{"id":812,"date":"2025-12-24T07:35:46","date_gmt":"2025-12-24T07:35:46","guid":{"rendered":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/?page_id=812"},"modified":"2025-12-24T07:35:46","modified_gmt":"2025-12-24T07:35:46","slug":"organizaciones-multilaterales-en-america-latina-hacia-un-proceso-de-integracion-regional","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/organizaciones-multilaterales-en-america-latina-hacia-un-proceso-de-integracion-regional\/","title":{"rendered":"Organizaciones multilaterales en Am\u00e9rica Latina: \u00bfHacia un proceso de integraci\u00f3n regional?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\">ANA CAPILLA CASCO<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Universidad Francisco de Vitoria, Espa\u00f1a<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\">Title: Multilateral Organizations in Latin America: Toward a Regional Integration Process?<\/pre>\n\n\n\n<p><strong>Resumen:<\/strong> La idea de la integraci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina es coet\u00e1nea al nacimiento de las Rep\u00fablicas americanas, y promovida por el propio Bolivar bajo la denominaci\u00f3n de \u201cPatria Grande\u201d. Este art\u00edculo analiza los proyectos de integraci\u00f3n que se han sucedido en la regi\u00f3n desde 1950, coincidiendo con la creaci\u00f3n de las Comunidades Europeas. En Am\u00e9rica Latina, a pesar de la proximidad cultural de los pa\u00edses, no se ha alcanzado el mismo \u00e9xito y la integraci\u00f3n sigue siendo una asignatura pendiente. Esto ha propiciado que durante todas estas d\u00e9cadas se hayan ido creando organizaciones regionales o subregionales que se superponen entre s\u00ed en cuanto a objetivos y Estados miembros, pero cada una con sus propias instituciones y normas. Esto dibuja un panorama complejo, pero en el que se presentan buenas oportunidades si se da prioridad a la concertaci\u00f3n pol\u00edtica y a la cooperaci\u00f3n, como paso previo a una verdadera integraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Palabras clave:<\/strong> Am\u00e9rica Latina; Sudam\u00e9rica; Integraci\u00f3n; Concertaci\u00f3n pol\u00edtica; Cooperaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Abstract:<\/strong> The idea of an integrated Latin America was born at the same time the American Republics, promoted by Bolivar under the label of \u201cPatria Grande\u201d. This article analyses the integration projects launched in the region since 1950, when the European Communities were also created. In Latin America, despite the cultural similarity of the countries, integration has not been that successful, so this is still a work in progress. Therefore, several regional and subregional organizations have been created over time, overlapping the member states and the goals, but creating their own institutions and rules. This draws a complex panorama where, nevertheless, there are good opportunities if political concertation and cooperation are prioritized, as a previous step towards a real integration. \u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Keywords:<\/strong> Latin America; South America; Integration; Political concertation; Cooperation.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para citar este art\u00edculo\/To cite this article:<\/strong> Ana Capilla Casco, &lt;&lt;Organizaciones multilaterales en Am\u00e9rica Latina: \u00bfHacia un proceso de integraci\u00f3n regional?>>, <em>Revista de Estudios en Seguridad Internacional<\/em>, Vol. 11, No. 2, (2025), pp. 65-86. DOI: <a href=\"http:\/\/dx.doi.org.10.18847\/1.22.6\">http:\/\/dx.doi.org.10.18847\/1.22.6<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se atribuye el t\u00e9rmino Am\u00e9rica Latina al escritor y diplom\u00e1tico colombiano Jos\u00e9 Mar\u00eda Torres Caicedo, que lo acu\u00f1\u00f3 en 1856 en su famoso poema \u201cLas Dos Am\u00e9ricas\u201d, en el que distingu\u00eda la de ra\u00edces latinas frente a la Am\u00e9rica de influencia anglosajona. En este intelectual se puede encontrar tambi\u00e9n a un precursor de la integraci\u00f3n regional o \u201camericanismo\u201d, pues defend\u00eda la unidad de las Rep\u00fablicas nacidas de la independencia, para combatir la influencia del cada vez m\u00e1s poderoso vecino del norte (Ayala, 2013).<\/p>\n\n\n\n<p>Esta denominaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina se populariz\u00f3 poco despu\u00e9s, a partir de 1860, como consecuencia de la aventura mexicana de Napole\u00f3n III. Con este t\u00e9rmino se pretend\u00eda destacar la adscripci\u00f3n de los territorios que hab\u00edan pertenecido a la Corona de Espa\u00f1a y a la de Portugal a la tradici\u00f3n latina, que tambi\u00e9n comparte Francia, en contraste con la cultura anglosajona predominante en el norte del continente.<\/p>\n\n\n\n<p>La empresa americana del emperador franc\u00e9s fracas\u00f3, pero prendi\u00f3 la idea de que hab\u00eda una Am\u00e9rica que, a trav\u00e9s de sus metr\u00f3polis, conectaba directamente con la tradici\u00f3n grecorromana de Europa. Espa\u00f1a y Portugal llevaron al Mundo Nuevo dos lenguas romances, el espa\u00f1ol y el portugu\u00e9s; un ordenamiento jur\u00eddico erigido sobre la base del derecho romano; y la que se convirti\u00f3 en la religi\u00f3n oficial del Imperio Romano, el cristianismo (Lamo de Espinosa, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, durante mucho tiempo el concepto de Hispanoam\u00e9rica sigui\u00f3 teniendo bastante predicamento. Por ejemplo, Sim\u00f3n Bolivar se refer\u00eda a la Am\u00e9rica espa\u00f1ola o hisp\u00e1nica para referirse a todos los territorios que iban desde M\u00e9xico hasta la Tierra del Fuego. Si bien esta denominaci\u00f3n excluye a Brasil, territorio que, de acuerdo con el Tratado de Tordesillas, fue colonizado por Portugal. No es la \u00fanica ni quiz\u00e1s m\u00e1s relevante diferencia. Brasil no se independiz\u00f3 con una guerra ni se constituy\u00f3 en una Rep\u00fablica, como el resto de Am\u00e9rica del Sur, sino que tras su independencia se transform\u00f3 en una monarqu\u00eda imperial (Ayala, 2012).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que Brasil representa una nota un tanto discordante, el bloque de pa\u00edses que integran Am\u00e9rica Latina es culturalmente muy similar y, en consecuencia, cabr\u00eda esperar que representaran un caso de \u00e9xito de integraci\u00f3n regional. A pesar de haber transcurrido m\u00e1s de dos siglos desde la independencia y de los muchos intentos que se han sucedido en todo este tiempo, el sue\u00f1o de unidad de Sim\u00f3n Bolivar, esa idea de una \u201cPatria Grande\u201d, a\u00fan no se ha materializado.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo del siglo XX y XXI se han impulsado muy diversos proyectos de cooperaci\u00f3n regional, con resultados desiguales, pero, en general, poco alentadores. La clasificaci\u00f3n de estos proyectos, que se van sucediendo en el tiempo y, en gran medida, superponiendo, no resulta evidente. Porque incluso en aquellos casos en los que se promueve un fin econ\u00f3mico o comercial (crear una uni\u00f3n aduanera o un mercado \u00fanico), el proyecto tiene, como se va a ver, una clara orientaci\u00f3n de pol\u00edtica econ\u00f3mica que condiciona su desarrollo. Aun as\u00ed, se puede distinguir de aquellas otras iniciativas en las que lo pol\u00edtico y\/o ideol\u00f3gico priman sobre el factor econ\u00f3mico. Por ese motivo en este art\u00edculo, en aras de la claridad, se opta por organizar la exposici\u00f3n en base a esta distinci\u00f3n (proyectos de integraci\u00f3n econ\u00f3mica y proyectos de integraci\u00f3n pol\u00edtica), a pesar de que es una clasificaci\u00f3n que admite muchos matices.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, aunque en el t\u00edtulo se hace referencia a Am\u00e9rica Latina como objeto de integraci\u00f3n, y por este motivo al inicio de este art\u00edculo se ha explicado este t\u00e9rmino, en algunas iniciativas se toma como referencia solo Am\u00e9rica del Sur, la Comunidad Andina, el arco pac\u00edfico del continente o Iberoam\u00e9rica. Aunque no en todos los casos se puede hablar de integraci\u00f3n en sentido estricto, como se ver\u00e1 m\u00e1s adelante.<\/p>\n\n\n\n<p>Una \u00faltima advertencia importante que cabe mencionar en esta introducci\u00f3n es que este art\u00edculo no pretende ser exhaustivo en su an\u00e1lisis de los distintos procesos de integraci\u00f3n que se han producido en Am\u00e9rica Latina, sino que se abordan aquellos que pueden ayudar mejor a responder la pregunta que se plantea en su t\u00edtulo. De ah\u00ed, por ejemplo, que no se incluye entre los casos que se van a exponer a continuaci\u00f3n el Sistema de Integraci\u00f3n Centroamericana (SICA), a pesar de que sus antecedentes se remontan a 1951, cuando Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panam\u00e1 crearon la Organizaci\u00f3n de Estados Centroamericanos (ODECA). Porque a pesar de que ha logrado una notable institucionalizaci\u00f3n y reconocimiento internacional, es una iniciativa muy centrada en las caracter\u00edsticas y necesidades de los pa\u00edses centroamericanos, sin vocaci\u00f3n de extenderse m\u00e1s all\u00e1 de este \u00e1mbito geogr\u00e1fico. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De este modo, el art\u00edculo se inicia con un breve repaso hist\u00f3rico por los principales esfuerzos que se han realizado en la regi\u00f3n a favor de la integraci\u00f3n, para despu\u00e9s explicar cu\u00e1les son las organizaciones multilaterales operativas en la actualidad y analizar su aportaci\u00f3n a ese ambicioso objetivo que es la integraci\u00f3n regional.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Antecedentes hist\u00f3ricos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los antecedentes hist\u00f3ricos se remontan, tal y como se ha visto en la introducci\u00f3n, al siglo XIX y entroncan directamente con las guerras de independencia y el proceso de construcci\u00f3n y consolidaci\u00f3n de las nuevas Rep\u00fablicas americanas. Existe un proyecto del propio Sim\u00f3n Bolivar de confederar a las rep\u00fablicas hispanoamericanas, y a tales efectos se convoca el Congreso Anficti\u00f3nico de Panam\u00e1, el 22 de junio de 1826, que representa el primer fracaso de una empresa que, en aquellos momentos, exced\u00eda la capacidad y voluntad de las nacientes rep\u00fablicas. La injerencia externa, tanto de Reino Unido como de Estados Unidos, tampoco ayudaron a que el sue\u00f1o bolivariano de construir una gran naci\u00f3n hispanoamericana se hiciera realidad (de la Reza, 2003).