{"id":59,"date":"2020-10-29T16:02:31","date_gmt":"2020-10-29T16:02:31","guid":{"rendered":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/?page_id=59"},"modified":"2020-10-29T16:02:31","modified_gmt":"2020-10-29T16:02:31","slug":"la-cartografia-como-elemento-geoestrategico-en-el-artico","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/la-cartografia-como-elemento-geoestrategico-en-el-artico\/","title":{"rendered":"La cartograf\u00eda como elemento geoestrat\u00e9gico en el \u00c1rtico"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\">ANDREA ARRIETA RUIZ<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Instituto Universitario General Guti\u00e9rrez Mellado, Espa\u00f1a<\/p>\n\n\n\n<p>Title:&nbsp;Cartography as Geostrategic Element in the Arctic.<\/p>\n\n\n\n<p>Resumen: el calentamiento global, inherente al cambio clim\u00e1tico, est\u00e1 provocando el deshielo de algunos puntos geogr\u00e1ficos y, con ello, posibilitando la apertura de algunos de ellos -hist\u00f3ricamente inaccesibles-, como el \u00c1rtico. \u201cApenas se encuentra una regi\u00f3n sobre la que se pueda hacer valer una pretensi\u00f3n de posesi\u00f3n\u201d, una afirmaci\u00f3n de Mackinder de cuestionable validez en relaci\u00f3n con la cuesti\u00f3n del \u00c1rtico. El deshielo de esta zona geogr\u00e1fica permitir\u00eda la explotaci\u00f3n de sus vastos recursos naturales y de dos rutas mar\u00edtimas que suponen una disminuci\u00f3n de la distancia entre el Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico y Pac\u00edfico. Este hecho, ha contribuido a que, en los \u00faltimos a\u00f1os, cada vez hayan sido m\u00e1s los actores interesados en este espacio. En esta l\u00ednea, a trav\u00e9s de algunos de los marcos te\u00f3ricos cl\u00e1sicos del \u00e1mbito de las relaciones internacionales, se estudiar\u00e1n las diversas acciones que est\u00e1n desarrollando los distintos actores en la zona. Un recorrido desde las tesis neorrealistas de Waltz y Mearsheimer, hasta aquellas que definen Keohane y Nye, que presentan el sistema como una red compleja constituida por los intereses y las interacciones, basada en la cooperaci\u00f3n y en el concepto de <em>smart power<\/em>, resultado de la combinaci\u00f3n entre el <em>hard<\/em> y el <em>soft power<\/em>. Asimismo, tomando como base los postulados de estas corrientes te\u00f3ricas, se estudiar\u00e1 el papel que desempe\u00f1a la cartograf\u00eda como elemento geoestrat\u00e9gico, utilizado como herramienta para la construcci\u00f3n de soberan\u00eda por parte de los distintos actores en el \u00c1rtico. El an\u00e1lisis de los movimientos y las capacidades de los actores en esta zona permitir\u00e1 situar estos factores como los generadores de otro Gran Juego que situar\u00e1, parad\u00f3jicamente, al C\u00edrculo Polar \u00c1rtico como uno de los puntos m\u00e1s calientes del atlas geogr\u00e1fico, alz\u00e1ndose como un espacio de cruce de intereses de suma importancia en el contexto de la lucha de poder tanto a nivel regional, como global.<\/p>\n\n\n\n<p>Palabras clave: \u00c1rtico, geopol\u00edtica, cartograf\u00eda, estrategia, gran juego, construcci\u00f3n soberan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Abstract: Global warming inherent to climate change is producing the melting of some geographical points. Moreover, it allows the opening of some of these spaces -historically inaccessibles- as the Arctic. \u201cThere is scarcely a region left for the pegging out of a claim of ownership\u201d, a Mackinder claim of questionable validity in relation to the Arctic issue. The thaw of this geographical zone would allow the explotation of its huge natural resources and two maritimes routes that reduce the distance between Atlantic and Pacific Ocean. This fact has provocated the growing interest of international actors. In this way, this article will analyze, through some of the classical theories in the field of the international relations, the actions that the actors are developing in this geographical area. A journey from the neorealist theses of Waltz and Mearsheimer, to those that define Keohane and Nye, which present the system as a complex network formed by interests and interactions, based on cooperation and the concept of smart power, the result of the combination between hard and soft power. Likewise, based on the postulates of these theorical currents, this article will focused on the role of cartography as a geostrategic element, used as a tool by different actors for the construction of sovereignity in the Arctic. The analysis of diverse actors, their movements and capacities, will allow these factors to be placed as the generators of another Great Game that, paradoxically, will place the Arctic Circle as one of the hottest spots in the geopraphical atlas, rising as a space for intersection of interests of great importance in the context of the power struggle both regionally and globally.<\/p>\n\n\n\n<p>Keywords: Arctic, geopolitic, cartography, strategy, great game, sovereignty construction.<\/p>\n\n\n\n<p>Recibido: 16 de julio de 2019. Aceptado: 16 de marzo de 2020.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para citar este art\u00edculo\/To cite this article: <\/strong>Andrea Arrieta Ruiz, \u00abLa cartograf\u00eda como elemento geoestrat\u00e9gico en el \u00c1rtico\u00bb, <em>Revista de Estudios en Seguridad Internacional<\/em>,&nbsp;Vol. 6, No. 1, (2020), pp. 225-242. DOI:&nbsp;<a href=\"http:\/\/dx.doi.org\/10.18847\/1.11.13\">http:\/\/dx.doi.org\/10.18847\/1.11.13<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tierra, mar, aire. <em>A priori<\/em>, estos se alzan como los elementos cl\u00e1sicos que han suscitado los deseos de poder de distintas civilizaciones, imperios, Estados\u2026 a lo largo de la historia. Guerras, negociaciones, tratados, acuerdos matrimoniales, diplomacia, inteligencia\u2026 un sinn\u00famero de acciones disfrazadas de diversos nombres que convergen de manera clara en un punto: la dominaci\u00f3n. Un asunto que, desde una perspectiva geogr\u00e1fica, ya estudiaron figuras como Mahan, Mackinder, Spykman o Brzezinski. Todos ellos, entonces apenas echaron la mirada hacia el \u00c1rtico<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>, pues, durante a\u00f1os, se ha tratado de un espacio cubierto de banquisa y, por tanto, de dif\u00edcil acceso. Sin embargo, ahora, debido a la paulatina desaparici\u00f3n de esta capa de hielo, conviene realizar una revisi\u00f3n sobre el papel que puede desempe\u00f1ar esta zona geogr\u00e1fica en relaci\u00f3n con los intereses de diversos actores en este espacio y los juegos de poder derivados que se establecen en el marco del sistema internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta l\u00ednea, autores como Waltz, ya se\u00f1alaron la limitaci\u00f3n que supon\u00eda aproximarse al estado de la pol\u00edtica internacional a trav\u00e9s de elementos internos del propio Estado o de la compilaci\u00f3n de sus acciones exteriores. De este modo, tomando como base un enfoque sist\u00e9mico, y conceptos del realismo cl\u00e1sico de Morgenthau, desarroll\u00f3 -como tambi\u00e9n hizo Mearsheimer- los principios te\u00f3ricos del neorrealismo; corriente que, junto con el neoliberalismo de Keohane y Nye, se tomar\u00e1 como base de an\u00e1lisis durante las siguientes l\u00edneas.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Sobre el neorrealismo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Si vis pacem para bellum<\/em>, una paradoja caracter\u00edstica del realismo de Morgenthau (1904-1980), que subraya la naturaleza opuesta de esta corriente te\u00f3rica al idealismo y se alza como fiel reflejo de ese pesimismo existencial que ya enunciaron una tradici\u00f3n de pensadores como Tuc\u00eddides, Maquiavelo o Hobbes (Morgenthau, 1990: 15). Unos principios que, junto con el car\u00e1cter objetivo de las leyes pol\u00edticas, la primac\u00eda del concepto de inter\u00e9s definido en t\u00e9rminos de poder, la adaptaci\u00f3n de la dimensi\u00f3n moral de la pol\u00edtica al contexto mutable y complejo, el rechazo a cualquier aspiraci\u00f3n particular de un Estado como universalmente aplicable y la autonom\u00eda del \u00e1mbito pol\u00edtico respecto de otros enfoques (Morgenthau, 1990: 43-61); constituyen los famosos seis principios que enunci\u00f3 Morgenthau al hablar del realismo pol\u00edtico (Garc\u00eda, 2016: 19). De todo ello, derivan las tres premisas b\u00e1sicas de su teor\u00eda realista: estatocentrismo, naturaleza conflictiva de las relaciones internacionales y centralidad del poder.