{"id":651,"date":"2023-11-16T10:46:44","date_gmt":"2023-11-16T10:46:44","guid":{"rendered":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/?page_id=651"},"modified":"2023-11-20T15:24:47","modified_gmt":"2023-11-20T15:24:47","slug":"cultura-de-la-seguridad-publica-en-europa","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/cultura-de-la-seguridad-publica-en-europa\/","title":{"rendered":"Cultura de la seguridad p\u00fablica en Europa"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\">DIEGO TORRENTE<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Universidad de Barcelona, Espa\u00f1a<\/p>\n\n\n\n<p>Title: Public Safety Culture in Europe<\/p>\n\n\n\n<p>Resumen: La cultura puede entenderse como un sistema de adaptaci\u00f3n humana al entorno. Cuando \u00e9ste cambia, aquella tiende tambi\u00e9n a evolucionar. Sin embargo, existen inercias culturales que permiten entender algunas pautas en las conductas de la poblaci\u00f3n, incluso en contextos de cambio acelerado como el actual. Identificar los rasgos culturales de los pa\u00edses europeos en el \u00e1mbito de la seguridad p\u00fablica es el prop\u00f3sito del presente art\u00edculo. Para ello, en primer lugar, se propone un sistema de indicadores que parte de una revisi\u00f3n te\u00f3rica. Los mismos recogen aspectos de pensamiento y de conducta. En segundo lugar, se aplican esos indicadores buscando los mejores datos comparados disponibles de acuerdo con una serie de criterios de calidad. Se utilizan series temporales amplias para identificar las tendencias que se mantienen en el tiempo y que pueden resultar de inercias culturales. La principal aportaci\u00f3n del presente estudio respecto a otros previos es utilizar un abanico geogr\u00e1fico, temporal, y de dimensiones culturales m\u00e1s amplio. Con ello, se logra un dibujo m\u00e1s afinado de las distintas representaciones y conductas de la Europa de la seguridad. El texto comienza por revisar c\u00f3mo se ha definido y abordado el concepto de \u201ccultura de la seguridad\u201d en la literatura internacional. A continuaci\u00f3n, se identifican sus dimensiones clave, se propone un sistema de indicadores para cada una de ellas, y se seleccionan un conjunto de fuentes europeas de datos sobre seguridad p\u00fablica. El trabajo tiene un car\u00e1cter m\u00e1s descriptivo que explicativo de las diferencias culturales. Al dibujar, de forma comparada, la cultura de la seguridad p\u00fablica en Europa, este art\u00edculo contribuye tambi\u00e9n a entender mejor la situaci\u00f3n actual en Espa\u00f1a, y a anticipar posibles escenarios en un contexto de fuertes cambios en los riesgos, como los que se analizan en las distintas contribuciones a este n\u00famero de la revista. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Palabras clave: Seguridad p\u00fablica; Cultura; Indicadores; Europa; An\u00e1lisis comparado.<\/p>\n\n\n\n<p>Abstract: Culture can be understood as a system of human adaptation to the environment. When the latter changes, the former also tends to evolve. However, there are cultural inertias that allow us to understand some patterns in the behavior of the population, even in contexts of rapid change such as the current one. Identifying the cultural traits of European countries in the field of public security is the purpose of this article. For this, firstly, a system of indicators is proposed that departs from a theoretical review. They collect aspects of thought and behavior. Secondly, these indicators are applied looking for the best comparative data available according to a series of quality criteria. Broad time series are used to identify trends that are maintained over time and that may result from cultural inertia. The main contribution of this study, compared to previous ones, is to use a wider range of geographical, temporal, and cultural dimensions. With this, a more refined drawing of the different representations and behaviors of the Europe of security is achieved. The text begins by reviewing how the concept of \u00absecurity culture\u00bb has been defined and addressed in the international literature. Next, its key dimensions are identified, a system of indicators is proposed for each of them, and a set of European sources of data on public safety are selected. The work is more descriptive than explanatory of cultural differences. By drawing, in a comparative way, the culture of public safety in Europe, this article also contributes to a better understanding of the current situation in Spain, and to anticipate possible scenarios in a context of strong changes in risks, such as those analyzed in the various contributions to this issue of the magazine.<\/p>\n\n\n\n<p>Keywords: Public safety; Culture; Indicators; Europe; Comparative analysis.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para citar este art\u00edculo\/to cite this article<\/strong>: Diego Torrente, &lt;&lt;Cultura de la seguridad p\u00fablica en Europa&gt;&gt;,&nbsp;<em>Revista de Estudios en Seguridad Internacional<\/em>, Vol. 9, No. 2, (2023), pp. 1-34. DOI: <a href=\"http:\/\/dx.doi.org.10.18847\/1.18.2\">http:\/\/dx.doi.org.10.18847\/1.18.2<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Presentaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El concepto de \u201ccultura\u201d se ha utilizado ampliamente por la Antropolog\u00eda, la Ciencia Pol\u00edtica, o la Sociolog\u00eda, y se ha aplicado a diferentes \u00e1mbitos, incluyendo la seguridad p\u00fablica. Existen m\u00faltiples definiciones. En 1871, el antrop\u00f3logo ingl\u00e9s Edward Tylor la defini\u00f3 como el conjunto de conocimientos, creencias, arte, moral, derecho, costumbres y otras capacidades adquiridas por el hombre como miembro de la sociedad. Para el antrop\u00f3logo estadounidense Alfred Louis Kroeber (1952), \u00e9sta tiene tres tipos de componentes: materiales, sociales y \u00e9ticos. Para \u00e9l, las culturas surgen y cambian tambi\u00e9n sobre bases materiales y estructurales. Comprenden valores, creencias, actitudes, pautas de conducta, y objetos materiales que constituyen el modo de vida de una sociedad. El concepto es amplio y ambiguo que, a menudo, se dice que cultura es todo lo que no es naturaleza. A pesar de esa ambig\u00fcedad, tiene la virtud de capturar aspectos esenciales sobre los colectivos humanos, y c\u00f3mo se adaptan a su entorno.<\/p>\n\n\n\n<p>La cultura es un atributo intr\u00ednsecamente social. Surge cuando las personas comparten una vida en com\u00fan. Lo hacen a trav\u00e9s de un conjunto de significados que se reflejan y transmiten mediante los discursos de la vida cotidiana y que conforman, a su vez, los elementos b\u00e1sicos de la experiencia individual y colectiva (Bergalli, 2010). Pero tambi\u00e9n se manifiesta en artefactos, valores, normas, convicciones, creencias, y suposiciones que permiten a las personas dar sentido a su mundo, actuar en \u00e9l, y dar sentido a los comportamientos de otras personas (Guldenmund, 2018). Diferentes contextos dan lugar a distintas culturas. La cultura se puede entender como una \u201cprogramaci\u00f3n\u201d de la mente colectiva, que es dependiente tanto del contexto, como de la composici\u00f3n del grupo. Entorno e interacci\u00f3n condicionan la conducta de las personas. Por una parte, la cultura ofrece una estabilidad relativa, una inercia que act\u00faa como mecanismo ordenado de adaptaci\u00f3n de las personas a los cambios en su entorno. Por otra, ese mecanismo solo es programable y gestionable de forma parcial. Estas caracter\u00edsticas permiten pensar que, entendiendo la cultura de la seguridad de un pa\u00eds, es posible prever ciertas pautas de adaptaci\u00f3n a los cambios que se est\u00e1n produciendo en el \u00e1rea.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Marco de an\u00e1lisis<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este apartado revisa la forma en que la \u201ccultura de la seguridad\u201d se ha conceptualizado desde las ciencias sociales, y las dimensiones que la componen. El campo es enorme y existen estudios realizados en distintos \u00e1mbitos. Por su proximidad, dos de ellos son de especial inter\u00e9s para nuestro caso: el corporativo y de las organizaciones, y el de la defensa nacional.<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a> En el \u00e1mbito de las organizaciones, la cultura de la seguridad se concibe como una toma de conciencia de los riesgos en la producci\u00f3n\/servicios, as\u00ed como las estrategias que siguen sus miembros para responder a ellos. En \u00e9stas \u00faltimas se incluyen procedimientos, normas, y conocimientos. Esa toma de conciencia presupone una postura proactiva para mejorar seguridad y la forma en que las personas piensan y\/o se comportan en relaci\u00f3n con ella (Cooper, 2018). Esta es una visi\u00f3n gerencialista, o de arriba a abajo. Otras visiones ven la cultura como un fen\u00f3meno menos vertical. Para Andrew Hopkins (2018), la cultura de una organizaci\u00f3n se entiende mejor como un conjunto de pr\u00e1cticas, una forma colectiva de hacer las cosas. La misma est\u00e1 determinada por las estructuras, y \u00e9stas por las preferencias de los l\u00edderes que, a su vez, est\u00e1n condicionados por las presiones del entorno. Para este autor, los valores colectivos est\u00e1n supeditados a las pr\u00e1cticas colectivas. Sostiene que la seguridad es una aspiraci\u00f3n y que no existen \u201cculturas de la seguridad\u201d como tales, solo distintas prioridades dadas a la seguridad por parte de las empresas (Hopkins, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>La cultura de la defensa y seguridad nacional se entiende como el patr\u00f3n de supuestos, valores, normas, reglas, s\u00edmbolos y creencias que influyen en la percepci\u00f3n de los desaf\u00edos, amenazas, oportunidades, as\u00ed como en el comportamiento y actividad de los actores sociales (individuales o colectivos) en relaci\u00f3n con la seguridad y defensa de un pa\u00eds entendida en sentido amplio y no solo militarmente (Piwowarski, 2017). Abarca, por tanto, las tradiciones, mentalidades y modos de acci\u00f3n transmitidos socialmente en el marco de una determinada comunidad o \u00e1rea geogr\u00e1fica (Buluc, Deac &amp; Lungu, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>El inter\u00e9s por los estudios sobre la cultura de la defensa responde a varias necesidades. La principal es la de fomentar una identidad nacional, una conciencia colectiva sobre las amenazas externas, as\u00ed como promover el soporte (o implicaci\u00f3n) a los planteamientos y actividades defensa y resiliencia que desarrolla el pa\u00eds individualmente, o en colaboraci\u00f3n con aliados (Piwowarski, 2017). Los estudios sobre cultura de la defensa (o de la seguridad exterior) est\u00e1n m\u00e1s desarrollados que los de seguridad p\u00fablica, ciudadana o interior (aunque las fronteras son cada vez m\u00e1s difusas). Existen varias razones. La percepci\u00f3n de las amenazas exteriores suele percibirse como m\u00e1s lejana por la poblaci\u00f3n. Eso hace que el gasto en defensa se cuestione con m\u00e1s facilidad y tambi\u00e9n la legitimidad de las instituciones militares. En consecuencia, los gobiernos sienten la necesidad de promocionar una cultura com\u00fan de la defensa y de establecer estrategias de comunicaci\u00f3n (Buluc, Deac &amp; Lungu 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>En contraste, apenas existen estudios sobre \u201ccultura de la seguridad p\u00fablica\u201d. En parte, se debe a que, a diferencia de la defensa, se cuestiona menos la necesidad de invertir en ella, y no se ve tan necesario realizar estudios culturales que orienten las pol\u00edticas.<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a> De la misma forma que aquella, \u00e9sta se puede entender como las maneras compartidas de hacer y pensar en relaci\u00f3n con los riesgos de la vida colectiva y su gesti\u00f3n.