{"id":485,"date":"2022-05-31T06:40:00","date_gmt":"2022-05-31T06:40:00","guid":{"rendered":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/?page_id=485"},"modified":"2022-05-31T06:40:01","modified_gmt":"2022-05-31T06:40:01","slug":"estrategia-militar-de-la-otan-doctrinas-y-conceptos-estrategicos-recepcion-en-espana","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/estrategia-militar-de-la-otan-doctrinas-y-conceptos-estrategicos-recepcion-en-espana\/","title":{"rendered":"Estrategia militar de la OTAN: doctrinas y conceptos estrat\u00e9gicos. Recepci\u00f3n en Espa\u00f1a"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\">JOS\u00c9 LUIS CALVO ALBERO<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Ej\u00e9rcito de Tierra, Espa\u00f1a<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\">Title: Military Strategy in NATO: Doctrines and Strategic Concepts. Reception in Spain<\/pre>\n\n\n\n<p>Resumen: La estrategia y la doctrina militar de la OTAN se han convertido en una de las referencias principales para el pensamiento estrat\u00e9gico occidental y tambi\u00e9n para el desarrollo de la estrategia y doctrina militar en Espa\u00f1a. La estrategia de la Alianza parti\u00f3 de un escenario muy espec\u00edfico en la Guerra Fr\u00eda para ampliarse despu\u00e9s de ella hacia un papel de estabilizaci\u00f3n fuera de Europa, y retornar parad\u00f3jicamente al punto de partida debido al renacimiento de la amenaza rusa. En ese camino se desarrollaron conceptos clave sobre el empleo del poder militar convencional, de las armas nucleares y de las nuevas formas de conflicto asim\u00e9trico o h\u00edbrido. Pese a que Espa\u00f1a ingres\u00f3 en la OTAN tarde y de una manera muy peculiar, la estrategia y la doctrina OTAN resultaron esenciales para modernizar tanto las fuerzas armadas como el propio pensamiento estrat\u00e9gico de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Palabras clave: OTAN, doctrina militar, conceptos estrat\u00e9gicos, estrategia militar.<\/p>\n\n\n\n<p>Abstract: NATO&#8217;s military strategy and doctrine have become one of the main references for Western strategic thinking and for the development of military strategy and doctrine in Spain. The Alliance&#8217;s strategy started from a very specific scenario in the Cold War to expand after it towards a stabilization role outside Europe, and paradoxically return to the starting point afterwards due to the return of the Russian threat. Along this path, key concepts were developed on the use of conventional military power, nuclear weapons and new forms of asymmetric or hybrid conflict. Despite the fact that Spain entered NATO late and in a very peculiar way, NATO strategy and doctrine were essential to modernize both the armed forces and the strategic thinking in our country.<\/p>\n\n\n\n<p>Keywords: NATO, military doctrine, strategic concepts, military strategy.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para citar este art\u00edculo\/To cite this article<\/strong>:\u00a0Jos\u00e9 Luis Calvo Albero, &lt;&lt;Estrategia militar de la OTAN: doctrinas y conceptos estrat\u00e9gicos. Recepci\u00f3n en Espa\u00f1a>>, <em>Revista de Estudios en Seguridad Internacional<\/em>, Vol. 8, No. 1, (2022), pp. 53-70.DOI: <a href=\"http:\/\/dx.doi.org.10.18847\/1.15.4\">http:\/\/dx.doi.org.10.18847\/1.15.4<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El ingreso de Espa\u00f1a en la OTAN tuvo una importante influencia modernizadora en m\u00faltiples aspectos de la diplomacia, la seguridad y la defensa de nuestro pa\u00eds. Por primera vez, se formaba parte de una alianza defensiva; una que adem\u00e1s se identificaba claramente con el mundo occidental. Por primera vez tambi\u00e9n se pod\u00eda participar en la gesti\u00f3n de crisis internacionales y beneficiarse del peso pol\u00edtico y militar que la OTAN pod\u00eda movilizar. En los aspectos militares, y si bien la OTAN no era una desconocida debido a la relaci\u00f3n previa con Estados Unidos, la integraci\u00f3n en la Alianza significaba el acceso a la modernidad tecnol\u00f3gica, organizativa y doctrinal.