{"id":52,"date":"2020-10-29T15:57:02","date_gmt":"2020-10-29T15:57:02","guid":{"rendered":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/?page_id=52"},"modified":"2020-10-29T15:57:03","modified_gmt":"2020-10-29T15:57:03","slug":"factores-endogenos-de-riesgo-en-el-proceso-de-unificacion-de-yemen-y-birmania","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/factores-endogenos-de-riesgo-en-el-proceso-de-unificacion-de-yemen-y-birmania\/","title":{"rendered":"Factores end\u00f3genos de riesgo en el proceso de unificaci\u00f3n de Yemen y Birmania"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\">JES\u00daS ROMERO MO\u00d1IVAS<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Universidad Complutense de Madrid, Espa\u00f1a<\/p>\n\n\n\n<p>Title:&nbsp;Endogenous Risk Factors of the Unification Process of Yemen and Burma.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Resumen: este art\u00edculo reconstruye la historia de los procesos sociopol\u00edticos de unificaci\u00f3n de Yemen y Birmania para discernir algunas semejanzas y diferencias entre ambos pa\u00edses. La clave de comprensi\u00f3n del proceso es triple en ambos pa\u00edses: (a) primero, se analiza la fragmentaci\u00f3n territorial previa a la unificaci\u00f3n: mientras que en Yemen existe una fuerte diferenciaci\u00f3n dual entre el Norte y el Sur, en Birmania la configuraci\u00f3n sigue un modelo de \u201caureolas conc\u00e9ntricas\u201d de difusi\u00f3n del poder central; (b) segundo, se explican las dificultades del proceso de unificaci\u00f3n a partir de esta dispar realidad territorial: en Yemen este proceso es largo y complejo y se produce dos d\u00e9cadas despu\u00e9s de la independencia colonial, mientras que en Birmania la unificaci\u00f3n se produce <em>de facto<\/em> simult\u00e1neamente con la independencia; y (c) finalmente, se entresacan los elementos estructurales que no se resolvieron en la unificaci\u00f3n y que siguen generando inestabilidad en los dos pa\u00edses con desigual importancia. Actualmente, Yemen se sit\u00faa en un claro peligro de desintegraci\u00f3n que sin embargo no parece darse en Birmania.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Palabras clave: Birmania, Yemen, proceso de unificaci\u00f3n, Estado fallido, colonizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Abstract: This article reconstructs the history of the socio-political processes of unification of Yemen and Burma in order to discern some similarities and differences between both countries. The key to understanding the process is threefold in both countries: (a) first, the territorial fragmentation prior to unification is analyzed: in Yemen there is a strong dual differentiation between the North and the South, and in Burma the configuration follows a model of \u00abconcentric aureoles\u00bb of diffusion of the central power; (b) second, the difficulties of the unification process are explained from this disparate territorial reality: in Yemen, this process is long and complex and takes place two decades after colonial independence, while in Burma unification occurs <em>de facto<\/em> simultaneously with independence; and (c) finally, the structural elements which were not solved in the unification are analyzed and that continue generating instability in the two countries with unequal importance. Currently, Yemen is in a clear danger of disintegration that however does not seem to occur in Burma.<\/p>\n\n\n\n<p>Keywords: Burma, Yemen, process of unification, failed State, colonization.<\/p>\n\n\n\n<p>Recibido: 19 de noviembre de 2019. Aceptado: 29 de abril de 2020.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para citar este art\u00edculo\/To cite this article<\/strong>: Jes\u00fas Romero Mo\u00f1ivas, \u00abFactores end\u00f3genos de riesgo en el proceso de unificaci\u00f3n de Yemen y Birmania\u00bb, <em>Revista de Estudios en Seguridad Internacional<\/em>, Vol. 6, No. 1, (2020), pp. 163-187. DOI:&nbsp;<a href=\"http:\/\/dx.doi.org\/10.18847\/1.11.10\">http:\/\/dx.doi.org\/10.18847\/1.11.10<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Yemen y Birmania<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a> son epicentro de dos importantes crisis humanitarias y de seguridad regional e internacional con escasa atenci\u00f3n medi\u00e1tica. El territorio yemen\u00ed es escenario desde mediados del siglo XX de conflictos intermitentes, que desde la Primavera \u00c1rabe en 2011 con la ca\u00edda de Saleh han sumido al pa\u00eds en un conflicto multilateral. Birmania desde su independencia en 1948 se ha encontrado fracturada en multitud de conflictos entre el Estado central de mayor\u00eda Bamar y algunas de las regiones habitadas por las otras muchas comunidades \u00e9tnicas. Ambos pa\u00edses estuvieron bajo la \u00f3rbita del dominio colonial brit\u00e1nico \u2014Yemen tambi\u00e9n de los otomanos, y Birmania brevemente de los japoneses\u2014 y ambos vivieron complejos procesos de unificaci\u00f3n tras su independencia. Sin embargo, sus procesos hist\u00f3ricos han dado lugar a dos realidades socio-pol\u00edticas distintas: Birmania, a pesar de sus conflictos inter-\u00e9tnicos, mantiene una estructura pol\u00edtica m\u00e1s estable \u2014semejante a la que tienen otros pa\u00edses del entorno\u2014 de aureolas conc\u00e9ntricas a lo largo de la cual el control centralizado va perdiendo fuerza y difumin\u00e1ndose; por su parte, Yemen hab\u00eda pervivido a trav\u00e9s de un equilibrio inestable de fuerzas y actores socio-pol\u00edticos controlado por el presidente Saleh mediante una pol\u00edtica que consist\u00eda, seg\u00fan sus propias palabras, en \u201cbailar con serpientes\u201d, y que desde 2011 ha quebrado y amenaza con convertir el pa\u00eds en un Estado fallido o inviable. Precisamente, este art\u00edculo tiene como objetivo comprender el <em>problema de la territorialidad<\/em> en los procesos de unificaci\u00f3n de Yemen y Birmania para tratar de vislumbrar algunos de los factores que han condicionado estos dos resultados desiguales en ambos pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El problema de la territorialidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, la territorialidad es un rasgo biol\u00f3gico presente en muchas especies animales, que condiciona e influye en otros aspectos del comportamiento social (Wilson, 1980). En el caso humano, el problema de la territorialidad es incomparablemente m\u00e1s complejo que en el mundo animal, uniendo aspectos de raigambre biol\u00f3gica con otros de car\u00e1cter cultural y simb\u00f3lico. En el caso que nos ocupa hay dos dimensiones cl\u00e1sicas relacionadas con el problema territorial que esbozar\u00e9 someramente:<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, la <em>conceptualizaci\u00f3n geopol\u00edtica del territorio<\/em>. Aunque en el mundo animal puede hablarse de una proto-geopol\u00edtica, s\u00f3lo con el ser humano se produce la compleja conceptualizaci\u00f3n del territorio que llamamos geopol\u00edtica. El planeta se conceptualiza en t\u00e9rminos de recursos, regiones de inter\u00e9s, centros de consumo y producci\u00f3n, v\u00edas de comunicaci\u00f3n, etc. Por tanto, los accidentes geogr\u00e1ficos, y la composici\u00f3n y estructura del planeta dejan de ser \u201cneutrales\u201d, y se convierten en espacios de inter\u00e9s. As\u00ed, desde las sociedades n\u00f3madas del paleol\u00edtico hasta las modernas configuraciones estatales, se ha ido extendiendo la importancia del territorio a niveles cada vez mayores, debido a que los recursos necesarios para determinadas unidades sociopol\u00edticos pueden encontrarse en localizaciones controladas por otras unidades sociopol\u00edticas mucho m\u00e1s lejanas (Berenguer Hern\u00e1ndez, 2010: 79). Este problema de la territorialidad desde un punto de vista geopol\u00edtico es din\u00e1mico y cambiante, puesto que la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, la formaci\u00f3n o disoluci\u00f3n vol\u00e1til de alianzas, o la integraci\u00f3n y desintegraci\u00f3n de Estados, puede cambiar el contexto geopol\u00edtico (Starr, 2013: 435). Los problemas derivados de la dimensi\u00f3n geopol\u00edtica se centran en dos tipos de cuestiones. Por un lado, <em>que regiones son relevantes<\/em> porque poseen determinados recursos, porque son centros de consumo o producci\u00f3n, o porque son v\u00edas de comunicaci\u00f3n entre otras regiones relevantes. Y, por otro lado, que actores son relevantes porque son propietarios de regiones relevantes, son consumidores de recursos relevantes, son productores de recursos relevantes, son comerciantes de recursos relevantes, controlan v\u00edas de comunicaci\u00f3n relevantes, etc. La geopol\u00edtica es din\u00e1mica porque los recursos, regiones y actores implicados en las din\u00e1micas geopol\u00edticas son cambiantes.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, la otra dimensi\u00f3n de la territorialidad se refiere precisamente al <em>problema espec\u00edfico de la formaci\u00f3n de los estados<\/em>. Esta dimensi\u00f3n es diferente de la anterior, puesto que estrictamente hablando la geopol\u00edtica no exige comunidades socio-pol\u00edticas con base territorial estable y definida, solo una territorialidad difusa. Aunque es cierto que, como se\u00f1ala Grosby (1995), la territorialidad ha estado presente siempre en la historia de las sociedades humanas, en realidad, a diferencia de lo que \u00e9l defiende, s\u00ed que existe un cambio esencial en la territorialidad tradicional y la moderna. Desde el surgimiento del modelo de estado el problema del territorio ha pasado a un nuevo nivel, en el que el territorio est\u00e1 delimitado por fronteras definidas respecto a otros territorios estatales igualmente definidos. Es de esta nueva forma de comprender la territorialidad de donde emerge el fen\u00f3meno de la <em>sacralizaci\u00f3n<\/em> del territorio y de los nacionalismos modernos (Santiago, 2015), lo que explica el \u201cdeseo de amurallar\u201d que aun caracteriza a los estados actuales (Brown, 2015), como un intento de garantizar la seguridad y soberan\u00eda estatal en declive. As\u00ed, pues, desde esta segunda perspectiva la territorialidad est\u00e1 en el centro mismo del proyecto pol\u00edtico: no es simplemente una conceptualizaci\u00f3n cambiante en t\u00e9rminos de recursos y v\u00edas de comunicaci\u00f3n (como en la dimensi\u00f3n geopol\u00edtica), sino que el territorio o el espacio adquiere en este caso una importancia decisiva en la propia <em>identidad de la comunidad pol\u00edtica<\/em>, en el alcance real de la <em>soberan\u00eda de las instituciones pol\u00edticas<\/em> y, finalmente, en la <em>seguridad f\u00edsica y simb\u00f3lica de los ciudadanos pol\u00edticos<\/em>. Por ello, esta dimensi\u00f3n territorial es menos cambiante que la dimensi\u00f3n geopol\u00edtica y tiene dificultades diferentes derivadas del <em>proceso de formaci\u00f3n y construcci\u00f3n <\/em>del estado y de la comunidad que lo constituye. Los cl\u00e1sicos problemas del <em>state-building <\/em>y del <em>nation-building<\/em>, y las complejas relaciones entre ambos; la creaci\u00f3n de una adecuada estructura pol\u00edtica del territorio (estados unitarios, descentralizados, federales, etc.) y su integraci\u00f3n real y no conflictiva; y finalmente, el problema de asegurar las fronteras territoriales frente a disgregaciones internas e injerencias externas.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque son distintas, la dimensi\u00f3n geopol\u00edtica y la dimensi\u00f3n estatal se encuentran estrechamente unidas desde la modernidad. As\u00ed, por ejemplo, el momento hist\u00f3rico y el contexto geopol\u00edtico concreto pueden condicionar de manera inevitable la formaci\u00f3n o no de unas u otras comunidades estatales. Pero, a la vez, los desequilibrios y diferencias de poder entre estados (y otros actores como empresas, organizaciones terroristas, organismos regionales o internacionales, entidades subestatales, etc.) son la causa principal de las din\u00e1micas geopol\u00edticas y del problema de la seguridad internacional. Ahora bien, aun as\u00ed es posible distinguir anal\u00edticamente ambas dimensiones y analizarlas con cierto grado de autonom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Consideraciones metodol\u00f3gicas y te\u00f3rico-epistemol\u00f3gicas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, el objetivo general de este art\u00edculo es <em>analizar la dimensi\u00f3n estatal del problema de la territorialidad de Yemen y Birmania<\/em>, para tratar de discernir posibles factores por los que ambos pa\u00edses, que han construido sus estados en el siglo XX, han tenido resultados finales desiguales. La elecci\u00f3n de los dos casos de estudio elegidos deriva tanto de sus semejanzas como de las diferencias. Hay dos semejanzas fundamentales: ambos son de procedencia colonial brit\u00e1nica y ambos parten de un territorio previamente fragmentado f\u00edsica y \u00e9tnico-culturalmente. Y de entre las diferencias hay tambi\u00e9n tres factores clave: la \u00e9poca de unificaci\u00f3n, la simultaneidad del proceso de independencia y de unificaci\u00f3n, y el tipo de fragmentaci\u00f3n territorial previa a la unificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Este trabajo nace como un estudio meramente exploratorio, sin una hip\u00f3tesis definida previamente, pero con una <em>sospecha te\u00f3rica<\/em> que hago expl\u00edcita, y que est\u00e1 en la base de la elecci\u00f3n de los dos casos de estudio por la triple diferencia indicada antes: considero que, aparte de otros tipos de factores que puedan estar en juego, los resultados desiguales se deben fundamentalmente a tres factores:<\/p>\n\n\n\n<p>(a) Un <em>factor ex\u00f3geno<\/em>, que tiene que ver con la \u00e9poca del proceso de unificaci\u00f3n de ambos pa\u00edses (en 1948 para Birmania y 1990 para Yemen). Considero que la tesis cl\u00e1sica de la influencia del contexto geopol\u00edtico de las grandes potencias mundiales en la formaci\u00f3n de nuevos estados es uno de los factores causales (Lustick, 1997). La unificaci\u00f3n de Birmania se llev\u00f3 a cabo entre 1947-1948, y cont\u00f3 con un contexto geopol\u00edtico favorable por coincidir con el proceso de descolonizaci\u00f3n tras la Segunda Guerra Mundial. Mientras que en el caso de Yemen, en 1990, la crisis de la URSS y la ruptura del desequilibrio de la Guerra Fr\u00eda, as\u00ed como el espectacular crecimiento como potencia regional de Arabia Saud\u00ed y sus relaciones con Estados Unidos, hizo que el proceso de unificaci\u00f3n fuera m\u00e1s lento, intermitente y desigual.