{"id":806,"date":"2025-12-24T07:07:15","date_gmt":"2025-12-24T07:07:15","guid":{"rendered":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/?page_id=806"},"modified":"2025-12-29T08:39:24","modified_gmt":"2025-12-29T08:39:24","slug":"la-organizacion-para-la-seguridad-y-la-cooperacion-en-europa-tras-ucrania","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/la-organizacion-para-la-seguridad-y-la-cooperacion-en-europa-tras-ucrania\/","title":{"rendered":"La Organizaci\u00f3n para la Seguridad y la Cooperaci\u00f3n en Europa tras Ucrania"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\">PEDRO FRANCISCO RAMOS JOSA <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Universidad Internacional de Valencia, Espa\u00f1a<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\">Title: The Organization for Security and Cooperation in Europe after Ukraine<\/pre>\n\n\n\n<p><strong>Resumen:<\/strong> El objetivo del presente art\u00edculo es analizar c\u00f3mo la Organizaci\u00f3n para la Seguridad y la Cooperaci\u00f3n en Europa (OSCE) ha quedado relegada a un segundo plano dentro de la arquitectura de seguridad europea a ra\u00edz de la invasi\u00f3n rusa de Ucrania iniciada en 2022. Se har\u00e1, en primer, lugar un breve recorrido hist\u00f3rico desde la Conferencia sobre Seguridad y Cooperaci\u00f3n en Europa (CSCE) y el Acta Final de Helsinki de 1975 hasta las \u00faltimas misiones de la OSCE en Europa y otras regiones adyacentes; para a continuaci\u00f3n exponer las diferentes visiones sobre la seguridad europea, vitales para comprender las actuales dificultades de la OSCE. Finalmente, y teniendo en cuenta todo lo anterior, se ofrecer\u00e1n unas conclusiones evaluando el futuro de la OSCE.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Palabras clave:<\/strong> OSCE; CSCE; OTAN; UE, Estados Unidos; Rusia; Putin; Seguridad europea.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Abstract:<\/strong> The objective of this article is to analyze how the Organization for Security and Cooperation in Europe (OSCE) has been relegated to the background within the European security architecture following the Russian invasion of Ukraine, which began in 2022. First, a brief historical overview will be provided, from the Conference on Security and Cooperation in Europe (CSCE) and the 1975 Helsinki Final Act to the most recent OSCE missions in Europe and other adjacent regions. It will then present the different visions of European security, which are vital to understanding the OSCE&#8217;s current difficulties. Finally, and taking into account all of the above, some conclusions will be offered assessing the future of the OSCE.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Keywords:<\/strong> OSCE; CSCE; NATO; EU; United States; Russia; Putin; European security.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para citar este art\u00edculo\/To cite this article:<\/strong> Pedro Francisco Ramos Josa, &lt;&lt;La Organizaci\u00f3n para la Seguridad y la Cooperaci\u00f3n en Europa tras Ucrania>>, <em>Revista de Estudios en Seguridad Internacional<\/em>, Vol. 11, No. 2, (2025), pp. 13-30. DOI: <a href=\"http:\/\/dx.doi.org.10.18847\/1.22.3\">http:\/\/dx.doi.org.10.18847\/1.22.3<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Organizaci\u00f3n para la Seguridad y la Cooperaci\u00f3n en Europa (OSCE) no es una organizaci\u00f3n internacional al uso, y tampoco es de las m\u00e1s conocidas. Heredera de la Conferencia sobre Seguridad y Cooperaci\u00f3n en Europa (CSCE), la OSCE carece de un tratado fundacional y en lugar de Estados miembros, cuenta en su seno con participantes. Tampoco tiene autoridad ni medios, como un ej\u00e9rcito propio, para imponer sus decisiones sobre sus participantes; y sus compromisos se toman por consenso, siendo pol\u00edtica, pero no jur\u00eddicamente, vinculantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Es indudable que estas limitaciones le han restado eficacia, pero por otro lado le han permitido sobrevivir como un foro de di\u00e1logo esencial en el convulso escenario de seguridad europeo durante y despu\u00e9s de la Guerra Fr\u00eda, y en ocasiones como un instrumento de distensi\u00f3n y desarrollo en Europa y regiones adyacentes. Pero la invasi\u00f3n rusa de Ucrania ha puesto contra las cuerdas a la OSCE, dividida entre hacer cumplir sus principios o seguir existiendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se comprobar\u00e1 en los siguientes apartados, la OSCE ha jugado y puede jugar un papel esencial en la seguridad europea, pero por diferentes razones, propias y ajenas, ha ca\u00eddo en un peligroso declive. Analizar los motivos de semejante resultado ser\u00e1 el objetivo del presente art\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De la Conferencia sobre Seguridad y Cooperaci\u00f3n en Europa a la Organizaci\u00f3n para la Seguridad y la Cooperaci\u00f3n en Europa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El origen de la OSCE se encuentra en la fase de distensi\u00f3n de la Guerra Fr\u00eda de principios de la d\u00e9cada de 1970, en concreto, en la CSCE que tuvo su culminaci\u00f3n, tras dos a\u00f1os de negociaciones en Ginebra y Helsinki, con la firma del Acta Final de Helsinki el 1 de agosto de 1975 por 33 naciones europeas (todas salvo Albania) m\u00e1s Estados Unidos y Canad\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>En dicho documento se recogi\u00f3 el denominado dec\u00e1logo del Acta Final que deb\u00eda regir en las relaciones mutuas de sus signatarios, aplic\u00e1ndose \u201cpor igual y sin reservas, interpret\u00e1ndose cada uno de ellos teniendo en cuenta a los dem\u00e1s\u201d (Acta Final de Helsinki, 1975):<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"1\"><li>Igualdad soberana, respeto de los derechos inherentes a la soberan\u00eda.<\/li><li>Abstenci\u00f3n de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza.<\/li><li>Inviolabilidad de las fronteras.<\/li><li>Integridad territorial de los Estados.<\/li><li>Arreglo de las controversias por medios pac\u00edficos.<\/li><li>No intervenci\u00f3n en los asuntos internos.<\/li><li>Respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, incluida la libertad de pensamiento, conciencia, religi\u00f3n o creencia.<\/li><li>Igualdad de derechos y libre determinaci\u00f3n de los pueblos.<\/li><li>Cooperaci\u00f3n entre los Estados.<\/li><li>Cumplimiento de buena fe de las obligaciones contra\u00eddas seg\u00fan el derecho internacional.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Junto al dec\u00e1logo, el Acta Final de Helsinki abord\u00f3 tres dimensiones clave de la seguridad europea, a menudo denominadas \u201ccestas\u201d:<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"A\"><li>La pol\u00edtico-militar, con especial \u00e9nfasis en el desarme y la notificaci\u00f3n previa de movimientos militares.<\/li><li>La econ\u00f3mica y medioambiental, para el fomento de intercambios comerciales, la cooperaci\u00f3n industrial, cient\u00edfica y en cuestiones medioambientales.<\/li><li>La humana (derechos humanos), fomentando, entre otros aspectos, el contacto entre personas, la reunificaci\u00f3n familiar y la mejora del turismo.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Para Kissinger, que la Uni\u00f3n de Rep\u00fablicas Socialistas Sovi\u00e9ticas (URSS), junto con el resto de pa\u00edses bajo su dominio, firmasen el Acta Final de Helsinki se debi\u00f3 a dos razones principales, el tradicional sentimiento de inseguridad de Mosc\u00fa y su b\u00fasqueda de legitimidad internacional, por lo tanto, \u201cla Conferencia sobre Seguridad Europea fue, para Br\u00e9znev, el sustituto del tratado alem\u00e1n de paz que Jruschov no hab\u00eda logrado obtener con su ultim\u00e1tum sobre Berl\u00edn, y tambi\u00e9n una gran confirmaci\u00f3n del <em>statu quo<\/em> de posguerra\u201d (Kissinger, 2000: 1126) .