<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os cincuenta, despu\u00e9s de d\u00e9cadas en las que el realismo pol\u00edtico domin\u00f3 como teor\u00eda explicativa del comportamiento de los Estados en el marco del sistema internacional, comenzaron a surgir otras teor\u00edas, fruto de cr\u00edticas y reformulaciones del modelo inicial de Morgenthau. En este contexto se sit\u00faa el surgimiento del nuevo realismo, el realismo estructural o el neorrealismo. Este paradigma se presenta como una reformulaci\u00f3n del realismo pol\u00edtico de Morgenthau y se caracteriza por centrarse en la proyecci\u00f3n internacional de los Estados m\u00e1s poderosos, dejando en un segundo plano la ideolog\u00eda de estos. En esta l\u00ednea, una de sus caracter\u00edsticas m\u00e1s notables es su desarrollo como teor\u00eda sist\u00e9mica a partir de un concepto no utilizado de manera expl\u00edcita por Morgenthau: la estructura del sistema internacional (Barbe, 1987: 172). De este modo, el neorrealismo conserva muchos de los rasgos del realismo pol\u00edtico y presenta como punto de partida -al igual que el neoliberalismo- el inter\u00e9s de los propios Estados. En este sentido, los neorrealistas consideran a los Estados como los actores principales del sistema (estatocentrismo) y defienden la existencia de la conflictividad como forma de interacci\u00f3n. Esta conflictividad se presenta como el producto de la anarqu\u00eda del sistema internacional de autoayuda en el que destaca la ausencia de una autoridad central y la seguridad colectiva. En esta misma l\u00ednea, la autoayuda genera din\u00e1micas competitivas inherentes al dilema de la seguridad y al problema de la acci\u00f3n colectiva y sienta las bases de la interacci\u00f3n (Wendt, 1992: 392).<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro de la corriente del neorrealismo, es posible distinguir dos enfoques: el neorrealismo defensivo de Waltz y el neorrealismo ofensivo de Mearsheimer. Aunque establecer la diferencia entre ambos no resulta una tarea especialmente sencilla, s\u00ed es posible se\u00f1alar un punto claro en el que divergen: las aspiraciones de poder de los Estados. Mientras el enfoque defensivo sostiene que los Estados persiguen el equilibrio de poder (Waltz, 1979: 192), el ofensivo defiende que estos Estados no s\u00f3lo buscan ese equilibrio, sino que pretenden rebasarlo para alcanzar el propio poder (Mearsheimer, 2001: 361).<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la perspectiva defensiva de Waltz, el sistema pol\u00edtico internacional se presenta como una constante, los esquemas se repiten de manera infinita si las unidades que configuran el propio sistema no son capaces de transformar la anarqu\u00eda en una jerarqu\u00eda. As\u00ed, los Estados desarrollan sus acciones partiendo de sus procesos internos. No obstante, todo ello se encuentra condicionado por la existencia de otros Estados, la posici\u00f3n que ocupan estos en el sistema y las interacciones entre ellos. En esta l\u00ednea, Waltz se apoya en la sociolog\u00eda, a trav\u00e9s de Le Bon y su estudio sobre las multitudes y la p\u00e9rdida de individualidad en favor de una consciencia colectiva, cuando afirma que el efecto de una organizaci\u00f3n puede prevalecer sobre los elementos e interacciones que la componen (Waltz, 1979: 117).<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la distribuci\u00f3n de poder, tras el final de la Guerra Fr\u00eda y la consecuente ca\u00edda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, el sistema internacional pas\u00f3 de ese bipolarismo -EE. UU. y URSS- a una etapa unipolar -EE. UU- hasta alcanzar una tendencia multipolar que se extienden hasta la actualidad. De este modo, Waltz sostiene que actualmente existe un poder no homog\u00e9neo -puesto que existen diferentes niveles de poder: militar, econ\u00f3mico, pol\u00edtico\u2026- que no se concentra en un solo Estado. As\u00ed, es posible encontrar pa\u00edses sin gran capacidad en todos los niveles de poder mencionados, pero en posici\u00f3n de influir en el contexto del sistema internacional. El poder de los Estados no se basa en que estos posean m\u00e1s capacidad en un \u00e1mbito u otro, sino en que lo posean en todos ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Waltz, es la desigualdad de capacidades entre Estados lo que posibilita el equilibrio de poder y, por tanto, la seguridad en el sistema internacional. Los Estados grandes se encuentran limitados por su propia posici\u00f3n, sin embargo, precisamente por ello son los \u00fanicos capaces de alterarla. Por \u00faltimo, Waltz se\u00f1ala el papel limitado de las multinacionales en el sistema internacional; aunque no son insignificantes a nivel pol\u00edtico ni f\u00e1ciles de controlar, este sostiene -al contrario que los postulados estructuralistas de Wallerstein- que no son capaces de producir cambios en la estructura del sistema. Adem\u00e1s, cuestiona el incremento de la interdependencia, pues para que exista una aut\u00e9ntica interdependencia, deber\u00eda existir tambi\u00e9n una aut\u00e9ntica igualdad. Por tanto, se\u00f1ala el eufemismo que supone utilizar el t\u00e9rmino para referirse a la dependencia cl\u00e1sica de Estados m\u00e1s peque\u00f1os o menos poderosos respecto de los m\u00e1s grandes o poderosos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, el enfoque ofensivo de Mearsheimer se centra en rebasar el concepto de equilibro de poder de Waltz para explicar las din\u00e1micas competitivas de los Estados en el sistema y en lucha por ese poder, tanto a nivel regional como global. Mientras la pugna por el poder global ser\u00e1 excepcional, la lucha por el poder regional se presenta como una constante hist\u00f3rica que contiene un marcado potencial desestabilizador del <em>statu quo ante <\/em>(Mearsheimer, 2001: 361). En cuanto al sistema internacional, Mearsheimer comparte la visi\u00f3n de Waltz sobre los elementos que lo constituyen e incide en la inseguridad de los Estados ante el desconocimiento de las intenciones de otros Estados y el desarrollo de su capacidad ofensiva militar como respuesta a esa incertidumbre, con el objetivo de garantizar la propia supervivencia. Por \u00faltimo<em>, <\/em>la postura de Mearsheimer respecto a las multinacionales, se encuentra alineada con la visi\u00f3n de Waltz reconociendo que estas no poseen capacidad de presionar a los Estados y, por tanto, tampoco est\u00e1n en posici\u00f3n de alterar la estructura del sistema internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Teniendo en cuenta todo lo anterior, es posible ahondar en el n\u00facleo del neorrealismo mediante la contraposici\u00f3n de las aportaciones de Waltz y Mearsheimer. En este sentido, aunque Mearsheimer se aproxima a Morgenthau cuando defiende el inter\u00e9s de los Estados por la ganancia de poder relativo, se distancia de este, tomando una posici\u00f3n m\u00e1s cercana a Waltz cuando hace referencia a que el inter\u00e9s por el poder por parte de los Estados nace de la necesidad de garantizar la seguridad y no se trata de algo inherente a la naturaleza humana, tal y como defend\u00eda Morgenthau. No obstante, mientras Waltz afirma que esa b\u00fasqueda de poder es limitada, Mearsheimer la tilda de ilimitada. As\u00ed, mientras Mearsheimer hace referencia a Estados sumamente desconfiados respecto de las intenciones de los otros, Waltz considera que estos Estados son menos temerosos, que asumen m\u00e1s riesgos y que se encuentran orientados hacia intereses particulares ajenos a la seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p>De