<\/p>\n\n\n\n<p>(b) Hay dos <em>factores end\u00f3genos<\/em>: el primero tiene que ver con la simultaneidad de los procesos de unificaci\u00f3n y de independencia. As\u00ed, la unificaci\u00f3n de Birmania coincide con el propio proceso de independencia del pa\u00eds, lo que permiti\u00f3 establecer \u2014con mayor o menor desequilibrio de poder\u2014 un pacto doble que a trav\u00e9s del objetivo de la independencia, facilitaba a la vez la negociaci\u00f3n de la unificaci\u00f3n territorial, a pesar de las diversas formas de entenderla. Por el contrario, en el caso de Yemen, la independencia de la parte Norte y Sur se llev\u00f3 a cabo m\u00e1s de dos d\u00e9cadas antes de la unificaci\u00f3n, lo que produjo una evoluci\u00f3n socio-cultural, pol\u00edtica y econ\u00f3mica paralelas. La lucha por la independencia de cada parte territorial de Yemen no llev\u00f3 aparejada simult\u00e1neamente de forma real \u2014s\u00f3lo meramente simb\u00f3lica y declarativa\u2014 la unificaci\u00f3n del territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>(c) El segundo factor end\u00f3geno se refiere al tipo de fragmentaci\u00f3n territorial previa a la unificaci\u00f3n. Por un lado, en el caso de Birmania el territorio estaba constituido de aureolas conc\u00e9ntricas que establec\u00edan una difusi\u00f3n del poder muy semejante a la de territorios imperiales extensos, que acabar\u00eda facilitando la integraci\u00f3n birmana, aunque zonas y \u00e1reas m\u00e1s externas hayan mantenido una resistencia pol\u00edtica y militar. Por otro lado, Yemen ten\u00eda una fragmentaci\u00f3n entre dos partes \u2014norte y sur\u2014 bien diferenciadas, algo que penaliz\u00f3 la posible integraci\u00f3n futura.<\/p>\n\n\n\n<p>En un estudio de este tipo, hist\u00f3rico-sistem\u00e1tico, no es posible controlar metodol\u00f3gicamente la propuesta de una correlaci\u00f3n \u2014y a\u00fan mucho menos una causalidad\u2014 un\u00edvoca entre estas tres variables independientes y la variable dependiente (el fracaso o \u00e9xito de la estabilidad del Estado). Por ello, el an\u00e1lisis es exploratorio y descriptivo, con el objetivo de hacer recaer la atenci\u00f3n sobre esos posibles factores de influencia. En este trabajo, aunque hay referencias al factor ex\u00f3geno, he querido centrarme en el desarrollo de los dos factores end\u00f3genos. &nbsp;Para ello, he estructurado el texto en tres partes bien diferenciadas: la fragmentaci\u00f3n territorial previa, el proceso de unificaci\u00f3n y los factores que derivados de lo anterior contin\u00faan siendo objeto de inestabilidad en ambos pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fragmentaci\u00f3n territorial y ocupaci\u00f3n colonial<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La uni\u00f3n de un pa\u00eds presupone la unificaci\u00f3n de un territorio que estaba fragmentado social, cultural, administrativa y\/o pol\u00edticamente. Pero no toda fragmentaci\u00f3n tiene las mismas consecuencias para la posterior unificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><em>La dualidad pol\u00edtico-territorial de Yemen<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Yemen hab\u00eda sido una entidad cultural: incluso antes de la llegada del Islam, exist\u00eda \u201cla idea de Yemen como una unidad natural\u201d cuyas estructuras estaban referidas a la religi\u00f3n o la dinast\u00eda, pero no al territorio. La historia pol\u00edtica del Yemen moderno ha estado determinada por la presencia de dos potencias extranjeras: los imperios brit\u00e1nico (controlando el Sur) y otomano (controlando el Norte) (Dresch, 2000: 1), que antes de la unificaci\u00f3n generaron una din\u00e1mica hist\u00f3rica muy diferente en ambas.<\/p>\n\n\n\n<p><em>a) Yemen del Sur<\/em>. A finales del siglo XIX la regi\u00f3n de Oriente Medio era considerada un lugar geoestrat\u00e9gico para Reino Unido: los brit\u00e1nicos pretend\u00edan asegurar la ruta de las especias que desde Ceil\u00e1n (Sri Lanka), Java y Sumatra, y pasando por el Estrecho de Malaca llegaba a Kerala en la parte sur de la India para bifurcarse en dos posibles caminos, hacia el Golfo P\u00e9rsico o hacia el Mar Rojo. Los brit\u00e1nicos estaban obligados a controlar ambas v\u00edas para mantener sus ventajas geopol\u00edticas diversas. En la ruta hacia el Mar Rojo se consider\u00f3 \u00fatil controlar la peque\u00f1a Isla Perim \u2014situada en el estrecho de Bab el-Mandeb\u2014 que facilitar\u00eda un control y bloqueo del acceso al \u00edndico. La isla sin embargo no era apropiada para acoger la fuerza naval brit\u00e1nica y el Sult\u00e1n de Lahej accedi\u00f3 a recibirlos en Ad\u00e9n, negociando acuerdos que fueron rechazados. Los problemas que sufrieron algunos barcos brit\u00e1nicos y la negativa del sult\u00e1n a ceder la soberan\u00eda sobre los ciudadanos de Ad\u00e9n, provoc\u00f3 que Reino Unido tomara la ciudad por la fuerza en 1839. Aunque su captura fue un acto de conquista, la relaci\u00f3n posterior con los sultanatos, emiratos y reinos de Yemen, as\u00ed como la adquisici\u00f3n de nuevos territorios, se regulariz\u00f3 a trav\u00e9s de pagos anuales y acuerdos bilaterales (Robbins, 1939: 701).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la soberan\u00eda directa de Reino Unido en el Sur de Yemen era muy limitada: circunscrita a la propia ciudad de Ad\u00e9n y sus alrededores, adem\u00e1s de algunas islas clave como las Islas Kuria Muria, Kamaran y Perim. Al hilo de los sucesivos avatares de la organizaci\u00f3n territorial del Imperio, las posesiones brit\u00e1nicas en el territorio yemen\u00ed fueron cambiando su estatuto pol\u00edtico: Asentamiento de Ad\u00e9n (1839\u20131932) y Provincia de Ad\u00e9n (1932\u20131937) gobernada como parte de la India Brit\u00e1nica. A\u00f1os despu\u00e9s, la Ley del Gobierno de la India de 1935 declaraba que: \u201cAd\u00e9n dejar\u00e1 de ser parte de la India\u201d (Robbins, 1939), y por ello, desde 1937 fue una colonia real bajo el nombre de Colonia de Ad\u00e9n (1937\u20131963) y Estado de Ad\u00e9n (1963\u20131967). Ahora bien, junto a este territorio de soberan\u00eda directa, exist\u00eda una amplia regi\u00f3n del sur de Yemen divida en diversos estados, sultanatos o emiratos, que se unieron nominalmente bajo protecci\u00f3n brit\u00e1nica bajo el estatuto administrativo de Protectorado de Ad\u00e9n. En \u00e9l los ciudadanos no ten\u00edan la ciudadan\u00eda brit\u00e1nica y funcionaban de modo similar a los Estados de la Tregua del Golfo: a cambio de la seguridad brit\u00e1nica, los emiratos se compromet\u00edan a no establecer ninguna pol\u00edtica exterior con otras potencias extranjeras sin consultarles. Por supuesto, la existencia de diferentes centros de poder en el territorio del protectorado exigi\u00f3 una pacificaci\u00f3n que los brit\u00e1nicos lograron a trav\u00e9s del pragmatismo y no del costoso dominio militar: a cambio de un estipendio mensual o anual a los diferentes l\u00edderes, estos se compromet\u00edan a mantener la paz dentro de sus territorios y con los territorios vecinos; el uso de fuerza \u00e1rea selectiva para doblegar a tribus d\u00edscolas y la construcci\u00f3n de carreteras en las zonas fundamentales de Ad\u00e9n permitieron el control del vasto territorio del protectorado (Robbins, 1939: 709-710), que estaba dividido administrativamente en una zona occidental y otra oriental; pero debido a algunas resistencias ind\u00edgenas, en 1959 algunos emiratos de la parte occidental se unificaron formando la Federaci\u00f3n de Emiratos \u00c1rabes del Sur. En 1963 \u2014tras los sucesos violentos de la llamada Emergencia de Ad\u00e9n\u2014 se unieron otros emiratos occidentales y el Estado de Ad\u00e9n, formando la Federaci\u00f3n del Sur de Arabia hasta 1967. Cuatro estados del protectorado oriental no se unieron a la Federaci\u00f3n y siguieron agrupados bajo el Protectorado del Sur de Arabia. En resumen, justo antes de la retirada de los brit\u00e1nicos, el Sur de Yemen estaba dividido en una parte occidental \u2014Federaci\u00f3n del Sur de Arabia\u2014 y una parte oriental \u2014Protectorado del Sur de Arabia\u2014. Con la independencia en 1967 la Federaci\u00f3n, absorbiendo a la parte oriental, se convirti\u00f3 en la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Popular del Yemen (Yemen del Sur) de ideolog\u00eda marxista y vinculada a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica con quien mantuvo alianzas geoestrat\u00e9gicas.<\/p>\n\n\n\n<p><em>b)<\/em> <em>Yemen del Norte. <\/em>El territorio de Yemen de Sur ten\u00eda una frontera norte con el Vilayato de Yemen, bajo control del Imperio Otomano desde el siglo XVI. No obstante, la lejan\u00eda respecto al centro imperial en Estambul y la naturaleza monta\u00f1osa de algunas partes del territorio, hac\u00edan que el control otomano fuera difuso: la verdadera importancia de la pen\u00ednsula Ar\u00e1biga resid\u00eda en las zonas costeras del Mar Rojo y el Golfo P\u00e9rsico por motivos estrat\u00e9gicos comerciales, y en las ciudades sagradas de Meca y Medina de la regi\u00f3n de Hiyaz, ya que los Otomanos se hab\u00edan erigido en protectores del Islam y de esa narrativa religiosa depend\u00eda su legitimidad pol\u00edtica. Pero la soberan\u00eda sobre al-Hasa \u2014la regi\u00f3n oriental de la pen\u00ednsula\u2014 y el distante territorio de Yemen fue intermitente y relajada porque los costes del control eran mayores que las ganancias que pod\u00edan adquirir a trav\u00e9s de la tasaci\u00f3n. Por ello, la presencia otomana en Yemen suele ser divida en dos periodos diferentes (Ochsenwald, 2015: 24): en el primero, desde 1538 hasta 1636 el Imperio crea el Eyalato de Yemen y se esfuerza por controlar algunas zonas, especialmente las costeras y el puerto de Ad\u00e9n, pero tambi\u00e9n las tierras altas del norte que estaban habitadas por los zayd\u00edes, quienes expulsaron a las \u00faltimas guarniciones otomanas destruyendo el Eyalato. El segundo se refiere al Vilayato de Yemen y comienza en la segunda mitad del siglo XIX con un control m\u00e1s estrecho en las regiones interiores y la costa. Pero los brit\u00e1nicos ya se hab\u00edan apoderado de Ad\u00e9n y entraron en conflicto con los otomanos, con los que se lleg\u00f3 a un acuerdo fronterizo: la l\u00ednea de demarcaci\u00f3n que separaba el Vilayato de Yemen y el protectorado brit\u00e1nico se conoc\u00eda como L\u00ednea Violeta, se formaliz\u00f3 en 1914 y supon\u00eda la renuncia otomana formal al control de toda la zona sur de Yemen.