<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, desde la perspectiva sovi\u00e9tica, la CSCE pod\u00eda servir como un caballo de Troya para debilitar a la Organizaci\u00f3n del Tratado del Atl\u00e1ntico Norte (OTAN), o incluso convertirla en innecesaria. Mientras Mosc\u00fa pensaba que con la CSCE ampliaba su influencia m\u00e1s all\u00e1 del Tel\u00f3n de Acero, debido en gran medida al inter\u00e9s de los pa\u00edses europeos pertenecientes a la OTAN por una Conferencia sobre Seguridad en Europa; por su parte, desde Washington se instrumentaliz\u00f3 para moderar la actitud sovi\u00e9tica, sobre todo respecto a Berl\u00edn y una hipot\u00e9tica reducci\u00f3n mutua de fuerzas en Europa (Kissinger, 2000).<\/p>\n\n\n\n<p>En juego se encontraba la noci\u00f3n misma de Europa, con tres conceptualizaciones prominentes durante las negociaciones (M\u00f8ller, 2008):<\/p>\n\n\n\n<ul><li>La muy estrecha de Polonia a Portugal y que exclu\u00eda a la URSS;<\/li><li>La m\u00e1s inclusiva del Atl\u00e1ntico a los Urales, que dejaba a Europa Occidental a merced del dominio sovi\u00e9tico;<\/li><li>Y la m\u00e1s abarcadora de Vancouver a Vladivostok, que permit\u00eda el encaje de Estados Unidos, Canad\u00e1 y Turqu\u00eda en la seguridad europea como claros contrapesos al poder sovi\u00e9tico, y que finalmente fue la adoptada en la CSCE.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, el Acta Final de Helsinki culmin\u00f3 los esfuerzos iniciados por la Administraci\u00f3n Nixon hacia la distensi\u00f3n en las relaciones con la URSS, pero en el plano interno tales movimientos, junto con la firma de las Conversaciones sobre Limitaci\u00f3n de Armas Estrat\u00e9gicas (SALT 1) en 1972, fueron percibidos como una muestra de apaciguamiento hacia la esfera comunista. Desde el ala derecha de ambos partidos, tanto en el Republicano con Ronald Reagan, como en el Dem\u00f3crata con Henry Jackson, se critic\u00f3 a la Administraci\u00f3n Ford por el reconocimiento de las fronteras europeas impl\u00edcito en el Acta Final de Helsinki. Justo unos meses antes, se hab\u00eda aprobado la enmienda Jackson-Vanik por la que Estados Unidos no conced\u00eda el trato de naci\u00f3n m\u00e1s favorecida a la URSS mientras no permitiese sin restricciones la emigraci\u00f3n jud\u00eda, lo que Mosc\u00fa consider\u00f3 claramente como una injerencia en sus asuntos internos (Patterson, 2006), en clara oposici\u00f3n a lo firmado en Helsinki.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no solo los m\u00e1s ac\u00e9rrimos anticomunistas criticaban a la Casa Blanca, debido al aumento del gasto en defensa fruto de la desventaja respecto a la URSS en misiles bal\u00edsticos, los liberales acusaban a Washington de olvidarse de los problemas internos por el enfrentamiento bipolar y de apoyar en el exterior a gobiernos y aspirantes al poder autoritarios muy alejados de los principios y valores democr\u00e1ticos, de Chile a Angola (Patterson, 2006). A la postre, ser\u00eda el idealismo liberal defensor de los derechos humanos, y no el idealismo conservador de la promesa americana, el que diese la puntilla final a la distensi\u00f3n con la URSS, si bien la cesta III del Acta Final de Helsinki, la consistente precisamente en los derechos humanos, se convertir\u00eda para ambas corrientes, la liberal de Carter y la conservadora de Reagan, en una poderosa arma arrojadiza contra la URSS.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, para Mosc\u00fa la cesta m\u00e1s apreciada era la I, la relativa a la inviolabilidad de las fronteras europeas y que interpretaba como un reconocimiento de su esfera de influencia en el Viejo Continente. En cuanto a la II, tanto la URSS como los dem\u00e1s pa\u00edses de Europa del Este la concibieron como un medio para lograr cr\u00e9ditos y avances tecnol\u00f3gicos occidentales para sus estancadas econom\u00edas (Leffler, 2008). Pero gracias a esas concesiones, los pa\u00edses europeos occidentales y neutrales consiguieron ver aprobada la tercera de las cestas, la relativa a los derechos humanos, pese al rechazo inicial de los mandos sovi\u00e9ticos m\u00e1s recalcitrantes, como el ministro de Exteriores Gromiko o el director del KGB Andropov, a ver aprobadas disposiciones relativas a libertades fundamentales, incluidas las civiles y econ\u00f3micas.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Europa, y en especial para Par\u00eds, la disuasi\u00f3n ayudaba a superar la l\u00f3gica bipolar centrada en las dos superpotencias, a la vez que facilitaba la democratizaci\u00f3n de la sociedad internacional tendente a la multipolaridad y una mayor interdependencia de los Estados, es decir, hacia un nuevo equilibrio mundial; si bien en t\u00e9rminos estrictamente nacionales, lo que Francia buscaba arreglar directamente con la URSS era su preocupaci\u00f3n fundamental, el papel de Alemania en Europa (Colard, 1974). No en vano, la elecci\u00f3n de Willy Brandt como nuevo canciller de la Rep\u00fablica Federal Alemana (RFA), con su <em>Ostpolitk<\/em> hacia Mosc\u00fa, mezcla de <em>d\u00e9tente<\/em> y acercamiento al Este, obligaron al resto de pa\u00edses europeos a seguir la iniciativa alemana, e incluso Washington, ante el temor de perder tambi\u00e9n a Alemania Occidental como le hab\u00eda pasado con Francia, no tuvo m\u00e1s remedio que aceptar a rega\u00f1adientes y como mal menor la nueva pol\u00edtica de Bonn (Kissinger, 2000), aunque eran conscientes del peligro que emanaba de la <em>Ostpolitik<\/em> hacia un revisionismo geopol\u00edtico contrario al objetivo de la estabilidad del <em>statu quo<\/em> que pusiese en peligro la unidad occidental (Juneau, 2008).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, la CSCE fue una especie de r\u00fabrica tard\u00eda a los resultados pol\u00edticos de la Segunda Guerra Mundial en Europa, fruto tanto de la distensi\u00f3n como de las necesidades internas de ambas superpotencias y los anhelos por superar la l\u00f3gica bipolar del resto de protagonistas. Pero tambi\u00e9n era un nuevo punto de partida en las relaciones entre ambos bloques, pasando del reconocimiento de las realidades de poder a la cooperaci\u00f3n entre ambos bandos bajo un clima de mayor confianza y de cambio pac\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la promesa de la CSCE dur\u00f3 muy poco, la nueva Administraci\u00f3n Carter, centrada en la defensa de los derechos humanos, junto con la expansi\u00f3n de la actividad sovi\u00e9tica en el Tercer Mundo y, sobre todo, con su invasi\u00f3n de Afganist\u00e1n en 1979, pusieron fin a la <em>d\u00e9tente<\/em>, perjudicando de ese modo la base pol\u00edtica de la CSCE.<\/p>\n\n\n\n<p>En todo caso, durante el resto de la d\u00e9cada de 1970 y la siguiente de 1980, la CSCE se convirti\u00f3 en \u201cuna de las pocas v\u00edas de di\u00e1logo entre el bloque del Este y Occidente, as\u00ed como entre los pa\u00edses neutrales y no alineados\u201d (OSCE, 2023), ampliando los compromisos asumidos por sus signatarios y examinando su aplicaci\u00f3n de forma peri\u00f3dica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La OSCE en la seguridad europea<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como acabamos de ver en el anterior apartado, la CSCE naci\u00f3 como un foro internacional para evitar una nueva guerra mundial, de ah\u00ed que esta iniciativa de seguridad europea se haya visto siempre muy afectada por el equilibrio de poder mundial, influyendo en su estatus, su modo de operar y sus m\u00e9todos de actuaci\u00f3n (Dimitrijevic &amp; Mileski, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>En su primera fase <em>conferencial<\/em>, llevada a cabo mediante encuentros diplom\u00e1ticos de alto nivel entre 1975 y 1994, la CSCE aport\u00f3 su mayor contribuci\u00f3n a la paz y estabilidad europeas, ayudando a enfriar las tensiones entre los bloques comunista y occidental, adem\u00e1s de facilitar la transici\u00f3n al nuevo escenario postsovi\u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n<p>En todo caso, como muestra la Tabla 1, la CSCE es solo una de las dimensiones de la seguridad europea, integrada por diversas organizaciones que se diferencian por el tipo de seguridad que han aportado y aportan y por sus modelos de integraci\u00f3n respectivos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tabla 1. El sistema de seguridad europeo<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><strong>ORGANIZACI\u00d3N<\/strong><\/td><td><strong>TIPO DE SEGURIDAD<\/strong><\/td><td><strong>TIPO DE INTEGRACI\u00d3N<\/strong><\/td><\/tr><tr><td><strong>CSCE\/OSCE<\/strong><\/td><td>Integral<\/td><td>Multilateral (todos)<\/td><\/tr><tr><td><strong>CONSEJO DE EUROPA<\/strong><\/td><td>Poder blando (derechos humanos)<\/td><td>Regional (con Rusia, pero sin EE. UU.)