{"id":575,"date":"2022-11-10T22:31:00","date_gmt":"2022-11-10T22:31:00","guid":{"rendered":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/?page_id=575"},"modified":"2022-11-10T22:31:01","modified_gmt":"2022-11-10T22:31:01","slug":"la-otan-y-los-limites-del-crecimiento","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/la-otan-y-los-limites-del-crecimiento\/","title":{"rendered":"La OTAN y los l\u00edmites del crecimiento"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\">JOS\u00c9 LUIS GORDILLO<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Universidad de Barcelona, Espa\u00f1a<\/p>\n\n\n\n<p>Title: The NATO and the Limits to Growth<\/p>\n\n\n\n<p>Resumen: La nueva guerra fr\u00eda, cuya primera batalla parece estar libr\u00e1ndose en Ucrania, se produce en un contexto muy diferente al de la guerra fr\u00eda del siglo veinte. En la tercera d\u00e9cada del siglo veintiuno, el mundo se enfrenta a las consecuencias de la superaci\u00f3n de buena parte de los l\u00edmites de sostenibilidad, cuyas principales manifestaciones son el cambio clim\u00e1tico, el agotamiento de muchas materias primas y la crisis energ\u00e9tica. Este hecho puede conducir a una lucha desesperada por los recursos limitados entre pa\u00edses y regiones. En estas circunstancias, una nueva confrontaci\u00f3n planetaria entre potencias nucleares es lo que menos necesita la humanidad para poder afrontar con \u00e9xito los grandes problemas globales. En este art\u00edculo se propone una reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre estas cuestiones con el fin de reivindicar el retorno a las pol\u00edticas de cooperaci\u00f3n internacional y de resoluci\u00f3n pac\u00edfica de los conflictos.<\/p>\n\n\n\n<p>Palabras clave: OTAN, nueva guerra fr\u00eda, recursos limitados, pol\u00edticas de cooperaci\u00f3n internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Abstract: The new Cold War, whose first battle seems to be taking place in Ukraine, is happening in a very different context to the 20ht century one. In the third decade of the 21st century, the world is facing the consequences of exceeding most of the sustainability limits, its principal manifestations being climate change, raw materials shortage, and the energy crisis. This can lead to a desperate fight for limited resources between countries and regions. &nbsp;Under such circumstances, a new confrontation on a planetarian scale between nuclear powers is the last thing humanity needs in order to be able to successfully face the great global challenges. This article provides a critical analysis about such matters with the aim of revindicating international cooperation policies and peaceful resolution of conflicts.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Keywords: NATO, new Cold War, limited resources, international cooperation policies.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para citar este art\u00edculo\/To cite this article<\/strong>: Jos\u00e9 Luis Gordillo, &lt;&lt;La OTAN y los l\u00edmites del crecimiento>>, <em>Revista de Estudios en Seguridad Internacional<\/em>, Vol. 8, No. 2, (2022), pp. 109-124. DOI: <a href=\"http:\/\/dx.doi.org.10.18847\/1.16.7\">http:\/\/dx.doi.org.10.18847\/1.16.7<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hacia mediados de la d\u00e9cada pasada, se convirti\u00f3 en un lugar com\u00fan se\u00f1alar el declive del mundo unipolar impuesto por EE. UU. y sus aliados europeos, tras la implosi\u00f3n de la URSS en 1991, y el surgimiento de un nuevo mundo multipolar. Lo que hac\u00eda veros\u00edmil ese an\u00e1lisis era, sobre todo, el espectacular ascenso econ\u00f3mico de China, hecho que fue decisivo para el \u00e9xito acad\u00e9mico y period\u00edstico de la met\u00e1fora hist\u00f3rica sobre la <em>trampa de Tuc\u00eddides<\/em><a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a> (Allison, 2015) con el fin de dar cuenta de la creciente hostilidad de EE. UU. hacia el gigante asi\u00e1tico. Tambi\u00e9n le daba credibilidad la reacci\u00f3n de Rusia a las pol\u00edticas occidentales en lugares como Georgia, Siria o Ucrania despu\u00e9s de una etapa en la que la Federaci\u00f3n Rusa hab\u00eda aceptado sumisamente los dictados de Washington.<\/p>\n\n\n\n<p>Existe la tentaci\u00f3n de valorar positivamente ese naciente mundo multipolar por el mero hecho de serlo, por su mera existencia (Zamora, 2022). Sin embargo, tal vez habr\u00eda que comenzar a sopesar cuidadosamente los pros y los contras de ese nuevo orden internacional, dado que, si \u00e9ste acaba cristalizando en un gran enfrentamiento global entre EE. UU.\/OTAN y Rusia\/China semejante a la guerra fr\u00eda del siglo pasado, m\u00e1s bien habr\u00eda que empezar a considerarlo como un orden muy peligroso para el futuro de la humanidad, en especial si tenemos en cuenta los problemas materiales que va a plantear -que est\u00e1 planteando ya- el inexorable descenso energ\u00e9tico y, m\u00e1s en general, la superaci\u00f3n o <em>sobrepasamiento<\/em><a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a> de los l\u00edmites de sostenibilidad que evidencian el agotamiento de muchas materias primas, el cambio clim\u00e1tico o la brutal reducci\u00f3n de la biodiversidad. No para defender el retorno al orden unipolar declinante que, entre otras cosas, tiene en su haber las desastrosas aventuras neocoloniales de Afganist\u00e1n, Irak y Libia, sino para explorar l\u00edneas de acci\u00f3n y reflexi\u00f3n que cuestionen las l\u00f3gicas militaristas de las potencias nucleares, que siempre conducen hacia la colisi\u00f3n b\u00e9lica, y reivindiquen las pol\u00edticas de cooperaci\u00f3n internacional para hacer frente a los problemas globales. Todo lo que sigue es una reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre este ramillete de cuestiones.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Hacia una nueva guerra fr\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El nuevo concepto estrat\u00e9gico de la OTAN, aprobado en la cumbre de Madrid el 29 de junio de 2022, se\u00f1ala a Rusia como una \u201camenaza militar directa\u201d y a China como un \u201cdesaf\u00edo sist\u00e9mico\u201d a los \u201cvalores, intereses y reglas\u201d de los pa\u00edses occidentales. Es la primera vez, desde el final de la guerra fr\u00eda del siglo XX, que la OTAN se\u00f1ala a otras potencias nucleares como amenazas o desaf\u00edos. Los riesgos y amenazas que se se\u00f1alaban en los conceptos estrat\u00e9gicos de 1991, 1999 o 2010 eran m\u00e1s abstractos y gen\u00e9ricos: la inestabilidad en algunas regiones derivada de las rivalidades \u00e9tnicas o de las dificultades econ\u00f3micas, pol\u00edticas y sociales; el terrorismo; la proliferaci\u00f3n de armas de destrucci\u00f3n masiva; los ciberataques; las consecuencias del cambio clim\u00e1tico; las migraciones; los obst\u00e1culos al libre comercio, etc\u00e9tera. Recordemos que, hace doce a\u00f1os, cuando se aprob\u00f3 el concepto estrat\u00e9gico de 2010, los dirigentes atlantistas todav\u00eda calificaban a Rusia como \u201csocio estrat\u00e9gico\u201d y a China ni siquiera la mencionaban.<\/p>\n\n\n\n<p>Es claramente, por tanto, el inicio de un nuevo per\u00edodo hist\u00f3rico de tensi\u00f3n mundial entre potencias nucleares, tanto m\u00e1s cuanto que esas declaraciones van acompa\u00f1adas de propuestas muy concretas de rearme y de aumento de los presupuestos militares, as\u00ed como del env\u00edo masivo de 300.000 soldados de la Alianza Atl\u00e1ntica a la frontera con Rusia.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciertamente, ese documento se aprueba en un momento de escalada militar en la guerra de Ucrania, tras la invasi\u00f3n rusa del pasado febrero. Este hecho ha permitido a los dirigentes de la OTAN presentar su rearme como una reacci\u00f3n <em>necesaria<\/em> al ataque ruso. Sin embargo, no parece dif\u00edcil mostrar el uso instrumental que los dirigentes atlantistas han hecho de dicha guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Por un lado, se ha aprovechado la ocasi\u00f3n para se\u00f1alar a China como potencia hostil a Occidente, cuando China claramente no tiene ninguna responsabilidad directa o indirecta en el desencadenamiento de la guerra de Ucrania y tampoco ha amenazado a ning\u00fan pa\u00eds miembro de la Alianza Atl\u00e1ntica. Y recordemos que tan s\u00f3lo un mes y medio despu\u00e9s de la aprobaci\u00f3n del nuevo concepto estrat\u00e9gico de la OTAN, durante la primera semana de agosto de 2022, se gener\u00f3 una crisis internacional con motivo de la visita a Taiw\u00e1n de la presidenta del Congreso de los EE. UU., Nancy Pelosi, lo que provoc\u00f3 una reacci\u00f3n airada del gobierno chino que incluy\u00f3 una serie de maniobras militares entorno a dicha isla y la decisi\u00f3n de suspender la cooperaci\u00f3n con EE. UU. en materias como el cambio clim\u00e1tico, la seguridad mar\u00edtima o los movimiento migratorios.