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, los otomanos no eran capaces de controlar la zona norte donde, al menos desde el siglo X, se hab\u00eda establecido una s\u00f3lida comunidad de una de las principales ramas del chiismo, la zaid\u00ed, estableciendo su propio imamato que resist\u00eda a la influencia del sunismo otomano. Tras la ca\u00edda otomana en la I Guerra Mundial el antiguo Vilayato se independiz\u00f3 como Reino Mutawakkilita de Yemen, liderado por el Im\u00e1n zayd\u00ed Yahya Mohamed Hamidaddin que trat\u00f3 de fortalecer la monarqu\u00eda y extender su territorio: al norte en confrontaci\u00f3n con Arabia Saud\u00ed y al Sur con los brit\u00e1nicos. En esos a\u00f1os el nacionalismo \u00e1rabe de corte republicano y constitucional estaba comenzando a extenderse, provocando en 1948 un golpe de estado. Fracas\u00f3, pero Yahya fue asesinado y sucedido por su hijo Ahmad, tambi\u00e9n impopular, quien sufri\u00f3 otro intento de derrocamiento en 1956. Ahmad contin\u00fao la pol\u00edtica conservadora y autoritaria de su padre. De hecho, el presidente egipcio y l\u00edder del nacionalismo \u00e1rabe, Nasser, comenz\u00f3 a ganarse la confianza del pr\u00edncipe heredero, al-Badr, afirmando p\u00fablicamente que Yemen se modernizar\u00eda y avanzar\u00eda cuando sucediera a su padre. El nacionalismo comenzaba a extenderse entre las capas sociales m\u00e1s j\u00f3venes y el Im\u00e1n Ahmad se vio presionado para buscar un acercamiento con China y la URSS y unirse a la Rep\u00fablica \u00c1rabe Unida (RAU), en la que permaneci\u00f3 hasta 1961. Nasser aprovech\u00f3 para introducir c\u00e9lulas de espionaje. Uno de sus informadores fue detenido en Siria y se intercept\u00f3 un documento que aseguraba que \u201cmientras el r\u00e9gimen del Imamato contin\u00fae funcionando no podremos imponer el mismo sistema que hemos introducido en Siria [\u2026]\u201d y afirmaba que la simple uni\u00f3n de Yemen a la RAU no eliminar\u00eda la monarqu\u00eda, puesto que el zaydismo era un obst\u00e1culo para el establecimiento del socialismo, y por tanto \u201cla mejor t\u00e1ctica que podemos adoptar para ganar a nuestro programa a los yemen\u00edes es efectuar un golpe de estado\u201d (Guldescu, 1965: 69). Por ello, cuando muri\u00f3 el Iman Ahmad, su hijo al-Badr le sucedi\u00f3 en el trono anunciando una serie de medidas muy progresistas. Pero los golpistas se apresuraron a dar el golpe de estado antes de que est\u00e1s medidas socialmente populares hicieran ganar apoyo a al-Badr y le permitieran mantener la monarqu\u00eda. El derrocamiento definitivo del Imamato propici\u00f3 el establecimiento de la Rep\u00fablica \u00c1rabe de Yemen bajo el patrocinio de Nasser, desencaden\u00e1ndose una guerra civil dentro del marco de la Guerra Fr\u00eda \u00c1rabe entre los partidarios de la restauraci\u00f3n de la Monarqu\u00eda apoyados por Arabia Saud\u00ed e inicialmente tambi\u00e9n por Jordania, Reino Unido (este \u00faltimo tem\u00eda la influencia de Nasser en Yemen del Sur) e incluso Israel, y los partidarios del Golpe de estado, con el apoyo del Egipto de Nasser. Finalmente las fuerzas republicanas derrotaron a las \u00faltimas resistencias realistas en 1970, momento en el que Arabia Saud\u00ed reconoc\u00eda la Rep\u00fablica (Cf. Bryjka, 2016). Sin embargo, el basti\u00f3n de resistencia mon\u00e1rquica del Norte, la provincia de Saada, nunca fue conquistada por las tropas republicanas. Esta circunstancia, como veremos, ha tenido consecuencias fundamentales para la inestabilidad de Yemen.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Las \u201caureolas conc\u00e9ntricas\u201d del territorio birmano<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El territorio birmano presenta una configuraci\u00f3n territorial compleja, pero que permitir\u00e1 una trayectoria de unificaci\u00f3n diferente. Bruneau (1991) se\u00f1ala que Birmania ha mantenido desde hace siglos una estructura en \u201caureolas conc\u00e9ntricas de control y desarrollo decreciente entorno a un centro constituido por la capital y el espacio que le rodea\u201d. \u00bfCu\u00e1l es la historia de esta territorialidad?<\/p>\n\n\n\n<p><em>a)<\/em> <em>Primeros intentos de unificaci\u00f3n pre-coloniales. <\/em>Las simplificaciones nunca se ajustan a la realidad, pero son \u00fatiles puntos de partida para entender procesos complejos. Como se\u00f1ala Za Mang (2016: 629):<\/p>\n\n\n\n<p>La historia pol\u00edtica de Birmania antes de la ocupaci\u00f3n brit\u00e1nica puede ser resumida como una lucha interminable entre cuatro diferentes grupos \u00e9tnicos: los Bamar, que viv\u00eda en el Valle del Irrawaddy; los Mon, que viv\u00edan en el sur; los Shan, del norte y del este de Birmania; y los Arakaneses, cuya tierra natal estaba en el oeste.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas comunidades eran reinos en los que un rey gobernaba sobre grandes ciudades-estado, habitaban especialmente en los valles, eran cultivadores de arroz h\u00famedo, ten\u00edan cultura escrita y generalmente practicaban el Budismo Therevada. Pero junto a ellos hab\u00eda otras comunidades \u00e9tnicas con rasgos socio-culturales y formas socio-pol\u00edticas diferentes: los Chin, los Kachin, Karen o Wa habitaban especialmente las zonas monta\u00f1osas, eran animistas, no ten\u00edan cultura escrita, cultivaban arroz seco y el poder pol\u00edtico reca\u00eda en l\u00edderes tribales-rurales (Smith, 2002: 6). Esta compleja configuraci\u00f3n \u00e9tnica tiene una larga historia. Pueblos antiguos como los Pyu, los Mon, Karen, Shan, Chin, penetraron en territorio birmano por diferentes accesos y se fueron asentando en diversas regiones. En el siglo IX lleg\u00f3 un nuevo pueblo, los Bamar, el grupo \u00e9tnico actualmente mayoritario en Birmania (Cf. Shall, 1960). Bajo su progresiva influencia se fue gestando la historia de unificaci\u00f3n pol\u00edtica, representada en los tres proyectos de unidad pre-coloniales bajo el dominio de dinast\u00edas de origen Bamar.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera unificaci\u00f3n se debe al Reino de Pagan (849-1297), constituida por la peque\u00f1a comunidad del pueblo Bamar que se extendi\u00f3 y adquiri\u00f3 m\u00e1s peso e influencia, dominando al resto de pueblos, y creciendo la importancia de su cultura y lengua. Tras la ca\u00edda del Reino de Pagan \u2014debido a las oleadas de invasiones mongolas a partir del siglo XIII\u2014 se inicia de nuevo la fragmentaci\u00f3n pol\u00edtica, con reinos que rivalizaban entre s\u00ed en medio de una enorme diversidad \u00e9tnica. La siguiente unificaci\u00f3n del pa\u00eds se produjo bajo el mayor de los imperios birmanos, la Dinast\u00eda Toungoo (1531-1752), que se vio envuelta en varios conflictos y acuerdos con los portugueses \u2014en ese momento la m\u00e1xima potencia mar\u00edtima junto con Espa\u00f1a, y que a partir de finales del siglo XIV comenzaron a comerciar e iniciar conversiones al cristianismo\u2014, as\u00ed como con China, adem\u00e1s de sucesivas guerras internas con otros reinos independientes y que fueron modificando los l\u00edmites fronterizos del Reino Toungoo. En el siglo XVI holandeses y brit\u00e1nicos, que se interesaron por el comercio de especias, aun pasaron deliberadamente por alto el territorio birmano y se centraron en la Isla de Java. Pero en el siglo XVII los holandeses y brit\u00e1nicos abrieron sus primeras f\u00e1bricas en Birmania. El inter\u00e9s brit\u00e1nico adquir\u00eda mayor importancia a finales de siglo precisamente cuando los holandeses cerraban sus f\u00e1bricas y se retiraban de Birmania, coincidiendo con movimientos geopol\u00edticos franceses en regiones cercanas. Finalmente, la \u00faltima unificaci\u00f3n pre-colonial se llev\u00f3 a cabo bajo la Dinast\u00eda Konbaung (1752\u20131885), que se vio envuelta en numerosas guerras internas. Por primera vez se integr\u00f3 bajo su dominio la regi\u00f3n de Arakan \u2014en la parte noroccidental\u2014, lindando con la Bengala oriental, as\u00ed como las \u00e1reas Mon y muchos de los reinos del actual estado Shan. A lo largo de todo el territorio las autoridades Konbaung manten\u00edan diferentes formas de control directo o indirecto y relaciones pol\u00edtico-administrativas diversas con las autoridades locales; en las regiones m\u00e1s remotas los diversos pueblos manten\u00edan sus propias estructuras organizativas.<\/p>\n\n\n\n<p><em>b) El proceso de unificaci\u00f3n colonial<\/em>. La historia birmana moderna se inicia con la ocupaci\u00f3n brit\u00e1nica. Aunque Birmania ten\u00eda una prioridad geoestrat\u00e9gica secundaria para los brit\u00e1nicos \u2014como zona amortiguadora entre la India brit\u00e1nica y la Indochina francesa que aseguraba la frontera oriental de la India\u2014, su valor econ\u00f3mico y comercial fue clave para el Reino Unido, especialmente por su incipiente industria petrol\u00edfera, una de las m\u00e1s antiguas del Sudeste Asi\u00e1tico: as\u00ed lo atestiguan testimonios del siglo XIII que refieren la existencia de pozos poco profundos de los que se extra\u00eda el crudo, especialmente con la funci\u00f3n de reforzar y preservar la madera de las viviendas y de los barcos. Por ello, los brit\u00e1nicos se enfrentaron con la Dinast\u00eda Konbaung a lo largo de las tres guerras anglo-birmanas que se iniciaron en 1824, conquistando primero las partes m\u00e1s cercanas a la India brit\u00e1nica, y terminaron en 1885 con el control completo del territorio, la abolici\u00f3n de la monarqu\u00eda birmana y su sustituci\u00f3n por la administraci\u00f3n colonial. Las dos primeras guerras y sus posesiones territoriales fueron llevadas a cabo por el gobierno de la Compa\u00f1\u00eda brit\u00e1nica de las Indias orientales, pasando al Raj en 1858. Desde 1885 toda Birmania fue divida administrativamente y pas\u00f3 a ser una provincia m\u00e1s dentro de la India brit\u00e1nica (Cf. Kyaw, 2014), es decir, del \u201cimperio formal\u201d bajo control directo, y no del \u201cimperio informal\u201d constituido por los \u201cestados principescos o nativos\u201d que manten\u00edan nominalmente gobernantes locales (Onley, 2009). Adem\u00e1s, se estableci\u00f3 una separaci\u00f3n entre aquellos territorios en los que exist\u00eda una mayor\u00eda Bamar (la \u201cBirmania ministerial\u201d) y aquellos en los que dominaban minor\u00edas \u00e9tnicas como los Shan, Chin, Kachin y los Karenni (\u201cregiones fronterizas\u201d). La Birmania ministerial era la regi\u00f3n m\u00e1s importante para los intereses brit\u00e1nicos, por ello fue gobernada de manera directa a trav\u00e9s de una forma de parlamentarismo, mientras que las regiones fronterizas fueron controladas de manera indirecta gobernadas por sus propias autoridades. Tempranamente se desarroll\u00f3 la industria petrol\u00edfera: en 1886 se crea la Burmah Oil Company (BOC), que extiende r\u00e1pidamente su capacidad y poder en la regi\u00f3n (Segaram Arumugam, 1977: 4-5, Thornton, 2015: 1). La BOC pose\u00eda un monopolio casi total de la producci\u00f3n del crudo birmano (el 75%) y de sus productos derivados (el 85%), con la excepci\u00f3n de otras dos compa\u00f1\u00edas brit\u00e1nicas \u2014Indo-Burma Petroleum Company y la British Burmah Petroleum Company\u2014. Este monopolio se deb\u00eda a la prohibici\u00f3n del Gobierno Brit\u00e1nico de la India de permitir que otras compa\u00f1\u00edas no brit\u00e1nicas pudieran entrar en el juego de la explotaci\u00f3n del crudo de la regi\u00f3n. Adem\u00e1s, ten\u00eda tambi\u00e9n el papel de suministrador principal al gran mercado indio, especialmente relacionado con las necesidades del keroseno.<\/p>\n\n\n\n<p>Puesto que Birmania era una provincia de la India brit\u00e1nica, la frontera \u201cinternacional\u201d entre ambos hab\u00eda dejado de existir, agudizando su tradicional tensi\u00f3n hist\u00f3rica. De hecho, los birmanos se sintieron actores de segunda fila porque la diarqu\u00eda otorgada a la India en 1917 \u2014en vigor en 1919\u2014 no llegar\u00eda a la Birmania ministerial hasta 1921 \u2014en vigor en 1923\u2014. No obstante, esta diarqu\u00eda segu\u00eda consider\u00e1ndose insuficiente porque Birmania segu\u00eda a\u00fan bajo la \u00f3rbita de la India, como una provincia perif\u00e9rica. Las aspiraciones de autonom\u00eda respecto al territorio vecino no llegaron hasta que se produjo la separaci\u00f3n oficial entre Birmania y la India en 1937, momento en el que el Gobierno Birmano quedaba directamente bajo el control del Parlamento Brit\u00e1nico, seg\u00fan la Ley del Gobierno Birmano de 1935. A partir de este momento, los nacionalistas birmanos adquirieron mayor poder porque pod\u00edan controlar la inmigraci\u00f3n india, y liderados por Aung San \u2014fundador del Partido Comunista Birmano\u2014 aprovecharon la nueva coyuntura internacional ali\u00e1ndose con los japoneses que ambicionaban el control de Birmania para bloquear el suministro de armamento de China. San cre\u00f3 el Ej\u00e9rcito Independiente Birmano que ayud\u00f3 a los japoneses a derrotar y desplazar a las tropas brit\u00e1nicas entre 1942-1945. Durante estos a\u00f1os, la industria petrol\u00edfera birmana se vio en peligro porque los brit\u00e1nicos destruyeron completamente toda la infraestructura del petr\u00f3leo para evitar que los japoneses pudieran obtener fuentes de energ\u00eda. La alianza con la nueva potencia invasora fue considerada por los <em>thakins<\/em> \u2014intelectuales de la organizaci\u00f3n nacionalista Dobama Asiayone\u2014 como la \u00fanica forma de expulsar a los brit\u00e1nicos (Gom\u00e1, 2011: 123). Sin embargo, los japoneses no cumplieron su palabra y, una vez expulsados los brit\u00e1nicos, siguieron ocupando Birmania. Por ello San cambi\u00f3 su percepci\u00f3n y aun siendo Ministro de Defensa del gobierno t\u00edtere creado por Jap\u00f3n, fundaba la Anti-Fascist Peoples Freedom League (AFPFL) y dirig\u00eda las tropas del ej\u00e9rcito nacional birmano contra su antiguo aliado nip\u00f3n. Tras la expulsi\u00f3n de los japoneses, los brit\u00e1nicos retomaron el control del pa\u00eds \u2014y del petr\u00f3leo\u2014, conscientes de que era necesario tener como interlocutor a la AFPFL y a su ej\u00e9rcito nacional. Tras la Segunda Guerra mundial el futuro de Birmania se jugaba en dos frentes diferentes pero estrechamente unidos: conseguir la independencia del dominio brit\u00e1nico y dotar de una configuraci\u00f3n territorial y administrativa espec\u00edfica al pa\u00eds, es decir, negociar la unificaci\u00f3n de la antigua Birmania ministerial y las Regiones fronterizas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La dif\u00edcil unificaci\u00f3n pol\u00edtico-territorial<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esos puntos de partida territoriales generaron dos procesos de unificaci\u00f3n diferentes que tuvieron resultados distintos.