<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a> Una vez m\u00e1s, el concepto es amplio y ambiguo. Comprende patrones de conducta (comportamientos, tradiciones, normas, ritos, gestos, lenguaje\u2026) y de pensamiento\/emoci\u00f3n (saberes, creencias, juicios, prejuicios, mitos, percepciones, representaciones, im\u00e1genes, valores, identidades, miedos&#8230;). Adem\u00e1s, los riesgos de la vida colectiva son diversos: delincuencia, violencia, conflictos de convivencia, ciber-amenazas, riesgos ambientales, alimentarios, sanitarios, tr\u00e1fico, o protecci\u00f3n civil, entre otros. A su vez, la gesti\u00f3n de riesgos abarca m\u00faltiples procesos: detecci\u00f3n, prevenci\u00f3n, castigo, informaci\u00f3n, responsabilidad, alianzas, recursos, gasto, planificaci\u00f3n, participaci\u00f3n, evaluaci\u00f3n\u2026etc. Existen culturas de respuesta desde las instituciones, pero tambi\u00e9n \u201cculturas populares\u201d desde la ciudadan\u00eda. Esa dispersi\u00f3n de \u00e1reas y perspectivas obliga a abordar la cultura de la seguridad p\u00fablica desde \u00e1mbitos espec\u00edficos y m\u00e1s acotados, incluso a costa de perder perspectiva. Uno de esos \u00e1mbitos es el del delito y el de su control y prevenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La Criminolog\u00eda Cultural examina y describe el delito y sus formas de control como productos culturales (Ferrell, Hayward &amp; Young, 2008). Esta es una perspectiva que ha renovado su fuerza en los \u00faltimos a\u00f1os. Incluye el estudio de las subculturas desviadas, la criminalizaci\u00f3n de ciertos productos culturales, la construcci\u00f3n medi\u00e1tica del delito y su control, la dimensi\u00f3n pol\u00edtica de la cultura, o los contra-movimientos subculturales en los que se manifiestan cr\u00edticas y resistencias sociales (Ferrell, 1999). Las teor\u00edas culturales del delito intentan relacionar determinadas fuerzas sociales y culturales con \u00e9ste. Lo hacen de varias formas. Una subraya que la cultura (valores, creencias, significados, etc.) se transmite en el tiempo y espacio a trav\u00e9s de los grupos alentado conductas, algunas de las cuales pueden ser inaceptables para la sociedad en general. Las subculturas pueden formarse en oposici\u00f3n a la cultura dominante y dar lugar a comportamientos que se desv\u00edan de las normas sociales. Los grupos dominantes pueden verse amenazados y surgen reacciones de control social. As\u00ed, un conflicto de origen cultural se acaba definiendo un acto como delictivo. En ese proceso participan actores diversos somo los medios de comunicaci\u00f3n, la polic\u00eda y otros colectivos. Las teor\u00edas (sub)culturales, en \u00faltima instancia, explican la delincuencia en base a situaciones estructurales de desventaja, y de choque de intereses entre grupos. El concepto de \u201ccultura del control\u201d recoge precisamente c\u00f3mo el cambio hacia sociedades posmodernas lleva a una expansi\u00f3n de los sistemas de vigilancia y el incremento de tasas de encarcelamiento (Garland, 2001).<\/p>\n\n\n\n<p>Las diferencias entre pa\u00edses en los sistemas de control se explican m\u00e1s f\u00e1cilmente por cuestiones culturales que por las tasas de delitos (Karstedt, 2001). Estas \u00faltimas tienden a atribuirse con m\u00e1s facilidad a cambios econ\u00f3micos y estructurales. Sin embargo, pa\u00edses como Jap\u00f3n, con bajas tasas de delincuencia y con procesos de modernizaci\u00f3n similares a los occidentales, nos recuerdan la importancia de los factores y las diferencias culturales (Leonardsen, 2006). Pero ello presupone una cierta (y controvertida) autonom\u00eda de \u00e9sta \u00faltima respecto a las estructuras sociales.<a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a> Los patrones culturales surgen a partir de condicionamientos de la estructura social, pero tambi\u00e9n est\u00e1n incrustados en la mente de las personas, lo que le confiere ese margen de autonom\u00eda (Karstedt, 2001). Hablar de \u201cuna cultura\u201d es hablar, al tiempo, de cierta homogeneidad intra-grupo, y de diferencias respecto a otros grupos.<a href=\"#_ftn5\">[5]<\/a> La homogeneidad se puede analizar de forma m\u00e1s etnogr\u00e1fica, mientras que las diferencias interculturales necesitan de enfoques sistem\u00e1ticos y comparativos. Por ello, con frecuencia, los estudios utilizan la cultura m\u00e1s como un elemento ret\u00f3rico que como un conjunto de variables o dimensiones concretas que explique la realidad de la seguridad p\u00fablica. Comprender el patr\u00f3n cultural de una naci\u00f3n implica comparar con otros pa\u00edses ciertas dimensiones concretas de la cultura. Cuanto m\u00e1s justificadas te\u00f3ricamente est\u00e9n esas dimensiones, mayor sea la serie temporal de datos utilizada, y m\u00e1s completa sea la lista de territorios estudiados, mejor ser\u00e1 el retrato cultural resultante. El presente art\u00edculo realiza contribuciones en esos aspectos respecto a la literatura previa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Objetivos y metodolog\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El objetivo de este trabajo es doble. El primero es proponer un conjunto de indicadores para caracterizar los rasgos esenciales de la cultura de la seguridad p\u00fablica en Europa. Se justifica la selecci\u00f3n de esos indicadores en base a la literatura existente. El segundo es caracterizar esa cultura en base a series de datos concretos y desde una perspectiva comparada. El texto parte de la idea de que, para comprender la cultura de un pa\u00eds, es imprescindible contrastarla con la de otros en base a un conjunto de dimensiones concretas de \u00e9sta (Karstedt, 2001). Explicar las diferencias encontradas, ya sea en t\u00e9rminos culturales o estructurales, es una empresa te\u00f3rica mayor que excede el prop\u00f3sito del trabajo. Nuestro objetivo, por lo tanto, es m\u00e1s constatar y describir esas diferencias que explicarlas.<\/p>\n\n\n\n<p>El apartado anterior muestra que tanto la noci\u00f3n de seguridad p\u00fablica, como la de cultura son muy amplias. La primera necesidad para caracterizar una determinada \u201ccultura de la seguridad p\u00fablica\u201d es acotar el concepto, identificar sus diferentes dimensiones, y proponer indicadores para cada una. El presente trabajo parte de una definici\u00f3n restrictiva que la entiende como las <em>formas colectivas de pensar y actuar de la poblaci\u00f3n frente a los riesgos delictivos en el espacio p\u00fablico y su gesti\u00f3n<\/em>. Aun siendo todav\u00eda amplio, este abordaje deja fuera otros riesgos habituales (conflictos de convivencia, emergencias y protecci\u00f3n civil, accidentes de tr\u00e1fico, etc.), as\u00ed como numerosos delitos que, normalmente, ocurren fuera del espacio p\u00fablico (delincuencia organizada, del Estado, de las organizaciones y profesiones, etc.). Al hablar de formas colectivas, adoptamos una perspectiva social, y no organizativa (policial o judicial, por ejemplo), o individual de las personas. Es decir, interesan los elementos compartidos de forma amplia por la poblaci\u00f3n. Por ello, se elige como unidad de comparaci\u00f3n el pa\u00eds. La definici\u00f3n recoge dos dimensiones separadas: una en el plano de la <em>acci\u00f3n y las conductas<\/em>, y otra en el plano del <em>pensamiento y las emociones<\/em> (Buluc, Deac &amp; Lungu, 2018). Cada una comprende, a su vez, otras sub-dimensiones para las que se proponen unos indicadores espec\u00edficos. Pero, en t\u00e9rminos pr\u00e1cticos, esa asignaci\u00f3n est\u00e1 condicionada por la disponibilidad de datos comparativos internacionales. En algunos casos, no ser\u00e1 posible atribuir un indicador a alguna dimensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Perfilar de forma cuantitativa una cultura de la seguridad implica contar con datos comparados. Existen tres tipos de fuentes de datos sobre delincuencia: los controladores y sus estad\u00edsticas (Polic\u00eda, Tribunales, Prisi\u00f3n, Inspecciones\u2026), las v\u00edctimas y sus reportes, y los delincuentes con el reconocimiento de sus hechos o conductas (Barberet, Bartolom\u00e9 y Fern\u00e1ndez, 2019; Linde y Summers, 2021). Los datos de delincuencia registrada por distintas agencias de control son controvertidos porque los delitos, en \u00faltima instancia, son definiciones normativas de \u00e1mbito nacional que raramente son equiparables con las de otros pa\u00edses (Barberet, Bartolom\u00e9 y Fern\u00e1ndez, 2019). Por otro lado, los procedimientos judiciales y penitenciarios son distintos tambi\u00e9n. En general, las estad\u00edsticas penales son m\u00e1s dif\u00edciles de comparar que los datos que provienen de las encuestas internacionales de victimizaci\u00f3n, aunque ambas miden cosas distintas (Torrente, 2001). \u00c9stas \u00faltimas permiten una mayor aproximaci\u00f3n a la cifra real de delitos, pero solo a los m\u00e1s comunes o de calle. Las encuestas de auto-inculpaci\u00f3n (self report surveys) permiten conocer la criminalidad desde la perspectiva del delincuente, pero tienen problemas de ocultamiento de informaci\u00f3n importantes. Para delincuencia juvenil, o consumo de drogas, existen encuestas internacionales, pero no tanto para otros temas. Las fuentes utilizadas aqu\u00ed se escogen en funci\u00f3n del indicador propuesto, pero tambi\u00e9n de su fiabilidad, frecuencia, regularidad, disponibilidad, y reconocimiento internacional. Es decir, el mejor dato disponible, dados esos indicios de calidad.<a href=\"#_ftn6\">[6]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>El Cuadro 1 resume la propuesta de sub-dimensiones e indicadores que se utilizan en este trabajo. La cultura comprende tanto pautas de <em>comportamiento<\/em> como de <em>pensamiento<\/em>, adem\u00e1s de objetos materiales (Kroeber, 1952).<a href=\"#_ftn7\">[7]<\/a> Una dimensi\u00f3n previa a considerar son los propios problemas de seguridad, o riesgos materializados. Estos tambi\u00e9n se pueden considerar un hecho cultural en cuanto que obedecen tanto a factores estructurales como culturales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Cuadro 1. Dimensiones e indicadores sobre cultura de la seguridad p\u00fablica<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"515\" height=\"592\" src=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Cuadro-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-652\" srcset=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Cuadro-1.jpg 515w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Cuadro-1-261x300.jpg 261w\" sizes=\"(max-width: 515px) 100vw, 515px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Fuente: elaboraci\u00f3n propia.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, en cuanto que delitos registrados, \u00e9stos necesitan ser previamente identificados y comunicados por la poblaci\u00f3n. Se utilizan tres tipos de indicadores de riesgo real. El primero es la media de varios delitos comunes registrados por cada mil habitantes, junto con la tasa de victimizaci\u00f3n anual procedente de encuestas de victimizaci\u00f3n (van Dijk et al., 2007; van Kesteren, van Dijk &amp; Mayhew, 2014). El segundo, m\u00e1s concreto, es la tasa de hurtos por cada mil habitantes. El tercero es el grado de violencia del pa\u00eds representado por las tasas de homicidio. La severidad o gravedad material del incidente ser\u00eda otro aspecto a considerar. Pero \u00e9sta es no solo es un atributo del suceso, sino que tambi\u00e9n depende del impacto en la v\u00edctima en funci\u00f3n de su vulnerabilidad y otros factores. Desafortunadamente, no se han encontrado indicadores lo bastante v\u00e1lidos, internacionales, y persistentes en el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>En relaci\u00f3n con las conductas frente al riesgo, cabe distinguir cuatro aspectos: (1) Su identificaci\u00f3n y c\u00e1lculo; Es decir, c\u00f3mo las personas los reconocen y estiman su probabilidad y da\u00f1o potencial. La probabilidad percibida de ser v\u00edctima de un robo en domicilio se elige por ser un hecho temido pero infrecuente al tiempo. (2) La tolerancia o aceptaci\u00f3n de situaciones de riesgo. Las personas y los grupos tienen distintos umbrales de tolerancia (incluso preferencia) frente a los sucesos y colectivos vistos como \u201cde riesgo\u201d. La mayor o menor aceptaci\u00f3n acaba por trasladarse a sus conductas. Es habitual utilizar indicadores de encuesta de aceptaci\u00f3n de ciertos colectivos con cierto estigma social. Aqu\u00ed se utilizan los inmigrantes, homosexuales, y personas de otra raza. (3) La autoprotecci\u00f3n tiene que ver con las medidas que adoptan (armas, rejas\u2026) y los h\u00e1bitos de conducta de las personas para evitar exponerse a riesgos.