{"id":641,"date":"2023-06-28T17:58:38","date_gmt":"2023-06-28T17:58:38","guid":{"rendered":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/?page_id=641"},"modified":"2023-06-28T17:58:39","modified_gmt":"2023-06-28T17:58:39","slug":"seguridad-y-defensa-de-bienes-publicos-puros-a-un-enfoque-de-bienes-comunes","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/seguridad-y-defensa-de-bienes-publicos-puros-a-un-enfoque-de-bienes-comunes\/","title":{"rendered":"Seguridad y defensa, de bienes p\u00fablicos puros a un enfoque de bienes comunes"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\">VALENTE TALLABS<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Universidad Popular Aut\u00f3noma del Estado de Puebla, M\u00e9xico<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\">Title: Security and Defense, from Pure Public Goods to a Common Goods Approach<\/pre>\n\n\n\n<p>Resumen: Frente a la crisis de Estado moderno derivados de cambios globales y amenazas emergentes, frente a las limitaciones y vac\u00edos que actualmente tiene para poder proveer seguridad y defensa, frente a la desvalorizaci\u00f3n y cr\u00edtica que sociedades contempor\u00e1neas tienen respecto a estas funciones por ser poco democr\u00e1ticas y usualmente unilaterales, conviene hacer una an\u00e1lisis que considere una comprensi\u00f3n m\u00e1s amplia de estos conceptos como bienes p\u00fablicos puros, para comenzar a contemplarlos como bienes comunes, lo que permitir\u00eda un nueva relaci\u00f3n entre Estado y sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Palabras clave: Seguridad y defensa, Bien p\u00fablico, Bien com\u00fan, Bienes comunes.<\/p>\n\n\n\n<p>Abstract: Facing the crisis of the modern State derived from global changes and emerging threats, facing the limitations and gaps that it currently has in order to provide security and defense, facing the devaluation and criticism that contemporary societies have regarding these functions for being undemocratic and usually unilateral, it is convenient to carry out an analysis that considers a broader understanding of these concepts as pure public goods, to begin to contemplate them as common goods, which would allow a new relationship between State and society.<\/p>\n\n\n\n<p>Keywords: Security and defense, Public good, Common good, Common goods.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para citar este art\u00edculo\/to cite this article<\/strong>: Valente Tallabs, &lt;&lt;Seguridad y defensa, de bienes p\u00fablicos puros a un enfoque de bienes comunes>>, <em>Revista de Estudios en Seguridad Internacional<\/em>, Vol. 9, No. 1, (2023), pp. 103-120. DOI: <a href=\"http:\/\/dx.doi.org.10.18847\/1.17.7\">http:\/\/dx.doi.org.10.18847\/1.17.7<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el mundo contempor\u00e1neo, la seguridad y defensa tienen su paradigma -en cuanto a su esencia de ser- en relaci\u00f3n a lo interno y externo del Estado derivado del surgimiento de las llamadas amenazas emergentes, y los procesos globalizadores y democratizadores. El contexto del conflicto entre estados-naci\u00f3n ya no es el \u00fanico factor de amenaza, ni es una constante ni el \u00fanico referente a considerar para la seguridad y defensa nacional e internacional. Veremos que distintos autores refieren a que la seguridad y defensa deben abordarse desde una perspectiva m\u00e1s amplia y multidimensional, y no simplemente bajo el enfoque de la tradici\u00f3n del realismo pol\u00edtico donde Estado es el objeto referente, y sus actores para sus fines son las polic\u00edas y\/o las fuerzas armadas. La perspectiva amplia aborda elementos de desarrollo social y econ\u00f3mico, institucionalidad, cultura, cohesi\u00f3n, y, en especial, se pone en el centro a las personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo lo anteriormente referido se evidencia cuando entendemos que un pa\u00eds con estabilidad pol\u00edtica y fortaleza institucional, y que tiene bajos niveles de pobreza, ser\u00e1 un pa\u00eds mucho m\u00e1s seguro que aquellos donde el grueso poblacional est\u00e1 en condici\u00f3n de pobreza y hay vaivenes o desequilibrios pol\u00edticos y sociales, aun cuando \u00e9ste segundo pa\u00eds pudiera tener unas fuerzas del orden y armadas de primer nivel, no le garantizar\u00eda las condiciones deseables de seguridad.&nbsp; Es por esto que se considera que en la generaci\u00f3n de seguridad y defensa intervienen, directa o indirectamente, el poder nacional como un todo. En general, a mayor desarrollo y coherencia en el accionar de los distintos factores del poder nacional, mayor seguridad se puede lograr.<\/p>\n\n\n\n<p>Este art\u00edculo busca hacer reflexionar sobre la idea de que la seguridad y defensa no es un asunto meramente de gobiernos, polic\u00edas y\/o personal militar, sino m\u00e1s bien, que debe ser un asunto de toda la sociedad en general: militares, civiles, empresarios, pol\u00edticos, autoridades, legisladores, jueces, obreros, campesinos, etc., todos ellos pueden y deben determinar el desempe\u00f1o del Estado y el cumplimiento de sus objetivos finales.<\/p>\n\n\n\n<p>En este art\u00edculo se analiza a la seguridad y defensa como conceptos din\u00e1micos que deben ser adaptables a las condiciones y necesidades de una nueva sociedad en democracia, contemplando los objetivos sociales o nacionales a conseguir por su valoraci\u00f3n colectiva, y los riesgos y amenazas que cada momento hist\u00f3rico presente para conseguir estos fines. Para ello se explica c\u00f3mo la seguridad y la defensa, si bien tradicionalmente han sido entendidas y desarrolladas como bienes p\u00fablicos puros, podemos lograr entenderlas como bienes comunes mediante el desarrollo conceptual m\u00e1s actual de la noci\u00f3n del bien com\u00fan. Finalmente, se explica c\u00f3mo este nuevo enfoque contribuye a que Estado y sociedad puedan tener una relaci\u00f3n distinta para la provisi\u00f3n de seguridad y defensa, favoreciendo la corresponsabilidad en la construcci\u00f3n de paz social y estabilidad pol\u00edtica, de manera leg\u00edtima, sostenible y democr\u00e1tica; lo que significar\u00eda la reconfiguraci\u00f3n de estrategias y pol\u00edticas p\u00fablicas m\u00e1s eficientes, eficaces y econ\u00f3micas respecto a las que hoy se tienen para el garante de estos bienes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Perspectiva cl\u00e1sica de la seguridad y defensa como bienes p\u00fablicos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>La evoluci\u00f3n conceptual de la seguridad y defensa<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El entendimiento y definici\u00f3n de la seguridad y la defensa ha ido cambiando. Como todo concepto en el marco de las ciencias sociales, estos han evolucionado en respuesta a coyunturas pol\u00edtico-sociales propias de cada \u00e9poca y han definido la forma de organizaci\u00f3n social para sus prop\u00f3sitos.<\/p>\n\n\n\n<p>El contexto del conflicto entre estados-naci\u00f3n ya no es una constante ni un referente frente a este nuevo paradigma definido por la democracia y su manifestaci\u00f3n en el campo de la seguridad, algo a lo que distintos autores denominan <em>seguridad multidimensional<\/em>, la cual, a su vez, ha dado lugar a la llamada <em>seguridad humana<\/em> donde el eje es la persona y las condiciones que garantizan su seguridad (Moloeznik, 2002). Sin duda, son estos elementos que han comenzado a representar el futuro de la sociedad global en el mundo de lo que <em>deber\u00eda ser<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La aparici\u00f3n de esta nueva perspectiva se puede deber al menos a algunas de las siguientes ideas: 1) la seguridad debe estar centrada en la gente; y 2) la seguridad de las personas est\u00e1 amenazada no solo por violencia, sino tambi\u00e9n por otras amenazas a su subsistencia en condiciones de dignidad (P\u00e9rez de Armi\u00f1on, 2004: 76). Sobre lo anterior, se puede observar que el concepto de la seguridad y consecuentemente el de la defensa han evolucionado y se han transformado de lo centrado exclusivamente en el Estado a una perspectiva que pone en el centro a la persona (antropoc\u00e9ntrico), haciendo \u00ab\u00e9nfasis en la seguridad del individuo, como si se tratara de una renovada definici\u00f3n humanista, en la cual el centro de estrategias de seguridad en un pa\u00eds, m\u00e1s all\u00e1 del gobierno o territorio, es y debe ser la persona\u201d (Casta\u00f1o y Ponce de Le\u00f3n, 2011: 28).