEDEAO y a persuadir a los Estados de la AES para que reconsideraran su salida que se hizo efectiva en enero de 2025. En ep\u00edgrafes siguientes se abordar\u00e1 la importancia de la salida y el impacto que ha tenido en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La CEDEAO: arquitectura institucional y l\u00f3gica pol\u00edtica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de las crecientes tensiones tras la retirada de Mali, N\u00edger y Burkina Faso, la CEDEAO ha sido y sigue siendo la organizaci\u00f3n regional m\u00e1s estructurada y eficaz de todo el continente africano en t\u00e9rminos de integraci\u00f3n econ\u00f3mica, estructura de normas, instituciones y experiencia en la gesti\u00f3n de crisis. A pesar de ello, antes incluso de los golpes de Estado, la CEDEAO ten\u00eda deficiencias estructurales que han contribuido a agravar la situaci\u00f3n. En el siguiente ep\u00edgrafe se explorar\u00e1 en detalle la organizaci\u00f3n, sobre todo en lo referente a las amenazas de seguridad y la mediaci\u00f3n en los conflictos. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se crea la CEDEAO en 1975, los Estados fundadores se encontraban en etapas muy diferentes de desarrollo econ\u00f3mico y democr\u00e1tico, pero compart\u00edan el inter\u00e9s por construir una uni\u00f3n aduanera y un mercado com\u00fan, inspirados en gran medida en el modelo europeo de integraci\u00f3n. Por otro lado, el regionalismo como herramienta de pol\u00edtica exterior era un aliciente para su poder de negociaci\u00f3n colectiva al permitirles negociar como un bloque en lugar de como Estados aislados en un mundo que comenzaba a globalizarse. Uno de los logros m\u00e1s importantes de la CEDEAO fue la firma del protocolo de 1979 relativo a la libre circulaci\u00f3n de personas, residencia y establecimiento, que establece el derecho de los ciudadanos a circular libremente por la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En la c\u00faspide se encuentra la Autoridad de Jefes de Estado y de Gobierno, compuesta por los l\u00edderes ejecutivos de los Estados miembros. Se re\u00fane al menos una vez al a\u00f1o en sesi\u00f3n ordinaria y puede celebrar cumbres extraordinarias en respuesta a situaciones de emergencia. La presidencia de la Autoridad rota anualmente entre los Estados miembros. La Autoridad aprueba las decisiones clave de la CEDEAO, que suelen tomarse por consenso, aunque se requiere una mayor\u00eda de dos tercios cuando se celebran votaciones. Este \u00f3rgano es el m\u00e1s importante y el que tiene m\u00e1s poder. De hecho, una de las cr\u00edticas que hace la sociedad civil y los expertos en gobernanza es que la CEDEAO es un \u201csindicato\u201d de jefes de Estado y de gobierno, refiri\u00e9ndose al hecho de que finalmente es la voluntad pol\u00edtica de alg\u00fan dirigente la que decide la agenda de la organizaci\u00f3n. Un ejemplo claro es la firma del protocolo adicional de la buena gobernanza que impondr\u00eda una limitaci\u00f3n de mandatos presidenciales a todos los Estados.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo \u00f3rgano decisorio es el Consejo de Ministros que est\u00e1 compuesto por un representante de cada Estado, normalmente el ministro de Asuntos Exteriores o el ministro responsable de la coordinaci\u00f3n de la CEDEAO. El Consejo se re\u00fane dos veces al a\u00f1o, examina y aprueba las propuestas pol\u00edticas que se presentan a la Autoridad y desempe\u00f1a un papel crucial en la configuraci\u00f3n de la agenda y las decisiones de los jefes de Estado. Su presidencia tambi\u00e9n rota y funciona de manera similar. En tercer lugar, el Parlamento de la CEDEAO es el \u00f3rgano legislativo y sirve de foro de di\u00e1logo, consulta y consenso para los representantes de los ciudadanos. Estos parlamentarios con mandatos de cuatro a\u00f1os son escogidos por los propios parlamentos nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>La Comisi\u00f3nes el motor ejecutivo, inspir\u00e1ndose en el modelo de la Comisi\u00f3n Europea. El presidente de la Comisi\u00f3n es nombrado por un mandato no renovable de cuatro a\u00f1os y cuenta con la asistencia de un vicepresidente y 13 comisarios, estando cada Estado miembro representado en la toma de decisiones de la Comisi\u00f3n. La Comisi\u00f3n elabora informes, emite recomendaciones, ejecuta programas y tiene un equipo de expertos que le asesoran. Por \u00faltimo, el Tribunal de Justicia de la CEDEAO es responsable de interpretar y aplicar la legislaci\u00f3n, los protocolos y las convenciones de la CEDEAO y est\u00e1 compuesto por cinco jueces independientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de estas instituciones b\u00e1sicas, la CEDEAO tambi\u00e9n cuenta con un Consejo de Sabios compuesto por personalidades ilustres como antiguos jefes de Estado cuya funci\u00f3n es apoyar la mediaci\u00f3n y la diplomacia. Por otro lado, la CEDEAO tambi\u00e9n cuenta con un banco de inversi\u00f3n y desarrollo y con varios organismos especializados en energ\u00eda, salud, y otras cuestiones sectoriales.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El caso de la limitaci\u00f3n de mandato como ejemplo del mecanismo de decisi\u00f3n y el bloqueo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Los dirigentes de la CEDEAO rechazaron el mi\u00e9rcoles 20 de mayo de 2015 una propuesta sobre la limitaci\u00f3n del n\u00famero de mandatos presidenciales, tras la oposici\u00f3n de dos pa\u00edses miembros, Togo y Gambia, a la adopci\u00f3n de este principio. Tras el golpe de Estado del 5 de septiembre de 2021 en Guinea Conakry, que tuvo como g\u00e9nesis un tercer mandato del presidente Alpha Cond\u00e9, se encarg\u00f3 al presidente de la Comisi\u00f3n de la CEDEAO que iniciara un proceso de revisi\u00f3n del Protocolo Adicional de 2001 en el marco de los esfuerzos por reforzar la democracia. Lamentablemente, las medidas presentadas en la 61\u00aa sesi\u00f3n extraordinaria, incluyendo la limitaci\u00f3n de mandatos, no se materializaron debido a la oposici\u00f3n persistente de los Gobiernos de Togo, Senegal y Costa de Marfil. Este caso es un ejemplo de c\u00f3mo, a pesar