<a href=\"#_ftn8\">[8]<\/a> En este caso se utilizan dos indicadores: el n\u00famero de puertas y alarmas de seguridad instaladas en domicilios particulares. Reflejar\u00eda mejor la realidad del sector el de contratos con clientes corporativos, que son su mayor fuente de ingresos, pero nuestro foco est\u00e1 en la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Las conductas relacionadas con las instituciones y organizaciones de seguridad, pueden ser de dos tipos. En primer lugar, y m\u00e1s informales, est\u00e1n las diferentes informaciones y comunicaciones que ciudadanos e instituciones intercambian (llamadas, comunicaciones, informes, reuniones, participaci\u00f3n ciudadana\u2026). En segundo lugar, m\u00e1s formales, est\u00e1n las demandas de servicio que las personas les dirigen (peticiones, contrataciones, denuncias, quejas) (Centro de Investigaciones Sociol\u00f3gicas, 1995). Las organizaciones e instituciones pueden ser p\u00fablicas, privadas, o del tercer sector. Las m\u00e1s frecuentes entre las primeras suelen ser la Polic\u00eda, o los Juzgados. Entre las segundas y terceras, abundan los contactos con la seguridad privada o ciertas asociaciones de apoyo a v\u00edctimas. La casu\u00edstica es amplia. Para restringir el n\u00famero de indicadores, se opta \u00fanicamente por el indicador de las tasas de denuncia de delitos a la polic\u00eda. \u00c9sta no solo ofrece un dato relevante, sino que, adem\u00e1s, est\u00e1 disponible en t\u00e9rminos comparables. Las demandas al sector privado pueden estimarse con el indicador de alarmas domesticas contratadas (ver p\u00e1rrafo anterior). Finalmente, estar\u00edan las conductas relacionadas con resiliencia. \u00c9sta es la capacidad de un sistema (familia, empresa, ciudad, etc.) de resistir, absorber, adaptarse, transformarse y recuperarse de un suceso traum\u00e1tico. En definitiva, es la capacidad de recobrar la estructura y funciones b\u00e1sicas del mismo previas al shock. Idealmente, al tratarse de un proceso din\u00e1mico, habr\u00eda que medirla antes, durante y despu\u00e9s del shock. \u00c9sta depende de la sensibilidad y vulnerabilidad del sistema, la existencia de recursos, y de la capacidad de gesti\u00f3n del riesgo. Por ejemplo, la resiliencia de dos territorios, o ciudades, frente al mismo desastre ser\u00eda distinta y los impactos diferentes. En definitiva, \u00e9sta solo se puede medir de forma espec\u00edfica para un entorno, amenazas y tiempo concretos. Indicadores fiables a nivel personal, familiar o de pa\u00eds son dif\u00edciles de elaborar. Al final, se renuncia a esta dimensi\u00f3n delante de la imposibilidad de encontrar indicadores de resiliencia a nivel nacional y trazables en el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>En el \u00e1mbito del <em>pensamiento y las emociones<\/em>, la cultura de la seguridad se puede caracterizar en base a cuatro componentes. (1) El primero son los valores sociales. La seguridad tiene que ver con proteger determinados valores que la sociedad aprecia especialmente. Algunos ejemplos son la libertad, seguridad, solidaridad, propiedad, o la vida, entre otros. Como indicador se utiliza la preferencia de la poblaci\u00f3n frente a la dicotom\u00eda cl\u00e1sica entre libertad y seguridad. (2) El segundo componente se relaciona con el conocimiento popular que una sociedad desarrolla sobre sus propias amenazas, por un lado, y sobre los recursos, normas e instituciones de seguridad, por otro. Sobre lo primero, se utiliza como indicador la percepci\u00f3n en su entorno inmediato de distintos problemas de seguridad como peleas, robos, venta de drogas y conductas racistas. Las causas atribuidas a ciertos delitos habituales ofrecer\u00edan una visi\u00f3n m\u00e1s ideol\u00f3gica sobre los riesgos, pero apenas existen datos comparados. El conocimiento de las normas, instituciones y recursos especializados en seguridad es importante como un estadio previo a su uso efectivo. Aqu\u00ed caben diferentes indicadores de conocimiento de los derechos fundamentales, de la legislaci\u00f3n penal, o del funcionamiento de la Polic\u00eda o los Tribunales. Desafortunadamente, no es un aspecto que se recoja mucho en los estudios internacionales. Hay que recurrir a indicadores finalistas como, por ejemplo, el uso efectivo de la denuncia (3) Un tercer elemento es la percepci\u00f3n de los riesgos ya sea expresada en sensaci\u00f3n de inseguridad, miedo, p\u00e1nico, u otra emoci\u00f3n. Dos indicadores usados ampliamente, y que se adoptan aqu\u00ed, son el sentirse inseguro al caminar solo por la noche en su barrio, o en su domicilio. (4) Finalmente, est\u00e1 la percepci\u00f3n de instituciones, organizaciones y profesiones de seguridad. Aqu\u00ed caben diversos indicadores de valoraci\u00f3n como son la imagen, prestigio, integraci\u00f3n, eficacia, eficiencia, transparencia, equidad, confianza o legitimidad, entre otros. Se eligen dos: la percepci\u00f3n de eficacia de la Polic\u00eda, y la confianza \u00e9sta y en el sistema penal.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra decisi\u00f3n metodol\u00f3gica es la selecci\u00f3n de los pa\u00edses con los que contrastar la cultura de la seguridad europea. Conviene un equilibrio entre asegurar la representaci\u00f3n de las diferentes realidades, y evitar dispersar el marco comparativo demasiado (Aromaa &amp; Heiskanen, 2008). Desde una perspectiva cultural mundial, Europa es una regi\u00f3n bastante homog\u00e9nea (Inglehart, 1977). Sin embargo, Europa presenta tambi\u00e9n una diversidad interna en t\u00e9rminos econ\u00f3micos, sociales, de bienestar, y tambi\u00e9n de estructura delictiva y del sistema jur\u00eddico-penal (Nelken, 2009). Dos de las investigaciones que lo acreditan se utilizan aqu\u00ed para elegir los pa\u00edses del presente estudio. El trabajo de Lappi-Sepp\u00e4l\u00e4 (2007) sobre la relaci\u00f3n entre los reg\u00edmenes de bienestar y las pol\u00edticas penales ampl\u00eda el de Esping-Andersen al agregar varios grupos adicionales.<a href=\"#_ftn9\">[9]<\/a> Por otra parte, un estudio del Consejo de Europa (2019) realiza una clasificaci\u00f3n (mediante an\u00e1lisis de componentes principales) seg\u00fan los datos delictivos y de la estructura del sistema de justicia penal de 44 pa\u00edses, la mayor\u00eda europeos. Las variables utilizadas coindicen con algunos indicadores utilizados en este trabajo (tasas de homicidio y victimizaci\u00f3n, violencia, miedo, o satisfacci\u00f3n con la polic\u00eda, entre otras). El resultado son cuatro grupos de pa\u00edses: norte\/oeste, Sur, central y este.<a href=\"#_ftn10\">[10]<\/a> Siguiendo estos antecedentes, aqu\u00ed se opta por comparar tres grupos de pa\u00edses, junto con un cuarto que lo forman pa\u00edses de la \u00f3rbita de la antigua URSS, pero donde existe un menor acceso a datos. Las naciones que llamaremos del Norte y centro de Europa est\u00e1n representadas por Suecia, Reino Unido, Alemania, Pa\u00edses Bajos y, en cierta medida, Francia. Los pa\u00edses del sur o mediterr\u00e1neos ser\u00edan Espa\u00f1a, Portugal, Italia, y Grecia. Los pa\u00edses que llamaremos del este son Polonia, Chequia, Ruman\u00eda, Hungr\u00eda y Bulgaria. Rusia y Ucrania aparecen solo en algunas tablas al no estar disponibles ciertos datos. El an\u00e1lisis se realiza pa\u00eds por pa\u00eds, aunque se espera encontrar cierta coherencia interna en cada grupo como sugiere la literatura existente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Riesgos materializados<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cada pa\u00eds tiene un nivel de exposici\u00f3n distinto a cada riesgo delictivo. Delitos que responden tanto a factores estructurales como culturales. Cabe esperar que esas diferencias afecten a su vivencia colectiva de la seguridad. Por otra parte, las cifras registradas sobre cada delito son tambi\u00e9n, en buena medida, una construcci\u00f3n cultural. Lo son porque la decisi\u00f3n de denunciar es tambi\u00e9n el resultado de una actitud frente a cada suceso delictivo. La tabla 1 muestra una agregaci\u00f3n de delitos comunes registrados por Eurostat por cada 1.000 habitantes desde 1960 al 2012.<a href=\"#_ftn11\">[11]<\/a> Se aprecian algunas pautas. En general, la mayor\u00eda de pa\u00edses aumentan sus tasas de delincuencia desde los a\u00f1os 60. Pero, con el cambio de siglo, bastantes registran descensos o estancamientos. Tradicionalmente, Suecia y el Reino Unido se han mantenido con las tasas m\u00e1s altas de Europa. Sin embargo, el Reino Unido experimenta un descenso marcado desde los primeros a\u00f1os del siglo XXI que le acerca a los niveles de Alemania o Pa\u00edses Bajos. No ocurre as\u00ed con Suecia, que sigue creciendo. Los pa\u00edses mediterr\u00e1neos mantienen unos \u00edndices moderados, menores que la Europa central y n\u00f3rdica, pero algo mayores que la del este (con la excepci\u00f3n de Hungr\u00eda). Los mejores registros son para Portugal. Espa\u00f1a, Italia y Grecia solo logran contener algo la delincuencia a partir de la crisis econ\u00f3mica del 2008.<a href=\"#_ftn12\">[12]<\/a> Sin embargo, en los pa\u00edses del este, la contenci\u00f3n reciente de sus registros es menos clara. Los datos sugieren diferencias marcadas entre una Europa central m\u00e1s delictiva, pero con avances recientes, y una mediterr\u00e1nea con cifras moderadas de delitos comunes que se han contenido en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Las diferencias en el delito registrado pueden obedecer a m\u00faltiples factores (propensi\u00f3n a la denuncia, tipificaci\u00f3n legal, pol\u00edticas desarrolladas, plantillas policiales, o tecnolog\u00edas empleadas, entre otros.). Por ello, es aconsejable complementar las estad\u00edsticas con otros datos m\u00e1s comparables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tabla 1. Delincuencia registrada seg\u00fan pa\u00eds y a\u00f1o (delitos por cada 1.000 habitantes)<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"812\" height=\"385\" src=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-653\" srcset=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-1.jpg 812w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-1-300x142.jpg 300w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-1-768x364.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 812px) 100vw, 812px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Notas: los datos provienen de fuentes policiales nacionales. La comparabilidad es limitada por las diferencias en la tipificaci\u00f3n penal y sistemas de registro, entre otros factores. Los delitos menores o faltas no se incluyen. Se contabilizan las agresiones f\u00edsicas, el robo con fuerza o violencia (tambi\u00e9n el atraco), hurtos, los delitos sexuales (incluidas la violaci\u00f3n y la agresi\u00f3n sexual), los homicidios (incluye el asesinato, homicidio negligente, eutanasia e infanticidio), robos en vivienda y de veh\u00edculos a motor, y delitos relacionados con las drogas (incluye la posesi\u00f3n ilegal, cultivo, producci\u00f3n, suministro, transporte, importaci\u00f3n y exportaci\u00f3n, y la financiaci\u00f3n de actividades relacionadas con las drogas).<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Crimes recorded by the police (varios a\u00f1os). <em>Crime and Criminal Justice Statistics<\/em>. Eurostat. Comisi\u00f3n Europea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tabla 2. \u00cdndice de prevalencia de victimizaci\u00f3n en el \u00faltimo a\u00f1o, en los \u00faltimos 5 a\u00f1os, y tasa de incidencia seg\u00fan pa\u00eds y a\u00f1o (en porcentajes)<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"813\" height=\"419\" src=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-654\" srcset=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-2.jpg 813w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-2-300x155.jpg 300w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-2-768x396.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 813px) 100vw, 813px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Notas: el \u00edndice de prevalencia es el porcentaje de la poblaci\u00f3n que sufre, al menos, un delito en el per\u00edodo de referencia. La tasa de incidencia es la suma total de los delitos sufridos por cada 100 habitantes. Los datos se refieren al a\u00f1o anterior al de la encuesta. Se contabilizan estos 10 delitos: Robo de autom\u00f3vil, Robo de autopartes, Robo de motocicleta, Robo de bicicleta, Robo en casa, Intento de robo a casa, Robo con violencia, Robo simple, Incidentes sexuales, Agresiones y amenazas.<\/p>\n\n\n\n<p>* El dato es solo de Inglaterra y Gales. Los datos del Reino Unido se calculan usando las encuestas para Inglaterra\/Gales, Irlanda del Norte, y Escocia ponderadas por la poblaci\u00f3n. ** El dato es del 2004.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Van Dijk, Jan; van Kesteren, John &amp; Smit, Paul (2007), <em>Victimizaci\u00f3n en la perspectiva internacional. Resultados principales de la ENICRIV y ENECRIS 2004-2005<\/em>, Ministry of Justice of Netherlands. Los datos proceden de distintas oleadas de la Internacional Crime Victims Survey.<\/p>\n\n\n\n<p>La tabla 2 muestra los \u00edndices de prevalencia (a uno y cinco a\u00f1os) e incidencia obtenidos de la Encuesta Internacional de Victimizaci\u00f3n (ICVS), ya desaparecida. En general, las diferencias en los \u00edndices de prevalencia entre bloques de pa\u00edses, aunque persisten, tienden a suavizarse si se comparan con la tabla anterior. Convergen especialmente los indicadores de prevalencia a cinco a\u00f1os. No ocurre as\u00ed con los indicadores de incidencia donde los pa\u00edses mediterr\u00e1neos obtienen los mejores resultados (con la excepci\u00f3n de Grecia). La prevalencia de victimizaci\u00f3n de los \u00faltimos cinco a\u00f1os es bastante mayor que la de uno, mientras que el n\u00famero total de incidentes por cada 100 habitantes es bajo. Una explicaci\u00f3n posible es que, en Espa\u00f1a y otros pa\u00edses del sur, se produce un menor n\u00famero global de delitos. Sin embargo, \u00e9stos afectan a casi tantas personas distintas como en el centro-norte de Europa cuando se consideran per\u00edodos extensos de tiempo. Por el contrario, el bloque de pa\u00edses del este, representado en este caso por Polonia, registra una incidencia superior a la esperada considerando los datos policiales, lo que podr\u00eda sugerir una menor denuncia. Dicho todo esto con la reserva de que algunas naciones no participan en todas las oleadas de la encuesta. En definitiva, los pa\u00edses mediterr\u00e1neos, incluida Espa\u00f1a, confirman un nivel de delincuencia com\u00fan bueno en t\u00e9rminos comparados, aunque quiz\u00e1s no tanto como el que sugieren las estad\u00edsticas policiales. Los datos de victimizaci\u00f3n que recoge el European Social Survey (2022a, 2022b) tambi\u00e9n ir\u00edan en ese sentido.