<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, la discusi\u00f3n actual sobre los conceptos de seguridad y defensa se dan en torno a la funcionalidad, problem\u00e1tica y percepci\u00f3n que tienen en s\u00ed mismos. Las definiciones tradicionales chocaron con una nueva realidad despu\u00e9s de la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn, el paradigma de la democracia liberal y la consolidaci\u00f3n de la globalizaci\u00f3n como modelo dominante. Producto de estos nuevos escenarios, emergieron (o al menos con mayor impacto) nuevas amenazas que no eran las convencionales en el estudio de las teor\u00edas de la seguridad cl\u00e1sica. Nuevos postulados antes nuevas manifestaciones se hicieron inmediatamente presentes, un replanteamiento de la concepci\u00f3n y modelo de seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p>El planteamiento cl\u00e1sico, propio del realismo pol\u00edtico, pon\u00eda el acento en lo militar, y ahora vemos que comienza a mutar hacia enfoques m\u00e1s amplios y multidimensionales (incluso alternativos), considerando aquellas amenazas no tradicionales como fen\u00f3menos que, por su propia naturaleza, rebasan las respuestas de \u00edndole militar; adem\u00e1s, por su complejidad, necesariamente exigen pensar la seguridad de otras formas.<\/p>\n\n\n\n<p>La llamada Escuela de Copenhague (<em>Copenhague Peace Research Institute<\/em>) a finales del siglo XX agrupaba a especialistas proclives a la ampliaci\u00f3n de la noci\u00f3n de seguridad para incorporar en su definici\u00f3n fuentes no solo militares sino de amenazas y conflictos de distintos \u00e1mbitos. Barry Buzan y Ole Waever integrantes de esta escuela, destacan en el an\u00e1lisis de este nuevo enfoque, realizando una categorizaci\u00f3n para entender el sistema internacional de aquellos a\u00f1os mediante una s\u00edntesis te\u00f3rica de las relaciones de seguridad entre los estados y el origen de los conflictos entre ellos: las amenazas a la seguridad que pueden localizarse a nivel local, regional o bien sist\u00e9mica (sistema internacional). Estos mismos autores previamente hab\u00edan desarrollado la noci\u00f3n de los <em>complejos de seguridad<\/em>, concepto anal\u00edtico que describe un tipo o regi\u00f3n espec\u00edfica integrada por problema(s) com\u00fan(es). Es decir, Estados cuyos problemas o percepciones de seguridad est\u00e1n interrelacionados que no pueden analizarse esos problemas, o resolverse, de manera aislada sino solidaria y en com\u00fan acuerdo y voluntad.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo interesante del planteamiento de estos autores radica en que incluyen en su enfoque o modelo de an\u00e1lisis de seguridad aspectos de identidad; es decir, no es suficiente entender la interdependencia en funci\u00f3n de equilibrios de poder, sino que tambi\u00e9n deben integrarse otros patrones de conflicto como bien pueden ser relaciones hist\u00f3ricas de amistad u odio que definir\u00e1n los llamados <em>complejos de seguridad<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Dada la subjetividad que trae esta seguridad ampliada, se debe tener cuidado a la hora de identificar el sentido de la seguridad. Para dar certeza se debe determinar su objeto referente. El objeto referente nos dice puede estar a nivel sist\u00e9mico pol\u00edtico-social, o bien, sectorialmente como se indica en la tabla siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Cuadro 1. Objeto referente sector<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"542\" height=\"163\" src=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Cuadro-1-Valente-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-644\" srcset=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Cuadro-1-Valente-1.jpg 542w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Cuadro-1-Valente-1-300x90.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 542px) 100vw, 542px\" \/><figcaption>Fuente: elaboraci\u00f3n propia con informaci\u00f3n de Waever (2000).<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Tenemos tambi\u00e9n que la percepci\u00f3n de seguridad es m\u00faltiple, lo que lleva a otro asunto: las agendas. En esto es relevante tener presente que, retomando el elemento pol\u00edtico de la seguridad, importa mucho qui\u00e9n o qui\u00e9nes establecen esas agendas. La perspectiva tradicional favorece que sean las fuerzas armadas quienes la fijen. Por su parte, la perspectiva ampliada sugiere que sea un constructo de consensos entre personas, grupos y la naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El bien p\u00fablico<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La noci\u00f3n del bien p\u00fablico es un concepto que refiere a una misma idea pero que tiene distintas definiciones, enfoques y aplicaciones seg\u00fan el caso.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos distinguir la perspectiva jur\u00eddica donde el bien p\u00fablico es un bien propio del Estado que es provisto a trav\u00e9s de su aparato burocr\u00e1tico denominado administraci\u00f3n p\u00fablica. Encontramos la perspectiva econ\u00f3mica (el modelo m\u00e1s desarrollado sobre bienes p\u00fablicos) donde el planteamiento es que \u00e9ste es un bien que no es exclusivo ni excluyente; es decir, que es para todos y que la disponibilidad para cada individuo no le cierra la posibilidad de su beneficio a otro. La idea general del bien p\u00fablico consiste en que su consumo puede ser compartido por todos y cada uno de los miembros de una comunidad sin la salvedad de excluir a alguno. En efecto, ser\u00e1 el Estado (autoridad pol\u00edtica) quien tenga la titularidad y sea el encargado de su administraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Un bien p\u00fablico, es resultado de una opci\u00f3n social y pol\u00edtica. La connotaci\u00f3n de bien no tiene como tal un sentido de val\u00f3rico, aunque si uno de calidad, raz\u00f3n por la cual se debe distinguir entre el bien potencial y el bien de facto. La Premio Nobel en econom\u00eda, la polit\u00f3loga estadounidense, Elinor Ostrom nos dice sobre el bien p\u00fablico: \u201c\u2026 es un bien que est\u00e1 disponible a todos y cuyo uso por una persona no substrae del uso a otros\u201d (Ostrom, 1990: 349).<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, conforme a las definiciones de principios o rasgos b\u00e1sicos, podemos deducir que en la medida que un bien p\u00fablico cumple con una o m\u00e1s de estos, pueden ser clasificados como:<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"A\"><li>Puros: aquellos en que todos los rasgos b\u00e1sicos se cumplen y por tanto son plenamente bienes p\u00fablicos. La literatura discute la \u00abpureza\u00bb de los bienes p\u00fablicos y muestra que hay relativamente pocos ejemplos totalmente puros.<\/li><li>Impuros: aquellos en los que se cumplen al menos dos de los principios, pero deja de considerar un tercero. En estos podemos hacer una subclasificaci\u00f3n en funci\u00f3n del tipo de principio ausente.<ul><li>Impuros sobre el principio de No exclusi\u00f3n:<ul><li>Excluyentes: se impide el acceso al beneficio si no hay alguna aportaci\u00f3n, pago o retribuci\u00f3n.<\/li><li>No excluyentes: no se impide el acceso al beneficio pese a que no hay alguna aportaci\u00f3n, pago o retribuci\u00f3n.<\/li><\/ul><\/li><li>Impuros sobre el principio de No rivalidad: aqu\u00ed tenemos que la entrada de un nuevo usuario s\u00ed afecta en mayor o menor medida el beneficio del que dispon\u00edan antes los otros usuarios.<\/li><\/ul><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>En los bienes p\u00fablicos existe una ausencia de correlaci\u00f3n entre la contribuci\u00f3n de una persona a la provisi\u00f3n y el uso de esta; es decir, uno puede usar el bien sin hacer ninguna contribuci\u00f3n. Este ha sido un problema que plantean los bienes p\u00fablicos, que est\u00e1n abiertos a lo que Mancur Olsondenomin\u00f3 <em>the<\/em> <em>free rider problem <\/em>(Olson, 1992).