de que de una manera generalizada la inmensa mayor\u00eda de la organizaci\u00f3n est\u00e9 de acuerdo con una medida vital para la democracia como es la limitaci\u00f3n de mandatos, esta no se materializar\u00e1 por la resistencia de uno o varios presidentes de la regi\u00f3n, aunque no representen a la mayor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><em>La Uni\u00f3n Econ\u00f3mica y Monetaria de \u00c1frica Occidental (UEMOA)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En ocasiones se comete el error de pensar que la UEMOA, forma parte de la CEDEAO, pero esta es una instituci\u00f3n independiente que, a pesar de que haya relaciones institucionales con la CEDEAO, al igual que ocurre con la Zona euro, hay pa\u00edses que no est\u00e1n en la Uni\u00f3n Europea y que s\u00ed utilizan el euro y otros que estando en la Uni\u00f3n Europea no forman parte de la zona euro. Esta organizaci\u00f3n tiene por misi\u00f3n la integraci\u00f3n econ\u00f3mica con la moneda CFA (franco de la Comunidad Financiera Africana). Esta organizaci\u00f3n pasa por una crisis pol\u00edtica compleja que tambi\u00e9n ha sido causada por los golpes de Estado en Mali, N\u00edger y Burkina Faso, las sanciones econ\u00f3micas que se impuso a estos reg\u00edmenes y la delicada crisis de liderazgo de la instituci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque la UEMOA sigue siendo un pilar central de la arquitectura econ\u00f3mica y financiera de \u00c1frica Occidental, por su moneda y su banco central, la controversia en torno a las sanciones, la ret\u00f3rica del CFA como \u201cmoneda del colonizador\u201d y la amenaza de los pa\u00edses de la Alianza de Estados del Sahel (AES) de retirarse tambi\u00e9n de esta organizaci\u00f3n est\u00e1n sumiendo a la uni\u00f3n en un nivel de tensi\u00f3n preocupante. En la segunda sesi\u00f3n ordinaria anual del Consejo de ministros celebrada en Lom\u00e9, en julio de 2025, la falta de consenso sobre el traspaso de la presidencia rotatoria del Consejo, que deb\u00eda pasar de Costa de Marfil a Burkina Faso, llev\u00f3 a las delegaciones de Burkina Faso, Mal\u00ed y N\u00edger a abandonar la reuni\u00f3n. Pese a que el presidente burkin\u00e9s, lleg\u00f3 a evocar p\u00fablicamente la posibilidad de un retiro de la UEMOA si la AES no era tomada en cuenta en la gobernanza de la uni\u00f3n, la tercera sesi\u00f3n ordinaria del Consejo, celebrada el 6 de octubre de 2025 en la sede del BCEAO en Dakar, termin\u00f3 por designar al ministro de Econom\u00eda y Finanzas de Burkina Faso, Aboubakar Nacanabo, como nuevo presidente del Consejo de Ministros estatutario, desbloqueando temporalmente la crisis sin disipar del todo las dudas sobre la sostenibilidad de la convivencia entre la AES y el resto de miembros dentro de la UEMOA. Este episodio ilustra hasta qu\u00e9 punto las tensiones pol\u00edticas entre la AES y algunos pa\u00edses de la CEDEAO se han trasladado al seno de la uni\u00f3n monetaria.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Los mecanismos de seguridad y defensa de la CEDEAO<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la defensa colectiva, apenas tres a\u00f1os despu\u00e9s de la creaci\u00f3n de la CEDEAO, los Estados miembros firmaron el Protocolo de No Agresi\u00f3n de 1978 seguido en 1981 el Protocolo de Asistencia Mutua en materia de Defensa. Estos protocolos se dise\u00f1aron principalmente para prevenir y responder a las actividades armadas que amenazaban a los reg\u00edmenes en el poder, pero no se concibieron para las guerras civiles, los conflictos comunitarios o para el terrorismo, como por ejemplo durante la guerra civil en Liberia de los a\u00f1os noventa.<\/p>\n\n\n\n<p>La CEDEAO, en respuesta a la crisis en Liberia cre\u00f3 en agosto de 1990 del Grupo de Supervisi\u00f3n del Alto el Fuego de la CEDEAO (ECOMOG) que tambi\u00e9n intervinieron en otros lugares como Sierra Leona o Costa de Martil. Estas misiones fueron complejas de implementar, especialmente por la falta de financiaci\u00f3n (que depend\u00eda mayoritariamente de Nigeria, con cierto apoyo la comunidad internacional occidental) y por la complejidad de llegar a un consenso entre los pa\u00edses de la CEDEAO.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras esta primera experiencia en Liberia, se produjo la revisi\u00f3n del Tratado de la CEDEAO en 1993, que facultaba expl\u00edcitamente a la organizaci\u00f3n para intervenir en los asuntos internos de los Estados miembros. Esto se reforz\u00f3 con la adopci\u00f3n en 1999 del Mecanismo de Prevenci\u00f3n, Gesti\u00f3n, Resoluci\u00f3n de Conflictos, Mantenimiento de la Paz y Seguridad donde la CEDEAO fue autorizada a intervenir no solo en situaciones de agresi\u00f3n externa y conflicto interno, sino tambi\u00e9n en casos de violaciones graves de los derechos humanos y cambios inconstitucionales de gobierno (Jenkins, 2007).<\/p>\n\n\n\n<p>Un ejemplo relativamente reciente de uso de la fuerza por parte de la CEDEAO fue el caso de Gambia en 2017, cuando la organizaci\u00f3n despleg\u00f3 la Misi\u00f3n de la CEDEAO en Gambia (ECOMIG), en el marco de su Fuerza de Reserva (ECOWAS Standby Force), para presionar al presidente saliente Yahya Jammeh a respetar los resultados electorales y facilitar la transferencia del poder (Hartmann, 2017). La operaci\u00f3n se present\u00f3 como un caso de \u00e9xito y, cuando se discuti\u00f3 la posibilidad de intervenir militarmente en N\u00edger tras el golpe de Estado de 2023, la experiencia de Gambia se utiliz\u00f3 a menudo como referencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los principales desaf\u00edos de la CEDEAO: un proyecto ambicioso con fragilidades estructurales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La salida de la AES es mucho m\u00e1s que un simple ajuste institucional: revela no solo las deficiencias estructurales del proyecto de integraci\u00f3n comunitaria de \u00c1frica Occidental, sino tambi\u00e9n, y, sobre todo, las debilidades de la instituci\u00f3n frente a la mala gobernanza.