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, la OTAN ha dejado claro de forma reiterada que no va a intervenir en la guerra de Ucrania o, dicho de una forma m\u00e1s pedag\u00f3gica, que la OTAN como tal no le va a salvar la vida ni a uno solo de los ucranianos que padecen los ataques del ej\u00e9rcito ruso. Y mejor que no lo haga, pueden pensar las personas prudentes, ya que su intervenci\u00f3n podr\u00eda llevar a una escalada militar que podr\u00eda culminar en una guerra nuclear que no liberar\u00eda a nadie y achicharrar\u00eda a todo el mundo. Una reflexi\u00f3n que compartimos plenamente, pero si la OTAN se muestra impotente ante situaciones como la que padece Ucrania, \u00bfa qu\u00e9 viene tanto autobombo sobre su necesidad e importancia?<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, dado que desde febrero las poblaciones occidentales han sido objeto de un alud propagand\u00edstico propio de las grandes ocasiones (Serrano, 2022)<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>, conviene ampliar la argumentaci\u00f3n sobre este \u00faltimo punto para dejar sentado que estamos yendo hacia una nueva guerra fr\u00eda en la que la guerra de Ucrania puede acabar cumpliendo una funci\u00f3n similar a la que cumpli\u00f3 la guerra de Corea de 1950-1953.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La guerra de Ucrania como guerra subrogada<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como sabemos, los dirigentes de la OTAN y muchos <em>creadores de opini\u00f3n<\/em> occidentales han presentado la guerra de Ucrania como un conflicto que s\u00f3lo tiene un responsable: Putin. Que el gobierno de la Federaci\u00f3n Rusa es soberanamente responsable de sus decisiones pol\u00edtico-militares, lo que ahora incluye una grave violaci\u00f3n del art\u00edculo 2.4 de la Carta de la ONU, diversos actos constitutivos de presuntos cr\u00edmenes de guerra y un incremento de la tensi\u00f3n entre potencias nucleares, es tan verdad como que la pol\u00edtica de expansi\u00f3n de la Alianza Atl\u00e1ntica hacia el este, el emplazamiento del escudo antimisiles en pa\u00edses fronterizos con Rusia, el asesoramiento y apoyo militar occidental al gobierno de Kiev desde el estallido de la guerra civil en 2014 (Poch-de-Feliu, 2022: 33-57; Morales, 2016: 265-293), as\u00ed como el enroque de EE. UU. en la defensa de la entrada de Ucrania en la OTAN en las negociaciones previas al ataque ruso, han sido decisiones pol\u00edticas que no han ayudado precisamente a dar garant\u00edas de seguridad <em>com\u00fan <\/em>o <em>compartida<\/em> a Rusia.<\/p>\n\n\n\n<p>Como ha se\u00f1alado Noam Chomsky (2022), la diferencia entre la invasi\u00f3n angloamericana de Iraq de 2003 y la invasi\u00f3n rusa de Ucrania de 2022 es que, siendo ambas constitutivas de un crimen de agresi\u00f3n, en la primera no hubo <em>provocaci\u00f3n<\/em> previa y en la segunda s\u00ed que la ha habido de forma muy clara. Son muy reveladoras en ese sentido las siguientes palabras de George Beebe, antiguo analista de la CIA y antiguo asesor de Richard Cheney, el topoderoso vicepresidente de Bush II: \u201cLa elecci\u00f3n que nosotros [EE. UU.] hemos tenido respecto a Ucrania \u2013y uso el pasado intencionadamente- era inducir a Rusia a ejercer su veto a la entrada de ese pa\u00eds en la OTAN en la mesa de negociaciones o en el campo de batalla. [\u2026] Y nosotros elegimos asegurarnos de que el veto se ejerciera en el campo de batalla con la esperanza de que Putin perdiera esa mano o que la operaci\u00f3n militar fracasara\u201d (Aleem, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>La guerra de Ucrania ha sido, desde el punto de vista occidental y desde su inicio como guerra civil en 2014, una guerra <em>subrogada, subsidiaria, vicaria o por delegaci\u00f3n <\/em>entre EE. UU. y Rusia porque re\u00fane todas las caracter\u00edsticas propias de ese tipo de guerras y porque as\u00ed lo han reconocido expl\u00edcitamente significados dirigentes estadounidenses. As\u00ed Lloyd Austin, actual secretario de Defensa norteamericano, declar\u00f3 el 25 de abril de 2022 que para EE. UU. esa guerra ten\u00eda como objetivo prioritario <em>debilitar<\/em> a Rusia (Bertrand <em>et al.<\/em>, 2022). Con anterioridad, Leon Panetta, antiguo director de la CIA y antiguo secretario de Defensa con Obama, afirm\u00f3 sin pelos en la lengua que para EE. UU. la guerra de Ucrania era una \u201c<em>proxy war<\/em>\u201d contra Rusia (Macmillan, 2022), que es la expresi\u00f3n inglesa con la que se designa lo que aqu\u00ed se ha llamado <em>guerra subrogada, subsidiaria, vicaria o por delegaci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El origen de las guerras <em>subrogadas<\/em> se pierde en la noche de los tiempos, pero \u00e9stas se hicieron muy frecuentes durante la guerra fr\u00eda del siglo pasado, siendo la primera de ellas la guerra de Corea. Entonces, las potencias nucleares, para resolver sus conflictos de poder y evitar al mismo tiempo un choque militar frontal que les pod\u00eda conducir a la mutua destrucci\u00f3n asegurada, delegaban en terceros la defensa pol\u00edtica y militar de sus intereses geopol\u00edticos. Para ello, las potencias nucleares establec\u00edan relaciones de dependencia y dominaci\u00f3n con los terceros subrogados mediante el asesoramiento pol\u00edtico-militar, el aprovisionamiento de armas, la cobertura diplom\u00e1tica y medi\u00e1tica o mediante la provisi\u00f3n de informaci\u00f3n de inter\u00e9s militar (un factor vital en las guerras contempor\u00e1neas).<\/p>\n\n\n\n<p>Como se puede ver, es exactamente el tipo de relaci\u00f3n que han establecido los gobiernos occidentales con el gobierno de Kiev desde 2014<a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a>. Eso no implica afirmar que el gobierno de Kiev carezca de agenda pol\u00edtica propia. La tiene sin lugar a dudas, pero \u00e9sta necesariamente se debe subordinar a los proyectos de quienes le proporcionan las armas, la informaci\u00f3n, la cobertura medi\u00e1tica, diplom\u00e1tica, etc., pues de lo contrario Kiev corre el riesgo de quedar inerme frente a Rusia. De todo ello se deriva, dicho sea de paso, que la guerra de Ucrania perfectamente puede finalizar -y no ser\u00eda el peor final de todos los finales posibles- mediante un acuerdo entre el gobierno de EE.UU. y el de la Federaci\u00f3n Rusa, hipot\u00e9tico acuerdo que los ucranianos y el resto de europeos no tendr\u00edan m\u00e1s remedio que aceptar y suscribir.<\/p>\n\n\n\n<p>En todo caso y respecto a lo que aqu\u00ed interesa, conviene subrayar que en el proceso anterior a la invasi\u00f3n rusa del 24 de febrero las responsabilidades por la escalada de la violencia en Ucrania est\u00e1n bastante repartidas entre los gobiernos de Kiev, Mosc\u00fa, Washington y Londres, cuando menos. Por tanto, si estamos en los inicios de una nueva guerra fr\u00eda y en Ucrania se est\u00e1 peleando su primer <em>round<\/em> es por decisi\u00f3n de todos los dirigentes de los estados y de las potencias nucleares implicadas en ella, no solamente por decisi\u00f3n de Putin.