<\/p>\n\n\n\n<p>Los indicadores anteriores ofrecen datos sint\u00e9ticos de los pa\u00edses, pero mezclan figuras delictivas muy distintas lo que puede distorsionar la imagen. Un indicador b\u00e1sico y simple de la delincuencia cotidiana de calle son los hurtos. Estos constituyen la categor\u00eda delictiva m\u00e1s frecuente en la mayor\u00eda de pa\u00edses. Suelen ser de una importancia econ\u00f3mica peque\u00f1a o mediana. Constituyen un indicador aceptable del clima cotidiano de seguridad en las calles a pesar de que existen ciertas diferencias en la tipificaci\u00f3n penal seg\u00fan el pa\u00eds. <a href=\"#_ftn13\">[13]<\/a> La tabla 3 recoge los hurtos registrados por la Polic\u00eda por cada 100.000 habitantes en distintos pa\u00edses. Existe una tendencia general a su disminuci\u00f3n con independencia del bloque analizado, aunque se dan descensos de mayor o menor alcance. Los a\u00f1os 2020 y 2021 de la Pandemia registran ca\u00eddas adicionales coyunturales. Entre los pa\u00edses del centro y norte de Europa llama la atenci\u00f3n Inglaterra y Gales que, a pesar del <em>crime drop<\/em> registrado desde el inicio de siglo, registran incrementos a partir del 2016. Por el contrario, Suecia y Pa\u00edses Bajos, mejoran notablemente tus tasas. La mejora en Francia es m\u00e1s discreta. Entre los pa\u00edses mediterr\u00e1neos Espa\u00f1a destaca por sus buenos registros, mientras que Italia lo hace por sus malos. Por bloques, los pa\u00edses del este de Europa presentan los datos m\u00e1s bajos de la tabla, aunque Hungr\u00eda o Ruman\u00eda no est\u00e9n tan alejadas de algunos mediterr\u00e1neos. Hungr\u00eda, Polonia o Chequia mejoran bastante respecto a la primera d\u00e9cada del siglo XXI. Sin embargo, Ruman\u00eda tiene una trayectoria m\u00e1s err\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>La tabla 4 muestra la tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes en distintos pa\u00edses europeos. Se considera que es un buen indicador del nivel de violencia porque es bastante fiable y relativamente comparable. <a href=\"#_ftn14\">[14]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tabla 3. Hurtos registrados por la Polic\u00eda seg\u00fan pa\u00eds y a\u00f1o (por cada 100.000 habitantes)<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"856\" height=\"373\" src=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-655\" srcset=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-3.jpg 856w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-3-300x131.jpg 300w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-3-768x335.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 856px) 100vw, 856px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Nota: los datos corresponden a la categor\u00eda 0502 \u201cTheft\u201d del International Classification of Crime for Statistical Purposes (ICCS). \u00c9ste se define como tomar u obtener ilegalmente bienes, con la intenci\u00f3n de retenerlos permanentemente, de una persona u organizaci\u00f3n sin consentimiento y sin el uso de la fuerza, amenaza de fuerza o violencia, coerci\u00f3n o enga\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Crime and Criminal Justice Data. Eurostat. European Commission.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tabla 4. Homicidios intencionados registrados por la Polic\u00eda seg\u00fan pa\u00eds y a\u00f1o (por cada 100.000 habitantes)<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"861\" height=\"381\" src=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-656\" srcset=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-4.jpg 861w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-4-300x133.jpg 300w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-4-768x340.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 861px) 100vw, 861px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Nota: los datos corresponden a la categor\u00eda 0101 Intentional homicide del International classification of crime for statistical purposes (ICCS). \u00c9ste se define como la muerte il\u00edcita infligida a una persona a causa de una agresi\u00f3n con la intenci\u00f3n de causarle la muerte o lesi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Crime and Criminal Justice Data. Eurostat. European Commission.<\/p>\n\n\n\n<p>En general, y sin haber grandes diferencias, los mejores registros se dan entre los pa\u00edses mediterr\u00e1neos (Espa\u00f1a e Italia apenas han pasado del 1 por 100.000) y los peores en los pa\u00edses del este (Bulgaria o Hungr\u00eda han llegado al 2 por 100.000, en ocasiones). Pero quiz\u00e1s lo que m\u00e1s caracteriza al bloque del sur es que ha registrado mejoras remarcables en el tiempo. Sin embargo, los pa\u00edses del centro y norte de Europa presentan trayectorias m\u00e1s variables. Parece como si les costara algo m\u00e1s incidir en sus tasas de violencia. Francia ha reducido sus cifras, pero se mantiene todav\u00eda en la franja alta de pa\u00edses junto con Inglaterra y Gales y Suecia. Las naciones del Este presentan sus peores marcas en Bulgaria y Ruman\u00eda, y sus mejores logros con la Rep\u00fablica Checa y, en menor grado, Polonia. Las oscilaciones interanuales tienden a ser mayores que las mediterr\u00e1neas e, incluso, que las del centro-norte. La situaci\u00f3n de la violencia parece algo m\u00e1s inestable.<\/p>\n\n\n\n<p>En conclusi\u00f3n, en los riesgos delictivos no es f\u00e1cil separar los factores estructurales de los culturales. Sin embargo, se dibuja un panorama en que los pa\u00edses del centro y norte de Europa muestran mayores tasas de delincuencia agregada registrada, ya desde d\u00e9cadas atr\u00e1s. Las encuestas de victimizaci\u00f3n, aunque menos antiguas, lo confirmar\u00edan. Las tasas de delitos comunes como los hurtos o de homicidios son tambi\u00e9n algo superiores al resto de naciones. El nivel de desarrollo econ\u00f3mico, las desigualdades sociales, o la confianza en la Polic\u00eda podr\u00edan estar incidiendo en esas cifras. La peculiaridad es que, en a\u00f1os recientes, pa\u00edses como el Reino Unido o Alemania han logrado mejoras significativas en la gesti\u00f3n de la seguridad. Los pa\u00edses mediterr\u00e1neos presentan mejores indicadores de delincuencia com\u00fan agregada que sus vecinos del norte, especialmente mirando a las estad\u00edsticas policiales. Su capacidad de mejora ha sido m\u00e1s marcada respecto a los hurtos que en conjunto de los delitos, aunque se han contenido las cifras registradas desde la crisis del 2008. Los indicadores de violencia (homicidios) est\u00e1n entre los mejores de Europa, especialmente Espa\u00f1a e Italia. En general, los pa\u00edses del Este presentan los indicadores m\u00e1s bajos de delincuencia com\u00fan agregada (especialmente Ruman\u00eda y Bulgaria). Sin embargo, las encuestas de victimizaci\u00f3n, como la ICVS, podr\u00edan no corroborarlo del todo (van Dijk et al. 2007; van Kesteren, van Dijk, &amp; Mayhew 2014). Las estad\u00edsticas policiales de hurtos son bajas y han mejorado en los \u00faltimos a\u00f1os, pero podr\u00edan estar reflejando tambi\u00e9n una baja denuncia. Los indicadores de homicidios, en principio m\u00e1s fiables, han mejorado has converger bastante con los pa\u00edses del centro y norte, pero en la primera d\u00e9cada del siglo XXI eran los m\u00e1s altos de Europa. En definitiva, se dibujan tres realidades delictivas que podr\u00edan estar convergiendo en algunos aspectos, pero que todav\u00eda mantienen diferencias significativas. \u00a0<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conductas frente a los riesgos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La cultura de la seguridad se manifiesta tambi\u00e9n en actitudes y conductas frente a los riesgos. Se consideran 3 tipos: La forma en que se identifican y estiman, el grado de tolerancia o aceptaci\u00f3n de los mismos, y la adopci\u00f3n de medidas de auto-protecci\u00f3n. En relaci\u00f3n al primero, la tabla 5 muestra el porcentaje de personas que cree \u201cmuy probable\u201d o \u201cprobable\u201d sufrir un robo en su domicilio el pr\u00f3ximo a\u00f1o. Un dato que se contrasta con la incidencia real para apreciar en qu\u00e9 medida se sobreestiman los riesgos. Pa\u00edses Bajos y Suecia tienden a percibir un riesgo comparativamente menor que pa\u00edses como Inglaterra y Gales. Pa\u00edses Bajos infraestima el riesgo cuando se compara con la incidencia real. Los pa\u00edses mediterr\u00e1neos, en contraste, tienden a sobreestimar bastante los riesgos en relaci\u00f3n a la incidencia real del problema. El caso de Francia llama la atenci\u00f3n por sobre-evaluarlos incluso cuando, a partir del a\u00f1o 2000, baja la incidencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tabla 5. Personas que estiman \u201cmuy probable\u201d o \u201cprobable\u201d un robo en su domicilio durante el pr\u00f3ximo a\u00f1o e incidencia real seg\u00fan pa\u00eds y a\u00f1o (en porcentajes)<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"809\" height=\"317\" src=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-5.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-657\" srcset=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-5.jpg 809w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-5-300x118.jpg 300w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-5-768x301.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 809px) 100vw, 809px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Notas: la tasa de incidencia es el n\u00famero de delitos sufridos por cada 100 personas de la muestra. Los datos se refieren al a\u00f1o anterior al de la encuesta. El margen de error var\u00eda entre +-0,5% y +-1,5%, seg\u00fan el tama\u00f1o de la muestra de cada pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>* El dato es del 2004.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Van Dijk, Jan; van Kesteren, John &amp; Smit, Paul (2007), <em>Victimizaci\u00f3n en la perspectiva internacional. Resultados principales de la ENICRIV y ENECRIS 2004-2005<\/em>, Ministry of Justice of Netherlands. Datos de la Internacional Crime Victims Survey.<\/p>\n\n\n\n<p>Existen pocos datos disponibles sobre los pa\u00edses del Este de Europa. No obstante, el caso de Polonia apuntar\u00eda a una percepci\u00f3n m\u00e1s equilibrada respecto a la magnitud de la amenaza. La cultura es tambi\u00e9n el principio codificador por el que se reconocen los riesgos y peligros. Existen pautas culturales que orientan sobre cu\u00e1les son importantes (Douglas, 1996).<\/p>\n\n\n\n<p>El grado de tolerancia hacia las conductas y\/o personas desviadas es una cuesti\u00f3n relevante porque condiciona no solo la percepci\u00f3n de delitos y su gravedad, sino que, adem\u00e1s, influye en la propensi\u00f3n a la denuncia y demandas de seguridad. La tabla 6 utiliza la aceptaci\u00f3n de tres colectivos concretos como un indicador cl\u00e1sico de tolerancia a los dem\u00e1s. Las cifras recogen el porcentaje de encuestados del <em>World Values Survey<\/em> a los que no les gustar\u00eda tener como vecinos a homosexuales, inmigrantes, o personas de diferente raza. Se recogen los datos de las distintas oleadas de esa encuesta para ilustrar la evoluci\u00f3n en la tolerancia. El panorama que resulta es el de una Europa del Este con unos niveles de intolerancia altos, especialmente hacia los homosexuales y tambi\u00e9n los inmigrantes. Intolerancia que tiende a incrementarse en los \u00faltimos a\u00f1os, aunque la homofobia es un sentimiento arraigado desde hace mucho tiempo. Rusia, Bulgaria, Ruman\u00eda y Ucrania destacan por la generalizaci\u00f3n y persistencia de esas actitudes. \u00danicamente, Chequia y Polonia parecen ser sociedades ligeramente m\u00e1s tolerantes y han registrado alg\u00fan avance reciente en relaci\u00f3n a los homosexuales. Todo ello, a pesar de haber recrudecido sus actitudes frente a la inmigraci\u00f3n y a las personas de diferente raza. Por el contrario, las sociedades m\u00e1s tolerantes se hayan entre los pa\u00edses del sur de Europa. Con la excepci\u00f3n de Grecia, la aceptaci\u00f3n de la homosexualidad es notable. La tolerancia ha ido en aumento claramente en Espa\u00f1a. En relaci\u00f3n a los inmigrantes se da una cierta aceptaci\u00f3n, pero \u00e9sta se ha deteriorado en el per\u00edodo 2017-22 en Espa\u00f1a e Italia. En general, se aceptan las personas de diferentes razas. Grecia cuenta con los niveles de intolerancia m\u00e1s altos en los tres indicadores estudiados. El&nbsp; bloque de la Europa central y n\u00f3rdica muestra indicadores desiguales entre pa\u00edses. Existen, adem\u00e1s, algunas tendencias preocupantes. Suecia