{"id":546,"date":"2022-11-10T17:10:27","date_gmt":"2022-11-10T17:10:27","guid":{"rendered":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/?page_id=546"},"modified":"2022-11-10T17:22:40","modified_gmt":"2022-11-10T17:22:40","slug":"de-la-agenda-para-la-paz-a-nuestra-agenda-comun-la-sostenibilidad-de-la-paz","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/de-la-agenda-para-la-paz-a-nuestra-agenda-comun-la-sostenibilidad-de-la-paz\/","title":{"rendered":"De la Agenda para la Paz a Nuestra Agenda Com\u00fan: la \u201csostenibilidad\u201d de la paz"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\">EUGENIA L\u00d3PEZ-JACOISTE D\u00cdAZ<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Universidad de Navarra, Espa\u00f1a<\/p>\n\n\n\n<p>Title: From the <em>Agenda for Peace<\/em> to <em>Our Common Agenda<\/em>: the \u201cSustainability\u201d of Peace<\/p>\n\n\n\n<p>Resumen: El presente art\u00edculo analiza el alcance de las agendas pol\u00edticas de la Naciones Unidas en relaci\u00f3n con la paz y la seguridad internacionales. La percepci\u00f3n integral de las relaciones entre \u201cpaz\u201d, \u201cseguridad\u201d y \u201cdesarrollo\u201d justifica las nuevas perspectivas multidimensionales, preventivas y sostenibles de toda actividad de construcci\u00f3n y consolidaci\u00f3n de la paz, que sigue siendo el principal prop\u00f3sito de esta Organizaci\u00f3n. En <em>Nuestra Agenda Com\u00fan<\/em> (2021), el Secretario General contempla acciones concretas de muy diversa \u00edndole y diversidad de materias para erradica las causas \u00faltimas que generan inseguridad y que son un obst\u00e1culo para el desarrollo sostenible al que aspira la comunidad internacional de conformidad con la <em>Agenda 2030<\/em>. Apuesta por una mayor inversi\u00f3n en prevenci\u00f3n y consolidaci\u00f3n de la paz con medidas que van desde el control de armamentos hasta la financiaci\u00f3n de las estructuras de consolidaci\u00f3n de la paz, pasando por la erradicaci\u00f3n de la violencia, en particular contra la mujer, y la b\u00fasqueda de nuevos modelos asociativos y cooperativos, pero m\u00e1s all\u00e1 de los acuerdos previstos en el cap\u00edtulo VIII de la Carta.<\/p>\n\n\n\n<p>Palabras clave: Paz, Seguridad y desarrollo, Objetivos de Desarrollo Sostenible, (ODS) Prevenci\u00f3n y Consolidaci\u00f3n de la Paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Abstract: This article analyzes the scope of the United Nations political agendas in relation to international peace and security. The integral perception of the relations between \u201cpeace\u201d, \u201csecurity\u201d and \u201cdevelopment\u201d justifies the new multidimensional, preventive and sustainable perspectives of all peace-building and peace consolidation activities, which continue to be the main purpose of this Organization. In <em>Our Common Agenda<\/em> (2021), the Secretary General contemplates concrete actions of a very diverse nature and diversity of subjects to eradicate the root causes that generate insecurity and that are an obstacle to the sustainable development to which the international community aspires in accordance with the <em>2030 Agenda<\/em>. He is committed to greater investment in prevention and peacebuilding, with measures ranging from arms control to the financing of peacebuilding structures, including the eradication of violence, particularly against women, and the search for new partnership and cooperative models, but going beyond the agreements provided for in Chapter VIII of the UN Charter.<\/p>\n\n\n\n<p>Keywords: Peace, Security and Development, Sustainable Development Goals (SDGs) Peace Prevention and Peace Building.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para citar este art\u00edculo\/To cite this article<\/strong>: Eugenia L\u00f3pez-Jacoiste D\u00edaz, &lt;&lt;De la Agenda para la Paz a Nuestra Agenda Com\u00fan: la \u00absostenibilidad\u00bb de la paz&gt;&gt;, <em>Revista de Estudios en Seguridad Internacional<\/em>, Vol. 8, No. 2, (2022), pp. 23-41. DOI: <a href=\"http:\/\/dx.doi.org.10.18847\/1.16.3\">http:\/\/dx.doi.org.10.18847\/1.16.3<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La <em>Agenda para la Paz: diplomacia preventiva, establecimiento y mantenimiento de la paz <\/em>presentada en 1992 por el entonces Secretario General de las Naciones Unidas Boutros Boutros-Ghali (SGNU, 1992) supuso un punto de inflexi\u00f3n en la ONU sobre c\u00f3mo entender la paz. En su momento fue una hoja de ruta progresista e innovadora sobre la raz\u00f3n de ser de las Naciones Unidas y los modos concretos de alcanzar sus objetivos. Para algunos, no obstante, su contenido era excesivamente amplio y carec\u00eda de una clara definici\u00f3n sobre los nuevos conceptos relativos a la \u201c<em>peacebuilding, peacekeeping and peacemaking<\/em>\u201d (Haugerudbraaten, 1998: 17-26). El enfoque de la <em>Agenda para la Paz<\/em> exig\u00eda una triple acci\u00f3n: la acci\u00f3n para el cese del conflicto, la funci\u00f3n de reconstrucci\u00f3n, y una funci\u00f3n proactiva preventiva (Reisman, 1993: 416). Sin embargo, hasta 2006, no se crear\u00e1 la Comisi\u00f3n de Consolidaci\u00f3n de la Paz como una herramienta espec\u00edfica para la reconstrucci\u00f3n, ya que, como \u00f3rgano subsidiario del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General, asesora, planifica y controla la ejecuci\u00f3n del plan de paz que se negocia y pacta en cada conflicto concreto con el Estado interesado. A pesar del intento (fallido) de una reforma profunda de la ONU, seg\u00fan el informe de Kofi Annan titulado <em>Un concepto m\u00e1s amplio de libertad: desarrollo, seguridad y derechos humanos para todos<\/em> de 2005 (SGNU, 2005), la citada Comisi\u00f3n de Consolidaci\u00f3n de la Paz supuso un avance significativo (Pons y Saura, 2009), pero discreto, sobre aquellas tres acciones constitutivas de la paz apuntadas por Boutros-Ghali y desarrolladas posteriormente por el Grupo de Alto Nivel (AGNU, 2005: p\u00e1rrs. 261-269). Sin embargo, como esgrim\u00ed en su momento, \u201cla experiencia demuestra que, para consolidar la paz despu\u00e9s de un conflicto, no bastan las medidas puramente diplom\u00e1ticas y militares, sino que se necesita un programa integral de paz \u2013 de paz verdadera y duradera \u2013 que abarca cuestiones civiles, sociales, administrativas y judiciales en el que se tengan en cuenta los diversos factores que han causado el conflicto o que amenazan con provocarlo\u201d (L\u00f3pez-Jacoiste, 2007: 92). <em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Desde esta perspectiva y con un horizonte mucho m\u00e1s amplio, la <em>Agenda 2030<\/em> aprobada por la Asamblea General en 2015 podr\u00eda calificarse como otro gran hito hist\u00f3rico complementario a aquella hoja de ruta de 1992 para la construcci\u00f3n de una nueva arquitectura de seguridad a favor de la paz. Entre las muchas cuestiones que plantea esta Agenda (Fern\u00e1ndez Liesa y L\u00f3pez-Jacoiste, 2021; Browne &amp; Weiss, 2021; Fern\u00e1ndez Liesa y Manero Salvador, 2017), su Objetivo de Desarrollo Sostenible n\u00ba. 16 aspira a conseguir un estado de paz \u201csostenible\u201d, bajo el lema \u201cpaz, justicia e instituciones s\u00f3lidas\u201d. En \u00e9l se recuerda que \u201clos conflictos, la inseguridad, las instituciones d\u00e9biles y el acceso limitado a la justicia contin\u00faan suponiendo una grave amenaza para el desarrollo sostenible\u201d. Dicho con otras palabras, la comunidad internacional en su conjunto entiende que la falta de seguridad \u2013en sentido amplio\u2013 y la ausencia de desarrollo \u2013tambi\u00e9n en sentido amplio\u2013 son una amenaza m\u00e1s a la paz y seguridad internacionales, al igual que las amenazas \u201ccl\u00e1sicas\u201d como la pobreza, las pandemias, las guerras entre Estados, las armas nucleares, los Estados fallidos, o el terrorismo yihadista (AGNU, 2005: p\u00e1rr. 240).<\/p>\n\n\n\n<p>En 2021, el actual Secretario General Ant\u00f3nio Guterres concreta en su informe <em>Nuestra Agenda Com\u00fan<\/em> 12 \u00e1mbitos espec\u00edficos de acci\u00f3n \u201cpor el bien de las personas y el planeta, y en aras de la prosperidad y la paz\u201d (SGNU, 2021a: 3). Esta formulaci\u00f3n no es mera ret\u00f3rica, ni una simple declaraci\u00f3n de intenciones del valor de la <em>Agenda 2030<\/em>. Su plena conexi\u00f3n con los ODS es real y material, pues, en efecto, <em>Nuestra Agenda Com\u00fan<\/em> parte de la idea de que la paz, la seguridad, el desarrollo y los derechos humanos est\u00e1n interrelacionados y se refuerzan mutuamente, hasta llegar a configurar el nuevo concepto de la \u201csostenibilidad de la paz\u201d, en el sentido de que la paz se debe mantener durante largo tiempo sin causar un da\u00f1o grave a la seguridad humana ni al desarrollo econ\u00f3mico, social y ambiental.<\/p>\n\n\n\n<p>El informe esboza medidas concretas para acelerar el logro de los ODS, sobre todo a la luz de las deficiencias y los retrasos causados por la pandemia de COVID-19 (p. 18), y en \u00e9l se insiste igualmente en que los planes de acci\u00f3n de los ODS son acciones para la implementaci\u00f3n de <em>Nuestra Agenda Com\u00fan. <\/em>En concreto, la acci\u00f3n preventiva de la paz se plantea de forma revitalizada, exhaustiva e integral.<\/p>\n\n\n\n<p>Tomando como punto de partida la convergencia de estos instrumentos y agendas de las Naciones Unidas a favor de la paz, el presente trabajo analiza c\u00f3mo esta Organizaci\u00f3n se enfrenta en su pr\u00e1ctica diaria al reto de la sostenibilidad de la paz; lo que conlleva afirmar que la seguridad, el desarrollo y los derechos humanos son condiciones necesarias e ineludibles para el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales, tanto en la teor\u00eda como en la pr\u00e1ctica, lleg\u00e1ndose a promover nuevos enfoques de las pol\u00edticas onusianas y acciones concretas. En primer lugar, se debe identificar qu\u00e9 se entiende por \u201cpaz\u201d, \u201cseguridad\u201d y \u201cdesarrollo\u201d en el contexto internacional actual y la interdependencia de estos tres elementos fundamentales para la comunidad internacional. A continuaci\u00f3n, se ahonda en cuatro propuestas de <em>Nuestra Agenda Com\u00fan<\/em> para revitalizar las herramientas de prevenci\u00f3n y de consolidaci\u00f3n de la paz. Y, por \u00faltimo, como no pod\u00eda ser menos, el trabajo aporta algunas reflexiones finales y de conjunto acerca de la potencialidad de estas propuestas y su valor a\u00f1adido respecto a otras agendas pol\u00edticas internacionales para la pr\u00e1ctica de la ONU y la sostenibilidad de la paz.