este modo, desde la perspectiva ofensiva, las potencias tienden a mostrar un comportamiento m\u00e1s agresivo y seg\u00fan el enfoque defensivo, estas poseen como fin el equilibrio de poder (Snyder, 2001: 151-153). Relacionado con todo lo anterior, surge el concepto del dilema de seguridad como una de las ideas centrales de la teor\u00eda neorrealista, Mearsheimer coincide con el concepto original de Herz, en el que un incremento de poder con el objetivo de garantizar la seguridad frente a otros Estados genera, al mismo tiempo, que esos mismos Estados perciban un entorno menos seguro y refuercen su propia seguridad. En esta l\u00ednea, Waltz define los Estados que se ajustan al <em>statu quo <\/em>y que, por tanto<em>, <\/em>se conforman con una cantidad determinada de seguridad y de poder, mientras Mearsheimer habla de Estados revisionistas que van m\u00e1s all\u00e1 del concepto de equilibrio de poder y luchan por la hegemon\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, el neorrealismo ha recibido algunas cr\u00edticas que pasan por destacar la ausencia de la valoraci\u00f3n de factores sist\u00e9micos no estructurales, como la capacidad de los Estados de comunicarse y cooperar, puesto que, la comunicaci\u00f3n entre ellos -tal y como lo refleja el famoso dilema del prisionero- puede alterar los resultados de sus acciones (Keohane &amp; Nye, 1987). Por ello, en el \u00e1mbito de las relaciones internacionales, es posible encontrar diversos enfoques que contradicen, ampl\u00edan o reformulan los axiomas neorrealistas, ofreciendo, de ese modo, una visi\u00f3n m\u00e1s amplia en el marco anal\u00edtico del sistema internacional. Uno de ellos, es el neoliberalismo, que se tratar\u00e1 en las siguientes l\u00edneas.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Sobre el neoliberalismo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El neoliberalismo nace impulsado por los estudios de Keohane y Nye en torno a los a\u00f1os 70. Con este marco se persigue una vinculaci\u00f3n del an\u00e1lisis neorrealista a las preocupaciones de los liberales en torno a la interdependencia. La teor\u00eda neorrealista y neoliberalista son complementarias y ofrecen dos visiones utilitarias del mundo. En este sentido, convergen en algunos puntos: ambas consideran que el comportamiento estatal responde a una actividad racional o inteligente. Adem\u00e1s, ambas coinciden en que los actores persiguen sus propios intereses y la pol\u00edtica se alza como un proceso de intercambio basado en la negociaci\u00f3n. No obstante, estos enfoques difieren en el establecimiento de los objetivos que poseen los actores en el contexto del sistema pol\u00edtico y en la naturaleza de su entorno.<\/p>\n\n\n\n<p>El neoliberalismo entiende que el sistema internacional est\u00e1 configurado por dos dimensiones: estructura y proceso; en el que el papel de las instituciones produce efectos en el control del poder y los intereses y tiene un impacto interactivo -al contrario de lo que defienden los postulados neorrealistas-. De este modo, mientras los neorrealistas se centran, como se ha recogido en las anteriores l\u00edneas, en demandas de poder y de seguridad por parte de los Estados; el neoliberalismo examina la acci\u00f3n del Estado, pero tambi\u00e9n de otros actores y reduce el papel de la fuerza y el \u00e9nfasis de los Estados en sus posiciones de poder relativo en el marco del sistema internacional, destacando la cooperaci\u00f3n como forma esencial de interacci\u00f3n entre los actores. En esta l\u00ednea, defiende un uso de la fuerza &#8211;<em>hard power<\/em>&#8211; cada vez m\u00e1s costoso por parte de los Estados por diversos motivos, como el riesgo de escalada nuclear, efectos inciertos y posiblemente negativos en el logro de objetivos econ\u00f3micos o la opini\u00f3n p\u00fablica opuesta al coste humano derivado del uso de la fuerza. Estas limitaciones del uso de la fuerza se erigen como la base del an\u00e1lisis de la interdependencia econ\u00f3mica, un hecho que, a su vez, deriva en uno de los conceptos centrales de la tesis de Keohane y Nye: la interdependencia compleja (Keohane &amp; Nye, 1987).<\/p>\n\n\n\n<p>La interdependencia compleja se presenta como un tipo ideal de sistema internacional que contrasta con el tipo ideal neorrealista. Se define como la situaci\u00f3n en la que una cantidad determinada de pa\u00edses se encuentra conectada a las sociedades por m\u00faltiples canales. En esta l\u00ednea, los Estados no se encuentran en posici\u00f3n de monopolizar esos canales y no existe una jerarqu\u00eda de asuntos ni el uso de la fuerza por parte de los Estados entre s\u00ed. No obstante, la interdependencia no se presenta como un sin\u00f3nimo de cooperaci\u00f3n ni tampoco resulta incompatible con la conservaci\u00f3n de los intereses propios del Estado respecto de la formaci\u00f3n y el mantenimiento de instituciones internacionales. As\u00ed, aunque reconoce el papel protagonista de las empresas multinacionales, las ONG\u2019s o los mercados financieros globales, no omite el papel que contin\u00faan desempe\u00f1ado los Estados y el <em>hard power <\/em>en el sistema internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>En este punto, se entiende que todas las situaciones en el marco de la pol\u00edtica mundial se ubican en un espacio intermedio entre el tipo ideal neorrealista y el neoliberalista, es decir, la interdependencia compleja. De esta manera, el emplazamiento de una situaci\u00f3n en el continuo neorrealismo-interdependencia compleja permite vislumbrar explicaciones de los procesos pol\u00edticos observables. En este sentido, el neoliberalismo pretende indicar las condiciones en las que las proposiciones neorrealistas son v\u00e1lidas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una aproximaci\u00f3n geopol\u00edtica al espacio \u00c1rtico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El espacio \u00c1rtico se presenta como una masa de agua cubierta, en su mayor parte, por una capa de hielo -denominada banquisa- y rodeada por tierra, que se corresponde con el C\u00edrculo Polar \u00c1rtico, delimitado por el paralelo 66 Norte. Este espacio geogr\u00e1fico abarca el 6% de la superficie total del planeta, una extensi\u00f3n que alcanza unos 21 millones de kil\u00f3metros cuadrados, de los que ocho son terrestres y otros siete se presentan como plataformas continentales que se localizan a menos de 500 metros de profundidad, un hecho este \u00faltimo que se presenta como la ra\u00edz de los problemas de indefinici\u00f3n de las fronteras en el \u00c1rtico (Rodr\u00edguez, 2017). Adem\u00e1s, bajo el hielo, destaca una complicada topograf\u00eda que incluye la presencia de crestas, elevaciones o llanuras, entre otros accidentes geogr\u00e1ficos (European Parliament, 2017: 3), estos factores, junto con la variaci\u00f3n de la forma y la posici\u00f3n del hielo, dificultan la elaboraci\u00f3n de un mapa preciso de la zona, increment\u00e1ndose as\u00ed el grado de complejidad de su dimensi\u00f3n geopol\u00edtica (Ba\u00f1os, 2010: 132).<\/p>\n\n\n\n<p>Este mar semicerrado, se encuentra rodeado por cinco Estados costeros &#8211;<em>Arctic 5<\/em>-: Rusia, Canad\u00e1, Estados Unidos, Dinamarca y Noruega y otros tres Estados m\u00e1s, tambi\u00e9n pertenecientes al &nbsp;espacio \u00e1rtico: Islandia, Finlandia y Suecia (Potts &amp; Schofield, 2008: 151-152). Adem\u00e1s, en esta zona geogr\u00e1fica es posible situar tres <em>chokepoints: <\/em>El Estrecho de Bering, entre Rusia y Estados Unidos; el Estrecho de Davis, entre Canad\u00e1 y Groenlandia y el espacio entre Groenlandia-Islandia-Reino Unido (F\u00e9ron, 2018: 91)(Figura 1).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Figura 1. Mapa del espacio \u00c1rtico<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img src=\"http:\/\/www.ugr.es\/~resi\/Mapa1arrieta.PNG \" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fuente: Artic Portal<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos analistas denominan el \u00c1rtico como un \u00abespacio vac\u00edo\u00bb por su baja densidad de poblaci\u00f3n (G\u00f3mez, 2010: 22). Esta poblaci\u00f3n ind\u00edgena es conocida com\u00fanmente bajo el nombre de inuits.