<\/p>\n\n\n\n<p><em>La larga y tortuosa unificaci\u00f3n de Yemen tras a\u00f1os de independencia<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La fragmentaci\u00f3n territorial no elimin\u00f3 la idea de la unidad yemen\u00ed, siempre culturalmente considerada una entidad distintiva. La evoluci\u00f3n del concepto mismo de la unificaci\u00f3n refleja las diferentes vicisitudes hist\u00f3rico-pol\u00edticas. F. Gregory Gaus III (1987) distingue tres fases diferentes en la concepci\u00f3n de la unidad: la <em>primera<\/em> estaba vinculada a los intereses nacionalistas de los imanes zayd\u00ed del Norte, fruto de las aspiraciones expansionistas de Hamidaddi que exig\u00eda la integraci\u00f3n en su reino del territorio de Asir en el norte y de Ad\u00e9n y los territorios del protectorado brit\u00e1nico en el Sur; pero esta concepci\u00f3n del Gran Yemen no cuaj\u00f3 pol\u00edticamente ni en el Norte ni en el Sur, m\u00e1s preocupados de su oposici\u00f3n pol\u00edtica interna. A mediados de los a\u00f1os cincuenta se inicia la <em>segunda<\/em> fase del nacionalismo yemen\u00ed vinculado al nacionalismo \u00e1rabe capitaneado por Nasser. Este nacionalismo \u201cprogresista\u201d arrincon\u00f3 al nacionalismo \u201cconservador\u201d del imamato y gener\u00f3 m\u00e1s inter\u00e9s y expectativas, considerando que los obst\u00e1culos para este \u201cnoble fin\u201d de la unidad de Yemen eran la tiran\u00eda del Im\u00e1n en el Norte y el colonialismo brit\u00e1nico en el Sur. Sin embargo, en 1962 tras la ca\u00edda del imamato en el Norte y en 1967 la independencia del Sur, la unidad no se produjo autom\u00e1ticamente. Al contrario, a partir de los a\u00f1os sesenta, se inicia la <em>tercera<\/em> fase en la que las vicisitudes de la unificaci\u00f3n dependieron de las circunstancias pol\u00edticas dom\u00e9sticas de cada estado, que tras sus respectivas independencias hab\u00edan seguido pautas pol\u00edticas, econ\u00f3micas e ideol\u00f3gicas antag\u00f3nicas: Yemen del Norte era considerado capitalista y Yemen del Sur socialista. Sin embargo, ambos \u201csistemas\u201d eran m\u00e1s etiquetas ideol\u00f3gicas que estrictamente pol\u00edticas. Las econom\u00edas de ambas partes eran mixtas, con ayuda financiera externa similar y con un subdesarrollo similar. Este car\u00e1cter mixto obedec\u00eda a razones hist\u00f3ricas: el Norte por su aislamiento geogr\u00e1fico era m\u00e1s agrario-feudal, y el Sur por la importancia comercial del puerto de Ad\u00e9n, la situaci\u00f3n costera y su influencia brit\u00e1nica desarroll\u00f3 un sistema de clases, mercados y empresas capitalistas. Sin embargo, en los a\u00f1os 60-70 el Norte se convirti\u00f3 en una econom\u00eda con pocas restricciones, mientras que el Sur qued\u00f3 controlado por el Partido Socialista con una econom\u00eda nacionalizada. Pero los antecedentes hist\u00f3ricos de ambos impidieron que cayeran en un estado capitalista y socialista \u201cpuros\u201d (Carapico, 1993). La posibilidad de unificaci\u00f3n parec\u00eda dif\u00edcil debido a las complejas relaciones fronterizas e ideol\u00f3gicas. Algunas autoridades consideraban que la unificaci\u00f3n no ser\u00eda posible en un plazo de menos de 50 a\u00f1os. Charles Dunbar (1992: 457-463) distingue cinco fases diferentes en este proceso:<\/p>\n\n\n\n<p>1. La primera abarca 1967-1972: tras la independencia del Sur se generaron ciertas expectativas de unificaci\u00f3n que, debido a la deriva ideol\u00f3gica antag\u00f3nica de ambos pa\u00edses, acabaron en la primera guerra fronteriza de 1972. El documento del Acuerdo del Cairo que puso fin al conflicto constaba de 15 art\u00edculos donde se afirmaba que \u201cLos dos gobiernos han acordado el establecimiento de un estado unificado uniendo las dos partes de Yemen, norte y sur, de acuerdo con las bases y los principios que se mencionan a continuaci\u00f3n\u201d. Aunque se consideraba que el nuevo estado ser\u00eda \u201crepublicano, nacional y democr\u00e1tico\u201d (art. 3a), exist\u00eda el compromiso de que \u201cel estado unificado garantizar\u00e1 todas las ganancias que las dos revoluciones de septiembre y octubre han realizado\u201d (art. 3c). Un mes despu\u00e9s, en Tripoli las dos partes \u201cconcedieron\u201d \u2014sin un compromiso pol\u00edticamente serio\u2014 las dos exigencias m\u00e1s esenciales: el Sur aceptaba que la <em>sharia<\/em> isl\u00e1mica ser\u00eda \u201cla principal fuente de la legislaci\u00f3n\u201d, mientras que el Norte aceptaba que el nuevo Yemen ser\u00eda socialista y que se permitir\u00eda una \u00fanica organizaci\u00f3n pol\u00edtica poderosa (Gaus, 1988: 38). El islamismo del Norte y el marxismo del Sur parec\u00edan irreconciliables: los l\u00edderes tribales y Arabia Saud\u00ed se opon\u00edan al ateo y anti-tribal vecino del Sur, y este dif\u00edcilmente aceptar\u00eda el pluralismo multipartidista del Norte, puesto que para el Yemen marxista la unificaci\u00f3n exig\u00eda previamente la creaci\u00f3n de un \u00fanico partido de vanguardia revolucionario.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>2. La segunda comprende 1973-1981: a pesar de las buenas intenciones del Acuerdo del Cairo, no se continuaron los esfuerzos de unificaci\u00f3n, y en 1979 estall\u00f3 la segunda guerra fronteriza entre ambos territorios. El conflicto concluy\u00f3 con la Cumbre de Kuwait donde se firm\u00f3 una declaraci\u00f3n conjunta de los presidentes del Norte y del Sur, y en la que se insist\u00eda en lograr \u201cel preciado objetivo del pueblo yemen\u00ed de la unidad yemen\u00ed\u201d, consider\u00e1ndolo como un \u201cnoble objetivo\u201d y \u201cun imperativo hist\u00f3rico\u201d. La declaraci\u00f3n conecta la unificaci\u00f3n yemen\u00ed y las aspiraciones nacionalistas \u00e1rabes \u2014el \u201cdestino \u00e1rabe\u201d\u2014 exacerbadas por los recientes acuerdos del presidente egipcio Sadat con Israel, percibidos como conspiratorios y signo de capitulaci\u00f3n ante el imperialismo sionista. Por ello, \u201cconsiderando que la unidad yemen\u00ed reforzar\u00e1 la solidaridad \u00e1rabe antiimperialista y sionista y fortalecer\u00e1 la justa lucha nacional \u00e1rabe contra el enemigo com\u00fan representado por la traidora alianza sionista-estadounidense-imperialista\u201d, se considera necesario redoblar esfuerzos en la lucha por la unificaci\u00f3n de Yemen. Sin embargo, la estrategia del Sur se desvela claramente: en 1976 se crea el Frente Democr\u00e1tico Nacional (FDN) constituido por grupos opositores de izquierdas \u2014que contaban con v\u00ednculos ideol\u00f3gico-organizativos con el Sur\u2014 al r\u00e9gimen del Norte cuyo objetivo era unificar Yemen bajo el paraguas ideol\u00f3gico-pol\u00edtico del Sur socialista (Gause, 1987, 1988). Por su parte, la pol\u00edtica del reci\u00e9n nombrado presidente del Norte, Saleh, a partir de 1978 fue un intento de acercamiento a los l\u00edderes del Sur y al FDN \u2014incluso en 1979 lleg\u00f3 a un acuerdo armament\u00edstico con la URSS\u2014, que encontr\u00f3 oposici\u00f3n interna del sector tribal e islamista con la creaci\u00f3n del Frente Isl\u00e1mico \u2014desde 1990 Islah o Congregaci\u00f3n Yemen\u00ed para la Reforma\u2014: el islamismo yemen\u00ed siempre tuvo como objetivo el \u201cizquierdismo ateo\u201d del Sur marxista (Yadav, 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>3. La tercera abarca 1981-1988: la ret\u00f3rica verbal de los acuerdos anteriores no se correspond\u00eda con verdaderos esfuerzos pol\u00edticos. Pero algo invirti\u00f3 esta tendencia: las luchas internas entre las dos facciones del Partido Socialista del Sur, la de Abdul Fattah Ismail que se opon\u00eda a la del entonces presidente Ali Nasir, desencadenaron los acontecimientos sangrientos de 1986 en Ad\u00e9n. Ismail y otros l\u00edderes opositores fueron asesinados y el presidente Nasir tuvo que refugiarse en el Norte, lo que favoreci\u00f3 los di\u00e1logos con Saleh.<\/p>\n\n\n\n<p>4. La cuarta comienza con los encuentros de abril y mayo de 1988. En ellos se tomaron por primera vez medidas que permitieron un acercamiento real entre ambos pa\u00edses: se cre\u00f3 una zona fronteriza desmilitarizada, se establecieron puestos fronterizos conjuntos que posteriormente permitieron a los ciudadanos cruzar la frontera con tarjetas de identificaci\u00f3n; se cre\u00f3 una compa\u00f1\u00eda petrol\u00edfera conjunta para la explotaci\u00f3n de los yacimientos petrol\u00edferos reci\u00e9n encontrados. Aun as\u00ed, seg\u00fan Dubar (1992: 460) para las autoridades norte\u00f1as la unificaci\u00f3n segu\u00eda sin ser una prioridad pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>5. La quinta comienza con el Acuerdo del 30 de noviembre de 1989 que gener\u00f3 una cascada de encuentros y medidas que culminar\u00edan con la declaraci\u00f3n de unidad el 22 de mayo de 1990.<\/p>\n\n\n\n<p>En este largo y tortuoso proceso hubo factores nacionales, regionales y globales que coadyuvaron a su \u00e9xito (Cf. Xia, 2010; Dunbar, 1992; Dingli, 2012; Bryjka, 2016). En el \u00e1mbito nacional la cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica tras el descubrimiento de petr\u00f3leo en 1984, culmin\u00f3 en un acuerdo de explotaci\u00f3n conjunta que acelerar\u00eda la reunificaci\u00f3n pol\u00edtica (Carapico, 1993). Adem\u00e1s, si la oposici\u00f3n de las tribus norte\u00f1as fue determinante para el fracaso de las tres primeras fases, a partir de los a\u00f1os ochenta Saleh consigui\u00f3 extender su control a los territorios tribales acomodando a los l\u00edderes tribales en el sistema estatal, as\u00ed como en diversos negocios econ\u00f3micos, estrategia que continuar\u00eda tras la unificaci\u00f3n, especialmente a partir de 1994. Esta nueva situaci\u00f3n suaviz\u00f3 el bloqueo tribal durante los \u00faltimos a\u00f1os ochenta. En el \u00e1mbito regional, el papel de Arabia Saud\u00ed, la mayor potencia de la pen\u00ednsula Ar\u00e1biga, ha sido y sigue siendo clave en todo lo que concierne a la pol\u00edtica Yemen\u00ed. Las modernas relaciones entre Yemen y Arabia Saud\u00ed se inician en los a\u00f1os veinte debido a disputas fronterizas entre el l\u00edder saud\u00ed Ibn Sa\u00fad y el Iman Zayd\u00ed, que se agudizaron tras la creaci\u00f3n oficial del Reino de Arabia Saud\u00ed en 1932: la primera guerra fronteriza entre ambos termin\u00f3 con el Tratado de Taif de 1934 que estableci\u00f3 una partici\u00f3n que incorporaba grandes porciones (Asir, Jizan y Najran,) al pa\u00eds saud\u00ed, que ya hab\u00edan sido negociadas en 1926 con al desparecido Emirato de Asir. Sin embargo, este acuerdo fue cuestionado una y otra vez por Yemen, muy especialmente a partir de la unificaci\u00f3n, y no ha sido hasta el Tratado de Yeda del a\u00f1o 2000 cuando se ha producido una soluci\u00f3n \u2014no exenta de problemas\u2014 a esta disputa (Cf. Enazy, 2002). En cualquier caso, el papel de Arabia Saud\u00ed respecto a la unificaci\u00f3n de Yemen sufri\u00f3 una evoluci\u00f3n semejante a la tribal, y dependiendo de sus intereses apoy\u00f3 al Norte o al Sur y, m\u00e1s tarde, la unificaci\u00f3n. En el \u00e1mbito internacional, la cuesti\u00f3n m\u00e1s importante fue el cambio de relaciones geopol\u00edticas. El proceso de unificaci\u00f3n yemen\u00ed no s\u00f3lo se encontraba en la disputa regional en medio de la Guerra Fr\u00eda \u00c1rabe, sino que tambi\u00e9n estaba condicionada por los intereses geopol\u00edticos globales de la Guerra Fr\u00eda mundial. Antes de la independencia del Sur, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica consideraba al Norte como un lugar estrat\u00e9gico, ya que su posible influencia permitir\u00eda presionar a los Estados del Golfo, de ah\u00ed que utilizara sus alianzas con Egipto, Libia, Siria e Irak para aumentar su influencia en Yemen, especialmente durante la guerra civil entre republicanos y mon\u00e1rquicos. Sin embargo, la revoluci\u00f3n marxista y la instauraci\u00f3n de un r\u00e9gimen comunista en el Sur permitieron una influencia directa y una ventaja naval en el Estrecho de Bab el-Mandeb, Ad\u00e9n y la Isla de Socotra. En principio, ni Rusia ni Estados Unidos se habr\u00edan opuesto a la unificaci\u00f3n de Yemen, pero el problema era el sistema pol\u00edtico-ideol\u00f3gico que se impondr\u00eda. Sin embargo, este \u201cbloqueo geopol\u00edtico\u201d despareci\u00f3 con el debilitamiento sovi\u00e9tico durante los a\u00f1os ochenta, que redujo dr\u00e1sticamente su ayuda econ\u00f3mica, militar y pol\u00edtica al Sur. Esta situaci\u00f3n oblig\u00f3 a los l\u00edderes de Ad\u00e9n a reconducir su pol\u00edtica y a comenzar medidas de liberalizaci\u00f3n econ\u00f3mica. La falta de alternativas condujo al Sur a buscar la unificaci\u00f3n que nunca supuso la estabilidad real del pa\u00eds. Su primer presidente, Saleh, se encontr\u00f3 con varias fuentes de desestabilizaci\u00f3n (Berenguer Hern\u00e1ndez, 2015: 2-3).