{"id":710,"date":"2024-06-05T09:37:28","date_gmt":"2024-06-05T09:37:28","guid":{"rendered":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/?page_id=710"},"modified":"2024-06-05T09:37:30","modified_gmt":"2024-06-05T09:37:30","slug":"retrospectiva-incognitas-y-conjeturas-imaginando-la-otan-tras-la-guerra-de-ucrania","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/retrospectiva-incognitas-y-conjeturas-imaginando-la-otan-tras-la-guerra-de-ucrania\/","title":{"rendered":"Retrospectiva, inc\u00f3gnitas y conjeturas: imaginando la OTAN tras la guerra de Ucrania"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\">CARLOS L\u00d3PEZ G\u00d3MEZ<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Universidad Antonio de Nebrija, Espa\u00f1a<\/p>\n\n\n\n<p>Title: Retrospect, Questions and Conjectures: Imagining NATO after the War of Ukraine<\/p>\n\n\n\n<p>Resumen: Tras el final de la Guerra Fr\u00eda, la OTAN experiment\u00f3 una profunda transformaci\u00f3n en cuanto a su composici\u00f3n, objetivos, acciones y alcance geogr\u00e1fico. La invasi\u00f3n rusa de Ucrania ha hecho que en los \u00faltimos dos a\u00f1os se haya concentrado de nuevo en las funciones tradicionales de la disuasi\u00f3n y la defensa de sus miembros. El art\u00edculo explora las variables y condicionantes de las que depender\u00e1 el papel de la OTAN en el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Palabras clave: OTAN; Rusia; Invasi\u00f3n de Ucrania; Pol\u00edtica exterior de Estados Unidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Abstract: After the end of the Cold War, NATO went through a deep transformation regarding its composition, goals, actions and geographical reach. The Russian invasion of Ukraine in the past two years has made NATO focus again on its traditional functions: deterrence and defense of its members. The article examines the variables and factors on which the future role of NATO will depend.<\/p>\n\n\n\n<p>Keywords: NATO; Russia; Invasion of Ukraine; Foreign policy of the United States.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para citar este art\u00edculo\/to cite this article<\/strong>: Carlos L\u00f3pez, &lt;&lt;Retrospectiva, inc\u00f3gnitas y conjeturas: imaginando la OTAN tras la guerra de Ucrania>>,\u00a0<em>Revista de Estudios en Seguridad Internacional<\/em>, Vol. 10, No. 1, (2024), pp. 107-127. DOI: <a href=\"http:\/\/dx.doi.org.10.18847\/1.19.7\">http:\/\/dx.doi.org.10.18847\/1.19.7<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El presente texto se propone una reflexi\u00f3n en torno a la historia reciente de la Organizaci\u00f3n para el Tratado del Atl\u00e1ntico Norte (OTAN) y su desempe\u00f1o a prop\u00f3sito de la invasi\u00f3n masiva desatada por la Federaci\u00f3n Rusa sobre el territorio de Ucrania en febrero de 2022, continuaci\u00f3n de la agresi\u00f3n iniciada en 2014 sobre Crimea y el este del pa\u00eds, para, partiendo de esta base, tratar de identificar cu\u00e1les son las inc\u00f3gnitas de cuya soluci\u00f3n depende primordialmente el curso que la Organizaci\u00f3n pueda tomar en los a\u00f1os sucesivos, y especialmente a la conclusi\u00f3n de la guerra actual, y, finalmente, <em>imaginar <\/em>el modo en que la deriva de cada una de esas cuestiones vaya a afectar a la OTAN en un futuro pr\u00f3ximo.<\/p>\n\n\n\n<p>El ejercicio que proponemos no se inserta de lleno en la <em>prospectiva<\/em> en la medida en que no se trata del desarrollo complejo de <em>escenarios posibles <\/em>fruto de la especulaci\u00f3n; en su lugar, tratamos de ofrecer una mirada de conjunto sobre la capacidad que la OTAN ha mostrado desde el final de la Guerra Fr\u00eda para adaptarse a los cambios en el <em>sistema<\/em> y en el <em>orden internacional<\/em> (sobre la distinci\u00f3n entre ambos conceptos nos atenemos a Pereira, 2001) y ser asimismo parte de ellos, y llamamos la atenci\u00f3n sobre los elementos que hacen de la presente coyuntura una ocasi\u00f3n cr\u00edtica para la historia del v\u00ednculo defensivo transatl\u00e1ntico. Nos atenemos con humildad al afortunado adagio de Nassim Nicholas Taleb seg\u00fan el cual intentar predecir el futuro a partir de la Historia es como tratar de conducir un coche mirando s\u00f3lo por el retrovisor (cit. en Veiga, 2002: 201), y por ello, m\u00e1s que predicciones, pretendemos presentar los fen\u00f3menos y circunstancias en curso en que a nuestro juicio ese futuro est\u00e1 en juego.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ello, a modo de drama en tres jornadas o, si se quiere, de enso\u00f1aci\u00f3n dickensiana, dispondremos el texto en tres apartados en que recibiremos sucesivamente la visita del <em>fantasma de las Navidades pasadas <\/em>(la OTAN y la defensa occidental desde el final de la Guerra Fr\u00eda hasta febrero de 2022); el <em>fantasma de las Navidades presentes <\/em>(su respuesta y actuaci\u00f3n en la coyuntura abierta con la invasi\u00f3n masiva de Rusia sobre Ucrania); y el <em>fantasma de las Navidades futuras <\/em>(un porvenir inquietante e inescrutable, que la propia Organizaci\u00f3n en parte contribuye a forjar al decidir c\u00f3mo anticiparlo).<\/p>\n\n\n\n<p>Una \u00faltima reflexi\u00f3n preliminar: trat\u00e1ndose del estudio de una organizaci\u00f3n enfocada a la defensa militar, resulta tentador aproximarse a ella desde las perspectivas realista o neorrealista, que interpretan las organizaciones intergubernamentales como herramientas para la lucha por el poder entre los Estados (Barkin, 2006: 8) o como instrumentos al servicio de los Estados m\u00e1s poderosos para la persecuci\u00f3n de sus intereses (al margen de que \u00e9stos sean percibidos o no) (Waltz, 2000: 26). Sin embargo, y como hemos de ver, a lo largo de su ya algo larga historia la OTAN tambi\u00e9n ha mostrado una extraordinaria capacidad de adaptaci\u00f3n a las circunstancias y, en definitiva, de supervivencia en un entorno distinto de aquel para el que hab\u00eda sido creada (Johnston, 2017), pero sin renunciar por ello a unas pautas de continuidad caracter\u00edsticas (Sayle, 2019). No queremos decir con esto que nos acojamos a la concepci\u00f3n estructuralista de las organizaciones intergubernamentales como actores aut\u00f3nomos en la pol\u00edtica mundial (Barnett &amp; Finnemore, 1999: 700); m\u00e1s bien anunciamos que, en la medida en que trataremos de ofrecer una mirada global sobre aquello que la OTAN <em>ha sido<\/em> para pensar, a partir de ah\u00ed, qu\u00e9 puede <em>llegar a ser<\/em>, en realidad, m\u00e1s que respuestas s\u00f3lidas, aspiramos a ofrecer algunas buenas preguntas, cada una de las cuales podr\u00e1 a su vez ser susceptible de m\u00faltiples abordajes te\u00f3ricos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El fantasma de las Navidades pasadas: la OTAN desde el fin de la Guerra Fr\u00eda a la invasi\u00f3n de Ucrania de 2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Iniciamos nuestra andadura, pues, mirando a la historia reciente de la OTAN, y un modo de hacerlo especialmente \u00fatil para nuestro prop\u00f3sito es la revisi\u00f3n de sus sucesivos Conceptos Estrat\u00e9gicos. Como es sabido, durante la Guerra Fr\u00eda la Alianza Atl\u00e1ntica hab\u00eda elaborado una serie de documentos en que valoraba la situaci\u00f3n de la seguridad internacional en cada momento, as\u00ed como las principales amenazas a que se enfrentaban los Estados miembros, los procedimientos e instrumentos de contenci\u00f3n y el papel de la OTAN en todo ello. En principio estos documentos eran de car\u00e1cter secreto y establec\u00edan la respuesta occidental frente a los diversos modos y escenarios en que pod\u00eda manifestarse la amenaza de la agresi\u00f3n sovi\u00e9tica. As\u00ed, fueron aprobados durante la Guerra Fr\u00eda sucesivos Conceptos Estrat\u00e9gicos en 1950, 1952, 1957 y 1968 (Fuente Cobo, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>La descomposici\u00f3n del imperio sovi\u00e9tico bien habr\u00eda podido conducir, paralelamente a la defunci\u00f3n del Pacto de Varsovia en 1991, a la disoluci\u00f3n de la OTAN, nacida para la contenci\u00f3n de aqu\u00e9l. Sin embargo, en su lugar la Alianza Atl\u00e1ntica se reconfigurar\u00e1 en sus funciones y objetivos para operar, en palabras de Ennio di Nolfo, como \u201cun garante del <em>statu quo <\/em>global\u201d (Di Nolfo, 2016: 31). El Concepto Estrat\u00e9gico de noviembre de 1991 reflejaba este prop\u00f3sito al promover la asociaci\u00f3n y la cooperaci\u00f3n con los antiguos rivales del este europeo al objeto de que la OTAN contribuyera a la consolidaci\u00f3n de un orden pac\u00edfico duradero (NATO, 1991), cobrando un notorio significado el que por primera vez el documento tuviera car\u00e1cter p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>Los siguientes documentos, aprobados en 1999 y 2010, testimonian asimismo la evoluci\u00f3n del orden internacional, el surgimiento de nuevos desaf\u00edos y los resultados de las acciones emprendidas por la OTAN en esos a\u00f1os, de que hablaremos seguidamente. As\u00ed, el Concepto Estrat\u00e9gico aprobado en Washington en 1999, coincidiendo con el cincuentenario del Tratado fundacional de la Alianza, se basaba en una definici\u00f3n amplia de seguridad que incorporaba la importancia de los factores pol\u00edticos, econ\u00f3micos, sociales&nbsp; y ambientales, y se\u00f1alaba, entre los riesgos a hacer frente, los conflictos \u00e9tnicos, los abusos sobre los derechos humanos, la inestabilidad pol\u00edtica, la fragilidad econ\u00f3mica y la proliferaci\u00f3n de armas de destrucci\u00f3n masiva, y, en relaci\u00f3n con todos ellos, el incremento del terrorismo internacional. La gesti\u00f3n de crisis, que la OTAN hab\u00eda venido realizando a todo lo largo de la d\u00e9cada, aparec\u00eda como una de las tareas fundamentales, por lo que el documento instaba a desarrollar capacidades militares adecuadas al amplio abanico de misiones posibles. Igualmente, frente al \u201cAtl\u00e1ntico Norte\u201d tradicionalmente contemplado como \u00e1mbito geogr\u00e1fico de actuaci\u00f3n, aparec\u00eda ahora la \u201cregi\u00f3n euroatl\u00e1ntica\u201d constituyendo en la pr\u00e1ctica una nueva comunidad de seguridad basada en la cooperaci\u00f3n (NATO, 1999).<\/p>\n\n\n\n<p>Como no pod\u00eda ser de otra manera, los acontecimientos de la turbulenta primera d\u00e9cada del siglo dejaron su huella asimismo en el siguiente Concepto Estrat\u00e9gico, aprobado en Lisboa en 2010, donde se identificaban como principales amenazas el terrorismo (omnipresente en toda concepci\u00f3n estrat\u00e9gica de seguridad despu\u00e9s del 11-S), la proliferaci\u00f3n de misiles bal\u00edsticos y armas nucleares (tras los ensayos nucleares llevados a cabo por Corea del Norte en 2006), los ciberataques y las amenazas de tipo ambiental. Junto con la defensa colectiva y la contenci\u00f3n, funciones tradicionales de la Alianza, m\u00e1s la gesti\u00f3n de crisis, ejercida intensamente en esta d\u00e9cada en escenarios como Kosovo y Afganist\u00e1n, se impone como tarea la \u201cseguridad cooperativa\u201d, en el sentido de implicarse activamente en fortalecer la seguridad internacional a trav\u00e9s de la asociaci\u00f3n con Estados y otras Organizaciones Internacionales, y manteniendo las puertas de la OTAN abiertas a todas las democracias europeas (NATO, 2010).