<\/p>\n\n\n\n<p>La materializaci\u00f3n de esta influencia fue, sin embargo, lenta, y en algunos aspectos incompleta y desigual. Las razones para ello son diversas y podr\u00edan citarse: el acceso tard\u00edo de Espa\u00f1a a la Alianza, las dificultades de su ingreso y su peculiar modelo inicial de pertenencia a la organizaci\u00f3n, o la especial relaci\u00f3n con Estados Unidos, que especialmente en los aspectos militares ha colocado con frecuencia al pa\u00eds norteamericano como primera referencia en detrimento de la OTAN.<\/p>\n\n\n\n<p>Espa\u00f1a accedi\u00f3 a la Alianza en la fase final de la Guerra Fr\u00eda y no particip\u00f3, por tanto, en la formulaci\u00f3n de la estrategia b\u00e1sica de la organizaci\u00f3n, centrada en la defensa de Europa Occidental contra la amenaza sovi\u00e9tica. Poco despu\u00e9s del ingreso de Espa\u00f1a, los esfuerzos de la OTAN en cuanto a estrategia y doctrina se centraron en buscar un nuevo papel a la Alianza y, en consecuencia, desarrollar principios y fundamentos de uso adaptados a ese nuevo empleo. Espa\u00f1a s\u00ed estuvo presente en esa fase y contribuy\u00f3 a ella, especialmente despu\u00e9s de la integraci\u00f3n total en las estructuras militares de la OTAN. Los nuevos modelos, m\u00e1s orientados a la proyecci\u00f3n, la estabilizaci\u00f3n y la gesti\u00f3n de crisis, han sido, de hecho, probados en numerosas ocasiones en las diversas operaciones militares de la Alianza, y no siempre con \u00e9xito. Pese a los resultados desiguales, la tradici\u00f3n y coherencia de la estrategia militar y la doctrina OTAN la han convertido en referencia esencial para otras organizaciones con responsabilidades en seguridad y defensa, como la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n\n\n\n<p>La formulaci\u00f3n de doctrina militar en la Alianza se ha resentido de la necesidad del consenso para aprobarla. El consenso ha sido con frecuencia un filtro que ha eliminado los aspectos m\u00e1s innovadores, audaces o heterodoxos. En l\u00edneas generales, la fuente principal de inspiraci\u00f3n ha sido Estados Unidos, aunque con un fuerte componente brit\u00e1nico, especialmente en la doctrina militar. Pese a sus limitaciones, tanto los conceptos estrat\u00e9gicos y otros documentos del mismo nivel, como la doctrina militar, han sido producto de un sistema de pensamiento muy completo, estructurado y fiable. Los documentos conceptuales aliados est\u00e1n sujetos a un sistema de revisiones y actualizaciones constantes, lo que constituye probablemente su punto fuerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Es Espa\u00f1a, la producci\u00f3n estrat\u00e9gica y doctrinal de la Alianza ha tenido una influencia muy importante en la formulaci\u00f3n de su equivalente espa\u00f1ola. No obstante, se ha mantenido tambi\u00e9n un modelo estrat\u00e9gico y doctrinal nacional que bebe de otras fuentes y mantiene algunas caracter\u00edsticas espec\u00edficamente propias.