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Entrada en la era del descenso energ\u00e9tico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta incipiente nueva guerra fr\u00eda, cuya primera batalla parece estar libr\u00e1ndose en Ucrania y cuya segunda batalla puede tener como escenario Taiw\u00e1n, se produce en un contexto muy diferente al de la primera guerra fr\u00eda. Ahora nos encontramos en los proleg\u00f3menos de la era del descenso energ\u00e9tico (Turiel y Bordera, 2022; Bordera y Turiel, 2022: 69-77) como consecuencia del agotamiento progresivo de los combustibles f\u00f3siles (petr\u00f3leo, gas y carb\u00f3n, los cuales constituyen junto al uranio las 4\/5 partes de las fuentes de energ\u00eda de nuestras sociedades). De este contexto se derivan unos riesgos que no exist\u00edan en el gran conflicto bipolar del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes y despu\u00e9s del ataque ruso, varios pa\u00edses han comenzado a padecer los efectos de la escasez energ\u00e9tica. Entre otros, se puede mencionar a Reino Unido, Hungr\u00eda, Sri Lanka, Laos, India, Pakist\u00e1n, Kenia, Senegal, Sud\u00e1frica, Venezuela, Brasil, Per\u00fa, Ecuador, Bolivia y Argentina (Turiel, 2022). Las sanciones aplicadas por EE. UU. y la UE contra la Federaci\u00f3n Rusa, como castigo por su ataque a Ucrania (que, visto su efecto bumer\u00e1n sobre la econom\u00eda occidental, tal vez habr\u00eda que comenzar a llamar <em>autosanciones<\/em>), no ha hecho m\u00e1s que agravar un problema que ya se ven\u00eda manifestando con anterioridad en forma de alzas en el precio del gas y del petr\u00f3leo. As\u00ed, por ejemplo, en los primeros d\u00edas de febrero de 2022 el precio del barril de petr\u00f3leo Brent estaba ya muy cerca de los 95 d\u00f3lares (<em>Expansi\u00f3n, <\/em>2022) y el del gas, de los 175 mWh (Meg\u00edas, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Por consiguiente, no todos los problemas energ\u00e9ticos se pueden atribuir de forma exclusiva a las acciones y reacciones de las potencias implicadas en el conflicto ucraniano, por m\u00e1s que sea cierto que aquellas han actuado como un<em> acelerador<\/em> de un proceso que hab\u00eda comenzado tiempo atr\u00e1s por razones estrictamente f\u00edsicas. Globalmente considerado, el descenso energ\u00e9tico debe entenderse como un movimiento tect\u00f3nico de fondo, causado por el car\u00e1cter finito del planeta y de los recursos que hay en \u00e9l, que interact\u00faa con la financiarizaci\u00f3n de la econom\u00eda, las burbujas especulativas, los intereses de los oligopolios del sector energ\u00e9tico y tambi\u00e9n con las pol\u00edticas de hostigamiento y confrontaci\u00f3n entre potencias.<\/p>\n\n\n\n<p>La Agencia Internacional de la Energ\u00eda (AIE), organizaci\u00f3n creada en 1974 por los estados de la OCDE despu\u00e9s de la crisis del petr\u00f3leo de 1973 con el objetivo de asesorarles en asuntos energ\u00e9ticos, ya admiti\u00f3 en su informe anual de 2010 (IEA, 2010) que el llamado petr\u00f3leo crudo o convencional (el m\u00e1s f\u00e1cil de extraer, de mejor calidad, m\u00e1s vers\u00e1til, con menos necesidad de refino) hab\u00eda alcanzado su techo de producci\u00f3n en 2005. Desde entonces, su extracci\u00f3n ha ido declinando a un ritmo de entre un 2% y un 4% anual (Cochet, 2019: 81). El impulso dado desde hace quince a\u00f1os a la explotaci\u00f3n del llamado petr\u00f3leo no convencional -o lo que algunos llaman suced\u00e1neos del petr\u00f3leo-, como el obtenido mediante fracturaci\u00f3n hidr\u00e1ulica, de los biocombustibles o de las arenas bituminosas, tendr\u00eda que ver con un intento de compensar dicho declive.<\/p>\n\n\n\n<p>Un objetivo no alcanzado. En su informe anual de 2018 (IEA, 2018) la Agencia Internacional de la Energ\u00eda advirti\u00f3 que, si las grandes compa\u00f1\u00edas petroleras no hac\u00edan un gran esfuerzo de inversi\u00f3n en el hallazgo y explotaci\u00f3n de nuevos yacimientos, el consumo de todo tipo de petr\u00f3leo pod\u00eda pasar de los casi 100 millones de barriles diarios en 2019, a 20 millones de barriles diarios en 2040, lo cual equivaldr\u00eda a una disminuci\u00f3n de un 80% en la producci\u00f3n de petr\u00f3leo en un per\u00edodo de veinte a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>La advertencia de la AIE era muy oportuna porque desde 2014 las grandes compa\u00f1\u00edas petroleras han ido reduciendo en m\u00e1s del 60% sus inversiones destinadas a encontrar nuevos yacimientos (Bordera y Turiel, 2022: 72-73). Lo han hecho por considerar que esa es una actividad energ\u00e9ticamente ruinosa al tratarse de yacimientos cuya explotaci\u00f3n (perforaci\u00f3n, extracci\u00f3n, refino, almacenamiento, etc\u00e9tera) necesita m\u00e1s consumo de energ\u00eda que la que se va a extraer de ellos. Dicho de una forma un poco m\u00e1s t\u00e9cnica: porque la tasa de retorno energ\u00e9tico (TRE) prevista para dichos yacimientos es negativa, y, si dicha tasa es negativa, entonces lo que se est\u00e1 haciendo es acelerar el agotamiento del petr\u00f3leo en lugar de poner m\u00e1s petr\u00f3leo en el mercado.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que dar por descontado que todos esos datos los conocen los gobiernos occidentales ya que, como se ha dicho, los informes de la AIE se hacen fundamentalmente para asesorarles a ellos. En todo caso, con certeza sabemos que hay al menos uno, el que preside Emmanuel Macron en Francia, que parece haber tomado nota de lo que dicen ese y otros informes sobre temas similares. El 24 de agosto de 2022, Macron advirti\u00f3 que est\u00e1bamos viviendo \u201cel fin de la abundancia\u201d, de la \u201cabundancia de tierras, de materias y del agua\u201d (Bassets, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Un aspecto del gran problema que tenemos por delante es que el oro negro sigue siendo fundamental para el funcionamiento de las sociedades modernas. Un aspecto tan b\u00e1sico para la globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica como es el transporte masivo de mercanc\u00edas y personas por tierra, mar y aire s\u00f3lo ha sido posible gracias al consumo de ingentes cantidades de petr\u00f3leo y sus derivados. Pero hay muchas m\u00e1s cosas que dependen de \u00e9l: la producci\u00f3n de pl\u00e1sticos, fibras de vidrio, fibras sint\u00e9ticas, telas asf\u00e1lticas, aceite industrial, pinturas, lubricantes, parafinas, medicinas diversas y un largo etc\u00e9tera. Asimismo, la producci\u00f3n de alimentos depende muy directamente del petr\u00f3leo, en especial en aquellos pa\u00edses en que se ha sustituido masivamente mano de obra humana por maquinaria (tractores, cosechadoras, empaquetadoras, etc.) en el sector primario de la econom\u00eda, y en el que tambi\u00e9n se utilizan abundantes fungicidas, herbicidas, abonos y fertilizantes derivados del petr\u00f3leo para incrementar la productividad de las cosechas. Por \u00faltimo, el petr\u00f3leo y el resto de combustibles f\u00f3siles son imprescindibles para llevar a cabo la transici\u00f3n energ\u00e9tica porque tambi\u00e9n son muy necesarios para la fabricaci\u00f3n, transporte e instalaci\u00f3n de placas solares y aerogeneradores, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al agotamiento de todo tipo de petr\u00f3leo, cuyo techo de producci\u00f3n parece que se alcanz\u00f3 en 2018, se le puede a\u00f1adir el del gas, cuyo pico de producci\u00f3n se espera que se produzca entre el 2023 y el 2027 (Turiel, 2020: 69); el del carb\u00f3n, cuyo pico de producci\u00f3n se espera entre el 2040 y el 2050 (Turiel, 2020: 76); o el del uranio, que ya se alcanz\u00f3 en 2016 (Turiel, 2020: 86). Por otra parte, la energ\u00eda de <em>fusi\u00f3n <\/em>nuclear se espera que sea operativa dentro de 50 a\u00f1os, tiempo que es m\u00e1s o menos el mismo per\u00edodo que sus valedores promet\u00edan \u2026 hace 50 a\u00f1os. Los m\u00e1s optimistas, no obstante, vaticinan que puede haber un reactor de fusi\u00f3n nuclear operativo en 2050 (Turiel, 2020: 89), pero incluso esa fecha ya ser\u00eda demasiado tarde para resolver los problemas de aprovisionamiento de energ\u00eda del futuro inmediato.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, estamos ya cerca de los picos de extracci\u00f3n de minerales agotables como el cobalto, litio, n\u00edquel y manganeso, que son necesarios para, por ejemplo, la fabricaci\u00f3n de bater\u00edas para los veh\u00edculos el\u00e9ctricos, o de la plata, cadmio, cromo, galio, indio, plomo, platino, teluro y zinc, que tambi\u00e9n son materiales agotables pero esenciales para la electr\u00f3nica, para la fabricaci\u00f3n de bater\u00edas el\u00e9ctricas y por ello para la expansi\u00f3n de las energ\u00edas renovables. Y para extraerlos, almacenarlos y manipularlos, por cierto, tambi\u00e9n se necesita a los combustibles f\u00f3siles (Valero, Valero y Calvo, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>A todo ello hay que superponer las consecuencias del cambio clim\u00e1tico (Wallace-Wells, 2019), resultado del incremento exponencial de la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica, en forma de aumento de la temperatura global, subidas del nivel del mar, fen\u00f3menos meteorol\u00f3gicos extremos, sequ\u00edas prolongadas -que, entre otras cosas, van a dificultar la producci\u00f3n de energ\u00eda de origen hidr\u00e1ulico-, lluvias torrenciales, incendios forestales devastadores, difusi\u00f3n de enfermedades tropicales o menor acceso al agua potable.