<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, el \u00c1rtico posee vastos recursos naturales, que, seg\u00fan estima el Servicio de Inspecci\u00f3n Geol\u00f3gica de Estados Unidos, alcanzan en torno al 30% de las reservas mundiales de gas natural y el 13% de las reservas globales de petr\u00f3leo. Adem\u00e1s, cuenta con dos rutas mar\u00edtimas -susceptibles de ser explotadas durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os gracias al proceso de deshielo- que se erigen como el \u00fanico punto de conexi\u00f3n entre los <em>chokepoints<\/em> mencionados en las anteriores l\u00edneas. La utilizaci\u00f3n de estas rutas -abiertas al uso comercial por primera vez en el a\u00f1o 2007- supondr\u00eda la reducci\u00f3n de las distancias entre los Oc\u00e9anos Atl\u00e1ntico y Pac\u00edfico y se alzar\u00eda como una s\u00f3lida alternativa al tr\u00e1nsito por los Canales de Panam\u00e1 y del Suez. Estas son la Ruta Noreste o Ruta Mar\u00edtima del Norte (RMN), que transcurre a lo largo de la costa rusa, y la Ruta Noroeste, a lo largo de la costa canadiense (F\u00e9ron, 2018: 91)(Figura 2).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Figura 2. Mapa de las rutas mar\u00edtimas en el \u00c1rtico<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img src=\"http:\/\/www.ugr.es\/~resi\/Mapa2arrieta.PNG \" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fuente: Arctic Portal<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la Guerra Fr\u00eda el espacio \u00c1rtico se alzaba como un punto clave para la estrategia nuclear de Estados Unidos y la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica; s\u00edmbolo de ese choque ideol\u00f3gico entre los dos bloques que defin\u00eda la realidad internacional. La zona se erig\u00eda como una separaci\u00f3n fronteriza entre ambos pa\u00edses y se encontraba fuertemente militarizada. No obstante, tras un discurso de Gorbachov y la consiguiente Iniciativa de Murmansk -que apelaba a la desmilitarizaci\u00f3n de este espacio-, esta regi\u00f3n geogr\u00e1fica pas\u00f3 de convertirse, aparentemente, en un \u00e1rea de conflicto a un \u00e1rea de cooperaci\u00f3n (M\u00e1rquez, 2016). De esta manera, se justifica la elecci\u00f3n de los marcos te\u00f3ricos que guiar\u00e1n el estudio de las din\u00e1micas en el \u00c1rtico, en ocasiones m\u00e1s pr\u00f3ximas a los principios que recoge el axioma neorrealista y, en otras, m\u00e1s cercanas a la visi\u00f3n neoliberal.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Marco jur\u00eddico en el \u00c1rtico<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tras el final de la Guerra Fr\u00eda se produce una reconfiguraci\u00f3n de la regi\u00f3n circumpolar \u00e1rtica gracias al paulatino proceso de deshielo -derivado del cambio clim\u00e1tico-. Esta zona geogr\u00e1fica, hist\u00f3ricamente inaccesible, comienza a experimentar una apertura que genera un creciente inter\u00e9s en este espacio. De este modo, ante la ambig\u00fcedad en la definici\u00f3n de los l\u00edmites del \u00c1rtico y la inexistencia de tratados para la gesti\u00f3n de sus recursos naturales (Vel\u00e1zquez, 2015: 2), los ocho Estados \u00e1rticos constituyen en el a\u00f1o 1996 el Consejo \u00c1rtico, como resultado de la Declaraci\u00f3n de Ottawa y como materializaci\u00f3n de los esfuerzos de cooperaci\u00f3n en la zona, un hecho que, en principio, es posible de entender desde el postulado neoliberal, pues defiende precisamente la cooperaci\u00f3n como forma esencial de interacci\u00f3n entre los actores. Aunque sus competencias iniciales se centraban en cuestiones medioambientales, se ha se\u00f1alado la l\u00f3gica contraria que gu\u00eda la actuaci\u00f3n de los Estados en este espacio. En este sentido, es posible vislumbrar intereses de car\u00e1cter econ\u00f3mico y comercial (Baqu\u00e9s, 2018: 308); adem\u00e1s, a lo largo de su historia, resulta veros\u00edmil colocar al Consejo \u00c1rtico dentro del marco de la <em>soft law<\/em>, dado que se alza como una herramienta m\u00e1s orientada a la negociaci\u00f3n que a la imposici\u00f3n de decisiones (F\u00e9ron, 2018: 87).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, desde la creaci\u00f3n del Consejo \u00c1rtico, sus miembros comenzaron a ratificar la Convenci\u00f3n de Naciones Unidas sobre los Derechos del Mar (UNCLOS, por sus siglas en ingl\u00e9s, 1982) con el objetivo de desarrollar sendas reclamaciones territoriales en la regi\u00f3n -que se tratar\u00e1n m\u00e1s adelante-, basadas en el art\u00edculo 76 de la citada convenci\u00f3n, que recoge la posibilidad de ampliar la delimitaci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de las 200 millas n\u00e1uticas, de las conocidas como Zonas Econ\u00f3micas Exclusivas (ZEE), en las que los Estados costeros poseen el derecho exclusivo de explotaci\u00f3n de los recursos que all\u00ed se encuentren (Ovalle y Salazar, 2016: 19) (Figura 3). Este hecho, pone de manifiesto la materializaci\u00f3n de dos puntos, tanto de la visi\u00f3n neorrealista como neoliberal, que coinciden: los actores persiguen sus propios intereses y la pol\u00edtica se alza como un proceso de intercambio basado en la negociaci\u00f3n. As\u00ed, se impulsa, desde la Organizaci\u00f3n de Naciones Unidas (ONU) la creaci\u00f3n en el a\u00f1o 1997 de la Comisi\u00f3n de L\u00edmites de la Plataforma Continental (CLCS, por sus siglas en ingl\u00e9s), con el objetivo de resolver las reclamaciones territoriales por parte de los diferentes Estados (Strandsbjerg, 2012: 832).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Figura 3. Mapa de los l\u00edmites y la jurisdicci\u00f3n mar\u00edtima en el \u00c1rtico<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.ugr.es\/~resi\/Mapa3arrieta.jpg\" alt=\"\" width=\"840\" height=\"1201\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fuente: Durham University<\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 2007, se presenta una circunstancia que dispara la tensi\u00f3n en la regi\u00f3n circumpolar \u00e1rtica cuando un submarino ruso coloca su bandera en el fondo de una plataforma continental. Este hecho, impulsa la firma de la Declaraci\u00f3n de Ilulissat en el a\u00f1o 2008, en la que los cinco Estados \u00e1rticos reafirman la UNCLOS como \u00fanico marco jur\u00eddico para resolver las disputas y las reclamaciones territoriales (F\u00e9ron, 2018: 88). No obstante, Estados Unidos, a\u00fan, ni siquiera forma parte de la UNCLOS, pues el pa\u00eds norteamericano se muestra reticente a ceder a la burocracia impuesta desde la ONU; adem\u00e1s, el art\u00edculo 76 de la citada convenci\u00f3n presenta una redacci\u00f3n sumamente ambigua que dificulta la resoluci\u00f3n de muchos de los conflictos territoriales en la zona. Asimismo, la UNCLOS encuentra limitada su aplicaci\u00f3n al realizarse esta localmente (F\u00e9ron, 2018: 87)y no tiene en cuenta a los nativos, considerando el \u00c1rtico como un espacio vac\u00edo y abstracto (Gunitskiy, 2008: 835).<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, tambi\u00e9n en el a\u00f1o 2008, desde la Uni\u00f3n Europea, el Parlamento emiti\u00f3 una resoluci\u00f3n instando a seguir el modelo del Tratado Ant\u00e1rtico -en vigor desde 1961-, con el objetivo de hacer del \u00c1rtico una zona de paz, dedicada a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en la que se establezca la prohibici\u00f3n de la actividad militar, las reclamaciones territoriales e, incluso, la explotaci\u00f3n de ciertos recursos; sin embargo, esta posibilidad ha sido rechazada por todos los Estados \u00e1rticos, que no parecen mostrar una actitud demasiado receptiva ante la cesi\u00f3n de soberan\u00eda (F\u00e9ron, 2018: 87). Esta postura por parte de los Estados en el \u00c1rtico parece alejarse de esa visi\u00f3n neoliberal que aboga por la reducci\u00f3n del papel de la fuerza y del \u00e9nfasis de estos Estados en sus posiciones de poder relativo. De hecho, indica, tal y como recoge el enfoque neorrealista, que estos Estados permanecen centrados en demandas de poder y de seguridad en la zona.