<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de la lejan\u00eda en el tiempo y de lo particular del momento en que se plantea, justo cuando las nuevas rep\u00fablicas est\u00e1n dando sus primeros pasos como naciones independientes, merec\u00eda la pena mencionar este antecedente, incluso de manera tan breve. As\u00ed como las causas de su fracaso, que no son muy diferentes de las que explican por qu\u00e9 m\u00e1s de doscientos a\u00f1os despu\u00e9s el sue\u00f1o de Sim\u00f3n Bolivar a\u00fan est\u00e1 lejos de cumplirse. Si bien en este art\u00edculo dif\u00edcilmente se pod\u00eda abordar un espacio tan amplio de tiempo y, por este motivo, se centra en las iniciativas que comienzan a adoptarse en la segunda mitad del siglo XX, que coinciden cronol\u00f3gicamente con el nacimiento de las Comunidades Europeas, esto es, con el proyecto de integraci\u00f3n europeo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aparentemente son procesos similares en el sentido que se orientan hacia la integraci\u00f3n econ\u00f3mica, mediante la creaci\u00f3n de un mercado com\u00fan o una zona de libre comercio. En el caso europeo, no obstante, la econom\u00eda no era m\u00e1s que el medio para alcanzar un objetivo pol\u00edtico, que era la unidad de un continente pr\u00e1cticamente destruido tras el final de la II Guerra Mundial. As\u00ed lo recoge la c\u00e9lebre Declaraci\u00f3n Schuman del 9 de mayo de 1950, que anuncia y pone en marcha la integraci\u00f3n europea. En ella se se\u00f1ala como objetivo \u00faltimo de esta: \u201cuna federaci\u00f3n europea indispensable para la preservaci\u00f3n de la paz\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Las Comunidades Europeas son un ejemplo de innovaci\u00f3n pol\u00edtica. Resultaba indispensable poner fin a la din\u00e1mica de enfrentamiento entre Francia y Alemania, y sus dirigentes tuvieron el valor y la visi\u00f3n de poner en marcha un verdadero proceso de integraci\u00f3n regional con la esperanza de que esto permitiera construir una paz duradera. Schuman lo dejaba claro en la mencionada declaraci\u00f3n del 9 de mayo: \u201cEuropa no se construy\u00f3 y hubo la guerra\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Si el motor de la integraci\u00f3n europea fue el anhelo de una Europa reconciliada y en paz, en Am\u00e9rica Latina el regionalismo impulsado en la segunda mitad del siglo XX gir\u00f3 en torno a la idea de desarrollo y estuvo muy influenciado por las teor\u00edas de Ra\u00fal Prebisch, secretario ejecutivo de la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe (CEPAL) desde 1950 hasta 1963. Prebisch convirti\u00f3 a este organismo de Naciones Unidas en un centro de investigaci\u00f3n y elaboraci\u00f3n de pol\u00edticas de desarrollo que tomaran en cuenta las caracter\u00edsticas espec\u00edficas de la regi\u00f3n, que, seg\u00fan su visi\u00f3n, estaba conformada por pa\u00edses de la periferia del sistema mundial, especializados en la producci\u00f3n de materias primas y alimentos. Desde sus responsabilidades en la CEPAL promovi\u00f3 una integraci\u00f3n regional econ\u00f3mica que contribuyera a superar la estrechez de los mercados internos y potenciara la proyecci\u00f3n internacional de Am\u00e9rica Latina (CEPAL, 2025).<\/p>\n\n\n\n<p>La CEPAL tom\u00f3 como referencia del proceso de integraci\u00f3n europeo la creaci\u00f3n de una uni\u00f3n aduanera, pues esto permitir\u00eda ampliar los mercados para las exportaciones industriales mediante la desgravaci\u00f3n rec\u00edproca entre los pa\u00edses miembros y la unificaci\u00f3n de sus aranceles respecto a pa\u00edses terceros. Con ello se trataba de corregir una de las graves debilidades de la pol\u00edtica de Industrializaci\u00f3n por Sustituci\u00f3n. El objetivo \u00faltimo era proporcionar a las industrias que no ten\u00edan los capitales, la tecnolog\u00eda o la experiencia necesaria para competir con las de los pa\u00edses desarrollados del centro, un mercado regional y, por tanto, mayor, pero relativamente protegido. Esta pol\u00edtica cepalina coincide con un momento hist\u00f3rico, las postrimer\u00edas de la Segunda Guerra Mundial, en el que se crean grandes bloques econ\u00f3micos regionales, a partir de convenios comerciales, uniones aduaneras, etc. Una \u00e9poca de auge del regionalismo y del otorgamiento selectivo de preferencias comerciales (Cancino y Albornoz, 2007).<\/p>\n\n\n\n<p>Los primeros pasos de Am\u00e9rica Latina en pos de la integraci\u00f3n regional ten\u00edan fundamentalmente una finalidad econ\u00f3mica: ampliar sus mercados internos, alcanzar econom\u00edas de escala, mejorar su competitividad y, como consecuencia de todo ello, reforzar su papel en los mercados internacionales (Garc\u00e9s, 2021). Pero estos esfuerzos no se amparaban en un proyecto pol\u00edtico, como en el caso europeo, lo cual no significa que la pol\u00edtica y, sobre todo, la ideolog\u00eda, no jugaran un papel decisivo en el devenir de los distintos procesos de integraci\u00f3n que ha vivido la regi\u00f3n, tal y como se ver\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>De todo ello da buena cuenta uno de los antecedentes m\u00e1s relevantes, la Asociaci\u00f3n Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC), impulsada con el prop\u00f3sito de promover una mayor integraci\u00f3n comercial entre los pa\u00edses miembros mediante la creaci\u00f3n de una zona de libre comercio para, de este modo, impulsar su desarrollo econ\u00f3mico. Se constituy\u00f3 en 1960 en virtud del Tratado de Montevideo, que suscribieron Argentina, Brasil, Chile, M\u00e9xico, Paraguay, Uruguay y Per\u00fa. En 1961 se adhiri\u00f3 Colombia, en 1962 Ecuador, en 1966 Venezuela y en 1967 Bolivia. Una cierta complejidad t\u00e9cnica en su funcionamiento; el limitado progreso tecnol\u00f3gico e industrial de los Estados miembros; la diferencia de intereses y, por tanto, de compromiso de los pa\u00edses participantes; el surgimiento de gobiernos autoritarios o la competencia de otros procesos de integraci\u00f3n, son algunas de las principales causas que explican que no llegara a alcanzar sus objetivos (Torres, 2010).<\/p>\n\n\n\n<p>El objetivo inicial de crear en 12 a\u00f1os una zona de libre comercio tuvo que ser ampliado a 20 a\u00f1os dados los escasos avances y las dificultades para eliminar todas las barreras al comercio interno. La imposibilidad de cumplir con los plazos marcados llev\u00f3 a los pa\u00edses miembros a lanzar una nueva ronda de negociaciones que condujeron a la firma el 12 de agosto de 1980 de un nuevo Tratado de Montevideo por el que se crea la Asociaci\u00f3n Latinoamericana de Integraci\u00f3n (ALADI), en sustituci\u00f3n de la ALALC.<\/p>\n\n\n\n<p>En este caso, y visto el resultado de esta \u00faltima, se decidieron rebajar las ambiciones respecto al proyecto original lanzado dos d\u00e9cadas antes. Como se ha apuntado previamente, el funcionamiento de la ALALC fue muy complejo, nada que ver con el automatismo que la Comunidad Econ\u00f3mica Europea aplic\u00f3 en el desarme arancelario interno y la tarifa exterior com\u00fan. A estas dificultades t\u00e9cnicas se sum\u00f3 la presi\u00f3n proteccionista y, sobre todo, result\u00f3 evidente que hab\u00eda una falta de liderazgo y de voluntad pol\u00edtica. Cuando en 1980, en la XIX Conferencia Extraordinaria de la ALALC, se decidi\u00f3 sustituir a esta por la ALADI se trat\u00f3 de preservar los logros que se hab\u00edan alcanzado, pero, a la vez, limitar el compromiso de los pa\u00edses participantes. El tiempo demostr\u00f3 que estos recurr\u00edan al comercio entre los pa\u00edses miembros solo cuando ten\u00edan problemas en su sector exterior, pero una vez superadas estas dificultades se volcaban en el comercio con terceros pa\u00edses. As\u00ed que la ALADI tampoco fructific\u00f3 y se diluy\u00f3 en acuerdos subregionales parciales, como el Pacto Andino o Mercosur (da Silva, 2012), que analizaremos con m\u00e1s profundidad en el siguiente ep\u00edgrafe.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los proyectos subregionales de integraci\u00f3n econ\u00f3mica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>La Comunidad Andina de Naciones (CAN)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La crisis de la ALALC propici\u00f3 la creaci\u00f3n de la Comunidad Andina en 1969 en virtud del Tratado de Cartagena, como reacci\u00f3n ante las falencias de esta primera. Fue impulsado por los pa\u00edses de tama\u00f1o mediano y de menor desarrollo econ\u00f3mico relativo (Colombia, Chile, Ecuador, Per\u00fa y Venezuela que se uni\u00f3 en 1973), que entend\u00edan que la ALALC hab\u00eda beneficiado sobre todo a los pa\u00edses grandes (Argentina, Brasil y M\u00e9xico). Ellos no hab\u00edan sido capaces ni de atraer inversiones extranjeras ni ser suficientemente competitivos en grandes mercados, como el de Estados Unidos o el europeo. De modo que quisieron crear su propia uni\u00f3n aduanera y zona de libre comercio (Garc\u00e9s, 2021) para impulsar el desarrollo que no hab\u00edan logrado en el seno de la ALALC.<\/p>\n\n\n\n<p>En esos primeros momentos del Pacto Andino, exist\u00eda una cierta armon\u00eda ideol\u00f3gica entre los gobiernos de estos pa\u00edses, que compart\u00edan la visi\u00f3n de la CEPAL de que el progreso econ\u00f3mico de sus pa\u00edses requer\u00eda fuerte participaci\u00f3n del Estado y una pol\u00edtica de industrializaci\u00f3n. Mientras que la ALALC hab\u00eda puesto el foco en el libre comercio, el Pacto Andino lo hizo en la industrializaci\u00f3n. El objetivo fundamental de esta organizaci\u00f3n era promover la transformaci\u00f3n productiva a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n de un mercado com\u00fan latinoamericano en el seno del cual se desarrollar\u00eda un proceso de industrializaci\u00f3n, que se complementar\u00eda con una pol\u00edtica de protecci\u00f3n arancelaria. La cohesi\u00f3n ideol\u00f3gica se fue quebrando a medida que alcanzaron el poder en algunos pa\u00edses miembros gobiernos con una visi\u00f3n m\u00e1s liberal de la econom\u00eda, en la que el Estado deb\u00eda dejar de tener un rol protagonista en esta. Hasta el punto de que estas diferencias fundamentales suscitaron la salida del Chile de Pinochet en 1976 (Brice\u00f1o-Ruiz, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>No se lleg\u00f3 a alcanzar ninguno de los objetivos iniciales previstos en el tratado fundacional y en la d\u00e9cada de los 80, como consecuencia de la crisis de la deuda, el proyecto entr\u00f3 en una fase de estancamiento (Brice\u00f1o-Ruiz, 2021). De nuevo se aprecia la falta de compromiso de los Estados miembros con el proyecto, pues ante la crisis apostaron por pol\u00edticas proteccionistas, incompatibles con los fines que persegu\u00eda el Pacto Andino.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la d\u00e9cada de los 90 se produjo un relanzamiento de la iniciativa andina. Despu\u00e9s de unos a\u00f1os en los que las econom\u00edas de los pa\u00edses miembros se vieron afectadas por graves d\u00e9ficits fiscales, devaluaciones y elevadas tasas de inter\u00e9s, estas se reorientaron hacia pol\u00edticas de liberalizaci\u00f3n comercial, abandonando las experiencias sustitutivas de las importaciones que con tanta vehemencia hab\u00eda defendido la CEPAL. Se inaugura una fase que se puede calificar como<em> neoliberal<\/em>, en la que se promueven pol\u00edticas aperturistas y de mercado, de acuerdo con los principios del Consenso de Washington. La organizaci\u00f3n se alinea con esta nueva tendencia, defendiendo una integraci\u00f3n abierta y convirti\u00e9ndose en un instrumento para la inserci\u00f3n en los mercados mundiales (Brice\u00f1o-Ruiz, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>Se inaugura as\u00ed una nueva etapa, conocida como \u201cregionalismo abierto\u201d, en contraste con la anterior en la que se promov\u00eda el comercio interno para ayudar as\u00ed al desarrollo industrial, que era el objetivo \u00faltimo, y, precisamente por ese motivo, se adoptaban medidas proteccionistas respecto a terceros pa\u00edses como, por ejemplo, elevadas tarifas arancelarias.<\/p>\n\n\n\n<p>De manera que, aunque haya un resurgir de los proyectos de integraci\u00f3n econ\u00f3mica como la CAN, existen diferencias fundamentales entre los fines que se persegu\u00edan en la anterior etapa y en esta segunda. Se pasa de una cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica que respond\u00eda a un esquema defensivo con el prop\u00f3sito de modificar las relaciones entre el centro y la periferia; a otra que lo que trata es de promover la apertura al capitalismo global, la transnacionalizaci\u00f3n del comercio y la producci\u00f3n, y la liberalizaci\u00f3n progresiva de los mercados (Bianculli, 2024).