y Pa\u00edses bajos registran tradicionalmente altos niveles de tolerancia para esos tres colectivos. Reino Unido acepta bastante bien la homosexualidad y las diferencias raciales. Sin embargo, Alemania experimenta en el per\u00edodo 2005-14 un incremento muy notable de actitudes contrarias a los homosexuales e inmigrantes. Sociedades tradicionalmente tolerantes como los Pa\u00edses Bajos disparan sus sentimientos anti-inmigraci\u00f3n a partir del 2010. Francia tuvo picos altos de intolerancia a los tres colectivos en la primera d\u00e9cada del siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p>La adopci\u00f3n de medidas de autoprotecci\u00f3n ilustra el grado de intensidad con la que se viven las amenazas a la seguridad p\u00fablica, pero tambi\u00e9n pone en evidencia unas actitudes de b\u00fasqueda de la autosuficiencia en la propia seguridad. Se pueden utilizar distintos indicadores (no portar joyas o dinero, evitar lugares, portar armas\u2026). La tabla 7 opta por dos medidas bastante comunes: instalar una cerradura de seguridad, o una alarma. Los datos provienen de la Encuesta Internacional de Victimizaci\u00f3n cuya \u00faltima oleada general se realiz\u00f3 en el 2005. Existen diferencias entre los diferentes grupos pa\u00edses. Los pa\u00edses del centro y norte de Europa usan cerraduras de forma generalizada desde hace a\u00f1os; Suecia y Francia algo menos. La diferencia la marca Inglaterra y Gales con un uso extendido de los sistemas de alarma que, adem\u00e1s, ha ido aumentando desde la d\u00e9cada de los 90. Tambi\u00e9n lo ha hecho en Suecia y Pa\u00edses Bajos, pero a una gran distancia. Los pa\u00edses mediterr\u00e1neos tambi\u00e9n usan cerraduras de seguridad de forma amplia, pero, sin embargo, la adopci\u00f3n de alarmas se mantiene baja. Pero en el 2005 se produce un aumento del que Espa\u00f1a parece quedar un poco al margen. Los pa\u00edses del Este parecen seguir una pauta distinta. Con la excepci\u00f3n de Hungr\u00eda, no instalan masivamente cerraduras de seguridad y la instalaci\u00f3n de alarmas es minoritaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tabla 6. Encuestados a los que no le gustar\u00eda tener como vecino a determinados perfiles de persona (en porcentajes)<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"809\" height=\"493\" src=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-6.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-658\" srcset=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-6.jpg 809w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-6-300x183.jpg 300w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-6-768x468.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 809px) 100vw, 809px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Nota: se descuentan los no sabe y no contesta de los porcentajes. Fuente: World Values Survey. Oleadas de la segunda (1989-93) a la s\u00e9ptima (2017-22).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tabla 7. Porcentaje de hogares con alarmas o cerraduras de seguridad seg\u00fan el pa\u00eds y a\u00f1o de la encuesta<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"765\" height=\"334\" src=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-7.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-659\" srcset=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-7.jpg 765w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-7-300x131.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 765px) 100vw, 765px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Notas: los datos se refieren al a\u00f1o anterior al de la encuesta. Se descuentan los no sabe o no contesta.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Van Dijk, Jan; van Kesteren, John &amp; Smit, Paul (2007), <em>Victimizaci\u00f3n en la perspectiva internacional. Resultados principales de la ENICRIV y ENECRIS 2004-2005<\/em>, Ministry of Justice of Netherlands. Datos de la Internacional Crime Victims Survey.<\/p>\n\n\n\n<p>En conclusi\u00f3n, existen diferencias marcadas entre pa\u00edses del centro y norte de Europa en cuanto a la estimaci\u00f3n de los riesgos. As\u00ed, mientras que Pa\u00edses Bajos tienen a tener una percepci\u00f3n optimista, Francia tiende al pesimismo. Sin embargo, la mayor\u00eda de pa\u00edses mediterr\u00e1neos tienden a sobreestimarlos. La Europa del este podr\u00eda tener una percepci\u00f3n m\u00e1s equilibrada, aunque falta la informaci\u00f3n de varios pa\u00edses. En cambio, presentan unos niveles de intolerancia altos y persistentes, especialmente hacia los homosexuales y tambi\u00e9n los inmigrantes. La Europa m\u00e1s tolerante es la mediterr\u00e1nea, a pesar de un incremento de las reticencias hacia los inmigrantes y personas de diferente raza en los \u00faltimos a\u00f1os. Los pa\u00edses del centro son de una tolerancia intermedia con algunas reticencias marcadas hacia los inmigrantes en Alemania y Holanda (pero con la excepci\u00f3n de Suecia). En cambio, la tolerancia hacia la homosexualidad es la m\u00e1s alta de Europa, con la reserva de Alemania. La adopci\u00f3n de medidas de seguridad tiene poco que ver con la percepci\u00f3n de amenazas. Inglaterra, por ejemplo, recurre de forma amplia a los sistemas de alarma y cerraduras de seguridad. Sin embargo, Suecia, con cifras delictivas tambi\u00e9n marcadas, apenas instala alarmas. El sur de Europa, hasta el 2005, es poco partidario de las alarmas, aunque instale algunas cerraduras. En Polonia esta reticencia a los sistemas electr\u00f3nicos es todav\u00eda m\u00e1s marcada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conductas frente a las instituciones de seguridad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una dimensi\u00f3n de la cultura de la seguridad p\u00fablica la conforman las actitudes y conductas en relaci\u00f3n con las instituciones de seguridad. Son importantes las que guardan relaci\u00f3n con el Sistema Penal, pero tambi\u00e9n podr\u00edan considerarse las entidades privadas o del tercer sector. Como informaciones relevantes estar\u00edan las demandas que se formulan, las colaboraciones ciudadanas con \u00e9stas, o el uso real de sus servicios, entre otras. Entre las primeras, quiz\u00e1s el indicador m\u00e1s revelador de las demandas es la tasa de denuncia de delitos. La tabla 8 presenta el porcentaje de nueve delitos denunciados respecto a los sufridos durante el a\u00f1o anterior. Puede observarse como la tasa de denuncia es claramente superior entre los pa\u00edses del centro y norte de Europa. Todos superan el umbral del 50% desde hace a\u00f1os. Los Pa\u00edses Bajos, Reino Unido y Suecia alcanzan valores del 60% en a\u00f1os puntuales. Llama la atenci\u00f3n que existe una tendencia muy ligera al descenso en las tasas de denuncia. Los pa\u00edses mediterr\u00e1neos se mueven con valores inferiores. Sin embargo, por el contrario, parece haberse producido un incremento suave en la denuncia en los primeros a\u00f1os del siglo XXI. Respecto a los pa\u00edses del Este, faltar\u00edan m\u00e1s datos, pero registrar\u00edan unos valores ligeramente inferiores a los del sur, aunque tender\u00edan a converger. Los datos de la tabla se quedan antiguos al provenir de la Encuesta Internacional de Victimizaci\u00f3n. Existen otras fuentes alternativas como la Encuesta Social Europea, pero se refieren solo a los delitos registrados en los \u00faltimos 5 a\u00f1os. Tambi\u00e9n est\u00e1 la Encuesta de la Agencia Europea de Derechos fundamentales (2021), pero se centra solo en la violencia, el acoso (online y offline) y ciertos delitos contra la propiedad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Valores sociales a proteger<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una dimensi\u00f3n distinta de la cultura tiene que ver con \u00e9l \u00e1mbito del pensamiento y las emociones. Los sistemas penales intentan proteger precisamente valores que cada sociedad considera centrales. Ronald Inglehart (1977) sostiene que las sociedades tienden hacia valores m\u00e1s post-materialistas, laicos y de auto-expresi\u00f3n a medida que mejora su seguridad y bienestar econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tabla 8. Porcentaje de delitos denunciados respecto a los sufridos en a\u00f1o anterior seg\u00fan el pa\u00eds y a\u00f1o<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"809\" height=\"180\" src=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-8.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-660\" srcset=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-8.jpg 809w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-8-300x67.jpg 300w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-8-768x171.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 809px) 100vw, 809px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Notas: los datos se refieren al a\u00f1o anterior al de la encuesta. Se descuentan los no sabe o no contesta. Se contabiliza la denuncia por estos 9 delitos: Robo de autom\u00f3vil, Robo de autopartes, Robo de motocicleta, Robo de bicicleta, Robo en casa, Robo con violencia, Robo simple, Incidentes sexuales, Agresiones y amenazas.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Van Dijk, Jan; van Kesteren, John &amp; Smit, Paul (2007), <em>Victimizaci\u00f3n en la perspectiva internacional. Resultados principales de la ENICRIV y ENECRIS 2004-2005<\/em>, Ministry of Justice of Netherlands. Datos de la Internacional Crime Victims Survey.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, algunos estudios recientes detectan un cierto regreso a valores materialista en sociedades que padecen recesiones econ\u00f3micas, dificultades en la integraci\u00f3n social de sus inmigrantes, amenazas del terrorismo o del crimen global (D\u00edez Nicol\u00e1s, 2011). En ellas, se produce un aumento de la inseguridad econ\u00f3mica y personal que lleva a repuntes en los valores materialistas. La preferencia entre \u201cseguridad\u201d o \u201clibertad\u201d es un buen indicador del dilema materialista-postmaterialista. Desafortunadamente, no hay datos hist\u00f3ricos a nivel global. La Encuesta Mundial de Valores, sin embargo, introduce esa cuesti\u00f3n en su oleada s\u00e9ptima (2017-22). Los resultados de la misma se muestran en la tabla 9. A pesar de que faltan los datos de algunos pa\u00edses, se advierte unas tendencias claras. El bloque de naciones del norte y centro de Europa, con la discreta excepci\u00f3n del Reino Unido, prefiere la seguridad ligeramente por encima a la libertad. Sin embargo, esa preferencia es mucho m\u00e1s marcada entre los pa\u00edses del Este de Europa. Llama la atenci\u00f3n la distancia entre ambos valores en Rusia y Ucrania.&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tabla 9. Opini\u00f3n sobre la importancia de la seguridad frente a libertad (2017-2022) (en porcentajes)<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"512\" height=\"137\" src=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-9.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-661\" srcset=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-9.jpg 512w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-9-300x80.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Nota: se pregunta qu\u00e9 es m\u00e1s importante, si la seguridad o la libertad. Se descuentan los \u201cno sabe\u201d y \u201cno contesta\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: World Values Survey. Oleadas s\u00e9ptima.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conocimiento de los riesgos y recursos de seguridad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los aspectos cognitivos tambi\u00e9n obedecen a cuestiones culturales. En el \u00e1mbito de la seguridad, lo cognitivo puede referirse a los riesgos, a la legislaci\u00f3n penal, o al funcionamiento de las instituciones de seguridad, entre otros temas. La percepci\u00f3n de situaciones problem\u00e1ticas en el barrio es un indicador de la proximidad e intensidad con la que se vive una amenaza. La tabla 10 recoge datos sobre violencia y peleas, venta de drogas, robos y conductas racistas. La percepci\u00f3n de problemas y la existencia real de los mismos guarda un cierto paralelismo, pero existen diferencias interesantes. El bloque de pa\u00edses n\u00f3rdicos y centrales es el que m\u00e1s conciencia tiene de situaciones problem\u00e1ticas en el vecindario, especialmente en cuanto a venta de droga y robos. Sin embargo, pa\u00edses como Suecia, con una alta incidencia delictiva, perciben un riesgo moderado. Lo mismo cabr\u00eda decir para los Pa\u00edses Bajos o, incluso, Alemania. El Reino Unido, por el contrario, muestra una percepci\u00f3n m\u00e1s acorde con los problemas reales. Los pa\u00edses del sur, representados en este caso por Espa\u00f1a y Grecia, viven los riesgos delictivos con m\u00e1s mesura. La mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n no percibe niveles altos de riesgos, quiz\u00e1s con la excepci\u00f3n de Grecia en lo que se refiere a robos en los \u00faltimos a\u00f1os. Los pa\u00edses del Este presentan percepciones de riesgo variables. Las m\u00e1s altas corresponden a Rusia en cuanto a la venta de drogas y robos, aunque, en los \u00faltimos a\u00f1os, ambos han bajado de forma significativa. La Rep\u00fablica Checa y Ucrania perciben conductas amenazantes en todas las \u00e1reas y, en el caso de Ucrania, persistentes en los dos per\u00edodos estudiados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tabla 10. Frecuencia en que los encuestados perciben diversos problemas de seguridad en su barrio seg\u00fan pa\u00eds y a\u00f1o (en porcentajes)<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"748\" height=\"285\" src=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-10.