<\/p>\n\n\n\n<p>Como se aprecia en estos textos, uno de los pilares sobre los que la <em>nueva <\/em>OTAN se asent\u00f3 en la posguerra fr\u00eda fue la cooperaci\u00f3n con Estados no miembros (Y\u00e1niz, 2010), inclusive fuera del \u00e1rea noratl\u00e1ntica, con los que se compart\u00edan intereses de seguridad, lo que ha llevado a hablar de una <em>globalizaci\u00f3n <\/em>de la OTAN (Nazemroaya, 2011). A tal efecto se estableci\u00f3 en 1991 el Consejo de Cooperaci\u00f3n del Atl\u00e1ntico Norte, sustituido en 1997 por el Consejo de Asociaci\u00f3n Euro-Atl\u00e1ntico, como un foro regular de coordinaci\u00f3n, consulta y di\u00e1logo. M\u00e1s significativa fue la creaci\u00f3n en 1994 de la Asociaci\u00f3n para la Paz, programa que buscaba establecer lazos de confianza entre la OTAN y antiguos miembros del bloque sovi\u00e9tico, incluida Rusia, al objeto de fortalecer la estabilidad y construir relaciones de seguridad individualizadas con estos pa\u00edses (Y\u00e1niz, 2009). En este contexto se firm\u00f3, en 1997, el Acta fundacional de las relaciones rec\u00edprocas de seguridad y cooperaci\u00f3n entre la OTAN y la Federaci\u00f3n Rusia, y en 2002 se cre\u00f3 el Consejo OTAN-Rusia, en que ambas partes se compromet\u00edan a la lucha contra el terrorismo, la cooperaci\u00f3n en la gesti\u00f3n de crisis, el control de armamentos, la promoci\u00f3n de medidas para el fomento de la confianza y la seguridad, la no-proliferaci\u00f3n, as\u00ed como la colaboraci\u00f3n en tareas de seguridad como el salvamento mar\u00edtimo o la reacci\u00f3n ante emergencias civiles (Serra Gim\u00e9nez, 2002). Fuera del \u00e1mbito europeo, se debe mencionar el establecimiento en 1994 del Di\u00e1logo Mediterr\u00e1neo, foro de cooperaci\u00f3n para la mejora de las relaciones con Israel, Oriente Medio y pa\u00edses del norte de \u00c1frica, la promoci\u00f3n de la estabilidad y la seguridad regional y la realizaci\u00f3n de actividades relativas a temas de informaci\u00f3n, emergencia civil, ciencia y medio ambiente, desminado y gesti\u00f3n de crisis entre otros aspectos (Prada Larrea, 2006). Del mismo modo, en 2004 se instituy\u00f3 la Iniciativa de Cooperaci\u00f3n de Estambul, que extend\u00eda la labor de asesoramiento de la OTAN y la participaci\u00f3n en maniobras conjuntas y en actividades de formaci\u00f3n y adiestramiento a diversos pa\u00edses de la regi\u00f3n del Golfo P\u00e9rsico (N\u00fa\u00f1ez Villaverde, 2011).<\/p>\n\n\n\n<p>Una tercera dimensi\u00f3n a contemplar en esta retrospectiva de la OTAN es la mencionada puesta en marcha de misiones sobre el terreno, tocando territorios fuera incluso del espacio del Atl\u00e1ntico Norte. Si durante la Guerra Fr\u00eda no se desarrollaron operaciones militares propiamente dichas, en la etapa posterior los sucesivos despliegues con prop\u00f3sitos y justificaciones diversas reconvirtieron en parte a la OTAN en un instrumento no s\u00f3lo para la gesti\u00f3n de crisis sino para la imposici\u00f3n de la paz al hilo de los intereses prioritariamente de Estados Unidos, y prescindiendo, cuando ello ha sido preciso, de lo dispuesto en el Cap\u00edtulo VII de la Carta de las Naciones Unidas respecto de la autorizaci\u00f3n del uso de la fuerza (Mu\u00f1oz Mosquera &amp; Chalanouli, 2018). Un repaso r\u00e1pido incluye las operaciones <em>Anchor Guard <\/em>(1990) y <em>Ace Guard <\/em>(1991) para la protecci\u00f3n de Turqu\u00eda en el contexto de la Guerra del Golfo; las operaciones <em>Deny Flight,<\/em> <em>Sharp Guard <\/em>y <em>Deliberate Force <\/em>en la antigua Yugoslavia entre 1993 y 1996, que favorecieron la conclusi\u00f3n de los acuerdos de Dayton y fueron seguidas por los despliegues de las fuerzas de mantenimiento de la paz por mandato de la ONU IFOR y SFOR hasta 2004; la operaci\u00f3n <em>Allied Force <\/em>de bombardeos sobre Serbia entre marzo y mayo de 1999, seguida de la misi\u00f3n KFOR para la administraci\u00f3n de Kosovo (todav\u00eda activa); la operaci\u00f3n <em>Essencial Harvest <\/em>de 2001 para desarmar las milicias \u00e9tnicas albanesas en Macedonia; las operaciones <em>Active Endeavour<\/em>, de vigilancia naval en el Mediterr\u00e1neo, y <em>Eagle Assist<\/em>, de vigilancia a\u00e9rea en Estados Unidos, activadas en aplicaci\u00f3n (por primera vez) del art\u00edculo 5 del Tratado de Washington tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001; el mando de la <em>International Security Assistance Force <\/em>(ISAF) en Afganist\u00e1n desde 2003, remplazada en 2014 por la misi\u00f3n <em>Resolute Support<\/em>; la misi\u00f3n de entrenamiento de fuerzas militares en Irak entre 2004 y 2011, reactivada en 2018; la operaci\u00f3n <em>Ocean Shield <\/em>de protecci\u00f3n del tr\u00e1fico mar\u00edtimo en el golfo de Ad\u00e9n y el Oc\u00e9ano \u00cdndico entre 2009 y 2016; las operaciones de bloqueo naval y a\u00e9reo sobre la Libia de Gadafi en 2011\u2026 y ello sin mencionar el refuerzo en los \u00faltimos a\u00f1os de la vigilancia sobre el Mediterr\u00e1neo (operaci\u00f3n <em>Sea Guardian<\/em>)&nbsp; y Europa central y oriental, que trataremos m\u00e1s tarde, o misiones de car\u00e1cter m\u00e1s t\u00e9cnico o humanitario como las desplegadas para la asistencia de Pakist\u00e1n tras el terremoto de 2005, de transporte de ayuda humanitaria en Estados Unidos tras el hurac\u00e1n <em>Katrina <\/em>ese mismo a\u00f1o, o el apoyo a la Uni\u00f3n Africana en Darfur entre 2005 y 2007.<\/p>\n\n\n\n<p>Vista en perspectiva hist\u00f3rica, esta asunci\u00f3n de responsabilidades en la gesti\u00f3n de crisis signific\u00f3 una profunda transformaci\u00f3n respecto de las motivaciones sobre las que se hab\u00eda fundado la existencia de la OTAN en la Guerra Fr\u00eda (Barras Tejudo, 2009), y conllevaron asimismo la necesidad de desarrollar capacidades t\u00e9cnicas m\u00e1s all\u00e1 de la mera cooperaci\u00f3n defensiva militar (Colom Piella, 2012). Asimismo, y sin dejar de ser un brazo armado para la pol\u00edtica exterior de Estados Unidos, la vocaci\u00f3n de gesti\u00f3n de crisis reforz\u00f3 la cooperaci\u00f3n con otros organismos internacionales como en el mencionado caso de la Uni\u00f3n Africana pero tambi\u00e9n, de manera significativa, con la Uni\u00f3n Europea, especialmente a partir de los acuerdos Berl\u00edn Plus de 2003.<\/p>\n\n\n\n<p>Un cuarto y evidente elemento transformador de la OTAN en la posguerra fr\u00eda ha sido el <em>geogr\u00e1fico<\/em>, fruto de las sucesivas oleadas de expansi\u00f3n hacia el este con la incorporaci\u00f3n de nuevos Estados miembros. Rep\u00fablica Checa, Hungr\u00eda y Polonia en 1999; Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Ruman\u00eda, Eslovaquia y Eslovenia en 2004; Albania y Croacia en 2009; Montenegro en 2017 y Macedonia del Norte en 2020 se unieron para casi duplicar el n\u00famero de miembros y acercar las fuerzas de la OTAN a las puertas de Rusia. Es conocido el entusiasmo con que los pa\u00edses de Europa central se han acogido al paraguas atlantista, en el ejercicio de su voluntad soberana y al amparo del art\u00edculo 10 del Tratado de Washington, que contempla el proceso de adhesi\u00f3n. Un proceso cuya legitimidad desde el punto de vista pol\u00edtico y jur\u00eddico est\u00e1 fuera de toda discusi\u00f3n (discusi\u00f3n que s\u00ed ha sido planteada por el presidente ruso Vladimir Putin, concibiendo la ampliaci\u00f3n de la OTAN como una amenaza para Rusia al punto de justificar la invasi\u00f3n de Ucrania), aun cuando hayan sido objeto de debate sus efectos sobre la seguridad internacional. Es sabido que la aceptaci\u00f3n por Gorbachov de la reunificaci\u00f3n alemana en 1990 tuvo como contrapartida el compromiso \u2014no escrito\u2014 del secretario de Estado de EE. UU. James Baker de que la OTAN no se extender\u00eda \u201cni una pulgada\u201d hacia el este (en parecidos t\u00e9rminos se expres\u00f3 tambi\u00e9n el secretario general de la Organizaci\u00f3n, Manfred W\u00f6rner) (Sarotte, 2014). Jack Matlock, exembajador de EE. UU. ante la URSS, desaconsej\u00f3 ante el Senado de su pa\u00eds la incorporaci\u00f3n de Estados de Europa central a la OTAN como \u201cel error estrat\u00e9gico m\u00e1s profundo desde el final de la Guerra Fr\u00eda\u201d (Matlock, 2022) y el mismo George F. Kennan dijo que era \u201cuna tr\u00e1gica equivocaci\u00f3n\u201d para la que no hab\u00eda ning\u00fan motivo (Kennan, 1997). Precisamente, en su reciente libro de memorias, Javier Solana, secretario general de la Alianza entre 1995 y 1999, recuerda que el acta fundacional con Rusia de 1997 buscaba fomentar una confianza mutua que paliara los recelos derivados de la ampliaci\u00f3n (Solana, 2023: 37-57).<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, entre las consecuencias producidas por la ampliaci\u00f3n de la OTAN al este de Europa podemos contar el atizar una mayor asertividad en la pol\u00edtica de Rusia hacia sus vecinos y hacia el mundo en general o, cuanto menos, el dotar a \u00e9sta de una justificaci\u00f3n argumental, sobre todo de consumo interno, como evidenci\u00f3 el famoso discurso de Putin en la Conferencia de Seguridad de M\u00fanich de 2007, en que afirm\u00f3 que la expansi\u00f3n de la OTAN constitu\u00eda \u201cuna seria provocaci\u00f3n que reduce el nivel de confianza mutua\u201d<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>. Pero es asimismo evidente que la propia mirada de los nuevos miembros hacia su seguridad requer\u00eda, tanto por razones hist\u00f3ricas y culturales como, andando el tiempo, por el fluir de los acontecimientos, de situar de nuevo la contenci\u00f3n de Rusia entre las prioridades de la OTAN. Las tensiones bilaterales de Rusia con pa\u00edses como Polonia, agudizadas desde 2005 por la pol\u00edtica de <em>Lustracja <\/em>o depuraci\u00f3n del pasado sovi\u00e9tico llevada a cabo por el gobierno del partido <em>Prawo i Sprawiedliwo\u015b\u0107<\/em>, enturbiadas en 2010 con la muerte en territorio ruso del presidente Lech Kaczy\u0144ski y otros altos dignatarios del pa\u00eds en el accidente de Sm\u00f3lensk, y empeoradas con la prohibici\u00f3n rusa de importaci\u00f3n de frutas y verduras polacas en 2014; o con Letonia y Estonia a prop\u00f3sito de los rusos \u00e9tnicos sin acceso a la ciudadan\u00eda, han redundado en la percepci\u00f3n de Rusia como amenaza potencial. Estudios del <em>Pew Research Center<\/em> muestran que, si entre 2007 y 2022 el grado de confianza en Putin en pa\u00edses de Europa occidental (Alemania, Francia, Reino Unido), tendi\u00f3 a situarse en un nivel bajo, en torno al 25%, en Polonia rara vez pas\u00f3 del 15%. La valoraci\u00f3n de la OTAN, en cambio, se mantuvo mucho m\u00e1s elevada en Polonia (con cifras casi permanentemente por encima del 70%) que en Francia o Alemania, donde ha tenido a situarse entre el 50% y el 60%, por no mencionar el caso de Grecia, permanentemente por debajo del 40% (Pew Research Center, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>Asociada a esta cuesti\u00f3n est\u00e1 la del gasto militar. El fin de la Guerra Fr\u00eda y la tendencia a la profesionalizaci\u00f3n de las Fuerzas Armadas trajeron consigo un descenso proporcional de los presupuestos militares en Europa occidental en relaci\u00f3n con el Producto Interior Bruto (entre 1989 y 2013, los de Francia y Reino Unido pasaron de superar el 3,5% a situarse en torno al 2%; los de