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, algunos hablan ya de la superaci\u00f3n, no s\u00f3lo del pico del petr\u00f3leo, gas, carb\u00f3n, uranio y determinados minerales, sino del <em>peak everything <\/em>(Heimberg, 2014: 133-193), del pico de todo. Eso ser\u00eda lo mismo que afirmar que estamos traspasando los l\u00edmites de sustentabilidad del planeta y, por consiguiente, que ya se est\u00e1n cumpliendo las proyecciones del primer informe al Club de Roma publicado en 1972 y titulado justamente <em>Los l\u00edmites del crecimiento<\/em> (Meadows <em>et al.<\/em>, 1972), informe de prospectiva que a la vista de lo que est\u00e1 ocurriendo lleva camino de convertirse en el documento cient\u00edfico m\u00e1s importante del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>En esas dif\u00edciles circunstancias, la humanidad debe afrontar la sustituci\u00f3n acelerada de los combustibles f\u00f3siles por fuentes alternativas y renovables de energ\u00eda, las cuales, por su propia naturaleza, no permiten hacer las mismas cosas que hemos podido hacer gracias a los combustibles f\u00f3siles. En consecuencia, al cambiar de base energ\u00e9tica, tambi\u00e9n nos veremos obligados a cambiar el modo de producir y satisfacer las necesidades humanas; en definitiva, nos veremos obligados a cambiar de sociedad. Que esa sociedad futura basada en energ\u00edas renovables sea m\u00e1s jer\u00e1rquica, desigual y autoritaria o m\u00e1s igualitaria, justa y democr\u00e1tica que la actual, depende de c\u00f3mo lleguemos a ella -y la importancia del debate sobre el colapso tiene que ver con este relevante asunto (Servigne &amp; Stevens, 2015; Taibo, 2020)-, de las decisiones pol\u00edticas que se adopten en los pr\u00f3ximos tiempos y de los proyectos y de las fuerzas sociopol\u00edticas que los sostengan, as\u00ed como del resultado de la confrontaci\u00f3n entre ellas. Nos guste o no, nos entusiasme o nos deprima, estamos entrando de lleno en un per\u00edodo hist\u00f3rico que puede ser muy revolucionario o muy contrarrevolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p>En todo caso, de entrada, vamos hacia un mundo que va a tener que echar las cuentas con el final de la era del exceso energ\u00e9tico, por utilizar la terminolog\u00eda de Michael T. Klare (2009). Y dado que no hay actividad econ\u00f3mica sin consumo de energ\u00eda y materias primas, el descenso energ\u00e9tico y el agotamiento de determinados minerales va a provocar inexorablemente decrecimiento econ\u00f3mico.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo se van a enfrentar los gobiernos de la OTAN y de otros pa\u00edses a los problemas sociales que van a generar el cambio clim\u00e1tico, el descenso energ\u00e9tico, la escasez de minerales y el inevitable decrecimiento econ\u00f3mico? Pues es posible que, como m\u00ednimo, tomen nota de lo que ha ocurrido en Sri Lanka.<\/p>\n\n\n\n<p>En Sri Lanka, pa\u00eds situado al sur de la India y habitado por 22 millones de personas, la escasez energ\u00e9tica ha provocado que se haya racionado la energ\u00eda, hasta el punto de que la poblaci\u00f3n s\u00f3lo dispone de 11 horas diarias de electricidad. Por otra parte, para poder utilizar sus veh\u00edculos a motor, los esrilanqueses deben levantarse de madrugada para hacer largas colas en las gasolineras y, con un poco de suerte, poder llenar el dep\u00f3sito de sus coches 10 u 11 horas despu\u00e9s. Todo eso, en una sociedad profundamente atravesada por la desigualdad social y con un estado muy endeudado y minado por la corrupci\u00f3n, ha provocado un intenso malestar social, huelgas y disturbios de forma generalizada (Meyer, 2022: 20-21) La respuesta del gobierno ha sido declarar el estado de excepci\u00f3n, el cual, de todos modos, no ha logrado aplastar una revuelta social que ha acabado derribando al gobierno en cuesti\u00f3n. El ciclo de acontecimientos que ha ocurrido en Sri Lanka se puede repetir en otros pa\u00edses aquejados por males parecidos.<\/p>\n\n\n\n<p>El descenso energ\u00e9tico y el consiguiente decrecimiento econ\u00f3mico no se va a producir de forma simult\u00e1nea en todo el globo. Hay que tener en cuenta la dispar situaci\u00f3n energ\u00e9tica en la que se encuentran las diferentes regiones del planeta. Hay pa\u00edses que <em>ahora<\/em> son autosuficientes energ\u00e9ticamente (ya veremos dentro de unos a\u00f1os) y no dependen econ\u00f3micamente de la exportaci\u00f3n de energ\u00eda; hay pa\u00edses que son autosuficientes energ\u00e9ticamente, pero dependen mucho de la exportaci\u00f3n de energ\u00eda; por \u00faltimo, hay pa\u00edses que no son autosuficientes energ\u00e9ticamente y por ello dependen dram\u00e1ticamente de la importaci\u00f3n de energ\u00eda, como le ocurre a la mayor\u00eda de los estados de la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n\n\n\n<p>Los que no son autosuficientes son los primeros que van a tener que enfrentarse a las consecuencias del descenso energ\u00e9tico, como ya les est\u00e1 sucediendo a la mayor parte de los pa\u00edses de la UE. La Comisi\u00f3n Europea ya ha anunciado un plan para ahorrar energ\u00eda en comercios, oficinas y edificios p\u00fablicos aduciendo como justificaci\u00f3n un hipot\u00e9tico y no verificado cierre de la importaci\u00f3n del gas ruso por decisi\u00f3n de Putin. En realidad, dicho plan tiene que ver sobre todo con los problemas de fondo del descenso energ\u00e9tico determinado por causas naturales y por el \u201cfin de la abundancia\u201d, para decirlo con las palabras de Emmanuel Macron citadas m\u00e1s arriba.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La lucha desesperada por los recursos limitados<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El descenso energ\u00e9tico puede radicalizar hasta extremos muy peligrosos \u201cla lucha desesperada por los recursos limitados\u201d, tal y como se vaticinaba en el segundo informe al Club de Roma titulado <em>La humanidad en la encrucijada<\/em> (Mesarovic y Pestel, 1975: 115-134).<\/p>\n\n\n\n<p>La lucha por el control de los recursos limitados puede generar conflictos a vida o muerte entre pa\u00edses y regiones porque se van a generar situaciones de <em>suma cero<\/em>: los recursos ser\u00e1n accesibles para unos o para los otros, pero no para todos por igual. Con toda seguridad, la nueva guerra fr\u00eda no consistir\u00e1 en una confrontaci\u00f3n entre diferentes proyectos de sociedad, como se supone que ocurri\u00f3 en la guerra fr\u00eda del siglo XX, sino entre dos versiones diferentes de un mismo proyecto <em>crecentista<\/em> y, por ello, ecol\u00f3gicamente insostenible porque persigue el crecimiento indefinido en un planeta que no va a aumentar de tama\u00f1o. Como se explicaba en <em>La humanidad en la encrucijada<\/em>: \u201cSi los recursos no fueran limitados, podr\u00eda haber una posibilidad de evitar conflictos. Pero el mismo fen\u00f3meno de crecimiento sobre nuestro planeta finito implica competencia por la obtenci\u00f3n de recursos; por lo tanto, el crecimiento s\u00f3lo puede crear circunstancias que conduzcan al conflicto\u201d (Mesarovic y Pestel, 1975: 115).<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00e9nfasis puesto en el concepto estrat\u00e9gico de la OTAN de 2022 en la funci\u00f3n de garantizar la seguridad energ\u00e9tica, funci\u00f3n que no es nueva porque la OTAN ya la hab\u00eda asumido con anterioridad pero que ahora adquiere mucha m\u00e1s importancia por el contexto de descenso energ\u00e9tico, pone de manifiesto que sus dirigentes son muy conscientes de ese problema y tambi\u00e9n que ellos ya han decidido que la lucha por los recursos escasos se va a resolver mediante la confrontaci\u00f3n militar y no mediante la cooperaci\u00f3n internacional. Seg\u00fan el punto 26 del nuevo concepto estrat\u00e9gico de la OTAN:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abBuscaremos un enfoque m\u00e1s s\u00f3lido, integrado y coherente para construir una amplia resiliencia nacional y de toda la Alianza frente a las amenazas y desaf\u00edos militares y no militares a nuestra seguridad, como una responsabilidad nacional y un compromiso colectivo establecido en el Art\u00edculo 3 del Tratado del Atl\u00e1ntico Norte. Trabajaremos para identificar y reducir las vulnerabilidades estrat\u00e9gicas y la dependencia, incluso respecto a nuestras infraestructuras, cadenas de suministro y sistemas de salud esenciales. Mejoraremos nuestra seguridad energ\u00e9tica e invertiremos en suministros, proveedores y fuentes de energ\u00eda estables y fiables. Garantizaremos la preparaci\u00f3n