<\/p>\n\n\n\n<p>Otra consecuencia de las caracter\u00edsticas de los bienes p\u00fablicos es que a menudo est\u00e1n mejor suministrados a trav\u00e9s de la provisi\u00f3n p\u00fablica. Esto es que los individuos pueden influir a trav\u00e9s de la acci\u00f3n p\u00fablica si los gobiernos no proporcionan el bien p\u00fablico, ya sea por omisi\u00f3n o incapacidad, y que si los individuos act\u00faan solos no tendr\u00e1n el poder o influencia para asegurar su provisi\u00f3n. Ante esto, se necesita de \u201cla acci\u00f3n colectiva\u00bb, es decir, acci\u00f3n que surge cuando se necesitan los esfuerzos de dos o m\u00e1s personas para lograr un resultado. Sin embargo, el propio Olson advierte de una \u201ctragedia\u201d de la ausencia de la acci\u00f3n colectiva, la cual surge de individuos que equilibran los costos de participar en esta acci\u00f3n con la incertidumbre de sus beneficios. Como los beneficios de la acci\u00f3n colectiva son inciertos, prevalece la elecci\u00f3n racional de las personas que pueden preferir quedarse sin actuar. Podemos pensar en una marcha de oposici\u00f3n a una guerra, en la cual la acci\u00f3n colectiva no cambiar\u00e1 la decisi\u00f3n de un gobierno, y las personas conscientes de esto, prefieren quedarse c\u00f3modamente en casa evitando el traslado, inclemencias del tiempo y otras incomodidades.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El paradigma de la seguridad y defensa como bienes p\u00fablicos puros<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El origen y desarrollo de los elementos b\u00e1sicos de los bienes p\u00fablicos en cuanto a seguridad y defensa se remonta a las sociedades tradicionales agr\u00edcolas y el Estado premoderno. Hist\u00f3ricamente las poblaciones han sido objeto de ataques y vulneraciones de otros grupos, que van desde una banda de maleantes hasta los saqueos y ataques de hordas extranjeras. De tal forma, en las comunidades pol\u00edticas las personas han tenido siempre la necesidad de organizarse e integrar un destacamento de hombres armados que puedan brindar el servicio de protecci\u00f3n y defensa a la poblaci\u00f3n en funci\u00f3n de los intereses o bienestar de la comunidad; para lo cual han requerido de la voluntad y aporte de cada uno de sus habitantes, ya sea en forma de impuesto o reclutamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien esta ha sido una realidad hist\u00f3rica, lo cierto es que la referencia anal\u00edtica de la seguridad y defensa como bienes p\u00fablicos deviene en mayor medida de la econom\u00eda pol\u00edtica. Este criterio economicista ha sido clave como herramienta para la planificaci\u00f3n y la determinaci\u00f3n de los recursos necesarios para cumplir con los objetivos planteados para esa seguridad y defensa que requiere brindar el Estado.&nbsp; La complejidad de la planeaci\u00f3n se debe b\u00e1sicamente al hecho de que tanto la Seguridad como la Defensa se tratan de bienes p\u00fablicos puros.<\/p>\n\n\n\n<p>Como hemos visto, un bien p\u00fablico puro ha de cumplir cuando menos con tres principios:<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"1\"><li>no exclusividad dado que su utilidad es para m\u00e1s de una persona a la vez, es decir, simult\u00e1neamente.<\/li><li>no exclusi\u00f3n, dado que no se reserva a nadie de su beneficio.<\/li><li>no rivalidad, porque si hay un nuevo beneficiado, eso no limita a los beneficiarios que antes gozaban del bien.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>En este sentido, la naturaleza de la Seguridad y la Defensa las hacen no exclusivas, no excluibles, y no rivales.&nbsp; Es deber del Estado proveerlas a todos los ciudadanos por igual porque se trata de una obligaci\u00f3n indelegable.<\/p>\n\n\n\n<p>La seguridad y la defensa pueden ser consideradas como uno de los bienes o servicios p\u00fablicos m\u00e1s demandados por los individuos, adem\u00e1s porque su producci\u00f3n y consumo se realiza de forma conjunta por toda la sociedad. Son adem\u00e1s bienes indivisibles cuyos beneficios son compartidos entre toda la comunidad, sin importar si las personas desean o no consumirlos; caracter\u00edstica que no tienen los bienes privados.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, el planteamiento de la seguridad y defensa como bienes p\u00fablicos conlleva en s\u00ed el problema del <em>free rider <\/em>desde la perspectiva economicista, ya que la no rivalidad en su consumo no garantiza que todas las personas puedan valorar de la misma manera esta funci\u00f3n. La demanda del servicio tambi\u00e9n es distinta entre la poblaci\u00f3n. Sin embargo, est\u00e1 claro que, sin importar la no valoraci\u00f3n o la demanda dis\u00edmil, el Estado debe garantizar y gestionar el servicio de protecci\u00f3n frente a amenazas internas o externas a todos los pobladores. Todos se benefician, incluso aquellos que no contribuyen directa o indirectamente con el mantenimiento del estado de seguridad o al sostenimiento de su aparato operativo y administrativo. Al Estado le resultar\u00eda sumamente complicado particularizar a qui\u00e9nes debe o no proteger.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, debemos tener claro que el servicio de la defensa suele ser poco apreciado en tiempos de paz y estabilidad, toda vez que no se percibe demanda frente alguna amenaza latente; incluso muchas veces es considerada como un gasto innecesario que pudiera ser destinado a sectores m\u00e1s visibles del desarrollo social. Lo cierto, es que el bien p\u00fablico que es la Defensa, es una especie de p\u00f3liza de seguro para una naci\u00f3n y su gasto p\u00fablico debe entenderse como una inversi\u00f3n, una inversi\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Perspectiva de la seguridad y defensa como bienes comunes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>El bien com\u00fan<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El bien com\u00fan es un concepto antiguo, complejo, que no es sencillo de definir -tiene m\u00faltiples definiciones-, que a lo largo del tiempo ha tenido distintas interpretaciones, pero que siempre ha estado presente en las aspiraciones de las comunidades pol\u00edticas como un referente de organizaci\u00f3n y acci\u00f3n colectiva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es tan relevante el desarrollo epistemol\u00f3gico de la noci\u00f3n del bien com\u00fan, que algunos de los m\u00e1s grandes pensadores pol\u00edticos de la historia lo han tratado de desarrollar directa o indirectamente. En la actualidad son muchos y destacados pensadores quienes han retomado la noci\u00f3n y han venido dando replanteamientos conceptuales y aplicaciones puntuales.<\/p>\n\n\n\n<p>El consenso literario nos dice que el bien com\u00fan es un objetivo social y una aspiraci\u00f3n de una comunidad pol\u00edtica, y es algo por lo que los distintos actores y agentes tienen una buena raz\u00f3n de adherencia (razones tanto para perseguir, participar y\/o promover) y, que, por todas esas razones, el bien com\u00fan est\u00e1 delimitado por \u201clo com\u00fan\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Una visi\u00f3n actual del bien com\u00fan<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Si bien el origen del concepto del bien com\u00fan es anterior a la cristiandad, hay una percepci\u00f3n generalizada que a partir de la Edad Media la custodia de su noci\u00f3n estuvo \u00edntimamente ligado al pensamiento cristiano. La raz\u00f3n de esa vinculaci\u00f3n devino de un aparente \u201cabandono\u201d de aporte y desarrollo conceptual en el terreno intelectual secular, salvo en la modernidad (contadas excepciones) donde las pretensiones de su an\u00e1lisis no eran directamente hacia el desarrollo de su noci\u00f3n, sino como un elemento complementario a otras teor\u00edas (sobre todo patr\u00edsticas). Aunado a lo anterior, las referencias del bien com\u00fan en las narrativas de sistemas totalitarios, y su abuso discursivo en el terreno de lo pol\u00edtico, llevaron a este concepto a un periodo de letargo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, durante la modernidad, el bien com\u00fan fue estimado como algo abstracto que no se traduc\u00eda en elementos pr\u00e1cticos, y sin una delimitaci\u00f3n clara ni precisa de cu\u00e1ndo se lograba o incluso si realmente se lograba. En otros casos, era considerado como una simple abstracci\u00f3n ut\u00f3pica o una condici\u00f3n atemporal que tampoco se sab\u00eda si era \u00fanica. Quiz\u00e1 los primeros intereses formales de revivir el concepto y dar nuevos significados, se dan hacia el final de la Guerra Fr\u00eda con el debate intelectual entre el liberalismo y el comunitarismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos dice Nebel que el \u201crenacimiento\u201d del bien com\u00fan parece estar estrechamente vinculada a 3 fen\u00f3menos actuales: 1) Los l\u00edmites del liberalismo pol\u00edtico; 2) El establecimiento de nuevos bienes p\u00fablicos y el redescubrimiento de las econom\u00edas de los comunes; y 3) Una necesidad de reafirmar los objetivos de la gobernanza m\u00e1s all\u00e1 de los criterios t\u00e9cnicos y de la mera democracia (Nebel, 2018: 33).