<\/td><\/tr><tr><td><strong>UNI\u00d3N EUROPEA<\/strong><\/td><td>Poder blando<\/td><td>Regional (sin EE. UU. ni Rusia)<\/td><\/tr><tr><td><strong>OTAN<\/strong><\/td><td>Poder duro<\/td><td>Selectiva (Occidente sin Rusia)<\/td><\/tr><tr><td><strong>PACTO DE VAROSVIA<\/strong><\/td><td>Poder duro<\/td><td>Selectiva (comunista sin EE. UU.)<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p>Fuente: elaboraci\u00f3n propia a partir de Dimitrijevic &amp; Mileski (2022).<\/p>\n\n\n\n<p>De dotas estas organizaciones, la \u00fanica que no sobrevivi\u00f3 a la Guerra Fr\u00eda fue el Pacto de Varsovia, el resto ha continuado su existencia, pero con cambios fundamentales fruto de la ca\u00edda de la URSS y la reconfiguraci\u00f3n de poder regional y mundial que aquella provoc\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>La CSCE fue especialmente sensible a la ca\u00edda de la URSS debido a que precisamente hab\u00eda nacido para aliviar las tensiones entre los bloques comunista y occidental. A la desaparici\u00f3n de uno de ellos, no solo por la desintegraci\u00f3n de la URSS, sino tambi\u00e9n por el fin del Pacto de Varsovia, le sigui\u00f3 un breve periodo de hegemon\u00eda occidental, pero sobre todo estadounidense. Todos estos cambios influyeron en la decisi\u00f3n final de transformar la CSCE en la Cumbre de Budapest de 1994, pasando de ser un mero foro pol\u00edtico a una organizaci\u00f3n de seguridad con capacidades institucionales y operativas permanentes, comenzando as\u00ed en 1995 su segunda fase <em>institucional<\/em>, ya transformada en la Organizaci\u00f3n para la Seguridad y la Cooperaci\u00f3n en Europa (OSCE). Como se muestra en el siguiente mapa, la OSCE se expandi\u00f3 integrando a nuevos participantes y firmando acuerdos con pa\u00edses socios, 11 en total repartidos por todo el mundo (Argelia, Egipto, Israel, Jordania, Marruecos y T\u00fanez en el Mediterr\u00e1neo; y Afganist\u00e1n, Jap\u00f3n, Mongolia, la Rep\u00fablica de Corea y Tailandia en Asia).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Gr\u00e1fico 1. Pa\u00edses firmantes del Acta Final de Helsinki y los pa\u00edses socios en la actualidad<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"478\" height=\"271\" src=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Imagen1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-818\" srcset=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Imagen1.png 478w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Imagen1-300x170.png 300w\" sizes=\"(max-width: 478px) 100vw, 478px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fuente: Parlamento Europeo (2018).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la adaptaci\u00f3n a la nueva situaci\u00f3n geopol\u00edtica de la primera mitad de la d\u00e9cada de 1990 no afect\u00f3 a su naturaleza inicial, es decir, la CSCE fue una proclamaci\u00f3n pol\u00edtica, no un instrumento legal que hubiese establecido una entidad jur\u00eddica <em>per se<\/em>, y la OSCE, carente de un acto fundacional, continuaba sin tener personalidad jur\u00eddica internacional reconocida universalmente, de ah\u00ed que la Organizaci\u00f3n de Naciones Unidas (ONU) siguiese sin reconocer como sujeto de derecho internacional a la OSCE (Dimitrijevic &amp; Mileski, 2022), inscribi\u00e9ndose meramente como un acuerdo regional bajo el Cap\u00edtulo VIII de la Carta de la ONU.<\/p>\n\n\n\n<p>De todos modos, la OSCE s\u00ed que se dot\u00f3 de una estructura institucional de la que carec\u00eda la CSCE, y que podemos resumir de la siguiente manera (OSCE, 2018):<\/p>\n\n\n\n<ul><li>\u00d3RGANOS DECISORIOS<ul><li>Cumbres: de los Jefes de Estado de los Estados participantes, deciden y orientan al m\u00e1s alto nivel pol\u00edtico.<\/li><\/ul><ul><li>Consejo ministerial: principal \u00f3rgano decisorio y rector de la OSCE, integrado por los Ministros de Asuntos Exteriores de los pa\u00edses participantes.<\/li><\/ul><ul><li>A nivel embajatorio existen otras dos estructuras:<ul><li>Consejo Permanente: con reuniones semanales en Viena.<\/li><\/ul><ul><li>Foro de Cooperaci\u00f3n en materia de Seguridad: centrado en cuestiones de seguridad y estabilidad militares.<\/li><\/ul><\/li><\/ul><ul><li>Presidencia y Troika: la Presidencia la asume anualmente el Ministro de Asuntos Exteriores de uno de los Estados participantes, con funciones de coordinaci\u00f3n de decisiones y elecci\u00f3n de prioridades durante su mandato. Mientras que la Troika materializa la coordinaci\u00f3n entre las Presidencias actual, previa y futura de la OSCE.<ul><li>Representantes Personales de la Presidencia en Ejercicio.<\/li><\/ul><\/li><\/ul><ul><li>Asamblea Parlamentaria: con 323 parlamentarios de los 57 pa\u00edses que integran la OSCE, facilita la cooperaci\u00f3n de los distintos parlamentos nacionales. Aunque no tiene poderes ejecutivos, s\u00ed que adopta resoluciones y recomendaciones.<\/li><\/ul><\/li><li>ESTRUCTURAS EJECUTIVAS<ul><li>Secretario General y Secretar\u00eda: son sede en Viena, brinda asistencia a la Presidencia y apoyo operativo y administrativo a las operaciones sobre el terreno. En ella se inscribe el Centro de Prevenci\u00f3n de Conflictos.<\/li><\/ul><ul><li>Oficina de Instituciones Democr\u00e1ticas y Derechos Humanos: con sede en Varsovia, promueve buenas pr\u00e1cticas democr\u00e1ticas y el respeto a las comunidades minoritarias.<\/li><\/ul><ul><li>Representante para la libertad de los Medios de Comunicaci\u00f3n: con sede en Viena, emite alertas tempranas sobre violaciones de la libertad de expresi\u00f3n y de los medios de comunicaci\u00f3n.<\/li><\/ul><ul><li>Alto Comisionado para las Minor\u00edas Nacionales: con sede en la Haya, monitoriza que las tensiones \u00e9tnicas puedan desembocar en conflictos abiertos.<\/li><\/ul><\/li><li>OPERACIONES SOBRE EL TERRENO (de asistencia, prevenci\u00f3n de conflictos y rehabilitaci\u00f3n postconflicto)<ul><li>En Europa sudoriental: presente en Albania, Bosnia y Herzegovina, Kosovo, Montenegro, Serbia y Skopje.<\/li><\/ul><ul><li>En Europa oriental: tras su retirada de Ucrania solo se encuentra en Moldova.<\/li><\/ul><ul><li>En el C\u00e1ucaso meridional: relativo a la Conferencia de Minsk.<\/li><\/ul><ul><li>En Asia Central: con oficinas en Ashgabad, Astan\u00e1, Bishkek, Dusamb\u00e9 y un coordinador para Uzbekist\u00e1n.<\/li><\/ul><\/li><li>OTROS \u00d3RGANOS RELACIONADOS CON LA OSCE<ul><li>Grupo Consultivo Conjunto: vela por el cumplimiento del Tratado sobre Fuerzas Armadas Convencionales en Europa, tiene su sede en Viena.<\/li><\/ul><ul><li>Comisi\u00f3n Consultiva de Cielos Abiertos: tambi\u00e9n con sede en Viena, re\u00fane a los representantes de los 34 pa\u00edses signatarios del Tratado de Cielos Abiertos.<\/li><\/ul><ul><li>Corte de Conciliaci\u00f3n y Arbitraje: tribunal con sede en Ginebra, promueve el arreglo pac\u00edfico de controversias conforme al Derecho Internacional y los principios y compromisos de la OSCE.<\/li><\/ul><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Todo este entramado estructural se sufraga, seg\u00fan las \u00faltimas cifras disponibles del a\u00f1o 2021, con un presupuesto de 139 millones de euros, m\u00e1s otros 394 millones de euros para proyectos extrapresupuestarios, y que sirven para mantener tanto las misiones sobre el terreno como al personal de la OSCE, 2.267 empleados en total, repartidos en un 70,6 % en las operaciones sobre el terreno (1.600 en total) y un 29,4 % en la Secretar\u00eda y el resto de las instituciones (667 empleados)<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el dec\u00e1logo de la CSCE en mente, junto con sus tres cestas, la OSCE participa en m\u00faltiples \u00e1reas de trabajo, desde las m\u00e1s tradicionales como el sector educativo o la supervisi\u00f3n de elecciones, a las m\u00e1s actuales como la igualdad de g\u00e9nero o la ciberseguridad, desde una perspectiva que integra las dimensiones dom\u00e9stica y transnacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Gr\u00e1fico 2. Las \u00e1reas de trabajo de la OSCE<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"567\" height=\"383\" src=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Imagen2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-819\" srcset=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Imagen2.png 567w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Imagen2-300x203.png 300w\" sizes=\"(max-width: 567px) 100vw, 567px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fuente: OSCE (2023).