&nbsp; La doctrina OTAN se utiliza frecuentemente como marco conceptual b\u00e1sico, que no excluye otras influencias y tendencias siempre que no sean incompatibles con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>El objetivo de este art\u00edculo es analizar la evoluci\u00f3n de la estrategia militar de la OTAN en sus documentos y doctrina, para despu\u00e9s identificar la influencia de esta evoluci\u00f3n en la estrategia y la doctrina militar espa\u00f1ola. Se pretende responder a la pregunta \u00bfC\u00f3mo ha influido el pensamiento estrat\u00e9gico militar de la OTAN en su equivalente espa\u00f1ol? Para ello se estudiar\u00e1n los cuatro grandes periodos en el desarrollo del pensamiento estrat\u00e9gico en la OTAN: la Guerra Fr\u00eda hasta finales de los a\u00f1os 60, la revoluci\u00f3n en el pensamiento estrat\u00e9gico y t\u00e1ctico que precedi\u00f3 a la desaparici\u00f3n de la URSS, el periodo posterior a esa desaparici\u00f3n hasta el concepto estrat\u00e9gico de 2010 y el periodo del retorno a la amenaza en el Este de Europa a partir de 2011. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En lo m\u00e1s profundo de la Guerra Fr\u00eda (1949-1968)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se firma el Tratado del Atl\u00e1ntico en Norte en 1949, la funci\u00f3n de la nueva organizaci\u00f3n era evidente: neutralizar la amenaza sovi\u00e9tica sobre Europa Occidental y mantener el statu quo posterior al final de la Segunda Guerra Mundial. Los inicios de la organizaci\u00f3n ser\u00e1n, no obstante, dif\u00edciles ya que las naciones aliadas hab\u00edan desmovilizado sus ej\u00e9rcitos tras el conflicto y hab\u00eda escasez de tropas, instalaciones y suministros.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer documento estrat\u00e9gico OTAN fue el denominado <em>The Strategic Concept for the Defence of the North Atlantic Area<\/em> (Pedlow, 1997: XI). El documento hab\u00eda sido elaborado por el <em>Standing Group,<\/em> un grupo encargado del planeamiento en la organizaci\u00f3n. En \u00e9l se introduc\u00eda ya lo que ser\u00edan l\u00edneas b\u00e1sicas de la estrategia de la Alianza en el futuro: la necesidad de que las fuerzas terrestres en Europa aguantasen la primera embestida sovi\u00e9tica hasta el despliegue de norteamericanos y brit\u00e1nicos, la importancia de garantizar las rutas mar\u00edtimas en el Atl\u00e1ntico Norte y un recurso temprano a las armas nucleares. El documento, con ligeras modificaciones, fue aprobado como <em>DC 6\/1<\/em> en diciembre de 1949.<\/p>\n\n\n\n<p>Precisamente, el asunto del uso de las armas nucleares iba a convertirse en el m\u00e1s importante, y tambi\u00e9n el m\u00e1s pol\u00e9mico, de la estrategia OTAN durante las primeras d\u00e9cadas de existencia de la organizaci\u00f3n. En 1949, Estados Unidos era la \u00fanica potencia nuclear de la OTAN, mientras que la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica acababa de realizar en agosto de ese mismo a\u00f1o su primera prueba nuclear. Estados Unidos pose\u00eda unas 175 armas nucleares, mientras que la URSS solo llegar\u00eda a poner en servicio 5 en 1950 (Norris, 2010). La superioridad nuclear era esencial entonces, pues se consideraba que, dada la desigualdad en fuerzas convencionales, solo el recurso a las armas nucleares podr\u00eda frenar una ofensiva sovi\u00e9tica generalizada.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s del <em>DC 61\/1<\/em> y necesitando de documentos m\u00e1s detallados sobre la estrategia militar, la OTAN public\u00f3 dos textos m\u00e1s. El primero de ellos, el <em>MC 14, <\/em><em>Strategic Guidance for North Atlantic Regional Planning<\/em>, proporcionaba orientaciones para el planeamiento estrat\u00e9gico, mientras que el <em>DC 13<\/em>, aprobado por el Comit\u00e9 Militar en 1950, ofrec\u00eda m\u00e1s detalles sobre los planes de la OTAN, en las diferentes \u00e1reas regionales en las que se distribu\u00eda la defensa de Europa Occidental. En general, todos estos documentos pon\u00edan el acento en la inferioridad de las fuerzas de la Alianza frente a la URSS, la necesidad de frenar a las fuerzas sovi\u00e9ticas lo m\u00e1s al Este posible, ganando tiempo para que las reservas llegadas desde Estados Unidos pudiesen organizarse para contraatacar y en la utilizaci\u00f3n de cualquier recurso disponible para cumplir una tarea que se antojaba tit\u00e1nica (Pedlow, 1997: XIV). No solo las armas nucleares, sino tambi\u00e9n el sabotaje o la subversi\u00f3n en la retaguardia enemiga deb\u00edan ser utilizados para frenar al gigante militar sovi\u00e9tico.