<\/p>\n\n\n\n<p>En este nuevo periodo de la organizaci\u00f3n, de mayor fortaleza, condujo a una reforma profunda, recogida en el conocido como Protocolo de Trujillo, firmado en 1996, que cre\u00f3 la Comunidad Andina (CAN) y el Sistema Andino de Integraci\u00f3n (SAI). Se apuesta por una mayor institucionalizaci\u00f3n con la creaci\u00f3n de una Secretar\u00eda General y, sobre todo, el que sea \u00f3rgano m\u00e1s conocido, la Corporaci\u00f3n Andina de Fomento (CAF). Esta naci\u00f3 como un instrumento financiero al servicio de los seis pa\u00edses miembros de la CAN, pero actualmente se ha transformado en un banco de desarrollo de Am\u00e9rica Latina y el Caribe, conformado por 21 pa\u00edses y 13 bancos privados de la regi\u00f3n (Charris, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>Una d\u00e9cada despu\u00e9s del impulso que supuso el Protocolo de Trujillo, la CAN se enfrent\u00f3 de nuevo a la salida de otro pa\u00eds, en este caso de Venezuela. Fue el presidente Ch\u00e1vez el que anunci\u00f3 en abril de 2006 que su pa\u00eds abandonaba la organizaci\u00f3n, tras la firma de Colombia y Per\u00fa de sendos tratados de libre comercio con Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Washington, a partir de la experiencia del Tratado de Libre Comercio de Norteam\u00e9rica (TLCAN), suscrito en 1992 entre Estados Unidos, M\u00e9xico y Canad\u00e1, promovi\u00f3 la creaci\u00f3n de un \u00c1rea de Libre Comercio de las Am\u00e9ricas (ALCA), que Venezuela interpret\u00f3 como otra injerencia estadounidense en el hemisferio sur del continente. La decisi\u00f3n del presidente venezolano tambi\u00e9n estuvo condicionada por el hecho de que Mercosur representaba un espacio m\u00e1s atractivo (el comercio dentro de esta organizaci\u00f3n alcanzaba entonces los 150.000 millones de d\u00f3lares anuales, frente a los 9.000 de la CAN), y su inter\u00e9s por promover su personal\u00edsimo proyecto de integraci\u00f3n alternativo, el ALBA (Alternativa Bolivariana para las Am\u00e9ricas).<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos no fue capaz de hacer realidad la que hubiera sido la mayor zona de libre comercio del mundo, por lo que no tuvo m\u00e1s remedio que seguir haciendo uso de los acuerdos bilaterales para reforzar sus lazos econ\u00f3micos y comerciales con los pa\u00edses latinoamericanos. Es la raz\u00f3n por la cual Colombia y Per\u00fa celebraron cada uno de ellos sus respectivos Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos. Una posibilidad que en principio permit\u00eda la CAN pero que debilitaba enormemente a esta, pues demostraba su incapacidad de actuar como un bloque integrado y de celebrar un acuerdo comercial con un pa\u00eds tercero en representaci\u00f3n de todos los Estados parte (Malamud, C., 2006).<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que tanto la CAN como el Mercosur han contribuido a incrementar el comercio intrarregional, las cifras siempre son modestas comparadas con los intercambios comerciales con Estados Unidos, la UE o los mercados asi\u00e1ticos. De ah\u00ed que estos actores externos generen tantas turbulencias en los proyectos de integraci\u00f3n regional, pues cuando no se puede alcanzar un acuerdo com\u00fan, los Estados miembros persiguen el acuerdo bilateral, aun cuando esto comprometa el proyecto regional.<\/p>\n\n\n\n<p>Recientemente, el Secretario General de la CAN, el Embajador Gonzalo Guti\u00e9rrez Reinel, destac\u00f3 el mayor \u00e9xito de esta organizaci\u00f3n, la creaci\u00f3n de una Zona de Libre Comercio Andina entre los cuatro pa\u00edses que siguen siendo miembros (Colombia, Bolivia, Ecuador y Per\u00fa); y el Estatuto Migratorio Andino, que permite a los ciudadanos de estos cuatro pa\u00edses circular, residir y trabajar libremente en cualquiera de ellos. No obstante, las cifras del comercio intracomunitario se mantienen en el entorno de los 9.000 millones de d\u00f3lares desde hace veinte a\u00f1os y el a\u00f1o pasado por primera vez en una d\u00e9cada lograron super\u00e1vit en su balanza comercial (CAN, 2025).<\/p>\n\n\n\n<p>Son datos que no invitan a un excesivo optimismo porque indican estancamiento y, de hecho, el comercio entre pa\u00edses de la CAN representa un porcentaje a\u00fan peque\u00f1o del conjunto de las exportaciones de los pa\u00edses miembros. Algo similar ocurre en Mercosur, como se ver\u00e1 a continuaci\u00f3n, y b\u00e1sicamente por los mismos motivos. En primer lugar, en los \u00faltimos a\u00f1os las exportaciones de los pa\u00edses miembros de ambas organizaciones a los mercados asi\u00e1ticos, en concreto a China, han crecido de manera muy destacada. En segundo lugar, ni la CAN ni Mercosur han logrado desarmar las barreras no arancelarias (barreras administrativas o fiscales) ni tampoco que en momentos de crisis econ\u00f3mica los pa\u00edses miembros consensuen medidas comunes, sino que siguen recurriendo a las medidas unilaterales. A ello tambi\u00e9n se debe sumar que las deficientes infraestructuras de transporte hacen que este incremente mucho el precio de los productos, por lo que son menos competitivos (Sanahuja, 2012).<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Mercado Com\u00fan del Sur (Mercosur)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El otro gran proyecto de integraci\u00f3n econ\u00f3mica que se desgaj\u00f3 de la ALADI fue el Mercado Com\u00fan del Sur (Mercosur), constituido en 1991 cuando Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay suscribieron el Tratado de Asunci\u00f3n. El objetivo fundamental que consagraba este texto era la creaci\u00f3n de un mercado com\u00fan, y para lograrlo se puso en marcha un programa de liberalizaci\u00f3n del comercio y coordinaci\u00f3n de las pol\u00edticas macroecon\u00f3micas, y se estableci\u00f3 una tarifa exterior com\u00fan, entre otras medidas. Mercosur tambi\u00e9n naci\u00f3 con la vocaci\u00f3n de colaborar en \u00e1reas como educaci\u00f3n o medio ambiente, con el fin de contribuir al bienestar de sus ciudadanos (Soledad, 2025).<\/p>\n\n\n\n<p>Si la alianza francoalemana constituye el motor de la integraci\u00f3n europea, en el caso de Mercosur es la alianza entre Argentina y Brasil. De hecho, en los encuentros mantenidos entre los presidentes Alfons\u00edn, de Argentina, y Sarney, de Brasil, a mediados de los a\u00f1os 80, cuando ambos pa\u00edses acababan de recuperar la libertad y la democracia, es cuando se empez\u00f3 a gestar el Mercosur. El nacimiento de esta organizaci\u00f3n es el que m\u00e1s se parece al de la Uni\u00f3n Europea, porque parte de la asociaci\u00f3n estrat\u00e9gica de dos grandes potencias regionales que quieren consolidar la reci\u00e9n recuperada democracia que disfrutan, evitar conflictos entre ellos y abrir sus econom\u00edas al exterior. Para lograrlo, Brasil dej\u00f3 de comprar petr\u00f3leo o trigo a terceros pa\u00edses como Ir\u00e1n para comprarlos a su vecino, y a cambio Argentina se comprometi\u00f3 a apoyar la proyecci\u00f3n internacional de la econom\u00eda carioca (Malamud, A., 2022). &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mercosur nace cuando se est\u00e1 inaugurando la fase de regionalismo abierto o neoliberal, de acuerdo con lo que se ha se\u00f1alado previamente, pero en realidad se considera un modelo de integraci\u00f3n h\u00edbrido. De cara al exterior, se alineaba con los principios de la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio (OMC); y de cara al interior, aspira a crear un mercado \u00fanico como el europeo. Un objetivo muy ambicioso que con el tiempo se rebaj\u00f3, aunque s\u00ed que se logr\u00f3 crear una zona de libre comercio exitosa (Peixoto y Perrotta, 2018), cuyas cifras superaban con creces las de la CAN, como se acaba de ver. Pero, a su vez, tambi\u00e9n desarroll\u00f3 mecanismos de protecci\u00f3n de la producci\u00f3n industrial local, una medida m\u00e1s propia del modelo de integraci\u00f3n de influencia cepalina de la segunda mitad del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>El proyecto comenz\u00f3 a debilitarse a partir de 1994, cuando en la Cumbre de Ouro Preto se flexibiliz\u00f3 el compromiso de eliminar las barreras no arancelarias. En ese momento se inicia una fase de estancamiento del organismo, marcada por la desaceleraci\u00f3n econ\u00f3mica de los pa\u00edses miembros; por los conflictos comerciales que surgieron en su seno en sectores como el textil o el automotor; y por las asimetr\u00edas existentes entre los cuatro pa\u00edses de pleno derecho, en perjuicio de los dos m\u00e1s peque\u00f1os (Uruguay y Paraguay).<\/p>\n\n\n\n<p>Este punto, que motiv\u00f3 el que los pa\u00edses andinos se escindieran de ALDI para crear el Pacto Andino, es uno de los m\u00e1s cr\u00edticos en esta organizaci\u00f3n, dada la gran diferencia que existe entre el tama\u00f1o de las econom\u00edas de los pa\u00edses que la integran. Al mismo se suma otro aspecto que hemos visto recurrentemente en otros procesos de integraci\u00f3n, y es la notable brecha existente entre las normas aprobadas y las normas implementadas (Peixoto y Perrotta, 2018). En la literatura se ha llegado a definir como el \u201cpecado original\u201d de Mercosur: en el momento de su constituci\u00f3n se acordaron unos fines muy ambiciosos, pero no se dot\u00f3 al organismo de las herramientas pol\u00edtico-institucionales necesarias para llevarlos a cabo (Hern\u00e1ndez Nilson, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>En conclusi\u00f3n, el ambicioso objetivo de crear un verdadero mercado com\u00fan no se ha alcanzado. Tampoco se ha avanzado en la coordinaci\u00f3n macroecon\u00f3mica y el arancel externo es incompleto (Pe\u00f1a, 2010).<\/p>\n\n\n\n<p>El \u201cgiro a la izquierda\u201d que experiment\u00f3 la regi\u00f3n en los primeros a\u00f1os del siglo XXI, y que supuso la llegada de gobiernos de esta orientaci\u00f3n en los cuatro pa\u00edses miembros de Mercosur, propici\u00f3 que la organizaci\u00f3n experimentara una nueva \u00e9poca de auge, pero esta vez dando m\u00e1s peso a la agenda social. Esto fue de nuevo gracias a la coordinaci\u00f3n entre Argentina y Brasil. En concreto, el encuentro de N\u00e9stor Kirchner y Lula da Silva en Buenos Aires en 2003 marc\u00f3 el inicio de esta nueva etapa. Es en este contexto en el que se produjo la salida de Venezuela de la CAN en 2006 y su apuesta por Mercosur, sin que esto supusiera que el presidente Chavez renunciara a su particular propuesta de integraci\u00f3n regional, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra Am\u00e9rica (ALBA) (Malamud, C., 2006).<\/p>\n\n\n\n<p>Venezuela finalmente ingres\u00f3 en 2006 pero desde agosto de 2017 est\u00e1 suspendida de todos sus derechos y obligaciones como Estado parte, por incumplir las normas de esta organizaci\u00f3n que, en el Protocolo de Ushuaia sobre Compromiso Democr\u00e1tico, vigente desde 1998, exige la plena vigencia de las instituciones democr\u00e1ticas como requisito para formar parte de Mercosur (Mercosur, 2017). Por su parte, Bolivia a\u00fan est\u00e1 en proceso de ingreso. El Protocolo de Adhesi\u00f3n de Bolivia al Mercosur fue firmado por todos los Estados parte en 2015. El instrumento de ratificaci\u00f3n fue entregado por Bolivia en julio de 2024 y tiene un plazo de hasta 4 a\u00f1os para incorporar el acervo normativo del bloque.<\/p>\n\n\n\n<p>El n\u00famero de Estados miembros de Mercosur no ha variado desde su fundaci\u00f3n, pero s\u00ed que ha ido sumando pa\u00edses asociados (Chile, Colombia, Ecuador, Panam\u00e1 y Per\u00fa). Este estatus les permite participar en las reuniones de \u00f3rganos del Mercosur que traten temas de inter\u00e9s com\u00fan y, adem\u00e1s, les proporciona ciertas ventajas comerciales.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se ha se\u00f1alado, Mercosur, pese a su nombre, no es un mercado com\u00fan. Tan solo ha logrado convertirse en una uni\u00f3n aduanera imperfecta, porque tiene un Arancel Externo Com\u00fan, pero con m\u00faltiples excepciones. Todo ello se refleja en sus cifras. En 2023 el comercio intrazona, aun aumentando un 3% respecto al a\u00f1o anterior, supuso 47.411 millones de d\u00f3lares. Una cifra muy modesta comparada con la de las exportaciones: 668.731 millones de d\u00f3lares, dirigidas en primer lugar a China (29%) y a distancia de la UE (14%) (SECEM, 2025).