Alemania, Italia y Espa\u00f1a, de situarse en torno al 2,5% a hacerlo por debajo del 1,5%) (P\u00e9rez Muinelo, 2013). En 2014, al calor de la crisis ucraniana y de las voces cada vez m\u00e1s insistentes que desde EE. UU. reclamaban una mayor asunci\u00f3n por Europa de los costes de su defensa (pese a los ajustes presupuestarios de la era Obama, el gasto militar de EE. UU. se manten\u00eda por encima del 3,5% del PIB), la Cumbre de Gales arroj\u00f3 el compromiso de alcanzar para cada Estado miembro el 2% del PIB en gasto militar de acuerdo con el criterio OTAN en diez a\u00f1os (S\u00e1nchez Herr\u00e1ez, 2014). Llegado el a\u00f1o 2022, si bien s\u00f3lo nueve de los treinta miembros de la OTAN hab\u00edan alcanzado esa deseada cifra, era notorio en la mayor\u00eda de los casos el impulso dado a los presupuestos militares, pero de nuevo observamos que, con la excepci\u00f3n de Grecia, eran los pa\u00edses de la antigua \u00f3rbita sovi\u00e9tica los que hab\u00edan experimentado un incremento m\u00e1s acusado (en los casos de Lituania, Letonia y Eslovaquia, m\u00e1s que doblando los porcentajes) (Epdata, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00faltima escena de este cuadro est\u00e1 protagonizada por el atrabiliario magnate que se hizo con la presidencia de los Estados Unidos en 2016. El mandato de Donald Trump entre 2017 y 2020 signific\u00f3 sin duda un per\u00edodo cr\u00edtico para la OTAN por diversos motivos, entre los que cabe contar una p\u00e9rdida de confianza general en el v\u00ednculo transatl\u00e1ntico; el aparente desinter\u00e9s de Estados Unidos por la defensa europea; la indisimulada hostilidad con que el presidente americano abord\u00f3 las relaciones con la Uni\u00f3n Europea (felicitando, por ejemplo, al Reino Unido por salir de ella); las tensiones en las relaciones comerciales, suscitadas por la elevaci\u00f3n de aranceles agrarios a la UE; o los recurrentes rapapolvos contra aquellos aliados que no invert\u00edan lo suficiente en defensa \u2014en el caso de Espa\u00f1a, y en un momento de profundo deterioro de las relaciones bilaterales, Trump asoci\u00f3 estos dos \u00faltimos puntos se\u00f1alando que los aranceles eran un castigo por el escaso compromiso militar (Alandete, 2019)\u2014. Los bruscos cambios de opini\u00f3n \u2014y de humor\u2014 del empresario neoyorkino dificultan sentar conclusiones s\u00f3lidas sobre la orientaci\u00f3n estrat\u00e9gica de su pol\u00edtica exterior, pero es un hecho que durante este cuatrienio la impresi\u00f3n de seguridad que para Europa se desprend\u00eda del Tratado de Washington por primera vez se resquebraj\u00f3. Entrevistado en <em>Fox News <\/em>en julio de 2018, Trump insinu\u00f3 que EE. UU. podr\u00eda no defender a Albania ni Montenegro en caso de que sufrieran una agresi\u00f3n (Pardo, 2018). En noviembre del mismo a\u00f1o, y ante la propuesta del presidente franc\u00e9s Emmanuel Macron de avanzar hacia la construcci\u00f3n de un ej\u00e9rcito europeo, Trump (que hab\u00eda visitado Par\u00eds recientemente) se mof\u00f3 de la idea en <em>Twitter <\/em>recordando que en la Segunda Guerra Mundial los franceses \u201cya hab\u00edan empezado a aprender alem\u00e1n hasta que llegaron los americanos\u201d (Ferreiro, 2018). En cierto sentido, y por lo que a la relaci\u00f3n transatl\u00e1ntica se refiere, este acto se cierra con la desolada afirmaci\u00f3n de Macron en noviembre de 2019 de que, ante la defecci\u00f3n del liderazgo estadounidense, la OTAN se encontraba en estado de \u201cmuerte cerebral\u201d. Aunque criticadas en su momento por su precipitaci\u00f3n y por la inconcreci\u00f3n de una alternativa para la seguridad occidental (Arteaga, 2019), es insoslayable que estas palabras reflejan una crisis existencial de nuestro protagonista y con ellas concluye la <em>pr\u00f3tasis <\/em>del drama.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El fantasma de las Navidades presentes: la OTAN desde febrero de 2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La <em>ep\u00edtasis<\/em>, que hemos de ver en esta segunda jornada en que somos visitados por el fantasma de las Navidades presentes, empieza en puridad a gestarse a lo largo de 2021 (no siempre es f\u00e1cil trazar cesuras n\u00edtidas en los relatos cronol\u00f3gicos). En junio tiene lugar en Bruselas la Cumbre de la OTAN, aliviado el ambiente por las garant\u00edas del nuevo presidente estadounidense, Joe Biden, respecto del art\u00edculo 5 del Tratado de Washington, y aparcadas aparentemente, al menos por el momento, las disputas en torno al gasto militar. La Cumbre reflej\u00f3, no obstante, la contraposici\u00f3n de intereses en relaci\u00f3n con Siria, al oponerse el gobierno turco de Recep Tayyip Erdo\u011fan al apoyo que Estados Unidos prestaba a las milicias kurdas en la lucha contra el gobierno de Bashar al-\u00c1sad, y mostr\u00f3 la aquiescencia de los socios europeos a que en el comunicado final se mencionaran, por iniciativa estadounidense, los desaf\u00edos planteados por la pol\u00edtica exterior de China y el desarrollo de sus capacidades militares y de su cooperaci\u00f3n militar con Rusia (NATO, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la creciente concentraci\u00f3n de tropas rusas en torno a Ucrania a lo largo del a\u00f1o, alcanzando los 175.000 efectivos en diciembre, muestra que es de Mosc\u00fa de donde procede una amenaza m\u00e1s inminente para la seguridad europea. El 17 de diciembre el Kremlin hace llegar a Washington dos \u201cproyectos de tratados\u201d en que reclama el cese de la ampliaci\u00f3n de la OTAN, la congelaci\u00f3n de su infraestructura militar en el este de Europa, el fin de la asistencia militar a Ucrania y la prohibici\u00f3n de los misiles de alcance intermedio en Europa (Milosevic-Juaristi, 2022). Pese a que todav\u00eda a mediados de febrero de 2022 la mayor\u00eda de analistas occidentales interpretaban el despliegue ruso como un <em>bluff <\/em>al objeto de forzar una negociaci\u00f3n, la negativa de EEUU a entrar en \u00e9sta se sald\u00f3 con el comienzo de la masiva y brutal invasi\u00f3n sobre Ucrania el 24 de febrero.<\/p>\n\n\n\n<p>Si hemos de sintetizar el modo en que la nueva guerra (o la nueva fase de la guerra iniciada ya en 2014) ha afectado a la Alianza Atl\u00e1ntica y a su papel en la defensa occidental, podemos hacerlo a partir de siete puntos. Pero, antes de entrar en ellos, y para una mejor valoraci\u00f3n de los tales, conviene recordar que, en la estrategia que Alberto Priego ha denominado \u201cdoctrina de los cuatro escudos\u201d (Priego, 2022), un elemento nuclear de la pol\u00edtica exterior de Putin ha sido la introducci\u00f3n de cu\u00f1as en la Alianza occidental que dificultaran los consensos, quebraran la solidaridad y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, dejaran indefensas sus piezas m\u00e1s d\u00e9biles. La estrategia hab\u00eda arrojado resultados notables hasta 2022, incluyendo el hecho de que en las semanas previas a la invasi\u00f3n la OTAN no expresara un mensaje suficientemente disuasorio. Veamos ahora lo sucedido en los \u00faltimos dos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, desde el punto de vista pol\u00edtico la OTAN ha respondido un\u00e1nimemente en la condena de la invasi\u00f3n rusa desde el primer momento. En el mismo d\u00eda de la invasi\u00f3n, 24 de febrero de 2022, el Consejo del Atl\u00e1ntico Norte emit\u00eda una declaraci\u00f3n condenando el ataque \u201cen los t\u00e9rminos m\u00e1s fuertes\u201d, as\u00ed como el apoyo prestado por Bielorrusia, denunciando la violaci\u00f3n de la Carta de las Naciones Unidas, del Acta Final de Helsinki, del Memorando de Budapest y del Acta Fundacional de las Relaciones Rusia-OTAN. Se condenaba asimismo el reconocimiento ruso de las regiones separatistas del este de Ucrania y se anunciaban \u201cconsecuencias geoestrat\u00e9gicas\u201d para la agresi\u00f3n, pues la OTAN \u201ccontinuar\u00eda adoptando todas las medidas necesarias para la seguridad y defensa de todos los aliados\u201d y, en aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 4 del Tratado de Washington (que prev\u00e9 consultas cuando la seguridad o la integridad territorial de alg\u00fan miembro se vea amenazada), se decid\u00eda dar pasos para fortalecer la disuasi\u00f3n y la defensa en toda la Alianza (NATO, 2022a). Al d\u00eda siguiente, los jefes de Estado y de Gobierno reiteraban esta condena enfatizando que se encontraban ante \u201cla mayor amenaza a la seguridad euro-atl\u00e1ntica en d\u00e9cadas\u201d y la solidaridad con las instituciones democr\u00e1ticas y el \u201cvaliente pueblo de Ucrania\u201d en la lucha contra el invasor, y rematando con el recordatorio de que \u201cnuestro compromiso con el art\u00edculo 5 del Tratado de Washington est\u00e1 blindado (<em>iron-clad<\/em>)\u201d (NATO, 2022b). En las sucesivas y abundantes declaraciones durante los dos a\u00f1os siguientes, la condena de la agresi\u00f3n y el apoyo a Ucrania se han mantenido invariables, rechazando especialmente las acciones de Rusia conducentes a la merma territorial de Ucrania, como los referendos celebrados para la anexi\u00f3n de los territorios ocupados en septiembre de 2022 (NATO, 2022d), y desde la OTAN se han realizado tambi\u00e9n gestos simb\u00f3licos como las visitas a Kiev del secretario general, Jens Stoltenberg, en abril y en septiembre de 2023.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, en cuanto al apoyo pr\u00e1ctico prestado por la OTAN a Ucrania, \u00e9ste se ha concretado principalmente a trav\u00e9s del <em>Comprehensive Assistance Package <\/em>(CAP). Establecido originalmente en 2016, estaba orientado a facilitar la reforma y mejora de las capacidades militares de Ucrania, incluyendo entrenamiento y provisi\u00f3n de equipamiento, con fondos espec\u00edficos sobre mando, control, comunicaciones y ordenadores; rehabilitaci\u00f3n m\u00e9dica y un programa de desarrollo profesional para la implicaci\u00f3n de los civiles en la defensa. En la cumbre de Madrid de junio de 2022 se decidi\u00f3 fortalecer el CAP con una inyecci\u00f3n de 640 millones de euros para la asistencia inmediata de material no letal, incluyendo desde raciones de combate a comunicaci\u00f3n por sat\u00e9lite, pasando por suministros m\u00e9dicos y generadores el\u00e9ctricos, entre otras muchas partidas. En la cumbre de Vilna de julio de 2023 se decidi\u00f3 reconvertir el CAP en un programa de asistencia multianual para la defensa y la seguridad de Ucrania, teniendo por objetivo su interoperabilidad con las fuerzas de la OTAN (Niehus, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la ayuda militar y financiera, tercer punto de nuestro an\u00e1lisis, ha sido canalizada fundamentalmente a trav\u00e9s de la v\u00eda bilateral, por un lado, y por parte de la Uni\u00f3n Europea, por otro. De acuerdo con el <em>Ukraine Support Tracker, <\/em>base de datos peri\u00f3dicamente actualizada por el Instituto de Kiel para la Econom\u00eda Mundial, hasta mediados de enero de 2024 los Estados miembros de la OTAN (sin incluir Finlandia ni Suecia) han ejecutado o comprometido ayuda militar a Ucrania por valor de m\u00e1s de 97.000 millones de euros, destacando los 42.220 millones procedentes de Estados Unidos, pero tambi\u00e9n los 17.700 millones de Alemania, los 9.120 millones de Reino Unido y los 8.400 