civil para facilitar la continuidad del gobierno, la entrega de servicios b\u00e1sicos a nuestras poblaciones y el apoyo civil a nuestras fuerzas armadas. Impulsaremos nuestra capacidad de preparaci\u00f3n, resistencia, respuesta y r\u00e1pida recuperaci\u00f3n frente a crisis y alteraciones estrat\u00e9gicas, y garantizaremos la continuidad de las actividades de la Alianza\u00bb (NATO, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Lo cual se debe complementar con las alusiones que se hacen en el mismo documento a ese comod\u00edn, a ese gran caj\u00f3n de sastre, que son las llamadas <em>t\u00e1cticas h\u00edbridas<\/em>, que permite calificar cualquier cosa como amenaza militar. En relaci\u00f3n con ellas se dice que pueden justificar incluso la activaci\u00f3n del famosos art\u00edculo 5 del Pacto Atl\u00e1ntico. Entre dichas <em>t\u00e1cticas h\u00edbridas<\/em>, se encuentran las que pueden afectar a \u201cla seguridad mar\u00edtima [que] es clave para nuestra paz y prosperidad\u201d. Por eso, la OTAN preservar\u00e1 \u201cla libertad de navegaci\u00f3n\u201d con la finalidad de \u201casegurar las rutas comerciales mar\u00edtimas y proteger nuestras principales v\u00edas de comunicaci\u00f3n\u201d. A lo que hay que a\u00f1adir las amenazas procedentes de los enemigos que \u201cmanipulan el suministro de energ\u00eda\u201d o que recurren al uso coercitivo de t\u00e1cticas \u201cenerg\u00e9ticas\u201d (NATO, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los medios militares a los que pueden recurrir los estados de la OTAN se encuentran los medios nucleares. As\u00ed se afirma en el punto 29 de su concepto estrat\u00e9gico, donde se recuerda que las fuerzas nucleares constituyen la \u201cgarant\u00eda suprema de la seguridad de la Alianza\u201d porque permiten ejercer la \u201cdisuasi\u00f3n nuclear\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Contra la nueva la guerra fr\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La consecuencia de todo ello puede ser la repetici\u00f3n, en un contexto mucho m\u00e1s peligroso, de todos los males de la vieja guerra fr\u00eda del siglo XX, lo que no deja de generar estupor por la banalizaci\u00f3n que impl\u00edcitamente supone de ese terror\u00edfico per\u00edodo de la historia de la humanidad. Conviene, pues, refrescar la memoria.<\/p>\n\n\n\n<p>EE. UU. y sus aliados europeos fueron quienes iniciaron la guerra fr\u00eda del siglo XX. Y no solamente porque la OTAN se fund\u00f3 en 1949 y el Pacto de Varsovia en 1955 como respuesta a la misma, sino tambi\u00e9n porque, como sabemos hoy con buena apoyatura emp\u00edrica, el principal objetivo pol\u00edtico del lanzamiento de las primeras bombas at\u00f3micas fue mucho m\u00e1s intimidar a la URSS que obligar a rendirse al gobierno japon\u00e9s, el cual, desde la primavera de 1945, ya hab\u00eda decidido hacerlo ante la imposibilidad de resistir a los ataques norteamericanos (Watson, 2020).<\/p>\n\n\n\n<p>Con los bombardeos at\u00f3micos de Hiroshima y Nagasaki, el gobierno de EE. UU. dio el pistoletazo de salida a una carrera armament\u00edstica que se aceler\u00f3 cuando la URSS primero y Gran Breta\u00f1a, Francia, China, India, Pakist\u00e1n, Israel y Corea del Norte unos cuantos a\u00f1os despu\u00e9s, siguieron los pasos de los estadounidenses y se dotaron asimismo de armamento at\u00f3mico. Todo ello ha supuesto dedicar a la preparaci\u00f3n de la guerra una cantidad ingente de recursos econ\u00f3micos y tecnol\u00f3gicos que no se pueden utilizar para fines sociales, tales como la educaci\u00f3n, la sanidad o para erradicar la pobreza del mundo. M\u00e1s en concreto, ha comportado dedicar muchos recursos a fabricar un tipo de armas cuyo mejor uso, dec\u00edan y dicen sus propagandistas, era y es \u2026 no ser empleadas. La carrera de armamentos alcanz\u00f3 su cenit en los a\u00f1os ochenta del siglo XX con la acumulaci\u00f3n de unos 60.000 artilugios nucleares, con los cuales, dec\u00edan los estudiosos de la cosa armament\u00edstica, era posible matar 12 veces consecutivas a cada uno de los 5.000 millones de seres humanos que entonces habitaban la Tierra (Leger-Sivard, 1986: 9).<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n comport\u00f3 que, en varios momentos entre 1949 y 1991, se estuviera muy cerca del holocausto nuclear por decisi\u00f3n pol\u00edtica de alguna de las partes enfrentadas (Ellsberg, 1981: 4), por errores o por los peligros\u00edsimos accidentes derivados de la manipulaci\u00f3n del armamento at\u00f3mico (Bohigas y Fortuny, 2014: 113-147).<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, la estrategia de la disuasi\u00f3n nuclear exigi\u00f3, para hacerla cre\u00edble, llevar a cabo costos\u00edsimos \u201censayos nucleares\u201d que han provocado una contaminaci\u00f3n radioactiva causante de un espectacular incremento de los c\u00e1nceres en todo el mundo. Recordemos que entre 1945 y 2013 el planeta Tierra ha padecido m\u00e1s de 2.000 explosiones at\u00f3micas (Bohigas y Fortuny, 2014: 75-112). Casi la mitad de ellas fueron ordenadas por los gobiernos de EE. UU., Gran Breta\u00f1a y Francia, esto es, por las potencias nucleares de la OTAN. A partir de un estudio epidemiol\u00f3gico del Instituto para la Investigaci\u00f3n de la Energ\u00eda y del Medio Ambiente, con sede en Maryland (EE. UU.), se puede afirmar que 2.400.000 personas habr\u00edan fallecido como resultado de la contaminaci\u00f3n radioactiva provocado por dichos \u201censayos\u201d, en especial por los llevados a cabo a cielo abierto (Lichtenstein y Helfand, 1995: 122). Como se puede ver, la guerra fr\u00eda no fue tan <em>fr\u00eda<\/em> como mucha gente cree.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa experiencia ni se puede banalizar ni mucho menos glorificar. Por eso es importante que ahora las poblaciones de todos los pa\u00edses se pregunten: \u00bfqueremos de verdad que el mundo vuelva a sumergirse en una din\u00e1mica parecida cuando, adem\u00e1s, estamos traspasando los l\u00edmites de sustentabilidad?<\/p>\n\n\n\n<p>El final de la guerra fr\u00eda del siglo pasado hizo posible firmar acuerdos de desarme que conllevaron una reducci\u00f3n sustancial de los arsenales nucleares: se pas\u00f3 de los 60.000 vectores nucleares mencionados m\u00e1s arriba, a los 12.705 actuales. De los cuales, Rusia posee 5.977; EE. UU., 5.428; China, 350; Francia, 290; Gran Breta\u00f1a, 225; Pakist\u00e1n, 165; India, 160; Israel, 90, y Corea del Norte, 20 (Kristensen, Korda y Norris, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Con la nueva hostilidad entre la OTAN y Rusia\/China, Europa vuelve a ser ahora la principal zona de fricci\u00f3n entre potencias nucleares, aunque pasado ma\u00f1ana a Europa se le puede a\u00f1adir la regi\u00f3n del Indo-Pac\u00edfico. Pero, hasta que eso no ocurra, el riesgo de ataques nucleares es mayor en Europa, ya que en \u00e9l se encuentra ubicada una parte sustancial de las armas nucleares de rusos, por un lado, y de estadounidenses, franceses y brit\u00e1nicos, por otro, las cuales se apuntan entre ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue muy descorazonadora, en ese sentido, la p\u00e9rdida de vigencia del Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (Tratado INF). Como se sabe, era \u00e9ste un Tratado firmado por Gorbachov y Reagan en 1987 que contribuy\u00f3 decisivamente al final de la guerra fr\u00eda e hizo posible la retirada de los famosos <em>euromisiles. <\/em>Con ellos, dec\u00edan los estrategas norteamericanos de los a\u00f1os ochenta, era posible librar y ganar (aunque los europeos la perder\u00edan seguro) una guerra nuclear limitada al <em>teatro<\/em> europeo (Thompson, 1982: 153). Fue tambi\u00e9n una importante victoria del movimiento por la paz de la \u00faltima d\u00e9cada de la guerra fr\u00eda, victoria que por cierto ha sido silenciada y hurtada a la memoria colectiva. El Tratado INF perdi\u00f3 su vigencia por la decisi\u00f3n unilateral de los EE. UU. de retirarse del mismo adoptada en agosto de 2019, en los tiempos de la presidencia de Donald Trump, a lo que Rusia respondi\u00f3 con la misma moneda. Si ya no hay limitaci\u00f3n legal para la instalaci\u00f3n y uso de misiles de corto y mediano alcance en Europa y vuelve a haber una situaci\u00f3n de mucha tensi\u00f3n con Rusia, entonces tambi\u00e9n vuelve a ser posible una guerra nuclear limitada al territorio europeo.