&nbsp; Sobre los aspectos anteriores, Nebel pone como ejemplo al propio Banco Mundial y el sentido de su definici\u00f3n de gobernanza: \u201c\u2026 (el Banco) define la buena gobernanza como las tradiciones e instituciones por las cuales la autoridad en un pa\u00eds se ejerce para el bien com\u00fan\u201d (WORLD BANK, 2014).<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, la teor\u00eda de la elecci\u00f3n racional ha sido cuestionada por comunitaristas y humanistas (fil\u00f3sofos, polit\u00f3logos e incluso economistas) y puesta en entredicho al juzgar de una manera utilitarista al ser humano. En esto tenemos que la definici\u00f3n del bien com\u00fan como \u201cla suma de intereses particulares\u201d esconde un trasfondo \u00e9tico de tipo utilitarista que pretende justificar lo considerado como \u201c\u00fatil\u201d por una mayor\u00eda. De este modo, estiman que la fuerza mayoritaria determinar\u00eda el fin o el bien de la sociedad. Por citar un ejemplo, Amartya Sen la cuestiona al punto que en su ensayo: <em>Los tontos racionales: una cr\u00edtica sobre los fundamentos conductistas de la teor\u00eda econ\u00f3mica<\/em> (Sen, 1986), sostiene que los principios del individuo maximizador, son los de un \u201cimb\u00e9cil social\u201d; es decir, un ser sin sentimientos, ficticio, sin moral, dignidad, inquietudes ni compromisos. Lo cual no figura en la dimensi\u00f3n del ser humano integral y porque los seres humanos no nos comportamos siempre de manera racional.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e9verine Deneulin es una autora que destaca por su investigaci\u00f3n aplicada entorno al enfoque de capacidades de Sen. En su reconocido y multicitado ensayo <em>Public Goods, Global Public Goods and the Common Good<\/em> retoma algunas nociones claves del laureado indio y, sobre un recorrido en cuanto a nociones cl\u00e1sicas del bien p\u00fablico y com\u00fan, da una interesante definici\u00f3n: \u201cel bien com\u00fan no es el resultado de una acci\u00f3n colectiva que hace que todos est\u00e9n mejor que si actuaran individualmente, pero es el bien de esa empresa compartida entre s\u00ed. Es el bien de la comunidad que surge en y a trav\u00e9s de esa empresa\u201d (Deneuline &amp; Townsend, 2017: 16-36).<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, para el reconocido humanista John Finnis (Finnis, 1996) el bien com\u00fan es una amplia obtenci\u00f3n de estados de cosas que son instrumentalmente valiosos para el florecimiento de los ciudadanos de la comunidad pol\u00edtica. Finnis sostiene que el bien com\u00fan est\u00e1 constituido por \u00abtodo el conjunto de materiales y otras condiciones, incluidas formas de colaboraci\u00f3n, que tienden a favorecer, facilitar y fomentar la realizaci\u00f3n de cada individuo (en esa comunidad) de su desarrollo personal\u201d (1996: 5). Si bien Finnis considera que el bien com\u00fan es bueno solo instrumentalmente, es decir, como un medio para la promoci\u00f3n de los bienes genuinos en los que los ciudadanos pueden participar, no debemos limitar el car\u00e1cter del bien com\u00fan solo a los medios materiales: el bien com\u00fan tambi\u00e9n incluye la preservaci\u00f3n de ciertas instituciones, as\u00ed como un entorno moral propicio para el florecimiento de los ciudadanos (1996: 4-15).<\/p>\n\n\n\n<p>Finnis nos dice que nuestras elecciones para estos bienes son sobre principios de razonabilidad pr\u00e1ctica. Para \u00e9l, uno de estos principios de razonabilidad es que los agentes est\u00e9n siempre obligados a fomentar y favorecer los bienes comunes (de su respectiva comunidad). Tenemos que un rasgo caracter\u00edstico de los bienes comunes consiste en no poder ser construidos individualmente por las personas ni tampoco por separado. No obstante, tampoco existen por una cooperaci\u00f3n \u201ca la fuerza\u201d. Existen y son posibles gracias a una acci\u00f3n compartida donde la participaci\u00f3n es libre. Por decirlo de una manera, las personas participan y deciden cuando iniciarla y cuando dejarla, pero los bienes creados existen no por esa elecci\u00f3n individual, sino que existen por la acci\u00f3n com\u00fan que los genera (1996: 4-6).<\/p>\n\n\n\n<p>Otro acercamiento conceptual contempor\u00e1neo y af\u00edn a los recientemente aboradados, es el de Mathias Nebel (Nebel, 2017a), quien retoma algunos de los elementos desarrollados l\u00edneas arriba y nos da la siguiente definici\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p>Un bien com\u00fandescribe una comunidad congregada en la consecuci\u00f3n de un bien creado espec\u00edfico. Se\u00f1ala la forma en la cual el objeto de una interacci\u00f3n (bien creado\/bien de orden\/beneficio compartido) es apreciado, realizado y compartido por una comunidad de personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Al bien com\u00fan corresponde por lo tanto siempre una comunalidad del bien com\u00fan. El bien com\u00fan resulta de la conjunci\u00f3n real del bien de las personas y del bien del grupo por medio de una interacci\u00f3n (2017: 2).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, existen ciertos bienes que solo surgen si tienen un valor compartido y, por tanto, solo podemos alcanzarlos juntos por lo que se les llama \u201cbienes irreductiblemente sociales\u201d. La consecuci\u00f3n de estos bienes requiere de una organizaci\u00f3n y de un orden que a su vez son interiorizados por cada uno de los agentes (actores) de participan de la interacci\u00f3n: el objetivo general, los limites, la interacci\u00f3n, reglas, estatus y roles propios (Nebel, 2017b).<\/p>\n\n\n\n<p>El bien com\u00fan se impone de manera siempre renovada a toda comunidad por medio de las innumerables interacciones que lo constituyen y que requieren ser continuadas, recreadas o abandonadas. Ninguna de estas interacciones es espont\u00e1nea o natural; por el contrario, son fr\u00e1giles y requieren de su cuidado y retroalimentaci\u00f3n para mantenerse en el tiempo. Ahora bien, estas interacciones deben ser gobernadas y es aqu\u00ed donde la cuesti\u00f3n del bien com\u00fan est\u00e1 vinculada a la acci\u00f3n p\u00fablica (Nebel, 2017b: 37).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Cuadro 2. Interacciones y bien com\u00fan<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"661\" height=\"207\" src=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Cuadro-2-Valente.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-645\" srcset=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Cuadro-2-Valente.jpg 661w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Cuadro-2-Valente-300x94.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 661px) 100vw, 661px\" \/><figcaption>Fuente: elaboraci\u00f3n propia con informaci\u00f3n de Nebel (2018).