<\/p>\n\n\n\n<p>Un punto que los europeos pretenden cambiar con la entrada en vigor del acuerdo comercial entre la UE y Mercosur, que se ha negociado durante m\u00e1s de veinticinco a\u00f1os. Este acuerdo de libre comercio conectar\u00eda dos bloques regionales con cerca de 1.000 millones de consumidores. Una vez concluida tan larga negociaci\u00f3n, que prev\u00e9 una considerable reducci\u00f3n de las barreras arancelarias y no arancelarias, queda pendiente su ratificaci\u00f3n. Si esta se logra, la UE tendr\u00eda acuerdos comerciales con el 95% del PIB de Am\u00e9rica Latina, posicionando a la UE como el principal socio estrat\u00e9gico de Am\u00e9rica Latina y al Mercosur como un actor clave en cadenas de suministro sostenibles y de alto valor a\u00f1adido (Berganza et al., 2025).<\/p>\n\n\n\n<p>Se prev\u00e9 que el acuerdo incremente hasta en un 37% los flujos comerciales entre ambos bloques, pero este trasciende lo comercial, y apunta a cuestiones menos tangibles que los aranceles, pero con gran significado pol\u00edtico. El texto incluye la cooperaci\u00f3n en \u00e1mbitos como los derechos humanos, la democracia, la gobernanza internacional, la educaci\u00f3n, la protecci\u00f3n medioambiental, etc. Esto en la pr\u00e1ctica complica bastante el proceso de ratificaci\u00f3n, pues el componente del di\u00e1logo pol\u00edtico y de la cooperaci\u00f3n requiere del visto bueno de los veintisiete parlamentos europeos. Si fuera solo un acuerdo comercial, tan solo tendr\u00eda que ser ratificado por las instituciones europeas, al tratarse de una de las pocas competencias exclusivas de la UE. Mientras que, del lado del Mercosur, el proceso es m\u00e1s sencillo porque no se necesita aprobaci\u00f3n un\u00e1nime para que entre en vigor (Fe\u00e1s et al., 2024).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los proyectos de integraci\u00f3n pol\u00edtica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En los ep\u00edgrafes anteriores se han enmarcado los distintos proyectos de integraci\u00f3n regional en las sucesivas olas o fases de integraci\u00f3n identificadas en la literatura acad\u00e9mica.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera responde al impulso cepalino, pues su pol\u00edtica de Industrializaci\u00f3n por Sustituci\u00f3n de Importaciones para su \u00e9xito necesitaba de mercados de mayor tama\u00f1o que los nacionales. La segunda ola, que se desarrolla en los a\u00f1os 80 y 90 del pasado siglo, es la que se conoce como \u201cregionalismo abierto\u201d porque aspiraba a insertar a los distintos bloques regionales (la reformada Comunidad Andina de Naciones o el reci\u00e9n creado Mercosur) en los mercados globales, y se alineaba con los postulados econ\u00f3micos de orientaci\u00f3n liberal que consagr\u00f3 el conocido como consenso de Washington.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la llegada del nuevo siglo, se produce una ola post-liberal o post-hegem\u00f3nica en la que la econom\u00eda ya no es el eje vertebrador de los proyectos de integraci\u00f3n regional, sino que la pol\u00edtica gana peso.<\/p>\n\n\n\n<p>A esta nueva ola de regionalismo corresponde la Uni\u00f3n de Naciones Suramericanas (UNASUR), promovida por Brasil, y la Alternativa Bolivariana para los pueblos de nuestra Am\u00e9rica (ALBA), una iniciativa de la Venezuela de Ch\u00e1vez. Son propuestas que, a diferencia de los proyectos antes expuestos, no persiguen la integraci\u00f3n econ\u00f3mica ni la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas de liberalizaci\u00f3n comercial. Todo lo contrario, pues son iniciativas impulsadas por gobiernos de izquierda que reaccionan contra las recetas econ\u00f3micas aplicadas al dictado del consenso de Washington; y defienden el papel central del Estado en la econom\u00eda y en las pol\u00edticas sociales y de desarrollo, que son en las que van a poner el foco de atenci\u00f3n (Sanahuja, 2012).<\/p>\n\n\n\n<p><em>UNASUR<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El Tratado constitutivo de UNASUR fue firmado en 2008 por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Per\u00fa, Surinam, Uruguay y Venezuela, con el prop\u00f3sito de crear un espacio de integraci\u00f3n en lo cultural, social, econ\u00f3mico y pol\u00edtico, desde el di\u00e1logo, el consenso y la participaci\u00f3n. Su creaci\u00f3n fue impulsada por el presidente Lula da Silva, pero lo cierto es que este se apoy\u00f3 en los esfuerzos que Itamaraty ven\u00eda realizando desde los a\u00f1os 90 para hacer de Brasil un aut\u00e9ntico l\u00edder regional.<\/p>\n\n\n\n<p>Este anhelo se materializa en 2004 en la Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN), que fue la antecesora directa de UNASUR. Un proyecto que respond\u00eda a una idea diferente de regionalismo, plasmada en el Consenso de Buenos Aires de 2003, y en el que el comercio y la liberalizaci\u00f3n econ\u00f3mica dejaba de ser prioritarios y la cooperaci\u00f3n se orientaba hacia nuevas \u00e1reas (Bianculli, 2024): energ\u00eda, infraestructura, medio ambiente, seguridad y democracia, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p>UNASUR fue creado para convertirse en un espacio de di\u00e1logo y concertaci\u00f3n pol\u00edtica, con una agenda de trabajo volcada en \u00e1reas pol\u00edticas nuevas, como la energ\u00eda, y para ayudar a Brasil a proyectar su influencia en la regi\u00f3n. Esto se aprecia tambi\u00e9n en la elecci\u00f3n de los pa\u00edses miembros, en la que destaca la exclusi\u00f3n de M\u00e9xico y Estados Unidos, con lo que no hay dentro del organismo ning\u00fan pa\u00eds capaz de ensombrecer el liderazgo brasileiro (Sanahuja, 2012). &nbsp;Por eso lo que se pretende integrar no es Am\u00e9rica Latina, que incluye M\u00e9xico, sino Am\u00e9rica del Sur.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta organizaci\u00f3n es considerada una expresi\u00f3n de \u201cregionalismo posliberal\u201d. Y aunque no aspiraba a crear una zona de libre comercio o un mercado com\u00fan, como la CAN o Mercosur, s\u00ed que ten\u00eda como finalidad promover un crecimiento y desarrollo econ\u00f3mico que superase las asimetr\u00edas entre los pa\u00edses integrantes (Sanahuja, 2012).<\/p>\n\n\n\n<p>La gran novedad de UNASUR respecto a los procesos de integraci\u00f3n previos y que demuestra tambi\u00e9n su esencia pol\u00edtica es su inter\u00e9s por abordar los temas de paz y seguridad. En ese sentido, se considera a UNASUR como un intento de crear una OEA (Organizaci\u00f3n de Estados Americanos) sin Estados Unidos, para que los pa\u00edses de la regi\u00f3n pudieran resolver pac\u00edficamente los conflictos que surgieran entre ellos, sin la interferencia de la potencia norteamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>Los antecedentes de la OEA se remontan a finales del siglo XIX, a la Primera Conferencia Internacional Americana, que se reuni\u00f3 en Washington entre octubre de 1889 y abril de 1890 con el prop\u00f3sito de acordar un sistema de arbitraje que permitiera la resoluci\u00f3n pac\u00edfica de los conflictos entre los 18 pa\u00edses americanos que participaron en este encuentro. En este se acord\u00f3 crear la Uni\u00f3n Internacional de Rep\u00fablicas Americanas y se comenz\u00f3 a crear una serie de instituciones y de disposiciones, que componen el sistema institucional m\u00e1s antiguo del mundo, que es el sistema interamericano. Todo ello desemboca en 1948 en la aprobaci\u00f3n de la Carta de la Organizaci\u00f3n de Estados Americanos (OEA), texto fundacional del organismo del mismo nombre. Actualmente forman parte de la OEA 35 Estados americanos y es considerado el principal foro gubernamental, pol\u00edtico, jur\u00eddico y social del Hemisferio (OEA, 2025).<\/p>\n\n\n\n<p>UNASUR est\u00e1, por tanto, claramente inspirado en la OEA, hasta el punto de ser considerado la OEA del Sur o la OEA sin Estados Unidos. En primer lugar, hay una gran coincidencia en cuanto a los pa\u00edses miembros de ambas organizaciones, con dos importantes excepciones. La primera, la de Estados Unidos, pues el objetivo de UNASUR era, precisamente, evitar la interferencia de este pa\u00eds en los asuntos de Am\u00e9rica del Sur. La segunda, la de M\u00e9xico, porque su pol\u00edtica exterior orbita fundamentalmente en torno a su vecino del norte. De este modo, adem\u00e1s, Brasil lograba que la membres\u00eda de UNASUR no incluyera a ning\u00fan pa\u00eds que pudiera ensombrecer el liderazgo carioca, empezando por Estados Unidos (Sanahuja, 2012).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, hay tambi\u00e9n una considerable coincidencia en cuanto a las \u00e1reas de trabajo de ambas organizaciones. En concreto, llama la atenci\u00f3n el \u00e9nfasis de UNASUR en las cuestiones de seguridad y defensa; as\u00ed como en la resoluci\u00f3n pac\u00edfica de disputas entre sus Estados miembros, que eran dos \u00e1mbitos de acci\u00f3n caracter\u00edsticos de la OEA. Pero no solo eso, sino que UNASUR replic\u00f3 la aproximaci\u00f3n y las pr\u00e1cticas del organismo con sede en Washington en ambos puntos, confirmando as\u00ed su intenci\u00f3n de suplir a la OEA en Am\u00e9rica del Sur (Weiffen, Wehner &amp; Nolte, 2012).<\/p>\n\n\n\n<p>En gran medida esta decisi\u00f3n fue fruto de las circunstancias del momento. El 1 de marzo de 2008 el ej\u00e9rcito colombiano bombarde\u00f3 un campamento de las FARC para acabar con la vida de su n\u00famero 2, Ra\u00fal Reyes, que se encontraba cerca de la frontera con Colombia, pero ubicado en territorio ecuatoriano. Esta operaci\u00f3n militar provoc\u00f3 una grave crisis entre ambos pa\u00edses, a la que se sum\u00f3 Venezuela, que comparte m\u00e1s de 2.200 kil\u00f3metros de frontera terrestre con Colombia, al denunciar la violaci\u00f3n de la soberan\u00eda ecuatoriana.<\/p>\n\n\n\n<p>Al a\u00f1o siguiente, UNASUR tuvo que mediar de nuevo entre ambos pa\u00edses a ra\u00edz de la decisi\u00f3n del gobierno colombiano de ceder bases militares a Estados Unidos. UNASUR tuvo que convocar una Cumbre Extraordinaria en San Carlos de Bariloche en agosto de 2009 para tratar esta cuesti\u00f3n. En ella \u00c1lvaro Uribe reclam\u00f3, en nombre de Colombia, que UNASUR abordara temas de seguridad fundamentales para su pa\u00eds, como el terrorismo y el narcotr\u00e1fico.<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos acontecimientos propiciaron que defensa fuera una prioridad en la agenda de UNASUR, as\u00ed como que asumiera ese rol de mediador al que antes se apuntaba, para evitar que Washington, a trav\u00e9s de la OEA, acabara involucr\u00e1ndose. A este episodio le sucedieron otros igualmente complejos, como el conflicto interno acaecido en Bolivia tambi\u00e9n en 2008 y que casi culmina en la secesi\u00f3n de parte de su territorio; el intento de golpe de Estado de Ecuador del 30 de septiembre de 2010; o el derrocamiento del expresidente Fernando Lugo en Paraguay en 2012 (Kersffeld, 2013).