millones de Dinamarca. En ayuda humanitaria, el monto total de los miembros de la OTAN es de 8.400 millones de euros, y en cuanto a la ayuda financiera, el acumulado se sit\u00faa en 43.700 millones, m\u00e1s de la mitad (24.000 millones) procedentes de EE. UU. A esto hay que sumar las ayudas canalizadas a trav\u00e9s de la UE (de cuyos 27 miembros, 23 tambi\u00e9n lo son actualmente de la OTAN), que, si bien relativamente modestas en lo militar (5.600 millones), son comparativamente m\u00e1s abundantes en el apartado humanitario (2.210 millones) y, sobre todo, en el financiero (77.180 millones)<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>El cuarto punto, la cuesti\u00f3n de una eventual adhesi\u00f3n de Ucrania a la OTAN ha estado, en realidad, en el fondo de la rivalidad con Rusia desde largo tiempo atr\u00e1s, en el marco de la disputa geopol\u00edtica por la influencia sobre todo el espacio europeo oriental. Tanto Georgia como Ucrania hab\u00edan experimentado procesos pol\u00edticos \u2014las llamadas <em>revoluciones de colores<\/em>\u2014 que hab\u00edan expulsado, respectivamente en 2003 y 2004, a los gobiernos pro-rusos y se hab\u00edan inclinado hacia la UE y la OTAN (Plokhy, 2021: 497-452). En la cumbre de Bucarest de 2008, la OTAN acord\u00f3 que ambos pa\u00edses \u201cse convertir\u00edan en miembros de la OTAN\u201d, pero sin concretar plazos y bajo la condici\u00f3n de acogerse a un <em>Membership Action Plan <\/em>(MAP) (NATO, 2008). En el caso de Ucrania, el asunto qued\u00f3 congelado tras el retorno de Yanukovich al poder en 2010, e incluso se prohibi\u00f3 por ley la adhesi\u00f3n a cualquier bloque militar, pero se reactiv\u00f3 tras el <em>Euromaid\u00e1n <\/em>y otros sucesos de 2014. En 2017 la Rada ucraniana identific\u00f3 la OTAN como un objetivo estrat\u00e9gico para el pa\u00eds y en 2019 una reforma de la Constituci\u00f3n consagr\u00f3 \u201cla irreversibilidad del curso euro-atl\u00e1ntico de Ucrania\u201d<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>. En 2020, la Estrategia de Seguridad Nacional aprobada por el presidente Zelenski reafirmaba este prop\u00f3sito (Szeligowski, 2020). Evidentemente, la invasi\u00f3n rusa ha revitalizado la cuesti\u00f3n, haciendo a la vez que el respaldo de la OTAN sea percibido como vital para la propia supervivencia de Ucrania, pero dificult\u00e1ndolo o imposibilit\u00e1ndolo en la pr\u00e1ctica, en la medida en que, trat\u00e1ndose de un pa\u00eds bajo agresi\u00f3n en su territorio, su incorporaci\u00f3n a la OTAN podr\u00eda conllevar la invocaci\u00f3n inmediata del art\u00edculo 5 del Tratado de Washington y la consiguiente escalada del conflicto. Al respecto, los gobiernos de Europa central, al igual que el de Francia, se han manifestado m\u00e1s proclives a facilitar la admisi\u00f3n de Ucrania, mientras que Estados Unidos y Alemania han adoptado al respecto una l\u00ednea de mayor precauci\u00f3n. A la postre, la cumbre de Vilna, donde el propio Zelenski se person\u00f3 para hacer presi\u00f3n a favor de la candidatura, decidi\u00f3 reiterar el compromiso por la adhesi\u00f3n ucraniana, descartando la necesidad del MAP dado el avance de la cooperaci\u00f3n entre ambas partes en los \u00faltimos a\u00f1os, y establecer un Consejo Bilateral Ucrania-OTAN para el di\u00e1logo permanente y avanzado, pero dejando la concreci\u00f3n de la adhesi\u00f3n \u2014al menos por el momento\u2014 impl\u00edcitamente dependiente de la conclusi\u00f3n de la guerra (Arteaga y Sim\u00f3n, 2023: 2).<\/p>\n\n\n\n<p>El quinto lugar de esta relaci\u00f3n nos hace volver sobre algo tratado m\u00e1s arriba: el Concepto Estrat\u00e9gico de la OTAN. Los diversos desaf\u00edos que para la seguridad internacional se hab\u00edan presentado desde 2010 ven\u00edan apuntando a la necesidad de que la OTAN reevaluara su posicionamiento estrat\u00e9gico, y a lo largo de 2021 hab\u00edan circulado ya borradores para un nuevo Concepto Estrat\u00e9gico, y en la Cumbre de Bruselas de ese a\u00f1o se adopt\u00f3 una Agenda OTAN 2030 con una serie de medidas para impulsar la adaptaci\u00f3n a medio plazo de la OTAN a un escenario de mayor competencia global (Romero, 2023: 5). A la postre, la Cumbre de Madrid de junio de 2022 \u2014la primera tras el inicio de la actual fase de la invasi\u00f3n de Ucrania\u2014 sirvi\u00f3 para lanzar al mundo \u2014y especialmente a Rusia y, en menor medida, a China\u2014 la imagen de una OTAN unida y solidaria tras a\u00f1os de zozobra, y tambi\u00e9n para sancionar el que se conoce ya como Concepto Estrat\u00e9gico de Madrid. El nuevo documento toma nota de la situaci\u00f3n creada por Rusia el 24 de febrero, se\u00f1alando que el pa\u00eds eslavo \u201cya no puede ser considerado un socio\u201d y que, en consecuencia, la OTAN debe adoptar una posici\u00f3n defensiva m\u00e1s s\u00f3lida en el este de Europa, asunto que trataremos seguidamente. Aunque no es algo estrictamente nuevo, se mencionan tambi\u00e9n los \u00e1mbitos espacial y cibern\u00e9tico, as\u00ed como las t\u00e1cticas h\u00edbridas, como espacios en los que acciones hostiles pueden llevar a la activaci\u00f3n del art\u00edculo 5, en un aviso claramente dirigido al Kremlin. Poniendo la mirada acaso m\u00e1s en China, se se\u00f1ala que la OTAN debe promover la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica para mantener la ventaja militar tambi\u00e9n en ese terreno. Defensa, disuasi\u00f3n y seguridad cooperativa aparecen como las tareas de la Alianza, pero es notorio el desinter\u00e9s por la gesti\u00f3n de crisis, que tantos esfuerzos y capital hab\u00eda acaparado en los pasados treinta a\u00f1os. Como ha sentenciado un analista, \u201cla era de las operaciones aliadas a gran escala fuera de su \u00e1rea muri\u00f3 en Kabul el 31 de agosto de 2021 [fecha de la salida de las tropas occidentales del pa\u00eds ante el retorno al poder de los talib\u00e1n] y fue enterrada posteriormente en Kiev el 24 de febrero de 2022\u201d (Marrone, 2022). El documento enfatiza la importancia de la cooperaci\u00f3n con la Uni\u00f3n Europea, a la que se califica como \u201csocio \u00fanico y esencial\u201d, y destaca, finalmente, por la atenci\u00f3n que presta a la Rep\u00fablica Popular China y el escenario del Indo-Pac\u00edfico (en detrimento del norte de \u00c1frica y Oriente Medio, regiones donde la Alianza ha tenido mayor presencia en las \u00faltimas d\u00e9cadas). En relaci\u00f3n con China, ha llamado la atenci\u00f3n el cuidado uso del lenguaje, cuando afirma que las \u201cambiciones y pol\u00edticas coercitivas\u201d del pa\u00eds asi\u00e1tico \u201cdesaf\u00edan nuestros intereses, seguridad y valores\u201d y se la acusa de \u201coperaciones h\u00edbridas y cibern\u00e9ticas maliciosas y ret\u00f3rica confrontacional\u201d, si bien a la vez se mantiene el compromiso de buscar un di\u00e1logo constructivo y una transparencia rec\u00edproca con Beijing (NATO, 2022c).<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro recorrido por el desempe\u00f1o reciente de la OTAN tiene su sexta parada en el refuerzo de las capacidades disuasorias y de la presencia militar en el este de Europa, que se compadece con la priorizaci\u00f3n de la funci\u00f3n defensiva tradicional de la Alianza. Tras la agresi\u00f3n rusa sobre el este de Ucrania de 2014, en 2016 la OTAN decidi\u00f3 el despliegue sobre las rep\u00fablicas b\u00e1lticas y Polonia de cuatro batallones como fuerza disuasoria dentro de la operaci\u00f3n llamada <em>Enhanced Forward Presence. <\/em>En 2022, la misi\u00f3n se ampli\u00f3 con el despliegue de otros cuatro batallones en Hungr\u00eda, Bulgaria y Ruman\u00eda, posteriormente expandidos a brigadas, alcanzando los 40.000 hombres bajo mando directo de la OTAN (a los que se suman otros 100.000 soldados estadounidenses presentes en Europa), a la par que se reforzaba la misi\u00f3n de vigilancia a\u00e9rea de las rep\u00fablicas b\u00e1lticas <em>Baltic Air Policing<\/em>, activa desde 2004. Adem\u00e1s, en la Cumbre de Madrid se aprob\u00f3 el nuevo <em>NATO Force Model <\/em>(NFM), que prev\u00e9 un radical aumento de las fuerzas disponibles hasta los 100.000 soldados desplegables en un m\u00e1ximo de diez d\u00edas, 200.000 en treinta d\u00edas y 500.000 en seis meses (Biscop, 2022). En la Cumbre de Vilna se aprob\u00f3 iniciar una nueva generaci\u00f3n de planes defensivos regionales al objeto de mejorar la coherencia con las fuerzas y capacidades de cada aliado. Por otra parte, en los \u00faltimos meses la OTAN ha coordinado maniobras conjuntas de dimensiones no vistas desde el final de la Guerra Fr\u00eda, como <em>Air Defender 23<\/em>, que se desarroll\u00f3 en el espacio a\u00e9reo alem\u00e1n en junio de 2023 con participaci\u00f3n de unas 240 aeronaves (N\u00fa\u00f1ez Villaverde, 2023) y <em>Steadfast Defender 24<\/em>, en curso entre enero y mayo de 2024, con m\u00e1s de 90.000 efectivos realizando ejercicios por tierra, mar y aire, principalmente en los pa\u00edses m\u00e1s orientales.<\/p>\n\n\n\n<p>Para terminar, la reciente transformaci\u00f3n de la OTAN ha tenido su corolario en la incorporaci\u00f3n como miembros de Finlandia y Suecia, dos Estados de tradici\u00f3n neutralista (en el caso de Finlandia, neutralidad impuesta de hecho por la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica durante la Guerra Fr\u00eda). En ambos casos, la invasi\u00f3n de Ucrania ha supuesto un aldabonazo para las opiniones p\u00fablicas, que pasaron de un apoyo minoritario a la adhesi\u00f3n en 2017 (19% contra 53% en Finlandia y 32% contra 43% en Suecia) a uno mayoritario en 2022 (53% contra 28% y 41% contra 35% respectivamente) (Mudge &amp; Schultz, 2022). El oportunismo del presidente turco Erdo\u011fan y, en menor medida, el del primer ministro h\u00fangaro V\u00edktor Orb\u00e1n ha hecho para ambos candidatos m\u00e1s tortuoso el proceso. Erdo\u011fan les exigi\u00f3 modificar su pol\u00edtica en relaci\u00f3n con los exiliados kurdos y poner fin al embargo del comercio de armas con Turqu\u00eda; Orb\u00e1n, por su parte, logr\u00f3 desbloquear en su favor fondos de la Uni\u00f3n Europea. En cualquier caso, con la adhesi\u00f3n de Finlandia, completada finalmente en abril de 2023, y de Suecia, formalizada al fin en marzo de 2024, supone un valioso incremento a las capacidades militares de la Alianza (pese a sus dimensiones humanas relativamente peque\u00f1as, las fuerzas militares de ambos pa\u00edses han visto incrementados sus presupuestos significativamente desde 2022), la protecci\u00f3n del flanco norte aliado contra cualquier penetraci\u00f3n rusa hacia Noruega, y, en el caso de Suecia, una destacable industria militar (Arteaga, 2023). En cuanto al potencial incremento de la tensi\u00f3n con Rusia como consecuencia de esta nueva ampliaci\u00f3n de la OTAN, en los \u00faltimos dos a\u00f1os han predominado desde el Kremlin los mensajes de tono intimidatorio hacia los dos pa\u00edses (sobre todo por parte del vicepresidente del Consejo de Seguridad, Dmitri Medv\u00e9dev) y en diciembre de 2023 Putin anunci\u00f3 el refuerzo militar de los 1.340 kil\u00f3metros de la frontera con Finlandia, que actualmente permanece cerrada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El fantasma de las Navidades futuras: \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 de la OTAN?