<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Una de las principales caracter\u00edsticas del bien com\u00fan es la relaci\u00f3n que hay entre el involucramiento en la interacci\u00f3n y la participaci\u00f3n en el beneficio com\u00fan. Distinto a lo que se puede creer, la forma de distribuci\u00f3n del beneficio no es necesariamente la igualdad, porque lo que en el fondo es realmente relevante es la valoraci\u00f3n del beneficio com\u00fan. Las personas que crean el bien social no son necesariamente las que se benefician porque su comunidad es m\u00e1s que una comunidad de intereses que est\u00e1 unida por la utilidad; es decir, contrario a lo que supone la teor\u00eda del contrato social, estas comunidades no est\u00e1n integradas por una correlaci\u00f3n o suma de intereses particulares (individuales).<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, lo anterior, no significa que el beneficio com\u00fan no requiera ser distribuido de una manera justa. Por el contrario, cuando el beneficio esperado no es apropiado, suele haber una reacci\u00f3n de indignaci\u00f3n. Nebel sostiene que la reacci\u00f3n de reclamo ser\u00e1 en todo caso no tanto por su grado de participaci\u00f3n en la obtenci\u00f3n del beneficio, sino por el respeto del significado del bien creado, o bien, por el valor o reconocimiento asignado por la comunidad (Nebel, 2017: 41).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, tenemos que el concepto del bien com\u00fan no es metaf\u00edsico sino un principio que rige la acci\u00f3n y cooperaciones comunes, y que permanece impl\u00edcito en todas las acciones emprendidas en el \u00e1mbito p\u00fablico. Estamos hablando que no es la idea de un solo bien com\u00fan, sino de \u201ccomunes\u201d y bienes comunes que son creados. Cada sociedad est\u00e1 basada en un conjunto de bienes comunes. Existe una completa y amplia serie de relaciones entre estos bienes comunes, aunque no todos son parecidos en dimensi\u00f3n o igual de importantes.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Los comunes y los bienes comunes<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando hablamos de \u201clo com\u00fan\u201d estamos ante un concepto ambiguo. No siempre es claro si con ello nos estamos refiriendo a algo material, a un sentido de propiedad (en el contexto econ\u00f3mico) o a una aproximaci\u00f3n ideol\u00f3gica (en el contexto pol\u00edtico).<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente ante el escenario de discutidas crisis: del Estado, de la democracia representativa, del modelo neoliberal, del proceso globalizador, de las identidades nacionales, de la despolitizaci\u00f3n, etc.; parece que la propuesta de \u201clo com\u00fan\u201d emerge como una iniciativa reivindicadora. El paradigma social de la modernidad de pensamiento y acci\u00f3n individualista, tambi\u00e9n contrasta con la propuesta de repensar \u201clo com\u00fan y lo p\u00fablico\u201d que expresa el deseo de lo colectivo que representa la necesidad de crear v\u00ednculos y relaciones con \u201cel otro\u201d, adem\u00e1s de replantear condiciones sociales de cambio pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, la herencia liberal en la econom\u00eda clasific\u00f3 los distintos bienes en cuanto a su utilidad en funci\u00f3n de p\u00fablicos y privados, pero no logr\u00f3 dar una categor\u00eda espec\u00edfica a otro tipo de bienes denominados comunes que no encajaban cabalmente en ninguno de los primeros. Probablemente es a partir de que la polit\u00f3loga y premio Nobel norteamericana Elinor Ostrom (Ostrom, 2011) propone un nuevo enfoque de los <em>commons<\/em> (en espa\u00f1ol comunes, bienes comunes) que se da una visibilidad conceptual frente a la miop\u00eda que no le daba un rol espec\u00edfico a este tipo de bienes. Desde este otro enfoque, Ostrom buscaba conciliar desde la misma perspectiva de la econom\u00eda conceptos de eficiencia y sustentabilidad\/sostenibilidad, donde las instituciones tienen un papel clave. Con este enfoque se replantea la dicotom\u00eda cl\u00e1sica respecto a que los bienes privados son inherentes al mercado, y, por otro lado, a que los bienes colectivos deben ser vistos desde la interpretaci\u00f3n hobbsiana (Leviat\u00e1n) donde el orden social est\u00e1 dado por la fuerza -el estado con el monopolio del empleo de la violencia f\u00edsica leg\u00edtima-, y no sobre la interacci\u00f3n entre personas. Ostrom plantea como idea central de su obra que \u201cno existe nadie mejor para la gesti\u00f3n sostenible de los recursos de uso com\u00fan que los propios involucrados\u201d (2011: 40). En cuanto a esta gesti\u00f3n, la autora nos dice que existen m\u00faltiples posibilidades para el fin; sin embargo, tambi\u00e9n nos recuerda que invariablemente del tipo de gesti\u00f3n, \u00e9sta siempre va a exigirle a los agentes interesados una suficiente capacidad de auto organizaci\u00f3n y de acci\u00f3n colectiva, as\u00ed como un considerable capital social.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquellas comunidades que han alcanzado por periodos largos de tiempo importantes grados de autonom\u00eda en la gesti\u00f3n eficiente de sus bienes comunes, se debe a que han sabido identificar aquellas pr\u00e1cticas que les llevaron a esos arreglos comunitarios; las han valorado y las han procurado. Las distintas sociedades para el efecto de la gesti\u00f3n de sus bienes comunes desarrollan instituciones (no siempre formales) generalmente basadas en la costumbre(s) y de esta manera los preservan y evitan su desaparici\u00f3n. Ostrom es enf\u00e1tica al decir que el \u00e9xito para esto es la no exclusi\u00f3n. Lo explica con su \u201crecurso de uso com\u00fan (<em>ruc<\/em>)\u201d, que son sistemas de recursos ya sean por la obra del hombre o naturales, que por su dimensi\u00f3n es dif\u00edcil poder excluir a alguien de su beneficio (2011:77).&nbsp; Podemos entonces entender que, en la visi\u00f3n de esta intelectual, los bienes comunes pueden ser desde una escala peque\u00f1a (acotados) hasta un contexto universal (sin fronteras y sin un l\u00edmite claro).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Diferenciadores entre bienes comunes y bienes p\u00fablicos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Lo com\u00fan hace referencia a un sentido comunidad entre todos los individuos que pertenecen a un grupo; en tanto lo p\u00fablico usualmente refiere a asuntos que est\u00e1n m\u00e1s bien sujetos a la acci\u00f3n colectiva. Por otro lado, la noci\u00f3n bien tiene una clara connotaci\u00f3n moral respecto a algo que la gente valora y deber\u00eda perseguir; en tanto la referente a inter\u00e9s implica la mayor\u00eda de las veces beneficio material.<\/p>\n\n\n\n<p>Es frecuente y habitual que confundamos o usemos como sin\u00f3nimos los distintos tipos de bienes (ej. bien com\u00fan con beneficio com\u00fan, bien p\u00fablico con inter\u00e9s p\u00fablico). Estos bienes no son excluyentes, pues no evitan que otros disfruten de \u00e9l, y tampoco tienen rivalidad porque el beneficio de una persona no reduce que otra pueda tambi\u00e9n disfrutar de \u00e9l.&nbsp; En este sentido, bien com\u00fan tiene un significado cercano con bien p\u00fablico. Sin embargo, en contraste con el bien com\u00fan, el concepto de bienes p\u00fablicos no transmite un sentido de comunalidad entre un grupo de individuos (Deneulin &amp; Townsend, 2007: 32).<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo a Subirats (Subirats y Rendueles, 2016), los bienes p\u00fablicos son no rivales y no excluyentes; en cambio, los bienes comunes son no excluyentes, pero s\u00ed rivales (es decir, no hay manera de impedir que alguien use ese bien y al mismo tiempo cada uso disminuye el uso que otros pueden hacer de \u00e9l). La distinci\u00f3n tiene un punto de arbitrariedad, pero ayuda a diferenciar cu\u00e1ndo se est\u00e1 aplicando de un modo puramente metaf\u00f3rico el concepto de bien com\u00fan (2016: 32). &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Cuadro 3. Caracter\u00edsticas y diferencias bienes p\u00fablicos y bienes comunes<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"667\" height=\"752\" src=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Cuadro-3-Valente.