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La interdependencia de la paz, la seguridad y el desarrollo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPaz\u201d, \u201cSeguridad\u201d y \u201cDesarrollo\u201d son conceptos inherentemente problem\u00e1ticos, cuando se analizan por separado y sin considerar sus influencias rec\u00edprocas. La conjunci\u00f3n de estos tres conceptos exige una agenda internacional amplia, con cuestiones antes descuidadas en el an\u00e1lisis jur\u00eddico y pol\u00edtico internacional como el papel de la pobreza y los problemas del desarrollo como \u201ccausas profundas\u201d o factores desencadenantes de los conflictos armados; la relaci\u00f3n de la ayuda externa con la \u201ceconom\u00eda pol\u00edtica\u201d de las guerras civiles; o el papel de la ayuda en la transformaci\u00f3n y resoluci\u00f3n de los conflictos armados. De igual modo, este nuevo enfoque lleva a las pol\u00edticas de desarrollo y de cooperaci\u00f3n a abordar las cuestiones de seguridad que comporta la construcci\u00f3n de la gobernanza democr\u00e1tica y de Estados viables, y el relanzamiento de la actividad econ\u00f3mica. No se puede negar que la inseguridad ralentiza el crecimiento econ\u00f3mico y que el desarrollo refuerza la seguridad y la paz (Stewart, 2004: 261-288).<\/p>\n\n\n\n<p>Las estrechas interconexiones entre paz, seguridad y desarrollo (Grasa Hern\u00e1ndez, 2006) dieron lugar a un amplio concepto de \u201cseguridad humana\u201d (Abad Quintanal, 2020: 22-24), asumido por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo en 1994 (PNUD, 1994). La seguridad dej\u00f3 de \u201cbasarse exclusivamente en la seguridad nacional\u201d (de Estado), y pas\u00f3 a sustentarse en el desarrollo humano, entendido y medido como el nivel de calidad de vida en el que el ser humano es el centro del desarrollo. Sin pretender hacer aqu\u00ed un estudio comparado de las diversas disertaciones dogm\u00e1ticas al respecto (Baena: 2015; Morrillas: 2006; Grasa Hern\u00e1ndez: 2006; Des: 2005) resulta apropiado destacar que los estudios existentes sobre el informe de la Comisi\u00f3n Ogata-Sen&nbsp;<em>Human Security Now <\/em>proponen una definici\u00f3n y una agenda unificadas pero flexibles sobre el concepto de desarrollo humano.<\/p>\n\n\n\n<p>La interdependencia sustantiva de los conceptos \u201cpaz\u201d, \u201cseguridad\u201d y \u201cdesarrollo\u201d no es un descubrimiento originario de la Agenda 2030, sino que, aun estando presente dicha interdependencia en el marco internacional anterior a su aprobaci\u00f3n, su enfoque hol\u00edstico supone una nueva perspectiva para la efectividad de la Carta. El desarrollo humano se plantea como un programa, como un conjunto de valores morales y pol\u00edticos compartidos y por lo que vale la pena luchar. De ah\u00ed que, quiz\u00e1s inconscientemente, se \u201csecuritizaran\u201d temas antes relegados de la pol\u00edtica internacional, y que en la Agenda 2030 supone una forma m\u00e1s de atraer la atenci\u00f3n, de ponerlos en el centro y de obtener recursos, como la lucha contra la pobreza. La ansiada sostenibilidad de la paz es un concepto m\u00e1s amplio que el de seguridad humana e implica el proceso de ampliaci\u00f3n de la gama de opciones de que disponen las persona ejerciendo su libertad. Como ya constat\u00f3 en su d\u00eda la Comisi\u00f3n de Seguridad Humana, la seguridad humana es la protecci\u00f3n del n\u00facleo vital de todas las vidas humanas de forma que se mejoren las libertades humanas y la realizaci\u00f3n de las personas. Este planteamiento impulsado por Jap\u00f3n defiende una concepci\u00f3n muy amplia y multidimensional de la seguridad, sin constre\u00f1irla a la defensa militar que limita su propia esencia y finalidad (De Farami\u00f1\u00e1n Gilbert, 2017: 45; P\u00e9rez de Armi\u00f1o y Areizaga, 2000).<\/p>\n\n\n\n<p>El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo justifica que la seguridad humana engloba, como m\u00ednimo, el acceso a las siguientes facetas de la \u201cseguridad\u201d: la econ\u00f3mica, alimentaria, sanitaria, ambiental, personal, de la comunidad o pol\u00edtica (PNUD, 1994: 22-40). De ah\u00ed que la seguridad humana \u2013en sentido amplio\u2013 abarque todas estas facetas adem\u00e1s de la de car\u00e1cter militar asociada a la paz de \u201cno guerra\u201d en su doble vertiente negativa y positiva, propuesta hace d\u00e9cadas por Johan Galtung (Galtung, 1994; Arenal, 1986). La primera es la ausencia de conflicto armado directo, de violencia directa, o de amenaza de ella, por lo que se relaciona directamente con el ODS 16, que pretende reducir la violencia en todas sus manifestaciones. La segunda exige a las autoridades competentes, nacionales e internacionales, la existencia de pol\u00edticas, estructuras e instituciones que permitan la satisfacci\u00f3n de las necesidades humanas y el desarrollo de los derechos humanos, por lo que se relaciona directamente con la seguridad alimentaria o la sostenibilidad de los sistemas de producci\u00f3n de alimentos&nbsp;(ODS 2), el derecho a la salud y el acceso universal a los servicios de salud (ODS 3), el derecho a la educaci\u00f3n y a una educaci\u00f3n inclusiva y equitativa de calidad (ODS 4), el derecho a la no discriminaci\u00f3n y la eliminaci\u00f3n de todo tipo de discriminaci\u00f3n o violencia contra las mujeres y las ni\u00f1as (ODS 5), etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Teniendo en cuenta, por tanto, el amplio significado de la paz \u2013en sentido negativo y positivo\u2013, as\u00ed como las diversas facetas de la seguridad humana y las tres dimensiones del desarrollo sostenible de la <em>Agenda 2030<\/em> (econ\u00f3mico, social y ambiental), podr\u00eda decirse que la sostenibilidad de la paz a la que aspira la comunidad internacional actual depende del desarrollo del potencial que engloba este c\u00edrculo virtuoso \u201cpaz, seguridad y desarrollo\u201d. As\u00ed lo entienden tambi\u00e9n la Asamblea General y el Consejo de Seguridad, al afirmar en el pre\u00e1mbulo de su Resoluci\u00f3n 2594 (2021) que \u201cel \u201csostenimiento de la paz\u201d debe entenderse en sentido amplio como un objetivo y un proceso para construir una visi\u00f3n com\u00fan de cada sociedad, asegurando que se tengan en cuenta las necesidades y los derechos humanos de todos los sectores de la poblaci\u00f3n, por lo que abarca actividades, como la promoci\u00f3n de la justicia y la rendici\u00f3n de cuentas, destinadas a impedir el estallido, la intensificaci\u00f3n, la continuaci\u00f3n y la recurrencia de los conflictos, abordando las causas profundas, ayudando a las partes en conflicto a poner fin a las hostilidades, procurando la reconciliaci\u00f3n nacional y avanzando hacia la recuperaci\u00f3n, la reconstrucci\u00f3n y el desarrollo\u201d (CS, 2021: 3).<\/p>\n\n\n\n<p>El resultado final de este \u201csostenimiento de la paz\u201d \u2013en el sentido de la <em>realpolitik<\/em>\u2013 depende de muy diversos factores econ\u00f3micos, sociales, ambiental, etc., pero sobre todo de la voluntad pol\u00edtica concertada de la comunidad internacional organizada, ya que para el Consejo de Seguridad \u201csostener la paz es una tarea y una responsabilidad que deben compartir el Gobierno y todas las dem\u00e1s instancias nacionales y que ha de encauzarse a trav\u00e9s de los tres pilares de la labor de las Naciones Unidas en todas las etapas del conflicto y en todas sus dimensiones, y que requiere una atenci\u00f3n y una asistencia internacionales constantes\u201d (CS, 2021: 3).<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Nuestra Agenda Com\u00fan<\/em>: nuevas propuestas para la sostenibilidad de la paz<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La transformaci\u00f3n del mundo propuesta en la <em>Agenda 2030 <\/em>exige la aplicaci\u00f3n de pol\u00edticas y medidas naciones e internacionales de desarrollo m\u00e1s all\u00e1 del ya reconocido derecho al desarrollo, constatado en la Resoluci\u00f3n 41\/128 de 4 de diciembre de 1986 de la Asamblea General, que postulaba un desarrollo humano integral, \u201ctridimensional\u201d, que abarcaba cuestiones sociales, ambientales y econ\u00f3micas. Su propuesta de desarrollo sostenible con \u201crostro humano\u201d se refleja en su art. 2.1, al identificar que el ser humano no solo es el objetivo, sino el sujeto central del desarrollo como participante activo y beneficiario principal de este derecho. M\u00e1s a\u00fan, el art. 6 de la citada Resoluci\u00f3n indica que los Estados deber\u00e1n adoptar las medidas oportunas que sirvan para eliminar los obst\u00e1culos al desarrollo que puedan derivarse de la inobservancia de los derechos civiles o pol\u00edticos o de los derechos econ\u00f3micos, sociales y culturales. Es decir, el desarrollo sostenible \u201ccon rostro humano\u201d se sustenta en los derechos humanos reconocidos y garantizados casi universalmente en los Pactos internacionales de derechos humanos de las Naciones Unidas. Se refuerza la idea de que la violaci\u00f3n de los derechos humanos supone un obst\u00e1culo al desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto es lo que \u2013en su conjunto\u2013 el Secretario General denomina el \u201crenovado contrato social\u201d en su Informe <em>Nuestra Agenda Com\u00fan<\/em>,al reconocer abiertamente dos realidades innegables: por una parte, que en la actualidad escasi imposible sostener que la ONU est\u00e1 cumpliendo las promesas de la Carta (SGNU, 2021a: p\u00e1rr. 88), y, por otra, que los nuevos riesgos y tendencias peligrosas no se pueden abordar con las formas tradicionales de prevenci\u00f3n y gesti\u00f3n propuestas en 1992 (SGNU, 2021a: p\u00e1rr. 