<\/p>\n\n\n\n<p>El inicio de la Guerra de Corea en 1950 fue un ejemplo de que la rivalidad con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica pod\u00eda derivar en un conflicto de considerables proporciones y eso pod\u00eda ocurrir en Europa de la misma forma que hab\u00eda ocurrido en Asia. Una primera medida fue mejorar la hasta entonces bastante endeble estructura de mando y control militar de la organizaci\u00f3n. Los tres grupos de planeamiento regionales fueron sustituidos por tres cuarteles generales estrat\u00e9gicos, que desde entonces se convertir\u00edan en la base de la estructura militar aliada: el Mando Aliado en Europa (ACE), el Mando Aliado en el Atl\u00e1ntico (ACLANT) y el Mando Aliado en el Canal (ACCHAN).<\/p>\n\n\n\n<p>El balance de fuerzas convencionales en Europa, no obstante, segu\u00eda siendo desfavorable a la Alianza<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a> y eso llevaba a dar cada vez m\u00e1s importancia a las armas nucleares norteamericanas. El espaldarazo final para un papel absolutamente preferente de las armas nucleares lo dio sin embargo el presidente Eisenhower cuando, a partir de 1954 introdujo la doctrina del <em>New Look<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El <em>New Look<\/em> aparece en un momento en el que todav\u00eda hay una considerable superioridad estadounidense en armas nucleares y en vectores para su empleo. Coincide adem\u00e1s con un presidente que siempre consider\u00f3 contrario al esp\u00edritu y al modelo pol\u00edtico norteamericano el mantenimiento de unas fuerzas armadas masivas en tiempo de paz. Con estos dos factores, Eisenhower y sus asesores consideraron que la mejor forma de disuadir a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica de cualquier veleidad expansionista era convencerla de que cualquier enfrentamiento se convertir\u00eda inmediatamente en una guerra nuclear. En este nuevo modelo estrat\u00e9gico las fuerzas convencionales, terrestres y mar\u00edtimas, ten\u00edan un papel secundario respecto a la fuerza a\u00e9rea y a los bombarderos estrat\u00e9gicos capaces de transportar armas nucleares.<\/p>\n\n\n\n<p>La OTAN ha ido casi siempre a remolque de la estrategia y la doctrina militar norteamericana, y ese fue el caso tambi\u00e9n en los a\u00f1os 50. El <em>New Look<\/em> fue traducido en la estrategia OTAN como <em>New Approach<\/em> y convertido en oficial mediante el documento del Comit\u00e9 Militar MC 48, <em>The Most Effective Pattern of NATO Military Strength for the Next Few Years<\/em>, publicado en 1954. La idea era que cualquier ofensiva sovi\u00e9tica en Europa ser\u00eda inmediatamente respondida con el uso masivo de armas nucleares. Esto significaba que el campo de batalla europeo ser\u00eda nuclear desde el principio, lo que llev\u00f3 a intentos de adaptaci\u00f3n a esa dif\u00edcil situaci\u00f3n. La m\u00e1s conocida fue la denominada \u201cdoctrina pent\u00f3mica\u201d de Estados Unidos, que buscaba aumentar la movilidad, la dispersi\u00f3n y la capacidad de supervivencia de las unidades convencionales en un campo de batalla nuclear. Para ello se pasaba de la tradicional estructura t\u00e1ctica, basada en tres unidades subordinadas por cada gran unidad de