<\/p>\n\n\n\n<p>Estas \u00e1reas se han implementado en las diferentes misiones y operaciones llevadas a cabo por la OSCE desde 1995, lo que le ha permitido convertirse en un instrumento fundamental para la alerta temprana, la prevenci\u00f3n de conflictos, la gesti\u00f3n de crisis y la rehabilitaci\u00f3n posconflicto no solo en Europa, sino tambi\u00e9n en regiones adyacentes, con un enfoque amplio y cooperativo de la seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Los mandatos de las misiones son dise\u00f1ados por el Consejo Permanente mediante el consenso de los Estados participantes, siendo tambi\u00e9n imprescindible el acuerdo del Estado anfitri\u00f3n. Los Jefes de Misi\u00f3n son nombrados anualmente, prorrogables por el mismo tiempo, y el personal civil y militar es ofrecido por los diversos Estados participantes de la OSCE, siendo el Centro de Prevenci\u00f3n de Conflictos el encargado de su implementaci\u00f3n, reestructuraci\u00f3n y cierre (Moln\u00e1r, Moln\u00e1r &amp; Szente-Varga, 2024). En la OSCE, al ser una organizaci\u00f3n que carece de una fuerza militar propia y centrada m\u00e1s bien en cuestiones de poder blando, sus misiones son generalmente de naturaleza civil, centradas en m\u00faltiples sectores como el control de armamentos, la buena gobernanza, la seguridad energ\u00e9tica, la trata de personas, la democratizaci\u00f3n, la libertad de los medios de comunicaci\u00f3n y las minor\u00edas nacionales (OSCE, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>Un buen ejemplo de la labor y de las dificultades a las que se encuentra la OSCE lo encontramos en la Misi\u00f3n Especial de Observaci\u00f3n en Ucrania (SMM), llevada a cabo entre 2014 y 2022, cuando Rusia comenz\u00f3 la invasi\u00f3n de territorio ucraniano. La SMM fue la mayor operaci\u00f3n sobre el terreno de la OSCE desde la efectuada en Kosovo en 1999, con la participaci\u00f3n inicial de 100 efectivos, que ascendieron pronto a m\u00e1s de 1.500 puestos y que descendieron a 700 de 44 pa\u00edses participantes en 2018, contando con un presupuesto total para el momento de su cierre de m\u00e1s de 108 millones de euros<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>. El objetivo de la SMM era doble, por una parte, informar sobre la situaci\u00f3n de seguridad en el terreno y por otra facilitar el di\u00e1logo entre las partes, a pesar de que durante su ejecuci\u00f3n sus integrantes sufrieron numerosas restricciones de acceso a determinadas zonas no contraladas por el Gobierno de Kiev (Moln\u00e1r, Moln\u00e1r &amp; Szente-Varga, 2024).<\/p>\n\n\n\n<p>Como se observa, aunque no se trata de una misi\u00f3n de mantenimiento de la paz en sentido estricto, la SMM y el resto de operaciones de la OSCE encajan en la definici\u00f3n que da la ONU sobre misiones de paz. No en vano, como indica Freire (2022: 125), las misiones de la OSCE, especialmente en los diferentes pa\u00edses del antiguo espacio sovi\u00e9tico, \u201cmediante la promoci\u00f3n de sus principios fundacionales, ha fomentado lenta pero gradualmente la internacionalizaci\u00f3n instrumental de sus procedimientos en sus \u00e1reas de actuaci\u00f3n\u201d, afianzando de ese modo su papel distintivo de actor <em>normativo <\/em>en la promoci\u00f3n de la cooperaci\u00f3n y estabilidad regionales.<\/p>\n\n\n\n<p>El que la OSCE no haya podido ir m\u00e1s all\u00e1 de la estandarizaci\u00f3n de procesos y mecanismos, junto con la asistencia prestada en m\u00faltiples \u00e1reas, se debe en gran medida a que sus decisiones no cuentan con un car\u00e1cter jur\u00eddicamente vinculante y a sus escasos recursos econ\u00f3micos, lo que incide en el contenido de sus mandatos, frecuentemente vagos y generales en su formulaci\u00f3n, y en la dotaci\u00f3n humana y material con la que se implementan (Freire, 2022). Todo lo cual ha limitado el impacto real de las acciones y pol\u00edtica de la OSCE.<\/p>\n\n\n\n<p>De todos modos, conviene recordar que desde la constituci\u00f3n misma de la CSCE, el concepto de seguridad de la OSCE es comprehensivo, yendo m\u00e1s all\u00e1 de las cuestiones militares para alcanzar las econ\u00f3micas, pol\u00edticas, sociales y medioambientales; indivisible, puesto que todas estas dimensiones est\u00e1n relacionadas entre s\u00ed y, por tanto, la seguridad de cualquier pa\u00eds depende de la seguridad del resto; y cooperativa, lo que se traduce en la necesidad de unanimidad de sus decisiones y en la confianza entre sus participantes (ver Tabla 2).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tabla 2. Los conceptos de seguridad dentro de la OSCE<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><strong>Tipo de seguridad<\/strong><\/td><td><strong>Referente<\/strong><\/td><td><strong>Valor en riesgo<\/strong><\/td><td><strong>Fuentes de amenaza<\/strong><\/td><td><strong>Forma de amenaza<\/strong><\/td><\/tr><tr><td><strong>Nacional<\/strong><\/td><td>Los Estados (el r\u00e9gimen)<\/td><td>Integridad de la soberan\u00eda nacional<\/td><td>Estados (actores subestatales)<\/td><td>Ataque militar<\/td><\/tr><tr><td><strong>Social<\/strong><\/td><td>Naciones Grupos sociales<\/td><td>Unidad nacional Identidad<\/td><td>Estados Inmigraciones Culturas<\/td><td>Genocidio, limpieza \u00e9tnica, discriminaci\u00f3n<\/td><\/tr><tr><td><strong>Humana<\/strong><\/td><td>Individuos, humanidad<\/td><td>Supervivencia, calidad de vida<\/td><td>Estados Globalizaci\u00f3n<\/td><td>Crimen, subdesarrollo, terrorismo<\/td><\/tr><tr><td><strong>Medioambiental<\/strong><\/td><td>Ecosistema, Especies, planeta<\/td><td>Sostenibilidad<\/td><td>Humanidad<\/td><td>Contaminaci\u00f3n, calentamiento, destrucci\u00f3n de h\u00e1bitats<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p>Fuente: M\u00f8ller (2008).<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de sus limitaciones, o quiz\u00e1s precisamente por ellas, la OSCE ha debido adaptar sus misiones mediante tres caracter\u00edsticas que le han permitido posicionarse como una organizaci\u00f3n clave en la seguridad regional, como son su flexibilidad, debido a su falta de institucionalizaci\u00f3n las decisiones se pueden tomar de forma m\u00e1s sencilla y r\u00e1pida; el empleo de personal local para llevar a cabo sus misiones, con un porcentaje mayor de empleados locales que en otro tipo de misiones, lo que sin duda ayuda a legitimar su implementaci\u00f3n y a expandir sus pr\u00e1cticas; y por \u00faltimo, el desarrollo de fondos de equipamiento por parte de los Estados participantes para sortear su escasez presupuestaria (Moln\u00e1r, Moln\u00e1r &amp; Szente-Varga, 2024).<\/p>\n\n\n\n<p>Clave en esa capacidad de la OSCE para cumplir sus tareas es el Centro de Prevenci\u00f3n de Conflictos (CPC) con sede en Viena y recogido en 1990 en la Carta de Par\u00eds para una Nueva Europa. Creado para apoyar a los pa\u00edses participantes en todo el ciclo del conflicto, desde la alerta temprana, a la prevenci\u00f3n de conflictos, el manejo de crisis y la rehabilitaci\u00f3n postconflicto (OSCE, 2020), el CPC da soporte al trabajo de la OSCE en sus operaciones, que recordemos emplean al 70% de su personal y consumen el 60% de su presupuesto.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la compleja estructura del CPC, la podemos observar en el gr\u00e1fico 3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Gr\u00e1fico 3. Estructura del CPC<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"595\" src=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Imagen3-1024x595.