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda alguna la crisis venezolana de 2014 fue la prueba de fuego para UNASUR, as\u00ed como el resto de los organismos regionales. Ese a\u00f1o la oposici\u00f3n convoc\u00f3 una serie de grandes protestas por todo el pa\u00eds en contra del Gobierno de Maduro, que hab\u00eda asumido el poder en 2013, que se saldaron con casi medio centenar de muertos y el encarcelamiento del l\u00edder de la oposici\u00f3n, Leopoldo L\u00f3pez. La cuesti\u00f3n fue abordada en reuniones de alto nivel de la OEA, de UNASUR y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe\u00f1os (CELAC), pero en ninguno de estos foros se alcanz\u00f3 el consenso necesario como para condenar la represi\u00f3n del gobierno venezolano. Un gran triunfo diplom\u00e1tico que Carlos Malamud atribuye a la influencia que Venezuela segu\u00eda teniendo en el continente gracias a Petrocaribe. Una iniciativa que permit\u00eda a varios pa\u00edses del Caribe y de Am\u00e9rica Central adquirir petr\u00f3leo a un precio inferior al del mercado y, adem\u00e1s, con facilidades de financiaci\u00f3n. En tales circunstancias, era complicado que en los organismos regionales se conformaran una amplia mayor\u00eda en contra de Venezuela (Malamud, C., 2014). &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En 2018 el propio pa\u00eds impulsor de UNASUR, Brasil anunci\u00f3 que abandonaba esta organizaci\u00f3n. As\u00ed lo hicieron tambi\u00e9n Colombia, Per\u00fa, Chile, Paraguay, Argentina, Ecuador y Uruguay ante el bloqueo institucional. Este organismo ven\u00eda intentando desde 2017 sin \u00e9xito elegir un nuevo secretario general, pues el candidato propuesto era vetado por Bolivia y Venezuela. En realidad, lo que se escenificaba eran las profundas diferencias pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas entre estos dos pa\u00edses, m\u00e1ximos representantes del denominado socialismo del siglo XXI, y los nuevos gobiernos de derecha que hab\u00edan sido elegidos en los Estados miembros que acabaron abandonando la organizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La elecci\u00f3n de Lula da Silva en 2023 pareci\u00f3 abrir una nueva ventana de oportunidad, pues una de las prioridades de su pol\u00edtica exterior consist\u00eda precisamente en reactivar UNASUR. Ese mismo a\u00f1o Brasil y Argentina solicitaron el reingreso de su pa\u00eds en esta organizaci\u00f3n y el presidente brasileiro convoc\u00f3 una cumbre presidencial con este prop\u00f3sito. No obstante, su posici\u00f3n tan complaciente con Maduro suscit\u00f3 el rechazo de muchos de los pa\u00edses convocados, incluso de aquellos con gobiernos de izquierda, y frustr\u00f3 las opciones de revigorizar UNASUR (Ayuso y Gratius, 2024). Antes de que concluyera 2023 Argentina abandonaba de nuevo la organizaci\u00f3n por decisi\u00f3n del nuevo presidente, Javier Milei.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Alianza Bolivariana Para Los Pueblos De Nuestra Am\u00e9rica \u2013 Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra Am\u00e9rica \u2013 Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) es un organismo intergubernamental impulsado por Venezuela, como expresi\u00f3n de rechazo hacia el \u00c1rea de Libre Comercio de las Am\u00e9ricas (ALCA), promovido por Estados Unidos. Este proyecto plantea un modelo alternativo al del libre mercado, en el que se replantee la relaci\u00f3n Estado-mercado, dando preferencia al primero sobre el segundo. Era la manera de garantizar, seg\u00fan el comandante Ch\u00e1vez, que la integraci\u00f3n de la regi\u00f3n sirviera a los intereses del imperialismo y de las oligarqu\u00edas nacionales y se convirtiera en un instrumento para el desarrollo econ\u00f3mico de los sectores sociales de los pueblos latinoamericanos (Altmann, 2008).<\/p>\n\n\n\n<p>La iniciativa fue presentada por el presidente Ch\u00e1vez en 2001 y se materializ\u00f3 con el acuerdo firmado entre Venezuela y Cuba a tales efectos en diciembre de 2004. En 2006 ingres\u00f3 Bolivia y se adopt\u00f3 el Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP), que llegaron a suscribir 10 pa\u00edses: Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Dominica, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, San Crist\u00f3bal y Nieves, Grenada y Santa Luc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>ALBA-TCP es una iniciativa con una gran carga ideol\u00f3gica al servicio m\u00e1s que de un pa\u00eds, Venezuela, de un r\u00e9gimen pol\u00edtico: el chavismo venezolano. Hasta el punto de que Hugo Ch\u00e1vez ejerc\u00eda a la vez de presidente de Venezuela y autoproclamado l\u00edder de ALBA.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta iniciativa es, en consecuencia, un ejemplo extremo de otras de las razones que se esgrimen para explicar el fracaso de la integraci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina: la \u201cdiplomacia presidencial\u201d. En una regi\u00f3n de \u201chiperpresidencialismos\u201d resulta l\u00f3gico que los presidentes asuman tambi\u00e9n un excesivo protagonismo en los organismos de integraci\u00f3n regional, pero hacen que estos sean muy vulnerables ante los vaivenes de la pol\u00edtica nacional (Malamud, C., 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>En este supuesto en concreto, es en realidad la sinton\u00eda ideol\u00f3gica entre los l\u00edderes latinoamericanos el fundamento del proyecto. El \u00fanico requisito para ingresar y formar parte de ALBA-TCP no era una cl\u00e1usula de defensa de la democracia, como en UNASUR, sino la identidad ideol\u00f3gica (Diamint, 2013). Sus miembros necesariamente tienen que compartir los ideales bolivarianos y oponerse a los otros proyectos de integraci\u00f3n regionales inspirados en principios neoliberales como el libre comercio (Gardini, 2010).<\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de los otros esquemas de integraci\u00f3n analizados, ALBA-TCP no es un proyecto incluyente, m\u00e1s bien todo lo contrario. En realidad, exacerba la pugna pol\u00edtica e ideol\u00f3gica del continente, latente en las otras organizaciones y que en el caso del ALBA-TCP no solo se hace expl\u00edcita sino la verdadera raz\u00f3n de ser de este proyecto. Raz\u00f3n por la cual llama a\u00fan m\u00e1s la atenci\u00f3n de las contradicciones manifestadas por sus miembros. &nbsp;Empezando por Venezuela, que se integr\u00f3 en UNASUR y solicit\u00f3 su adhesi\u00f3n a Mercosur, pese a que son dos claros ejemplos de organismos que responden a los principios neoliberales que el ALBA-TCP denosta. Nicaragua, por su parte, entr\u00f3 en esta organizaci\u00f3n a la vez que negociaba su adhesi\u00f3n al Tratado de Libre Comercio de Centroam\u00e9rica y Rep\u00fablica Dominicana con Estados Unidos. Lo mismo hizo Ecuador, mientras que Bolivia simultanea su membres\u00eda en ALBA-TCP con la de la CAN, que tambi\u00e9n promueve tratados de libre comercio (Gardini, 2010). Lo que parece confirmar que los recursos energ\u00e9ticos que Venezuela pon\u00eda a disposici\u00f3n de los miembros de esta organizaci\u00f3n era un est\u00edmulo con m\u00e1s peso que el ideol\u00f3gico a la hora de formar parte del proyecto bolivariano. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a todo, esta organizaci\u00f3n ha tenido dificultades para seguir teniendo peso e influencia en la regi\u00f3n tras la muerte del presidente Ch\u00e1vez y, sobre todo, como consecuencia de las sanciones internacionales al petr\u00f3leo venezolano, que es uno de los pilares fundamentales en los que se sustenta el proyecto.<\/p>\n\n\n\n<p>En diciembre de 2024 esta organizaci\u00f3n ha celebrado su vig\u00e9simo aniversario como \u201cun faro de integraci\u00f3n regional, un basti\u00f3n de soberan\u00eda y un motor de desarrollo sustentable\u201d. En estas dos d\u00e9cadas, seg\u00fan informan ellos mismos, han alcanzado importantes logros en educaci\u00f3n, salud, cultura y econom\u00eda; y, por ejemplo, han declarado Venezuela, Bolivia y Nicaragua como Territorios Libres de Analfabetismo. Unos meses antes, en abril, en la XXIII Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del ALBA-TCP, se adopt\u00f3 la Agenda Estrat\u00e9gica 2030 del ALBA-TCP que prev\u00e9, entre otras cosas, relanzar Petrocaribe, despu\u00e9s de a\u00f1os de dificultades a causa de las sanciones internacionales. Venezuela espera, por tanto, que esto contribuya a reforzar la alianza entre los pa\u00edses miembros, y que la organizaci\u00f3n mantenga \u201csu relevancia y efectividad en un escenario geopol\u00edtico cambiante\u201d mientras \u201ccontin\u00faa promoviendo su visi\u00f3n de una Am\u00e9rica Latina y Caribe m\u00e1s integrada, soberana y solidaria\u201d (Presidencia Rep\u00fablica Bolivariana, 2024). &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Alianza del Pac\u00edfico: una vuelta a la integraci\u00f3n econ\u00f3mica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El \u00faltimo proyecto de integraci\u00f3n que cabe destacar es el de la Alianza del Pac\u00edfico (AP), que supone una vuelta al esquema de integraci\u00f3n basado en la econom\u00eda y en la apertura comercial.<\/p>\n\n\n\n<p>Los pa\u00edses fundadores de la Alianza del Pac\u00edfico (Chile, Colombia, M\u00e9xico y Per\u00fa) hab\u00edan decidido en 2006 colaborar entre ellos de manera m\u00e1s estrecha a partir de una iniciativa lanzada por Colombia, llamada ARCO del Pac\u00edfico Latinoamericano. Todos estaban interesados en una cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica m\u00e1s estrecha entre ellos, as\u00ed como en afianzar sus relaciones comerciales con terceros pa\u00edses. En ese sentido, cabe se\u00f1alar que todos ellos hab\u00edan suscrito un TLC con Estados Unidos. De hecho, la firma de estos tratados por parte de Per\u00fa y Colombia de manera bilateral y al margen de la CAN provoc\u00f3 la crisis de esta organizaci\u00f3n y la salida de Venezuela de esta.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2011, a partir de la Declaraci\u00f3n de Lima, estos pa\u00edses deciden dar un paso m\u00e1s all\u00e1 y transformar ese esquema de cooperaci\u00f3n avanzada que ven\u00eda funcionando desde hac\u00eda un lustro en un proyecto de integraci\u00f3n con el objetivo de alcanzar la libre circulaci\u00f3n de personas, servicios, bienes y capitales. En este sentido, se aprecia una clara influencia del modelo de la UE, con la que todos ellos tambi\u00e9n ten\u00edan acuerdos comerciales. La naciente organizaci\u00f3n identifica con car\u00e1cter preferente otra regi\u00f3n del mundo, Asia-Pac\u00edfico, como fundamental para promover la actividad comercial y la atracci\u00f3n de inversiones en los pa\u00edses miembros, otro de los fines fundamentales de la AP.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque el proyecto tenga como eje vertebrador la econom\u00eda, el trasfondo pol\u00edtico de la iniciativa resulta evidente. En primer lugar, su apuesta por volver al modelo de integraci\u00f3n econ\u00f3mico, dando por amortizado tanto UNASUR como ALBA-TCP, esto es, las iniciativas encaminadas a la integraci\u00f3n pol\u00edtica. En segundo lugar, el hecho de que fuera el \u00fanico proyecto de integraci\u00f3n regional en el que participaba M\u00e9xico era un cuestionamiento del liderazgo brasile\u00f1o y del hecho de que este pa\u00eds, para justificar el mismo, planteara la integraci\u00f3n de Am\u00e9rica del Sur y no de Am\u00e9rica Latina (Malamud, C., 2012).<\/p>\n\n\n\n<p>La AP, por tanto, vuelve a ser, en gran medida, una reacci\u00f3n a los esquemas de integraci\u00f3n regional existentes y un intento de superar sus limitaciones o de enmendar sus fallos. Esto explica, por ejemplo, que el esquema institucional de esta organizaci\u00f3n sea muy limitado, a fin de evitar la excesiva burocratizaci\u00f3n de otros organismos. Lo que no ha sido obst\u00e1culo para que hayan logrado avances en los fines que persiguen, como la libre circulaci\u00f3n de personas, y el incremento de las inversiones en los pa\u00edses miembros (Pastrana y Castro, 2020). Tambi\u00e9n cabe destacar logros en \u00e1mbitos como la movilidad estudiantil y la integraci\u00f3n de los mercados de valores.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, la AP sigue conformada por los cuatro miembros fundadores, y en este tiempo tan solo un pa\u00eds, Costa Rica, ha iniciado el proceso de ingreso. Para aspirar a entrar en la AP, se exige que el Estado candidato tenga suscritos acuerdos de libre comercio con al menos la mitad de los Estados miembros, lo que evidencia el compromiso de la AP con sus principios fundadores. Por otra parte, y a pesar de que la AP no ha crecido a\u00fan en n\u00famero de Estados miembros, cuenta con 64 pa\u00edses observadores de los cinco continentes, lo que prueba el inter\u00e9s que este esquema de integraci\u00f3n econ\u00f3mica suscita en el resto del mundo. Quiz\u00e1s porque constituyen la octava econom\u00eda del mundo y la sexta potencia exportadora a nivel mundial (Alianza del Pac\u00edfico, 2025).