<\/p>\n\n\n\n<p><em>La r\u00e1pida pero insuficiente unificaci\u00f3n de Birmania<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La unificaci\u00f3n birmana, aunque compleja, tuvo menos escollos que superar y fue m\u00e1s r\u00e1pida. Tras la expulsi\u00f3n de los japoneses,&nbsp; los brit\u00e1nicos hab\u00edan retomado el control del territorio y sus planes no inclu\u00edan la independencia (Rubio Garc\u00eda, 1958: 65-69). La pol\u00edtica brit\u00e1nica respecto a Birmania quedaba especificada en el Libro Blanco del 17 de mayo de 1945, que ofrec\u00eda a Birmania \u201ccompleto autogobierno dentro la Commonwealth brit\u00e1nica\u201d a lo largo de tres fases de larga duraci\u00f3n, sin especificar siquiera la fecha exacta para su terminaci\u00f3n (Thorner, 1945: 145). Esta situaci\u00f3n dividi\u00f3 a los nacionalistas entre aquellos que pretend\u00edan negociar de forma moderada la transici\u00f3n a la independencia y los que, como el Partido Comunista, exig\u00edan incluso la rebeli\u00f3n armada. Esta misma tensi\u00f3n se vivi\u00f3 en los intentos iniciales liderados por los nacionalistas de nacionalizar el crudo: el primer ministro U Un justific\u00f3 la permanencia de las empresas brit\u00e1nicas debido a la falta de dinero y recursos t\u00e9cnicos para que el propio pa\u00eds pudiera llevar adelante la industria y ser competitiva internacionalmente, aunque el gobierno consigui\u00f3 participar minoritariamente de algunos proyectos conjuntos. En cualquier caso, el Libro Blanco intensific\u00f3 las protestas de la AFPFL, que comenzaron negociaciones para ganarse a las minor\u00edas con el objetivo de hacer fuerza ante los brit\u00e1nicos, quienes tomaron conciencia de que la independencia era inevitable (Mynt Aung, 2004: 13).<\/p>\n\n\n\n<p>Durante 1946 se produjeron algunos movimientos importantes (Dass\u00e9, 1978: 115-120; Weiss, 2017). En primer lugar, aprovechando que tanto los brit\u00e1nicos como la AFPFL estaban tratando de ganarse el favor de las minor\u00edas, los Shan organizan una primera Conferencia de Panglong en marzo de 1946 a la que asistieron los treinta y cuatro <em>Saopha<\/em> (los reyes o dirigentes que gobernaban los diferentes Estados Shan), representantes de la AFPFL y del gobernador brit\u00e1nico; tambi\u00e9n fueron invitados como observadores representantes de los Karen, Kachin y Chin. En esa Conferencia se percibieron las divergencias profundas en las aspiraciones de los diferentes interlocutores pol\u00edticos. Como resultado se llev\u00f3 a cabo otro movimiento de importancia: los Karen, que pretend\u00edan fundar un estado propio y, por lo tanto, no aceptar\u00edan una unificaci\u00f3n con Birmania, mandaron una delegaci\u00f3n a Londres en julio de 1946 capitaneada por el l\u00edder Karen Saw Ba U Gyi para ganarse el favor de los brit\u00e1nicos \u2014considerados una \u201cprotecci\u00f3n\u201d frente a los Bamar\u2014 y su apoyo para crear un Estado Karen independiente. Sin embargo, los brit\u00e1nicos rechazaron su propuesta. Los dos l\u00edderes birmanos m\u00e1s importantes, Aung San y U Un, iniciaron un recorrido por las regiones fronterizas y lograron que en noviembre de 1946 se formara el Supreme Council of the United Hills Peoples. Con el apoyo de algunos l\u00edderes de las comunidades fronterizas, la AFPFL lanza un ultim\u00e1tum a los brit\u00e1nicos exigiendo la celebraci\u00f3n de una asamblea constituyente incluyendo a representantes de las minor\u00edas y la proclamaci\u00f3n de la independencia antes del 31 de enero de 1947, y aseguraba a las regiones fronterizas que su uni\u00f3n a la Birmania independiente les permitir\u00eda una autonom\u00eda completa y el derecho de secesi\u00f3n (Dass\u00e9, 1978: 117). El ultim\u00e1tum oblig\u00f3 a los brit\u00e1nicos a invitar a una delegaci\u00f3n liderada por Aung San, que concluy\u00f3 con el acuerdo del 27 de enero de 1947 entre Sang y el primer ministro brit\u00e1nico Attlee, y que se recoge en un documento de 10 art\u00edculos. Para el problema de la unificaci\u00f3n el m\u00e1s importantes es el art\u00edculo 8 que trata de las \u00c1reas Fronterizas y en el que se acuerda la unificaci\u00f3n de la Birmania Ministerial y de las \u00c1reas Fronterizas \u201ccon el libre consentimiento de los habitantes de esas \u00e1reas\u201d y se insta a \u201cpreguntar a los l\u00edderes y representantes\u201d en una reuni\u00f3n entre las partes. Esta consulta se materializ\u00f3 en la segunda Conferencia de Panglong en la que se reuni\u00f3 el Gobierno de transici\u00f3n encabezado por San representando a la mayor\u00eda Bamar y los representantes de algunas de las principales minor\u00edas \u00e9tnicas. El Acuerdo final tras cinco d\u00edas de negociaci\u00f3n fue firmado por San y los l\u00edderes de los Kachin, Chin y Shan, que compon\u00edan las \u201c\u00e1reas fronterizas\u201d de los brit\u00e1nicos, mientras que los Karen se negaron a firmarlo, ya que exig\u00edan un Estado propio m\u00e1s amplio y con real independencia.<\/p>\n\n\n\n<p>San fue asesinado poco despu\u00e9s de la firma del Acuerdo, seg\u00fan los brit\u00e1nicos planeado por U Saw \u2014primer ministro de la Birmania brit\u00e1nica\u2014 y seg\u00fan los Karen por U Nu y Ne Win \u2014posteriores primeros ministros\u2014 con el pretexto de que San pretend\u00eda dar mayores concesiones a las minor\u00edas (Cf. Nepote, 1992: 112-113), y quiz\u00e1 porque San manten\u00eda una concepci\u00f3n de la Uni\u00f3n birmana inclusiva en la que no hubiera distinci\u00f3n \u00e9tnica ni religiosa, defendiendo un estado secular con separaci\u00f3n estado y religi\u00f3n y una rep\u00fablica en vez de una monarqu\u00eda, por sus convicciones sobre la libertad religiosa y por la influencia de sus lecturas pol\u00edticas europeas (Za Mang, 2016: 641). Aunque su prematuro asesinato no le permiti\u00f3 participar en la redacci\u00f3n de la Constituci\u00f3n de 1947, los nueve puntos de Panglong fueron inspiradores de la constituci\u00f3n, que reflejaba la compleja realidad \u00e9tnica del pa\u00eds: s\u00f3lo se crearon estados para cuatro grupos \u00e9tnicos (Kachin, Karen, Karenni y Shan); dos de ellos, el Karenni y el Shan, seg\u00fan el Cap\u00edtulo 10, obtendr\u00edan el derecho de secesi\u00f3n despu\u00e9s de un per\u00edodo de diez a\u00f1os, algo que le fue denegado a los estados Kachin y Karen. A los Chin se les otorgaba una \u00abdivisi\u00f3n especial\u00bb. Otras minor\u00edas como los Mon, Pao y Rakhine no ten\u00edan disposiciones territoriales de ning\u00fan tipo (Smith, 2002: 8). De hecho, en esos a\u00f1os la comunidad musulmana de Rakhine \u2014ahora llamada Rohingya\u2014 ten\u00eda como objetivo fundar un estado en el norte que se uniera a la reci\u00e9n creada Pakist\u00e1n. Esta pretensi\u00f3n se vio frustrada, pero los conflictos con el gobierno central fueron continuos, e incluso entre 1961-1964 se cre\u00f3 el Distrito Fronterizo Mayu que separaba las ciudades m\u00e1s al norte de Arakan de mayor\u00eda musulmana del resto de mayor\u00eda budista. En cualquier caso, el dif\u00edcil e inestable equilibrio que se hab\u00eda pretendido entre las diferentes comunidades \u00e9tnicas y las diversas estructuras pol\u00edtico-administrativas, as\u00ed como el secularismo del pa\u00eds, quedaron olvidados muy pronto. Los territorios poblados por las diversas minor\u00edas \u00e9tnicas del pa\u00eds iniciaron conflictos para lograr su autonom\u00eda, que condujeron a un golpe de estado en 1962 liderado por Ne Win, que desemboc\u00f3 en una dictadura militar controlada por el ej\u00e9rcito bajo el Partido del Programa Socialista de Birmania, en el que la pol\u00edtica a seguir fue netamente centralista, bajo el lema: \u201cuna naci\u00f3n, una sangre, y una voz\u201d, y cuyo amparo jur\u00eddico ser\u00eda la nueva constituci\u00f3n de 1974<em>.<\/em> Desde entonces se ha producido lo que algunos autores han denominado una \u201cbirmanizaci\u00f3n\u201d del pa\u00eds, que ha agudizado los problemas que veremos m\u00e1s abajo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Factores estructurales de riesgo no resueltos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tras el an\u00e1lisis de los procesos de unificaci\u00f3n, tratar\u00e9 de destacar cuales son los elementos estructurales que aun presionan debilitando la unidad.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Tensiones m\u00faltiples en el territorio yemen\u00ed<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Los factores de riesgo en el caso Yemen\u00ed proceden de diversos frentes socio-pol\u00edticos, aunque se alimenten y a menudo refuercen mutuamente, y que derivan tanto del problema del tipo de territorialidad previa como de la no simultaneidad de los procesos de independencia y unificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><em>a) La estructura tribal. <\/em>La relaci\u00f3n entre Estados y Estructura tribal es compleja y dial\u00e9ctica. Corstange (2008: 33) insiste: \u201cEn lugar de <em>causar<\/em> que el estado se debilite, las tribus <em>persisten<\/em> cuando el estado es d\u00e9bil\u201d, y se convierten en proveedoras de marcos jur\u00eddicos, culturales e incluso servicios p\u00fablicos all\u00ed donde las estructuras estatales no pueden o no quieren hacerlo. Por ello, el fen\u00f3meno tribal es un rasgo estructural clave en Yemen: se calcula que entre un 25-35% de la poblaci\u00f3n se agrupa de manera tribal y su influencia se ejerce tambi\u00e9n sobre aquellas poblaciones que habitan territorios controlados por las tribus (Cf. Hamad Zahonero, 2007, 2013 cap. 4 y 5). Las tribus yemen\u00eds son fundamentalmente sedentarias, lo que ha hecho emerger una fuerte conexi\u00f3n territorial: \u201cson unidades geogr\u00e1ficas, pol\u00edticas y territoriales con fronteras definidas\u201d (Hamad Zahonero, 2013: 208), rodeadas con zonas de amortiguaci\u00f3n o seguridad (<em>kufala<\/em>) entre los diferentes territorios tribales. Son un factor esencial en la identificaci\u00f3n personal y social de las personas. Como todo sistema tribal est\u00e1 organizado en torno a diferentes unidades: familias, linajes, clanes, tribus y confederaciones (o alianzas entre tribus para situaciones excepcionales), descendientes todas de la figura ancestral m\u00edtica Qahtan. La coexistencia del poder central del Estado y de las tribus genera siempre una tensi\u00f3n latente de lealtades dividas. El Estado se ha servido del sistema tribal para reforzar su poder o para llegar a aquellos territorios donde el sistema centralizado no llegaba, encarg\u00e1ndose de proveer a las poblaciones de infraestructuras y servicios b\u00e1sicos, a la creaci\u00f3n del Estado Yemeni y a su identidad nacional. La tensi\u00f3n entre ambos sistemas socio-pol\u00edticos es inevitable, porque la lealtad tribal emerge del parentesco, mientras que la estatal deriva de la ciudadan\u00eda. Si en el Yemen antiguo se manten\u00eda una relaci\u00f3n interdependiente entre las tribus y los reinos cl\u00e1sicos de los mineos, los sabeos y los himyaritas, tras su ca\u00edda,<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;sin una autoridad centralizada las tribus tuvieron que aprender a gestionar el uso de la tierra. En el Norte, su car\u00e1cter \u00e1rido e inf\u00e9rtil hizo que la guerra se impusiera como mecanismo de control de los recursos escasos mientras que en el Sur las \u00e1reas f\u00e9rtiles propiciaron el establecimiento de peque\u00f1as entidades pol\u00edticas como sultanatos, emiratos y principados. [\u2026] Esta din\u00e1mica divergente entre Norte y Sur se increment\u00f3 a\u00fan m\u00e1s con los diferentes reg\u00edmenes que se establecieron en las dos regiones. (Hamad Zahonero 2007: 4).<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces, el sistema tribal siempre ha mantenido una presencia importante en la vida social y pol\u00edtica. En la guerra civil del Norte las tribus se situaron a favor o en contra del bando mon\u00e1rquico o republicano, y salieron muy reforzadas debido al armamento que recibieron de las potencias extranjeras. En el Sur las tribus han gozado de menos poder e influencia debido al proceso de destribalizaci\u00f3n iniciado por los brit\u00e1nicos \u2014especialmente en Ad\u00e9n, puesto que en el resto del protectorado se llegaron acuerdos con los jefes tribales a trav\u00e9s de pagos\u2014 y continuado por los comunistas. Aunque Saleh logr\u00f3 disponer favorablemente a las tribus a la unificaci\u00f3n, la tensi\u00f3n entre Estado y tribus ha persistido de una u otra manera, hasta que la llegada de la Primavera \u00c1rabe puso en evidencia ese inestable equilibrio. De hecho, algunas tribus apoyaron a los manifestantes anti-Saleh y otras al movimiento pro-Saleh; adem\u00e1s, algunos hombres tribales retiraron su apoyo aun cuando sus propios l\u00edderes permanec\u00edan fieles a Saleh (Hamad Zahonero, 2011: 124).