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-820\" srcset=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Imagen3-1024x595.png 1024w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Imagen3-300x174.png 300w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Imagen3-768x446.png 768w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Imagen3-1536x892.png 1536w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/Imagen3.png 1957w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fuente: elaboraci\u00f3n propia a partir de OSCE (2020).<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras la cesta pol\u00edtico-militar es m\u00e1s f\u00e1cil de identificar, por envolver cuestiones menos controvertidas como el control de armas o el manejo de conflictos, la humanitaria suele ser m\u00e1s conflictiva al tratarse de temas fuera del foco de atenci\u00f3n, m\u00e1s a\u00fan cuando desde la aprobaci\u00f3n del Mecanismo de Mosc\u00fa en 1991 se pueden aprobar misiones <em>ad hoc<\/em> incluso en ausencia de consenso (hasta el momento se han aprobado 16 misiones de este tipo, las \u00faltimas centradas sobre todo en Bielorrusia y Ucrania)<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, la segunda de las cestas, la econ\u00f3mica, es la menos desarrollada hasta el momento, puesto que los principales avances en la materia se han dado al margen de la OSCE, sobre todo mediante la ampliaci\u00f3n de la UE y la creaci\u00f3n de la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio (OMC). Aun as\u00ed, cada a\u00f1o la OSCE celebra un Foro Econ\u00f3mico y Medioambiental y una Reuni\u00f3n de Implementaci\u00f3n, adem\u00e1s de desarrollar una creciente colaboraci\u00f3n con otras organizaciones internacionales (Parlamento Europeo, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>De todos modos, algo similar le ha sucedido a la primera cesta, la pol\u00edtico-militar, sobre todo con la expansi\u00f3n de la OTAN, y que, como veremos en el siguiente apartado, surge de las diferentes visiones que sobre la seguridad europea han tenido y siguen teniendo sus principales actores.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las diferentes visiones de seguridad y el papel de la OSCE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La CSCE siempre fue de un inter\u00e9s estrat\u00e9gico vital para la URSS, de ah\u00ed que desempe\u00f1ara un papel crucial en su creaci\u00f3n y desarrollo, de hecho, se puede afirmar que la CSCE fue resultado de la iniciativa sovi\u00e9tica y la culminaci\u00f3n de sus esfuerzos por un marco de seguridad paneuropeo que se pueden rastrear desde la d\u00e9cada de 1930 y el llamado \u201cplan Molotov\u201d de 1954 (Tsygankov, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>Con el impulso de la CSCE, los l\u00edderes sovi\u00e9ticos buscaban dos objetivos \u00edntimamente relacionados entre s\u00ed, por un lado, asegurarse el reconocimiento del <em>statu quo<\/em> territorial en Europa posterior a la Segunda Guerra Mundial, acordado en la reuni\u00f3n de Yalta en 1945; por otro, garantizar la estabilidad del orden europeo en medio de la tensi\u00f3n bipolar a trav\u00e9s del fomento de la confianza y el impulso de asociaciones en los m\u00e1s diversos campos (Hill, 2023). Es decir, la URSS se centraba m\u00e1s en los aspectos pol\u00edtico-militares de la seguridad comprehensiva impulsada en la CSCE.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, mientras Estados Unidos pon\u00eda sus esperanzas en la CSCE para lograr una moderaci\u00f3n sovi\u00e9tica, junto a sus aliados europeos impulsaba las otras dos cestas, sobre todo la orientada a los derechos humanos y las libertades fundamentales, por lo que desde un inicio la CSCE tuvo que desarrollarse dentro de un equilibrio de expectativas opuestas sobre su verdadero alcance (Freire, 2022). De ah\u00ed que el Acta Final de Helsinki fuese pol\u00edticamente vinculante, pero no jur\u00eddicamente, lo que sin duda permiti\u00f3 que continuase el di\u00e1logo entre las partes, aun a costa de buscar siempre el consenso (resulta curioso que lo primero fuese un requerimiento por parte de Washington para que no rivalizase con la ONU, y que lo segundo fuese una petici\u00f3n de Mosc\u00fa para as\u00ed mantener su capacidad de influencia) (Moln\u00e1r, Moln\u00e1r &amp; Szente-Varga, 2024).<\/p>\n\n\n\n<p>Para la URSS, la CSCE era un medio para crear un paraguas de seguridad europeo alternativo a la OTAN y de paso se\u00f1alar la europeidad rusa y reducir as\u00ed la influencia estadounidense en el Viejo Continente (Radin &amp; Reach, 2017). La llegada de M. Gorbachev al Kremlin intensific\u00f3 a\u00fan m\u00e1s el impulso europeizador al promover su visi\u00f3n de un \u201cHogar Com\u00fan Europeo\u201d donde la URSS se convertir\u00eda en un codise\u00f1ador de un nuevo orden mundial (Freire, 2022). Los objetivos de esta nueva estrategia sovi\u00e9tica se pueden sintetizar en los siguientes:<\/p>\n\n\n\n<ul><li>La creaci\u00f3n de un nuevo sistema de seguridad colectiva basado en la confianza mutua y el entendimiento.<\/li><li>La disoluci\u00f3n de los bloques, tanto de la OTAN como del Pacto de Varsovia, para que de ese modo la CSCE se erigiese en la principal estructura de seguridad europea.<\/li><li>El fin de la confrontaci\u00f3n bipolar, como se reflejaba en la Carta de Par\u00eds para una Nueva Europa, firmada en 1990, y que supon\u00eda el advenimiento de una Europa sin l\u00edneas divisorias (Tsygankov, 2018).<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Pese a sus esfuerzos, la URSS nunca logr\u00f3 convertir a la CSCE en el principal instrumento de seguridad europeo, no solo por el evidente desequilibrio geopol\u00edtico existente sino por las suspicacias europeas respecto a las verdaderas intenciones de Mosc\u00fa. Es m\u00e1s, el bloque occidental ten\u00eda puesto su inter\u00e9s en la tercera de las cestas, puesto que su visi\u00f3n era m\u00e1s a largo plazo, impulsando los derechos humanos y las libertades fundamentales como medio para lograr el cambio m\u00e1s all\u00e1 del Tel\u00f3n de Acero. De modo que la seguridad integral para Mosc\u00fa significaba algo diferente que para el resto de capitales occidentales, pues para el Kremlin implicaba no desligar las cuestiones pol\u00edtico-militares del resto de materias y as\u00ed poder sortear el cumplimiento de las menos compatibles con el dominio sovi\u00e9tico bajo el principio de la no injerencia en los asuntos internos de los Estados participantes, mientras que al contrario, para Occidente era precisamente el impulso de esos asuntos los que dotaban de sentido al conjunto de la seguridad europea.<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, desde el inicio mismo de la CSCE, cada una de las partes tuvo una idea propia de lo que implicaba o podr\u00eda implicar la misma para la seguridad europea y la suya propia, lo que sin duda gener\u00f3 una presi\u00f3n excesiva sobre la CSCE primero, y la OSCE despu\u00e9s. Efectivamente, con la llegada de su segunda fase, la <em>institucional<\/em>, la OSCE no se libr\u00f3 de las tensiones internas fruto de las diferentes visiones sobre la seguridad europea que se fueron desarrollando en el periodo de Postguerra Fr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Dichas tensiones se enmascararon en la primera etapa de la Rusia postcomunista, caracterizada por ser de transici\u00f3n y donde predomin\u00f3 cierto acercamiento pro-occidental (Liu, 2022). Entre 1991 y 1995, los dirigentes rusos, especialmente su ministro de exteriores Andr\u00e9i Kozyrev, buscaron una mayor integraci\u00f3n en las instituciones y organizaciones europeas sobre el principio de plena igualdad entre Oriente y Occidente. Con la admisi\u00f3n de Rusia en el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), Mosc\u00fa parec\u00eda estar logrando sus objetivos, pero fue incapaz de elevar la CSCE al rango de principal instituci\u00f3n de seguridad en una \u201cEuropa Mayor\u201d sin bloques, tal y como se reflejaba en el Nuevo Concepto de Pol\u00edtica Exterior aprobado en 1993 (Tsygankov, 2018). Por su parte, desde Washington, la transformaci\u00f3n de la CSCE en la OSCE se ve\u00eda como una oportunidad para \u201cque, en lugar de una tertulia sopor\u00edfera, se convirtiera en instrumento de apoyo a la democracia en los cincuenta y tres pa\u00edses miembros\u201d (Albright, 2004: 304-305).