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-662\" srcset=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-10.jpg 748w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-10-300x114.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 748px) 100vw, 748px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Nota: se suman los encuestados que responden \u201cmuy\u201d o \u201cbastante frecuentemente\u201d. Se descuentan los no sabe y no contesta de los porcentajes. No hay datos para Hungr\u00eda, Bulgaria, Portugal, Italia y Francia.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: World Values Survey.<\/p>\n\n\n\n<p>Polonia es la sociedad donde se perciben los riesgos menores, hasta el punto que, podr\u00edamos decir, se infraestiman. Ruman\u00eda presenta unos valores m\u00e1s moderados y parecidos a la Europa mediterr\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Percepci\u00f3n de los riesgos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La percepci\u00f3n de inseguridad, o miedo al delito, es una dimensi\u00f3n muy estudiada. Suelen utilizarse indicadores bastante establecidos como el grado en que se siente seguro caminando solo\/a por su barrio cuando ha anochecido. Este lo utiliza la Encuesta Social Europea y lo empleaba la desaparecida Encuesta Internacional de Victimizaci\u00f3n. Otro es el que aparece en la tabla 11 y que utiliza la Encuesta Mundial de Valores. En este caso, se pregunta por la sensaci\u00f3n de inseguridad en el propio hogar, lo que tiende a arrojar valores menores que el anterior. En general, los pa\u00edses mediterr\u00e1neos presentan valores de inseguridad m\u00e1s bien bajos (5-6%). La excepci\u00f3n es Grecia con un 24% de poblaci\u00f3n que dice sentirse insegura en casa. Los pa\u00edses del centro y norte de Europa presentan tambi\u00e9n valores bajos (entre 3 y 8%), \u00fanicamente el Reino Unido recoge valores algo mayores (11%). Los pa\u00edses del Este de Europa presentan marcas ligeramente superiores a las de los otros dos bloques. Los valores se mueven entre el 10 y el 12%. Pero Polonia parece registrar un valor de solo el 3% en el per\u00edodo 2010-14. En general, las cifras de la tabla se han de tomar con cautela ya que faltan pa\u00edses y la serie temporal es breve. Por ejemplo, la Encuesta Social Europea del 2018 dibuja, con otro indicador, un retrato distinto (tabla 12). Alemania, Reino Unido, Italia, Espa\u00f1a y Hungr\u00eda estar\u00edan entre los pa\u00edses de Europa donde m\u00e1s inseguridad se percibe. En una posici\u00f3n intermedia quedar\u00edan Francia, Portugal, Suecia, o Pa\u00edses Bajos. Polonia, Suiza, Finlandia, Dinamarca o Noruega estar\u00edan entre las naciones con menos miedo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuesti\u00f3n distinta a la percepci\u00f3n de inseguridad, que puede estar desvinculada de experiencias concretas, es el impacto de la victimizaci\u00f3n. El impacto depende del tipo de incidente y tambi\u00e9n de la vulnerabilidad de la persona o de los recursos econ\u00f3micos, educativos y otros con los que cuenta. Este puede ser f\u00edsico, psicol\u00f3gico, emocional, familiar, social, de estilos de vida, econ\u00f3mico, laboral, o escolar, entre otros. El psicol\u00f3gico puede medirse a trav\u00e9s de preguntas directas, o preguntando por secuelas concretas (en la salud, p\u00e9rdida de seguridad y control, sentimiento de humillaci\u00f3n, culpa, ira y\/o venganza, verg\u00fcenza, sensaci\u00f3n de injusticia, recuerdos recurrentes sobre el delito, conductas de evitaci\u00f3n (de lugares, actividades, personas, rutinas\u2026). Sentimientos todos ellos que pueden estar enmarcados en un cuadro de estr\u00e9s postraum\u00e1tico. Como indicadores de gravedad se pueden utilizar las condenas (Lappi-Sepp\u00e4l\u00e4, 2007). El Home Office brit\u00e1nico dise\u00f1\u00f3 un indicador llamado Crime Severity Score basado en las sentencias medias de cada tipo de delito. Con ello, se subsumen tanto los da\u00f1os f\u00edsicos, como los emocionales y psicol\u00f3gicos, financieros y econ\u00f3micos y de privacidad. Tambi\u00e9n y existen \u00edndices similares en Estados Unidos o Canad\u00e1. Sin embargo, no existen en Europa series de datos que permitan medir esta dimensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Percepci\u00f3n de las instituciones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La percepci\u00f3n de las instituciones de seguridad forma parte tambi\u00e9n de esa dimensi\u00f3n m\u00e1s valorativa de la cultura de la seguridad. Existen numerosos indicadores posibles de imagen general, de reputaci\u00f3n social, de satisfacci\u00f3n con los servicios prestados por la instituci\u00f3n, y otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tabla 11. Personas que, \u201ca menudo\u201d o \u201calguna vez\u201d se han sentido inseguras en su propio hogar en los \u00faltimos 12 meses (en porcentajes)<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"807\" height=\"137\" src=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-11.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-663\" srcset=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-11.jpg 807w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-11-300x51.jpg 300w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-11-768x130.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 807px) 100vw, 807px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Nota: se pregunta: \u201cCu\u00e1n frecuentemente el encuestado se ha sentido inseguro en su propia casa en los \u00faltimos 12 meses\u201d. Se suman los valores \u201ca menudo\u201d y \u201calgunas veces\u201d. Se descuentan los no sabe y no contesta de los porcentajes.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: World Values Survey. Oleadas s\u00e9ptima y octava.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tabla 12. Personas que se sienten inseguras o muy inseguras seg\u00fan pa\u00eds en 2018 (en porcentajes)<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"515\" height=\"434\" src=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-12.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-664\" srcset=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-12.jpg 515w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-12-300x253.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 515px) 100vw, 515px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Nota: percepci\u00f3n de seguridad al pasear solo\/a de noche en su \u00e1rea.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: European Social Survey. Oleada novena.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, quiz\u00e1s los dos m\u00e1s importantes se refieren a la Polic\u00eda y son la percepci\u00f3n de eficacia y la confianza en ella (Jackson et al. 2013). La tabla 13 muestra el porcentaje de personas que cree que est\u00e1 haciendo un \u201cbuen trabajo\u201d controlando la delincuencia. En general, las mejores valoraciones corresponden a pa\u00edses del norte y centro de Europa con porcentajes que van del 52 al 75%. El Reino Unido presenta excelentes valoraciones y Suecia tambi\u00e9n, aunque algo menos. A pesar de que las valoraciones oscilan algo de a\u00f1o en a\u00f1o, parece que en el \u00faltimo a\u00f1o disponible (2005) se alcanzan los m\u00e1ximos en las valoraciones tanto en la Europa del norte y centro, como en la mediterr\u00e1nea. Entre un 45 y un 67% de los ciudadanos de pa\u00edses del sur valoran positivamente la eficacia policial. Es algo menos que los pa\u00edses m\u00e1s norte\u00f1os. Los pa\u00edses del Este, representados por Polonia y Hungr\u00eda, tienen percepciones de sus polic\u00edas significativamente m\u00e1s bajas. Los valores oscilan, seg\u00fan el a\u00f1o, entre los 27 y 41% con el valor <em>outlier<\/em> de Hungr\u00eda en el 2005 del 70%. Se dir\u00eda que la percepci\u00f3n de eficacia, al menos de la Polic\u00eda Polaca, no es excesivamente buena. En definitiva, las valoraciones altas de las polic\u00edas del norte y centro contrastan con las bajas del este.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tabla 13. Porcentaje de personas que piensan que la Polic\u00eda est\u00e1 haciendo un buen trabajo controlando la delincuencia<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"809\" height=\"148\" src=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-13.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-665\" srcset=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-13.jpg 809w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-13-300x55.jpg 300w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-13-768x140.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 809px) 100vw, 809px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Notas: los datos se refieren al a\u00f1o anterior al de la encuesta. Se suman los que piensan que est\u00e1 haciendo bastante o muy buen trabajo. Se descuentan los no sabe o no contesta.&nbsp; No hay datos para la Rep\u00fablica Checa, Ruman\u00eda y Bulgaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Van Dijk, Jan., van Kesteren, John &amp; Smit, Paul (2007), <em>Victimizaci\u00f3n en la perspectiva internacional. Resultados principales de la ENICRIV y ENECRIS 2004-2005<\/em>, Ministry of Justice of Netherlands. Datos de la Internacional Crime Victims Survey.<\/p>\n\n\n\n<p>La confianza en sus instituciones act\u00faa como un dinamizador de la vida social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica de un pa\u00eds. En cuestiones de seguridad, la confianza en la Polic\u00eda y en los Tribunales de Justicia son importantes a la hora de generar un clima de justicia y previsibilidad en las relaciones entre ciudadanos (Jackson et al., 2013). La tabla 14 recoge esos dos indicadores y a\u00f1ade un tercero de contraste: la confianza interpersonal. Lo primero que destaca son los altos \u00edndices de \u201cmucha\u201d o \u201cbastante\u201d confianza institucional entre los pa\u00edses del norte de Europa. Suecia presenta unos valores muy altos, en relaci\u00f3n con la Polic\u00eda (entre 64 y 86% de su poblaci\u00f3n opina as\u00ed) y el sistema de justicia (entre un 56 y un 78%). Alemania tambi\u00e9n, pero algo menos respecto a los tribunales (44-73%). Reino Unido, Francia y Pa\u00edses Bajos siguen una pauta similar. Llama la atenci\u00f3n que esa confianza se mantiene en el tiempo, incluso ha aumentado la de los tribunales respecto de la d\u00e9cada de los 90. La confianza institucional se corresponde, a su vez, con la interpersonal, especialmente en los casos de Suecia y los Pa\u00edses Bajos. Sin embargo, sorprende que la confianza entre las personas en Francia es comparativamente baja. La Europa del sur presenta valores similares a la del norte en cuanto a la Polic\u00eda se refiere. Pero los valores bajan en relaci\u00f3n con los tribunales de Justicia. Espa\u00f1a sorprende tambi\u00e9n por su valoraci\u00f3n algo m\u00e1s baja de la Polic\u00eda y los Tribunales que la de sus vecinos, aunque faltar\u00edan m\u00e1s series de datos para poder afirmarlo con m\u00e1s rotundidad. La confianza interpersonal tambi\u00e9n es menor que la registrada en el Norte. La crisis econ\u00f3mica del 2008 parece que redujo \u00e9sta en el caso espa\u00f1ol. La confianza en la Polic\u00eda por parte de los pa\u00edses del Este estar\u00eda por debajo a la del resto de Europa, y con valores m\u00e1s oscilantes. Los niveles m\u00e1s bajos se dan en Rusia y Ucrania junto con Ruman\u00eda. La confianza en los tribunales es todav\u00eda m\u00e1s reducida en la mayor\u00eda de casos, quiz\u00e1s algo menos en Hungr\u00eda. Las relaciones interpersonales en el este ocurren en un marco de confianza similar al mediterr\u00e1neo, pero inferior al de la Europa central y n\u00f3rdica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El presente texto ofrece una caracterizaci\u00f3n cuantitativa de la cultura de la seguridad en Europa poniendo el \u00e9nfasis en las diferencias entre pa\u00edses. Para hacerlo, parte una selecci\u00f3n de indicadores relacionados tanto con el pensamiento y las emociones, como con las conductas. Las limitaciones del estudio est\u00e1n en su car\u00e1cter descriptivo, m\u00e1s que explicativo de las diferencias, en centrarse en los delitos comunes m\u00e1s que en los complejos, as\u00ed como en la limitada disponibilidad de algunos datos, seg\u00fan la fuente de informaci\u00f3n. En todo caso, se utilizan los mejores datos comparativos disponibles. Los problemas de delincuencia com\u00fan son m\u00e1s marcados en las naciones norte y centro europeas y menos en el sur. La Europa del Este presenta tambi\u00e9n buenos datos de delincuencia registrada, pero probablemente se explican por sus tasas de denuncia bajas. A pesar de esa realidad, existen diferencias marcadas en la percepci\u00f3n de los riesgos de robo en domicilio seg\u00fan el pa\u00eds. Pa\u00edses bajos o Suecia tienen una cultura optimista en relaci\u00f3n con sus riesgos reales, mientras que Francia y los pa\u00edses mediterr\u00e1neos lo son menos. Respecto a la tolerancia a ciertos colectivos, se da la paradoja de una Europa del Sur m\u00e1s desconfiada pero tambi\u00e9n m\u00e1s tolerante, y una Europa del este muy intolerante dados sus niveles de delincuencia. A pesar de ello, la intolerancia a inmigrantes y personas de otra raza ir\u00eda en aumento en toda Europa en los a\u00f1os m\u00e1s cercanos. Los datos de delincuencia real, miedo o intolerancia no correlacionan con la adopci\u00f3n de medidas como instalar alarmas o cerraduras de seguridad. Las conductas europeas ante las instituciones de seguridad muestran algunas pautas culturales persistentes. Por ejemplo, la mayor propensi\u00f3n a denunciar delitos entre las naciones del centro y norte, la menor del este, y la intermedia del sur.