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al inicio de este art\u00edculo se ha puesto de manifiesto c\u00f3mo los proyectos de integraci\u00f3n regional de Am\u00e9rica Latina que surgieron a mediados del siglo pasado estaban influidos por la creaci\u00f3n de las Comunidades Europeas. Como se ha explicado, la econom\u00eda, en concreto la producci\u00f3n de carb\u00f3n y acero que ponen en com\u00fan Francia y Alemania en la primera de las Comunidades Europeas, la CECA (Comunidad Europea del Carb\u00f3n y del Acero), estaba al servicio de un fin pol\u00edtico fundamental en un continente que se hab\u00eda desangrado en dos contiendas mundiales en apenas medio siglo: construir una Europa unida, pr\u00f3spera y en paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ese motivo el proceso de integraci\u00f3n europeo comenz\u00f3 precisamente por el carb\u00f3n y el acero, la base de la industria armament\u00edstica que hab\u00eda alimentado la m\u00e1quina de guerra puesta en marcha por la rivalidad encarnizada entre las dos grandes potencias europeas: Francia y Alemania. Pero esto no era suficiente. Hab\u00eda que erradicar el mal del nacionalismo y para ello hab\u00eda que conseguir que los otrora enemigos se embarcaran en una empresa com\u00fan en la que se creara una aut\u00e9ntica comunidad de intereses, una solidaridad de hecho. De ah\u00ed la principal caracter\u00edstica del proceso de integraci\u00f3n europeo: la cesi\u00f3n de soberan\u00eda a una autoridad supranacional.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con la creaci\u00f3n de la CECA, Alemania y Francia pusieron bajo el control de una Alta Autoridad su producci\u00f3n de carb\u00f3n y acero. Una Alta Autoridad independiente de Francia, Alemania y del resto de los pa\u00edses europeos que se adhirieron a la CECA (Italia, B\u00e9lgica, Luxemburgo y Pa\u00edses Bajos), pero cuyas decisiones eran obligatorias para todos ellos. Esta es la clave del proyecto europeo, el quiebre de la soberan\u00eda nacional, porque es lo que propicia una verdadera integraci\u00f3n. Aunque son muy pocas las competencias que los Estados miembros ceden de manera exclusiva a las instituciones europeas. La m\u00e1s evidente es la competencia en materia de comercio, indispensable para la creaci\u00f3n de un mercado com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal y como demostr\u00f3 el Brexit, los pa\u00edses que se adhieren a la Uni\u00f3n Europea, ceden el ejercicio de competencias a esta, pero en ning\u00fan caso renuncian a su titularidad. Ni siquiera en el supuesto de las competencias exclusivas. Por ese motivo, cualquier pa\u00eds puede abandonar la Uni\u00f3n Europea, tal y como hizo Reino Unido, y volver a ejercer en plenitud todas sus competencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, la Uni\u00f3n Europea siempre ha sido un club de democracias y, por este motivo, para los pa\u00edses europeos que sal\u00edan de dictaduras, como Espa\u00f1a, Portugal o Grecia, era tan importante la adhesi\u00f3n. El hecho de ser admitidos en la UE demostraba al mundo que hab\u00edan hecho con \u00e9xito la transici\u00f3n a la democracia y, adem\u00e1s, contribu\u00eda a consolidar esta forma pol\u00edtica frente a sectores internos reaccionarios. As\u00ed sucedi\u00f3 tambi\u00e9n con las j\u00f3venes democracias de los pa\u00edses del otro lado del tel\u00f3n de acero, que entraron en la UE en 2007.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de Am\u00e9rica Latina, y tal y como se ha visto en relaci\u00f3n con Mercosur, tambi\u00e9n la integraci\u00f3n se percibe como una manera de afianzar la democracia, as\u00ed como de lograr cierta estabilidad pol\u00edtica y econ\u00f3mica en pa\u00edses acostumbrados a cambios convulsos que, entre otras cosas, no incentivan las inversiones extranjeras. Incluso tambi\u00e9n la integraci\u00f3n ha contribuido a bajar la intensidad en las disputas fronterizas entre algunos pa\u00edses de la regi\u00f3n. La violencia sigue siendo una lacra en Am\u00e9rica Latina, pero sobre todo la asociada al narcotr\u00e1fico y al crimen organizado, no a la derivada de conflictos b\u00e9licos entre los pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque todo esto no ha sido suficiente para lograr lo que representa en \u00faltima instancia la clave del \u00e9xito de la UE, la supranacionalidad. El nacionalismo est\u00e1 muy presente en los pa\u00edses latinoamericanos, muy celosos de su soberan\u00eda. As\u00ed que, pese a las buenas intenciones y las declaraciones grandilocuentes, la voluntad pol\u00edtica flaquea cuando llega el momento de hacer alg\u00fan tipo de cesi\u00f3n en materia de soberan\u00eda nacional. Por este motivo nunca se ha llegado si quiera a crear una verdadera uni\u00f3n aduanera, y mucho menos un mercado com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo ello genera un c\u00edrculo vicioso. Como no se eliminan las barreras, sobre todo las no arancelarias, al comercio intrarregional, no se cierra la brecha y los intercambios comerciales con terceros pa\u00edses o bloques regionales (China, Estados Unidos o la UE) sigue siendo muy superiores a los que se realizan con los vecinos. Si, adem\u00e1s, la organizaci\u00f3n no es capaz de alcanzar un acuerdo conjunto con estos actores extrarregionales, los Estados miembros optan por la v\u00eda bilateral, a pesar de que esto merma y perjudica el proyecto de integraci\u00f3n del que forman parte. &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, y a diferencia de la UE, la econom\u00eda no es el medio a trav\u00e9s del cual avanzar hacia la integraci\u00f3n pol\u00edtica, sino m\u00e1s bien el obst\u00e1culo. Es verdad que las econom\u00edas de los pa\u00edses latinoamericanos son muy diferentes entre s\u00ed, empezando por el tama\u00f1o, sin llegar a ser complementarias. Para que las mismas fueran m\u00e1s convergentes, ser\u00eda necesario emprender profundas reformas, para las que tampoco parece que hay voluntad pol\u00edtica. As\u00ed que los esquemas de integraci\u00f3n econ\u00f3mica se enfrentan a serias dificultades t\u00e9cnicas que, entre otros efectos, impiden activar mecanismos de compensaci\u00f3n a favor de las econom\u00edas m\u00e1s peque\u00f1as, y as\u00ed paliar los desequilibrios que se producen entre los pa\u00edses muy grandes y los m\u00e1s peque\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>En algunos casos, tal y como se ha visto, esto ha provocado que algunos pa\u00edses abandonen el organismo de integraci\u00f3n del que formaban parte, para fundar otro que resuelva alguna de las fallas del anterior y en el que sentirse mejor representados.<\/p>\n\n\n\n<p>En otros casos, la salida de un organismo de integraci\u00f3n no se debe a su incapacidad para cumplir con sus objetivos y las expectativas de los pa\u00edses miembros, sino a que en el seno de estas se han producido serias discrepancias de orden ideol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, a\u00fan en las iniciativas de integraci\u00f3n econ\u00f3mica, la pol\u00edtica juega un papel fundamental. Hasta el punto de que un cambio de gobierno puede llevar a un abandono de la organizaci\u00f3n, si esta defiende una pol\u00edtica econ\u00f3mica con una orientaci\u00f3n totalmente distinta. Adem\u00e1s, los organismos regionales han sido en muchas ocasiones utilizados para evidenciar esas pugnas pol\u00edticas entre gobiernos de signos contrarios, convirti\u00e9ndose en otro obst\u00e1culo para la integraci\u00f3n. Lo que, a su vez, ha propiciado la aparici\u00f3n de otros proyectos alternativos, a\u00f1adiendo a\u00fan m\u00e1s confusi\u00f3n y fragmentaci\u00f3n a un espacio en el que ya hay una inflaci\u00f3n de organismos regionales o subregionales, cuyas membres\u00edas y agendas de trabajo resultan muy coincidentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Para algunos autores, esta ensalada de siglas se explica en gran medida por el rol que Estados Unidos quiere jugar en su \u201cpatio trasero\u201d. As\u00ed, se le atribuye un efecto perturbador al, por ejemplo, promover los acuerdos de libre comercio bilaterales con Colombia y Per\u00fa tras el fracaso del ALCA, que provocaron la crisis de la CAN. Del mismo modo, la potencia norteamericana tambi\u00e9n ha actuado como potente catalizador, como es el caso de ALBA-TCP y UNASUR, en el que la voluntad de excluir a Estados Unidos de la regi\u00f3n sirvi\u00f3 como aliciente para promover tales proyectos de integraci\u00f3n, as\u00ed como para que estos lograran notables avances en \u00e1mbitos novedosos, como seguridad o resoluci\u00f3n pac\u00edfica de conflictos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero si hay un pa\u00eds que ha provocado constantes turbulencias en la integraci\u00f3n latinoamericana desde hace d\u00e9cadas es Venezuela. Su pol\u00edtica exterior, profundamente ideologizada, se ha ido radicalizando a medida que el r\u00e9gimen chavista se afianzaba como una dictadura y se conoc\u00edan las graves violaciones de los derechos humanos que padecen muchos venezolanos, empezando por los l\u00edderes de la oposici\u00f3n democr\u00e1tica. De este modo, en una primera fase Venezuela utiliz\u00f3 el regionalismo como medio de promoci\u00f3n de su proyecto pol\u00edtico, el socialismo del siglo XXI, y la creaci\u00f3n de ALBA-TCP es la m\u00e1xima expresi\u00f3n de esta ambici\u00f3n. Pero el radical antiamericanismo del r\u00e9gimen chavista no solo provoc\u00f3 la crisis de la CAN al abandonar esta organizaci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n fue motivo de serias discrepancias con el gobierno colombiano de Uribe en el seno de UNASUR, limitando las posibilidades de alcanzar acuerdos en materia de seguridad en esta organizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A medida que el r\u00e9gimen chavista se radicaliza y se hace evidente la represi\u00f3n que ejerce sobre la oposici\u00f3n democr\u00e1tica, Venezuela se convierte ya en un serio problema para la regi\u00f3n. Su influencia, gracias a mecanismos como Petrocaribe, le salvan de condenas en UNASUR o la OEA, pero esto merma la credibilidad de tales organizaciones. Por este motivo, se promueven mecanismos regionales alternativos, creados ad hoc para hacer oposici\u00f3n al r\u00e9gimen chavista fuera de esos foros, en los que los apoyos comprados con petr\u00f3leo imped\u00edan que se condenara al r\u00e9gimen venezolano. En 2017, se estableci\u00f3 el denominado Grupo de Lima y en 2019 Chile y Colombia, presididos por Pi\u00f1era e Iv\u00e1n Duque respectivamente, pusieron en marcha el Foro para el Progreso e Integraci\u00f3n de Am\u00e9rica del Sur (PROSUR). De esta manera se buscaban espacios regionales alternativos a los anteriormente mencionados, desde los que desplegar una ofensiva pol\u00edtica y diplom\u00e1tica en contra de la Venezuela chavista (Bianculli, 2024).