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, al hablar del marco jur\u00eddico y de la normativa en el \u00c1rtico, tambi\u00e9n conviene tener en cuenta el impacto de la aplicaci\u00f3n de la nueva normativa de la International Maritime Organisation (IMO) en los pr\u00f3ximos a\u00f1os -en vigor desde este a\u00f1o 2020-, que supondr\u00e1 un cambio dr\u00e1stico en las reglas del juego del transporte mar\u00edtimo, obligando a la reducci\u00f3n del contenido de azufre en los combustibles utilizados por los barcos (IEA, 2019).<\/p>\n\n\n\n<p><em>La cartograf\u00eda como elemento geoestrat\u00e9gico: reclamaciones territoriales para la ampliaci\u00f3n de soberan\u00eda<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El determinismo espacial propio de la tradici\u00f3n geopol\u00edtica de figuras como Ratzel, Haushofer o Mackinder dio paso a un constructivismo cr\u00edtico a finales de los a\u00f1os 80, impulsado por el final de la Guerra Fr\u00eda, con el objetivo de cuestionar el orden espacial -pol\u00edtico y te\u00f3rico-. Todo esto sumado a la noci\u00f3n de globalizaci\u00f3n, deriv\u00f3 en pr\u00e1cticas fronterizas y patrones de inclusi\u00f3n\/exclusi\u00f3n dando lugar a espacios de control\/poder. En esta l\u00ednea, en el espacio \u00e1rtico, algunos analistas hacen referencia a la existencia de tres anillos de influencia: el primer anillo incluye los Estados del <em>Arctic 5, <\/em>el segundo est\u00e1 constituido por el resto de los Estados \u00e1rticos y alg\u00fan Estado asi\u00e1tico -entre el que destaca China- y, por \u00faltimo, el tercero abarca el resto de los pa\u00edses (Palac\u00edn y Garc\u00eda, 2013). Estos grados de influencia y los intereses de diversos Estados en la zona, ser\u00e1n analizados con mayor profundidad en las siguientes l\u00edneas.<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, al hacer referencia a las condiciones espaciales de los l\u00edmites geogr\u00e1ficos resulta necesario tener en cuenta que debe existir un espacio pol\u00edtico que anteceda las fronteras geogr\u00e1ficas. De este modo, la cartograf\u00eda se alza como la herramienta para mediar entre el ser humano y su entorno. En este punto es posible encontrar un precedente hist\u00f3rico en el Tratado de Tordesillas (1494), entre Espa\u00f1a y Portugal, que institucionaliza la cartograf\u00eda como herramienta reguladora de los asentamientos territoriales entre Estados competidores con el objetivo de evitar los conflictos en sus procesos expansionistas. Esto se erige como un paralelismo hist\u00f3rico respecto de la citada UNCLOS, que se basa, precisamente en la cartograf\u00eda como elemento legitimador en las reclamaciones territoriales y que encuentra sus ra\u00edces en la Carta Batim\u00e9trica Internacional del Oc\u00e9ano \u00c1rtico (IBCAO) -que define la profundidad y forma del \u00e1rtico- y en la Convenci\u00f3n de 1958 sobre la Plataforma Continental -definida en t\u00e9rminos de potencial de explotaci\u00f3n y funcionalidad- (Strandsbjerg, 2012: 825-828).<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, conviene realizar un recorrido por las disputas y aspiraciones territoriales (Figuras 3 y 4) de distintos Estados en el \u00c1rtico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Figura 4. Cronolog\u00eda de las reclamaciones territoriales en el \u00c1rtico<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img src=\"http:\/\/www.ugr.es\/~resi\/figuraarrieta.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fuente: European Parliament<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, el espacio \u00e1rtico presenta una serie de caracter\u00edsticas que lo hacen susceptible de convertirse en un escenario de tensi\u00f3n: el deshielo y la consiguiente apertura de sus rutas mar\u00edtimas y el acceso a sus recursos, el incremento del precio del petr\u00f3leo o la debilidad del marco jur\u00eddico internacional (Gunitskiy, 2008: 261). Esta capa de hielo desempe\u00f1a un papel intermedio entre el derecho internacional y el espacio mar\u00edtimo, pues los <em>inuits<\/em> dotan al espacio \u00e1rtico de una dimensi\u00f3n h\u00edbrida al presentar zonas terrestres habitadas y&nbsp; zonas mar\u00edtimas (Strandsbjerg, 2012: 837). En esta l\u00ednea, se estudiar\u00e1n los movimientos de diversos actores en la zona, con el objetivo de discernir la posici\u00f3n relativa y absoluta de este espacio en los juegos de poder que se establecen en el marco del sistema internacional.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Rusia: \u00bfagresividad defensiva?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Rusia se erige como uno de los gigantes del \u00e1rtico -junto con Canad\u00e1- pues domina f\u00edsicamente m\u00e1s de la mitad del territorio \u00e1rtico y cuenta entre sus fronteras con cerca de la mitad de la poblaci\u00f3n polar del norte -adem\u00e1s de la ciudad m\u00e1s poblada: Murmansk- (Potts &amp; Schofield, 2008: 265). Rusia lleva a\u00f1os explotando la zona, un hecho que le ha permitido tomar la delantera a nivel militar en la regi\u00f3n, de este modo, para entender el futuro geopol\u00edtico del \u00c1rtico resulta fundamental comprensi\u00f3n de la conducta rusa en este espacio (S\u00e1nchez, 2010: 1). El pa\u00eds euroasi\u00e1tico ratific\u00f3 la UNCLOS en 1997, desde entonces, trabaja con ah\u00ednco en su extensi\u00f3n territorial en el \u00c1rtico, con el objetivo de sumar unos 1,2 millones de kil\u00f3metros cuadrados de territorio bajo su jurisdicci\u00f3n. Este Estado fue el primero en remitir un informe, en el a\u00f1o 2001, al CLCS, reclamando la soberan\u00eda sobre las Crestas de Lomonosov -punto estrat\u00e9gico, cuyo control garantiza tambi\u00e9n el dominio de la RMN (con elevado inter\u00e9s de car\u00e1cter econ\u00f3mico y estrat\u00e9gico para Rusia)- y Mendeleev. El CLCS desestim\u00f3 estas reclamaciones rusas por falta de evidencias geol\u00f3gicas. Rusia volvi\u00f3 a reclamar la soberan\u00eda, a trav\u00e9s de nuevos informes, durante los a\u00f1os 2015 y 2016 de la Cresta Mendeleev y el Mar de Chukchi, respectivamente. Parte de estas reclamaciones rusas se solapan con otras danesas e, incluso, canadienses.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la anexi\u00f3n ilegal de la Pen\u00ednsula de Crimea en el a\u00f1o 2014, se ha producido un incremento en la actividad militar rusa en el \u00c1rtico, este hecho se ve reflejado con la creaci\u00f3n en ese mismo a\u00f1o del Mando Estrat\u00e9gico Conjunto de la Flota Norte -con base en Severomorsk- y el despliegue de nuevas unidades militares que se extienden a lo largo del cintur\u00f3n \u00e1rtico, desde la Pen\u00ednsula de Kola hasta la de Chukotka, con una clara orientaci\u00f3n a la defensa de la RMN y a la seguridad en torno a la explotaci\u00f3n de hidrocarburos. Teniendo en cuenta esto, la posici\u00f3n rusa en el \u00c1rtico -tal y como se adelantaba al final del apartado anterior- parece aproximarse a las din\u00e1micas que explica la corriente neorrealista cuando afirma que los Estados permanecen centrados en demandas de poder y de seguridad en la zona. En este sentido, habr\u00e1 que discernir hasta qu\u00e9 punto la posici\u00f3n rusa se corresponde con l\u00edneas de acci\u00f3n de car\u00e1cter ofensivo o defensivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque este se trata del Estado m\u00e1s proactivo en la zona, lo cierto es que se encuentra en una situaci\u00f3n en la que le conviene explotar los recursos energ\u00e9ticos de la zona para poder agrandar su n\u00famero de exportaciones y mejorar, de este modo, su balanza comercial. Adem\u00e1s, existen dudas acerca del estado actual de las FFAA rusas. En este sentido, se habla del car\u00e1cter obsoleto de sus buques de desembarco que, en caso de enfrentamiento en el espacio \u00e1rtico, limita sus posibilidades de asalto anfibio en misiones m\u00e1s all\u00e1 del horizonte -OTHT-. Este hecho, ha empujado a Rusia a potenciar las instalaciones a\u00e9reas -que jugar\u00edan un importante papel en caso de conflicto, dado que el espacio \u00e1rtico se trata de una masa de agua- y el despliegue de brigadas \u00e1rticas que ser\u00edan aerotransportadas (Baqu\u00e9s, 2019).