<\/p>\n\n\n\n<p><em>b)<\/em> <em>La<\/em> <em>falta de integraci\u00f3n norte-sur<\/em>. Adem\u00e1s la unificaci\u00f3n del Norte y del Sur ha sido siempre precaria. Las diferentes trayectorias pol\u00edtico-econ\u00f3micas dieron lugar a dos concepciones culturales y construcciones sociales mutuas: para los norte\u00f1os, los yemen\u00eds del Sur eran \u201cateos\u201d y sus mujeres eran demasiado \u201clicenciosas\u201d, mientras que los sure\u00f1os consideraban a los del Norte como \u201cignorantes\u201d y \u201csaqueadores\u201d (Dahlgren, 2008: 50). La unificaci\u00f3n no elimin\u00f3 esta diferenciaci\u00f3n, sino que m\u00e1s bien se logr\u00f3 de forma sesgada hacia el Norte, donde se concentraba m\u00e1s poblaci\u00f3n. Uno de los m\u00e1s claros ejemplos de este dominio norte\u00f1o se evidenci\u00f3 en el control de la educaci\u00f3n con la \u201cislamizaci\u00f3n\u201d de la ense\u00f1anza, la eliminaci\u00f3n de la escolarizaci\u00f3n obligatoria que exist\u00eda en el Sur \u2014lo que gener\u00f3 una disminuci\u00f3n significativa de la escolarizaci\u00f3n femenina\u2014 y el fortalecimiento de los \u201cinstitutos cient\u00edficos\u201d (<em>ma<\/em><em><sup>c<\/sup><\/em><em>ahid <\/em><em><sup>c<\/sup><\/em><em>ilmiyya<\/em>) que hab\u00edan proliferado en el Norte en los a\u00f1os setenta con financiaci\u00f3n saud\u00ed y egipcia, especialmente en las zonas rurales controladas por las tribus y donde el control del Estado fue siempre precario, y que tras la unificaci\u00f3n consigui\u00f3 mayor matriculaci\u00f3n que las empobrecidas instituciones escolares estatales. En las primeras elecciones del Yemen unificado en 1993 los resultados fortalecieron al Partido Socialista Yemeni que exig\u00eda m\u00e1s autonom\u00eda y un sistema federal rechazado por las autoridades norte\u00f1as y que terminar\u00eda desembocado en la guerra de 1994, que se sald\u00f3 con la victoria de los partidarios de la unificaci\u00f3n y el exilio de los separatistas. Pol\u00edticos, empresarios, l\u00edderes tribales, etc. acudieron al Sur para aprovechar el vac\u00edo de poder, lo que reaviv\u00f3 la percepci\u00f3n de colonialismo Norte-Sur. Desde entonces la tensi\u00f3n ha sido permanente. La reticencia de Saleh a aumentar la descentralizaci\u00f3n aliment\u00f3 la desconfianza del Sur en \u00e9l, que termin\u00f3 por generar en 2007 el Movimiento del Sur: un movimiento descentralizado y con movilizaci\u00f3n local en las que se insist\u00eda en la no-violencia para no ser identificados con los Huthis ni con los yihadistas de Al Qaeda. No obstante, desde 2009 el Movimiento del Sur ha iniciado tambi\u00e9n lucha armada exigiendo la secesi\u00f3n (<em>infis\u0101l<\/em>). Si en el inicio del Movimiento las demandas no cuestionaban la unificaci\u00f3n, sino su gesti\u00f3n desequilibrada, buscando la \u201cigualdad con los ciudadanos en el norte de la naci\u00f3n; empleos; mayor poder de decisi\u00f3n local; y un mayor control sobre los recursos econ\u00f3micos del sur, incluido el campo petrol\u00edfero m\u00e1s grande de Yemen en al-Maseela en la provincia de Hadramaut\u201d (Cf. Day, 2010), ahora algunas de sus organizaciones integrantes luchan por la secesi\u00f3n. De hecho, desde 2017 se ha creado una especie de brazo pol\u00edtico institucional bajo el nombre de Consejo de Transici\u00f3n del Sur (CTS), liderado por el que fue el Gobernador de Ad\u00e9n Aidarus al-Zoubaidi y que controla algunas de las regiones del sur yemen\u00ed. El CTS tiene un estatuto y apoyo ambiguo tanto nacional como internacionalmente, aunque es alimentado por los Emiratos \u00c1rabes por sus propios intereses geopol\u00edticos. El fortalecimiento del CTS dibuja dos escenarios potenciales: la independencia\/secesi\u00f3n o la reconstrucci\u00f3n de Yemen en un estado federal (Foster, 2017).<\/p>\n\n\n\n<p><em>c)<\/em> <em>El zaydismo del Norte<\/em>. Otro factor desestabilizador tiene que ver con el zaydismo y sus reivindicaciones en el Norte.&nbsp; Los zayd\u00edes son una rama del islam chi\u00ed, que se inicia con Zayd b. \u02bbAli al-Husayni (Cf. Kohlberg, 1976). De las complejidades doctrinales entre las diferentes ramas isl\u00e1micas y entre los propios zayd\u00edes, nos interesa rescatar tres rasgos para comprender sus derivaciones pol\u00edticas frente al r\u00e9gimen republicano: (1) el Im\u00e1n debe ser un descendiente de Ali, primo y yerno de Mahoma, a trav\u00e9s de cualquiera de los dos hijos que tuvo con F\u00e1tima, la hija de Mahoma: al-Hasan y al-Husayn. (2) El Imam zayd\u00ed no es infalible, sin pecado y omnisciente sino que tiene que probar su liderazgo luchando por la fe, y puede ser depuesto por causas pol\u00edticas. (3) Hay una clase de estatus superior compuesta por aquellas personas descendientes geneal\u00f3gicos de Ali y F\u00e1tima, a los que se les denomina <em>sayyid<a href=\"#_ftn2\"><strong>[2]<\/strong><\/a><\/em> (en plural <em>s\u0101da<\/em>) y que adem\u00e1s del derecho al Imamato tienen un conjunto de privilegios y de restricciones propias de su posici\u00f3n social. De hecho, a partir del siglo XVIII el Imamato se convirti\u00f3 en hereditario y tras la ca\u00edda del imperio otomano fue un basti\u00f3n contra las fuerzas republicanas durante la guerra civil del Norte. Sin embargo, la regi\u00f3n de Sadah \u2014ahora una de las gobernaciones que componen Yemen\u2014 nunca fue conquistada por las tropas republicanas, y se integr\u00f3 en la rep\u00fablica a trav\u00e9s de un pacto de reconciliaci\u00f3n: los republicanos no consiguieron transmitir a las tribus de Sadah que la creaci\u00f3n de la rep\u00fablica \u201crepresentaba para ellos un factor de emancipaci\u00f3n respecto a los <em>s\u0101da<\/em>\u201d (Dorlian, 2008). Debido a su car\u00e1cter fronterizo con Arabia Saud\u00ed, a partir de los a\u00f1os ochenta Sadah se convirti\u00f3 tambi\u00e9n en basti\u00f3n del salafismo sunn\u00ed, provocando como reacci\u00f3n que en la regi\u00f3n el zaydismo se convirtiera en un rasgo identitario, religioso y pol\u00edtico: en 1962 se cre\u00f3 una organizaci\u00f3n pol\u00edtica de car\u00e1cter zaydi llamado Partido de la Uni\u00f3n de las Fuerzas Populares, y en 1990 emergi\u00f3 el que a\u00fan sigue siendo el partido m\u00e1s importante de filiaci\u00f3n zaydi, el Partido de la Verdad, como contrapeso pol\u00edtico al sunismo de la Congregaci\u00f3n Yemen\u00ed para la Reforma (al-Islah). Ambos partidos han insistido en que el zaydismo es compatible con la modernizaci\u00f3n pol\u00edtica y no est\u00e1 vinculado necesariamente con la defensa del primado del <em>sayyid<\/em> ni del Imamato, sino que aceptan el pluralismo y que la rebeli\u00f3n <em>(jurudj<\/em>) contra gobernantes ileg\u00edtimos se lleve a cabo a trav\u00e9s de los cauces pol\u00edticos establecidos (Cf. Dorlian, 2006). Ahora bien, el complejo rompecabezas pol\u00edtico tras la unificaci\u00f3n, hizo que el presidente Saleh apoyara al partido sun\u00ed al-Islah para contrapesar la fuerza de los zayd\u00edes tradicionalistas que quer\u00edan restaurar el Imamato. Pero ante la creciente influencia de al-Islah apoyada por Arabia Saud\u00ed, Saleh cambi\u00f3 de pol\u00edtica y estableci\u00f3 un acercamiento con Los J\u00f3venes Creyentes \u2014un movimiento de revitalizaci\u00f3n zaydi que surgi\u00f3 y despu\u00e9s se separ\u00f3 del Partido de la Verdad\u2014 liderados por el jeque tribal Hussein Badreddin al-Houthi. Este dif\u00edcil e inestable equilibrio pol\u00edtico fue la raz\u00f3n para que Saleh aprovechara la coyuntura de los atentados de las Torres Gemelas para aliarse con Estados Unidos en un intento de conseguir una mayor centralizaci\u00f3n del poder. Esta alianza con los americanos fue duramente criticada por los J\u00f3venes Creyentes y su l\u00edder al-Houthi. El intento de represi\u00f3n de Saleh enviando tropas a Sadah para detener a al-Houthi desemboc\u00f3 en un alzamiento zayd\u00ed en 2004 que se extendi\u00f3 hasta 2010 en seis fases y que estall\u00f3 de nuevo en 2011 aprovechando la destituci\u00f3n de Saleh y que se recrudeci\u00f3 a partir de 2015. La continuaci\u00f3n de la lucha huthi permanece actualmente en el grupo Ansar Allah (partidarios de Dios), que ha traspasado la frontera de Sadah y se ha extendido a otras gobernaciones incluyendo la toma de la capital Sana, institucionalizando su poder en la formaci\u00f3n del Consejo Pol\u00edtico Supremo de Yemen. El Gobierno Yemen\u00ed acusa a los huthies de querer restablecer el imamato y de recibir ayuda militar de Ir\u00e1n, ambas acusaciones no demostradas. Pero lo cierto es que si en la historia del Yemen moderno las identidades sectarias no hab\u00edan tenido un papel relevante, el levantamiento huthi y sus derivaciones est\u00e1n abriendo un nuevo frente de tensi\u00f3n sectaria en la unificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><em>d) El islamismo y el yihadismo. <\/em>M\u00e1s brevemente, me referir\u00e9 tambi\u00e9n a un \u00faltimo factor, y que es tanto una consecuencia como una causa. Toda esta compleja inestabilidad pol\u00edtico-territorial ha fomentado el fortalecimiento de los grupos yihadistas salafistas. Al Qaeda en la Pen\u00ednsula Ar\u00e1biga (AQAP) tienen precursores ideol\u00f3gicos en los primeros movimientos yihadistas que se formaron tras la vuelta de algunos muyahidines que hab\u00edan combatido en Afganist\u00e1n, y que comenzaron a operar como c\u00e9lulas locales que juraron obediencia a Al Qaeda Central (Corte Iba\u00f1ez, 2014). La franquicia AQAP se form\u00f3 oficialmente en 2009 y desde 2011 las diversas unidades procedentes de AQAP se han agrupado bajo la organizaci\u00f3n Ansar al-Shari&#8217;a, ganando influencia en territorio yemen\u00ed. El fortalecimiento de AQAP especialmente en el Norte se debe en gran parte a que para la coalici\u00f3n liderada por Arabia Saud\u00ed la prioridad militar ha sido derrotar la rebeli\u00f3n de los huthis, generando alianzas t\u00e1cticas con AQAP o al menos toler\u00e1ndoles. En el Sur, sin embargo, los Emiratos \u00c1rabes Unidos est\u00e1n combatiendo con \u00e9xito a los yihadistas. Por su parte, el Estado Isl\u00e1mico (EI) desde 2014 ha establecido una rama con el objetivo de ganarse a Yemen tambi\u00e9n como una provincia de su califato. Sin embargo, la fuerte presencia hist\u00f3rica de AQ y la excesiva violencia y radicalismo del EI le han regalado a un segundo plano en el yihadismo en Yemen (Cf. International Crisis Group, 2017). Aun as\u00ed, la proliferaci\u00f3n del salafismo yihadista coadyuva a la fragmentaci\u00f3n yemen\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El problema de la fragmentaci\u00f3n multi\u00e9tnica birmana<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Si en Yemen los factores estructurales que debilitan la unificaci\u00f3n son de diferente signo y generan una matriz de tensiones pol\u00edticas m\u00faltiples, en Birmania la situaci\u00f3n es m\u00e1s espec\u00edfica, y est\u00e1 relacionada con el factor \u00e9tnico y su integraci\u00f3n pol\u00edtico-administrativa a nivel estatal. Para comprender bien este problema lo organizo en diversos ep\u00edgrafes.<\/p>\n\n\n\n<p><em>a) El problema multi\u00e9tnico. <\/em>En el caso de Birmania la complejidad es mejor categorizada como \u201c\u00e9tnica\u201d que como \u201ctribal\u201d y tiene dos dimensiones en su historia. El primero \u2014digamos de car\u00e1cter end\u00f3geno\u2014 se refiere a la diversidad \u00e9tnica del territorio que se encuentra en la historia misma de Birmania y sus diversos pueblos y regiones. Ni los imperios birmanos ni el colonialismo brit\u00e1nico construyeron una \u201cciudadan\u00eda\u201d que aglutinara y fuera extendida a todos los habitantes del pa\u00eds sin distinci\u00f3n \u00e9tnica. Al contrario, los brit\u00e1nicos aprovecharon esa divisi\u00f3n interna que se reflej\u00f3, entre otras cosas, en la formaci\u00f3n del ej\u00e9rcito colonial: durante los a\u00f1os de las tres guerras anglo-birmanas el grueso de las tropas eran de procedencia brit\u00e1nica e india, con muy pocos ind\u00edgenas \u2014se estima que antes de 1914 rondar\u00edan los 300 efectivos\u2014 de las diferentes comunidades \u00e9tnicas birmanas. Sin embargo, esto cambi\u00f3 tras la Primera Guerra Mundial y los primeros pasos para la separaci\u00f3n completa de Birmania del resto de la India: en los a\u00f1os 30 los Karen, Kachin y Chin representaban tan solo el 13% de la poblaci\u00f3n de Birmania, pero constitu\u00edan el 83% de los efectivos ind\u00edgenas del ej\u00e9rcito colonial. Qued\u00f3 fuera la mayor\u00eda Bamar, que por esa \u00e9poca ya estaba organiz\u00e1ndose en torno a movimientos nacionalistas anti-coloniales con sus propios ej\u00e9rcitos (<em>tat<\/em>) tolerados por los brit\u00e1nicos. Este desequilibrio se reprodujo en el Ej\u00e9rcito Brit\u00e1nico Birmano en 1937: de los oficiales y altos rangos el 50% eran Karen, 25% Chin, 25% Kachin, y tan s\u00f3lo 4 oficiales eran Bamar, aunque en otras unidades, como la de Zapadores y Mineros, la mayor\u00eda eran Bamar (Cf. Callahan, 2002: 523-533).&nbsp; El segundo es un factor ex\u00f3geno relacionado de forma directa con la desaparici\u00f3n de la frontera entre India y Birmania: aunque hab\u00edan existido contactos ancestrales, hasta la llegada de los brit\u00e1nicos no se produjo la llegada masiva de indios, desequilibrando la balanza en favor de estos \u00faltimos, a los que consideraban m\u00e1s \u201ccapaces\u201d que a los birmanos. A pesar de que Birmania era territorialmente una de las mayores provincias del Raj brit\u00e1nico estaba infra-poblada. Por ello, los Bamar percibieron la masiva entrada de indios en su territorio como un peligro real por la posibilidad de ser sobrepasados en n\u00famero y poder, lo que gener\u00f3 tensiones diversas: (1) los indios ocupaban mejores puestos en la administraci\u00f3n y la econom\u00eda; (2) la administraci\u00f3n colonial se centr\u00f3 en los centros urbanos donde se asentaba la migraci\u00f3n india frente a la ruralidad mayoritaria de la poblaci\u00f3n aut\u00f3ctona; (3) la migraci\u00f3n india satisfac\u00eda la necesidad de mano de obra para el cultivo del arroz a gran escala creado por los brit\u00e1nicos as\u00ed como el de la industria minera, metal\u00fargica, textil, de servicios, etc.; (4) los indios eran mayoritariamente hinduistas y musulmanes frente al budismo birmano; y (5) el ej\u00e9rcito colonial brit\u00e1nico estuvo gran parte de su historia dominado por tropas procedentes de la India.