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En conclusi\u00f3n, la integraci\u00f3n sigue siendo una asignatura pendiente en Am\u00e9rica Latina. Quiz\u00e1s, como se\u00f1ala Andr\u00e9s Malamud, se han dedicado muchos esfuerzos a un fin ambicioso y exigente para los pa\u00edses, especialmente en t\u00e9rminos de soberan\u00eda, y poco, en t\u00e9rminos comparativos, al paso previo que conduce a la integraci\u00f3n, que es la concertaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>La CELAC fue creada en 2010 como un espacio para el di\u00e1logo pol\u00edtico. Su impulso se debi\u00f3, en gran medida, a M\u00e9xico, que quer\u00eda volver a tener presencia regional despu\u00e9s de la ofensiva carioca al crear UNASUR; y a Venezuela, interesada en promover toda alternativa a la OEA que excluyera a Estados Unidos. Teniendo en cuenta la enorme burocracia que se ha creado en la regi\u00f3n a partir de los proyectos de integraci\u00f3n regional previos, se decidi\u00f3 que CELAC careciera de estructura alguna, y tan solo cuenta con una presidencia <em>pro tempore<\/em> (Malamud, C., 2015). Esto hace que sea un organismo muy variable en cuanto a su funcionamiento, dependiendo de qu\u00e9 pa\u00eds ejerce cada a\u00f1o la presidencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Un valor importante de CELAC es que es el interlocutor regional reconocido por la UE y que, despu\u00e9s de haberlas interrumpido durante ocho a\u00f1os por Venezuela, se ha vuelto a convocar las Cumbres UE-CELAC, con asiduidad bianual. Sin embargo, al no tener m\u00fasculo administrativo alguno, estas Cumbres birregionales se cierran con una mera declaraci\u00f3n pol\u00edtica, pues la CELAC no podr\u00eda ejecutar ning\u00fan plan de acci\u00f3n o programa birregional, en caso de que hubiera voluntad pol\u00edtica en este sentido y se aprobara.<\/p>\n\n\n\n<p>A este respecto, existe un interesante antecedente que podr\u00eda solventar este problema y, adem\u00e1s, har\u00eda realidad algo que se viene reclamando desde hace tiempo, y es que haya una coordinaci\u00f3n entre todas las estructuras regionales, tanto las de integraci\u00f3n como las de cooperaci\u00f3n. En 2022, durante la presidencia de Argentina de la CELAC, el Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n de este pa\u00eds convoc\u00f3 al d\u00eda siguiente de la reuni\u00f3n de ministros de Ciencia de CELAC un Foro Iberoamericano de Alto Nivel de Ciencia y Tecnolog\u00eda junto a la Organizaci\u00f3n de Estados Iberoamericanos para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura (OEI). Esta \u00faltima forma parte del sistema iberoamericano, en el marco del cual se convocan, tambi\u00e9n cada dos a\u00f1os, las Cumbres Iberoamericanas. La OEI es un organismo con m\u00e1s de 75 a\u00f1os de historia, presencia en 18 pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, adem\u00e1s de Espa\u00f1a y Portugal, y la experiencia y capacidad para ejecutar proyectos y programas de la que carece la CELAC. El mencionado Foro, por tanto, recogi\u00f3 los acuerdos que hab\u00edan alcanzado los ministros de la CELAC el d\u00eda anterior, aprob\u00f3 en base a estos un plan de acci\u00f3n, y se encarg\u00f3 su implementaci\u00f3n a la OEI.<\/p>\n\n\n\n<p>El sistema iberoamericano introduce otro actor distinto, Iberoam\u00e9rica, formado por los pa\u00edses latinoamericanos de habla espa\u00f1ola y portuguesa, Espa\u00f1a, Portugal y Andorra. Tiene, por tanto, una naturaleza birregional interesante, pues integra pa\u00edses europeos y latinoamericanos. De hecho, uno de sus organismos, la OEI, est\u00e1 autorizado para hacer cooperaci\u00f3n delegada de la UE y ejecuta muchos proyectos europeos en la regi\u00f3n. Adem\u00e1s, la OEI tiene como miembros observadores a organismos de integraci\u00f3n como el SICA y la CPLP, lo que le permite proyectarse tambi\u00e9n en \u00c1frica. Adem\u00e1s de una estrecha relaci\u00f3n de colaboraci\u00f3n con CELAC, hasta el punto de ejecutar el mandato de sus ministros; y otros organismos como Mercosur y la CAN, sobre todo con el Parlatino o la CAF. Por lo que, hoy en d\u00eda, este espacio ya es punto de encuentro de todos los esquemas de integraci\u00f3n que operan en la regi\u00f3n, adem\u00e1s de la banca multilateral, los organismos de Naciones Unidas y un largo etc\u00e9tera. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En 2026 Espa\u00f1a acoge la XXX Cumbre Iberoamericana, un formato que presenta desde hace tiempo un cierto agotamiento. Dada la proliferaci\u00f3n de organismos de integraci\u00f3n, los presidentes latinoamericanos son convocados constantemente a cumbres como esta de alto nivel, con lo que muchas veces en estas reuniones acaban participando muy pocos presidentes. M\u00e1s a\u00fan cuando la agenda convocante es poco atractiva, muy t\u00e9cnica, para evitar entrar en la discusi\u00f3n de temas sensibles, como la situaci\u00f3n pol\u00edtica y humanitaria de Cuba o Venezuela. Esto ha estado muy presente en las \u00faltimas Cumbres Iberoamericanas, y de ah\u00ed que se plantee la necesidad de que haya una reforma profunda de estas y del Sistema Iberoamericano. Especialmente de la Secretar\u00eda General Iberoamericana (SEGIB), encargada de la convocatoria de estas Cumbres y, por tanto, el organismo sobre el que recae la responsabilidad de lograr avances, no tanto en materia de integraci\u00f3n, porque el sistema iberoamericano no es un mecanismo de integraci\u00f3n, pero s\u00ed de lograr una mayor cooperaci\u00f3n en Iberoam\u00e9rica. Algo que, como se ha apuntado, ser\u00eda necesario como paso previo, para ayudar a asentar las bases a partir de las cuales despu\u00e9s plantear la integraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La reforma del sistema iberoamericano podr\u00eda orientarse en la direcci\u00f3n antes se\u00f1alada, en convertirse formalmente en una plataforma en la que no solo los pa\u00edses sino las organizaciones y otros actores relevantes de la regi\u00f3n (PNUD, BCIE, CAF, UNESCO, UE, etc.) puedan coordinarse para llevar a cabo programas e iniciativas a favor del que sigue siendo el objetivo fundamental de esta: el desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>En concreto, y en terminolog\u00eda de la CEPAL, el desarrollo en transici\u00f3n, porque la mayor\u00eda de los pa\u00edses latinoamericanos se han graduado de la ayuda al desarrollo. Son pa\u00edses de renta media que escapan ya de los esquemas tradicionales de cooperaci\u00f3n y, sin embargo, no son capaces de alcanzar el pleno desarrollo porque hay una serie de \u201ctrampas\u201d que se lo impiden: muy baja productividad y capacidad de crecimiento; institucionalidad d\u00e9bil y gobernanza poco efectiva; alta desigualdad y limitada movilidad social.<\/p>\n\n\n\n<p>Tomando de nuevo como referencia la UE, a partir de este diagn\u00f3stico se puede construir una agenda de trabajo similar a la Estrategia de Lisboa que los pa\u00edses europeos aprobaron en el 2000 para impulsar la econom\u00eda europea, el crecimiento sostenible y lograr mayor cohesi\u00f3n social. Para lograrlo, se se\u00f1alaron una serie de objetivos e indicadores en \u00e1mbitos como investigaci\u00f3n, educaci\u00f3n, protecci\u00f3n social, digitalizaci\u00f3n, econom\u00eda, medio ambiente, etc. Lo interesante para Am\u00e9rica Latina, en la que la polarizaci\u00f3n pol\u00edtica no hace m\u00e1s que acentuarse, es que la estrategia marca los objetivos, pero no c\u00f3mo alcanzarlos, dando libertad a los pa\u00edses para seguir las pol\u00edticas que consideren oportunas para hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>El sistema iberoamericano, transformado en esta gran plataforma regional a favor del desarrollo en la que se encuentren Iberoam\u00e9rica, Am\u00e9rica Latina, Am\u00e9rica del Sur y el Caribe, ser\u00eda el encargado de formular programas que ayudaran a los pa\u00edses, de manera individual o a trav\u00e9s de alguna de las organizaciones de integraci\u00f3n ya existentes, a alcanzar los objetivos de la estrategia en el espacio temporal que se acuerde, as\u00ed como la financiaci\u00f3n necesaria para ello. De ah\u00ed la importancia de que haya un foro en el que los pa\u00edses se puedan encontrar con los posibles financiadores (banca multilateral, PNUD, UE, etc.) y que estos participen tambi\u00e9n del dise\u00f1o de esta estrategia y alineen sus agendas de trabajo internas con los objetivos de esta. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La iniciativa europea de Global Gateway, que moviliza inversiones para sectores estrat\u00e9gicos, funciona seg\u00fan esta l\u00f3gica, solo que por ahora no hay ninguna organizaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina que asuma ese papel de coordinaci\u00f3n. Navegar a trav\u00e9s de todas las siglas que se recogen en este art\u00edculo, as\u00ed como otras, no es tarea f\u00e1cil y hace que las opciones de financiaci\u00f3n disponibles en la regi\u00f3n, que son cada vez menos en t\u00e9rminos de cooperaci\u00f3n en sentido estricto, se pierdan o no lleguen a tener el impacto que deber\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El desarrollo no es el \u00fanico gran desaf\u00edo de la regi\u00f3n, la defensa de la democracia y la lucha contra el narcotr\u00e1fico y el crimen organizado son otras dos prioridades fundamentales. Si bien, como se ha visto en estas p\u00e1ginas, son tambi\u00e9n la causa de los graves desacuerdos entre los pa\u00edses y lo que bloquea el di\u00e1logo y los consensos en las Cumbres presidenciales. Sin embargo, la experiencia del sistema iberoamericano es que s\u00ed se puede reunir a todos los pa\u00edses en torno a otros temas con menos carga ideol\u00f3gica (educaci\u00f3n, ciencia, cultura, seguridad social, justicia, juventud, innovaci\u00f3n, emprendimiento, etc.). De ah\u00ed la oportunidad de sobre esa base construir una agenda de desarrollo para todos los pa\u00edses desde R\u00edo Grande hasta Tierra de Fuego en la que se puedan abordar tambi\u00e9n, desde esta perspectiva m\u00e1s t\u00e9cnica, cuestiones como los Derechos Humanos, la seguridad, etc. Para ir sembrando en estos \u00e1mbitos y removiendo algunos de los obst\u00e1culos que impiden una verdadera integraci\u00f3n en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00faltima instancia, es necesario que los pa\u00edses de la regi\u00f3n se convenzan de que los beneficios de la integraci\u00f3n superan a los costes de esta, y se comprometan con alguno de los proyectos ya existentes, a fin de evitar seguir aumentando el n\u00famero de siglas e instituciones y darles a algunas de las mismas el contenido y las competencias para las que fueron creadas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sobre la autora:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ana Capilla Casco<\/strong> es Directora General de Educaci\u00f3n Superior y Ciencia de la Organizaci\u00f3n de Estados Iberoamericanos para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura (OEI), y profesora de Relaciones Internacionales en la Universidad Francisco de Vitoria. Es doctora cum laude en Historia Contempor\u00e1nea por la Universidad Espa\u00f1ola de Educaci\u00f3n a Distancia (UNED). Se licenci\u00f3 en Derecho, con especialidad en Derecho Europeo, en la Universidad San Pablo CEU en 2005 y realiz\u00f3 el M\u00e1ster en Estudios Pol\u00edticos y Administrativos del Colegio de Europa (promoci\u00f3n Beethoven 2005-2006).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Alianza del Pac\u00edfico (2025), \u201c<em>\u00bfQu\u00e9 es la Alianza del Pac\u00edfico?<\/em>\u201d, espacio web de la Alianza del Pac\u00edfico: <a href=\"https:\/\/alianzapacifico.net\/que-es-la-alianza\/\">https:\/\/alianzapacifico.net\/que-es-la-alianza\/<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Altmann, Josette (2008), \u201cAlba: \u00bfun proyecto alternativo para Am\u00e9rica Latina?\u201d,<em> Real Instituto Elcano \u2013 An\u00e1lisis<\/em>, ARI\u202f17\/2008, 8 de febrero: <a href=\"https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/analisis\/alba-un-proyecto-alternativo-para-america-latina-ari\/\">https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/analisis\/alba-un-proyecto-alternativo-para-america-latina-ari\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Ayala, Enrique (2013), \u201cEl origen del nombre Am\u00e9rica Latina y la tradici\u00f3n cat\u00f3lica del silo XIX\u201d, <em>Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura<\/em>, Vol. 40, No. 1, pp. 213-241.