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en medio de un colapso econ\u00f3mico y un creciente desorden pol\u00edtico, era poco lo que Mosc\u00fa pod\u00eda hacer para impedir la consolidaci\u00f3n de la UE y la paralela expansi\u00f3n de la OTAN, en claro detrimento de sus ambiciones albergadas hacia la CSCE. Es m\u00e1s, desde Mosc\u00fa se interpretaban tales movimientos como una maniobra de Washington para dotarse de un instrumento geoestrat\u00e9gico con la finalidad de disuadir una re-imperializaci\u00f3n rusa, bloquear cualquier intento europeo por lograr autonom\u00eda estrat\u00e9gica y as\u00ed mantener su influencia preponderante en Europa (Tsygankov, 2018). No es de extra\u00f1ar, por tanto, que la estrategia rusa hacia la OSCE acabase siendo un calco de la sovi\u00e9tica hacia la CSCE.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, las suspicacias hacia el nuevo entorno de Postguerra Fr\u00eda comenzaron ya desde esta primera etapa de la pol\u00edtica exterior rusa, y no hicieron m\u00e1s que afianzarse en las siguientes. La expansi\u00f3n conjunta de la OTAN y de la UE, unida a otros acontecimientos pol\u00edticos, llev\u00f3 a que las cuestiones clave de seguridad y pol\u00edtica se debatieran y decidieran cada vez m\u00e1s en Bruselas y Washington, y mucho menos en Viena, sede principal de la CSCE (Hill, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>La imposibilidad de convertir a la CSCE en la piedra angular de la arquitectura de seguridad europea en realidad reflejaba el desequilibrio entre las partes. El fin de la pugna bipolar hab\u00eda dejado un claro vencedor, Occidente, cuya expansi\u00f3n hacia el Este fue percibida en Mosc\u00fa con suma suspicacia, acrecentando su tradicional sentido de inseguridad. Bajo este clima dio comienzo la segunda etapa en la pol\u00edtica exterior rusa de Postguerra Fr\u00eda, que se extender\u00eda hasta 2007, marcada por el giro hacia la multipolaridad y el inicio de su reafirmaci\u00f3n geopol\u00edtica, transitando de una postura acomodaticia a otra mucho m\u00e1s asertiva, sobre todo tras el ascenso al poder de Vladimir Putin (Tsygankov, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>La primera guerra de Chechenia de resultado decepcionante para Mosc\u00fa, la expansi\u00f3n al Este de la UE y sobre todo de la OTAN, junto con el bombardeo Occidental de Serbia sin el aval de la ONU en 1999, fueron desarrollos hist\u00f3ricos que convencieron a los l\u00edderes rusos de la necesidad de restaurar el estatus de gran potencia para su pa\u00eds, enfocados en la defensa de su soberan\u00eda y en impedir la injerencia en sus asuntos internos, y de ese modo, de la ca\u00f3tica democratizaci\u00f3n bajo Boris Yeltsin, Rusia experiment\u00f3 la consolidaci\u00f3n del autoritarismo bajo Putin desde el inicio del nuevo siglo XXI (Tsygankov, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>Ni siquiera la institucionalizaci\u00f3n de la CSCE en la OSCE a partir de 1995 ayud\u00f3 a la hora de acercar criterios sobre la seguridad europea. Es m\u00e1s, con el paso de los a\u00f1os, el papel de la OSCE se fue redefiniendo hacia la pacificaci\u00f3n de incidentes y conflictos locales y la reparaci\u00f3n de los <em>patios desordenados<\/em> de los Estados postcomunistas (Dimitrijeviv &amp; Mileski, 2022), acentuando de ese modo el car\u00e1cter liberal de su agenda en detrimento de la visi\u00f3n integral rusa, de ah\u00ed que agencias como la Oficina de Instituciones Democr\u00e1ticas y Derechos Humanos sean muy apreciadas en Occidente, mientras que Rusia y sus aliados las consideren una muestra m\u00e1s de injerencia en su soberan\u00eda nacional y de c\u00f3mo Occidente ha convertido a la OSCE en un instrumento de sus pol\u00edticas (Schuette &amp; Dijkstra, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>La Cumbre de Estambul de 1999 reflej\u00f3 a la perfecci\u00f3n tales desencuentros en torno a la OSCE. Negociada durante tres largos a\u00f1os y a la sombra de la guerra de Chechenia y de los ataques Occidentales a Serbia, la Cumbre, pese a sus \u00e9xitos (la aprobaci\u00f3n de la Carta para la Seguridad Europea, la firma del Tratado FACE Adaptado sobre fuerzas armadas convencionales en Europa y la incorporaci\u00f3n de la Plataforma para la Seguridad Cooperativa) no pudo evitar que en realidad supusiera un punto de inflexi\u00f3n negativo en la percepci\u00f3n rusa hacia la OSCE, ya que para Mosc\u00fa, en lugar de materializarse definitivamente un orden de seguridad europeo, lo que pretendieron los pa\u00edses Occidentales fue alargar su momento unipolar a expensas de la seguridad rusa y de sus aliados (Hill, 2023), sobre todo instrumentalizando el conflicto de Chechenia para criticar a Rusia por violar los derechos humanos en la peque\u00f1a rep\u00fablica rusa, algo que critic\u00f3 el presidente Boris Yeltsin en la misma conferencia (Albright, 2004).<\/p>\n\n\n\n<p>No es de extra\u00f1ar, por tanto, que Mosc\u00fa acabase por abandonar sus pretensiones respecto a la OSCE y se centrase en otras instituciones como el Tratado de Seguridad Colectiva, transformado en 2002 en la Organizaci\u00f3n del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), englobando a Rusia, Bielorrusia, Armenia, Kazajist\u00e1n, Kirguizist\u00e1n y Tayikist\u00e1n. Tampoco Estados Unidos estuvo nunca interesado en debilitar a la OTAN en aras de la OSCE, donde tendr\u00eda menos influencia, e incluso a Francia le interes\u00f3 fortalecer m\u00e1s a la Uni\u00f3n Europea Occidental (UEO) y al Consejo de Europa antes que a la OSCE (Dimitrijeviv &amp; Mileski, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Para el comienzo de la tercera fase de la pol\u00edtica exterior rusa de Postguerra Fr\u00eda, que podemos denominar de confrontaci\u00f3n abierta, y que se extiende en la actualidad, la OSCE pas\u00f3 a ser percibida como un agente Occidental. En su discurso de 2007 en la Conferencia de Seguridad de M\u00fanich, y que se puede considerar como el punto de partida de esta tercera fase, el presidente Putin mencion\u00f3 en cuatro ocasiones a la OSCE, criticando la ruptura de su equilibrio inicial a favor de un concepto de seguridad comprehensivo:<\/p>\n\n\n\n<p>Se intenta transformar la OSCE en un instrumento vulgar dise\u00f1ado para promover los intereses de pol\u00edtica exterior de uno o varios pa\u00edses. Esta tarea tambi\u00e9n la lleva a cabo el aparato burocr\u00e1tico de la OSCE, que no tiene ninguna conexi\u00f3n con los Estados patrocinadores. Los procedimientos de toma de decisiones y la participaci\u00f3n de las llamadas organizaciones no gubernamentales est\u00e1n dise\u00f1ados para esta tarea. Estas organizaciones son formalmente independientes, pero est\u00e1n financiadas deliberadamente y, por lo tanto, bajo control. (Putin, 2007).<\/p>\n\n\n\n<p>Para Mosc\u00fa, la expansi\u00f3n de la OTAN representaba justo lo contrario del Acta Final de Helsinki, es decir, el refuerzo de la seguridad propia a expensas del resto. Es m\u00e1s, como indic\u00f3 su ministro de exteriores Sergey Lavrov en otro discurso tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, incluso se convirti\u00f3 a la OSCE en mera supervisora humanitaria de semejante proceso en el espacio postsovi\u00e9tico:<\/p>\n\n\n\n<p>Como resultado, no se materializ\u00f3 una arquitectura europea que reuniera a todos los Estados del espacio euroatl\u00e1ntico sin excepci\u00f3n en una sola organizaci\u00f3n, basada en principios coherentes y jur\u00eddicamente vinculantes, y con las herramientas adecuadas para garantizar su aplicaci\u00f3n en la pr\u00e1ctica. La falta de uniformidad de la OSCE la aisl\u00f3 de las necesidades de la vida real en muchos \u00e1mbitos. Lo principal es que ni en la OSCE ni en ning\u00fan otro marco se realiz\u00f3 el noble y elevado principio enunciado en los a\u00f1os 90 al m\u00e1s alto nivel, el principio de indivisibilidad de la seguridad en todo el espacio euroatl\u00e1ntico, seg\u00fan el cual ning\u00fan Estado puede ser protegido a expensas de otro. (Lavrov, 2010).