88). Para poder hacer frente a la inestabilidad de la producci\u00f3n y de los precios que afecta a los medios de subsistencia, a la debida protecci\u00f3n de los bienes p\u00fablicos globales, a la movilidad humana, al tr\u00e1fico il\u00edcito de personas, al elevado n\u00famero de personas desplazadas y al nivel generalizado de violencia, el Secretario General propone acciones concretas para erradicar las causas \u00faltimas que generan esta grave inseguridad, con mayor inversi\u00f3n en prevenci\u00f3n y consolidaci\u00f3n de la paz, aun cuando tales tendencias no se den en situaciones propias de los conflictos armados. Hay que tener en cuenta que el listado de riesgos y amenazas que enuncia el Secretario podr\u00eda suponer una nueva <em>ampliaci\u00f3n del concepto<\/em> \u201camenaza a la paz\u201d, rememorando as\u00ed el calificativo que obtuvo la acci\u00f3n del Consejo de Seguridad en la d\u00e9cada de los noventa del siglo pasado con el desbloqueo pol\u00edtico tras el fin de la Guerra Fr\u00eda (Abell\u00e1n, 1993). Esta calificaci\u00f3n no es \u2013a mi juicio\u2013 una cuesti\u00f3n balad\u00ed, sino que refleja que en la pr\u00e1ctica las consecuencias de los conflictos armados son un obst\u00e1culo para la reconstrucci\u00f3n de la paz, como se observa claramente en el caso de Libia o Afganist\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues, en efecto, en relaci\u00f3n con la situaci\u00f3n en Libia, la resoluci\u00f3n 2599 (2021) del Consejo de Seguridad estima que la situaci\u00f3n imperante en 2021 sigue constituyendo una amenaza para la paz y la seguridad internacionales, como ya hac\u00eda en la resoluci\u00f3n 2213 (2015), a pesar de los esfuerzos de la Misi\u00f3n de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia (UNSMIL) en la estabilizaci\u00f3n del pa\u00eds. En 2020, las organizaciones humanitarias han proporcionado asistencia a m\u00e1s de 243.000 personas, entre ellas 66.000 desplazados internos, 119.000 libios vulnerables afectados por el conflicto y retornados y 58.000 migrantes y refugiados. En el plano de la seguridad humana, existe una grave preocupaci\u00f3n por el tr\u00e1fico il\u00edcito de migrantes y refugiados y la trata de personas a trav\u00e9s de Libia<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>, raz\u00f3n por la cual la UNSMIL asume el mandato de coordinar y apoyar la prestaci\u00f3n de asistencia humanitaria a los refugiados y los migrantes, tal y como se valor\u00f3 en la Conferencia de Berl\u00edn. La situaci\u00f3n de los migrantes se agrava dada la precaria econom\u00eda tras la guerra, los destrozos y los embargos internacionales, que han provocado la escasez de productos b\u00e1sicos y el aumento de sus precios (SGNU, 2020: p\u00e1rr. 47). La violencia no cesa, a pesar de las negociaciones de paz entre las partes involucradas y la comunidad internacional (SGNU, 2020: p\u00e1rr. 51). As\u00ed, por ejemplo, tras la liberaci\u00f3n de Tarhuna el 5 de junio de 2020, el Gobierno de Consenso Nacional solicit\u00f3 oficialmente a la UNSMIL que investigase las fosas comunes descubiertas tras la retirada del Daesh y que prestase asistencia t\u00e9cnica para la identificaci\u00f3n, demarcaci\u00f3n y recogida de pruebas de dichas fosas, de conformidad con las normas internacionales. Por su parte, la Fiscal\u00eda de la Corte Penal Internacional tampoco descarta ampliar sus investigaciones para abarcar los posibles nuevos cr\u00edmenes.<\/p>\n\n\n\n<p>El caso de Afganist\u00e1n es m\u00e1s claro a\u00fan si cabe. Desde que los talibanes se hicieron con el poder el 15 de agosto de 2021, han impuesto severas restricciones a los derechos de las mujeres y las ni\u00f1as, han suprimido los medios de comunicaci\u00f3n, y han detenido de forma arbitraria, torturado y ejecutado a cr\u00edticos y detractores. Seg\u00fan <em>Human Rights Watch<\/em>, m\u00e1s del 90% de los afganos sufren inseguridad alimentaria y millones de ni\u00f1os sufren desnutrici\u00f3n aguda, lo que conlleva problemas graves de salud a largo plazo (Human Rights Watch, 2021). Adem\u00e1s, seg\u00fan un an\u00e1lisis de UNICEF, el hecho de privar a las ni\u00f1as de su derecho a la educaci\u00f3n ya est\u00e1 teniendo un efecto devastador en la econom\u00eda afgana, ya que supone un 2,5% de su Producto Interior Bruto (PIB) anual (UNICEF, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;<\/strong>Es<strong> <\/strong>precisamente ante este tipo de situaciones donde se espera que la Organizaci\u00f3n, sus programas y dem\u00e1s herramientas previstas en la Carta cumplan su misi\u00f3n<em>. <\/em>Para alcanzar este objetivo, el tercer \u00e1mbito espec\u00edfico de acci\u00f3n propuesto en <em>Nuestra<strong> <\/strong>Agenda Com\u00fan<\/em> se centra en promover la paz y prevenir los conflictos, pero priorizando una <em>prevenci\u00f3n revitalizada exhaustiva e integral<\/em>, entendida como una manifestaci\u00f3n de la estrecha interdependencia de la paz, la seguridad y el desarrollo. Para el Secretario General la <em>prevenci\u00f3n integral<\/em> es la clave para la sostenibilidad de la paz que abarca \u2013entre otras cuestiones\u2013 herramientas espec\u00edficas de seguridad humana complementarias entre s\u00ed, como son el desarme y el control de armamentos, la erradicaci\u00f3n de toda violencia, en particular la violencia contra la mujer, un mayor compromiso con las estructuras de consolidaci\u00f3n de la paz y la mejora de la cooperaci\u00f3n internacional y regional en estas materias.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Desarme y control de armamentos como herramienta de prevenci\u00f3n y seguridad humana<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>No suele ser habitual en la agenda pol\u00edtica internacional establecer una estrecha relaci\u00f3n entre desarme y el control de armamentos con la seguridad humana. Tradicionalmente, el desarme es una herramienta para alcanzar la paz que forma parte de las pol\u00edticas de la Asamblea General (art. 1 de la Carta) y del Consejo de Seguridad, cuando act\u00faa en el \u00e1mbito del cap\u00edtulo VII de la Carta. En cambio, el control de armamentos se asociaba, en t\u00e9rminos generales, a los posibles acuerdos entre Estados para restringir el desarrollo, experimentaci\u00f3n o la fabricaci\u00f3n de armas. Al margen de los acuerdos regionales, destacan en particular, los siguientes tratados internacionales: el Tratado sobre la No Proliferaci\u00f3n de Armas Nucleares (1968), el Tratado de Prohibici\u00f3n Completa de los Ensayos Nucleares (1996), as\u00ed como la Convenci\u00f3n sobre Armas Biol\u00f3gicas (1972), la Convenci\u00f3n sobre Armas Qu\u00edmicas (1997) o la Convenci\u00f3n sobre la Prohibici\u00f3n de Minas (1999). Es com\u00fan a todo ellos que las Partes Contratantes asuman prohibiciones y obligaciones <em>non self- executing<\/em> que exigen cambios normativos nacionales para su plena efectividad.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, <em>Nuestra Agenda Com\u00fan<\/em> vincula el desarme y el control de armas con los esfuerzos para alcanzar los objetivos de la <em>Agenda 2030<\/em>. En concreto, el ODS 3 sobre buena salud y bienestar, ya que la violencia armada es la principal causa de la muerte prematura y el origen de heridas, discapacidad, trauma psicol\u00f3gico y enfermedades. Igualmente, una educaci\u00f3n de calidad (ODS 4), se beneficia de la educaci\u00f3n sobre el desarme, que fomenta una cultura de paz y no violencia. Pero, sobre todo, la meta 16.4 busca reducir de forma significativa los flujos de armas il\u00edcitos para promover la paz, la seguridad y el desarrollo sostenible, por lo que el desarme y el control de armas pasan a formar parte de pol\u00edticas de desarrollo. Para proporcionar soluciones sostenibles y coherentes con un enfoque firme de desarrollo relativo al problema del escaso control de armas, las Naciones Unidas establecer\u00e1n un servicio fiduciario de asociados m\u00faltiples mediante el Fondo para la Consolidaci\u00f3n de la Paz, contribuyendo as\u00ed a los objetivos del ODS 16.4 y 16.a), que buscan fortalecer las capacidades institucionales de los Estados con el fin de evitar la violencia, el terrorismo y el crimen (SGNU, 2021a: p\u00e1rr. 89).<\/p>\n\n\n\n<p>Desde esta perspectiva, se comprende que la nueva Agenda insista en reducir los riesgos estrat\u00e9gicos, profundizando en el desarme como herramienta para garantizar la seguridad humana, nacional y colectiva, a pesar de los fuertes intereses econ\u00f3micos existentes en la industria armament\u00edstica. Para alcanzar el complicado objetivo de \u201cun mundo libre de armas\u201d, algo ut\u00f3pico para algunos (Garrido Rebolledo, 2017: 73; Cervell Hortal, 2017), el Secretario propone prestar un apoyo m\u00e1s amplio a la no proliferaci\u00f3n, al control efectivo de las armas convencionales y a la regulaci\u00f3n de las nuevas armas tecnol\u00f3gicas, para que sean compatibles con las exigencias del art. 36 del Protocolo Adicional I de los Convenios de Ginebra. El control que entra\u00f1a esta disposici\u00f3n abarca a todas las <em>armas<\/em>, entendido este concepto en sentido amplio, por lo que abarcar\u00eda tanto las caracter\u00edsticas t\u00e9cnicas del arma como <em>su manera de utilizarla<\/em>, ya que el uso de un arma puede ser ilegal en s\u00ed mismo o solo en ciertas condiciones (CICR, 2006: 8).<\/p>\n\n\n\n<p>El apoyo onusiano \u2013geopol\u00edtico y diplom\u00e1tico\u2013 a la no proliferaci\u00f3n ha favorecido la celebraci\u00f3n de la primera conferencia de Estados Parte del Tratado sobre la Prohibici\u00f3n de las Armas Nucleares (TPAN), que entr\u00f3 en vigor en enero de 2021. Este es el&nbsp;primer instrumento internacional que contempla directamente la prohibici\u00f3n completa y global de las armas nucleares <em>en toda circunstancia<\/em> (art. 1.1(a) y (d) TPAN). Adem\u00e1s, los Estados parte tienen prohibido transferir armas nucleares, recibir la transferencia o el control de armas nucleares o permitir el emplazamiento, la instalaci\u00f3n o el despliegue de armas nucleares en su territorio o en cualquier lugar bajo su jurisdicci\u00f3n o control (art. 1.1(b), (c) y (g)). De igual modo, est\u00e1 prohibido ayudar, alentar o inducir de cualquier manera a nadie a realizar cualquier actividad prohibida en virtud del Tratado (art. 1.1(e)).