<\/p>\n\n\n\n<p>Ayuso, Anna y Gratius, Susanne (2024), \u201cEl proyecto internacional del Brasil de Lula: un juego de equilibrios entre el Sur Global y el Norte Atl\u00e1ntico\u201d, <em>CIDOB notes internacionals<\/em>, febrero.<\/p>\n\n\n\n<p>Berganza, Juan C.; Campos, Rodolfo G.; Estevadeordal, Antoni; Talvi, Ernesto y Timini, Jacopo (2025), \u201cUE\u2011MERCOSUR: \u00bfplataforma hacia una nueva era de integraci\u00f3n transatl\u00e1ntica e intrarregional latinoamericana?\u201d, <em>Real Instituto Elcano \u2013 An\u00e1lisis<\/em>, ARI\u202f5\/2025, 14 de enero: <a href=\"https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/analisis\/ue-mercosur-plataforma-hacia-una-nueva-era-de-integracion-transatlantica-e-intrarregional-latinoamericana\/\">https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/analisis\/ue-mercosur-plataforma-hacia-una-nueva-era-de-integracion-transatlantica-e-intrarregional-latinoamericana\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Bianculli, Andrea (2024), \u201cAm\u00e9rica Latina en el nuevo escenario internacional: \u00bfqu\u00e9 espacio hay para el regionalismo y la cooperaci\u00f3n regional?\u201d, <em>Revista CIDOB d\u2019\u00c1fers Internacionals<\/em>,No. 136, pp. 89-110.<\/p>\n\n\n\n<p>Brice\u00f1o-Ruiz, Jos\u00e9 (2021), \u201cIdeolog\u00eda y regionalismo andino: una historia de 50 a\u00f1os\u201d, <em>Comentario Internacional: Revista del Centro Andino de Estudios Internacionales<\/em>, No. 20, pp. 13-57.<\/p>\n\n\n\n<p>CAN (2025), \u201cComunidad Andina: M\u00e1s integraci\u00f3n, m\u00e1s comercio y m\u00e1s desarrollo\u201d, Nota de prensa del Secretario General de la CAN, 26 de mayo: <a href=\"https:\/\/www.comunidadandina.org\/notas-de-prensa\/comunidad-andina-mas-integracion-mas-comercio-y-mas-desarrollo\/\">https:\/\/www.comunidadandina.org\/notas-de-prensa\/comunidad-andina-mas-integracion-mas-comercio-y-mas-desarrollo\/<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Cancino, Arturo y Albornoz, Carolina (2007), \u201cLa integraci\u00f3n regional como instrumento de desarrollo para Am\u00e9rica Latina\u201d, <em>Colombia Internacional<\/em>, No.66, pp. 120-146.<\/p>\n\n\n\n<p>Charris Rebell\u00f3n, Sandra Catalina (2024), \u201cLa Comunidad Andina y el Sistema Andino de Integraci\u00f3n\u201d, en Rodr\u00edguez Noblejas, Karla M. (Coord.), <em>Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina: 1979-2024, 45 a\u00f1os de creaci\u00f3n y 40 a\u00f1os al servicio del derecho y la integraci\u00f3n<\/em>,Tomo I, primera edici\u00f3n, Quito: Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, pp. 113-179.<\/p>\n\n\n\n<p>CEPAL (2025), \u201cRa\u00fal Prebisch y los desaf\u00edos del siglo XXI\u201d, Biblioteca CEPAL, <em>Bibliogu\u00edas<\/em>: <a href=\"https:\/\/biblioguias.cepal.org\/portalprebisch\">https:\/\/biblioguias.cepal.org\/portalprebisch<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Garc\u00e9s, Pablo (2021), \u201cBetween Hierarchy and Individuality: the Andean Community of Nation\u2019s historical rationalities\u201d, <em>Comentario Internacional: Revista del Centro Andino de Estudios Internacionales<\/em>, No. 20, pp. 57-79.<\/p>\n\n\n\n<p>Da Silva, Julimar (2012), \u201cIntegraci\u00f3n latinoamericana: del ALALC al MERCOSUR\u201d, <em>La econom\u00eda internacional en el siglo XXI, <\/em>Mediterr\u00e1neo Econ\u00f3mico, No. 22, pp. 271-283.<\/p>\n\n\n\n<p>De la Reza, Germ\u00e1n (2003), \u201cEl Congreso Anficti\u00f3nico de Panam\u00e1: una hip\u00f3tesis complementaria sobre el fracaso del primer ensayo de integraci\u00f3n latinoamericana\u201d, <em>Araucaria<\/em>, Vol. 5, No. 10.<\/p>\n\n\n\n<p>Diamint, Rut, (2013), \u201cRegionalismo y posicionamiento suramericano: UNASUR y ALBA\u201d, <em>Revista CIDOB d\u2019Afers Internacionals<\/em>,No. 101, pp. 55-79.<\/p>\n\n\n\n<p>Fe\u00e1s, Enrique; Malamud, Carlos; Steinberg, Federico y Talvi, Ernesto (2024), \u201cVeinticinco a\u00f1os despu\u00e9s, fumata blanca para el Acuerdo UE-Mercosur\u201d, Real Instituto Elcano \u2013 An\u00e1lisis, ARI161\/2024, 12 de diciembre: <a href=\"https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/analisis\/veinticinco-anyos-despues-fumata-blanca-para-el-acuerdo-ue-mercosur\/\">https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/analisis\/veinticinco-anyos-despues-fumata-blanca-para-el-acuerdo-ue-mercosur\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Hern\u00e1ndez Nilson, Diego (2022), \u201cLa supervivencia del Mercosur: entre la aberraci\u00f3n institucional y el regionalismo populista\u201d, en Caetano, Gerardo y Hern\u00e1ndez Nilson, Diego (Coord.), <em>30 a\u00f1os del Mercosur. Trayectorias, Flexibilizaci\u00f3n e Interregionalismo<\/em>, Montevideo: Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de la Rep\u00fablica, pp. 89-97.<\/p>\n\n\n\n<p>Gardini, Gian Luca (2010), \u201cProyectos de integraci\u00f3n regional sudamericana: hacia una teor\u00eda de convergencia regional\u201d, <em>Relaciones Internacionales, <\/em>GERI-UAM, No. 15, pp. 11-22.<\/p>\n\n\n\n<p>Kersffeld, Daniel (2013), \u201cEl papel de la UNASUR ante los conflictos internacionales: dos estudios de caso\u201d, <em>Revista Mexicana de Ciencias Pol\u00edticas y Sociales<\/em>,Vol. 58, No. 218, pp. 193-208. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lamo de Espinosa, Emilio (2018), <em>\u00bfEs Am\u00e9rica Latina parte de Occidente?<\/em> (Documento de Trabajo No.\u202f18\/2018), Real Instituto Elcano, Madrid, 2\u202fde octubre: <a href=\"https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/documento-de-trabajo\/es-america-latina-parte-de-occidente\/\">https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/documento-de-trabajo\/es-america-latina-parte-de-occidente\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Malamud, Andr\u00e9s (2022), \u201cTreinta a\u00f1os de Mercosur: entre flujos declinantes y reglas deficientes\u201d, en Caetano, Gerardo y Hern\u00e1ndez Nilson, Diego (Coord.), <em>30 a\u00f1os del Mercosur. Trayectorias, Flexibilizaci\u00f3n e Interregionalismo<\/em>,Montevideo: Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de la Rep\u00fablica, pp. 83-89.<\/p>\n\n\n\n<p>Malamud, Carlos (2006), \u201cLa salida venezolana de la Comunidad Andina de Naciones y sus repercusiones sobre la integraci\u00f3n regional (1\u00aa parte)\u201d,<em> Real Instituto Elcano \u2013 An\u00e1lisis<\/em>, ARI\u202f54\/2006, 10\u202fde mayo.<\/p>\n\n\n\n<ul><li>(2012), \u201cLa Alianza del Pac\u00edfico: un revulsivo para la integraci\u00f3n regional en Am\u00e9rica Latina\u201d, <em>Real Instituto Elcano \u2013 An\u00e1lisis<\/em>, ARI 46\/2012, 27 de junio.<\/li><li>(2014), \u201cVenezuela y los organismos multilaterales americanos\u201d,<em> Real Instituto Elcano \u2013 Comentario<\/em>, 24\u202fde marzo.<\/li><li>(2015), <em>Integraci\u00f3n y cooperaci\u00f3n regional en Am\u00e9rica Latina: diagn\u00f3stico y propuestas<\/em> (Documento de Trabajo No.\u202f15\/2015), Real Instituto Elcano, Madrid, 26\u202fde octubre.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Mercosur (2017), Decisi\u00f3n sobre la suspensi\u00f3n de la Rep\u00fablica Bolivariana de Venezuela en el MERCOSUR en aplicaci\u00f3n del Protocolo de Ushuaia sobre compromiso democr\u00e1tico en el MERCOSUR: <a href=\"https:\/\/www.mercosur.int\/documento\/decision-sobre-la-suspension-de-venezuela-en-el-mercosur\/\">https:\/\/www.mercosur.int\/documento\/decision-sobre-la-suspension-de-venezuela-en-el-mercosur\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Organizaci\u00f3n de Estados Americanos (OEA), \u201cAcerca de la OEA\u201d, p\u00e1gina oficial de la OEA:&nbsp; <a href=\"https:\/\/www.oas.org\/es\/acerca\/quienes_somos.asp\">https:\/\/www.oas.org\/es\/acerca\/quienes_somos.asp<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Organizaci\u00f3n de Estados Centroamericanos (ODECA), en la p\u00e1gina web del SICA, consultada el 11 de septiembre de 2025: <a href=\"https:\/\/www.sica.int\/odeca\">https:\/\/www.sica.int\/odeca<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Pastrana, Eduardo y Castro Rafael (2020), \u201cAuge y estancamiento de la Alianza del Pac\u00edfico\u201d, <em>An\u00e1lisis Fundaci\u00f3n Carolina<\/em>,7\/2020, 18 de febrero.<\/p>\n\n\n\n<p>Peixoto Batista, Juliana y Perrotta, Daniela (2018) \u201cEl Mercosur en el nuevo escenario pol\u00edtico regional: m\u00e1s all\u00e1 de la coyuntura\u201d, <em>Desaf\u00edos<\/em>, Vol. 30, No. 1, pp. 91-134.<\/p>\n\n\n\n<p>Pe\u00f1a, F\u00e9lix (2010), \u201cIntegraci\u00f3n regional y estabilidad sist\u00e9mica en Suram\u00e9rica\u201d, en Cienfuegos, Manuel y Sanahuja, Jos\u00e9 A. (Eds.), <em>Una regi\u00f3n en construcci\u00f3n. UNASUR y la integraci\u00f3n en Am\u00e9rica del Sur<\/em>,Fundaci\u00f3n CIDOB, pp. 23-45.<\/p>\n\n\n\n<p>Presidencia Rep\u00fablica Bolivariana (2024), \u201c<em>ALBA-TCP: Faro de integraci\u00f3n regional que a dos d\u00e9cadas sigue sumando logros<\/em>\u201d, Nota de prensa, Prensa Presidencial de la Rep\u00fablica Bolivariana de Venezuela, 14 de diciembre: <a href=\"https:\/\/prensapresidencialvenezuela.gob.ve\/index.php\/2024\/12\/14\/alba-tcp-faro-de-integracion-regional-que-celebra-20-anos-sumando-logros\/\">https:\/\/prensapresidencialvenezuela.gob.ve\/index.php\/2024\/12\/14\/alba-tcp-faro-de-integracion-regional-que-celebra-20-anos-sumando-logros\/<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Sanahuja, Jos\u00e9 A. (2012), \u201cRegionalismo post-liberal y multilateralismo en Sudam\u00e9rica: El caso de UNASUR\u201d, en Serbin, Andr\u00e9s; Mart\u00ednez, Laneydi y Ramanzini, Haroldo (Coord.), <em>El regionalismo \u201cpost-liberal\u201d en Am\u00e9rica Latina y el Caribe: Nuevos actores, nuevos temas nuevos desaf\u00edos. Anuario de la Integraci\u00f3n Regional de Am\u00e9rica Latina y el Gran Caribe 2012<\/em>, Buenos Aires: CRIES, Coordinadora Regional de Investigaciones Econ\u00f3micas y Sociales, pp. 19-73.<\/p>\n\n\n\n<p>SECEM (Sistema de Estad\u00edsticas de Comercio Exterior del Mercosur) (2025), consultado el d\u00eda 26 de septiembre de 2025: <a href=\"https:\/\/www.mercosur.int\/quienes-somos\/en-pocas-palabras\/\">https:\/\/www.mercosur.int\/quienes-somos\/en-pocas-palabras\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Soledad, Natalia (2025), \u201cMERCOSUR: 17 a\u00f1os como herramienta de desarrollo y de integraci\u00f3n\u201d, <em>Parlamento del MERCOSUR<\/em>:<a href=\"https:\/\/www.parlamentomercosur.org\/innovaportal\/v\/338\/1\/parlasur\/mercosur:-17-anos-como-herramienta-de-desarrollo-y-de-integracion.html\">https:\/\/www.parlamentomercosur.org\/innovaportal\/v\/338\/1\/parlasur\/mercosur:-17-anos-como-herramienta-de-desarrollo-y-de-integracion.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Torres, Miguel A. (2010), \u201cUn antecedente de la integraci\u00f3n latinoamericana. ALALC y su recuerdo, 50 a\u00f1os despu\u00e9s\u201d, <em>Revista Relaciones Internacionales<\/em>,No. 39 (Segmento Digital), pp. 1-16.<\/p>\n\n\n\n<p>Weiffen, Brigitte; Wehner, Leslie &amp; Nolte, Detlef (2012), \u201cOverlapping regional security institutions in South America: The case of OAS and UNASUR\u201d, <em>International Area Studies Review<\/em>,Vol. 16, No. 4, pp. 370-389. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1177\/2233865913503466\">https:\/\/doi.org\/10.1177\/2233865913503466<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ANA CAPILLA CASCO Universidad Francisco de Vitoria, Espa\u00f1a Title: Multilateral Organizations in Latin America: Toward a Regional Integration Process? Resumen: La idea de la integraci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina es coet\u00e1nea al nacimiento de las Rep\u00fablicas americanas, y promovida por el propio Bolivar bajo la denominaci\u00f3n de \u201cPatria Grande\u201d. 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