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Un arsenal normativo ambicioso, pero con recursos insuficientes<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La CEDEAO dispone de protocolos y disposiciones jur\u00eddicas s\u00f3lidas (protocolo sobre libre circulaci\u00f3n, tratado revisado de 1993, mecanismo de 1999 para la prevenci\u00f3n de conflictos, protocolo sobre la democracia y buena gobernanza, etc.),<a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a> pero carece de instrumentos coercitivos eficaces, es decir, sus decisiones a menudo carecen de mecanismos de aplicaci\u00f3n vinculantes. Es decir, existe una brecha creciente entre estas normas y la capacidad real de la organizaci\u00f3n para aplicarlas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto se traduce en una incoherencia entre ambici\u00f3n y capacidad operativa. La CEDEAO ha sido extremadamente ambiciosa, desempe\u00f1ando un papel pol\u00edtico, de seguridad y diplom\u00e1tico, pero sus medios son limitados y los Estados miembros siguen siendo due\u00f1os de sus pol\u00edticas nacionales. Las decisiones tomadas por las instancias de la CEDEAO se topan con la problem\u00e1tica de la soberan\u00eda de los Estados miembros. Es decir, la CEDEAO sigue dependiendo de sus Estados miembros para aplicar las normas. Cuando las capitales clave se muestran reticentes o no hay voluntad pol\u00edtica o liderazgo, la capacidad de la organizaci\u00f3n para responder de manera coherente se ve debilitada. Por otro lado, en t\u00e9rminos financieros, la CEDEAO sigue dependiendo en gran medida de los donantes internacionales para financiar una gran parte de sus pol\u00edticas y programas, lo que introduce niveles adicionales de condicionalidad y complejidad en sus procesos de establecimiento de la agenda.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Fragmentaci\u00f3n interna: divergencias de intereses y polarizaci\u00f3n pol\u00edtica<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Las divergencias de intereses entre los Estados costeros y los Estados sahelianos, entre los reg\u00edmenes democr\u00e1ticos y los autoritarios, siempre han existido en el seno de la CEDEAO. Por otro lado, se percibe, por parte de los Estados sahelianos un peso determinante de algunos Estados (Nigeria, Costa de Marfil, Ghana) en la definici\u00f3n de las prioridades. Estas diferencias adquieren una nueva dimensi\u00f3n en el contexto contempor\u00e1neo. Para un pa\u00eds costero con econom\u00edas orientadas al comercio mar\u00edtimo, la libre circulaci\u00f3n de personas y mercanc\u00edas, los acuerdos aduaneros y el desarrollo urbano son cuestiones fundamentales. Para un pa\u00eds saheliano sin acceso al mar y con unos graves desaf\u00edos de seguridad, la estabilidad territorial y la resiliencia frente a los ataques terroristas, en particular, se convierten en la prioridad principal.<\/p>\n\n\n\n<p>La creaci\u00f3n de la AES institucionaliza una polarizaci\u00f3n: por un lado, una CEDEAO \u201ccl\u00e1sica\u201d, centrada en la integraci\u00f3n econ\u00f3mica y desarrollo; por otro, un bloque saheliano que reivindica la primac\u00eda de la seguridad y la soberan\u00eda sobre las normas comunitarias.<\/p>\n\n\n\n<p><em>La crisis de seguridad y las respuestas regionales consideradas insuficientes<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Ligado al punto anterior, a pesar de los \u00e9xitos relativos en los a\u00f1os 1990-2010 de las intervenciones en lo referente a la seguridad de la CEDEAO (misiones en Liberia, Sierra Leona, mediaci\u00f3n en Costa de Marfil, CEDEAO, intervenci\u00f3n en Gambia), el desaf\u00edo del yihadismo ha cambiado radicalmente la amenaza y su manera de luchar contra ella. La situaci\u00f3n en el Sahel revela las limitaciones de este modelo de intervenci\u00f3n que se enfrenta a una amenaza de naturaleza prolongada, difusa y asim\u00e9trica de los conflictos; con un entrelazamiento entre la inseguridad, la pobreza, la marginaci\u00f3n territorial y la crisis de representaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2013, la CEDEAO adopt\u00f3 una Estrategia regional de lucha contra el terrorismo y un Plan de acci\u00f3n 2020-2024, con el objetivo de coordinar los esfuerzos de los Estados miembros, en particular en lo que respecta al intercambio de informaci\u00f3n, las patrullas conjuntas y la seguridad de las fronteras. Sin embargo, el discurso de las autoridades de la AES ha hecho hincapi\u00e9 en la falta de apoyo de la CEDEAO en la crisis de seguridad para justificar un reposicionamiento estrat\u00e9gico y c\u00f3mo este plan de acci\u00f3n ha sido insuficiente o no se ha priorizado y dotado de las capacidades necesarias. Teniendo en cuenta que los grupos yihadistas explotan precisamente la permeabilidad de las fronteras y la falta de coordinaci\u00f3n entre Estados, es imprescindible un marco regional de coordinaci\u00f3n. &nbsp;La retirada del G5 Sahel y posteriormente por parte de N\u00edger de la Fuerza Multinacional Conjunta (MNJTF) en la cuenca del lago Chad se inscribe en la misma l\u00f3gica de desvinculaci\u00f3n de los marcos regionales heredados del per\u00edodo anterior al golpe de Estado.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Crisis de legitimidad y contestaci\u00f3n intergeneracional<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La retirada de la AES revela una crisis de representatividad: algunos Estados consideran que la CEDEAO ya no les representa y denuncian una organizaci\u00f3n \u201cinstrumentalizada\u201d por las potencias occidentales o que impone normas sin tener en cuenta las realidades nacionales. En este contexto, la autoridad \u201cmoral\u201d de la CEDEAO se ve puesta a prueba. Cuando una instituci\u00f3n regional pierde la confianza de parte de sus miembros, su capacidad para imponer decisiones o actuar como mediadora o facilitadora neutral se ve comprometida y su credibilidad externa tambi\u00e9n se ve afectada. Por otro lado, una partede la sociedad civil, que critica un \u201csindicato de jefes de Estado\u201d demasiado indulgente con los terceros mandatos y poco transparente en sus procesos de toma de decisiones y exige \u201cuna CEDEAO del pueblo\u201d que represente los intereses de los ciudadanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta contestaci\u00f3n adquiere una dimensi\u00f3n intergeneracional: una juventud mayoritaria, a menudo excluida del mercado laboral formal y expuesta a la violencia, se identifica poco con unas instituciones construidas hace 40 o 50 a\u00f1os. Las movilizaciones en torno a la limitaci\u00f3n de los mandatos, las campa\u00f1as ciudadanas transnacionales y las redes digitales reflejan este desfase entre las expectativas de una nueva generaci\u00f3n y un orden pol\u00edtico regional aun ampliamente estructurado por la generaci\u00f3n posterior a la independencia.