<\/p>\n\n\n\n<p>La guerra fr\u00eda del siglo XX, con su descomunal e irracional acumulaci\u00f3n de armamento, fue la m\u00e1xima expresi\u00f3n del sinsentido que supone una concepci\u00f3n <em>unilateral<\/em> y meramente militar de la seguridad. Seg\u00fan dicha concepci\u00f3n, el estado A se siente muy seguro porque amenaza con muchas armas al estado B. El estado A moment\u00e1neamente se siente muy seguro, pero s\u00f3lo hasta que el estado B consigue dotarse del mismo tipo de armamento que el estado A. Una vez llegados a este punto, el estado A, que entonces vuelve a sentirse muy inseguro, intentar\u00e1 subir la apuesta con armas m\u00e1s destructivas y de tecnolog\u00eda m\u00e1s avanzada, lo cual ser\u00e1 contestado con la misma receta por el estado B y as\u00ed sucesivamente hasta situar al mundo al borde del precipicio de la cat\u00e1strofe mundial.<\/p>\n\n\n\n<p>La concepci\u00f3n unilateral y meramente militar de la seguridad conduce a una espiral de riesgos, peligros y amenazas que \u00fanicamente genera inseguridad global. Por m\u00e1s armas que se acumulen, nadie consigue sentirse seguro. Esa es, al menos, la lecci\u00f3n que algunos aprendimos de la experiencia de la guerra fr\u00eda del siglo pasado. Otros, por lo que parece, no aprendieron nada de ella y siguen repitiendo el viej\u00edsimo dogma del \u201csi quieres la paz, prepara la guerra\u201d con un fanatismo propio de los fundamentalistas religiosos<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Renovar la apuesta por la cooperaci\u00f3n internacional y la resoluci\u00f3n pac\u00edfica de los conflictos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como ya se ha apuntado al principio, todo lo dicho hasta aqu\u00ed tampoco debe interpretarse como una expresi\u00f3n de nostalgia respecto al orden unipolar que estamos dejando atr\u00e1s. Desde la perspectiva de la lucha por la supervivencia y la emancipaci\u00f3n humanas, el orden unipolar que deb\u00eda ser la antesala de un <em>nuevo siglo americano<\/em>, con sus guerras neocoloniales, Guant\u00e1namos varios, asesinatos con drones sin juicios y sin pruebas y globalizaci\u00f3n ecocida, ha sido un per\u00edodo de avance de la barbarie en el que la prepotencia de los vencedores de la guerra fr\u00eda ha contribuido de forma decisiva a la situaci\u00f3n de tensi\u00f3n mundial en la que nos encontramos. Los vencedores de la guerra fr\u00eda, en lugar de aprovechar la disoluci\u00f3n del Pacto de Varsovia para hacer realidad los buenos prop\u00f3sitos contenidos en la Carta de las Naciones Unidas, optaron por intentar construir un imperio de alcance planetario tal y como Zbigniew Brzezinski (1997) propuso sin complejos en <em>El gran tablero mundial<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Graham Allison (2015), en el art\u00edculo extenso en el que explic\u00f3 con detalle la aplicaci\u00f3n de la met\u00e1fora sobre la <em>trampa de Tuc\u00eddides<\/em> a la creciente rivalidad entre EE. UU. y China, aduc\u00eda que su prop\u00f3sito \u00faltimo era invitar a todo el mundo a extraer directrices pr\u00e1cticas de los pocos casos hist\u00f3ricos (4 de los 16 estudiados) en los que la competencia entre una potencia ascendente y otra declinante no hab\u00eda acabado en guerra. Conclu\u00eda su trabajo con la siguiente reflexi\u00f3n sobre la rivalidad entre EE. UU.-<em>Esparta<\/em> y China-<em>Atenas<\/em> vista desde la perspectiva de la hiperpotencia en declive:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0\u00abEl auge de una civilizaci\u00f3n de 5.000 a\u00f1os de antig\u00fcedad con 1.300 millones de personas no es un problema que deba solucionarse. Es una condici\u00f3n f\u00e1ctica, una condici\u00f3n cr\u00f3nica que tendr\u00e1 que ser gestionada durante una generaci\u00f3n. El \u00e9xito requerir\u00e1 no s\u00f3lo un nuevo eslogan, sino tambi\u00e9n cumbres de presidentes m\u00e1s frecuentes y reuniones adicionales de grupos de trabajo departamentales. Gestionar esta relaci\u00f3n sin guerra exigir\u00e1 una dedicaci\u00f3n sostenida, semana a semana, al m\u00e1s alto nivel en ambos pa\u00edses. Supondr\u00e1 una profundidad de entendimiento mutuo como no se hab\u00eda visto desde las conversaciones entre Henry Kissinger y Zhou Enlai en la d\u00e9cada de 1970. Y lo que es m\u00e1s importante: implicar\u00e1 cambios m\u00e1s radicales que los que nadie ha imaginado hasta ahora en las actitudes y acciones tanto de los l\u00edderes como de la opini\u00f3n p\u00fablica\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Este polit\u00f3logo estadounidense y antiguo miembro de la Comisi\u00f3n Trilateral no citaba la <em>Historia de la guerra del Peloponeso<\/em> de Tuc\u00eddides para abogar por las pol\u00edticas que ahora est\u00e1n impulsando EE. UU. y la OTAN, sino justamente para hacer todo lo contrario: para apostar por la cooperaci\u00f3n dialogada con el gigante asi\u00e1tico. Una acertada propuesta que no hac\u00eda m\u00e1s que aplicar al caso concreto del conflicto entre EE. UU. y China la reflexi\u00f3n general expresada en <em>La humanidad en la encrucijada<\/em> con palabras que conviene recordar: \u201c[\u2026] el conflicto entre dos bandos en el dilema de los recursos finitos es m\u00e1s aparente que real. A largo plazo, cuando todos los factores importantes son tomados en cuenta y los beneficios futuros se han evaluado, la cooperaci\u00f3n es la \u00fanica forma sensata y ben\u00e9fica para todos los participantes\u201d (Mesarovic y Pestel, 1975: 133-134).<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, antes que resucitar la narrativa decimon\u00f3nica sobre el <em>peligro amarillo<\/em> y la necesidad de rearmarse frente a \u00e9l, parece m\u00e1s conveniente revitalizar todos los foros internacionales existentes y crear todos los que sean necesarios para poder afrontar con \u00e9xito los problemas globales, los <em>problemas de especie<\/em>, a los que deberemos enfrentarnos en el siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p>La alternativa a la concepci\u00f3n unilateral y militar de la seguridad es la seguridad <em>global, com\u00fan o<\/em> <em>compartida<\/em>. En esa otra concepci\u00f3n, los componentes no militares de las relaciones entre estados y los mecanismos no violentos de resoluci\u00f3n de los conflictos adquieren un gran protagonismo, tal y como se propuso en la Carta de Par\u00eds para una Nueva Europa de 1990, un documento que la expansi\u00f3n de la OTAN hacia las fronteras rusas convirti\u00f3 en papel mojado a pesar de que en su concepto estrat\u00e9gico de 1991 se la citaba laudatoriamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Dec\u00eda la Carta de Par\u00eds que \u201cla seguridad es indivisible y la seguridad de cada Estado participante est\u00e1 inseparablemente vinculada a la de todos los dem\u00e1s\u201d. Por eso, los estados firmantes, que eran todos los europeos, incluyendo a la URSS, m\u00e1s EE. UU. y Canad\u00e1, se compromet\u00edan a \u201ccooperar en el fortalecimiento de la confianza y la seguridad entre nosotros y a fomentar el control de las armas y el desarme\u201d. Todo eso despu\u00e9s de haberse comprometido a \u201carreglar las controversias por medios pac\u00edficos\u201d (OSCE, 1990).<\/p>\n\n\n\n<p>La Carta de Par\u00eds era, en buena medida, la plasmaci\u00f3n pr\u00e1ctica de las propuestas formuladas en el informe elaborado por el Comit\u00e9 Olof Palme titulado <em>Seguridad Mundial: un programa para el desarme<\/em>, hecho p\u00fablico en 1982 (Palme, 1982), que tambi\u00e9n inspir\u00f3 a Gorbachov y Reagan para negociar el Tratado INF. Dicho informe propuso 6 principios para concebir la seguridad en la era nuclear: 1) todas las naciones tienen el derecho leg\u00edtimo a la seguridad; 2) la fuerza militar no es un instrumento leg\u00edtimo para resolver las disputas entre naciones; 3) la moderaci\u00f3n es necesaria en las expresiones de la pol\u00edtica nacional; 4) la seguridad no puede alcanzarse mediante la superioridad militar; 5) las reducciones y las limitaciones cualitativas de armamentos son necesarias para la seguridad com\u00fan; 6) deben evitarse los v\u00ednculos entre las negociaciones sobre armas y los eventos pol\u00edticos. El 21 de abril de 2022 se hizo p\u00fablico el informe <em>Seguridad Com\u00fan 2022: nuestro futuro compartido,<\/em> cuya pretensi\u00f3n b\u00e1sica era actualizar aquel informe cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s. Los puntos clave de esta actualizaci\u00f3n eran: 1) fortalecer la arquitectura global para favorecer la paz; 2) revitalizar el control de las armas nucleares y avanzar hacia el desarme global; 3) obtener de