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-646\" srcset=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Cuadro-3-Valente.jpg 667w, https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Cuadro-3-Valente-266x300.jpg 266w\" sizes=\"(max-width: 667px) 100vw, 667px\" \/><figcaption>Fuente: elaboraci\u00f3n propia.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><em>Estado y sociedad en la provisi\u00f3n de seguridad y defensa: coproducci\u00f3n y cogesti\u00f3n para el bien com\u00fan<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos pues que la seguridad y la defensa son componentes determinantes del y para el bien com\u00fan general y, por tanto, pueden ser vistos tambi\u00e9n como bienes comunes. No obstante, tambi\u00e9n es cierto que son considerados y valorados como bienes p\u00fablicos puros dada su naturaleza de utilidad p\u00fablica convencional para el Estado y la sociedad. S\u00ed bien hay elementos determinantes para poder seguirlos entendiendo as\u00ed, igualmente hoy en d\u00eda existen otros que ponen en consideraci\u00f3n poderlos ir entendiendo m\u00e1s all\u00e1 bajo la \u00f3ptica m\u00e1s actualizada de la noci\u00f3n del bien com\u00fan-bienes comunes. Algunas motivaciones para este entendimiento pueden ser los siguientes planteamientos.<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"a\"><li>Actualmente, el llamado Estado moderno se encuentra en una evidente crisis derivada de diversos cambios pol\u00edticos, econ\u00f3micos, tecnol\u00f3gicos y sociales, y la irrupci\u00f3n de fen\u00f3menos emanados de nuevos actores no estatales que han puesto en desequilibrio o incluso en entre dicho la viabilidad o al menos la convencionalidad de la funci\u00f3n Estado-moderno. Cada vez es m\u00e1s dif\u00edcil crear consenso social y pol\u00edtico que d\u00e9 la necesaria legitimidad, esto ha comenzado a generar de manera m\u00e1s frecuente una relaci\u00f3n con los ciudadanos de coerci\u00f3n para el control ante situaciones de crisis. Aqu\u00ed encontramos el llamado \u201cdilema de inseguridad de Job Brian\u201d que plantea que cuando el Estado no interpreta el sentimiento \u00fanico nacional (o sus valores) y m\u00e1s bien entra en escenarios de competencia con diferentes actores con diversos entendimientos sobre seguridad, entonces el Estado lejos de ser percibido como la representaci\u00f3n unitaria, ha de ser un motivo de discusi\u00f3n (Aguilera, 1994: 98). Es as\u00ed como en esa situaci\u00f3n, \u201cla definici\u00f3n de seguridad que hace el Estado, puede no solamente no corresponder a la percepci\u00f3n de amenaza al ciudadano, sino ser contradictoria con la misma (1994: 139).<\/li><li>Este Estado en muchas latitudes del mundo se ha visto sobrepasado por muchas amenazas, sobre todo las de car\u00e1cter no convencional, vi\u00e9ndose su capacidad de brindar seguridad y\/o defensa de manera limitada o nula. Habiendo sustituido muchas de las funciones del Estado, creando incluso el capital social que por naturaleza no puede crear el Estado. En consecuencia, las pol\u00edticas y estrategias de combate a estas amenazas emergentes son ineficaces porque el Estado no cuenta m\u00e1s que con las herramientas convencionales para hacerles frente.<\/li><li>En las \u00faltimas d\u00e9cadas en todo el mundo se han comenzado a privatizar algunas de las funciones de seguridad y defensa, siendo que el rasgo b\u00e1sico y distintivo de la existencia del propio Estado en la perspectiva cl\u00e1sica weberiana es el monopolio.<\/li><li>Los tiempos del Estado como el gran dictador de la vida pol\u00edtica y social de una naci\u00f3n han pasado, y no son bien vistos aquellos de corte autoritario donde la funci\u00f3n de seguridad y defensa se hace aun de manera unilateral e impositiva sin importar los derechos individuales y colectivos, ni mucho menos las valoraciones comunitarias.<\/li><li>La participaci\u00f3n en democracia es sustancial, situaci\u00f3n que para muchos Estados que fueron adoptando el sistema democr\u00e1tico no han logrado plenamente adaptarlo a sus formas y pol\u00edticas, y esto solo acrecienta su crisis.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>Esteve (2013) nos dice que una manera factible para que el Estado pueda mantener sus objetivos frente a la condici\u00f3n actual de crisis y cuestionamientos es teniendo claro los bienes que deben garantizarse a todos los miembros de la comunidad pol\u00edtica, \u201ccorrespondiendo a las instituciones de la misma (el aparato estatal en sentido amplio) la tarea de intervenir (por medio de la regulaci\u00f3n, la ayuda y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, la prestaci\u00f3n directa) para hacer efectiva esta misi\u00f3n\u201d (Esteve, 2013: 32).&nbsp; De la misma manera que se deben tener claros los bienes a garantizar, es reconocer para su cumplimiento del coprotagonismo que deben tener grupos de la sociedad civil organizada en la realizaci\u00f3n y apoyo a funciones p\u00fablicas propias del Estado. Esto deviene en una recomposici\u00f3n de funciones y acciones estatales con una considerable encomienda o concesi\u00f3n masiva a actores no estatales (pero s\u00ed organizados y reconocidos legalmente) de actividades y funciones p\u00fablicas. Esto sucede ya tareas policiales y de servicios, pero no por una l\u00f3gica de coprotagonismo o gobernanza con objetivos claros, sino hasta ahora por una necesidad de contingencia de verse el Estado sobrepasado.<\/p>\n\n\n\n<p>De tal forma, el reto para este cuestionado y mermado Estado, es lograr la orientaci\u00f3n (conducci\u00f3n) de la actividad y los asuntos p\u00fablicos hacia el bien com\u00fan (gobernanza del bien com\u00fan), donde reconoce que no lo logra el mismo por mandato o virtud (Esteve, 2013). Es pasar a una noci\u00f3n de Estado regulador considerado como un repliegue estrat\u00e9gico del Estado ante la evidente p\u00e9rdida de posiciones de titularidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, retomando el asunto respeto a la seguridad, muchas veces la tendencia de los Estados sigue siendo la de imponer pol\u00edticas unilaterales, as\u00ed como el nulo debate p\u00fablico (cuando menos uno incluyente) en torno a los temas referentes a la inseguridad, lo cual obstruye la debida comprensi\u00f3n de sus causas en diferentes contextos y su potencial viabilidad de soluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, como ya se mencion\u00f3, tenemos que la privatizaci\u00f3n de la seguridad ha sido m\u00e1s por urgencia en pa\u00edses donde la inseguridad ha sobrepasado la capacidad del Estado (llegando a niveles altos de ingobernabilidad o incluso de vac\u00edo de Estado o de Estado fallido) buscando as\u00ed suplir la protecci\u00f3n que este no puede proveer a sus habitantes y a empresas. Esto ha dado pie en muchos pa\u00edses a un muy lucrativo mercado de proveedores que van desde vigilantes, guardias, escoltas, hasta grupos de personas armadas financiadas por empresarios y que resguardan lugares espec\u00edficos o incluso poblaciones enteras, haciendo frente no a un simple delincuente sino a otro contingente de personas armadas pertenecientes al crimen organizado\/narcotr\u00e1fico. Pero incluso en materia de defensa, tenemos el surgimiento de empresas privadas (mercenarias) como la estadounidense <em>Blackwater<\/em> o la rusa grupo Wagner, que ofrecen acciones y operaciones de t\u00e1ctica militar en diferentes contextos y pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>La realidad es que esto tiene una explicaci\u00f3n entendiendo que el Estado sigue con el modelo tradicional basado en la confrontaci\u00f3n directa, es decir, mediante lo que conoce como el enfoque \u201cobjetivo-causal\u201d, donde se pretende la reducci\u00f3n de las amenazas vi\u00e9ndolas en n\u00fameros respecto a su actuaci\u00f3n directa.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo lo anteriormente mencionado, es desde el punto de vista de la teor\u00eda de bienes, una alteraci\u00f3n del papel de los bienes p\u00fablicos, sobre todo de aquellos que son los cl\u00e1sicos ejemplos de bienes p\u00fablicos puros, como son la seguridad y la defensa.