<\/p>\n\n\n\n<p><em>La Uni\u00f3n Africana: subsidiariedad y acompa\u00f1amiento en el Sahel<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La Uni\u00f3n Africana (UA) tambi\u00e9n tiene un papel importante que desempe\u00f1ar. La UA respeta el principio de subsidiariedad y trata de seguir siendo un facilitador para la CEDEAO, en lugar de asumir el liderazgo en la mayor\u00eda de las cuestiones de la regi\u00f3n. Sin embargo, s\u00ed proporciona una plataforma \u00fatil para involucrar a pa\u00edses como Mauritania, Argelia y Chad, que no forman parte de la CEDEAO, pero tienen un inter\u00e9s estrat\u00e9gico en la estabilidad del Sahel. Desde mediados de 2025, el inter\u00e9s de la Uni\u00f3n Africana por la regi\u00f3n se ha visto renovado. En julio de 2025 el presidente de Burundi, \u00c9variste Ndayishimiye, fue nombrado Enviado Especial de la UA para el Sahel, con el mandato de reforzar la interlocuci\u00f3n pol\u00edtica con los Estados de la regi\u00f3n. La UA ha encomendado la Misi\u00f3n de la Uni\u00f3n Africana para Mal\u00ed y el Sahel (MISAHEL), al exministro de Asuntos Exteriores de Gambia, Dr. Mamadou Tangara, nombrado en 2025 representante especial para Mal\u00ed y el Sahel y jefe de la misi\u00f3n con sede en Bamako. Esta nueva direcci\u00f3n ha permitido relanzar parcialmente la visibilidad pol\u00edtica de MISAHEL, tras un periodo en el que la misi\u00f3n sigui\u00f3 activa, pero con un liderazgo interino y menor ambici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nacimiento y afirmaci\u00f3n de la Alianza de Estados del Sahel (AES)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En septiembre de 2023, los militares en el poder en Mal\u00ed, Burkina Faso y N\u00edger oficializaron, la creaci\u00f3n de la Confederaci\u00f3n de la Alianza de Estados del Sahel (AES), un bloque paralelo que reivindica una \u201ccooperaci\u00f3n soberana\u201d en materia de seguridad, desarrollo y diplomacia. Esta alianza se concibi\u00f3 como una alternativa regional frente a lo que consideran un dominio demasiado restrictivo de la CEDEAO.<\/p>\n\n\n\n<p>La Confederaci\u00f3n se ha ido consolidando ahondando la integraci\u00f3n en las siguientes \u00e1reas: cooperaci\u00f3n en materia de defensa y seguridad a trav\u00e9s de acuerdos para defender la soberan\u00eda y la integridad territorial de los Estados confederados; coordinaci\u00f3n de las acciones diplom\u00e1ticas mediante el intercambio de una misma visi\u00f3n y una posici\u00f3n com\u00fan con respecto a los grandes retos pol\u00edticos; cooperaci\u00f3n en materia de progreso econ\u00f3mico y financiero con vistas a la realizaci\u00f3n de inversiones estructurales; promoci\u00f3n de la integraci\u00f3n de los pueblos mediante la facilitaci\u00f3n de la libre circulaci\u00f3n de personas, bienes y servicios, as\u00ed como el derecho de residencia y establecimiento en el espacio confederal; creaci\u00f3n de instituciones comunes; prohibici\u00f3n de cualquier medida coercitiva que afecte negativamente a las poblaciones, la estabilizaci\u00f3n de los Estados y la solidaridad entre los Estados confederados.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta iniciativa marca un punto de inflexi\u00f3n decisivo: no es solo una alianza militar o de seguridad, sino una afirmaci\u00f3n pol\u00edtica de un bloque que desea recuperar su margen de maniobra regional. Permite a los Estados miembros de la AES negociar de forma colectiva, proponer mecanismos propios (proyectos de diplomacia, seguridad y econom\u00eda) y reivindicar un lugar independiente en el juego regional. La AES reivindica una \u201ccooperaci\u00f3n horizontal\u201d entre Estados iguales.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante destacar de que a pesar de que se han hecho avances desde el comienzo de la organizaci\u00f3n hace dos a\u00f1os, todav\u00eda le queda un largo proceso de institucionalizaci\u00f3n y desarrollo para poder ser considerada una organizaci\u00f3n regional que vaya m\u00e1s all\u00e1 de gestos pol\u00edticos y diplom\u00e1ticos a una integraci\u00f3n real. El principal desaf\u00edo es la falta de inestabilidad en los tres pa\u00edses, no solo en t\u00e9rminos de seguridad sino tambi\u00e9n en la fragilidad pol\u00edtica. Se cuestiona qu\u00e9 ocurrir\u00eda con esta organizaci\u00f3n si alguno de los tres pa\u00edses cambia de r\u00e9gimen por causa de un golpe de Estado. Por otro lado, a pesar de que los tres Estados coinciden en intereses, una pol\u00edtica exterior compartida o por lo menos coordinada es muy complejo teniendo en cuenta los intereses divergentes y las especificidades de cada pa\u00eds, por ejemplo, la tensi\u00f3n entre Ben\u00edn y N\u00edger o Argelia y Mali. Hasta ahora, los tres han conseguido mantener una agenda relativamente convergente, pero se trata de un equilibrio fr\u00e1gil, expuesto a presiones internas, rivalidades regionales y posibles reconfiguraciones de alianzas.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El proceso jur\u00eddico e institucional de la retirada<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El 28 de enero de 2024, Mal\u00ed, Burkina Faso y N\u00edger notificaron oficialmente su intenci\u00f3n de abandonar la CEDEAO. Esta notificaci\u00f3n se inscribe en el marco del art\u00edculo 91 del Tratado revisado de la CEDEAO, que establece que un \u201cEstado miembro puede retirarse de la organizaci\u00f3n siempre que notifique su decisi\u00f3n por escrito y respete un plazo de un a\u00f1o antes de que la retirada surta efecto\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Este a\u00f1o de preaviso ten\u00eda por objeto dejar un margen de negociaci\u00f3n y la posibilidad de retractarse. Sin embargo, los tres pa\u00edses impugnaron este plazo, calific\u00e1ndolo de maniobra dilatoria impuesta por partes externas o por la CEDEAO para mantener el control sobre su salida. El 25 de diciembre de 2024, los pa\u00edses de la AES rechazaron el plazo de retractaci\u00f3n concedido por la CEDEAO en la cumbre de Abuja, afirmando que su retirada deb\u00eda considerarse irreversible.