<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed que abogase por \u201cver a la OSCE como una organizaci\u00f3n fuerte y efectiva, basada en el derecho internacional\u201d (Lavrov, 2010). Pero las llamadas \u201cRevoluciones de Color\u201d en el espacio postsovi\u00e9tico primero, y luego la invasi\u00f3n rusa de Georgia en el verano de 2008, junto con los planes estadounidenses de desplegar sistemas de defensa antimisiles en Europa, terminaron por enfrentar frontalmente a Rusia con Occidente. Adem\u00e1s, la lectura moscovita del entorno internacional tras la crisis econ\u00f3mica de 2008, los problemas estadounidenses en Oriente Medio y Afganist\u00e1n, m\u00e1s el paso vacilante de la UE, fue de claro declive Occidental, por lo que en el Kremlin se lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que solo un liderazgo basado en un \u201cpu\u00f1o de acero\u201d pod\u00eda hacer frente al expansionismo occidental, expresi\u00f3n utilizada por el polit\u00f3logo Sergey Karaganov en 2011 (Lukyanov, 2016).<\/p>\n\n\n\n<p>Ni siquiera el Proceso de Corf\u00fa, bajo iniciativa greco-rusa para restablecer la confianza mutua tras la invasi\u00f3n rusa de Georgia, ni la Cumbre de Astana de 2010, pudieron devolver la vitalidad perdida a la OSCE. Mosc\u00fa se manten\u00eda en su postura de un concepto integral de la seguridad y en la necesidad de dotar de un fundamento legal a la OSCE, para as\u00ed desideologizar las relaciones europeas y superar de una vez por todas la mentalidad de bloque y de esferas de influencia (Lavrov, 2010). Incluso Mosc\u00fa lanz\u00f3 la idea de unos nuevos acuerdos, denominados Helsinki II o Helsinki Plus, que integraran la visi\u00f3n alternativa rusa de la seguridad europea y que permitiesen a Mosc\u00fa formar parte del centro de decisiones sobre su marco de seguridad (Freire, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la ca\u00edda del presidente ucraniano prorruso Viktor Yanukovich, en febrero de 2014, fue la gota que colm\u00f3 la paciencia del Kremlin, lanzando una operaci\u00f3n sin precedentes en la era moderna para recuperar la Pen\u00ednsula de Crimea, a la vez que iniciaba su guerra de desgaste en las provincias orientales ucranianas mediante fuerzas irregulares. Con tales movimientos, Mosc\u00fa imped\u00eda la integraci\u00f3n ucraniana en la esfera euroatl\u00e1ntica, no en vano Ucrania es uno de los pivotes geoestrat\u00e9gicos clave en Europa (Brzezinski, 1998), al mismo tiempo que comenzaba a revertir las p\u00e9rdidas sufridas con la ca\u00edda de la URSS (Lukyanov, 2016).<\/p>\n\n\n\n<p>Las subsiguientes sanciones lanzadas por Occidente contra Mosc\u00fa reforzaron el propio giro hacia Asia-Pac\u00edfico del r\u00e9gimen de Putin, con China e India como principales objetivos del realineamiento ruso (Liu, 2022), sin olvidar otros actores regionales relevantes como Corea del Norte o Ir\u00e1n. El que Mosc\u00fa se haya volcado hacia otras organizaciones como la Comunidad de Estados Independientes, la Organizaci\u00f3n de Cooperaci\u00f3n de Shangh\u00e1i o los BRICS+, sin duda ha perjudicado a la OSCE, cada vez m\u00e1s alejada del radar exterior ruso.<\/p>\n\n\n\n<p>Reflejo de ese arrinconamiento ruso, la OSCE vive una crisis presupuestaria desde que Mosc\u00fa lanzara su invasi\u00f3n de Ucrania en febrero de 2022, siendo incapaz de adoptar unos nuevos presupuestos desde entonces, estando prorrogados los de 2021 sin correcci\u00f3n por inflaci\u00f3n (Schuette &amp; Dijkstra, 2023). Junto al cierre de su misi\u00f3n en Ucrania, la MSS ya comentada con anterioridad, la OSCE tampoco ha podido aprobar desde entonces el nombramiento de cargos con normalidad, lo que no ha hecho m\u00e1s que acrecentar su crisis de legitimidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La invasi\u00f3n rusa de Ucrania, por tanto, ha acentuado el declive de la OSCE, y con ello de la propia seguridad continental, y de c\u00f3mo se resuelva finalmente la guerra depender\u00e1 en gran medida el futuro de ambas. No en vano \u201cse debe tener en mente que Rusia no puede estar en Europa si Ucrania no lo est\u00e1, mientras que Ucrania puede estar en Europa sin que Rusia lo est\u00e9\u201d (Brzezinski, 1998).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El declive que en la actualidad experimenta la OSCE se debe tanto a las debilidades inherentes a su propia naturaleza como al desarrollo de acontecimientos hist\u00f3ricos fuera de su alcance. En todo caso, se pueden se\u00f1alar tres motivos principales que han conducido a la OSCE a su par\u00e1lisis actual:<\/p>\n\n\n\n<ul><li>El conflicto normativo entre Rusia y Occidente sobre el concepto de seguridad integral y sus consecuencias pr\u00e1cticas,<\/li><li>Una falta de cumplimiento con los compromisos liberales que la inspiran,<\/li><li>Una d\u00e9bil implementaci\u00f3n de sus estrategias de mediaci\u00f3n (Schuette &amp; Dijkstra, 2023).<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>De la falta de acuerdo interno en la OSCE hemos pasado al enfrentamiento directo entre algunos de sus Estados participantes, por lo que es l\u00f3gico que en tiempos de confrontaci\u00f3n y falta de consenso la organizaci\u00f3n sea menos activa y tenga que rebajar su nivel de ambici\u00f3n (Hill, 2023). Como se\u00f1al\u00f3 en 2016 el Panel de Personas Eminentes sobre la Seguridad Europea como un Proyecto Com\u00fan, todav\u00eda permanecen tres perspectivas diferentes sobre el asunto:<\/p>\n\n\n\n<ul><li>La Occidental: para los pa\u00edses euroatl\u00e1nticos el problema no es tanto el tipo de normas como la ruptura de las mismas por parte de Mosc\u00fa, cuya estrategia de seguridad parece requerir el dominio de sus vecinos;<\/li><li>La rusa: desde Mosc\u00fa se percibe que Occidente impone sus t\u00e9rminos como si fuese la Paz de Versalles, y en consecuencia Rusia ha debido responder para evitar ser humillada;<\/li><li>Los Estados intermedios: la mayor\u00eda deseosos de integrarse plenamente en Occidente pero a la vez temerosos del expansionismo ruso (Freire, 2022).<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>La invasi\u00f3n rusa de Ucrania y la reacci\u00f3n de los pa\u00edses euroatl\u00e1nticos no han hecho m\u00e1s de agrandar las diferencias en el seno de la OSCE, perjudicando as\u00ed su quehacer diario y su papel como garante y promotora de la seguridad europea.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema no es tanto el formato actual de la OSCE, no se trata tanto de una mayor institucionalizaci\u00f3n o concreci\u00f3n jur\u00eddica, como de la falta de sinton\u00eda de sus principales participantes en torno a los principios liberales que la inspiran. Mientras el Estado ruso no se liberalice va a ser muy complicado hacer cumplir el dec\u00e1logo del Acta Final de Helsinki, entre otras razones porque desde un Kremlin crecientemente autoritario se perciben tales principios en el mejor de los casos como una imposici\u00f3n, cuando no como un burdo instrumento propagand\u00edstico occidental para perjudicar sus intereses de seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00faltima instancia, la variable fundamental para el futuro de la OSCE no ser\u00e1 tanto la guerra de Ucrania, ni siquiera su resultado final, por muy importante que sea, como la evoluci\u00f3n del r\u00e9gimen ruso. El que un sistema post-Putin sea m\u00e1s o menos autoritario o democr\u00e1tico, o caiga en la anarqu\u00eda (Priego, 2024), es decir, \u201csi Rusia se convertir\u00e1 en una democracia europea o en un imperio euroasi\u00e1tico\u201d (Brzezinski, 1998), ser\u00e1 de vital importancia para que la OSCE retome su protagonismo o caiga definitivamente en la basura de la historia. Tambi\u00e9n ser\u00e1 trascendental el papel que desde los pa\u00edses euroatl\u00e1nticos se quiera dar a una OSCE post-Putin, pues seguir apostando todo a la ampliaci\u00f3n de la OTAN tampoco jugar\u00e1 a favor de su futuro como centro neur\u00e1lgico de la seguridad europea.