todo ello un nuevo dividendo de la paz para favorecer el desarrollo (Internationa Peace Bureau, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hasta que el mundo no vuelva a estar regido por estos sensatos principios hay que evitar el choque militar entre potencias nucleares. Otra vez nos encontramos en una situaci\u00f3n similar a la que se refer\u00eda el historiador brit\u00e1nico Edward Palmer Thompson cuando advert\u00eda en la \u00faltima d\u00e9cada de la guerra fr\u00eda del siglo pasado: \u201cUn impulso acelerador ha situado a las superpotencias en una ruta de colisi\u00f3n\u201d (Thompson, 1982: 110). Frente a ello, Thompson propuso poner en pie un movimiento internacional por la paz. Eso signific\u00f3 entonces -y vuelve a significar ahora- impulsar una movilizaci\u00f3n social lo m\u00e1s amplia e internacionalista posible a favor de la paz, el desarme y la resoluci\u00f3n pac\u00edfica de los conflictos. Esa movilizaci\u00f3n deb\u00eda y debe tener un programa pol\u00edtico propio que no debe supeditarse a la pol\u00edtica exterior y de defensa de ninguna potencia nuclear. Negarse a ser el ap\u00e9ndice de la pol\u00edtica exterior de alguna potencia at\u00f3mica es central para establecer alianzas internacionales entre colectivos de la sociedad civil de todo el globo y, de este modo, hacer posible el resurgimiento de un movimiento por la paz como actor influyente en la escena internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>El descenso energ\u00e9tico dar\u00e1 inicio a un per\u00edodo convulso de la historia humana. Existe el peligro de que se produzcan estallidos sociales que sean incapaces de proponerse fines realizables, como ejemplifica la movilizaci\u00f3n de los <em>chalecos amarillos<\/em> en Francia. Ahora m\u00e1s que nunca se necesitan organizaciones con un programa cient\u00edficamente bien fundamentado. Ese hipot\u00e9tico programa racional no puede prometer ya la abundancia de todo tipo de bienes y el consiguiente fin de todos los conflictos, porque el descenso energ\u00e9tico y el agotamiento de las materias primas, junto con el cambio clim\u00e1tico, son los s\u00edntomas m\u00e1s visibles de que estamos traspasando los l\u00edmites de sustentabilidad que hacen posible la vida humana en el planeta Tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos aquellos que quieran legar a las generaciones futuras un planeta habitable deben intentar coaligarse de nuevo en torno a un programa com\u00fan realista que vuelva a entrelazar las reivindicaciones sociales con las favorables a la resoluci\u00f3n pac\u00edfica (o lo m\u00e1s pac\u00edfica posible) de los conflictos. En lo inmediato, habr\u00eda que exigir con fuerza un alto el fuego en la guerra de Ucrania y el inicio de unas negociaciones que permitan salvar vidas de la poblaci\u00f3n de ese desgraciado pa\u00eds. Como muy bien ha se\u00f1alado Pascual Serrano (2022: 170), s\u00f3lo parece haber tres finales posibles para la guerra de Ucrania: la victoria de Rusia tras haber arrasado Ucrania, la victoria de Ucrania tras haber padecido una terrible devastaci\u00f3n o un acuerdo de paz con concesiones de qui\u00e9n m\u00e1s tenga que perder si contin\u00faa la guerra y m\u00e1s que ganar si ma\u00f1ana cesan los combates. Habr\u00e1 que presionar a todas las partes implicadas para hacer realidad la tercera de estas opciones lo m\u00e1s r\u00e1pidamente posible. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nota sobre el autor<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Jos\u00e9 Luis Gordillo <\/em><\/strong>es Profesor Titular de Filosof\u00eda del Derecho de la Universidad de Barcelona e investigador del Centro Del\u00e0s de Estudios por la Paz. Correo electr\u00f3nico: <a href=\"mailto:jlgordillo@ub.edu\">jlgordillo@ub.edu<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aleem, Zeeshan (2022), \u201cRussia\u2019s Ukraine invasi\u00f3n may have been preventable\u201d, <em>MSNBC<\/em>, 4 de marzo: <a href=\"https:\/\/www.msnbc.com\/opinion\/msnbc-opinion\/russia-s-ukraine-invasion-may-have-been-preventable-n1290831\">https:\/\/www.msnbc.com\/opinion\/msnbc-opinion\/russia-s-ukraine-invasion-may-have-been-preventable-n1290831<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Allison, Graham (2015), \u201cThe Thucydides Trap: Are the U.S. and China Headed for War?\u201d, <em>The Atlantic<\/em>,24 de septiembre: <a href=\"https:\/\/www.theatlantic.com\/international\/archive\/2015\/09\/united-states-china-war-thucydides-trap\/406756\/\">https:\/\/www.theatlantic.com\/international\/archive\/2015\/09\/united-states-china-war-thucydides-trap\/406756\/<\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Bassets, Marc (2022), \u201cMacron decreta el \u2018fin de la abundancia\u2019 y pide \u2018sacrificios\u2019 a los ciudadanos\u201d, <em>El Pa\u00eds<\/em>,25 de agosto.<\/p>\n\n\n\n<p>Bertrand, Natasha, Atwood, Kylie, Liptak, Kevin y Marquardt, Alex (2022), \u201cDebilitar a Rusia: la afirmaci\u00f3n del secretario de Defensa de EE. UU. que subraya el cambio de estrategia de Biden\u201d, CNN en espa\u00f1ol, 26 de abril: &nbsp;<a href=\"https:\/\/cnnespanol.cnn.com\/2022\/04\/26\/debilitar-rusia-secretario-defensa-cambio-estrategia-biden-ucrania-trax\/\">https:\/\/cnnespanol.cnn.com\/2022\/04\/26\/debilitar-rusia-secretario-defensa-cambio-estrategia-biden-ucrania-trax\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Bohigas, Xavier y de Fortuny, Teresa (2014), <em>Riesgos y amenazas del arsenal nuclear<\/em>,Barcelona: Icaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Bordera, Juan y Turiel, Antonio (2022), <em>El oto\u00f1o de la civilizaci\u00f3n<\/em>, Madrid: Escritos Contextatarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Brzezinski, Zbigniew (1997), <em>El gran tablero mundial<\/em>, Barcelona: Paid\u00f3s.<\/p>\n\n\n\n<p>Chomsky, Noam (2022), \u201cArrecian las guerras de propaganda mientras se extiende la guerra de Rusia contra Ucrania\u201d, <em>Sin permiso<\/em>, 1 de mayo: <a href=\"https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/noam-chomsky-arrecian-las-guerras-de-propaganda-mientras-se-extiende-la-guerra-de-rusia-contra\">https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/noam-chomsky-arrecian-las-guerras-de-propaganda-mientras-se-extiende-la-guerra-de-rusia-contra<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Cochet, Yves (2019),<em>&nbsp;Devant l\u2019effondrement<\/em>,Par\u00eds: Les Liens qui Lib\u00e8rent.<\/p>\n\n\n\n<p>Ellsberg, Daniel (1981), \u201cCall to Mutiny\u201d, <em>Monthly Review<\/em>, Vol. 33, No. 4.<\/p>\n\n\n\n<p>Expansi\u00f3n(2022), \u201cPrecio del petr\u00f3leo Brent\u201d, <em>Expansi\u00f3n\/Datosmacro.com<\/em>, 20 de septiembre: <a href=\"https:\/\/datosmacro.expansion.com\/materias-primas\/brent\">https:\/\/datosmacro.expansion.com\/materias-primas\/brent<\/a> <em>&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Heimberg, Richard (2014), <em>El final del crecimiento<\/em>, Vilasar de Dalt: El Viejo Topo.<\/p>\n\n\n\n<p>IEA (2010), <em>World Energy Outlook 2010<\/em>, Paris: IEA: <a href=\"https:\/\/www.iea.org\/reports\/world-energy-outlook-2010\">https:\/\/www.iea.org\/reports\/world-energy-outlook-2010<\/a><\/p>\n\n\n\n<ul><li>(2018), <em>World Energy Outlook 2018<\/em>: <a href=\"https:\/\/www.iea.org\/reports\/world-energy-outlook-2018\">https:\/\/www.iea.org\/reports\/world-energy-outlook-2018<\/a><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>International Peace Bureau (2022), <em>Common Security Report 2022: For Our Shared Future<\/em>, Stockholm: IPB: <a href=\"https:\/\/www.ipb.org\/activities\/common-security-report-2022\/\">https:\/\/www.ipb.org\/activities\/common-security-report-2022\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Klare, Michael T. (2009), \u201cLa era del exceso energ\u00e9tico o la vida despu\u00e9s de la era del petr\u00f3leo\u201d, <em>Sin permiso<\/em>, 27 de septiembre: <a href=\"https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/la-era-del-exceso-energtico-o-la-vida-despus-de-la-era-del-petrleo\">https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/la-era-del-exceso-energtico-o-la-vida-despus-de-la-era-del-petrleo<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Kristensen, Hans, Korda, Matt y Norris, Robert (2022), \u201cStatus of World Nuclear Forces\u201d,<em> Federation of American Scientists<\/em>: <a href=\"https:\/\/fas.org\/issues\/nuclear-weapons\/status-world-nuclear-forces\/\">https:\/\/fas.org\/issues\/nuclear-weapons\/status-world-nuclear-forces\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Leger-Sivard, Ruth (1986), <em>Gastos militares y sociales en el mundo<\/em>,Barcelona-Madrid: CIP-Serbal.