<\/p>\n\n\n\n<p>El 29 de enero de 2025 marca la fecha efectiva de la retirada de los tres Estados de la CEDEAO. En esa fecha, la Comisi\u00f3n de la CEDEAO, tras tomar nota de la notificaci\u00f3n confirmaba que dejaban oficialmente de ser miembros de la organizaci\u00f3n y que daba un per\u00edodo de transici\u00f3n de seis meses, desde el 29 de enero de 2025 hasta el 29 de julio de 2025, durante el cual las puertas permanecer\u00e1n abiertas para un posible retorno. Este per\u00edodo transitorio ten\u00eda por objeto gestionar las modalidades de la retirada, las instituciones que deb\u00edan desvincularse y el destino de los funcionarios regionales. La Comisi\u00f3n de la CEDEAO anunci\u00f3 que mantendr\u00eda el reconocimiento de los pasaportes y documentos de identidad de la CEDEAO para los nacionales hasta su fecha de expiraci\u00f3n, as\u00ed como; la garant\u00eda, al menos provisional, de los derechos de residencia y establecimiento (sin visado) para los nacionales de los tres pa\u00edses en el espacio comunitario. La AES rechaz\u00f3 este periodo, aunque era un gesto de conciliaci\u00f3n, reafirmaron que su decisi\u00f3n de retirarse era irreversible desde el momento del anuncio inicial.<\/p>\n\n\n\n<p>Lamentablemente, este per\u00edodo de transici\u00f3n, aunque era un gesto de conciliaci\u00f3n, fue rechazado por los Estados de la AES, que lo consideran As\u00ed, reafirmaron que su decisi\u00f3n de retirarse era irreversible desde el momento del anuncio inicial. En mayo de 2025 la AES y la CEDEAO emitieron su primer comunicado directo desde la escisi\u00f3n, en el que acordaban la necesidad urgente de cooperar en la lucha contra el terrorismo. No obstante, la perspectiva de un marco econ\u00f3mico o de seguridad global entre la CEDEAO y la AES sigue siendo remota a corto plazo, dadas las tensiones existentes. Ya estando a finales de 2025 y a pesar de que ha habido avances y algunas reuniones, parece que vamos a terminar el a\u00f1o con incertidumbres sobre los derechos de los ciudadanos de la CEDEAO en los pa\u00edses de la AES y viceversa sobre todo sobre la libre circulaci\u00f3n de personas, el derecho de residencia y establecimiento, as\u00ed como el trato preferencial de bienes y servicios.<\/p>\n\n\n\n<p>Las autoridades de la AES han presentado esta retirada como un acto de soberan\u00eda recuperada. En los discursos oficiales, los Estados del Sahel denuncian que la CEDEAO se ha convertido, entre otras cosas, en una herramienta de presi\u00f3n extranjera, acusada de perjudicar a las poblaciones en lugar de protegerlas. Por otro lado, los reg\u00edmenes militares de la AES refuerzan su legitimidad ante sus poblaciones: se presentan como protectores de la soberan\u00eda nacional, se erigen en baluartes contra la \u201cinjerencia extranjera\u201d y cultivan un discurso antisistema o antiimperialista. La retirada se convierte en una herramienta de consolidaci\u00f3n del poder interno, movilizando a una base patri\u00f3tica, incluso panafricana, en torno a la idea de un nuevo orden m\u00e1s \u201cjusto\u201d para el Sahel y para \u00c1frica, poniendo fin a lo que los Estados del Sahel denuncian como \u201carbitrariedad, incoherencia o doble interpretaci\u00f3n de los mecanismos de gobernanza\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, la salida de la CEDEAO simboliza una se\u00f1al dirigida a los dem\u00e1s Estados miembros, mostrando que existe una \u201csalida\u201d posible para aquellos que cuestionen el orden comunitario.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Tensiones, resistencias y l\u00edmites de la retirada<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que hubo celebraciones populares organizadas en algunas capitales del Sahel tras el anuncio de la salida la retirada se anunci\u00f3 sin preparaci\u00f3n ni consulta democr\u00e1tica interna, y en ocasiones de forma abrupta, lo que suscit\u00f3 cr\u00edticas por su improvisaci\u00f3n. Por otro lado, y debido al car\u00e1cter abrupto, a pesar de las negociaciones la coexistencia entre la retirada oficial y el mantenimiento de ciertas obligaciones (reconocimiento de documentos de la CEDEAO, libre circulaci\u00f3n) crea un espacio difuso, fuente de confusi\u00f3n jur\u00eddica y pol\u00edtica para los ciudadanos, las empresas y las administraciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Los Estados de la AES, al abandonar la CEDEAO, no han renunciado a su estatuto en la UEMOA (Uni\u00f3n Econ\u00f3mica y Monetaria de \u00c1frica Occidental) ni a determinadas obligaciones econ\u00f3micas, lo que pone de manifiesto contradicciones en la percepci\u00f3n de la ruptura pronunciada. Sin embargo, el mantenimiento de la moneda no es una elecci\u00f3n pol\u00edtica, sino una necesidad estrat\u00e9gica. Los tres Estados del Sahel a\u00fan no disponen de moneda nacional ni de un banco central aut\u00f3nomo. Por lo tanto, siguen vinculados al franco CFA, emitido y regulado por el BCEAO.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, la fuerte interdependencia econ\u00f3mica entre los Estados del Sahel y los pa\u00edses costeros (a trav\u00e9s de carreteras, comercio, infraestructuras) hace que la retirada sea m\u00e1s simb\u00f3lica que plenamente efectiva. El mantenimiento de los intercambios transfronterizos, los acuerdos comerciales y los flujos de mercanc\u00edas impone una forma de cooperaci\u00f3n de facto, a pesar de la ruptura institucional decidida sin un an\u00e1lisis en profundidad de los entresijos de la decisi\u00f3n de retirarse de la CEDEAO. En consecuencia, el marco posterior a la retirada se caracteriza por un alto grado de incertidumbre, tanto en el plano jur\u00eddico como en el econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Impactos multidimensionales de la retirada de la AES: econom\u00eda, seguridad y diplomacia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La retirada de la AES de la CEDEAO tiene efectos que desbordan el plano estrictamente institucional y se proyectan sobre la econom\u00eda, la seguridad y la diplomacia regional.