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Llegados a este punto, tras la <em>pr\u00f3tasis <\/em>y la <em>ep\u00edtasis <\/em>la teor\u00eda nos demandar\u00eda alcanzar la <em>cat\u00e1strofe<\/em> de nuestro drama, en otros t\u00e9rminos el desenlace. Como por el momento no estamos en disposici\u00f3n de ofrecer tal cosa, expondremos en las p\u00e1ginas que restan, a modo de <em>cat\u00e1stasis <\/em>\u2014esto es, de prolongaci\u00f3n del desarrollo demorando su conclusi\u00f3n\u2014 algunas especulaciones en torno a c\u00f3mo el papel de la OTAN en la sociedad internacional se va a ver condicionado en los pr\u00f3ximos a\u00f1os por c\u00f3mo se resuelvan o evolucionen una serie de asuntos palpitantes, cada uno de los cuales arroja sus propias inc\u00f3gnitas. A su vez, estas especulaciones parten de lo dicho hasta aqu\u00ed, es decir, toman en consideraci\u00f3n c\u00f3mo en su historia reciente la OTAN se ha transformado en el plano geogr\u00e1fico y se ha adaptado en el sentido estrat\u00e9gico, redefiniendo sus objetivos y sus funciones al calor de las circunstancias.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera inc\u00f3gnita con que nos enfrentamos no puede ser otra que el resultado de la guerra de Ucrania. En 2023, un muy interesante trabajo de prospectiva de Javier Jord\u00e1n estableci\u00f3 una densa red de relaciones entre las variables concernidas por la guerra y, a partir de ella, una relaci\u00f3n de nueve escenarios posibles para la continuaci\u00f3n de la contienda (Jord\u00e1n, 2023). Por mor de la simplificaci\u00f3n, nosotros reducimos aqu\u00ed los escenarios a cinco, al objeto de reflexionar sobre qu\u00e9 papel cumplir\u00eda la OTAN (y en qu\u00e9 modo se ver\u00eda la OTAN afectada) en cada uno de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer escenario es una derrota total de Ucrania, que conduzca a su desaparici\u00f3n como Estado soberano o a su control por Rusia. Es razonable suponer que \u00e9ste fuera el prop\u00f3sito original de la invasi\u00f3n tal como fue concebida, aun cuando los discursos del Kremlin enmara\u00f1aran en su momento la cuesti\u00f3n con justificaciones contradictorias. Si bien ese escenario pareci\u00f3 alejarse con la resistencia ucraniana de las primeras semanas y la retirada de las tropas que asediaban Kiev a principios de abril de 2022, las recientes preocupaciones por las dificultades de suministro de munici\u00f3n en Ucrania, junto con la escasez de sus reservas humanas podr\u00edan, pese al aparente estancamiento de los \u00faltimos meses, conducir a un desfondamiento que permitiera nuevos avances profundos de las fuerzas rusas en su territorio (Del Amo, 2023). En tal caso, no ser\u00eda descartable que la ofensiva rusa se extendiera a Moldavia, que diversos indicios sit\u00faan en el punto de mira de Putin. En cualquier caso \u2014y en el supuesto de que no se produjera una mayor implicaci\u00f3n de la OTAN en la guerra antes de ese resultado, lo que queda contemplado en otro escenario\u2014, entendemos que el camino emprendido por la OTAN en los \u00faltimos dos a\u00f1os continuar\u00eda y aun se intensificar\u00eda: refuerzo de la solidaridad occidental; fortalecimiento de las capacidades militares; atenci\u00f3n a la interoperatividad de las fuerzas y a ejercer una <em>defensa avanzada <\/em>en el este de Europa; apelaci\u00f3n al art\u00edculo 5 del Tratado de Washington y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, a la disuasi\u00f3n nuclear, que previsiblemente recuperar\u00eda un rol central en el concepto estrat\u00e9gico.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo escenario nos lleva a un lugar enteramente opuesto: la derrota militar completa de Rusia y la recuperaci\u00f3n por Ucrania de sus fronteras de 2014. Es importante insistir en este \u00faltimo punto, en la medida en que son las fronteras a\u00fan reconocidas internacionalmente y, sobre todo, por los pa\u00edses de la OTAN, y hasta el momento en todas las referencias de los l\u00edderes de las principales potencias occidentales y del secretario general de la OTAN se ha reivindicado la recuperaci\u00f3n de esas fronteras como \u00fanico resultado aceptable en el plano territorial. Si bien la retirada parcial rusa de comienzos de abril de 2022 y, en menor medida, la recuperaci\u00f3n de territorios por las fuerzas ucranianas en su contraofensiva de septiembre de 2022, invitaron a un cierto optimismo, no lo hacen los acontecimientos de los \u00faltimos meses, como el fracaso de la nueva contraofensiva de 2023, que ha mostrado la fortaleza de las posiciones defensivas adquiridas por Rusia (Zafra &amp; McClure, 2023), adem\u00e1s de las mencionades dificultades ucranianas de aprovisionamiento. No parece, en definitiva, un escenario muy factible a corto o medio plazo, y su realizaci\u00f3n se antoja inevitablemente dependiente de profundos cambios internos en Rusia, que, tras la r\u00e1pida extinci\u00f3n del conato de rebeli\u00f3n interna a cargo del grupo Wagner en junio de 2023 y el reciente y aplastante triunfo de Putin en las elecciones presidenciales de marzo de 2024, tampoco se avizoran por el momento. A la postre, es de suponer que este escenario facilitar\u00eda la adhesi\u00f3n de Ucrania a la OTAN, toda vez que la cuesti\u00f3n de la activaci\u00f3n inmediata del art\u00edculo 5 se esfumar\u00eda al haber recuperado el pa\u00eds el control sobre la integridad de su territorio, y tal adhesi\u00f3n supondr\u00eda un escudo contra agresiones futuras. Por lo dem\u00e1s, el estado en el que quedar\u00edan las relaciones entre la OTAN y Rusia \u2014y, con \u00e9l, el esp\u00edritu mismo que conducir\u00eda a la Alianza en el tiempo sucesivo\u2014 depender\u00eda en gran medida de la pol\u00edtica que emprendiera el gigante eslavo. En el dif\u00edcilmente imaginable escenario de una derrota militar rusa sin que mediara un hundimiento o al menos alguna alteraci\u00f3n de su r\u00e9gimen, y, siguiendo Putin en el poder, es de suponer que los avances realizados por la OTAN en el fortalecimiento de la defensa europea habr\u00edan de seguir su curso y que la securitizaci\u00f3n de las relaciones entre Europa occidental y Rusia no dar\u00eda marcha atr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Si el segundo escenario es dif\u00edcil de imaginar, el tercero <em>acaso sea preferible no imagin\u00e1rselo<\/em>: hablamos de una escalada militar que conduzca a una participaci\u00f3n directa de la OTAN en la guerra ucraniana. Si bien en las semanas previas al 24 de febrero de 2022 los gobiernos occidentales se cuidaron mucho de amenazar con respuestas militares directas sobre Rusia en caso de invasi\u00f3n, desde que \u00e9sta dio comienzo la implicaci\u00f3n de la OTAN ha ido en progresi\u00f3n creciente. Las cantidades asignadas a Ucrania en concepto de ayuda militar, humanitaria y financiera, la transferencia de carros de combate y aviaci\u00f3n, de bombas de racimo\u2026 en todos los casos se han decidido tras momentos de hesitaci\u00f3n, azuzada por la prevenci\u00f3n que inspiraban las consecuencias de la escalada. A su vez, las voces procedentes de Rusia, y especialmente la de Medv\u00e9dev, apelan a escenarios apocal\u00edpticos cada vez que se discute alg\u00fan nuevo paso en la ayuda occidental a Ucrania. Las dificultades que las tropas ucranianas est\u00e1n experimentando a comienzos de 2024 han dado pie a la reciente propuesta del presidente franc\u00e9s Emmanuel Macron de env\u00edo de tropas de la OTAN al pa\u00eds, que, aunque ha sido rechazada por la mayor\u00eda de los gobiernos occidentales, incluyendo el estadounidense, s\u00ed ha obtenido el respaldo de algunos de Europa oriental, como el de Letonia (Moody &amp; Sage, 2024). Hay, desde un punto de vista prospectivo, elementos de juicio que invitan a descartar por el momento este escenario, como es la dificultad (y discutible eficacia) de adoptar una decisi\u00f3n de este tipo sin un amplio consenso internacional, y el desfavorable ambiente para ello en el clima preelectoral en Estados Unidos. De darse, las consecuencias de la escalada son imprevisibles puesto que entrar\u00edamos en <em>terra incognita<\/em>, y abarcar\u00edan desde un resultado efectivo y favorable que condujera al retroceso de las tropas rusas, a una demencial progresi\u00f3n de la escalada que potencialmente extendiera la guerra a otros pa\u00edses y, en \u00faltimo t\u00e9rmino llevara la amenaza nuclear del terreno te\u00f3rico a la terrible pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuarto lugar nos referimos a la posibilidad (m\u00e1s plausible en apariencia, al menos a nuestro juicio) de un <em>estancamiento <\/em>del conflicto, estancamiento que de hecho sobre el campo de batalla ya se viene dando al menos desde fines de 2022, con escasos avances estrat\u00e9gicos en uno u otro sentido. Hablamos de un descenso de la intensidad de los combates, ya fuera con o sin tregua acordada entre las partes, pero sin que se concluyera ning\u00fan arreglo jur\u00eddico para el conflicto. Esta tesis se antoja en el medio y largo plazo <em>sostenible <\/em>para Rusia y su gobierno y probablemente <em>favorable <\/em>para sus intereses. Por un lado, y pese a las trece rondas de sanciones aprobadas contra Rusia por la Uni\u00f3n Europea m\u00e1s las decididas por Estados Unidos y resto de la comunidad internacional, tanto la econom\u00eda como la sociedad rusa est\u00e1n mostrando por ahora una s\u00f3lida capacidad de resistencia a la presi\u00f3n (Rengel, 2024). En cuanto al apoyo popular en Rusia a la pol\u00edtica del presidente Putin y a la \u201coperaci\u00f3n militar especial\u201d en particular, aun con todas las dificultades para extraer conclusiones s\u00f3lidas al respecto en un pa\u00eds sometido a un r\u00e9gimen autoritario, los estudios del centro Levada indican que se mantiene en cifras elevadas (un 74%, si bien tienden a crecer tambi\u00e9n las opiniones a favor de la b\u00fasqueda de alguna salida negociada) (Yuri Levada Analytical Center, 2023). Por otra parte, el precedente de Siria muestra la disposici\u00f3n de Putin a mantener una intervenci\u00f3n militar en el exterior, aun cuando sea reduciendo su intensidad, durante m\u00e1s de una d\u00e9cada si ello es oportuno para los objetivos que se persiguen. Desde el punto de vista de la OTAN, \u00e9ste ser\u00eda un escenario extremadamente inc\u00f3modo: por un lado, exigir\u00eda el mantenimiento de las sanciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas a Rusia, con los efectos perjudiciales que de ellas se derivan tambi\u00e9n para occidente; por otro, se mantendr\u00eda la necesidad de prestar la costosa ayuda a Ucrania (aun cuando es de suponer que descender\u00edan las cantidades); las iniciativas de rearme europeo y defensa avanzada deber\u00edan seguir vigentes y acaso potenciarse, pues la percepci\u00f3n de amenaza procedente de Rusia no cejar\u00eda; por \u00faltimo \u2014y en teor\u00eda\u2014, seguir\u00eda descart\u00e1ndose la entrada de Ucrania en la OTAN mientras parte de su territorio se mantuviera ocupado.