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tabla 14. Confianza en los dem\u00e1s y en las instituciones policiales y judiciales seg\u00fan el pa\u00eds y el per\u00edodo (en porcentajes)<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"809\" height=\"464\" src=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-14.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-666\" srcset=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-14.jpg 809w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-14-300x172.jpg 300w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Tabla-14-768x440.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 809px) 100vw, 809px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Nota: se pregunta al encuestado si \u201cse puede confiar en la mayor\u00eda de las personas\u201d o bien \u201ctienes que ir con cuidado\u201d. Los datos de la tabla muestran el primer valor.&nbsp; Respecto a las instituciones, se pregunta por el grado de confianza. Se suman los valores \u201cmucho\u201d y \u201cbastante\u201d. Se descuentan los no sabe y no contesta de los porcentajes. Fuente: World Values Survey. Oleadas de la segunda a la s\u00e9ptima.<\/p>\n\n\n\n<p>En relaci\u00f3n la dimensi\u00f3n mental y emocional de la cultura de la seguridad aparecen tambi\u00e9n algunas pautas distintivas. Una de ellas es la mayor preferencia por la seguridad frente a la libertad entre las naciones del este, a pesar de que esta se elige tambi\u00e9n, aunque en menor porcentaje, en el resto de pa\u00edses. La percepci\u00f3n de problemas de seguridad en el vecindario var\u00eda mucho entre pa\u00edses, con independencia del grupo donde se ubican. \u00c9sta es especialmente marcada en el Reino Unido, Grecia, Rusia y Ucrania, pero baja en Alemania y Polonia. Con la percepci\u00f3n de inseguridad en el propio hogar no habr\u00eda grandes diferencias entre bloques de pa\u00edses, con el caso at\u00edpico de Grecia. Sin embargo, con el indicador de inseguridad en la calle, Alemania, Reino Unido, Italia, Espa\u00f1a y Hungr\u00eda muestran tasas de inseguridad alta y los pa\u00edses n\u00f3rdicos (Finlandia, Dinamarca, Noruega) baja. El miedo aparece as\u00ed bastante desvinculado de la delincuencia real, y quiz\u00e1s m\u00e1s vinculado a la protecci\u00f3n social. La valoraci\u00f3n de la eficacia policial frente a la delincuencia sigue un patr\u00f3n muy positivo en los pa\u00edses del centro y norte y m\u00e1s negativo en los del este. Algo similar ocurre con la cuesti\u00f3n de la confianza en las instituciones. Los valores de confianza en la Polic\u00eda y en los tribunales corresponden a los pa\u00edses del centro y norte, mientras que \u00e9sta baja entre los pa\u00edses mediterr\u00e1neos y del este, especialmente respecto a los tribunales. Todos estos datos permiten afirmar que Europa muestra todav\u00eda diferencias marcadas en distintas dimensiones de su cultura de la seguridad, y que existe convergencia solo en algunos aspectos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nota sobre el autor:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Diego Torrente Robles<\/em><\/strong> es Catedr\u00e1tico de Sociolog\u00eda en la Universidad de Barcelona (UB). M\u00e1ster en Criminal Justice Policy por la London School of Economics. Ha sido Visiting Scholar en el Department of Political and Social Sciences del European University Institute de Florencia. Investiga en el campo de la seguridad p\u00fablica, participando en diversos proyectos de \u00e1mbito nacional y europeo. Miembro del grupo de investigaci\u00f3n Applied Research and Knowledge for Society (ARKS). Ha sido investigador principal del Grupo de Investigaci\u00f3n Social Aplicada (GRISA). Ha sido Presidente del Comit\u00e9 de Sociolog\u00eda Jur\u00eddica y Criminolog\u00eda de la Federaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Sociolog\u00eda. Ha sido director del M\u00e1ster de Investigaci\u00f3n en Sociolog\u00eda, y Coordinador de los estudios de Criminolog\u00eda de la Universidad de Barcelona. Ha participado en diversos proyectos de transferencia de conocimiento para instituciones de seguridad de Espa\u00f1a y Latinoam\u00e9rica. Es autor de m\u00e1s de una quincena de libros o cap\u00edtulos de libro, entre ellos Seguridad p\u00fablica y privada (S\u00edntesis), Desviaci\u00f3n y delito (Alianza Editorial), Cultura de la seguridad ciudadana en Espa\u00f1a (CIS), o La sociedad policial (CIS-UB). Tambi\u00e9n ha escrito m\u00e1s de una veintena de art\u00edculos y participado en numerosos congresos nacionales e internacionales. Su producci\u00f3n acad\u00e9mica completa puede consultarse en <a href=\"https:\/\/ub.academia.edu\/DiegoTorrente\">https:\/\/ub.academia.edu\/DiegoTorrente<\/a> Correo electr\u00f3nico: <a href=\"mailto:diego.torrente@ub.edu\">diego.torrente@ub.edu<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aebi, Marcelo F.; Caneppele, Stefano; Harrendorf, Stefan; Hashimoto, Yuji Z.; Jehle, Joerg-Martin; Khan, Tara S.; K\u00fchn, Olivia; Lewis, Chris; Molnar, Lorena; Smit, Paul &amp; \u00de\u00f3risd\u00f3ttir, Rannveig (2021), <em>European Sourcebook of Crime and Criminal Justice Statistics 2021<\/em> (6\u00aa edici\u00f3n), Series UNILCRIM (4). <a href=\"https:\/\/wp.unil.ch\/europeansourcebook\/printed-editions-2\/\">https:\/\/wp.unil.ch\/europeansourcebook\/printed-editions-2\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Aromaa, Kauko &amp; Heiskanen, Markku (Eds.) (2008), <em>Crime and Criminal Justice Systems in Europe and North America 1995-2004<\/em>, Helsinki: European Institute for Crime Prevention and Control (EUNI). <a href=\"https:\/\/digitallibrary.un.org\/record\/632431?ln=es\">https:\/\/digitallibrary.un.org\/record\/632431?ln=es<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Barberet, Rosemary; Bartolom\u00e9, Raquel y Fern\u00e1ndez, Esther (2019), <em>Metodolog\u00eda de Investigaci\u00f3n en Criminolog\u00eda<\/em>, Valencia: Tirant Lo Blanch.<\/p>\n\n\n\n<p>Bergalli, Roberto (2010), \u201c\u00bfCultura de la (in)seguridad para una sociedad democr\u00e1tica?\u201d, <em>Revista Interferencias<\/em>, No. 1.<\/p>\n\n\n\n<p>Buluc, Ruxandra; Deac, Ioan &amp; Lungu, Ciprian (2018), \u201cPerceptions on Security Culture\u201d, Comunicaci\u00f3n presentada en 7th International Conference Nation Branding, Identity and Security (Bucarest). <a href=\"https:\/\/www.afahc.ro\/ro\/rcic\/2018\/rcic'18\/volum_2018\/149-156%20Buluc%20et%20al.pdf\">https:\/\/www.afahc.ro\/ro\/rcic\/2018\/rcic&#8217;18\/volum_2018\/149-156%20Buluc%20et%20al.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Centro de Investigaciones Sociol\u00f3gicas (1995), <em>Demanda de seguridad ciudadana y victimizaci\u00f3n<\/em>, Madrid: Centro de Investigaciones Sociol\u00f3gicas. Estudio 2200.<\/p>\n\n\n\n<p>Comisi\u00f3n Europea (2019), Eurobar\u00f3metro especial 493. <em>Discriminaci\u00f3n en la UE (incluidas las personas LGBTI)<\/em>, Bruselas: Directorate General for Communication. <a href=\"https:\/\/data.europa.eu\/data\/datasets\/s2251_91_4_493_eng?locale=es\">https:\/\/data.europa.eu\/data\/datasets\/s2251_91_4_493_eng?locale=es<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Consejo de Europa (2019), <em>Annual Penal Statistics<\/em>, Estrasburgo: Council of Europe.<\/p>\n\n\n\n<p>Cooper, M. Dominic (2018), \u201cThe Safety Culture Construct: Theory and Practice\u201d, en Gilbert, Claude; Journ\u00e9, Beno\u00eet; Laroche, Herv\u00e9 &amp; Bieder, Corinne (Eds.), <em>Safety Cultures, Safety Models: Taking Stock and Moving Forward<\/em>, Nueva York: Springer.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edez Nicol\u00e1s, Juan (2011), \u201c\u00bfRegreso a los valores materialistas? El dilema entre seguridad y libertad en los pa\u00edses desarrollados\u201d, <em>Revista Espa\u00f1ola de Investigaciones Sociol\u00f3gicas<\/em>, Vol. 15, pp. 9-46. <a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=3930038\">https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=3930038<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Douglas, Mary (1996), <em>La aceptabilidad del riesgo seg\u00fan las ciencias sociales<\/em>, Barcelona: Paid\u00f3s.<\/p>\n\n\n\n<p>European Social Survey (2012), Datos de las oleadas del a\u00f1o 2004 al 2012. <a href=\"https:\/\/www.europeansocialsurvey.org\/data\/\">https:\/\/www.europeansocialsurvey.org\/data\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>European Social Survey &#8211; European Research Infrastructure (ESS ERIC) (2023), ESS10 integrated file, edition 3.0 (Data set), Sikt: Norwegian Agency for Shared Services in Education and Research. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.18712\/ESS10E03_0\">https:\/\/doi.org\/10.18712\/ESS10E03_0<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>European Values Survey (2022a), EVS Trend File 1981-2017, Colonia: GESIS Data Archive, ZA7503 Data file Version 3.0.0. https:\/\/doi.org\/10.4232\/1.14021<\/p>\n\n\n\n<p>European Values Survey (2022b), EVS Trend File 1981-2017 Sensitive Dataset, Colonia: GESIS, ZA7504 Data file Version 2.0.0. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.4232\/1.14022\">https:\/\/doi.org\/10.4232\/1.14022<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>European Union Agency for Fundamental Rights (FRA) (2015), <em>Violence against women: an EU-wide survey<\/em>. <a href=\"https:\/\/fra.europa.eu\/en\/publication\/2014\/violence-against-women-eu-wide-survey-main-results-report\">https:\/\/fra.europa.eu\/en\/publication\/2014\/violence-against-women-eu-wide-survey-main-results-report<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Eurostat (2021), Statistics on Income and Living Conditions (SILC). <a href=\"https:\/\/ec.europa.eu\/eurostat\/web\/microdata\/european-union-statistics-on-income-and-living-conditions\">https:\/\/ec.europa.eu\/eurostat\/web\/microdata\/european-union-statistics-on-income-and-living-conditions<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Eurostat (2023), <em>Recorded offences by offence category &#8211; police data<\/em>, Crime and Criminal Justice Data. <a href=\"https:\/\/ec.europa.eu\/eurostat\/web\/crime\/database\">https:\/\/ec.europa.eu\/eurostat\/web\/crime\/database<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Ferrell, Jeff (1999), \u201cCultural Criminology\u201d, <em>Annual Review of Sociology<\/em>, Vol. 25, pp. 395-418.<\/p>\n\n\n\n<p>Ferrell, Jeff; Hayward, Keith J. &amp; Young, Jock (2008), <em>Cultural criminology. An invitation<\/em>, Los Angeles: SAGE.<\/p>\n\n\n\n<p>Fundamental Rights Agency (FRA) (2021), <em>Crime, safety and victims\u2019 rights<\/em>, Luxemburgo: European Union Agency for Fundamental Rights. <a href=\"https:\/\/fra.europa.eu\/sites\/default\/files\/fra_uploads\/fra-2021-crime-safety-victims-rights_en.pdf\">https:\/\/fra.europa.eu\/sites\/default\/files\/fra_uploads\/fra-2021-crime-safety-victims-rights_en.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Garland, David (2001), <em>The Culture of Control: Crime and Social Order in Contemporary Society<\/em>, Oxford: Oxford University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Guldenmund, Frank W. (2018), \u201cUnderstanding Safety Culture Through Models and Metaphors\u201d, en Gilbert, Claude; Journ\u00e9, Beno\u00eet; Laroche, Herv\u00e9 &amp; Bieder, Corinne (Eds.), <em>Safety Cultures, Safety Models: Taking Stock and Moving Forward<\/em>, Springer.<\/p>\n\n\n\n<p>Hopkins, Andrew (2018), \u201cThe Use and Abuse of \u201cCulture\u201d, en Gilbert, Claude; Journ\u00e9, Beno\u00eet; Laroche, Herv\u00e9 &amp; Bieder, Corinne (Eds.), <em>Safety Cultures, Safety Models: Taking Stock and Moving Forward<\/em>, Ginebra: Springer.