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Impactos econ\u00f3micos: libre circulaci\u00f3n, corredores comerciales y econom\u00eda informal<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los pilares de la CEDEAO es la libre circulaci\u00f3n de personas, bienes y servicios. La retirada de la AES debilita directamente esta arquitectura. Miles de comerciantes transfronterizos corren el riesgo de ver paralizadas sus actividades. Los corredores Abiy\u00e1n-Uagadug\u00fa-Niamey, Lom\u00e9-Uagadug\u00fa, Coton\u00fa-Niamey o Dakar-Bamako son arterias vitales para las econom\u00edas sahelianas sin litoral y podr\u00edan verse ralentizados por tr\u00e1mites administrativos, controles reforzados e incluso bloqueos aduaneros.<\/p>\n\n\n\n<p>A corto plazo, la CEDEAO ha optado por mantener el reconocimiento de los documentos de viaje y la libre circulaci\u00f3n, para evitar un shock a ambos bloques, pero a medio plazo, los escenarios son m\u00e1s abiertos, y van desde un mantenimiento pragm\u00e1tico de las facilidades de circulaci\u00f3n hasta una renegociaci\u00f3n en profundidad de los reg\u00edmenes de visados y tr\u00e1nsito. La econom\u00eda informal, que representa una parte muy importante de la actividad en estos pa\u00edses, ser\u00eda la primera v\u00edctima de un cuestionamiento de la libre circulaci\u00f3n: transportistas, peque\u00f1os comerciantes, ganaderos trashumantes y trabajadores transfronterizos que dependen directamente de la fluidez de las fronteras.<\/p>\n\n\n\n<p>El Arancel Exterior Com\u00fan (AEC) y el Esquema de Liberalizaci\u00f3n Comercial (ETLS) son pilares fundamentales para la construcci\u00f3n de un mercado regional. La salida de tres Estados no implica autom\u00e1ticamente el fin de estos mecanismos, pero plantea la cuesti\u00f3n de c\u00f3mo se tratar\u00e1n en el futuro las mercanc\u00edas procedentes o destinadas a la AES, con la posibilidad de replantear los acuerdos comerciales, renegociar los aranceles aduaneros o incluso inventar un marco de cooperaci\u00f3n propio. Esto podr\u00eda provocar distorsiones del mercado y una p\u00e9rdida de competitividad a escala regional.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, la aplicaci\u00f3n progresiva de la Zona de Libre Comercio Continental Africana (ZLECAf) abre otro horizonte de integraci\u00f3n, potencialmente m\u00e1s amplio, pero tambi\u00e9n m\u00e1s complejo. El riesgo es que se produzca una superposici\u00f3n de marcos (UEMOA, CEDEAO, AES, ZLECAf) que, si no se articulan adecuadamente, generar\u00edan m\u00e1s confusi\u00f3n que facilitaci\u00f3n de los intercambios. La AES a\u00fan no cuenta con las infraestructuras econ\u00f3micas, los acuerdos de libre comercio ni los mecanismos financieros necesarios para sustituir a la CEDEAO o a la UEMOA. A pesar de que no cuenta salir de la segunda, la incertidumbre jur\u00eddica y econ\u00f3mica generada por estos cambios podr\u00eda tener repercusiones en la inversi\u00f3n extranjera directa y en el acceso a los mecanismos de financiaci\u00f3n internacional.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Impactos en la seguridad: una cooperaci\u00f3n en materia de seguridad debilitada en un contexto de amenaza global<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La retirada de Burkina Faso, Mal\u00ed y N\u00edger de la CEDEAO se produce en un momento en el que la violencia armada en el Sahel es abiertamente transfronteriza. Los grupos yihadistas y las redes criminales se desplazan entre fronteras porosas, aprovechan los vac\u00edos de autoridad estatal y explotan los circuitos tradicionales de comercio y movilidad entre el Sahel y los Estados costeros del Golfo de Guinea. Esta realidad hace que ninguna estrategia estrictamente nacional sea suficiente: la coordinaci\u00f3n regional en inteligencia, patrullas conjuntas y control de corredores transfronterizos es una condici\u00f3n b\u00e1sica para contener la expansi\u00f3n de la violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de la retirada de la AES, el espacio de la CEDEAO ya estaba marcado por una proliferaci\u00f3n de marcos de seguridad parcialmente superpuestos, como la Iniciativa de Acra, el G5 Sahel o la Fuerza Multinacional Mixta (MNJTF) en la cuenca del lago Chad. Paralelamente, la CEDEAO hab\u00eda comenzado a dotarse de una arquitectura de seguridad m\u00e1s estructurada, con una Estrategia Regional de Lucha contra el Terrorismo y mecanismos de alerta temprana. Los tres Estados de la AES han apostado por respuestas de seguridad alternativas, centradas en nuevas alianzas militares. Tras la retirada de las fuerzas francesas y europeas, Mal\u00ed, Burkina Faso y N\u00edger han reforzado su cooperaci\u00f3n con Rusia. Al mismo tiempo, la AES ha anunciado la creaci\u00f3n de una fuerza conjunta de 5.000 efectivos dotada de medios propios de inteligencia y apoyo a\u00e9reo, pensada como herramienta emblem\u00e1tica de la \u201csoberan\u00eda de seguridad\u201d del bloque.<\/p>\n\n\n\n<p>La ruptura pol\u00edtica entre la AES y la CEDEAO no hace sino agravar esta fragmentaci\u00f3n: aumenta el riesgo de solapamiento entre los dispositivos impulsados por la CEDEAO y las estructuras propias de la AES, dificulta la coordinaci\u00f3n operativa en las zonas fronterizas y deja m\u00e1rgenes de maniobra adicionales a los grupos armados, que explotan precisamente las brechas y contradicciones institucionales. Por \u00faltimo, los desacuerdos sobre las fronteras, los recursos naturales o la lucha contra el terrorismo podr\u00edan provocar tensiones bilaterales. La historia de los conflictos en \u00c1frica demuestra que las rivalidades regionales o los repliegues soberanistas son factores agravantes en las guerras.