<\/p>\n\n\n\n<p>De esto se deduce que, aunque Rusia no se encuentra en posici\u00f3n de hacer frente a Estados Unidos a nivel militar, en el marco del potencial estallido de un conflicto en la regi\u00f3n, s\u00ed se encuentra en posici\u00f3n de realizar una estrategia defensiva de \u00abdenegaci\u00f3n de \u00e1erea\u00bb o A2\/AD para frenar la inclusi\u00f3n del Estado norteamericano en su \u00e1rea de influencia -tal y como est\u00e1 haciendo China en su mar hom\u00f3nimo, a trav\u00e9s de su famoso \u00abcollar de perlas\u00bb- (Arrieta, 2018). En esta l\u00ednea, Rusia se encuentra en una posici\u00f3n en la que le resulta complicado abandonar su postura defensiva\/disuasoria -salvo acontecimientos puntuales como la intervenci\u00f3n en Georgia, en 2008 o la ya mencionada anexi\u00f3n de Crimea en 2014- por la expansi\u00f3n de la OTAN tras el final de la Guerra Fr\u00eda hasta sus fronteras; as\u00ed como las limitaciones que presenta el pa\u00eds euroasi\u00e1tico en materia de econom\u00eda y tecnolog\u00eda que le impiden desarrollar una capacidad de proyecci\u00f3n de poder convencional como la ofrecida por la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. De esta manera, de nuevo, la postura rusa en el espacio \u00e1rtico puede ser estudiada desde el postulado neorrealista, que incide en la inseguridad de los Estados ante el desconocimiento de las intenciones de otros Estados y el desarrollo de su capacidad ofensiva militar como respuesta a esa incertidumbre, con el objetivo de garantizar la propia supervivencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, Rusia tambi\u00e9n observa preocupada el mercado del petr\u00f3leo; pues las ca\u00eddas de precios, sumadas a las sanciones por el conflicto con Ucrania, complican la explotaci\u00f3n por parte de Rusia de esos recursos \u00e1rticos y la hacen menos rentable (European Parliament, 2017: 6).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Otras reclamaciones territoriales<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, Canad\u00e1 suscribi\u00f3 la UNCLOS en el a\u00f1o 2003 y remiti\u00f3 un informe al CLCS una d\u00e9cada despu\u00e9s, reclamando tambi\u00e9n una extensi\u00f3n de territorio de unos 1,2 millones de kil\u00f3metros cuadrados, bas\u00e1ndose en estudios sobre la ampliaci\u00f3n de la plataforma continental en los Oc\u00e9anos Atl\u00e1ntico y \u00c1rtico. Este Estado considera al espacio \u00e1rtico parte de su historia y alude a su papel fundamental en el proceso de formaci\u00f3n en la identidad del pueblo canadiense. Aunque Canad\u00e1 ha manifestado no encontrarse dispuesta a establecer desaf\u00edos militares en la zona, lo cierto es que se encuentra inmersa en varios conflictos de car\u00e1cter territorial en el Mar de Beaufort con Estados Unidos y en la Bah\u00eda de Baffin, en las Islas Hans y la Cresta Lomonosov con Dinamarca y Rusia (Palac\u00edn y Garc\u00eda, 2017). As\u00ed, aunque, en principio, las intenciones de Canad\u00e1 respondan a la visi\u00f3n neoliberal -que sit\u00faa en un segundo plano el uso de la fuerza- lo cierto es que el mantenimiento de disputas de car\u00e1cter territorial en la zona se aleja de esas din\u00e1micas basadas en la cooperaci\u00f3n que defiende el enfoque neoliberal.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, Dinamarca ratific\u00f3 la UNCLOS en el a\u00f1o 2004 y, como Canad\u00e1, present\u00f3 tambi\u00e9n un informe al CLCS una d\u00e9cada despu\u00e9s, con el objetivo de definir los l\u00edmites exteriores de su plataforma continental en el \u00c1rtico, llegando a reclamar unos 900.000 kil\u00f3metros cuadrados, m\u00e1s all\u00e1 de su ZEE. Como hecho destacado, Dinamarca rechaz\u00f3 en el a\u00f1o 2016 establecer con Rusia negociaciones de car\u00e1cter bilateral sobre reclamos territoriales y remiti\u00f3 a los rusos a lo recogido en la normativa internacional (European Parlamient, 2017: 5). Asimismo, Dinamarca menciona en su estrategia del \u00c1rtico la UNCLOS, la Declaraci\u00f3n de Ilulissat y alude a la protecci\u00f3n que recoge el art\u00edculo 5 del Tratado de la OTAN sobre la defensa colectiva. De esta manera, el Estado n\u00f3rdico aboga por el respeto a los mecanismos legislativos e institucionales para resolver las reclamaciones territoriales y las posibles disputas, una posici\u00f3n que puede ser entendida desde la visi\u00f3n neoliberal, que defiende precisamente que el papel de las instituciones produce efectos en el control del poder y los intereses y tiene un impacto interactivo. No obstante, el hecho de aludir al Tratado De la OTAN se alza como indicativo de la incertidumbre respecto de las intenciones de otros actores en la zona y subraya el estado de alerta ante la posible escalada de tensi\u00f3n en el espacio \u00e1rtico.<\/p>\n\n\n\n<p>Noruega firm\u00f3 la UNCLOS en 2006 y en ese mismo a\u00f1o elabor\u00f3 tambi\u00e9n su informe para la CLCS, solicitando la extensi\u00f3n de su plataforma continental hasta llegar a colocarse como el segundo Estado costero del \u00c1rtico, por detr\u00e1s de Rusia. Su reclamo se extiende por tres \u00e1reas del Atl\u00e1ntico nororiental y el \u00c1rtico: el <em>Loop Hole<\/em>, en el Mar de Barents; la Cuenca Occidental de Nansen en el \u00c1rtico y <em>Banana Hole<\/em> en el Mar de Noruega. En el documento que recoge su estrategia en el \u00c1rtico, Noruega hace alusi\u00f3n al car\u00e1cter especial de sus relaciones con Rusia, m\u00e1s estrechas despu\u00e9s de seguir una recomendaci\u00f3n del CLCS para desarrollar un Tratado de Delimitaci\u00f3n Mar\u00edtimo en el Mar de Barents que puso fin a un conflicto que les enfrentaba desde hace m\u00e1s de 40 a\u00f1os. As\u00ed, Noruega apuesta por acuerdos en materia de defensa entre la OTAN y Rusia (Ovalle y Salazar, 2016: 25). No obstante, a pesar de esta soluci\u00f3n del conflicto con Rusia, el pa\u00eds n\u00f3rdico contin\u00faa teniendo disputas no resueltas en Svalbard, debido a su desacuerdo con Rusia sobre si la aplicaci\u00f3n de los derechos de igualdad de trato -Tratados Svalbard 1920- se aplican en los espacios mar\u00edtimos. Asimismo, tambi\u00e9n existe una controversia sobre los l\u00edmites entre las plataformas continentales exteriores de Svalbard y Groenlandia. Por otro lado, un documento del Gobierno noruego de 2009 enfatiza el papel de Noruega en el Alto Norte -ampliando de este modo, el alcance del concepto de \u00c1rtico circumpolar. Adem\u00e1s, en este mismo documento, se menciona a la OTAN y la financiaci\u00f3n proveniente de la UE como elementos fundamentales para mantener los bajos niveles de tensi\u00f3n en la zona. No obstante, tras la crisis de Ucrania; el gobierno noruego emiti\u00f3 un documento en el que enfatizaba la cooperaci\u00f3n -incluyendo a Rusia- pero mencionando la necesidad de respetar el derecho internacional y destacando el papel de la OTAN en el \u00e1mbito de la defensa (European Parliament, 2017: 5-6). Como Canad\u00e1, Noruega realiza esfuerzos por suscribir lo recogido en los acuerdos y el derecho internacional y, por tanto, intenta mantener posiciones cercanas al enfoque neoliberal, al rechazar el posible uso de la fuerza; pero en este caso, ante las disputas territoriales y la tensi\u00f3n latente que subyace tras estas, menciona, al igual que Dinamarca, el asunto de la defensa colectiva como se\u00f1al de un posible cambio hacia din\u00e1micas m\u00e1s pr\u00f3ximas al axioma neorrealista, en la que el uso de la fuerza pueda cobrar un papel m\u00e1s relevante.