<\/p>\n\n\n\n<p>Hunt, Stacey L. (2015), \u201cCultura ciudadana. Una nueva mirada al l\u00edmite entre el estado y la sociedad\u201d, <em>\u00cdconos: <\/em><em>Revista de Ciencias Sociales<\/em>, No. 52. pp. 119-141.<\/p>\n\n\n\n<p>Inglehart, Ronald (1977), <em>The silent revolution<\/em>, Princeton: Princeton University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>International Crime Victims Survey (2005), Datos de la oleada del 2005. <a href=\"https:\/\/www2.unil.ch\/icvs\/index.html\">https:\/\/www2.unil.ch\/icvs\/index.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Jackson, Jonathan; Kuha, Jouni; Hough, Mike; Bradford, Ben; Hohl, Katrin &amp; Gerber, Monica (2013), <em>Trust and legitimacy across Europe: a FIDUCIA report on comparative public attitudes towards legal authority<\/em>, Londres: London School of Economics. Proyecto FIDUCIA Seventh Framework Programme. <a href=\"http:\/\/eprints.lse.ac.uk\/50650\/\">http:\/\/eprints.lse.ac.uk\/50650\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Karstedt, Susane (2001), \u201cComparing cultures, comparing crime: Challenges, prospects and problems for a global criminology\u201d, <em>Crime, Law &amp; Social Change<\/em>, Vol. 36, No. 3, pp. 285\u2013308.<\/p>\n\n\n\n<p>Kroeber, Alfred L. (1952), <em>The Nature of Culture<\/em>, Chicago: University of Chicago Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Lappi-Sepp\u00e4l\u00e4, Tapio (2007), \u201cPenal Policy and Prisoner Rates in Scandinavia. Cross-comparative perspectives on penal severity\u201d, en Nuotio, Kimmo (Ed.), <em>Festschrift in Honour of Raimo Lahti<\/em>, Helsinki: Helsinki University Print, pp. 265-306.<\/p>\n\n\n\n<p>Leonardsen, Dag (2006), <em>Crime in Japan: A Lesson for Criminological Theory? The Cultural Dimension in Crime. What Can the Japanese Experience Tell Us?<\/em>, British Society of Criminology.<\/p>\n\n\n\n<p>Linde, Antonia y Summers, Luc\u00eda (2021), \u201cFuentes de datos para la investigaci\u00f3n de la delincuencia en Espa\u00f1a\u201d, <em>Revista de Investigaci\u00f3n Criminol\u00f3gica<\/em>, Vol. 19, No. 2.<\/p>\n\n\n\n<p>Nelken, David (2009), \u201cComparative Criminal Justice: Beyond Ethnocentrism and Relativism\u201d, <em>European Journal of Criminology<\/em>, Vol. 6, No. 4, pp. 291-311.<\/p>\n\n\n\n<p>Piwowarski, Juliusz (2017), \u201cThree Pillars of Security Culture\u201d, <em>Security Dimensions. International and National Studies<\/em>,22, pp. 16\u201327.<\/p>\n\n\n\n<p>Thom\u00e9, Henrique I. (2004), <em>Victimizaci\u00f3n y cultura de la seguridad ciudadana en Europa<\/em>, Tesis doctoral. Universitat de Barcelona.<\/p>\n\n\n\n<p>Thom\u00e9, Henrique I. y Torrente, Diego (2003), <em>Cultura de la seguridad ciudadana en Espa\u00f1a<\/em>, Madrid: Centro de Investigaciones Sociol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<p>Torrente, Diego (2001), <em>Desviaci\u00f3n y delito<\/em>, Madrid: Alianza.<\/p>\n\n\n\n<p>Tylor, Edward B. (1871), <em>Primitive Culture<\/em>, Londres: John Murray.<\/p>\n\n\n\n<p>Van Dijk, Jan; van Kesteren, John &amp; Smit, Paul (2007), <em>Criminal Victimization in International Perspective. Key findings from the 2004-2005 ICVS and EU ICS<\/em>, Ministry of Justice of Netherlands. <a href=\"http:\/\/www.unicri.eu\/services\/library_documentation\/publications\/icvs\/publications\/ICVS2004_05report.pdf\">http:\/\/www.unicri.eu\/services\/library_documentation\/publications\/icvs\/publications\/ICVS2004_05report.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Van Kesteren, John; van Dijk, Jan &amp; Mayhew, Paul (2014), \u201cThe international crime victims surveys: A retrospective\u201d, <em>International Review of Victimology<\/em>, Vol. 20, No. 1, pp. 49-69. <a href=\"https:\/\/pure.uvt.nl\/ws\/portalfiles\/portal\/1578919\/ICVSretrospective2013.pdf\">https:\/\/pure.uvt.nl\/ws\/portalfiles\/portal\/1578919\/ICVSretrospective2013.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Existen otros m\u00e1s espec\u00edficos como el de la ciberseguridad, o la seguridad vial, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> En Latinoam\u00e9rica el inter\u00e9s por la cultura de la seguridad se orienta m\u00e1s a entender las actitudes y conductas de autoprotecci\u00f3n de la poblaci\u00f3n ante la incapacidad del Estado de protegerla de forma efectiva (Hunt, 2015).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> Algunos intentos de abordaje entienden la misma noci\u00f3n de \u201cseguridad ciudadana\u201d como el fruto de una construcci\u00f3n social donde intervienen factores culturales como los valores prioritarios a proteger, las actitudes de la poblaci\u00f3n hacia la desviaci\u00f3n, la tolerancia hacia lo diferente, la imagen de las instituciones, o las expectativas y aspiraciones de orden y seguridad (Thom\u00e9, 2004; Thom\u00e9 y Torrente, 2003).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> Karstedt (2001) define la cultura como un conjunto de significados, valores e interpretaciones que forman una fuerza social espec\u00edfica independiente y parcialmente aut\u00f3noma de la estructura social y los contextos institucionales.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> La globalizaci\u00f3n y los flujos migratorios hacen m\u00e1s dif\u00edcil hablar de homogeneidad cultural. La diversidad cultural es cada vez mayor en contextos antes m\u00e1s homog\u00e9neos.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\">[6]<\/a> Por ejemplo, se utilizan datos estad\u00edsticos de Crime and Criminal Justice Data de Eurostat, y de la European Union Agency for Fundamental Rights. Los datos de encuesta provienen de Eurobar\u00f3metro (Comisi\u00f3n Europea, 2019), la European Social Survey, World Values Survey, e International Crime Victims Survey (2005).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a> Estos \u00faltimos no se consideran aqu\u00ed dada la naturaleza m\u00e1s bien intangible de la seguridad y de la globalizaci\u00f3n de producci\u00f3n tecnol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\">[8]<\/a> Aqu\u00ed la dificultad est\u00e1 en encontrar datos comparados actualizados. Los ofrec\u00eda la Encuesta Internacional de Victimizaci\u00f3n (ICVS ingles), pero dej\u00f3 de hacerse despu\u00e9s del 2005. El n\u00famero de puertas de seguridad y de alarmas dom\u00e9sticas son los indicadores m\u00e1s comunes y comparables.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\">[9]<\/a> Ese estudio distingue seis grupos: (1) un grupo del norte de Europa, (2) un grupo de Europa occidental, (3) la Europa mediterr\u00e1nea, (4) los pa\u00edses anglosajones, (5) los pa\u00edses b\u00e1lticos y (6) el este de Europa.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\">[10]<\/a> En el grupo de pa\u00edses del norte y oeste figuran, entre otros, Noruega, Finlandia, Suecia, Holanda, B\u00e9lgica Alemania, Suiza, o Inglaterra y Gales. En el Sur est\u00e1n Espa\u00f1a, Portugal, Italia, Grecia, Croacia, o Eslovenia. En el centro constan Bulgaria, Chequia, Polonia, o Ruman\u00eda. En el este figuran Georgia, Rusia, Estonia, o Azerbaiy\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref11\">[11]<\/a> Delitos registrados por la Polic\u00eda clasificados seg\u00fan la International Classification of Crime for Statistical Purposes (ICCS): homicide, assault, kidnapping, sexual violence, rape, sexual assault, robbery, burglary, burglary of private residential premises, theft, theft of a motorized land vehicle,drug crimes, sexual exploitation, fraud, corruption, money laundering, bribery, cybercrimes and participation in an organized criminal group.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref12\">[12]<\/a> Comprende los delitos de homicidio, agresi\u00f3n, violencia sexual, robo, hurto, y tr\u00e1fico de drogas. El problema de usar indicadores policiales combinados es que cada delito obedece a definiciones y factores sociol\u00f3gicos distintos. Al mezclarlos, se mezclan los factores culturales asociados.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref13\">[13]<\/a> Algunos pa\u00edses incluyen los robos en vivienda, mientras que otros, como el Reino Unido, los consideran por separado. Algunos estados excluyen el hurto con violencia (robo), mientras que en otros est\u00e1 (parcialmente) incluido. Muchos pa\u00edses de Europa tienen el hurto agravado en su legislaci\u00f3n (que incluye el robo mediante allanamiento de morada). Los pa\u00edses proporcionaron cifras para el robo de un veh\u00edculo motorizado y el robo (dom\u00e9stico) por separado.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref14\">[14]<\/a> El <em>European Sourcebook of Crime and Criminal Justice Statistics<\/em> muestra c\u00f3mo, a pesar que las tipificaciones penales del delito de homicidio no son homog\u00e9neas en Europa, s\u00ed existe cierto grado de coincidencia (Aebi et al., 2021).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DIEGO TORRENTE Universidad de Barcelona, Espa\u00f1a Title: Public Safety Culture in Europe Resumen: La cultura puede entenderse como un sistema de adaptaci\u00f3n humana al entorno. Cuando \u00e9ste cambia, aquella tiende tambi\u00e9n a evolucionar. Sin embargo, existen inercias culturales que permiten entender algunas pautas en las conductas de la poblaci\u00f3n, incluso en contextos de cambio acelerado&hellip;&nbsp;<a href=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/cultura-de-la-seguridad-publica-en-europa\/\" class=\"\" rel=\"bookmark\">Leer m\u00e1s &raquo;<span class=\"screen-reader-text\">Cultura de la seguridad p\u00fablica en Europa<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"neve_meta_sidebar":"full-width","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"on","neve_meta_content_width":100,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v15.2.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cultura de la seguridad p\u00fablica en Europa - Revista de Estudios en Seguridad Internacional<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/cultura-de-la-seguridad-publica-en-europa\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cultura de la seguridad p\u00fablica en Europa - Revista de Estudios en Seguridad Internacional\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"DIEGO TORRENTE Universidad de Barcelona, Espa\u00f1a Title: Public Safety Culture in Europe Resumen: La cultura puede entenderse como un sistema de adaptaci\u00f3n humana al entorno. Cuando \u00e9ste cambia, aquella tiende tambi\u00e9n a evolucionar. Sin embargo, existen inercias culturales que permiten entender algunas pautas en las conductas de la poblaci\u00f3n, incluso en contextos de cambio acelerado&hellip;&nbsp;Leer m\u00e1s &raquo;Cultura de la seguridad p\u00fablica en Europa\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/cultura-de-la-seguridad-publica-en-europa\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista de Estudios en Seguridad Internacional\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2023-11-20T15:24:47+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Cuadro-1.jpg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\">\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Jos\u00e9 Carlos Hern\u00e1ndez\">\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\">\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"51 minutos\">\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/#website\",\"url\":\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/\",\"name\":\"Revista de Estudios en Seguridad Internacional\",\"description\":\"\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/?s={search_term_string}\",\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/cultura-de-la-seguridad-publica-en-europa\/#primaryimage\",\"inLanguage\":\"es\",\"url\":\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Cuadro-1.jpg\",\"width\":515,\"height\":592},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/cultura-de-la-seguridad-publica-en-europa\/#webpage\",\"url\":\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/cultura-de-la-seguridad-publica-en-europa\/\",\"name\":\"Cultura de la seguridad p\\u00fablica en Europa - Revista de Estudios en Seguridad Internacional\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/cultura-de-la-seguridad-publica-en-europa\/#primaryimage\"},\"datePublished\":\"2023-11-16T10:46:44+00:00\",\"dateModified\":\"2023-11-20T15:24:47+00:00\",\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/cultura-de-la-seguridad-publica-en-europa\/\"]}]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/651"}],"collection":[{"href":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=651"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/651\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":684,"href":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/651\/revisions\/684"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=651"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}