&nbsp; Estamos ante la exclusi\u00f3n de la seguridad y defensa, lo que puede traducirse en males p\u00fablicos en el sentido de la creaci\u00f3n de un mercado negro (ilegal e ileg\u00edtimo), donde ante la ausencia de capacidad estatal para brindar estos bienes p\u00fablicos, aparecen a la par entes informales o grupos de inter\u00e9s que buscan proveer a la poblaci\u00f3n de esa seguridad bajo la modalidad de los llamados \u201ccobros por derecho de piso\u201d u otros pagos por brindarles protecci\u00f3n. Aqu\u00ed caben desde grupos de autodefensa hasta c\u00e1rteles y otros grupos del crimen organizado. Al suplir la funci\u00f3n estatal, tambi\u00e9n van creando un capital social negativo y un control social territorial bajo sus propios criterios y reglas, lo que es un grave proceso de evidente ruptura de tejido social y del pacto supuesto entre el Estado y la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>La ruta para que el Estado pueda encontrar las certezas ante su ineficacia en cuanto a esta seguridad, debe partir de un an\u00e1lisis con enfoque multidimensional y multidisciplinario, que considere integral y relacionalmente las m\u00faltiples causas y facetas de los hechos que llevan a esa situaci\u00f3n de inseguridad. Adem\u00e1s, clarificar el relevante car\u00e1cter pol\u00edtico-estructural que deben contener las estrategias de seguridad y que se consideren las respuestas que se han tenido de las poblaciones afectadas ya sean espont\u00e1neas u organizadas.&nbsp; Aunado a lo anterior, es clave que el Estado reconozca el papel de la sociedad civil y las muchas sinergias que puede haber entre s\u00ed teniendo compartido el objetivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es claro que las estrategias de seguridad que a\u00fan est\u00e1n fundamentadas en la represi\u00f3n y la confrontaci\u00f3n directa no son sostenibles, no suelen ser efectivas, y son lesivas para la ciudadan\u00eda. Propuestas que van en el sentido de ampliar horizontes de discusi\u00f3n, creaci\u00f3n de sinergias y construcci\u00f3n de ciudadan\u00eda son reivindicativas para el cumplimiento del Estado en esta materia. Por su parte, la ciudadan\u00eda tambi\u00e9n abona con la exigencia de una seguridad y una defensa democr\u00e1tica, donde el Estado sea transparente y rinda cuentas no solo en cuanto a los recursos p\u00fablicos que demanda y ejerce para esta funci\u00f3n, sino tambi\u00e9n en las estrategias y dem\u00e1s acciones referentes a la seguridad y defensa. As\u00ed pues, la seguridad y defensa democr\u00e1tica, pasa por la integraci\u00f3n de agendas construidas sobre la promoci\u00f3n y articulaci\u00f3n de la participaci\u00f3n ciudadana. Dicho de otra forma, mediante el enfoque de bien com\u00fan, el cual, dicho sea de paso, dista de la situaci\u00f3n que comienza a prevalecer entorno a estos bienes (seguridad y defensa) que comenzaron a perder su rasgo caracter\u00edstico de bienes p\u00fablicos puros con la creciente privatizaci\u00f3n de algunas de sus funciones, volvi\u00e9ndose hoy bienes club y privados.<\/p>\n\n\n\n<p>Debemos tener presente que la seguridad y defensa deben descartar el contemplarse como bienes privados, no solo por su sentido de exclusi\u00f3n sino tambi\u00e9n por su rivalidad de consumo, ya que el mercado ante esta oferta generar\u00eda a\u00fan m\u00e1s din\u00e1micas de las ya mencionadas como potencializadores de males comunes. Cierto es que su condici\u00f3n original de bienes p\u00fablicos siempre conlleva el riesgo de provisi\u00f3n, no obstante, muchos otros bienes p\u00fablicos ofrecen diferentes condiciones de provisi\u00f3n donde el Estado s\u00ed puede, moderadamente y bajo condiciones bien espec\u00edficas (legales y leg\u00edtimas), otorgar concesiones de provisi\u00f3n a particulares por un tema de mayor y m\u00e1s eficiente cobertura o incluso presencia (como pasa con bienes club), m\u00e1s no por un tema de resignaci\u00f3n por incompetencia o vac\u00edo. Tanto la paz como la seguridad y defensa, son espec\u00edficamente bienes de inter\u00e9s p\u00fablico, cuya productividad y relevancia dependen en gran medida de que se mantengan en el dominio p\u00fablico (Cendejas y Merino, 2016: 28).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el art\u00edculo se plantea la reflexi\u00f3n sobre si la seguridad y defensa pueden ser consideradas como bienes comunes y, si eventualmente, puede ser m\u00e1s funcional para el Estado abordarlas de esta manera que en su perspectiva tradicional como bienes p\u00fablicos puros. Al respecto encontramos algunos elementos anal\u00edticos valiosos.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien la seguridad y defensa nacional son considerados por la literatura cl\u00e1sica como bienes p\u00fablicos emblem\u00e1ticos o puros, cuya provisi\u00f3n incluso justifica la existencia del Estado que se asume con el monopolio de la violencia leg\u00edtima, podemos constar que tambi\u00e9n la seguridad y defensa pueden tener caracter\u00edsticas de otros tipos de bienes: privado, club o com\u00fan. En consecuencia, encontramos que el concepto de bienes comunes incluye y rebasa la clasificaci\u00f3n de los reg\u00edmenes de propiedad que reconoce a la propiedad privada, colectiva y p\u00fablica. Quiere decir que los bienes comunes incluyen tipos de bienes privados, bienes club, bienes p\u00fablicos y bienes de uso com\u00fan. As\u00ed, los bienes p\u00fablicos pueden ser bienes comunes siempre que un grupo posea o reclame derechos sobre ellos y participe en su uso, gesti\u00f3n o incluso creaci\u00f3n, como tal es el caso de la seguridad y defensa.<\/p>\n\n\n\n<p>La seguridad y defensa definidos exclusivamente como bienes p\u00fablicos puros dif\u00edcilmente se agotan porque el Estado es garante y adecuado para su provisi\u00f3n. Sin embargo, cada vez hay m\u00e1s dificultades para su provisi\u00f3n, ya que estos bienes, contrario a lo que se cre\u00eda, presentan actualmente rivalidad y las posibilidades de su erosi\u00f3n o agotamientos son latentes.&nbsp; De tal forma, la concepci\u00f3n de la seguridad y defensa como bienes comunes no niega el inter\u00e9s p\u00fablico que motiva la propia raz\u00f3n del Estado en torno a su propia existencia y preservaci\u00f3n; pero tampoco va a desconocerle su responsabilidad y la necesidad de su intervenci\u00f3n en la reconstrucci\u00f3n y provisi\u00f3n de estas condiciones. M\u00e1s bien, asume a la seguridad y defensa como bienes fundamentales, que implican la necesidad de coproducci\u00f3n y cogesti\u00f3n de Estado y sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto la falta de cobertura como de acceso a entornos de seguridad en un lugar espec\u00edfico, se va traduciendo a la larga en una desvaloraci\u00f3n del territorio y en una falta de compromiso por parte de la ciudadan\u00eda por querer defenderlo y colaborar con el Estado en la provisi\u00f3n y por querer mejorar en s\u00ed mismas las condiciones.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, el reto para este cuestionado y mermado Estado, es lograr la orientaci\u00f3n (conducci\u00f3n) de la actividad y los asuntos p\u00fablicos hacia el bien com\u00fan donde reconoce que no lo logra el mismo por mandato o virtud. Por su parte, la ciudadan\u00eda tambi\u00e9n abona con la exigencia de una seguridad y defensa democr\u00e1tica, donde el Estado sea transparente y rinda cuentas no solo en cuanto a los recursos p\u00fablicos que demanda y ejerce para esta funci\u00f3n, sino tambi\u00e9n en sus estrategias y dem\u00e1s acciones. La seguridad y defensa democr\u00e1tica, pasa por la integraci\u00f3n de agendas construidas sobre la promoci\u00f3n y articulaci\u00f3n de la participaci\u00f3n ciudadana. Dicho de otra forma, mediante el enfoque de bien com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda oportuno profundizar sobre c\u00f3mo esta nueva concepci\u00f3n permite avanzar en el an\u00e1lisis y en la construcci\u00f3n de insumos para la vida p\u00fablica, ya sea social y\/o pol\u00edtica, porque a diferencia de los bienes p\u00fablicos, el del bien com\u00fan hace \u00e9nfasis en esquemas de acci\u00f3n colectiva y gobernanza, ineludibles para responder a los complejos retos y dilemas que hoy m\u00e1s que nunca nos implica la seguridad y defensa. El enfoque de bien