<\/p>\n\n\n\n<p>Estas prohibiciones recuerdan a aquellas acordadas en el Tratado de No Proliferaci\u00f3n Nuclear (TNP) de 1968, a las que se a\u00f1ade la prohibici\u00f3n de usar o amenazar con usar armas nucleares, clarificando as\u00ed la ambig\u00fcedad del pronunciamiento de la Corte Internacional de Justicia (ICJ, 1996: 226-267). El TPAN ampl\u00eda el contenido material del TNP y se aleja de cualquier distinci\u00f3n entre Estados poseedores y no poseedores de armas nucleares para equiparar a los Estados parte del Tratado en derechos y obligaciones. Sin duda, el TPAN supone un cambio radical en los planteamientos de seguridad, a pesar de sus deficiencias estructurales (Andr\u00e9s S\u00e1enz de Santa Mar\u00eda, 2018; Diaz Gal\u00e1n, 2019), que son muchas y de calado sustantivo (Diaz Gal\u00e1n, 2019). Sin embargo, el hecho de que entre los firmantes no se encuentra ning\u00fan Estado poseedor de armas nucleares y tampoco ning\u00fan Estado miembro de la OTAN hace presagiar un resultado futuro poco halag\u00fce\u00f1o. En su conjunto, no obstante, podr\u00eda hacerse un balance positivo del Tratado, ya que con su firma se confirma la <em>opinio iuris<\/em> sobre la prohibici\u00f3n y la ilicitud del arma nuclear en s\u00ed misma. Sin duda, la guerra en Ucrania de 2022 pone en evidencia la fragilidad de la seguridad humana ante el armamento pesado y la capacidad nuclear. Baste recordar c\u00f3mo, al inicio de la invasi\u00f3n, el presidente Vladimir Putin puso a las fuerzas de disuasi\u00f3n rusas en \u201calerta especial\u201d, y orden\u00f3 a los m\u00e1ximos responsables de defensa rusos disponer las fuerzas nucleares \u201cen un modo especial de servicio de combate\u201d. Es m\u00e1s,&nbsp;la ocupaci\u00f3n rusa de la&nbsp;<em>central nuclear<\/em>&nbsp;de Zaporiyia, en el sur de Ucrania, aumenta m\u00e1s si cabe las tensiones, no solo porque est\u00e1 emplazada en un lugar estrat\u00e9gico del pa\u00eds, sino, sobre todo, porque la alarma de su deterioro puede dar lugar al \u201cchantaje nuclear\u201d, y a un eventual \u201caccidente nuclear\u201d que los inspectores de la Organizaci\u00f3n Internacional de la Energ\u00eda At\u00f3mica tratan de evitar. Esta amenazante dimensi\u00f3n nuclear del conflicto sigue agravando, m\u00e1s si cabe, la situaci\u00f3n de los desplazados, las v\u00edctimas civiles y el bloqueo del comercio del grano ucraniano que ha llevado a la FAO a alertar de la carest\u00eda<strong> <\/strong>de alimentos de primera necesidad a<strong> <\/strong>gran escala a corto y medio plazo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Erradicaci\u00f3n de todo tipo de violencia y, en particular, contra las mujeres<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Como se ha visto, la educaci\u00f3n en desarme fomenta la cultura de paz y no violencia. Y la falta de desarme va unida a la violencia. Seg\u00fan Elveren y Moghadam&nbsp;(2022: 11), en los pa\u00edses con niveles de ingresos bajos y democracias no consolidadas existe una fuerte asociaci\u00f3n entre la militarizaci\u00f3n, la desigualdad y la violencia de g\u00e9nero. La erradicaci\u00f3n de la violencia, en particular la violencia contra la mujer, no solo es una herramienta de prevenci\u00f3n de conflictos, sino tambi\u00e9n de desarrollo, de inclusi\u00f3n y de eliminaci\u00f3n de las desigualdades para la gesti\u00f3n sostenible de la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde esta perspectiva, y en consonancia con la meta 16.1 de los ODS, el Secretario General insiste en avanzar en la prevenci\u00f3n, desmilitarizaci\u00f3n e igualdad, pero de forma exhaustiva e integral, profundizando en la <em>Agenda Mujer, Paz y Seguridad<\/em> (Agenda MPS) iniciada en la Resoluci\u00f3n 1365 (2000) del Consejo de Seguridad y desarrollada posteriormente por sucesivas resoluciones (Barb\u00e9 Izuel, 2016) y los Planes de Acci\u00f3n de los Estados. La existencia de la Agenda MPS es un avance positivo, pero m\u00e1s est\u00e9tico que efectivo, ya que se ha ido debilitando incluso en el seno del propio Consejo, debido a los intentos por parte de algunos Estados de limitar el alcance de la Agenda MPS e incluso de revertir algunos de sus logros (Cebada Romero, 2021: 156). Tan s\u00f3lo cuatro de las diez resoluciones del Consejo de Seguridad sobre las mujeres, la paz y la seguridad contemplan las conexiones entre los gastos armamentistas y militares y la violencia [en concreto, las resoluciones 2106 (2013), la 2122 (2013), la 2122 (2013) y la 2242 (2019)]. Pero como constata el Secretario General en las reuniones del Consejo sobre la Agenda MPS, menos del 15% de los representantes de los Estados Miembros o bloques regionales mencionan el control de armas o el desarme como elemento consustancial de la misma (SGNU, 2021b: p\u00e1rr. 13), y lamenta, al mismo tiempo, la baja representaci\u00f3n de las mujeres en los foros multilaterales (Security Council Report, 2019). Para contrarrestar la violencia contra la mujer, <em>Nuestra Agenda Com\u00fan<\/em> considera necesario pasar de la presencia de la mujer a su influencia (SGNU, 2021a: p\u00e1rr. 89 c), lo que requiere abandonar la f\u00f3rmula f\u00e1cil de los comit\u00e9s asesores y consultivos, para incorporar a las mujeres a los \u00f3rganos y espacios donde realmente se adoptan las decisiones.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Nuestra Agenda Com\u00fan<\/em> presta especial atenci\u00f3n a la violencia contra la mujer desde una doble motivaci\u00f3n: por una parte, porque dicha violencia es arma de guerra que puede llegar a constituir un crimen de guerra, de conformidad con el art. 8.2 b) y c) del Estatuto de la Corte Penal Internacional); por otra, porque la participaci\u00f3n activa de la mujer en las negociaciones y consolidaci\u00f3n de la paz resulta determinante para la cohesi\u00f3n social de cualquier comunidad. Ahora bien, a pesar de que ambas cuestiones parecen incontestables, al menos t\u00e9cnicamente, un estudio del <em>PAX Peace Agreements<\/em>, de la Universidad de Edimburgo, constata un retroceso en esta materia: en 2020, solo un 28 % de los acuerdos de paz contemplan disposiciones de g\u00e9nero, mientras que, en 2015, un 37% de los acuerdos las inclu\u00edan. Adem\u00e1s, en dicho estudio se matiza que durante las negociaciones de los posibles acuerdos globales de paz casi siempre se mencionan los aspectos de g\u00e9nero en el Memor\u00e1ndum de entendimiento o principio de acuerdo (Forster &amp; Bell, 2019), aunque tales principios no se reflejen siempre en el acuerdo final. As\u00ed, por ejemplo, entre los acuerdos de cese del fuego alcanzados de 2018 a 2020, solo el Acuerdo de Yuba para la Paz en el Sud\u00e1n incluy\u00f3 disposiciones de g\u00e9nero y la prohibici\u00f3n de violencia sexual.<\/p>\n\n\n\n<p>Para intentar revertir estas tendencias y avanzar en la erradicaci\u00f3n de la violencia contra la mujer como pol\u00edtica concreta para la sostenibilidad de la paz, la ONU refuerza el trabajo del <em>Equipo de Expertos sobre el Estado de Derecho y la Violencia Sexual en conflicto. <\/em>Este Equipo fuecreado por la Resoluci\u00f3n 1888 (2009) del Consejo de Seguridad con el fin de ayudar a las autoridades nacionales a reforzar el estado de derecho y de asegurar la responsabilidad penal de los autores de los actos de violencia sexual relacionada con los conflictos. La importancia de su misi\u00f3n hace que este Equipo sea el&nbsp;<em>\u00fanico<\/em>&nbsp;mecanismo espec\u00edfico con mandato del Consejo de Seguridad que reconoce oficialmente que la violencia sexual relacionada con los conflictos es una amenaza para la paz y la seguridad internacionales, y que los Estados afectados necesitan asistencia para hacer frente a la impunidad y prevenir las violaciones futuras.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2021, a trav\u00e9s de la acci\u00f3n del Representante Especial sobre la Violencia Sexual en los Conflictos, se refuerzan los recursos financieros y log\u00edsticos que prestan apoyo estrat\u00e9gico a los pa\u00edses a trav\u00e9s del fondo fiduciario multipartito para la violencia sexual relacionada con los conflictos, como se observa en el caso de la Rep\u00fablica Centroafricana, el Congo o Mal\u00ed. En colaboraci\u00f3n con la Misi\u00f3n Multidimensional Integrada de Estabilizaci\u00f3n de las Naciones Unidas en la Rep\u00fablica Centroafricana (MINUSCA), se elabor\u00f3 un informe de diagn\u00f3stico sobre la respuesta judicial a la violencia sexual relacionada con el conflicto, en donde se identifican retos existentes que afrontar por las fuerzas del orden, los tribunales nacionales y el Tribunal Penal Especial en la investigaci\u00f3n y el enjuiciamiento de estos delitos. Lo m\u00e1s destacable es que las autoridades centroafricanas asumieron el informe como algo propio, como su nueva hoja de ruta nacional para la lucha contra la impunidad (SGNU, 2022c). En relaci\u00f3n con la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo, el Equipo despleg\u00f3 una misi\u00f3n t\u00e9cnica centrada en las reparaciones para las v\u00edctimas en apoyo de los esfuerzos de las autoridades para avanzar en la legislaci\u00f3n al respecto. Tanto el Equipo como el componente de polic\u00eda de la Misi\u00f3n de Estabilizaci\u00f3n de las Naciones Unidas en la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo (MONUSCO) dieron apoyo a la Polic\u00eda Nacional congolesa para que aplicara su plan de acci\u00f3n de lucha contra la violencia sexual y creara una oficina encargada de las cuestiones de g\u00e9nero en diez comisar\u00edas de polic\u00eda de las provincias del este del pa\u00eds. Por \u00faltimo, hay que destacar los discretos avances del Equipo en la construcci\u00f3n de una cultura sin violencia en Mal\u00ed. Se organizaron talleres para la rendici\u00f3n de cuentas y de las violaciones cometidas por grupos armados, entre ellos grupos terroristas, durante el conflicto de 2012-2013, que reuni\u00f3 a jueces, altas autoridades judiciales y pol\u00edticas, as\u00ed como a organizaciones de la sociedad civil en representaci\u00f3n de las v\u00edctimas. Tras su finalizaci\u00f3n, las autoridades judiciales nacionales dieron prioridad a tres casos pendientes en sus tribunales que representaban a m\u00e1s de 140 v\u00edctimas.