<\/p>\n\n\n\n<p>El quinto y \u00faltimo escenario es uno que, en el momento en que se escriben estas l\u00edneas, no parece figurar seriamente en el horizonte de ninguno de los actores principales, y sin embargo es de suponer que pueda terminar haci\u00e9ndose realidad, aun cuando sea en un plazo muy largo: se trata de una soluci\u00f3n negociada al conflicto que implique concesiones por todas las partes y que adopte una forma jur\u00eddica vinculante; en otras palabras, la firma de un Tratado que regule el ajuste de la frontera ruso-ucraniana y el posicionamiento geopol\u00edtico de Ucrania y ponga fin a la confrontaci\u00f3n de Rusia con el mundo occidental. Pese a que en varias ocasiones el gobierno ruso se ha manifestado a favor de negociar alg\u00fan acuerdo (si las tentativas turcas al comienzo de la guerra tuvieron escaso recorrido, Putin s\u00ed respald\u00f3 la propuesta de plan de paz china de 2023, que por lo dem\u00e1s era deliberadamente vaga en las cuestiones territoriales (Gabuev, 2023)), la profunda desconfianza que suscita en los gobiernos occidentales, junto con la firmeza del apoyo a Ucrania, han descartado hasta el momento esa opci\u00f3n, pero esto no es algo necesariamente escrito en piedra. Si la \u201cfatiga de la guerra\u201d siguiera creciendo en Estados Unidos (Garc\u00eda Encina, 2023), ello podr\u00eda conducir, a pesar de las repetidas promesas europeas de mantener la ayuda \u201cmientras sea necesario\u201d (en las palabras de Ursula von der Leyen), a que en alg\u00fan momento se altere el orden de prioridades para los donantes occidentales y se empiece a percibir la idea de un acuerdo con Rusia bajo una luz m\u00e1s favorable, en cuyo caso parece razonable suponer que no quedar\u00eda para el gobierno ucraniano alternativa a entrar en alguna negociaci\u00f3n. Por lo que respecta a la OTAN, este resultado facilitar\u00eda \u2014salvo que lo impidieran los t\u00e9rminos del acuerdo alcanzado\u2014 la adhesi\u00f3n de Ucrania y un alivio de la tensi\u00f3n con Rusia y anunciar\u00eda tal vez un desmontaje del aparato de disuasi\u00f3n en Europa del este, lo que permitir\u00eda concentrar m\u00e1s atenci\u00f3n en otras \u00e1reas candentes, como el Indo-Pac\u00edfico, y probablemente recuperar el inter\u00e9s por otras actividades complementarias a la defensa militar de los territorios de los Estados miembros.<\/p>\n\n\n\n<p>Como complemento a estos cinco escenarios, introducimos tres variables externas a la guerra que son las que, seg\u00fan nuestro entender, mayor incidencia han de tener sobre la realizaci\u00f3n de alguno de aqu\u00e9llos o de una combinaci\u00f3n de varios en el corto y medio plazo.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, la Rep\u00fablica Popular China. Ya se ha dicho el modo en que es aludida en el Concepto Estrat\u00e9gico de Madrid, a lo que el gobierno de Beijing respondi\u00f3 denunciando la \u201cdial\u00e9ctica de Guerra Fr\u00eda\u201d y las \u201ccontradicciones\u201d de una OTAN que llama a sus miembros al incremento del gasto militar mientras acusa al resto del mundo de armarse, y defiende la integridad territorial de sus aliados mientras alienta el secesionismo de Taiw\u00e1n (R\u00edos, 2022). Ha sido precisamente el endurecimiento del lenguaje chino sobre Taiw\u00e1n en los \u00faltimos a\u00f1os uno de los factores de tensi\u00f3n con occidente, y en especial con Estados Unidos, como se evidenci\u00f3 en agosto de 2022, cuando la isla fue visitada por la presidenta de la C\u00e1mara de Representantes, Nancy Pelosi; pero tambi\u00e9n se ha visto con preocupaci\u00f3n el estrechamiento de lazos entre China y Rusia, que Putin ha tratado de explotar propagand\u00edsticamente, pero que, a pesar de no haber condenado China la agresi\u00f3n de Ucrania, en ning\u00fan caso supone un acatamiento sin condiciones por China de la estrategia rusa, sobre todo teniendo en cuenta el da\u00f1o que la prolongaci\u00f3n de la guerra puede a largo plazo suponer para los intereses comerciales del pa\u00eds asi\u00e1tico (R\u00edos, 2023). En cualquier caso, las preocupaciones suscitadas por la pol\u00edtica exterior china, pese a ubicarse en teor\u00eda a\u00fan en la llamada \u201cdiplomacia blanda\u201d (Esteban, 2022), se extienden a otros asuntos, como las disputas comerciales, la penetraci\u00f3n econ\u00f3mica en escenarios como \u00c1frica y Am\u00e9rica Latina y el creciente dominio de nuevas tecnolog\u00edas y cadenas log\u00edsticas. Est\u00e1 por ver que la percepci\u00f3n de estas amenazas (o <em>desaf\u00edos <\/em>o <em>rivalidades<\/em>) sea la misma en Estados Unidos que en la parte europea de la OTAN, en principio m\u00e1s proclive a un entendimiento constructivo con China. Sea como fuere, no es descartable que, en funci\u00f3n de los acontecimientos en Ucrania, la OTAN pase a adoptar un papel de contenci\u00f3n militar decidida tambi\u00e9n en el extremo oriente.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, Turqu\u00eda. Pese a su largo y complejo pasado como rivales y enemigos en el C\u00e1ucaso y el Mar Negro, en los \u00faltimos a\u00f1os Turqu\u00eda ha puesto en pr\u00e1ctica un sutil acercamiento a Rusia que la emplaza en una posici\u00f3n <em>sui generis <\/em>dentro de la OTAN (Dalay, 2022). La deriva autoritaria de ambos reg\u00edmenes, un gen\u00e9rico descontento con occidente (motivado, en el caso turco, por la frustraci\u00f3n de sus ambiciones europe\u00edstas de hace d\u00e9cadas), e incluso la aparente resoluci\u00f3n de la cuesti\u00f3n de Nagorno-Karabaj alimentan el entendimiento entre estos dos viejos imperios (Marcos Gonz\u00e1lez, 2023). As\u00ed, Turqu\u00eda ha mantenido su cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica y comercial con Rusia, incluyendo el turismo y las conexiones a\u00e9reas, y ha ejercido un importante papel mediador en los acuerdos para la exportaci\u00f3n del grano ucraniano. En relaci\u00f3n con la entrada de Finlandia y Suecia en la OTAN, ya hemos visto que las ha explotado en beneficio propio a prop\u00f3sito de asuntos de su agenda interna. A partir de aqu\u00ed, cabe preguntarse qu\u00e9 papel va a tener Turqu\u00eda en la OTAN que se avecina: \u00bfes un <em>enemigo en casa<\/em>, un socio poco fiable, que no pone reparos a indecorosos enjuagues con el adversario? En este sentido, \u00bfpuede permitirse la OTAN mantener su ret\u00f3rica que asocia la defensa occidental a la preservaci\u00f3n de la democracia mientras alberga en su seno un r\u00e9gimen como el de Erdo\u011fan? Y finalmente: llegado el momento en que prevalezca en EEUU y Europa occidental la voluntad de llegar a alg\u00fan entendimiento con Putin (volviendo al quinto de los escenarios descritos anteriormente), \u00bfcu\u00e1nto puede valer en tal caso la mediaci\u00f3n de Ankara? El futuro (tal vez) lo dir\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, ya que mentamos al <em>enemigo en casa<\/em>, tiempo es ya de poner t\u00e9rmino a este escrito, es decir, de llegar, ahora s\u00ed, a la <em>cat\u00e1strofe. <\/em>En noviembre de 2024 se celebrar\u00e1n elecciones presidenciales en Estados Unidos; la candidatura de Donald Trump por el Partido Republicano ha sido ya confirmada, y las \u00faltimas encuestas le conceden cinco puntos de ventaja sobre Biden (S\u00e1nchez-Vallejo, 2024). De producirse ese <em>catastr\u00f3fico <\/em>resultado, \u00bfc\u00f3mo afectar\u00eda a la OTAN? El imprevisible car\u00e1cter del personaje hace que cualquier predicci\u00f3n resulte a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil en este caso, pero los indicios no invitan al optimismo. En febrero de 2022, informado de la invasi\u00f3n rusa sobre Ucrania, al parecer su primera reacci\u00f3n fue declarar que Putin era \u201cun genio\u201d y que \u00e9l deber\u00eda haber hecho lo mismo con M\u00e9xico (Garc\u00eda, 2022). En el marco de la actual campa\u00f1a, ya ha prometido que no defender\u00e1 a los miembros de la OTAN que no gasten suficientemente en defensa y que animar\u00e1 a Rusia a que haga con ellos \u201clo que diablos quiera\u201d (sic) (Vidal Liy y Sauquillo, 2024). Si nos esforzamos por excluir las opciones demasiado disparatadas (o nos atenemos a lo que la mayor\u00eda de las posibilidades disparatadas podr\u00edan tener en com\u00fan) parece que un <em>Trump 2.0 <\/em>redundar\u00eda para la OTAN al menos en estas cuatro consecuencias: el gobierno de EEUU volver\u00eda a posiciones aislacionistas y de desapego respecto de la defensa de Europa occidental; se podr\u00eda dar alguna forma de connivencia entre Washington y Mosc\u00fa para la corrosi\u00f3n de las democracias occidentales; se incrementar\u00edan las tensiones con China, si bien probablemente no tanto en el plano geopol\u00edtico como comercial, y no est\u00e1 claro que actitud adoptar\u00eda Europa occidental; por \u00faltimo, el retorno de Trump al poder supondr\u00eda seguramente el mayor incentivo imaginable para el desarrollo efectivo de la autonom\u00eda estrat\u00e9gica de la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cae el tel\u00f3n, y el p\u00fablico, de camino a casa, deber\u00e1 rumiar el drama y llegar a sus propias conclusiones. Ya se dijo que este trabajo buscaba m\u00e1s aportar preguntas que respuestas, por lo que nos daremos por satisfechos si animamos la reflexi\u00f3n y el debate sobre algunas de las aqu\u00ed planteadas. Por lo pronto, ofrecemos aqu\u00ed una recapitulaci\u00f3n m\u00ednima en torno a tres ideas:<\/p>\n\n\n\n<p>En el pasado la OTAN se adapt\u00f3 a las transformaciones de la sociedad y el orden internacionales. En las nuevas circunstancias de la posguerra fr\u00eda, expandi\u00f3 su \u00e1rea de influencia a la mayor parte del planeta, se prepar\u00f3 para afrontar amenazas diversas, como el terrorismo, e incorpor\u00f3 nuevas funciones como la gesti\u00f3n de crisis, pero mantuvo a la vez su original esencia en la defensa del sistema capitalista y de los intereses estrat\u00e9gicos de Estados Unidos en Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos dos a\u00f1os, el retorno de algo muy parecido a las amenazas militares tradicionales propias de los siglos pasados con la invasi\u00f3n rusa de Ucrania propici\u00f3 la recuperaci\u00f3n de un lenguaje propio de la Guerra Fr\u00eda y la enfatizaci\u00f3n de las tradicionales funciones de la defensa militar y la disuasi\u00f3n. Asimismo, en los pa\u00edses m\u00e1s d\u00e9biles la percepci\u00f3n de la amenaza revaloriz\u00f3 la pertenencia a la Alianza o estimul\u00f3 la adhesi\u00f3n a ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas son las variables que conciernen al futuro desarrollo de la OTAN, y hemos especulado con algunas de ellas. Pensamos que, al margen del resultado de la guerra de Ucrania, la que puede tener un impacto m\u00e1s formidable (y tal vez definitivo) ser\u00eda una reconsideraci\u00f3n radical de la OTAN en la concepci\u00f3n estrat\u00e9gica de la pol\u00edtica exterior de Estados Unidos. Que esta concepci\u00f3n var\u00ede gradualmente a tenor de los movimientos de las <em>fuerzas profundas <\/em>de que hablaba Renouvin, es previsible y razonable. Que la primera potencia mundial decida sobre sus relaciones con sus principales aliados a golpe de ocurrencias y que en la pr\u00f3xima legislatura su presidente logre convencer a la naci\u00f3n de que la OTAN es un negocio ruinoso por el que <em>Estados Unidos defiende a Europa <\/em>(y no <em>sus intereses en Europa<\/em>, como realmente sucede), seguramente no es razonable pero, sobre todo, de suceder va a poner muy dif\u00edcil volver a saber alguna vez qu\u00e9 es y qu\u00e9 no es previsible.