com\u00fan es una perspectiva multidimensional, multidisciplinar, con necesario car\u00e1cter incluyente, humano y que procura la estabilidad en un horizonte deseable de tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, es crucial la participaci\u00f3n de la sociedad en su conjunto en todas las esferas de la vida p\u00fablica; se requiere que, adem\u00e1s de participativa, est\u00e9 formada y comprometida en la consecuci\u00f3n de su propia seguridad como el elemento detonante para la paz y su propio desarrollo social. Solo aquello que hemos socializado como valioso y deseable en la colectividad estaremos en las debidas condiciones de defenderlo, y as\u00ed es como encontramos nuestros valores e intereses comunes, y nos fijamos rumbo, por lo que seremos capaces de reconocer f\u00e1cilmente todos aquellos elementos de riesgos y amenaza que impidan la consecuci\u00f3n de nuestros objetivos comunes de \u201cbien ser y bien estar\u201d (Gobierno de Espa\u00f1a, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, la destrucci\u00f3n de la paz y la seguridad es producto de la combinaci\u00f3n de procesos que van deteriorando los distintos bienes. Para futuros trabajos ser\u00eda interesante poder identificar cu\u00e1les son esas variables de esos bienes, y reflexionar como agentes claves son imprescindibles para revertir externalidades negativas y otros agentes que atentan contra los esfuerzos de la sociedad en sus intentos de encontrar su desarrollo, su bienestar, su buen vivir y el respeto a su dignidad, entre otras muchas cosas que se valoran conjuntamente como buenas y deseables.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nota sobre el autor<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Valente Tallabs Gonz\u00e1lez<\/em><\/strong><em> <\/em>es profesor de la Facultad de Ciencia Pol\u00edtica y Gobierno de la Universidad Popular Aut\u00f3noma del Estado de Puebla, UPAEP, M\u00e9xico. Director Acad\u00e9mico de la Facultad de Ciencia Pol\u00edtica y Gobierno de la UPAEP. Miembro de la Junta Nacional Directiva de la Asociaci\u00f3n Mexicana de Ciencias Pol\u00edticas (AMECIP) 2021-2023 y Vicepresidente de la AMECIP 2018-2021. Maestr\u00eda en Ciencia Pol\u00edtica, Seguridad y Defensa de la Academia Nacional de Estudios Pol\u00edticos y Estrat\u00e9gicos (ANEPE), del Ministerio de Defensa Nacional de Chile. Este trabajo se enmarca dentro del proyecto I+D+i \u201cAdministraci\u00f3n compartida y bienes comunes: derecho y pol\u00edticas p\u00fablicas mediante gobernanza colaborativa\u201d (PID2020-114735GB-I00), financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovaci\u00f3n y Universidades de Espa\u00f1a. Correo electr\u00f3nico: <a href=\"mailto:josevalente.tallabs@upaep.mx\">josevalente.tallabs@upaep.mx<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Anthony, Denise L. &amp; Campbell, John L. (2011), \u201cStates, social capital and cooperation: looking back on Governing the Commons\u201d, <em>International Journal of the Commons<\/em>, Vol. 5, No. 2, pp. 284\u2013302.<\/p>\n\n\n\n<p>Buzan, Barry &amp; Waever, Ole (2003), <em>Regions and Powers. A guide to the global security<\/em>, Cambridge: Cambridge University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Buzan, Buzan; Waeber Ole &amp; De wild, Jaap(1998),<em> Security: a new framework for analysis<\/em>, Colorado: Lynne Rienner Publishers.<\/p>\n\n\n\n<p>Casta\u00f1o, Cristi\u00e1n y Ponce de Le\u00f3n, Andr\u00e9s (2011), <em>M\u00e9xico: Una aproximaci\u00f3n a los retos del futuro<\/em>, Comisi\u00f3n de Estudios sobre Seguridad y Defensa de la Fundaci\u00f3n Rafael Preciado, A.C.<\/p>\n\n\n\n<p>Cendejas, Josefina y Merino, Leticia (2016), \u201cAcci\u00f3n colectiva en la construcci\u00f3n social de la paz y la seguridad. La paz y la seguridad como bienes comunes\u201d, <em>Cultura representaciones<\/em>, Vol. 10, No. 20, pp.9-41.<\/p>\n\n\n\n<p>Cosido, Ignacio (1999), \u201cEl mercado pol\u00edtico y recursos para la defensa\u201d, en Quintana, Juan (Coord), <em>La defensa Nacional: un bien p\u00fablico<\/em>, La Paz, Ministerio de Defensa Nacional, Unidad de An\u00e1lisis de Pol\u00edticas de Defensa.<\/p>\n\n\n\n<p>Cintra, Jos\u00e9 T<em>. <\/em>(1991), <em>Seguridad nacional, poder nacional y desarrollo<\/em>, M\u00e9xico: CISEN.<\/p>\n\n\n\n<p>Deneulin, S\u00e9verine &amp; Townsend, Nicholas (2007), \u201cPublic goods, global public goods and the common good\u201d, <em>International Journal of Social Economics<\/em>, Vol. 34, No. 1\/2.<\/p>\n\n\n\n<p>Esteve, Jos\u00e9 (2013), <em>La nueva relaci\u00f3n entre estado y sociedad aproximaci\u00f3n al trasfondo de la crisis<\/em>, Barcelona: Edit. Marcial Pons.<\/p>\n\n\n\n<p>Finnis, John (1996), \u201cNatural Law Theory and Limited Government\u201d, en George, Robert P. (ed.), <em>Natural Law, Liberalism, and Morality<\/em>, New York: Oxford University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Gobierno de Espa\u00f1a (2018), Curso \u201cLa Defensa, un Bien P\u00fablico\u201d, Ministerio de Educaci\u00f3n y Formaci\u00f3n Profesional, Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p>Job, Brian L. (1994), \u201cThe security insecurity dilema\u201d, en Aguilera G. (ed.), <em>Seguridad, funci\u00f3n militar y democracia<\/em>, Guatemala: FLACSO.<\/p>\n\n\n\n<p>Moloeznik, Marcos P. (2002), \u201cLa seguridad humana. Un nuevo enfoque impulsado por la ONU\u201d, <em>Renglones, revista del ITESO<\/em>, No. 51.<\/p>\n\n\n\n<p>Nebel, Mathias (2018), \u201cOperacionalizar el bien com\u00fan. Teor\u00eda, vocabulario y medici\u00f3n\u201d, <em>Metaf\u00edsica y Persona<\/em>, Vol. 10, No. 20.<\/p>\n\n\n\n<ul><li>(2017a), \u201cOperationalizing the common good: Theory, vocabulary and measurement\u201d, Discussion paper prepared for the IPBC research seminar, Puebla, December 5\/6.<\/li><li>(2017b), \u201cBienes Comunes y nexo del bien com\u00fan [diapositivas]\u201d, M\u00e9xico, IPBC, 47 diapositivas.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Olson, Mancur (1992), <em>La l\u00f3gica de la acci\u00f3n colectiva: bienes p\u00fablicos y la teor\u00eda de grupos<\/em>, Harvard University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Ostrom, Elinor (1990), <em>Governing the Commons: The Evolution of Institutions for Collective Action<\/em>, Cambridge: Cambridge University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00e9rez de Armi\u00f1on, Karlos (2004), \u201cSeguridad humana: conceptos, experiencias y propuestas<em>\u201d<\/em>, <em>Revista Cibod d\u2019Afers Internacionals<\/em>, No. 76, pp. 59-77.<\/p>\n\n\n\n<p>RESDAL (s.f.), <em>El concepto de defensa nacional<\/em> (en l\u00ednea), Buenos Aires: <a href=\"https:\/\/www.resdal.org\/Archivo\/uru-cap4.htm\">https:\/\/www.resdal.org\/Archivo\/uru-cap4.htm<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Rodr\u00edguez Castillo, Luis (2010), \u201cRese\u00f1a del gobierno de los bienes comunes. 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Vega Garc\u00eda, Gerardo (2002), <em>Seguridad nacional: concepto, organizaci\u00f3n, m\u00e9todo<\/em>, M\u00e9xico: Secretar\u00eda de la Defensa Nacional.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VALENTE TALLABS Universidad Popular Aut\u00f3noma del Estado de Puebla, M\u00e9xico Title: Security and Defense, from Pure Public Goods to a Common Goods Approach Resumen: Frente a la crisis de Estado moderno derivados de cambios globales y amenazas emergentes, frente a las limitaciones y vac\u00edos que actualmente tiene para poder proveer seguridad y defensa, frente a&hellip;&nbsp;<a href=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/seguridad-y-defensa-de-bienes-publicos-puros-a-un-enfoque-de-bienes-comunes\/\" class=\"\" rel=\"bookmark\">Leer m\u00e1s &raquo;<span class=\"screen-reader-text\">Seguridad y defensa, de bienes p\u00fablicos puros a un enfoque de bienes comunes<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"neve_meta_sidebar":"full-width","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"on","neve_meta_content_width":100,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v15.2.1 - 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