<\/p>\n\n\n\n<p>Promover de forma <em>exhaustiva e integral<\/em> una mayor participaci\u00f3n de la mujer en los procesos de prevenci\u00f3n y consolidaci\u00f3n de la paz va m\u00e1s all\u00e1 de la lucha contra la impunidad y de la creaci\u00f3n de comisiones de justicia transicional. Exige una acci\u00f3n positiva de los Estados y de la sociedad civil para la creaci\u00f3n de igualdad de oportunidades y la inclusi\u00f3n de la mujer en tal tejido de la sociedad civil, aunque resulte especialmente complejo para aquellas sociedades como Yemen, Libia o Mal\u00ed con un menor grado de desarrollo social y de derechos humanos, como se\u00f1al\u00f3 el Secretario (SGNU, 2019: p\u00e1rr. 12).<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, <em>Nuestra Agenda Com\u00fan<\/em> propone la renovaci\u00f3n del contrato social y la promoci\u00f3n del estado de derecho basado en el ODS 16 (SGNU, 2021a: p\u00e1rr. 23), habida cuenta de que el estado de derecho y el desarrollo est\u00e1n estrechamente relacionados y se refuerzan mutuamente (AGNU, 2012: p\u00e1rr. 7). Y entre las medidas propuestas destaca el reconocimiento oficial del derecho universal al aprendizaje permanente y la adquisici\u00f3n de nuevas aptitudes como aspecto concreto del derecho a la aducci\u00f3n y como condici\u00f3n previa para garantizar la participaci\u00f3n plena de las mujeres en la fuerza laboral y el disfrute de los derechos sociales reconocidos internacionalmente (SGNU, 2021a: p\u00e1rr. 29).Todo ello acompa\u00f1ado de otras medidas, como por ejemplo, en particular, las necesarias para combatir la corrupci\u00f3n, en consonancia con la Convenci\u00f3n de las Naciones Unidas contra la Corrupci\u00f3n, y reforzar la cooperaci\u00f3n internacional para combatir la evasi\u00f3n fiscal y las t\u00e1cticas agresivas de elusi\u00f3n fiscal, el blanqueo de dinero y los flujos financieros il\u00edcitos, sin descartar la creaci\u00f3n de una nueva estructura conjunta sobre la integridad financiera y la lucha contra los flujos financieros il\u00edcitos (SGNU, 2021a: p\u00e1rrs. 25 y 26). No cabe duda de que la puesta en marcha de estas propuestas exige cambios en el modelo tradicional de trabajo la comunidad internacional. Pero la <em>Agenda 2030<\/em> y la Resoluci\u00f3n 2242 (2015) del Consejo de Seguridad son un primer paso de apertura hacia un nuevo modelo (Cebada Romero, 2021: 155) en el que la sociedad civil y las organizaciones de mujeres participen en los Planes nacionales de aplicaci\u00f3n de los ODS para garantizar la inclusi\u00f3n de la mujer en todas las facetas de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Renovaci\u00f3n de las estructuras y financiaci\u00f3n de la consolidaci\u00f3n de la paz<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Para alcanzar esa <em>prevenci\u00f3n revitalizada exhaustiva e integral<\/em> de la paz propuesta en <em>Nuestra Agenda Com\u00fan<\/em>, el Secretario General recuerda la necesidad de renovar las estructuras de consolidaci\u00f3n de la paz, en concreto de la Comisi\u00f3n de Consolidaci\u00f3n de la Paz, creada en la Resoluci\u00f3n 1645 (2005).<\/p>\n\n\n\n<p>Por su naturaleza de \u00f3rgano consultivo e intergubernamental, esta Comisi\u00f3n solo puede aconsejar actividades de consolidaci\u00f3n de la paz, pero carece de competencias para imponer acciones concretas o imponer una colaboraci\u00f3n continuada y coordinaci\u00f3n entre la Asamblea General, el Consejo de Seguridad y el Consejo Econ\u00f3mico y Social. Por tanto, hasta que el Consejo no modifique formalmente su mandato, solo puede favorecer la coordinaci\u00f3n voluntaria de todos los \u00f3rganos involucrados. En un primer intento de alcanzar una libre cooperaci\u00f3n, se aprobaron dos resoluciones \u201cgemelas\u201d, casi id\u00e9nticas, en la Asamblea General (la Resoluci\u00f3n 75\/201) y en el Consejo de Seguridad (la Resoluci\u00f3n 2282 (2016)) sobre las reformas pendientes del sistema de consolidaci\u00f3n de la paz. Ambas resoluciones propon\u00edan la revisi\u00f3n del reglamento provisional de funcionamiento de la Comisi\u00f3n para llegar al sostenimiento de la paz en cada caso particular. La reforma tiene por objeto que la Comisi\u00f3n de Consolidaci\u00f3n de la Paz pueda: i) ofrecer nuevas opciones para sus reuniones y formatos espec\u00edficos por pa\u00eds, ii) examinar las cuestiones regionales e intersectoriales pertinentes para el sostenimiento de la paz, iii) aumentar las sinergias entre el Fondo para la Consolidaci\u00f3n de la Paz y la Comisi\u00f3n, y iv) aprovechar mejor su per\u00edodo de sesiones anual para facilitar una interacci\u00f3n m\u00e1s estrecha con las partes interesadas pertinentes (AGNU, 2016: p\u00e1rr. 20; CS, 2016: p\u00e1rr. 5). Ambas resoluciones propon\u00edan igualmente el aumento de la financiaci\u00f3n del Fondo para la Consolidaci\u00f3n de la Paz (CS, 2016: p\u00e1rrs. 24 y 26), que sufraga todas las actividades de consolidaci\u00f3n (SGNU, 2009), y que, por regla general, asigna un alto porcentaje de su inversi\u00f3n total a contextos en los que se desplegaba una misi\u00f3n de mantenimiento de la paz o una misi\u00f3n pol\u00edtica especial. Este apoyo a los contextos de transici\u00f3n es una de las tres esferas prioritarias de la estrategia del Fondo para la Consolidaci\u00f3n de la Paz para el per\u00edodo 2020-2024, con un objetivo del 35% del total de las inversiones anuales (SGNU, 2022b: p\u00e1rr. 20) mediante la facilitaci\u00f3n de iniciativas transfronterizas y regionales, incluidas las relacionadas con la mitigaci\u00f3n del impacto del cambio clim\u00e1tico en la trashumancia y la respuesta a los conflictos en los que participan grupos armados no estatales con v\u00ednculos transnacionales. Como era previsible, este objetivo no se alcanz\u00f3 autom\u00e1ticamente, aunque en 2020 al menos un 25% de las inversiones del Fondo para la Consolidaci\u00f3n de la Paz se destinaron a entornos en transici\u00f3n, como Guinea-Bissau, Hait\u00ed, la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo y el Sud\u00e1n, lo que ayud\u00f3 a que hubiera continuidad en las iniciativas encaminadas a hacer frente a desaf\u00edos de consolidaci\u00f3n de la paz y desarrollo en aquellos pa\u00edses (SGNU, 2022a: p\u00e1rr. 29).<\/p>\n\n\n\n<p>El gran reto, sin duda, es y sigue siendo que las actividades de consolidaci\u00f3n de la paz de la ONU dispongan de financiaci\u00f3n <em>suficiente, previsible y continuada<\/em> a fin de ayudar eficazmente a los pa\u00edses a sostener la paz e impedir el estallido, la intensificaci\u00f3n, la continuaci\u00f3n y la recurrencia de los conflictos (SGNU, 2022a: 19). Para superar las deficiencias de financiaci\u00f3n, el Secretario General propone un amplio conjunto de instrumentos de financiaci\u00f3n y diversos canales y fuentes. A nivel nacional se propone una reducci\u00f3n de los presupuestos militares y garantizar un gasto social adecuado, mientras que a nivel internacional se proponen varias acciones. Primero, solicita a los Estados un \u201csalto cualitativo\u201d en las contribuciones voluntarias al Fondo para la Consolidaci\u00f3n de la Paz (SGNU, 2022a: p\u00e1rr. 42). Segundo, pide a los donantes que se comprometan a destinar al menos el 20 % de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) a las prioridades de consolidaci\u00f3n de la paz en los entornos de conflicto, aunque \u2013como se sabe\u2013 solo diez miembros del Comit\u00e9 de Asistencia para el Desarrollo cumplen este objetivo. En consecuencia, propone un reajuste en la AOD con el fin de abordar las causas profundas de los conflictos y defender los derechos humanos, y vincular el desarme a las oportunidades de desarrollo (SGNU, 2022a: p\u00e1rrs. 33-37). Tercero, se plantea asignar al Fondo para la Consolidaci\u00f3n de la Paz un monto espec\u00edfico con cargo a las cuotas de los Miembros, inicialmente a trav\u00e9s de los presupuestos de paz y m\u00e1s adelante a trav\u00e9s del presupuesto ordinario, como inversi\u00f3n complementaria para dar mayor sostenibilidad a los resultados de las actividades de mantenimiento de la paz y respaldar la agenda de desarrollo (SGNU, 2022a: p\u00e1rr. 45). En cuarto lugar, el Secretario propuso a los Estados Miembros que se comprometieran a aportar, con car\u00e1cter voluntario, el equivalente del 15% del presupuesto del \u00faltimo ejercicio completo de una misi\u00f3n de mantenimiento de la paz que se encontrase en fase de reducci\u00f3n durante un per\u00edodo de dos a\u00f1os tras la conclusi\u00f3n del mandato de la misi\u00f3n, lo que constitu\u00eda una forma de afrontar el precipicio financiero que suele producirse tras la conclusi\u00f3n de una misi\u00f3n. Tales cuotas voluntarias estar\u00edan sometidas al principio de transparencia y de control. La Asamblea General se encargar\u00eda de su supervisi\u00f3n, sin perjuicio de la ventaja comparativa del Fondo como un fondo r\u00e1pido, flexible, disponible y para actividades generales de consolidaci\u00f3n (AGNU-CS, 2015: p\u00e1rr. 171). Este sistema de contribuciones voluntarias estar\u00eda concebido como un sistema complementario a otras fuentes de financiaci\u00f3n, como la financiaci\u00f3n para actividades program\u00e1ticas espec\u00edficas, encauzada a trav\u00e9s de los presupuestos de las operaciones de paz. Su complementariedad evitar\u00eda cualquier posible conflicto o duplicaci\u00f3n de actividades (SGNU, 2022b: p\u00e1rr. 23). Hasta la fecha, no obstante, ning\u00fan Estado ha aplicado esta recomendaci\u00f3n (SGNU, 2022a: p\u00e1rr. 43).<\/p>\n\n\n\n<p>Igualmente, se alienta a los Estados Miembros a que exploren medios innovadores de financiaci\u00f3n de las actividades de consolidaci\u00f3n de la paz, incluidas las alianzas p\u00fablico-privadas, que podr\u00edan incluir contribuciones de particulares, fundaciones y organizaciones religiosas, bonos de impacto social o de paz, microimpuestos, generaci\u00f3n de ingresos basados en los impuestos, asociaciones empresariales y financiaci\u00f3n combinada (SGNU, 2022a: p\u00e1rr. 48).