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque, a la postre, la previsibilidad es un valor deseable en el funcionamiento de la sociedad internacional y facilita el mantenimiento de la paz. Rematando al fin nuestro s\u00edmil dram\u00e1tico, dec\u00eda Ch\u00e9jov que, si en el primer acto de una obra aparece una pistola colgada en una pared, en el \u00faltimo debe ser disparada. Ojal\u00e1 no sea as\u00ed en este caso.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nota sobre el autor:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Carlos L\u00f3pez G\u00f3mez<\/em><\/strong> es profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Antonio de Nebrija. Licenciado en Historia, Doctor en Historia y Mag\u00edster en Relaciones Internacionales y Comunicaci\u00f3n por la Universidad Complutense de Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Alandete, David (2019), \u201cTrump asegura que mantiene los aranceles a Espa\u00f1a porque no invierte lo suficiente en Defensa\u201d, <em>ABC<\/em>, 16 de octubre.<\/p>\n\n\n\n<p>Arteaga, F\u00e9lix (2019), \u201cEl presidente Macron y la \u201cmuerte cerebral\u201d de la OTAN\u201d, <em>Real Instituto Elcano<\/em>, 11 de noviembre. <a href=\"https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/comentarios\/el-presidente-macron-y-la-muerte-cerebral-de-la-otan\/\">https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/comentarios\/el-presidente-macron-y-la-muerte-cerebral-de-la-otan\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<ul><li>(2023), \u201cLa OTAN en el \u00c1rtico: el flanco sobrevenido\u201d, <em>Real Instituto Elcano<\/em>, An\u00e1lisis 42\/2023, 19 de mayo. <a href=\"https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/analisis\/la-otan-en-el-artico-el-flanco-sobrevenido\/\">https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/analisis\/la-otan-en-el-artico-el-flanco-sobrevenido\/<\/a><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Arteaga, F\u00e9lix y Sim\u00f3n, Luis (2023), \u201cLa OTAN tras la Cumbre de Vilna\u201d, <em>Real Instituto Elcano<\/em>, An\u00e1lisis 74\/2023, 31 de julio. <a href=\"https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/analisis\/la-otan-tras-la-cumbre-de-vilna\/\">https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/analisis\/la-otan-tras-la-cumbre-de-vilna\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Barkin, J. Samuel (2006), <em>International Organization: Theories and Institutions<\/em>, New York: Macmillan.<\/p>\n\n\n\n<p>Barnett, Michael &amp; Finnemore, Martha (1999), \u201cThe Politics, Power and Pathologies of International Organizations\u201d, <em>International Organization<\/em>, Vol 53, No. 4, pp. 699-732.<\/p>\n\n\n\n<p>Barras Tejudo, Raquel (2009), \u201cLas misiones internacionales, \u00bf<em>raison d\u2019\u00eatre<\/em> de la OTAN?\u201d, en Sep\u00falveda Mu\u00f1oz, Isidro (Coord.), <em>Espa\u00f1a en las operaciones internacionales de pacificaci\u00f3n<\/em>, Madrid: Instituto Universitario Guti\u00e9rrez Mellado, pp. 327-344.<\/p>\n\n\n\n<p>Biscop, Sven (2022), \u201cThe New Force Model: NATO\u2019s European Army?\u201d, Egmont Policy Brief No. 265, <em>Egmont Royal Institute for International Relations<\/em>, 8 de septiembre. <a href=\"https:\/\/www.egmontinstitute.be\/the-new-force-model-natos-european-army\/\">https:\/\/www.egmontinstitute.be\/the-new-force-model-natos-european-army\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Colom Piella, Guillem (2012), \u201cLa evoluci\u00f3n del enfoque integral de la OTAN en la gesti\u00f3n de crisis\u201d, <em>Revista CIDOB d\u2019afers internacionals, <\/em>No. 97-98, pp. 287-304.<\/p>\n\n\n\n<p>Dalay, Galip (2022), \u201cTurqu\u00eda y Rusia: equilibrio geopol\u00edtico y antioccidentalismo\u201d, <em>Nueva Sociedad<\/em>, No. 301, septiembre-octubre, pp. 117-130.<\/p>\n\n\n\n<p>Del Amo, Pablo (2023), \u201cDesaf\u00edos en el suministro militar a Ucrania: La incapacidad de la industria militar occidental en tiempos de guerra de alta intensidad\u201d, <em>Real Instituto Elcano<\/em>, An\u00e1lisis 111\/2023, 14 de noviembre. <a href=\"https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/analisis\/desafios-en-el-suministro-militar-a-ucrania-la-incapacidad-de-la-industria-militar-occidental-en-tiempos-de-guerra-de-alta-intensidad\/\">https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/analisis\/desafios-en-el-suministro-militar-a-ucrania-la-incapacidad-de-la-industria-militar-occidental-en-tiempos-de-guerra-de-alta-intensidad\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Di Nolfo, Ennio (2016), <em>Storia delle relazioni internazionali. Dalla fine della guerra fredda a oggi<\/em>, Bari: Laterza.<\/p>\n\n\n\n<p>Epdata (2022), \u201cEl gasto de los pa\u00edses de la OTAN en defensa, estad\u00edsticas, datos y gr\u00e1ficos\u201d, 29 de junio. <a href=\"https:\/\/www.epdata.es\/datos\/gasto-ejercitos-paises-defensa-seguridad-otan-defensa-estadisticas-datos-graficos\/668\">https:\/\/www.epdata.es\/datos\/gasto-ejercitos-paises-defensa-seguridad-otan-defensa-estadisticas-datos-graficos\/668<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Esteban, Mario (2022), \u201cLa pol\u00edtica exterior de Xi Jinping tras el 20\u00ba Congreso: \u00bfpodr\u00e1 mantener Xi su hoja de ruta?\u201d, <em>Real Instituto Elcano<\/em>, An\u00e1lisis 64\/2022, 21 de octubre. <a href=\"https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/analisis\/la-politica-exterior-de-xi-jinping-tras-el-20o-congreso-podra-mantener-xi-su-hoja-de-ruta\/\">https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/analisis\/la-politica-exterior-de-xi-jinping-tras-el-20o-congreso-podra-mantener-xi-su-hoja-de-ruta\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Ferreiro, David F. (2018), \u201cTrump se burla del papel de Francia en las guerras mundiales: \u201cEmpezaban a aprender alem\u00e1n hasta que lleg\u00f3 EEUU\u201d, <em>El Diario<\/em>, 13 de noviembre. <a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/internacional\/trump-macron-empezando-aprender-unidos_1_2742870.html\">https:\/\/www.eldiario.es\/internacional\/trump-macron-empezando-aprender-unidos_1_2742870.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Gabuev, Alexander (2023), \u201cInside China\u2019s Peace Plan for Ukraine\u201d, <em>Carnegie Endowment for International Peace<\/em>, 1 de marzo. <a href=\"https:\/\/carnegieendowment.org\/politika\/89172\">https:\/\/carnegieendowment.org\/politika\/89172<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Garc\u00eda, Fernando (2022), \u201cTrump hace la pelota a Putin: \u2018Es un genio\u2019\u201d, <em>La Vanguardia<\/em>, 24 de febrero.<\/p>\n\n\n\n<p>Garc\u00eda Encina, Carlota (2023), \u201cWashington y la fatiga de la guerra\u201d, <em>Real Instituto Elcano<\/em>, 24 de abril. <a href=\"https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/blog\/washington-y-la-fatiga-a-la-guerra\/\">https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/blog\/washington-y-la-fatiga-a-la-guerra\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente Cobo, Ignacio (2022), \u201cLos ocho conceptos estrat\u00e9gicos de la historia aliada\u201d, <em>Cuadernos de Estrategia<\/em>, No. 211, pp. 25-44.<\/p>\n\n\n\n<p>Johnston, Seth A. (2017), <em>How NATO Adapts: Strategy and Organization in the Atlantic Alliance since 1950<\/em>, Baltimore, John Hopkins University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Jord\u00e1n, Javier (2023), \u201cEscenarios de la guerra en Ucrania\u201d, <em>Global Strategy<\/em>, 11 de junio. <a href=\"https:\/\/global-strategy.org\/escenarios-de-la-guerra-en-ucrania\/\">https:\/\/global-strategy.org\/escenarios-de-la-guerra-en-ucrania\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Kennan, George F. (1997), \u201cA Fateful Error\u201d, <em>The New York Times<\/em>, 5 de febrero.<\/p>\n\n\n\n<p>Marcos Gonz\u00e1lez, Natalia (2023), \u201cTurqu\u00eda y su importancia como aliado de la OTAN\u201d, <em>Instituto Espa\u00f1ol de Estudios Estrat\u00e9gicos<\/em>, documento de opini\u00f3n 51\/2023, 25 de mayo.<\/p>\n\n\n\n<p>Marrone, Alessandro (2022), \u201cEl nuevo Concepto Estrat\u00e9gico de la OTAN: novedades y prioridades\u201d, <em>Pol\u00edtica Exterior<\/em>, 12 de julio. <a href=\"https:\/\/www.politicaexterior.com\/el-nuevo-concepto-estrategico-de-la-otan-novedades-y-prioridades\/\">https:\/\/www.politicaexterior.com\/el-nuevo-concepto-estrategico-de-la-otan-novedades-y-prioridades\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Matlock, Jack F. (2022), \u201cNATO and the Origins of the Ukraine Crisis\u201d, <em>Common Dreams<\/em>, 15 de febrero. <a href=\"https:\/\/www.commondreams.org\/views\/2022\/02\/15\/nato-and-origins-ukraine-crisis\">https:\/\/www.commondreams.org\/views\/2022\/02\/15\/nato-and-origins-ukraine-crisis<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Milosevic-Juaristi, Mira (2022), \u201cLas \u00faltimas propuestas de Rusia para cambiar el orden de seguridad europeo creado despu\u00e9s de la Guerra Fr\u00eda\u201d, <em>Real Instituto Elcano<\/em>, An\u00e1lisis 3\/2022, 25 de enero.<\/p>\n\n\n\n<p>Moody, Adam &amp; Sage, Adam (2024), \u201cLatvian foreign minister backs option of Nato troops in Ukraine\u201d, 17 de marzo. <a href=\"https:\/\/www.thetimes.co.uk\/article\/latvian-foreign-minister-west-troops-ukraine-russia-war-pn26ndf09\">https:\/\/www.thetimes.co.uk\/article\/latvian-foreign-minister-west-troops-ukraine-russia-war-pn26ndf09<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Mudge, Rob &amp; Schultz, Teri (2022), \u201cAre Sweden, Finland closer to joining NATO?\u201d, <em>Deutsche Welle<\/em>, 4 de marzo. <a href=\"https:\/\/www.dw.com\/en\/war-in-ukraine-will-it-bring-sweden-and-finland-closer-to-joining-nato\/a-61003152\">https:\/\/www.dw.com\/en\/war-in-ukraine-will-it-bring-sweden-and-finland-closer-to-joining-nato\/a-61003152<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Mu\u00f1oz Mosquera, Andr\u00e9s B. &amp; Chalanouli, Nikoleta P. (2018), \u201cNATO peace support operations: a brief institutional view\u201d, en Fern\u00e1ndez S\u00e1nchez, Pablo Antonio (Coord.), <em>Peacekeeping: global perspectives, challenges and impacts<\/em>, EE. UU.: Nova Science Publishers, pp. 283-306.<\/p>\n\n\n\n<p>NATO (2022a), \u201cStatement by the North Atlantic Council on Russia&#8217;s attack on Ukraine\u201d, 24 de febrero. <a href=\"https:\/\/www.nato.int\/cps\/en\/natohq\/official_texts_192404.htm?selectedLocale=en\">https:\/\/www.nato.int\/cps\/en\/natohq\/official_texts_192404.htm?selectedLocale=en<\/a><\/p>\n\n\n\n<ul><li>(2022b), \u201cStatement by NATO Heads of State and Government on Russia\u2019s attack on Ukraine\u201d, 25 de febrero. <a href=\"https:\/\/www.nato.int\/cps\/en\/natohq\/official_texts_192489.htm?selectedLocale=en\">https:\/\/www.nato.int\/cps\/en\/natohq\/official_texts_192489.htm?selectedLocale=en<\/a><\/li><li>(2022c), \u201cNATO 2022 Strategic Concept Adopted by Heads of State and Government at the NATO Summit in Madrid 29 June 2022\u201d. <a href=\"https:\/\/www.nato.int\/cps\/en\/natohq\/topics_210907.htm\">https:\/\/www.nato.int\/cps\/en\/natohq\/topics_210907.htm<\/a><\/li><li>(2022d), \u201cStatement by the North Atlantic Council on the so-called \u201creferenda\u201d in parts of Ukraine\u201d, 22 de septiembre. <a href=\"https:\/\/www.nato.int\/cps\/en\/natohq\/official_texts_207558.htm?selectedLocale=en\">https:\/\/www.nato.int\/cps\/en\/natohq\/official_texts_207558.htm?selectedLocale=en<\/a><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>NATO (1991), \u201cThe New Strategic Concept agreed by the Heads of State and Government participating in the Meeting of the North Atlantic Council\u201d. <a href=\"https:\/\/www.nato.int\/cps\/en\/natohq\/official_texts_23847.htm\">https:\/\/www.nato.int\/cps\/en\/natohq\/official_texts_23847.htm<\/a><\/p>\n\n\n\n<ul><li>(1999), \u201cThe Alliance\u2019s Strategic Concept Approved by the Heads of State and Government participating in the meeting of the North Atlantic Council in Washington D.C.