<\/p>\n\n\n\n<p>La arquitectura regional debe invertir en seguridad humana: acceso a la justicia, la educaci\u00f3n, la salud y el empleo, y comprometerse con la promoci\u00f3n de la buena gobernanza. En otras regiones del continente, la seguridad no se limita a las operaciones militares. La Comunidad de Desarrollo de \u00c1frica Austral (SADC) lo ha demostrado en Mozambique. Ante los ataques terroristas en la provincia de Cabo Delgado, la organizaci\u00f3n no solo ha desplegado fuerzas especiales, sino que tambi\u00e9n ha invertido en el di\u00e1logo comunitario, la estabilizaci\u00f3n econ\u00f3mica y la recuperaci\u00f3n de los servicios sociales b\u00e1sicos. La Uni\u00f3n Africana adopta un enfoque similar. Su arquitectura de paz se basa en un principio sencillo: la seguridad solo es sostenible cuando se comparte con la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Impacto diplom\u00e1tico: crisis y recomposici\u00f3n de las alianzas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En 2025, la organizaci\u00f3n celebra su 50.\u00ba aniversario en un clima de incertidumbre. Por un lado, puede presumir de logros: marco de movilidad regional, intervenciones de paz, elaboraci\u00f3n de normas democr\u00e1ticas, reconocimiento por parte de la Uni\u00f3n Africana y la comunidad internacional. Por otro lado, la salida de la AES, el resurgimiento de los golpes de Estado y la crisis de legitimaci\u00f3n alimentan la idea de una organizaci\u00f3n en declive.<\/p>\n\n\n\n<p>La credibilidad de la CEDEAO se ve as\u00ed puesta a prueba, tanto ante sus propios ciudadanos como ante sus socios externos, que se preguntan por su capacidad para seguir siendo un interlocutor relevante en los grandes temas (seguridad, migraci\u00f3n, clima y comercio), incluyendo en foros internacionales. Esto puede limitar su influencia en las grandes pol\u00edticas globales, como la seguridad clim\u00e1tica, la migraci\u00f3n o el comercio.<\/p>\n\n\n\n<p>El discurso soberanista de la AES resuena m\u00e1s all\u00e1 de los tres pa\u00edses del Sahel. En otros Estados, los actores pol\u00edticos y sociales tambi\u00e9n denuncian lo que perciben como injerencias o presiones externas, y critican a la CEDEAO por su falta de firmeza ante los excesos autoritarios. Por \u00faltimo, sin que ello se traduzca necesariamente en otras retiradas, existe el riesgo de rechazos puntuales a cumplir las decisiones comunitarias, por parte de los distintos pa\u00edses, en nombre de la soberan\u00eda nacional o de c\u00e1lculos pol\u00edticos internos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n: repensar la integraci\u00f3n para reconciliar a \u00c1frica Occidental consigo misma<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La crisis que atraviesa actualmente la CEDEAO, puesta de manifiesto por la retirada de Burkina Faso, Mal\u00ed y N\u00edger y el auge de la AES, no se reduce a un conflicto entre instituciones. Remite a fracturas m\u00e1s profundas:<\/p>\n\n\n\n<ul><li>fractura entre normas y pr\u00e1cticas, cuando coexisten textos ambiciosos con aplicaciones selectivas;<\/li><li>una fractura entre generaciones, cuando las instituciones construidas por la generaci\u00f3n de la independencia tienen dificultades para responder a las expectativas de una juventud que se enfrenta a la precariedad y la violencia;<\/li><li>una fractura entre pa\u00edses m\u00e1s desarrollados econ\u00f3micamente con acceso al mar y pa\u00edses menos desarrollados y \u201cenclavados\u201d, cuando espacios como el Sahel se sienten marginados en las decisiones que se toman en Abuja o Accra;<\/li><li>fractura entre soberan\u00eda e integraci\u00f3n, en un momento en que los Estados oscilan entre la tentaci\u00f3n del repliegue nacional y la necesidad de afrontar juntos los retos transnacionales.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Ante estas fracturas, podr\u00eda existir la tentaci\u00f3n de considerar a la CEDEAO como un proyecto agotado. Sin embargo, la crisis actual, lejos de significar el fin de la integraci\u00f3n de \u00c1frica Occidental, puede ser una oportunidad para la refundaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n. Esta transformaci\u00f3n implica:<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"1\"><li>Un aggiornamento democr\u00e1tico, que pase por la revisi\u00f3n del Protocolo de 2001 para incluir claramente la limitaci\u00f3n de los mandatos, el refuerzo de los poderes del Parlamento regional y la tolerancia cero no solo con los golpes de Estado militares, sino tambi\u00e9n con los golpes de Estado constitucionales.<\/li><li>Una nueva arquitectura de seguridad, centrada en la seguridad humana, que combine respuestas militares, justicia social, lucha contra las desigualdades territoriales y apoyo a los mecanismos locales de mediaci\u00f3n.<\/li><li>Una gobernanza regional m\u00e1s inclusiva, que integre de manera institucionalizada las voces de la sociedad civil, los j\u00f3venes, las mujeres y las di\u00e1sporas, y refuerce la rendici\u00f3n de cuentas a nivel comunitario.<\/li><li>Una integraci\u00f3n econ\u00f3mica pragm\u00e1tica, que aborde las barreras no arancelarias, invierta en infraestructuras regionales y apoye a las peque\u00f1as y medianas empresas, con el fin de hacer tangible la integraci\u00f3n en la vida cotidiana de las poblaciones.<\/li><li>Un reequilibrio de las asociaciones externas, para que la CEDEAO deje de ser percibida como un simple transmisor de agendas de seguridad o migraci\u00f3n, y pase a ser un actor que define sus propias prioridades y dialoga con sus socios en pie de igualdad.