<\/p>\n\n\n\n<p>Estas iniciativas son complementarias a las aportaciones de otros fondos de la ONU y a las estrategias espec\u00edficas de las instituciones financieras internacionales, como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. As\u00ed, por ejemplo, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) invirti\u00f3 en 2020 unos 782,9 millones de d\u00f3lares en servicios b\u00e1sicos centrados en los adolescentes y los j\u00f3venes en entornos fr\u00e1giles y afectados por conflictos, incluidas las esferas de la educaci\u00f3n, la salud y la protecci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, el Grupo Banco Mundial elabor\u00f3 una estrategia sobre fragilidad, conflicto y violencia para el per\u00edodo 2020-2025, tras el estudio conjunto de este Grupo y la ONU sobre la prevenci\u00f3n de los conflicto (ONU-WB, 2018) en donde se ponen los cimientos para que se produzca un incremento significativo de sus actividades en los pa\u00edses fr\u00e1giles y afectados por los conflictos, unido a esfuerzos m\u00e1s espec\u00edficos para afrontar las causas profundas y los factores de la fragilidad, los conflictos y la violencia, haciendo especial hincapi\u00e9 en la prevenci\u00f3n y utilizando un enfoque centrado en las personas. Adem\u00e1s, con el fin de impulsar la colaboraci\u00f3n entre las Naciones Unidas y el Banco Mundial, la Oficina de Apoyo a la Consolidaci\u00f3n de la Paz (del Departamento de Asuntos Pol\u00edticos y de Consolidaci\u00f3n de la Paz) cre\u00f3 el Mecanismo de Acci\u00f3n Humanitaria-Desarrollo-Consolidaci\u00f3n de la Paz y Alianzas, que proporciona peque\u00f1as subvenciones en colaboraci\u00f3n con el Fondo Monetario Internacional para impulsar las capacidades especializadas o de emergencia que sean necesarias en cada caso. El Mecanismo ha sido utilizado en Mozambique, Burkina Faso o Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo (SGNU, 2022a: p\u00e1rrs. 53 y 54).<\/p>\n\n\n\n<p>El balance provisional de la puesta en pr\u00e1ctica de estas propuestas no es excesivamente esperanzador. La renovaci\u00f3n de las estructuras de la consolidaci\u00f3n de la paz depende de su financiaci\u00f3n, al igual que las nuevas actividades materiales de consolidaci\u00f3n en los pa\u00edses en transici\u00f3n. La falta de un mayor compromiso financiero sostenido lleva al Secretario a recordar a los Estados que es necesaria una transici\u00f3n urgente hacia la prevenci\u00f3n y la consolidaci\u00f3n de la paz, no solo en cuanto a las palabras, sino en cuanto a la acci\u00f3n y la financiaci\u00f3n, sobre la base de un an\u00e1lisis multidimensional de los conflictos (SGNU, 2022a: p\u00e1rr. 57).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Nuevas formas de mayor colaboraci\u00f3n institucional y regional<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Junto a todo lo anterior, la citada Resoluci\u00f3n 2282 (2016) del Consejo de Seguridad contemplaba, adem\u00e1s y en exclusividad, una mayor cooperaci\u00f3n entre las Naciones Unidas y las organizaciones regionales y subregionales para contribuir a prevenir el estallido, la intensificaci\u00f3n, la continuaci\u00f3n y la recurrencia de los conflictos, en consonancia con el Cap\u00edtulo VIII de la Carta. La magnitud y la naturaleza del reto que entra\u00f1a sostener la paz exige nuevas alianzas estrat\u00e9gicas y operacionales entre los Gobiernos nacionales, las Naciones Unidas y otros interesados clave, como las organizaciones internacionales, regionales y subregionales (CS, 2016: p\u00e1rr. 18). El Consejo instaba por ello a la Comisi\u00f3n de Consolidaci\u00f3n de la Paz a que peri\u00f3dicamente intercambie opiniones con las organizaciones regionales y subregionales pertinentes y alentaba a que la Oficina de Apoyo a la Consolidaci\u00f3n de la Paz y los \u00f3rganos competentes de las organizaciones regionales y subregionales compartiesen sus informaciones regularmente (CS, 2016: p\u00e1rr. 19).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Nuestra Agenda Com\u00fan<\/em> avanza por esa senda de la cooperaci\u00f3n apoyando las actividades regionales de prevenci\u00f3n (SGNU, 2021a: p\u00e1rrs. 88 a) y 88 e), en particular, en la gobernanza y cooperaci\u00f3n digital (SGNU, 2021a: p\u00e1rr. 93), en la cooperaci\u00f3n efectiva para el desarrollo del Derecho internacional (SGNU, 2021a: p\u00e1rr. 94), as\u00ed como para apoyar las iniciativas de cooperaci\u00f3n entre el mayor n\u00famero de Estados posibles y las instancias no estatales (SGNU, 2021a: p\u00e1rr. 104). Su cap\u00edtulo V se centra en la imprescindible cooperaci\u00f3n de la ONU con las organizaciones regionales, ya que dichas organizaciones est\u00e1n en primera l\u00ednea para poder ofrecer una mejor respuesta para la paz y, en consecuencia, son los acuerdos regionales del cap\u00edtulo VIII de la Carta los instrumentos jur\u00eddicos clave para la nueva arquitectura global de paz, que no puede depender solo de los acuerdos <em>ad hoc <\/em>(SGNU, 2021a: p\u00e1rr. 109)<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Para la consecuci\u00f3n de tal fin, y como paso previo a la conclusi\u00f3n de los acuerdos <em>ex<\/em> cap\u00edtulo VIII de la Carta, <em>Nuestra Agenda Com\u00fan<\/em> propone la creaci\u00f3n de plataformas de coordinaci\u00f3n regional. Este tipo de instrumento no es novedoso en la vida de la Organizaci\u00f3n. Como antecedente cabe recordar la creaci\u00f3n de la plataforma de cooperaci\u00f3n regional en ciencia, tecnolog\u00eda e innovaci\u00f3n para los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y Caribe de 2013, al amparo de la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica de la ONU para Am\u00e9rica Latina y el Caribe (CEPAL, 2013). En 2018, se cre\u00f3 otra plataforma de coordinaci\u00f3n regional en aquella regi\u00f3n ante la crisis de los refugiados y migrantes de Venezuela que buscaban protecci\u00f3n al amparo de la Organizaci\u00f3n Internacional para las Migraciones (OIM) y el ACNUR. En 2020 se estableci\u00f3 la primera Plataforma Regional de Coordinaci\u00f3n Interagencial (RCP-LAC), en sustituci\u00f3n del Mecanismo de Coordinaci\u00f3n Regional y el Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible para Am\u00e9rica Latina y el Caribe (UNSDG LAC). Este nuevo foro coordina los esfuerzos de respuesta en 17 pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y el Caribe, cada uno de ellos con su enfoque particular, pero para lograr de forma colectiva coherencia y consistencia en toda la respuesta de paz, seguridad y desarrollo sostenible.<\/p>\n\n\n\n<p>T\u00e9cnicamente, la potencialidad de este tipo de plataformas de coordinaci\u00f3n regional radica en su versatilidad, ya que permite la organizaci\u00f3n de acciones conjuntas para el desarrollo de las necesidades concretas de cada caso y favorece la cooperaci\u00f3n sur-sur y alianzas triangulares, tal y como se recoge en la meta 17.9 de los ODS. De esta manera se logra un mejor nivel de coordinaci\u00f3n e intercambio de experiencias y cooperaci\u00f3n entre los propios actores del sector, las instituciones nacionales y regionales y un mejor aprovechamiento de los recursos a trav\u00e9s de los programas de cooperaci\u00f3n t\u00e9cnica o financiera. La coordinaci\u00f3n entre organismos reduce la duplicaci\u00f3n de actividades y posibles contradicciones, adem\u00e1s de que genera sinergias entre las instituciones involucradas. Por su propia naturaleza, las plataformas de coordinaci\u00f3n regional desarrollan un enfoque regional, pero cercano al caso concreto, por lo que son instrumentos \u00e1giles y flexibles, y est\u00e1n presididos por la idea de permanencia. Para ello es necesaria la participaci\u00f3n y acci\u00f3n directa de las autoridades nacionales competentes para la gesti\u00f3n de la informaci\u00f3n, comunicaci\u00f3n y movilizaci\u00f3n de recursos. Pese a las insistentes cr\u00edticas a esta \u201ct\u00e9cnica\u201d onusiana de creaci\u00f3n de entes, grupos de trabajo o plataformas como soluci\u00f3n a los problemas de seguridad (Werther-Pietsch, 2022; Remo, 2021), la participaci\u00f3n directa de las autoridades nacionales se hace indispensable para la efectividad de la plataforma, tanto por razones jur\u00eddicas sobre la jurisdicci\u00f3n nacional como por razones m\u00e1s pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni que decir tiene que toda esta posibilidad de participaci\u00f3n de entidades colaboradoras en actividades de prevenci\u00f3n y construcci\u00f3n de la paz con acciones concretas y espec\u00edficas se establece sin perjuicio de las potestades directas de asesoramiento y gesti\u00f3n de la Comisi\u00f3n para la Consolidaci\u00f3n de la Paz. Tales potestades ni desaparecen ni se eliminan, sino que, al contrario, quedar\u00edan reforzadas al facilitar las labores de las plataformas que se creen. Por tanto, en ning\u00fan caso, la participaci\u00f3n de las organizaciones regionales colaboradoras podr\u00eda entenderse como una dejaci\u00f3n por parte de la ONU de sus obligaciones en el mantenimiento de la paz, la seguridad y el desarrollo. Obviamente, las agencias, gobiernos nacionales u organizaciones colaboradoras en las plataformas asumir\u00edan una importante responsabilidad. Por ello ser\u00eda preciso asegurar, en su caso, la complementariedad de las acciones de los diferentes actores y que los intereses de cada grupo sectorial est\u00e9n debidamente representados en las discusiones de las posibles y variadas plataformas regionales, plataformas subregionales u otras plataformas nacionales en lo que respecta a la planificaci\u00f3n de actividades, la priorizaci\u00f3n y la movilizaci\u00f3n de recursos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 aporta <em>Nuestra Agenda Com\u00fan<\/em> para la sostenibilidad de la paz? Algunas reflexiones finales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde la <em>Agenda para la paz<\/em> hasta la <em>Nuestra Agenda Com\u00fan<\/em>, la ONU ha ido ampliando progresivamente su enfoque dogm\u00e1tico y operativo para garantizar el mantenimiento de la paz y seguridad internacionales, que adquiere nuevas dimensiones en el siglo XXI. Junto a las medidas de prevenci\u00f3n de conflictos y de consolidaci\u00f3n de la paz, se abordan las causas profundas de la inseguridad y la ausencia de paz \u2013en sentido amplio\u2013, poniendo de relieve la necesidad de promover el bienestar econ\u00f3mico, social y ambiental. Estas nuevas dimensiones de la paz incluyen la erradicaci\u00f3n de la pobreza, el desarrollo social y el desarrollo sostenible como elementos constitutivos de la deseada \u201csostenibilidad de la paz\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas nuevas dimensiones de la paz, que conllevan la seguridad humana y el desarrollo sostenible, son complementarias al concepto cl\u00e1sico de paz estrictamente militar recogido en la Carta de San Francisco. As\u00ed lo confirma la comunidad internacional en su conjunto, al menos desde que se aprobaran las dos \u00faltimas agendas pol\u00edtica para la paz: la <em>Agenda 2030<\/em> y <em>Nuestra Agenda Com\u00fan<\/em>. Su aplicaci\u00f3n conjunta y complementaria invitan a la ONU y sus Estados miembros a profundizar en la <em>prevenci\u00f3n revitalizada exhaustiva e integral<\/em> de los conflictos armados para alcanzar una paz duradera y sostenible. Para ello, <em>Nuestra Agenda Com\u00fan<\/em> propone nuevos mecanismos y herramientas de prevenci\u00f3n de conflictos que afectan a diversas materias, como el desarme, el control de armamentos o la lucha contra la violencia, sin olvidar la AOD. Es decir, propone integrar estas cuestiones en el concepto de paz, superar la fragmentaci\u00f3n del pasado y establecer bases s\u00f3lidas y duraderas para la efectividad de la obligaci\u00f3n del art. 1.1 de la Carta. Su enfoque integrador, estrat\u00e9gico y coherente de la prevenci\u00f3n y consolidaci\u00f3n de la paz es su principal aportaci\u00f3n, puesto que la paz, la seguridad, el desarrollo humano y sostenible est\u00e1n estrechamente interrelacionados y se refuerzan mutuamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Junto a estas consideraciones de principio, que son muy f\u00e1ciles de suscribir y apoyar hay que considerar tambi\u00e9n la plena vigencia del principio de buena fe y el <em>pacta sunt servand<\/em>a del orden jur\u00eddico internacional, as\u00ed como su aplicabilidad incluso a estas cuestiones m\u00e1s program\u00e1ticas que pragm\u00e1ticas. Por su propia naturaleza, estas agendas pol\u00edticas internacionales (Agenda<em> para la Paz<\/em>, la <em>Agenda 2030<\/em> y <em>Nuestra Agenda Com\u00fan<\/em>) no son instrumentos jur\u00eddicamente exigibles; son una hoja de ruta pol\u00edtica y program\u00e1tica, pero cuyos contenidos, sin ser de obligado cumplimiento, confirman la <em>opinio iuris<\/em> de la comunidad internacional sobre la conveniencia de que la paz duradera exija la puesta en pr\u00e1ctica de medidas preventivas de seguridad humana y de desarrollo humano. No es solo cuesti\u00f3n de voluntad pol\u00edtica de los Estados, sino de una verdadera necesidad de la comunidad internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta destacable \u2013a mi juicio\u2013 que el Consejo de Seguridad tambi\u00e9n incorpora estas exigencias materiales de \u201cpaz, seguridad y desarrollo\u201d en su pr\u00e1ctica diaria. Lo hace cuando se pronuncia sobre situaciones concretas que afectan directamente a un Estado, como, por ejemplo, ante la situaci\u00f3n en la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo \u2013Resoluci\u00f3n 2612 (2021), de 20 de diciembre\u2013, para la estabilidad de Somalia -Resoluci\u00f3n 2607 (2021), de 15 de noviembre\u2013,o ante los efectos devastadores del terremoto de Hait\u00ed \u2013Resoluci\u00f3n 2600 (2021), de 15 de octubre\u2013. Igualmente lo hace cuando se pronuncia sobre las denominadas \u201ccuestiones tem\u00e1ticas\u201d que responden a las preocupaciones de la sociedad internacional en su conjunto vinculadas al mantenimiento de la paz y seguridad internacional, aunque sin ce\u00f1irse a una situaci\u00f3n concreta. As\u00ed, por ejemplo, en su acci\u00f3n contra las amenazas a la paz y seguridad causados por actos terroristas, el Consejo recuerda que \u201cel terrorismo no ser\u00e1 derrotado \u00fanicamente mediante la fuerza militar (\u2026 sino que hay que) abordar las condiciones que favorecen la propagaci\u00f3n del terrorismo (\u2026) fortalecer la prevenci\u00f3n satisfactoria y la soluci\u00f3n pac\u00edfica de los conflictos prolongados, y la necesidad de promover el estado de derecho, la protecci\u00f3n de los derechos humanos y las libertades fundamentales, la buena gobernanza, la tolerancia y la inclusi\u00f3n con objeto de ofrecer una alternativa viable a las personas susceptibles de ser reclutadas por los terroristas y sufrir una radicalizaci\u00f3n conducente a la violencia\u201d \u2013Resoluci\u00f3n 2617 (2021), de 30 de diciembre\u2013. El componente \u201cpaz, seguridad y desarrollo\u201d est\u00e1 igualmente presente en su compromiso \u2013responsabilidad primordial\u2013 de hacer frente a las consecuencias a largo plazo que los conflictos armados tienen sobre los ni\u00f1os y su desarrollo duradero \u2013Resoluci\u00f3n 2427 (2018), de 9 de julio\u2013. Y \u2013como es l\u00f3gico esperar\u2013 en la lucha del Consejo de Seguridad contra la proliferaci\u00f3n de armas de destrucci\u00f3n masiva se incorporan plenamente las exigencias de seguridad humana y de desarrollo sostenible, tal y como se contempla en la Resoluci\u00f3n 2325 (2016), de 15 de diciembre de 2016, en donde se renuevan las bases para los pr\u00f3ximos cinco a\u00f1os que refuerzan los mecanismos de prevenci\u00f3n del riesgo de la posesi\u00f3n y empleo de armas de destrucci\u00f3n masiva en relaci\u00f3n con las exigencias inherentes al desarrollo sostenible.<\/p>\n\n\n\n<p>El tiempo dir\u00e1 si las propuestas de <em>Nuestra Agenda Com\u00fan<\/em> van materializ\u00e1ndose en nuevas herramientas para la defensa de este renovado objetivo com\u00fan \u2013m\u00e1s all\u00e1 del \u201cmantenimiento de la paz\u201d\u2013 como es la \u201csostenibilidad\u201d de la paz.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nota sobre la autora<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Eugenia L\u00f3pez-Jacoiste D\u00edaz<\/em><\/strong> es Catedr\u00e1tica de Derecho Internacional P\u00fablico y Relaciones Internacionales. Correo electr\u00f3nico: <a href=\"mailto:ejacoiste@unav.es\">ejacoiste@unav.es<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Abad Quintanal, Gracia (2002), \u201cEl d\u00e9ficit de seguridad humana como causa de los flujos migratorias: el dise\u00f1o de una respuesta precisa\u201d, <em>Revista de Estudios en Seguridad <\/em><em>Internacional<\/em>, Vol. 6, No. 1, pp. 19-36.<\/p>\n\n\n\n<p>Abell\u00e1n Honrubia, Victoria (1993), \u201cLa ampliaci\u00f3n del concepto de mantenimiento de la paz y seguridad internacionales por el Consejo de Seguridad\u201d, en P\u00e9rez Gonz\u00e1lez, Manuel (Coord.), <em>Hacia un nuevo orden internacional y europea: estudios en homenaje al profesor don Manuel Diez de Velasco<\/em>, Madrid, Tecnos, pp. 3-18.<\/p>\n\n\n\n<p>AGNU (2012), Resoluci\u00f3n 67\/1, <em>Declaraci\u00f3n de la reuni\u00f3n de alto nivel de la Asamblea General sobre el estado de derecho en los planos nacional e internacional<\/em>, de 30 de noviembre.<\/p>\n\n\n\n<ul><li>(2016), Resoluci\u00f3n 70\/262, Examen de la estructura de las Naciones Unidas para la consolidaci\u00f3n de la paz, 12 de mayo.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Andr\u00e9s S\u00e1enz de Santamar\u00eda, Paz (2018), \u201cLa obligaci\u00f3n de negociar el desarme nuclear: \u00bfun objetivo judicialmente incontrolable? (Algunas cuestiones a la luz de los asuntos de las Islas Marshall)\u201d,&nbsp;<em>Anuario Espa\u00f1ol de Derecho Internacional<\/em>, No. 34, pp. 397-420.<\/p>\n\n\n\n<p>Baena, Guillermina (2015), \u201cConceptualizar la Seguridad Humana\u201d, en Dom\u00ednguez, Carlos (Ed.), <em>Seguridad Humana: una apuesta imprescindible<\/em>, M\u00e9xico: Comisi\u00f3n de Derechos Humanos del Distrito Federal, pp. 83-107.<\/p>\n\n\n\n<p>Barb\u00e9 Izuel, Esther (2016), \u201cContestaci\u00f3n normativa y Consejo de Seguridad: la Agenda de mujeres, paz y seguridad. De la Resoluci\u00f3n 1325 a la Resoluci\u00f3n 2242\u201d, <em>Revista Espa\u00f1ola de Derecho Internacional<\/em>, Vol. 68, No. 2, pp. 103-131.<\/p>\n\n\n\n<p>Browne, Esteban &amp; Weiss, Thomas G. (2021), <em>Routledge Handbook on the UN and development<\/em>, London\/New York: Routledge.<\/p>\n\n\n\n<p>Cebada Romeo, Alicia (2021), \u201cEl impulso de la Agenda Mujeres, paz y Seguridad en su vig\u00e9simo aniversario\u201d, <em>Anuario Espa\u00f1ol de Derecho Internacional<\/em>, Vol. 37, pp. 117-158.<\/p>\n\n\n\n<p>CEPAL (2013), \u201cPa\u00edses de Am\u00e9rica Latina acuerdan plataforma de cooperaci\u00f3n regional en ciencia, tecnolog\u00eda e innovaci\u00f3n\u201d, comunicado de prensa, 26 de junio: <a href=\"https:\/\/www.cepal.org\/es\/comunicados\/paises-america-latina-acuerdan-plataforma-cooperacion-regional-ciencia-tecnologia\">https:\/\/www.cepal.org\/es\/comunicados\/paises-america-latina-acuerdan-plataforma-cooperacion-regional-ciencia-tecnologia<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Cervell Hortal, Mar\u00eda Jos\u00e9 (2018), \u201cEl Tratado para la prohibici\u00f3n de las armas nucleares (2017): \u00bfutop\u00eda o realismo?\u201d,&nbsp;<em>Anuario Espa\u00f1ol de Derecho Internacional<\/em>, Vol. 34, pp. 421-441.<\/p>\n\n\n\n<p>CICR (2006),<em>Gu\u00eda para el examen jur\u00eddico de las armas, los medios y los m\u00e9todos de guerra nuevos. <\/em><em>Medidas para aplicar el art\u00edculo 36 del Protocolo adicional I de 1977<\/em>, Ginebra: CICR: <a href=\"https:\/\/www.icrc.org\/es\/doc\/assets\/files\/other\/icrc_003_0902.pdf\">https:\/\/www.icrc.org\/es\/doc\/assets\/files\/other\/icrc_003_0902.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>CS (2016), S\/RES\/2282 (2016), de 27 de abril.