\u201d. <a href=\"https:\/\/www.nato.int\/cps\/en\/natohq\/official_texts_27433.htm\">https:\/\/www.nato.int\/cps\/en\/natohq\/official_texts_27433.htm<\/a><\/li><li>(2008), \u201cBucharest Summit Declaration Issued by the Heads of State and Government participating in the meeting of the North Atlantic Council in Bucharest on 3 April 2008\u201d. <a href=\"http:\/\/www.summitbucharest.gov.ro\/en\/doc_201.html\">http:\/\/www.summitbucharest.gov.ro\/en\/doc_201.html<\/a><\/li><li>(2010), \u201cActive Engagement, Modern Defence. Strategic Concept for the Defence and Security of the Members of the North Atlantic Treaty Organisation adopted by Heads of State and Government in Lisbon\u201d. <a href=\"https:\/\/www.nato.int\/cps\/en\/natohq\/official_texts_68580.htm\">https:\/\/www.nato.int\/cps\/en\/natohq\/official_texts_68580.htm<\/a><\/li><li>(2021), \u201cBrussels Summit Communiqu\u00e9, Issued by the Heads of State and Government participating in the meeting of the North Atlantic Council in Brussels 14 June 2021\u201d. <a href=\"https:\/\/www.nato.int\/cps\/en\/natohq\/news_185000.htm?selectedLocale=en\">https:\/\/www.nato.int\/cps\/en\/natohq\/news_185000.htm?selectedLocale=en<\/a><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Nazemroaya, Mahdi Darius (2011), <em>The Globalization of NATO<\/em>, Atlanta: Clarity Press.<\/p>\n\n\n\n<p>N\u00fa\u00f1ez Villaverde, Jes\u00fas A. (2011), \u201cEl Di\u00e1logo Mediterr\u00e1neo de la OTAN y la Iniciativa de Cooperaci\u00f3n de Estambul: ajustando las expectativas\u201d, <em>Informe SedMed<\/em> No. 2. <a href=\"https:\/\/www.cidob.org\/articulos\/seminario_seguridad_y_defensa_en_el_mediterraneo\/el_dialogo_mediterraneo_de_la_otan_y_la_iniciativa_de_cooperacion_de_estambul_ajustando_las_expectativas\">https:\/\/www.cidob.org\/articulos\/seminario_seguridad_y_defensa_en_el_mediterraneo\/el_dialogo_mediterraneo_de_la_otan_y_la_iniciativa_de_cooperacion_de_estambul_ajustando_las_expectativas<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>N\u00fa\u00f1ez Villaverde, Jes\u00fas A. (2023), \u201cAir Defender 23: La OTAN engrasa su maquinaria militar, con Rusia en mente\u201d, <em>Real Instituto Elcano<\/em>, 13 de junio. <a href=\"https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/blog\/air-defender-23-la-otan-engrasa-su-maquinaria-militar-con-rusia-en-mente\/\">https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/blog\/air-defender-23-la-otan-engrasa-su-maquinaria-militar-con-rusia-en-mente\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Niehus, Gerlinde (2023), \u201cOp-Ed: How NATO Is Helping Ukraine\u201d, <em>Internationale Politik Quaterly<\/em>, 30 de agosto. <a href=\"https:\/\/ip-quarterly.com\/en\/op-ed-how-nato-helping-ukraine\">https:\/\/ip-quarterly.com\/en\/op-ed-how-nato-helping-ukraine<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Pardo, Pablo (2018), \u201cTrump sugiere que la OTAN no defender\u00eda a Montenegro y Albania en caso de guerra\u201d, <em>El Mundo<\/em>, 18 de julio.<\/p>\n\n\n\n<p>Pereira, Juan Carlos (2001), \u201cEl estudio de la sociedad internacional contempor\u00e1nea\u201d, en Pereira, Juan Carlos (Coord.), <em>Historia de las relaciones internacionales contempor\u00e1neas<\/em>, Madrid: Ariel, pp. 37-60.<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00e9rez Muinelo, Francisco (2013), \u201cEl gasto en defensa de la OTAN\u201d, Documento de Opini\u00f3n 6\/2013, <em>Instituto Espa\u00f1ol de Estudios Estrat\u00e9gicos<\/em>, 30 de julio.<\/p>\n\n\n\n<p>Pew Research Center (2023), \u201cLarge Shares See Russia and Putin in Negative Light, While Views of Zelenskyy More Mixed\u201d, julio.<\/p>\n\n\n\n<p>Plokhy, Serhii (2021), <em>Las puertas de Europa. Pasado y presente de Ucrania<\/em>, Barcelona: Pen\u00ednsula.<\/p>\n\n\n\n<p>Prada Larrea, Carlos (2006), \u201cEl Di\u00e1logo Mediterr\u00e1neo de la OTAN. Algo m\u00e1s que palabras\u201d, <em>Ej\u00e9rcito de tierra espa\u00f1ol<\/em>, No. 783, pp. 70-76.<\/p>\n\n\n\n<p>Priego Moreno, Alberto (2022), \u201cLa doctrina Putin o \u2018doctrina de los cuatro escudos\u2019\u201d, <em>Papeles Faes<\/em>, No. 256, 25 de abril.<\/p>\n\n\n\n<p>Rengel, Carmen (2024), \u201cPor qu\u00e9 resiste (por ahora) la econom\u00eda de Rusia pese a las sanciones internacionales, <em>Huffington Post<\/em>, 24 de febrero. <a href=\"https:\/\/www.huffingtonpost.es\/economia\/por-que-resiste-por-economia-rusia-pese-sanciones-internacionales.html\">https:\/\/www.huffingtonpost.es\/economia\/por-que-resiste-por-economia-rusia-pese-sanciones-internacionales.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>R\u00edos, Xulio (2022), \u201cOTAN: \u00bfqu\u00e9 piensa China?\u201d, <em>Observatorio de la Pol\u00edtica China<\/em>, 3 de julio. <a href=\"https:\/\/politica-china.org\/areas\/seguridad-y-defensa\/la-otan-y-china\">https:\/\/politica-china.org\/areas\/seguridad-y-defensa\/la-otan-y-china<\/a><\/p>\n\n\n\n<ul><li>(2023), \u201cLos l\u00edmites de la amistad sino-rusa\u201d, <em>Observatorio de la Pol\u00edtica China<\/em>, 10 de marzo. <a href=\"https:\/\/politica-china.org\/areas\/politica-exterior\/los-limites-de-la-amistad-sino-rusa\">https:\/\/politica-china.org\/areas\/politica-exterior\/los-limites-de-la-amistad-sino-rusa<\/a><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Romero, Carmen (2023), \u201cLa transformaci\u00f3n de la OTAN tras la cumbre de Madrid\u201d, An\u00e1lisis 49\/2023, <em>Instituto Espa\u00f1ol de Estudios Estrat\u00e9gicos<\/em>, 20 de junio.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e1nchez Herr\u00e1ez, Pedro (2014), \u201cGales: \u00bfnueva cumbre de la OTAN o la OTAN de nuevo en la cumbre?\u201d, An\u00e1lisis 52\/2014, <em>Instituto Espa\u00f1ol de Estudios Estrat\u00e9gicos<\/em>, 8 de octubre.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e1nchez Vallejo, Mar\u00eda Antonia (2024), \u201cUn nuevo sondeo confirma la ventaja de Trump sobre Biden a ocho meses de las elecciones en EE UU\u201d, <em>El Pa\u00eds<\/em>, 2 de marzo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sarotte, Mary Elise (2014), \u201cWhat the West Really Told Moscow About NATO Expansion\u201d, <em>Foreign Affairs<\/em>, Vol. 93, No 5, pp. 90-97.<\/p>\n\n\n\n<p>Sayle, Timothy A. (2019), <em>Enduring Alliane: A History of NATO and the Postwar Global Order<\/em>, New York: Cornell University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Serra Gim\u00e9nez, Francisco (2002), \u201cEl Consejo OTAN-Rusia \u00bfInicio de una nueva etapa en las relaciones Este-Oeste?\u201d, <em>Revista Espa\u00f1ola de Derecho Internacional<\/em>, Vol. 54, No 2, pp. 1042-1047.<\/p>\n\n\n\n<p>Solana, Javier (2023), <em>Testigo de un tiempo incierto. De la ca\u00edda del Muro a la invasi\u00f3n de Ucrania<\/em>, Barcelona: Espasa.<\/p>\n\n\n\n<p>Szeligowski, Daniel (2020), \u201cUkraine\u2019s New National Security Strategy\u201d, <em>PISM Bulletin, Polski Instytut Spraw Mi\u0119dzynarodowych<\/em>, No. 219, 30 de octubre.<\/p>\n\n\n\n<p>Veiga, Francisco (2022), <em>Ucrania 22. La guerra programada<\/em>, Madrid: Alianza.<\/p>\n\n\n\n<p>Vidal Liy, Macarena y Sauquillo, Mar\u00eda R. (2024), \u201cTrump afirma que \u2018animar\u00e1\u2019 a Rusia a que haga \u2018lo que diablos quiera\u2019 con los aliados de la OTAN que no paguen en defensa\u201d, <em>El Pa\u00eds<\/em>, 11 de febrero.<\/p>\n\n\n\n<p>Y\u00e1niz Federico (2009), \u201cLa Asociaci\u00f3n para la Paz: pasado, presente y futuro tras la Cumbre del 60 aniversario de la OTAN\u201d, <em>An\u00e1lisis del Real Instituto Elcano (ARI)<\/em>, No. 52. <a href=\"https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/analisis\/la-asociacion-para-la-paz-pasado-presente-y-futuro-tras-la-cumbre-del-60-aniversario-de-la-otan-ari\/\">https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/analisis\/la-asociacion-para-la-paz-pasado-presente-y-futuro-tras-la-cumbre-del-60-aniversario-de-la-otan-ari\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<ul><li>(2010), \u201cLas iniciativas de cooperaci\u00f3n de la OTAN ante el nuevo Concepto Estrat\u00e9gico\u201d, <em>Real Instituto Elcano<\/em>, Documento de trabajo. <a href=\"https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/documento-de-trabajo\/las-iniciativas-de-cooperacion-de-la-otan-ante-el-nuevo-concepto-estrategico\/\">https:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/documento-de-trabajo\/las-iniciativas-de-cooperacion-de-la-otan-ante-el-nuevo-concepto-estrategico\/<\/a><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Yuri Levada Analytical Center (2023), \u201cConflict with Ukraine: Assessments for November 2023\u201d. <a href=\"https:\/\/www.levada.ru\/en\/2024\/01\/26\/conflict-with-ukraine-assessments-for-november-2023\/\">https:\/\/www.levada.ru\/en\/2024\/01\/26\/conflict-with-ukraine-assessments-for-november-2023\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Zafra, Mariano &amp; McClure, Jon (2023), \u201cFour factors that stalled Ukraine&#8217;s counteroffensive\u201d, <em>Reuters<\/em>, 21 de diciembre. <a href=\"https:\/\/www.reuters.com\/graphics\/UKRAINE-CRISIS\/MAPS\/klvygwawavg\/#four-factors-that-stalled-ukraines-counteroffensive\">https:\/\/www.reuters.com\/graphics\/UKRAINE-CRISIS\/MAPS\/klvygwawavg\/#four-factors-that-stalled-ukraines-counteroffensive<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Waltz, Kenneth N. (2000), \u201cStructural Realism after the Cold War\u201d, <em>International Security<\/em>, Vol. 25, No. 1, pp. 5-41.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> \u201cSpeech and the Following Discussion at the Munich Conference on Security Policy\u201d, 10 de febrero de 2007. <a href=\"http:\/\/en.kremlin.ru\/events\/president\/transcripts\/page\/403\">http:\/\/en.kremlin.ru\/events\/president\/transcripts\/page\/403<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> La informaci\u00f3n se actualiza regularmente en <a href=\"https:\/\/www.ifw-kiel.de\/topics\/war-against-ukraine\/ukraine-support-tracker\/\">https:\/\/www.ifw-kiel.de\/topics\/war-against-ukraine\/ukraine-support-tracker\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> Constituci\u00f3n de Ucrania de 1996 tras la enmienda introducida por la Ley No 2.680 del 7 de febrero de 2019, pre\u00e1mbulo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CARLOS L\u00d3PEZ G\u00d3MEZ Universidad Antonio de Nebrija, Espa\u00f1a Title: Retrospect, Questions and Conjectures: Imagining NATO after the War of Ukraine Resumen: Tras el final de la Guerra Fr\u00eda, la OTAN experiment\u00f3 una profunda transformaci\u00f3n en cuanto a su composici\u00f3n, objetivos, acciones y alcance geogr\u00e1fico. 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