<\/p>\n\n\n\n<p>Estados Unidos es el \u00fanico Estado \u00e1rtico que no ha ratificado la UNCLOS, puesto que no se muestra demasiado entusiasta con la idea de que la ONU marque la pauta en sus intereses nacionales, y, por extensi\u00f3n, en sus actividades militares y de inteligencia en la zona. Este hecho, coloca al pa\u00eds en una situaci\u00f3n complicada en relaci\u00f3n con las reclamaciones territoriales, puesto que no se encuentra en posici\u00f3n de solicitarlas. No obstante, Estados Unidos a lo largo de la historia se ha mostrado interesado en mantener el \u00c1rtico como un espacio internacional, probablemente, siendo conscientes de que la sectorizaci\u00f3n de este, que tanto persiguen pa\u00edses como Rusia, beneficiar\u00eda a los gigantes del \u00c1rtico -Rusia y Canad\u00e1-. En esta l\u00ednea, Estados Unidos parece presentarse como el pa\u00eds menos involucrado en el \u00c1rtico, un hecho que, quiz\u00e1, derive de la implicaci\u00f3n norteamericana en otras cuestiones en Europa y Oriente Pr\u00f3ximo y, en los \u00faltimos a\u00f1os en Asia-Pac\u00edfico (Vel\u00e1zquez, 2015: 4). A pesar de esto, Estados Unidos tambi\u00e9n se encuentra inmerso en conflictos territoriales como los del Mar de Beaufort contra Canad\u00e1 o el Mar de Chukotka. Si bien es cierto que el pa\u00eds norteamericano no se encuentra en una situaci\u00f3n de dependencia respecto de los recursos energ\u00e9ticos del \u00c1rtico, pues su desarrollo de la t\u00e9cnica del f<em>racking<\/em> permite que la extracci\u00f3n de gas esquisto disminuya significativamente su necesidad de importar hidrocarburos. Un punto destacable es que, en un informe del a\u00f1o 2016, de la <em>International Security Advisory Board<\/em> (ISAB) se alarmaba sobre las inversiones chinas en el \u00c1rtico, sobre todo, en Islandia y Groenlandia, un hecho que cobra sentido cuando China se autodefine como Estado \u201ccasi \u00e1rtico\u201d y que ya forma parte, como miembro observador, del Consejo \u00c1rtico. En este sentido, se habla de una estrategia basada en la diplomacia activa por parte de China, que se ha valido para su penetraci\u00f3n en la zona del vac\u00edo jurisdiccional y el uso que hacen algunos pa\u00edses \u00e1rticos de su posici\u00f3n estrat\u00e9gica como arma diplom\u00e1tica frente a otros pa\u00edses interesados en la zona (VVAA, 2014: 12). En esta l\u00ednea cabe destacar la importancia de la RMN para China, por suponer una alternativa a los bloqueos que sufre en el Estrecho de Malaca, as\u00ed como el inter\u00e9s chino en los recursos energ\u00e9ticos del \u00c1rtico.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, la UE tambi\u00e9n posee intereses estrat\u00e9gicos en el \u00c1rtico, pues cabe recordar que tres de los ocho pa\u00edses \u00e1rticos pertenecen a esta organizaci\u00f3n internacional. La presencia de la UE como miembro observador ha sido vetada, un hecho que pone en relieve lo que est\u00e1 en juego en el \u00c1rtico (Baqu\u00e9s, 2018: 308).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Teniendo en cuenta todo lo expuesto, es posible colocar al espacio \u00e1rtico como un escenario capaz de subrayar las limitaciones que subyacen tras el uso de un \u00fanico enfoque en el marco de las relaciones internacionales. En este sentido, la interacci\u00f3n de las visiones que ofrece el neorrealismo y el neoliberalismo, permiten esbozar un an\u00e1lisis m\u00e1s completo de este espacio de creciente valor geoestrat\u00e9gico.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, es posible entender el espacio \u00e1rtico desde una doble perspectiva: por un lado, el enfoque neoliberal, que define una situaci\u00f3n actual en la que, de momento, impera, en l\u00edneas generales, el respeto al derecho internacional. En este sentido, el control del espacio \u00e1rtico no parece limitarse al desarrollo de estrategias militares o econ\u00f3micas propias de la geopol\u00edtica al uso, sino que se basa en el control del espacio a trav\u00e9s de la geograf\u00eda y de la ley -elementos m\u00e1s pr\u00f3ximos al <em>soft power<\/em>-. Asimismo, debido al inter\u00e9s de diversos Estados en la zona, a las complicaciones topogr\u00e1ficas del terreno \u00e1rtico y al vac\u00edo jur\u00eddico que impera en la regi\u00f3n, se dibujan, desde esta visi\u00f3n neoliberal, tres posibles escenarios de futuro: el mantenimiento del <em>statu quo<\/em>, mediante el <em>soft power <\/em>y en el que la geopol\u00edtica se limite a actuar dentro de los m\u00e1rgenes del derecho internacional; que se produzca una situaci\u00f3n mixta en la que se desarrolle una reforma y se impulse la proactividad en la zona, manteni\u00e9ndose la soberan\u00eda de cada Estado, pero increment\u00e1ndose la cooperaci\u00f3n y el enfoque multilateral a trav\u00e9s de la utilizaci\u00f3n de la obligaci\u00f3n de proteger el medioambiente y, por \u00faltimo, que se produzca un cambio en la gobernanza \u00e1rtica durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os, gener\u00e1ndose un nuevo escenario bajo un r\u00e9gimen internacional vinculante -Tratado Ant\u00e1rtico, por ejemplo-.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque el \u00c1rtico, en l\u00edneas generales, puede ser analizado desde este enfoque neoliberal en el que los Estados buscan la cooperaci\u00f3n y promueven el respeto al derecho internacional -a trav\u00e9s de la UNCLOS- con el objetivo de mantener el equilibrio de poder en la zona entre Rusia y Estados Unidos -basado en la disuasi\u00f3n nuclear-; se hace necesario pormenorizar y analizar la posici\u00f3n concreta de los Estados con m\u00e1s proyecci\u00f3n en este espacio, con el objetivo conocer si se producir\u00e1n cambios en el <em>statu quo<\/em> regional y, por consiguiente, tambi\u00e9n a nivel internacional. En este sentido, se ha observado que el comportamiento de algunos Estados -principalmente de Rusia- en el \u00c1rtico responde a una l\u00f3gica neorrealista, por lo que se hace necesario incluir este enfoque en el an\u00e1lisis de este espacio.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde este punto de vista, encontramos otros posibles escenarios futuros en el \u00c1rtico. As\u00ed, el neorrealismo, que define esta regi\u00f3n como un sistema an\u00e1rquico y marcado por la ausencia de una autoridad central, plantea un futuro escenario en el que imperar\u00e1 la conflictividad y la competencia como forma de interacci\u00f3n entre los Estados; de hecho, ya es posible vislumbrar el uso de la cartograf\u00eda como elemento geoestrat\u00e9gico por parte de los Estados para ampliar o construir soberan\u00eda en el \u00c1rtico de una manera asertiva, al reclamar vastas extensiones de terreno que se escapan de las l\u00f3gicas que defiende el neoliberalismo y el neorrealismo defensivo. En esta l\u00ednea, la dificultad para determinar hasta qu\u00e9 punto los movimientos de estos Estados en la zona responden -y responder\u00e1n- a una estrategia defensiva u ofensiva se alza -y se alzar\u00e1- como fiel reflejo del dilema de seguridad inherente al sistema internacional que define la corriente neorrealista, un hecho que tambi\u00e9n se manifiesta a trav\u00e9s de la creciente actividad militar de actores como Rusia en la zona.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, analizando todos los elementos, el escenario m\u00e1s plausible parece pasar por la generaci\u00f3n de una zona, en el centro del Oc\u00e9ano \u00c1rtico, en la que se producir\u00e1n disputas en torno a la libertad de navegaci\u00f3n y la atribuci\u00f3n de los recursos naturales. Un panorama, del que ya advirti\u00f3 el Consejo \u00c1rtico al se\u00f1alar las futuras controversias surgidas por la utilizaci\u00f3n de algunos estrechos y aguas \u00e1rticas con motivo de la ausencia de regulaci\u00f3n jur\u00eddica. Este se presenta como el punto clave: las propias limitaciones del derecho internacional \u2013y, por tanto, de una de las dimensiones del <em>soft power<\/em>&#8211; y su incapacidad para ofrecer una soluci\u00f3n a las diversas demandas y conflictos territoriales en la zona, dejar\u00e1n paso en unos a\u00f1os a una l\u00f3gica cada vez m\u00e1s cercana a las posturas neorrealistas -un hecho que ya es posible vislumbrar- que guiar\u00e1 las acciones de los diferentes actores en la zona.