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>\u00c1frica Occidental necesita una CEDEAO renovada: no una organizaci\u00f3n perfecta, sino una instituci\u00f3n capaz de escuchar a sus sociedades, asumir las lecciones de sus errores y reformar sus normas y pr\u00e1cticas en consecuencia. Una CEDEAO que combine la defensa de la soberan\u00eda con la conciencia de que muchos de los desaf\u00edos actuales \u2014violencia armada, crisis econ\u00f3micas, movilidad humana, cambio clim\u00e1tico\u2014 son inseparables y transfronterizos. Reforzar los mecanismos democr\u00e1ticos, invertir en seguridad humana y abrir espacios de participaci\u00f3n para los j\u00f3venes no es solo una cuesti\u00f3n de legitimidad, sino una condici\u00f3n para que el proyecto de integraci\u00f3n regional siga teniendo sentido. Solo una organizaci\u00f3n capaz de asumir esta agenda de reforma podr\u00e1 seguir desempe\u00f1ando un papel central en la configuraci\u00f3n del orden pol\u00edtico de \u00c1frica Occidental en los pr\u00f3ximos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sobre la autora:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Beatriz de Le\u00f3n Cobo<\/strong> es investigadora y analista especializada en seguridad, diplomacia, din\u00e1micas pol\u00edticas y sociales, an\u00e1lisis de conflictos y radicalizaci\u00f3n violenta en \u00c1frica Occidental y el Sahel. Beatriz es profesora en la Universidad Francisco de Vitoria, donde dirige el Foro de Di\u00e1logo Sahel-Europa. Beatriz es tambi\u00e9n directora de la consultora independiente Sic Transit Advisory, y la directora ejecutiva del think tank Instituto Espa\u00f1ol de An\u00e1lisis Migratorio. Es investigadora asociada del think tank RUSI (Royal United Services Institute) y doctoranda en sociolog\u00eda por la Universidad de la Sorbona, especializada en radicalizaci\u00f3n. Tiene un m\u00e1ster en Defensa, Seguridad y Gesti\u00f3n de Crisis por el Institut de Relations Internationales et Strat\u00e9giques (IRIS).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>BBC News (2023), \u201cNiger power blackouts blamed on coup sanctions\u201d, <em>BBC News<\/em>, August 2.<\/p>\n\n\n\n<p>ECOWAS (1993), <em>Revised Treaty of the Economic Community of West African States<\/em>, Abuja: ECOWAS.<\/p>\n\n\n\n<ul><li>(1999), <em>Protocol Relating to the Mechanism for Conflict Prevention, Management, Resolution, Peacekeeping and Security<\/em>, Lom\u00e9: ECOWAS.<\/li><li>(2001), <em>Protocol A\/SP1\/12\/01 on Democracy and Good Governance, Supplementary to the 1999 Mechanism<\/em>, Abuja: ECOWAS.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Haidara, Boubacar (2023), \u201cThe Spread of Jihadism in the Sahel. Part 1\u201d, <em>Zeitschrift f\u00fcr Au\u00dfen- und Sicherheitspolitik<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Hartmann, Christof (2017), \u201cECOWAS and the Restoration of Democracy in The Gambia\u201d, <em>Africa Spectrum<\/em>, Vol. 52, No. 1, pp. 85-99.<\/p>\n\n\n\n<p>Institute for Economics &amp; Peace (2025), <em>Global Terrorism Index 2025: Measuring the Impact of Terrorism<\/em>, Sydney: Institute for Economics &amp; Peace.<\/p>\n\n\n\n<p>International Crisis Group (2024), \u201cA Course Correction for Mali\u2019s Sovereign Turn\u201d, <em>Africa Report<\/em> No. 315, December 12.<\/p>\n\n\n\n<p>Jenkins, Peter A. (2007), \u201cThe Economic Community of West African States and the Regional Use of Force\u201d, <em>Denver Journal of International Law and Policy<\/em>, Vol. 35, No. 2, pp. 333-370.<\/p>\n\n\n\n<p>Olubiyo, Kolade G. &amp; Ayodele, Iyanu-Oluwa A. (2024), \u201cBeyond Sanctions: ECOWAS and the Resurgence of Military Coups in West Africa\u201d, <em>African Journal of Strategic and Military Studies<\/em>, Vol. 5, No. 2, July 4.<\/p>\n\n\n\n<p>Thurston, Alexander (2024), <em>Military Coups, Jihadism and Insecurity in the Central Sahel<\/em>, <em>West African Papers<\/em> No. 49, OECD\/SWAC \u2013 Sahel and West Africa Club, Paris: OECD Publishing.<\/p>\n\n\n\n<p>UNDP (2025), \u201cHuman Development Index Trends, 1990\u20132023\u201d, en <em>Human Development Report 2025<\/em>, Statistical Annex, New York: United Nations Development Programme.<\/p>\n\n\n\n<p>World Bank (2023), \u201cNiger \u2013 Macro Poverty Outlook\u201d, en <em>Macro Poverty Outlook: Country-by-Country Analysis and Projections for the Developing World<\/em>, Washington, DC: World Bank.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Cuando se cre\u00f3 la CEDEAO en 1975 contaba con 15 Estados miembros; con la adhesi\u00f3n de Cabo Verde en 1977 pas\u00f3 a 16, y la retirada de Mauritania en 2000 volvi\u00f3 a dejar la organizaci\u00f3n en 15 miembros.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> \u201cLa CEDEAO, bajo la influencia de potencias extranjeras y traicionando sus principios fundacionales, se ha convertido en una amenaza para sus Estados miembros y sus poblaciones, cuya felicidad se supone que debe garantizar.\u201d <em>Comunicado Conjunto de Burkina Faso, Mali y N\u00edger del 28 de enero de 2024 sobre la salida de la CEDEAO<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> N\u00edger est\u00e1 clasificado por el Banco Mundial como pa\u00eds de ingresos bajos y se sit\u00faa en la parte inferior de la distribuci\u00f3n mundial de ingresos, con un PIB per c\u00e1pita de unos 640\u2013650 d\u00f3lares en 2022 (World Bank, 2023). Asimismo, el Informe sobre Desarrollo Humano 2023\/24 del PNUD sit\u00faa a N\u00edger en el puesto 188 de 193 pa\u00edses en el \u00cdndice de Desarrollo Humano (UNDP, 2025).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> V\u00e9ase ECOWAS (1993, 1999 y 2001).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>BEATRIZ DE LE\u00d3N COBO Universidad Francisco de Vitoria, Espa\u00f1a Title: ECOWAS, 50 Years on: From the Withdrawal of the EWA to the Reshaping of the Regional Order in West Africa Resumen: En su quincuag\u00e9simo aniversario, la CEDEAO se enfrenta a una crisis que redefine el equilibrio regional en \u00c1frica Occidental: la retirada de Mal\u00ed, Burkina&hellip;&nbsp;<a href=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/cedeao-50-anos-despues-de-la-retirada-de-la-aes-a-la-recomposicion-del-orden-regional-en-africa-occidental\/\" class=\"\" rel=\"bookmark\">Leer m\u00e1s &raquo;<span class=\"screen-reader-text\">CEDEAO, 50 a\u00f1os despu\u00e9s: de la retirada de la AES a la recomposici\u00f3n del orden regional en \u00c1frica Occidental<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"neve_meta_sidebar":"full-width","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"on","neve_meta_content_width":100,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v15.2.1 - 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