<\/p>\n\n\n\n<ul><li>(2018), S\/RES\/2427 (2018), de 9 de julio.<\/li><li>(2019), S\/RES\/2491 (2019), de 3 de octubre.<\/li><li>(2020), S\/RES\/2542 (2020), de 15 de septiembre.<\/li><li>(2021), S\/RES\/2607 (2021), de 15 de noviembre.<\/li><li>(2021a), S\/RES\/2594 (2021), de 9 de septiembre.<\/li><li>(2021b), S\/RES\/2599 (2021), de 30 de septiembre.<\/li><li>(2021d), S\/RES\/2600 (2021), de 15 de octubre.<\/li><li>(2021e), S\/RES\/2612 (2021), de 20 de diciembre.<\/li><li>(2021f), S\/RES\/2617 (2021), de 30 de diciembre.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>De Farami\u00f1\u00e1n Gilbert, Jos\u00e9 Manuel (2017), \u201cDerecho al desarme y seguridad humana\u201d, en Faleh P\u00e9rez, Carmelo y Vill\u00e1n Dur\u00e1n, Carlos (Coords.), <em>El derecho humano a la paz y la (in)seguridad humana. Contribuciones atl\u00e1nticas<\/em>, Luarca: Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola para el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, pp. 37-58.<\/p>\n\n\n\n<p>Del Arenal, Celestino (1986), \u201cLa investigaci\u00f3n para la paz\u201d, en <em>Cursos de Derecho Internacional P\u00fablico de Vitoria -Gasteiz<\/em>, Bilbao: Universidad del Pa\u00eds Vasco, pp. 15-92.<\/p>\n\n\n\n<p>Des, Gasper (2005), \u201c<em>Securing Humanity: Situating \u2018Human Security\u2019 as Concept and Discourse<\/em>\u201d, <em>Journal of Human Development<\/em>, <em>Vol. 6, No. 2<\/em>, pp. 221-245.<\/p>\n\n\n\n<p>Elveren, Adem Yavuz &amp; Moghadam,&nbsp;Valentine M. (2022),&nbsp;\u201cMilitarization and Gender Inequality: Exploring the Impact\u201d,&nbsp;<em>Journal of Women, Politics &amp; Policy<\/em>, Vol. 43, No. 4: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1080\/1554477X.2022.2034430\">https:\/\/doi.org\/10.1080\/1554477X.2022.2034430<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Fern\u00e1ndez Liesa, Carlos y L\u00f3pez-Jacoiste, Eugenia (Dirs.) (2021), <em>Nuevas dimensiones del desarrollo sostenible y derechos econ\u00f3micos, sociales y culturales<\/em>, Cizur Menor:Thomson-Reuters Aranzadi.<\/p>\n\n\n\n<p>Fern\u00e1ndez Liesa, Carlos y Manero Salvador, Ana (Dirs.) (2017), <em>An\u00e1lisis y comentarios de los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas<\/em>, Cizur Menor: Thomson-Reuters Aranzadi.<\/p>\n\n\n\n<p>Forster, Robert &amp; Bell, Christine (2019), <em>Gender Mainstreaming in Ceasefires: Comparative Data and Examples<\/em> (PA-X Report, Spotlight Series), Edinburgh: Global Justice Academy, University of Edinburgh.<\/p>\n\n\n\n<p>Galtung, Johan (1964), \u201cAn Editorial\u201d, <em>Journal of Peace Research<\/em>, Vol. 1, pp. 1-4.<\/p>\n\n\n\n<p>Garrido Rebolledo, Vicente (2017), \u201cIncertidumbres nucleares\u201d,&nbsp;<em>Pol\u00edtica Exterior<\/em>, Vol. 31, No. 177, pp. 72-82.<\/p>\n\n\n\n<p>Grasa Hern\u00e1ndez, Rafael (2007), \u201cV\u00ednculos entre seguridad, paz y desarrollo: evoluci\u00f3n de la seguridad humana: De la teor\u00eda al programa pol\u00edtico y la operacionalizaci\u00f3n\u201d, <em>Revista CIDOB d&#8217;Afers Internacionals<\/em>, Vol. 76, pp. 9-46.<\/p>\n\n\n\n<p>Grupo Consultivo de Expertos sobre el Examen de la Estructura para la Consolidaci\u00f3n de la Paz (2015), <em>El reto de sostener la paz. Informe del Grupo Consultivo de Expertos sobre el Examen de la Estructura para la Consolidaci\u00f3n de la Paz<\/em>, doc. ONU A\/69\/968-S\/2015\/490, de 30 de junio.<strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Grupo de alto nivel sobre las amenazas, los desaf\u00edos y el cambio (2005), <em>Un mundo m\u00e1s seguro: la responsabilidad que compartimos. Informe del Grupo de alto nivel sobre las amenazas, los desaf\u00edos y el cambio<\/em>, doc. ONU A\/59\/565, de 2 de diciembre.<\/p>\n\n\n\n<p>Haugerudbraaten, Hennin (1998), \u201cPeacebuilding: Six dimensions and two concepts\u201d, <em>African Security Review<\/em>, Vol. 7, No. 6, pp. 17-26.<\/p>\n\n\n\n<p>Human Rights Watch (2021), Afghanistan Food Security Update #2, 22 de septiembre: <a href=\"https:\/\/reliefweb.int\/report\/afghanistan\/afghanistan-food-security-update-2-22-september-2021\">https:\/\/reliefweb.int\/report\/afghanistan\/afghanistan-food-security-update-2-22-september-2021<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>ICJ (1996), <em>Legality of the Threat or Use of Nuclear Weapons<\/em>, Advisory Opinion, <em>I.C.J. Reports<\/em> <em>1996<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>L\u00f3pez-Jacoiste D\u00edaz, Eugenia (2007), \u201cLa nueva Comisi\u00f3n para la Consolidaci\u00f3n de la Paz\u201d, en Beneyto, Jos\u00e9 Mar\u00eda y Becerril, Bel\u00e9n (Dirs.), <em>Una nueva Organizaci\u00f3n de Naciones Unidas para el siglo XXI<\/em>, Madrid: Biblioteca Nueva, pp. 87-107.<\/p>\n\n\n\n<p>Morillas, Pol (2007), \u201cG\u00e9nesis y evoluci\u00f3n de la expresi\u00f3n de Seguridad Humana; un repaso hist\u00f3rico\u201d, <em>Revista:CIDOB d\u2019Afers Internacionals<\/em>, Vol. 76, pp. 47-55.<\/p>\n\n\n\n<p>ONU-WB (2018), <em>Pathways for Peace: Inclusive Approaches to Preventing Violent Conflict<\/em>, Washington, DC: World Bank, doi:10.1596\/978-1-<br>4648-1162-3.<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00e9rez De Armi\u00f1o, Karlos y Areizaga, Marta (2000), \u201cSeguridad humana\u201d, en P\u00e9rez De Armi\u00f1o, Karlos (Dir.), <em>Diccionario de acci\u00f3n humanitaria y cooperaci\u00f3n al desarrollo<\/em>, Barcelona\/Bilbao: Icaria\/Hegoa.<\/p>\n\n\n\n<p>PNUD (1994), <em>Human Development Report 1994<\/em>, New York\/Oxford: Oxford University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Pons, Xavier y Saura, Jaume (2009), <em>La Comisi\u00f3 de Consolidaci\u00f3 de la Pau<\/em>, Col\u00b7lecci\u00f3 \u201cRecerca x Pau\u201d, No. 3, Barcelona: ICIP.<\/p>\n\n\n\n<p>Reisman, W. Michael (1993), \u201cPeacemaking\u201d, <em>Yale Journal of International Law<\/em>, Vol. 18, pp. 415- 425.<\/p>\n\n\n\n<p>Remo, Lalli, (2021), \u201cReforming UN System Operations: Enabling the Agenda 2030 for Sustainable Development\u201d, en Huici Sancho, Laura (Dir.), <em>Las organizaciones internacionales en el siglo XXI<\/em>, Madrid, Marcial Pons, pp. 227-250.<\/p>\n\n\n\n<p>Security Council Report (2019), \u201cIn Hindsight: Negotiations on Resolution 2493 on Women, Peace and Security\u201d, <em>Security Council Report<\/em>, 27 de noviembre: <a href=\"https:\/\/www.securitycouncilreport.org\/monthly-forecast\/2019-12\/in-hindsight-negotiations-on-resolution-2493-on-women-peace-and-security.php\">https:\/\/www.securitycouncilreport.org\/monthly-forecast\/2019-12\/in-hindsight-negotiations-on-resolution-2493-on-women-peace-and-security.php<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>SGNU (1992), <em>Un programa de paz. Diplomacia preventiva, establecimiento de la paz y mantenimiento de la paz. Informe del Secretario General presentado de conformidad con la declaraci\u00f3n aprobada el 31 de enero de 1992 en la Reuni\u00f3n en la Cumbre del Consejo de Seguridad<\/em>, doc. ONU A\/47\/277-S\/24111, 17 de junio.<\/p>\n\n\n\n<ul><li>(1995), Suplemento de \u201cUn Programa de Paz\u201d: Documento de posici\u00f3n del Secretario General presentado con ocasi\u00f3n del cincuentenario de las Naciones Unidas, doc. ONU A\/50\/60-S\/1995\/1, de 25 de enero.<\/li><li>(2005), <em>Un concepto m\u00e1s amplio de libertad: desarrollo, seguridad y derechos humanos para todos. Informe del Secretario General<\/em>, doc. ONUA\/59\/2005, de 21 de marzo.<\/li><li>(2009), <em>Disposiciones relativas a la revisi\u00f3n del mandato del Fondo para la Consolidaci\u00f3n de la Paz. Informe del Secretario General<\/em>, doc. ONU A\/63\/818, de 13 de abril.<\/li><li>(2019), <em>Las mujeres, la paz y la seguridad. Informe del Secretario General<\/em>, doc. ONU S\/2019\/800, de 9 de octubre.<\/li><li>(2020), <em>Informe del Secretario General sobre la Misi\u00f3n de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia<\/em>, doc. ONU S\/2020\/832, de 25 de agosto.<\/li><li>(2021a), <em>Nuestra Agenda Com\u00fan. Informe del Secretario General<\/em>, doc. ONU A\/75\/982, 10 de septiembre.<\/li><li>(2021b), <em>Las mujeres y la paz y la seguridad. Informe del Secretario General<\/em>, doc. ONU S\/2021\/827, 27 de septiembre.<\/li><li>(2022a), <em>Consolidaci\u00f3n y sostenimiento de la paz.<\/em> <em>Informe del Secretario General<\/em>, doc. ONU A\/76\/668-S\/2022\/66, de 28 de enero.<\/li><li>(2022b), <em>Invertir en prevenci\u00f3n y consolidaci\u00f3n de la paz. Informe del Secretario General<\/em>, doc. ONU A\/76\/732, de 1 de marzo.<\/li><li>(2022c), <em>Violencia sexual relacionada con los conflictos. Informe del Secretario General<\/em>, doc. ONU S\/2022\/272, de 29 de marzo<em>.<\/em><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Stewart, Frances (2004), \u201cDevelopment and Security\u201d, <em>Journal<\/em><em> Conflict, Security &amp; Development<\/em>, Vol. 4, No. 3, pp. 261-288.<\/p>\n\n\n\n<p>UNICEF (2022), \u201cDepriving girls of secondary education translates to a loss of at least US$500 million for Afghan economy in last 12 months\u201d, comunicado de prensa, 15 de agosto: <a href=\"https:\/\/www.unicef.org\/afghanistan\/press-releases\/depriving-girls-secondary-education-translates-loss-least-us500-million-afghan\">https:\/\/www.unicef.org\/afghanistan\/press-releases\/depriving-girls-secondary-education-translates-loss-least-us500-million-afghan<\/a><strong><\/strong> Werther-Pietsch, Ursula (2022), <em>Transforming security: a new balance of power doctrine<\/em>, Chan: Springer.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> V\u00e9anse las Resoluciones del Consejo de Seguridad 2491 (2019), de 3 de octubre, y 2542 (2020), de 15 de septiembre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EUGENIA L\u00d3PEZ-JACOISTE D\u00cdAZ Universidad de Navarra, Espa\u00f1a Title: From the Agenda for Peace to Our Common Agenda: the \u201cSustainability\u201d of Peace Resumen: El presente art\u00edculo analiza el alcance de las agendas pol\u00edticas de la Naciones Unidas en relaci\u00f3n con la paz y la seguridad internacionales. 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