<\/p>\n\n\n\n<p>Lichtenstein, Kenneth y Helfand, Ira (1995), \u201cRadiaci\u00f3n y salud: armas nucleares y energ\u00eda nuclear\u201d, en Chivian, Eric <em>et al. <\/em>(Eds.), <em>Situaci\u00f3n cr\u00edtica. Salud humana y medio ambiente<\/em>,Barcelona: Flor del viento, pp. 103-130.<\/p>\n\n\n\n<p>Macmillan, Jade (2022), \u201cWith NATO and the US in a \u2018proxy war\u2019 with Russia, ex-CIA boss Leon Panetta says Joe Biden\u00b4s next move is crucial\u201d, <em>ABC<\/em>, 25 de marzo: <a href=\"https:\/\/www.abc.net.au\/news\/2022-03-25\/nato-us-in-proxy-war-with-russia-biden-next-move-crucial\/100937196\">https:\/\/www.abc.net.au\/news\/2022-03-25\/nato-us-in-proxy-war-with-russia-biden-next-move-crucial\/100937196<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Meadows, Donella, Meadows, Dennis L., Randers, Jorgen y Behrems, William W. (1972), <em>Los l\u00edmites del crecimiento<\/em>, M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p>Meadows, Donella, Meadows, Dennis L. y Randers, Jorgen (1992), <em>M\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites del crecimiento<\/em>, Madrid: El Pa\u00eds-Aguilar.<\/p>\n\n\n\n<p>Meg\u00edas Paterna, Adri\u00e1n (2022), \u201cLos precios del gas seguir\u00e1n al alza hasta marzo de 2023\u201d, <em>Profesionales Hoy<\/em>, 10 de enero: <a href=\"https:\/\/profesionaleshoy.es\/energia\/2022\/01\/10\/los-precios-del-gas-seguiran-al-alza-hasta-marzo-de-2023\/19377\">https:\/\/profesionaleshoy.es\/energia\/2022\/01\/10\/los-precios-del-gas-seguiran-al-alza-hasta-marzo-de-2023\/19377<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Mesarovic, Mihajlo y Pestel, Eduard (1975), <em>La humanidad en la encrucijada<\/em>,M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p>Meyer, \u00c9ric-Paul (2022), \u201cLos esrilanqueses desaf\u00edan al poder\u201d, <em>Le Monde Diplomatique en espa\u00f1ol<\/em>,No. 321 (julio).<\/p>\n\n\n\n<p>Morales, Javier (2016), \u201cUcrania entre Occidente y Rusia: la dimensi\u00f3n internacional del conflicto\u201d, en Ruiz Ramas, Rub\u00e9n (Coord.), <em>Ucrania. De la Revoluci\u00f3n del Maid\u00e1n a la Guerra del Donbass<\/em>,Salamanca: Comunicaci\u00f3n Social, pp. 265-293.<\/p>\n\n\n\n<p>NATO (2010),<em> Active Engagement, Modern Defence. Strategic Concept for the Defence and Security of the Members of the North Atlantic Treaty Organisation adopted by Heads of State and Government in Lisbon<\/em>, 19-20 de noviembre: <a href=\"https:\/\/www.nato.int\/cps\/en\/natohq\/official_texts_68580.htm\">https:\/\/www.nato.int\/cps\/en\/natohq\/official_texts_68580.htm<\/a> &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul><li>(2022),<em> NATO 2022 Strategic Concept<\/em>, 29 de junio: <a href=\"https:\/\/www.nato.int\/cps\/en\/natohq\/topics_56626.htm\">https:\/\/www.nato.int\/cps\/en\/natohq\/topics_56626.htm<\/a><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>OSCE (1990), <em>Carta de Par\u00eds para una Nueva Europa<\/em>: <a href=\"https:\/\/www.osce.org\/files\/f\/documents\/9\/d\/39521.pdf\">https:\/\/www.osce.org\/files\/f\/documents\/9\/d\/39521.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Palme, Olof (Ed.) (1982), <em>Seguridad mundial. Un programa para el desarme<\/em>, M\u00e9xico: Lasser.<\/p>\n\n\n\n<p>Poch-de Feliu, Rafael (2022), <em>La invasi\u00f3n de Ucrania<\/em>,Madrid: Escritos Contextatarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Serrano, Pascual (2022), <em>Prohibido dudar. Las diez semanas en que Ucrania cambi\u00f3 el mundo<\/em>,Madrid: Akal.<\/p>\n\n\n\n<p>Servigne, Pablo &amp; Stevens, Rapha\u00ebl (2015), <em>Comment tout peut s\u2019effondrer<\/em>,Paris: \u00c9ditions du Seuil.<\/p>\n\n\n\n<p>Taibo, Carlos (2020), <em>Colapso. Capitalismo terminal, transici\u00f3n ecosocial, ecofascismo<\/em>,Madrid: Los Libros de la Catarata (5\u00aa ed.).<\/p>\n\n\n\n<p>Thompson, Edward Palmer (1982), <em>Opci\u00f3n cero<\/em>, Barcelona: Cr\u00edtica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Turiel, Antonio (2020), <em>Petrocalipsis.<\/em> <em>Crisis energ\u00e9tica global y c\u00f3mo (no) la vamos a solucionar<\/em>, Madrid: Alfabeto.<\/p>\n\n\n\n<p>Turiel, Antonio y Bordera, Juan (2022), \u201cLa primera guerra de la era del descenso energ\u00e9tico\u201d, <em>CTX.es<\/em>, 18 de marzo: <a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20220301\/Firmas\/39119\/Juan-Bordera-Antonio-Turiel-escasez-descenso-energetico-Ucrania-Rusia-EEUU-combustibles-Europa.htm\">https:\/\/ctxt.es\/es\/20220301\/Firmas\/39119\/Juan-Bordera-Antonio-Turiel-escasez-descenso-energetico-Ucrania-Rusia-EEUU-combustibles-Europa.htm<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Turiel, Antonio (2022), \u201cCr\u00f3nica del caos &#8211; junio de 2022\u201d, <em>The Oil Crash<\/em>, 20 de junio: <a href=\"https:\/\/crashoil.blogspot.com\/2022\/06\/\">https:\/\/crashoil.blogspot.com\/2022\/06\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Valero, Antonio, Valero, Alicia y Calvo, Guiomar (2021), <em>Thanatia. L\u00edmites materiales de la transici\u00f3n energ\u00e9tica<\/em>,Zaragoza: Prensas de la Universidad de Zaragoza.<\/p>\n\n\n\n<p>Wallace-Wells, David (2019), <em>El planeta inh\u00f3spito<\/em>, Barcelona: Debate.<\/p>\n\n\n\n<p>Watson, Peter (2020), <em>Historia secreta de la bomba at\u00f3mica. C\u00f3mo se lleg\u00f3 a construir un arma que no se necesitaba<\/em>, Barcelona: Cr\u00edtica. Zamora, Augusto R. (2022), \u201cLa multipolaridad contra el imperialismo y la izquierda extraviada\u201d, <em>Gracus Babeuf<\/em>, 27 de abril:<a href=\"http:\/\/www.gracus.com.ar\/2022\/04\/27\/la-multipolaridad-contra-el-imperialismo-y-la-izquierda-extraviada\/\">http:\/\/www.gracus.com.ar\/2022\/04\/27\/la-multipolaridad-contra-el-imperialismo-y-la-izquierda-extraviada\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Como es sabido, la trampa de Tuc\u00eddides es la expresi\u00f3n que Allison utiliza para describir la tendencia al enfrentamiento b\u00e9lico cuando una potencia emergente se encuentra en grado de sustituir a una gran potencia hegem\u00f3nica que teme perder su posici\u00f3n dominante. Seg\u00fan el polit\u00f3logo estadounidense, dicha expresi\u00f3n se puede utilizar ahora para describir la relaci\u00f3n entre EE. UU. y China.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Por utilizar el neologismo al que recurri\u00f3 el traductor al castellano de <em>M\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites del crecimiento<\/em> (Meadows <em>et al.<\/em>, 1992), la actualizaci\u00f3n del primer informe al Club de Roma publicada cuando se conmemoraba los veinte a\u00f1os de <em>Los l\u00edmites del crecimiento.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> Bastante parecida, aunque de menor duraci\u00f3n e intensidad, a la que sigui\u00f3 a los atentados del 11-S en 2001.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> Con antecedentes en pol\u00edticas de gobiernos ucranianos anteriores, los cuales basculaban entre la rusofilia y la rusofobia. Recordemos, por ejemplo, que Ucrania envi\u00f3 unidades militares a Afganist\u00e1n en 2002 para apoyar la operaci\u00f3n estadounidense de <em>cambio de r\u00e9gimen<\/em> en ese pa\u00eds del Asia Central, y que Ucrania tambi\u00e9n form\u00f3 parte de la <em>coalici\u00f3n de los dispuestos<\/em> que ocup\u00f3 Iraq en 2003. Por otra parte, la Federaci\u00f3n Rusa, presidida ya por Putin, dio muchas facilidades log\u00edsticas a EE. UU. para su intervenci\u00f3n pol\u00edtico-militar de 2001 en Afganist\u00e1n y, aunque se opuso a aprobar una resoluci\u00f3n del Consejo de Seguridad de la ONU que legalizase la invasi\u00f3n de Iraq, m\u00e1s tarde vot\u00f3 a favor de varias resoluciones que legalizaron su ocupaci\u00f3n. As\u00ed pues, ni EE. UU., ni Rusia, ni tampoco Ucrania, han destacado por practicar un respeto escrupuloso al principio de la libre determinaci\u00f3n de los pueblos reconocido en el art\u00edculo 1 de la Carta de la ONU.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JOS\u00c9 LUIS GORDILLO Universidad de Barcelona, Espa\u00f1a Title: The NATO and the Limits to Growth Resumen: La nueva guerra fr\u00eda, cuya primera batalla parece estar libr\u00e1ndose en Ucrania, se produce en un contexto muy diferente al de la guerra fr\u00eda del siglo veinte. 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