<\/p>\n\n\n\n<p>Por consiguiente, bajo las actuales circunstancias, el futuro de la OSCE, como el de toda la arquitectura de seguridad europea, est\u00e1 en entredicho, pero el que no pueda cumplir con muchas de sus funciones no debe implicar que desaparezca sin m\u00e1s. Conviene recordar que la OSCE es la \u00fanica estructura de seguridad europea que aloja tanto a Estados Unidos como a Rusia (ver Tabla 1), por lo que a\u00fan puede desempe\u00f1ar un papel esencial como canal de comunicaci\u00f3n privilegiado con Mosc\u00fa, uno de los pocos a\u00fan existentes, y seguramente pueda servir de escenario para una futura negociaci\u00f3n tras el fin de la invasi\u00f3n rusa de Ucrania.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sobre el autor:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pedro Ramos Josa<\/strong> es licenciado en Ciencias Pol\u00edticas y Sociolog\u00eda y Doctor en Paz y Seguridad Internacional, es Profesor Investigador en la VIU e investigador del Centro de Seguridad Internacional de la UFV.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Acta Final de Helsinki (1975), <em>Acta Final de la Conferencia sobre la Seguridad y la Cooperaci\u00f3n en Europa<\/em>: <a href=\"https:\/\/www.osce.org\/files\/f\/documents\/7\/b\/39506_0.pdf\">https:\/\/www.osce.org\/files\/f\/documents\/7\/b\/39506_0.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Albright, Madeleine (2004), <em>Memorias. La mujer m\u00e1s poderosa de Estados Unidos<\/em>, Barcelona: Planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>Brzezinski, Zbigniew (1998), <em>El gran tablero mundial. La supremac\u00eda estadounidense y sus imperativos geoestrat\u00e9gicos<\/em>, Barcelona: Paid\u00f3s.<\/p>\n\n\n\n<p>Colard, Daniel (1974), \u201cLes conceptions politiques de la d\u00e9tente (deuxi\u00e8me partie)\u201d, <em>\u00c9tudes internationales<\/em>, Vol. 5, No. 4, pp. 599\u2013622. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.7202\/700489ar\">https:\/\/doi.org\/10.7202\/700489ar<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Dimitrijevi\u0107, Du\u0161ko &amp; Mileski, Toni (2022), <em>International Organizations: Serbia and Contemporary World<\/em>, Institute of International Politics and Economics.<\/p>\n\n\n\n<p>Freire Maria R. (2022), \u201cThe evolving role of the OSCE in the shaping of European security\u201d, <em>Vestnik of Saint Petersburg University. International Relations<\/em>, Vol. 15, No. 2, pp. 123\u2013137.<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.21638\/spbu06.2022.201\">https:\/\/doi.org\/10.21638\/spbu06.2022.201<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Hill, William H. (2023), \u201cThe OSCE Approaching Fifty: Does the Organization Have a Future?,\u201d en Friesendorf, Cornelius &amp; Kartsonaki, Argyro (Coord.), <em>OSCE Insights<\/em>, Baden-Baden: Nomos, pp. 13-22.<\/p>\n\n\n\n<p>Juneau, Jean-Fran\u00e7ois (2008), \u201cLes \u00c9tats-Unis et la politique \u00e0 l&#8217;Est (Ostpolitik) de la R\u00e9publique f\u00e9d\u00e9rale d&#8217;Allemagne, 1969-1972\u201d, <em>Actes du 7e colloque \u00e9tudiant du D\u00e9partement d\u2019histoire de l\u2019Universit\u00e9 Laval<\/em>: <a href=\"https:\/\/www.erudit.org\/en\/books\/actes-des-colloques-dartefact\/actes-7e-colloque-etudiant-departement-dhistoire-luniversite-laval\/004019co.pdf\">https:\/\/www.erudit.org\/en\/books\/actes-des-colloques-dartefact\/actes-7e-colloque-etudiant-departement-dhistoire-luniversite-laval\/004019co.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Kissinger, Henry (2000), <em>Diplomacia<\/em>, Barcelona: Ediciones B.<\/p>\n\n\n\n<p>Lavrov, Sergu\u00e9i (2010), Discurso ante la Conferencia de Seguridad de M\u00fanich: <a href=\"https:\/\/is.muni.cz\/th\/xlghl\/DP_Fillinger_Speeches.pdf\">https:\/\/is.muni.cz\/th\/xlghl\/DP_Fillinger_Speeches.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Leffler, Melvyn P. (2008), <em>La guerra despu\u00e9s de la guerra. Estados Unidos, la Uni\u00f3n sovi\u00e9tica y la Guerra Fr\u00eda<\/em>, Barcelona: Cr\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Liu, Fenghua (2022), \u201cRussia\u2019s Foreign Policy Over the Past Three Decades: Change and Continuity\u201d, <em>Chinese Journal of Slavic Studies<\/em>, Vol. 2, No. 1, pp. 86-99. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1515\/cjss-2022-0004\">https:\/\/doi.org\/10.1515\/cjss-2022-0004<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Lukyanov, Fyodor (2016), \u201cPutin\u00b4s Foreign Policy\u201d, <em>Foreign Affairs<\/em>, Vol. 95, No. 3., pp. 30-37.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00f8ller, Bj\u00f8rn (2008), <em>European Security: the Role of the Organisation for Security and Co-Operation in Europe<\/em>, Danish Institute for International Studies, Working Paper 30.<\/p>\n\n\n\n<p>Moln\u00e1r, Anna; Moln\u00e1r, D\u00f3ra &amp; Szente-Varga, M\u00f3nika (Coord.) (2024), <em>International Security Organisations<\/em>, Budapest: Ludovika University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>OSCE (2020), <em>The OSCE Conflict Prevention Centre<\/em>, Secretariado de laOSCE:<a href=\"https:\/\/www.osce.org\/cpc\/13717\">https:\/\/www.osce.org\/cpc\/13717<\/a><\/p>\n\n\n\n<ul><li>(2023), <em>\u00bfQu\u00e9 es la OSCE?<\/em>, Secretariado de laOSCE: <a href=\"https:\/\/www.osce.org\/es\/node\/35776\">https:\/\/www.osce.org\/es\/node\/35776<\/a><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Parlamento Europeo (2018), <em>OSCE, a pillar of the European security order<\/em>, EPRS.<\/p>\n\n\n\n<p>Patterson, James T. (2006), <em>El gigante inquieto. Estados Unidos de Nixon a G. W. Bush<\/em>, Barcelona: Cr\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Priego, Alberto P. (2024), \u201cLa evoluci\u00f3n de Rusia tras la Guerra en Ucrania: tres posibles escenarios\u201d, <em>Revista de Estudios en Seguridad Internacional<\/em>, Vol. 10, No. 1, pp. 163-178. <a href=\"http:\/\/dx.doi.org.10.18847\/1.19.10\">http:\/\/dx.doi.org.10.18847\/1.19.10<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Putin, Vlad\u00edmir (2007), Discurso ante la Conferencia de Seguridad de M\u00fanich: <a href=\"https:\/\/is.muni.cz\/th\/xlghl\/DP_Fillinger_Speeches.pdf\">https:\/\/is.muni.cz\/th\/xlghl\/DP_Fillinger_Speeches.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Radin, Andrew &amp; Reach, Clint (2017), <em>Russian Views of the International Order<\/em>, Santa Monica: RAND Corporation.<\/p>\n\n\n\n<p>Schuette, Leonard &amp; Dijkstra, Hylke (2023), \u201cWhen an International Organization Fails to Legitimate: The Decline of the OSCE\u201d, <em>Global Studies Quarterly<\/em>, Vol. 3., No. 4, pp. 1-13.<\/p>\n\n\n\n<p>Tsygankov, Andrei (Coord.) (2018), <em>Routledge Handbook of Russian Foreign Policy<\/em>, London: Routledge.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Datos consultados en <a href=\"https:\/\/www.osce.org\/files\/f\/documents\/8\/f\/35776_1.pdf\">https:\/\/www.osce.org\/files\/f\/documents\/8\/f\/35776_1.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Datos consultados en <a href=\"https:\/\/www.osce.org\/files\/f\/documents\/6\/5\/74783_3.pdf\">https:\/\/www.osce.org\/files\/f\/documents\/6\/5\/74783_3.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> Datos consultados en <a href=\"https:\/\/www.osce.org\/odihr\/human-dimension-mechanisms\">https:\/\/www.osce.org\/odihr\/human-dimension-mechanisms<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PEDRO FRANCISCO RAMOS JOSA Universidad Internacional de Valencia, Espa\u00f1a Title: The Organization for Security and Cooperation in Europe after Ukraine Resumen: El objetivo del presente art\u00edculo es analizar c\u00f3mo la Organizaci\u00f3n para la Seguridad y la Cooperaci\u00f3n en Europa (OSCE) ha quedado relegada a un segundo plano dentro de la arquitectura de seguridad europea a&hellip;&nbsp;<a href=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/la-organizacion-para-la-seguridad-y-la-cooperacion-en-europa-tras-ucrania\/\" class=\"\" rel=\"bookmark\">Leer m\u00e1s &raquo;<span class=\"screen-reader-text\">La Organizaci\u00f3n para la Seguridad y la Cooperaci\u00f3n en Europa tras Ucrania<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"neve_meta_sidebar":"full-width","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"on","neve_meta_content_width":100,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v15.2.1 - 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