<\/p>\n\n\n\n<p><em>b) La compleja organizaci\u00f3n administrativo-territorial<\/em>. El problema multi\u00e9tnico lo es tambi\u00e9n administrativo-territorial. Los brit\u00e1nicos hab\u00edan mantenido la diferenciaci\u00f3n regional pre-colonial a trav\u00e9s de la distinci\u00f3n entre la Birmania Ministerial y las \u00c1reas Fronterizas. Actualmente, la Constituci\u00f3n de 2008 recoge en su Cap\u00edtulo 2 Art\u00edculos 49-51 la siguiente divisi\u00f3n administrativa, que ya estaba presente con peque\u00f1as variaciones en la Constituci\u00f3n de 1974 (Jolliffe, 2015: 28-39). (1) Hay siete <em>regiones<\/em> en las que predominan el grupo \u00e9tnico Bamar: Sagaing, Taninthayi, Bago, Magway Region, Mandalay, Yangon, Ayeyawady. (2) Hay siete <em>estados<\/em> en los que predominan otras minor\u00edas \u00e9tnicas: Kachin, Kayah, Kayin, Chin, Mon, Rakhine, Shan. Tanto los Estados como las Regiones son equivalentes administrativamente y tienen un gobierno propio y c\u00e1maras legislativas propias. No obstante, competencias como seguridad local, cuestiones fronterizas, desarrollo, gesti\u00f3n de recursos naturales, educaci\u00f3n y sanidad, entre otras, recaen en los ministerios del gobierno central birmano. Pero ni cada estado tiene una poblaci\u00f3n homog\u00e9nea de cada minor\u00eda, ni en las regiones habitan s\u00f3lo poblaciones Bamar (Holliday, 2010: 119). (3) Hay algunas ciudades o territorios que son auto-administrados por otras minor\u00edas \u00e9tnicas: hay cinco <em>zonas auto-administradas<\/em> (Naga, Danu, Pa-O, Palaung y Kokang) y una \u00fanica <em>divisi\u00f3n auto-administrada<\/em> (Wa), compuestas por varias ciudades. Estas \u00e1reas \u201cest\u00e1n organizadas con el objetivo expl\u00edcito de proporcionar un mayor autogobierno a espec\u00edficas nacionalidades \u00e9tnicas no-Bamar\u201d (Ib\u00edd.: 32). Tienen tambi\u00e9n poderes legislativos y ejecutivos pero limitados a unas pocas \u00e1reas espec\u00edficas, de las que se excluyen seguridad, educaci\u00f3n, gesti\u00f3n de recursos naturales, etc. Adem\u00e1s, las leyes que promulgan deben ajustarse al marco legislativo de la Uni\u00f3n. En general, algunas minor\u00edas est\u00e1n satisfechos con este nivel de autonom\u00eda en cooperaci\u00f3n con el gobierno central, mientras que otras aspiran a un federalismo o incluso a la secesi\u00f3n (Ib\u00edd. 38). (4) Por \u00faltimo, se encuentra aparte la capital del pa\u00eds Naypyidaw, que se denomina <em>Territorio de la Uni\u00f3n<\/em> y est\u00e1 gobernada directamente por el Presidente, aunque en su nombre lo hace un Consejo. Toda esta divisi\u00f3n administrativa no ha dejado de generar conflictos armados entre las diferentes comunidades \u00e9tnicas y el gobierno central, y ha dado lugar a diferentes modos de comprender la formaci\u00f3n del Estado-nacional birmano en relaci\u00f3n con su pluralidad \u00e9tnica (\u00cdbid.: 120-122). En primer lugar, el <em>asimilacionismo<\/em> conducido sobre todo desde el golpe militar de 1962 por los diferentes gobiernos que han alentado la centralizaci\u00f3n y la construcci\u00f3n de una identidad nacional basada esencialmente en la mayor\u00eda Bamar. En segundo lugar, como respuesta a esta postura existe la propuesta <em>multiculturalista<\/em> liderada tradicionalmente por la Liga Nacional para la Democracia y su l\u00edder Aung San Suu Ky, que viene a insistir en que Birmania ya es de hecho un pa\u00eds multicultural, aunque la articulaci\u00f3n concreta de esta multiculturalidad no est\u00e1 bien definida. Algunas de las minor\u00edas \u00e9tnicas han propuesto una concepci\u00f3n que podr\u00eda llamarse de <em>enclaves \u00e9tnicos<\/em>, que aunque tampoco est\u00e9 formulada con precisi\u00f3n te\u00f3rico-pol\u00edtica busca esencialmente el fortalecimiento de derechos especiales para determinados grupos \u00e9tnicos dentro de territorios espec\u00edficos. Finalmente, desde 1962 junto a la pol\u00edtica asimilacionista se han conducido una cuarta forma de gesti\u00f3n, la <em>marginalizaci\u00f3n<\/em>, que tiene su blanco de actuaci\u00f3n m\u00e1s importante en la minor\u00eda musulmana Rohingya, asentada especialmente en el actual Estado de Rakhine. Todo esto se refleja en los diversos conflictos, muchos de los cuales a\u00fan siguen activos, y que han producido v\u00edctimas mortales y miles de refugiados en los pa\u00edses fronterizos. Kim Jolliffe (2015: 40-45) ha propuesto una geograf\u00eda pol\u00edtica de estas \u201czonas contestadas\u201d estructurada en tres categor\u00edas: la primera son aquellas zonas con reivindicaciones hostiles, en las que las guerrillas usan la fuerza para conseguir o mantener el control del territorio, que en muchos casos no han sido nunca controlados por las fuerzas estatales y suelen ser gobernados por grupos armados, con una integraci\u00f3n econ\u00f3mica mayor en los pa\u00edses vecinos. La segunda son zonas de objetivos tolerados en las que las fuerzas estatales toleran que los grupos armados guerrilleros tengan presencia tras las oleadas de cese al fuego de los a\u00f1os 80, 90, y 2011. Y en tercer lugar en otros territorios hay presencia de grupos armados con objetivos acomodados, que mantienen mayores v\u00ednculos de cooperaci\u00f3n con las autoridades centrales de la Uni\u00f3n. En definitiva, estas din\u00e1micas de tensi\u00f3n por el acceso al poder y al control pol\u00edtico-militar del territorio han dado como resultado \u201cuna geograf\u00eda altamente compleja en la que las estructuras de gobierno oficial representan s\u00f3lo una de las muchas formas de gobierno en las \u00e1reas no-Bamar\u201d (Ib\u00edd.: vi).<\/p>\n\n\n\n<p><em>c) El nacionalismo birmano: la birmanizaci\u00f3n. <\/em>El territorio birmano, a diferencia de su vecina India, no hab\u00eda sido pr\u00e1cticamente ocupada por poblaciones extranjeras, a excepci\u00f3n de las invasiones mongolas en el siglo XIII, y no estaban habituados al sometimiento externo que supusieron los brit\u00e1nicos y que gener\u00f3 focos de nacionalismo anti-colonial, que se muestran en su feroz resistencia a la invasi\u00f3n brit\u00e1nica (Cf. Myint Aung, 2004: 1-9), pero tambi\u00e9n hacia los indios que eran considerados colonizadores y colaboradores de los brit\u00e1nicos (Hendrik, 2017: 4-5, 22-24, 66). El budismo theverada hab\u00eda sido adoptado como religi\u00f3n oficial en 1056 y formaba una estrecha relaci\u00f3n con el poder pol\u00edtico: durante siglos los birmanos vinculaban su identidad nacional con el budismo, haciendo de la religi\u00f3n el verdadero factor aglutinador de Birmania. Como consecuencia el papel de los monjes budistas tambi\u00e9n ha sido clave, de ah\u00ed que no fuera extra\u00f1o que los primeros movimientos nacionalistas surgieran de los monasterios y monjes (<em>pongyi<\/em>), con reivindicaciones m\u00e1s culturales que estrictamente pol\u00edticas. Este \u201cnacionalismo religioso\u201d ya desde 1906 se evidencia en la Young Men&#8217;s Buddhist Association, que tiene como bestias negras a los europeos brit\u00e1nicos, a los hinduistas y a los musulmanes indios. La masiva migraci\u00f3n de indios hizo temer a los birmanos su desaparici\u00f3n cultural, especialmente porque era esencialmente masculina, provocando recelo ante los matrimonios mixtos entre mujeres birmanas y hombres extranjeros, y muy especialmente con indios musulmanes. En los 1920-1930 el problema de los matrimonios mixtos se convirti\u00f3 en uno de los ataques fundamentales. Una mujer budista debe convertirse al islam si quiere casarse con un musulm\u00e1n y su descendencia ser\u00e1 tambi\u00e9n musulmana, de ah\u00ed que para los nacionalistas esto supusiera una \u201cestrategia\u201d isl\u00e1mica de islamizaci\u00f3n. La imagen de la mujer se instrumentaliz\u00f3 desde un punto de vista pol\u00edtico, consider\u00e1ndola como la garante de la pureza \u201cracial\u201d birmana, como transmisora generacional de la identidad cultural, as\u00ed que era esencial poder controlar la \u201cpol\u00edtica matrimonial\u201d: cuando se produjo la separaci\u00f3n de la India se promulgaron leyes que regulaban los matrimonios mixtos (Cf. Hendrick, 2017: 87-101). Tras la Primera Guerra Mundial las reivindicaciones nacionalistas hab\u00edan comenzado a volverse pol\u00edticas: mejor educaci\u00f3n para un autogobierno y oposici\u00f3n a la diarqu\u00eda por considerarla insuficiente. De hecho, estos sentimientos culturales e incipientemente pol\u00edticos se reforzaron por la crisis econ\u00f3mica de 1929 aumentando la tensi\u00f3n contras las comunidades indias, sus competidores laborales directos. Dentro de este nacionalismo politizado surgieron dos corrientes respecto a si mantenerse unidos o no a la India. La aparici\u00f3n de Jap\u00f3n en la escena birmana tambi\u00e9n ahond\u00f3 las diferencias internas (Gom\u00e1, 2011: 123-124): el Ej\u00e9rcito Independiente estaba constituido en su mayor\u00eda de Bamar, el Ej\u00e9rcito colonial brit\u00e1nico estaba compuesto de minor\u00edas \u00e9tnicas, especialmente los Karen, de los que una parte ya hab\u00eda sido convertida al cristianismo por los misioneros americanos, y que ocuparon puestos de importancia en la administraci\u00f3n colonial, mientras que la mayor\u00eda budista Karen (m\u00e1s del 75% de la poblaci\u00f3n) permanecieron generalmente ignorados (Cf. Ikeda, 2012: 431-437). La pol\u00edtica nacionalista secularista y republicana liderada por San que triunf\u00f3 tras la Segunda Guerra Mundial chocaba frontalmente con el nacionalismo de los monjes, pero tras su prematura muerte el nacionalismo volvi\u00f3 a sus ra\u00edces religiosas. De hecho, U Un a trav\u00e9s del gobierno foment\u00f3 un fortalecimiento del budismo: de1954 a 1956 se convoc\u00f3 en Rag\u00fan \u2014en ese momento capital birmana\u2014 el sexto concilio Budista, en el que el Estado invirti\u00f3 mucho dinero en demostraci\u00f3n del apoyo estatal al budismo como marco ideol\u00f3gico de unificaci\u00f3n nacional y un intento de arreglar la desintegraci\u00f3n de los valores y moralidad budista que las autoridades birmanas achacaban a la colonizaci\u00f3n brit\u00e1nica (Cf. Clark, 2015: 79-80). Desde entonces el proceso de <em>birmanizaci\u00f3n<\/em> desde el golpe de 1962 ha conducido a la agudizaci\u00f3n del conflicto con algunas de las minor\u00edas \u00e9tnicas m\u00e1s castigadas como la facci\u00f3n cristiana de los Karen y la musulmana de los Rohingya.<\/p>\n\n\n\n<p><em>d) La pol\u00edtica de ciudadan\u00eda y el conflicto con el islam.<\/em> Todo este proceso tiene derivaciones jur\u00eddicas importantes, como la Ley de Ciudadan\u00eda de 1982, que reconoce 8 razas \u00e9tnicas nacionales, a su vez compuestas por un n\u00famero espec\u00edfico de &nbsp;diferentes grupos \u00e9tnicos (indicado entre par\u00e9ntesis): Bamar (9), Chin (53), Kachin (12), Kayah (9), Kayin (11), Mon (1), Rakhine (7), y Shan (33), lo que da lugar a 135 grupos \u00e9tnicos reconocidos como ciudadanos: son aquellos establecidos en cualquiera de los territorios incluidos dentro del Estado como su hogar permanente desde el a\u00f1o 1185 a.C. hasta 1823 d.C., antes de las guerras de colonizaci\u00f3n brit\u00e1nica (Cap\u00edtulo 2 Art\u00edculo 3). La Ley distingue entre la ciudadan\u00eda normal y autom\u00e1tica, y aquellas dos que pueden adquirirse bajo determinados supuestos: la asociada y la naturalizada. Por lo tanto, hay minor\u00edas \u00e9tnicas que no son reconocidas como razas nacionales pero s\u00ed tienen ciudadan\u00eda Birmana (chinos birmanos, indios birmanos, y panthays que son chinos musulmanes), mientras que otros no tienen ninguna ciudadan\u00eda en absoluto (tibetanos, anglo-birmanos, pakistan\u00eds birmanos, rohingya). Otra legislaci\u00f3n moderna de tendencia birmanizadora es el paquete de cuatro leyes con el t\u00edtulo gen\u00e9rico de \u201cRace and Religion Protection Laws\u201d, que han contado con el apoyo de un gran sector de mujeres birmanas, ya que los monjes budistas y los partidos pol\u00edticos han justificado la necesidad de estas leyes para defender a la mujer. Por ejemplo, algunos actores pol\u00edticos y religiosos han afirmado: \u201cLos [Rohingyas] en el estado de Rakhine tienen muchas esposas. Las personas que realmente pierden los derechos humanos son estas mujeres [rohingya] porque temen decirle a sus esposos las dificultades que enfrentan y lo que sienten\u201d, o tambi\u00e9n \u201cOcurren muchos incidentes [de conversi\u00f3n forzada], por lo que esta ley matrimonial es para ayudar a las mujeres a hacer algo\u00bb, o incluso: \u201c\u2018Nuestras mujeres budistas no son lo suficientemente inteligentes como para protegerse a s\u00ed mismas\u2019 de las depredaciones de hombres musulmanes que buscan casarse y convertirse\u201d (cit. en Walton, McKay &amp; Khin Mar Mar Kyim, 2015). Estas leyes son ejemplo de esta concepci\u00f3n nacionalista, especialmente respecto a la comunidad isl\u00e1mica: se exige solicitar permiso