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto, se trata de un hecho de especial relevancia si se tienen en cuenta las tesis de Brzezinski, cuando alud\u00eda al riesgo que supon\u00eda la uni\u00f3n entre \u00abEstados b\u00e1rbaros\u00bb como Rusia y China. En esta l\u00ednea, habr\u00e1 que ver hasta qu\u00e9 punto las aspiraciones de ambos pa\u00edses posibilitan el avance de esta alianza basada en intereses mutuos. En este sentido, aunque Rusia presenta algunas limitaciones a distintos niveles, est\u00e1 en posici\u00f3n de desarrollar una estrategia defensiva <em>Anti-Access\/Area Denial (A2\/AD)<\/em>, al igual que est\u00e1 haciendo China con su famosos collar de perlas en el mar hom\u00f3nimo. Por su parte, Estados Unidos, se inclina por defender el car\u00e1cter internacional del \u00c1rtico y, por tanto, se muestra proclive a reforzar el <em>statu quo<\/em> actual basado en el equilibrio de poder. No obstante, ante una posible escalada de la tensi\u00f3n en la regi\u00f3n \u00e1rtica conviene recordar -al igual que hacen la mayor\u00eda de los pa\u00edses en sus respectivas estrategias \u00e1rticas- las garant\u00edas en cuanto a la defensa colectiva que ofrece la OTAN -a la que pertenecen todos los pa\u00edses \u00e1rticos, excepto Rusia y Suecia-.<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, toda esta amalgama de factores hace prever que el \u00c1rtico pasar\u00e1 en un futuro pr\u00f3ximo a convertirse, parad\u00f3jicamente, en uno de los puntos m\u00e1s calientes del globo terr\u00e1queo, alz\u00e1ndose como un espacio de cruce de intereses donde la cartograf\u00eda como elemento geoestrat\u00e9gico y, por tanto, las desavenencias en cuestiones territoriales desempe\u00f1ar\u00e1n un papel fundamental en la balanza de poder tanto a nivel regional, como global.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abNunca conoces a tus amigos y enemigos hasta que se rompe el hielo\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Proverbio inuit.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Nota sobre la autora:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Andrea Arrieta Ruiz<\/em><\/strong>. Graduada en Periodismo por la Universidad Europea Miguel de Cervantes y M\u00e1ster en Paz, Seguridad y Defensa por el Instituto Universitario General Guti\u00e9rrez Mellado. Correo electr\u00f3nico: <a href=\"mailto:andreaips5@hotmail.com\">andreaips5@hotmail.com<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Arrieta, Andrea (2018), \u00b7El \u00c1rtico: un nuevo espacio en el tablero geopol\u00edtico mundial\u201d, <em>An\u00e1lisis GESI 24\/2018<\/em>, septiembre.<\/p>\n\n\n\n<p>Ba\u00f1os, Pedro (2010), \u201c\u00c1rtico: geopol\u00edtica de una guerra imposible\u201d, en Ej\u00e9rcito de Tierra Espa\u00f1ol, <em>Retos, riesgos y amenazas al inicio del siglo XXI<\/em>, pp. 130-135.<\/p>\n\n\n\n<p>Baqu\u00e9s, Josep (2018), \u201cLa geopol\u00edtica del \u00c1rtico: una nueva pieza en el gran tablero chino\u201d, <em>Revista General de Marina<\/em>, Vol. 274, pp. 307-314.<\/p>\n\n\n\n<p>Baqu\u00e9s, Josep (2019), \u201cEl despliegue de fuerzas terrestres rusas en el \u00c1rtico\u201d, <em>An\u00e1lisis GESI<\/em> <em>4\/2019<\/em>, mayo.<\/p>\n\n\n\n<p>Barbe, Esther (1987), \u201cEl papel del realismo en las relaciones internacionales (La teor\u00eda de la pol\u00edtica internacional de Hans J. Morgenthau<em>)<\/em>\u201d<em>, Revista de Estudios Pol\u00edticos (Nueva \u00c9poca), <\/em>Vol. 57, pp. 149-176.<\/p>\n\n\n\n<p>European Parliament (2017), \u201cArctic Continental Shelf Claims Mapping interests in the circumpolar North\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>F\u00e9ron, Henri (2018), \u201cA New Ocean: The Legal Challenges of the Arctic Thaw\u201d, <em>Ecology Law Quarterly<\/em>, Vol. 45, No. 1, pp. 83\u2013128.<\/p>\n\n\n\n<p>Garc\u00eda, Paloma (2016), <em>La guerra y la paz en teor\u00eda. Un recorrido por la historia y el pensamiento de los cl\u00e1sicos internacionales<\/em>, Madrid: Tecnos.<\/p>\n\n\n\n<p>G\u00f3mez, \u00c1ngel (2010), \u201cGeopol\u00edtica de los espacios vac\u00edos\u201d, en Ej\u00e9rcito de Tierra Espa\u00f1ol, <em>Retos, riesgos y amenazas al inicio del siglo XXI<\/em>, pp. 20-27.<\/p>\n\n\n\n<p>Gunitskiy, Vsevolod (2008), \u201cOn Thin Ice: Water Rights and Resource Disputes in the Arctic Ocean\u201d, <em>Journal of International Affairs<\/em>, Vol. 61, No. 2, pp. 261\u2013271.<\/p>\n\n\n\n<p>IEA (2019), \u201cOil 2019 Analysis and forecasts to 2024\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Keohane, Robert O. &amp; Nye, Joseph S. (1987), \u00abPower and Interdependence revisited\u00bb, <em>International Organization<\/em>, Vol. 41, No. 4, pp. 725-753.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1rquez, Alejandro (2016), \u201cRiesgos, l\u00edmites y oportunidades de la militarizaci\u00f3n del \u00c1rtico\u201d, <em>El Orden Mundial en el s. 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El punto de no retorno\u201d, <em>Instituto Espa\u00f1ol de Estudios Estrat\u00e9gicos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>VVAA (2014), <em>Geopol\u00edtica del \u00c1rtico. Dos visiones complementarias. Espa\u00f1a-singapur<\/em>, Madrid: IEEE.<\/p>\n\n\n\n<p>Waltz, Kenneth (1979), <em>Theory of International Politics<\/em>, McGraw Hill.<\/p>\n\n\n\n<p>Wendt, Alexandre (1992), \u201cAnarchy is what States Make of it: The Social Construction of Power Politics\u201d, <em>International Organization<\/em>, Vol. 46, No. 2, pp. 391-425.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Sin obviar las aportaciones de autores como Mackinder, que s\u00ed consideraron la importancia de zonas como Siberia -cuya parte de su territorio se enmarca en el C\u00edrculo Polar \u00c1rtico-, o Spykman, que extend\u00eda su Rimland hasta los pa\u00edses escandinavos.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Sin perjuicio de las distintas variedades existentes de pueblos ind\u00edgenas que ocupan el espacio \u00e1rtico: adem\u00e1s de los<em>&nbsp;inuit <\/em>(Alaska, Canad\u00e1, Groenlandia, Rusia), es posible encontrar a los&nbsp;<em>saami<\/em>&nbsp;(Noruega, Suecia, Finlandia, Rusia), los indios&nbsp;<em>atabascanos&nbsp;<\/em>(Alaska, Canad\u00e1), los&nbsp;<em>aleutas<\/em>&nbsp;(Alaska, Rusia) y docenas diferentes de pueblos ind\u00edgenas en el norte de Rusia, como los Yunik de Siberia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ANDREA ARRIETA RUIZ Instituto Universitario General Guti\u00e9rrez Mellado, Espa\u00f1a Title:&nbsp;Cartography as Geostrategic Element in the Arctic. Resumen: el calentamiento global, inherente al cambio clim\u00e1tico, est\u00e1 provocando el deshielo de algunos puntos geogr\u00e1ficos y, con ello, posibilitando la apertura de algunos de ellos -hist\u00f3ricamente inaccesibles-, como el \u00c1rtico. \u201cApenas se encuentra una regi\u00f3n sobre la que&hellip;&nbsp;<a href=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/la-cartografia-como-elemento-geoestrategico-en-el-artico\/\" class=\"\" rel=\"bookmark\">Leer m\u00e1s &raquo;<span class=\"screen-reader-text\">La cartograf\u00eda como elemento geoestrat\u00e9gico en el \u00c1rtico<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"neve_meta_sidebar":"full-width","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"on","neve_meta_content_width":100,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v15.2.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>La cartograf\u00eda como elemento geoestrat\u00e9gico en el \u00c1rtico - Revista de Estudios en Seguridad Internacional<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/la-cartografia-como-elemento-geoestrategico-en-el-artico\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La cartograf\u00eda como elemento geoestrat\u00e9gico en el \u00c1rtico - Revista de Estudios en Seguridad Internacional\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"ANDREA ARRIETA RUIZ Instituto Universitario General Guti\u00e9rrez Mellado, Espa\u00f1a Title:&nbsp;Cartography as Geostrategic Element in the Arctic. 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