a una Comisi\u00f3n de Registro para convertirse a otra religi\u00f3n, se regula de forma precisa los supuestos y circunstancias que permiten el matrimonio entre una mujer budista y un hombre no-budista, se regula la posibilidad de que en determinadas regiones unos \u201cexpertos\u201d \u2014sin especificar\u2014 puedan exigir que se espacien los nacimientos 36 meses y, finalmente, se proh\u00edbe el matrimonio pol\u00edgamo (cf. Rahman &amp; Zeldin, 2015). Estas medidas de control religioso-reproductivo dentro de la pol\u00edtica nacionalista derivan de un largo contacto conflictivo del islam con el budismo, especialmente en Arakan, el actual Estado de Rakhine, debido a que la regi\u00f3n de Bengala tuvo contactos muy tempranos con los comerciantes \u00e1rabes, y desde el siglo IX el puerto de Chittagong adquiri\u00f3 gran importancia comercial e isl\u00e1mica, a trav\u00e9s de tres oleadas de migraci\u00f3n musulmana en (Yusuf Siddiq, 2012; Varios, 2000: 5). Como consecuencia en Birmania se distinguen al menos cuatro comunidades isl\u00e1micas: los Pashu, que descienden de musulmanes de Malasia, los Panthays que son descendientes de chinos musulmanes, diferentes grupos de Bamar musulmanes (Pathi, Myedu y Zerbadee), los Kaman y los Ronhinya. Estos tres \u00faltimos representan aproximadamente el 90% de la comunidad musulmana en Birmania. Todos son comunidades estables en el pa\u00eds y todos se presentan como descendientes originarios del pa\u00eds antes de la colonizaci\u00f3n brit\u00e1nica. De hecho, todos a excepci\u00f3n de los Rohinya tienen la ciudadan\u00eda legal de Birmania (Cf. Ayako, 2014). Aunque los ciudadanos musulmanes han sido progresivamente degradados en el pa\u00eds birmano, el \u201cislam\u201d se considera una afiliaci\u00f3n \u201ccultural\u201d y no \u201c\u00e9tnica\u201d (Smith, 2002: 18). Las autoridades birmanas alegan que no es un problema religioso, sino \u00e9tnico-migratorio. Los Rohinya afirman que sus ancestros se remontan a las primeras comunidades musulmanes que se crearon con el contacto con los mercaderes \u00e1rabes. El fuerte contenido budista del nacionalismo birmano se manifiesta tambi\u00e9n en los grupos radicales anti-musulmanes como el Movimiento 969, liderado por monjes budistas. El conflicto de ciudadan\u00eda no ha generado una gran inestabilidad porque ha sido muy circunscrita a peque\u00f1as comunidades, aunque es un factor m\u00e1s de la potencial desintegraci\u00f3n del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si Yemen es actualmente un pa\u00eds quebrado, seriamente amenazado como estado unificado y con gran riesgo para la seguridad regional de Oriente Medio, Birmania sin embargo a pesar de sus conflictos \u00e9tnicos no parece presentar un grado semejante de desintegraci\u00f3n y puede considerarse un estado s\u00f3lido. \u00bfCu\u00e1les son las razones de esta disparidad pol\u00edtica? M\u00e1s all\u00e1 de las evidentes semejanzas en algunas dimensiones del proceso de unificaci\u00f3n, considero que existen especialmente diferencias que han condicionado el destino de ambos pa\u00edses:<\/p>\n\n\n\n<p>(1) La fragmentaci\u00f3n territorial pre-independencia era muy diferente: Yemen, adem\u00e1s de sus m\u00faltiples sultanatos, emiratos, reinos y territoriales tribales, ten\u00eda una fuerte l\u00ednea fronteriza entre el Norte y el Sur que, a pesar de su \u201cunidad cultural\u201d termin\u00f3 generando dos realidades sociales, pol\u00edticas, econ\u00f3micas e ideol\u00f3gicas, con apoyos geopol\u00edticos internacionales antag\u00f3nicos. Por el contrario, en Birmania la disposici\u00f3n en aureolas conc\u00e9ntricas hac\u00eda m\u00e1s difusa la fragmentaci\u00f3n, siendo m\u00e1s un problema de gesti\u00f3n centralizaci\u00f3n-descentralizaci\u00f3n que de ruptura entre partes.<\/p>\n\n\n\n<p>(2) Esto ya condicion\u00f3 el propio proceso de unificaci\u00f3n de ambos pa\u00edses: el primero \u2014mucho m\u00e1s complejo y dilatado en el tiempo\u2014 part\u00eda de una unidad cultural previa, pero que no encontraba las v\u00edas apropiadas para su implementaci\u00f3n pol\u00edtico-administrativa: de hecho, la unificaci\u00f3n no se produjo autom\u00e1ticamente como resultado de la independencia, sino que hubo que esperar m\u00e1s de dos d\u00e9cadas. El segundo \u2014un proceso r\u00e1pido <em>de facto<\/em> tras la independencia\u2014 tuvo menos complejidad: ha sido un problema de integraci\u00f3n de realidades \u00e9tnico-culturales distintas en un estado m\u00e1s o menos centralizado en el que el grueso del territorio central era de mayor\u00eda Bamar, lo que facilit\u00f3 que la aureola central tuviera suficiente control para desarrollar el proceso de unificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>(3) Finalmente, los elementos estructurales que no se resolvieron han tenido una fuerza de desestabilizaci\u00f3n muy desigualdad en Yemen y Birmania: el sistema tribal, la falta de integraci\u00f3n Norte-Sur, los problemas \u201cpol\u00edticos\u201d del zaydismo y m\u00e1s recientemente el salafismo yihadista, han generado un problema de multifragmentaci\u00f3n del poder. En el caso birmano, se ha producido un problema pol\u00edtico de gesti\u00f3n injusta y discriminatoria de la diversidad \u00e9tnica basado en un modelo fuertemente centralizado y liderado desde las autoridades centrales, especialmente el ej\u00e9rcito \u2014Tatmadaw\u2014 hacia una homogenizaci\u00f3n (birmanizaci\u00f3n) religioso-\u00e9tnica que ha motivado un sinf\u00edn de conflictos b\u00e9licos, pero que progresivamente se han ido negociando a lo largo de los \u00faltimos a\u00f1os, aunque generando por el camino procesos de apartamiento de diversas minor\u00edas e incluso de negaciones de la ciudadan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Nota sobre el autor:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Jes\u00fas Romero Mo\u00f1ivas<\/em><\/strong> se doctor\u00f3 en la UCM (2009). Desde 2010 es profesor de Sociolog\u00eda en la Universidad Complutense de Madrid (Departamento de Sociolog\u00eda Aplicada) y profesor-tutor de Ciencia Pol\u00edtica e Historia en la UNED (Madrid-Sur). Es fundador de la Asociaci\u00f3n de Investigaci\u00f3n cient\u00edfica e intervenci\u00f3n social-UBUNTU. Entre sus \u00faltimas publicaciones pueden destacarse:&nbsp;<em>El tapiz de Oriente Medio. Geopol\u00edtica. Poder. Religi\u00f3n&nbsp;<\/em>(Sevilla:&nbsp;Ec\u00famene Ediciones 2019); \u201cLa difusi\u00f3n del poder y su organizaci\u00f3n socio-pol\u00edtica en Oriente Medio\u201d, <em>Revista de Estudios Pol\u00edticos<\/em>&nbsp;180 (2018): 197-222; \u201cIs the Ambivalence a Sign of the Multiple-Self Nature of the Human Being? Interdisciplinary Remarks\u201d,&nbsp;<em>Integrative Psychological &amp; Behavioral Science<\/em>&nbsp;52 (2018): 523-545; \u201cEl juego de los m\u00e1rgenes de acci\u00f3n estrat\u00e9gica. Apuntes para una sociolog\u00eda de la libertad\u201d,<em>&nbsp;Raz\u00f3n y fe: Revista hispanoamericana de cultura&nbsp;<\/em>1432 (2017)<em>:&nbsp;<\/em>205-2016. Para m\u00e1s informaci\u00f3n sobre publicaciones puede visitarse la p\u00e1gina web:&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.jesromero.wordpress.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">www.jesromero.wordpress.com<\/a>&nbsp;Correo electr\u00f3nico:&nbsp;<a href=\"mailto:jesus.romero@edu.ucm.es\">jesus.romero@edu.ucm.es<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ayako, Saito (2014), \u201cThe Formation of the Concept of Myanmar Muslims as Indigenous Citizens: Their History and Current Situation\u201d, <em>The Journal of Sophia Asian Studies<\/em>, No. 32, pp. 25-40.<\/p>\n\n\n\n<p>Berenguer Hern\u00e1ndez, Francisco J. (2010), \u201cGeoestrategia de la energ\u00eda\u201d, en Garc\u00eda Gonz\u00e1lez, Jos\u00e9 A. 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Retrieved from:<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/www.loc.gov\/law\/foreign-news\/article\/burma-four-race-and-religion-protection-laws-adopted\/\">http:\/\/www.loc.gov\/law\/foreign-news\/article\/burma-four-race-and-religion-protection-laws-adopted\/<\/a> (Accessed 7\/02\/2019).<\/p>\n\n\n\n<p>Robbins, Robert R. (1939), \u201cThe Legal Status of Aden Colony and the Aden Protectorate\u201d, <em>The American Journal of International Law,<\/em> Vol. 33, No. 4, pp. 700-715.<\/p>\n\n\n\n<p>Rubio Garc\u00eda, Leandro (1958), \u201cLos diez a\u00f1os de la Birmania independiente\u201d, <em>Revista de Pol\u00edtica Internacional, <\/em>No<em>. <\/em>39, pp. 65-83.<\/p>\n\n\n\n<p>Santiago, Jos\u00e9 (2015), <em>Siete lecciones de sociolog\u00eda de la religi\u00f3n y del nacionalismo<\/em>, Barcelona: Anthropos.<\/p>\n\n\n\n<p>Segara Arumugan, Raja (1977), <em>State and Oil in Burma: An Introductory Survey<\/em>, Research Notes and Discussions Series 3, Institute of Southeast Asian Studies.<\/p>\n\n\n\n<p>Smith, Martin (2002), <em>Burma (Myanmar): The Time for Change<\/em>, Londres: Minority Rights Group International.<\/p>\n\n\n\n<p>Starr, Harvey (2013), \u201cOn geopolitics: spaces and places\u201d, <em>International Studies Quarterly, <\/em>No. 57, pp. 433-439.<\/p>\n\n\n\n<p>Thorner, Alice (1945), \u201cWhite Paper on Burma\u201d, <em>Far Eastern Survey<\/em>, Vol. 14, No. 11, p. 145.<\/p>\n\n\n\n<p>Thornton, Scott E. (2015), <em>The History of Oil Exploration in the Union of Myanmar<\/em>, International Conference and Exhibition, Melbourne, 13-16 September.<\/p>\n\n\n\n<p>Varios (2000) \u201cBurma. Repression, Discrimination and Ethnic Cleansing in Arakan\u201d, <em>International Federation of Human Rights Leagues<\/em>, Vol. 290, No. 2.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Walton, Mathew J.; McKay, Melyn, &amp; Khin Mar Mar Kyim, Dawn (2015), \u201cWomen and Myanmar&#8217;s \u2018Religious Protection Laws\u2019\u201d, <em>The Review of Faith &amp; International Affairs<\/em>, Vol. 13, No. 4, pp. 36-49.<\/p>\n\n\n\n<p>Weiss, Stanley A. (2017), \u201cDid Aung San Lead at Panglong \u2013 or Follow? Myanmar\u2019s ethnic minorities have a different view on Aung San\u2019s place in history\u201d, <em>The Diplomat<\/em>, July 21.<\/p>\n\n\n\n<p>Wilson, Edward O. (1980), <em>Sociobiolog\u00eda. 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(2015), <em>Yemen\u2019s Muslim Brotherhood and the perils of powersharing<\/em>, Washington: Rethinking Political Islam Series, Working Paper, Brookings Institution.<\/p>\n\n\n\n<p>Yusuf Siddiq, Mohammad (2012), \u201cAdvent of Islam in Bengal: An Epigraphic Approach\u201d, <em>International Proceedings of Economics Development and Research, <\/em>Vol. 48, No. 6, pp. 24-27.<\/p>\n\n\n\n<p>Za Mang, Pum (2016), \u201cReligion, Ethnicity, and Nationalism in Burma\u201d, <em>Journal of Church and State<\/em>, Vol. 59, No. 4, pp. 626\u2013648.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Utilizo Birmania en vez de Myanmar sin ning\u00fan inter\u00e9s ideol\u00f3gico, \u00fanicamente porque en Espa\u00f1a la opini\u00f3n p\u00fablica reconoce mejor el primer t\u00e9rmino.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Inicialmente, el t\u00e9rmino&nbsp; de <em>sayyid<\/em> se aplicaba a los descendientes por la rama de Hasan, mientras que los que derivaban de la rama de Husayn sol\u00edan ser llamados <em>jerife o sharif<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JES\u00daS ROMERO MO\u00d1IVAS Universidad Complutense de Madrid, Espa\u00f1a Title:&nbsp;Endogenous Risk Factors of the Unification Process of Yemen and Burma.&nbsp; Resumen: este art\u00edculo reconstruye la historia de los procesos sociopol\u00edticos de unificaci\u00f3n de Yemen y Birmania para discernir algunas semejanzas y diferencias entre ambos pa\u00edses. La clave de comprensi\u00f3n del proceso es triple en ambos pa\u00edses:&hellip;&nbsp;<a href=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/factores-endogenos-de-riesgo-en-el-proceso-de-unificacion-de-yemen-y-birmania\/\" class=\"\" rel=\"bookmark\">Leer m\u00e1s &raquo;<span class=\"screen-reader-text\">Factores end\u00f3genos de riesgo en el proceso de unificaci\u00f3n de Yemen y Birmania<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"neve_meta_sidebar":"full-width","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"on","neve_meta_content_width":100,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v15.2.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Factores end\u00f3genos de riesgo en el proceso de unificaci\u00f3n de Yemen y Birmania - Revista de Estudios en Seguridad Internacional<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/factores-endogenos-de-riesgo-en-el-proceso-de-unificacion-de-yemen-y-birmania\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Factores end\u00f3genos de riesgo en el proceso de unificaci\u00f3n de Yemen y Birmania - Revista de Estudios en Seguridad Internacional\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"JES\u00daS ROMERO MO\u00d1IVAS Universidad Complutense de Madrid, Espa\u00f1a Title:&nbsp;Endogenous Risk Factors of the Unification Process of Yemen and Burma.&nbsp; Resumen: este art\u00edculo reconstruye la historia de los procesos sociopol\u00edticos de unificaci\u00f3n de Yemen y Birmania para discernir algunas semejanzas y diferencias entre ambos pa\u00edses. 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