combate, a una que contemplaba cinco, que eran adem\u00e1s m\u00e1s m\u00f3viles y aut\u00f3nomas, permitiendo una mayor dispersi\u00f3n. La duraci\u00f3n de este concepto fue, sin embargo, breve, esencialmente porque la capacidad de supervivencia en un campo de batalla nuclear era harto dudosa. La organizaci\u00f3n pent\u00f3mica era, adem\u00e1s, compleja y la excesiva mezcla de unidades diferentes, unida a la dispersi\u00f3n t\u00e1ctica que se pretend\u00eda, afectaban seriamente a la cohesi\u00f3n de cada unidad y a la coherencia de la acci\u00f3n de conjunto.<\/p>\n\n\n\n<p>El ingreso de Alemania en la OTAN en 1955 introdujo una nueva fuente de discusi\u00f3n en la estrategia de la Alianza. Hasta entonces, se consideraba que, ante un ataque sovi\u00e9tico, las fuerzas convencionales aliadas realizar\u00edan una defensa m\u00f3vil en territorio alem\u00e1n hasta establecer una l\u00ednea defensiva sobre el Rhin. Dentro del concepto <em>New Approach<\/em> era de suponer que eso convertir\u00eda a Alemania en un campo de batalla nuclear, algo bastante dif\u00edcil de aceptar para el nuevo aliado. La soluci\u00f3n era establecer un modelo de \u201cdefensa avanzada\u201d (<em>forward defence<\/em>) en la que se cediera el m\u00ednimo terreno posible y se realizasen los fuegos nucleares a vanguardia de la frontera alemana. Esta opci\u00f3n era ahora m\u00e1s f\u00e1cil de realizar porque la incorporaci\u00f3n del ej\u00e9rcito alem\u00e1n a las filas aliadas a\u00f1ad\u00eda tres cuerpos de ej\u00e9rcito disponibles para la defensa y permit\u00eda conseguir la necesaria concentraci\u00f3n de fuerzas en la frontera (Geary, 1987: 81).<\/p>\n\n\n\n<p>A finales de los a\u00f1os 50 la situaci\u00f3n estrat\u00e9gica hab\u00eda cambiado sustancialmente. En 1957 la URSS anunci\u00f3 la primera prueba con \u00e9xito de un misil intercontinental, y poco despu\u00e9s puso en \u00f3rbita el sat\u00e9lite <em>Sputnik 1<\/em>. Eso demostr\u00f3 el progreso sovi\u00e9tico en el desarrollo de cohetes y termin\u00f3 con la relativa invulnerabilidad del territorio norteamericano ante un ataque nuclear. La doctrina del <em>New Look<\/em>, con su concepto de responder con armas nucleares contra cualquier agresi\u00f3n militar de entidad, se hac\u00eda as\u00ed m\u00e1s problem\u00e1tica, porque habr\u00eda un inmediato contraataque enemigo, tambi\u00e9n nuclear, que llevar\u00eda la guerra a las ciudades norteamericanas.<\/p>\n\n\n\n<p>La doctrina norteamericana cambi\u00f3 con la llegada a la Casa Blanca del presidente John Fitzgerald Kennedy en 1961. Sin embargo, ese cambio no se hizo inmediatamente patente en la OTAN, y adem\u00e1s provoc\u00f3 una serie de controversias que terminar\u00edan por tener graves consecuencias para la cohesi\u00f3n de la Alianza. La perspectiva de convertir en nuclear cualquier enfrentamiento con la URSS no resultaba ya tan aceptable para Washington, ahora que su propio territorio pod\u00eda sufrir las consecuencias de un conflicto nuclear. En consecuencia, la administraci\u00f3n Kennedy propuso otro modelo estrat\u00e9gico denominado \u201crespuesta flexible\u201d. En \u00e9l, las fuerzas convencionales y otros instrumentos como la informaci\u00f3n o la presi\u00f3n econ\u00f3mica recuperaban protagonismo frente a las armas nucleares. El estallido de una crisis no implicar\u00eda autom\u00e1ticamente el pulsado del bot\u00f3n nuclear, sino que se ir\u00edan adoptando medidas progresivas de respuesta dentro de una din\u00e1mica de escalada. En ese enfoque, que consideraba el uso del arma nuclear como \u00faltimo recurso, se dejaba abierta la posibilidad de un ataque convencional, al que no se responder\u00eda en principio con armas nucleares (Kugler, 1991: 10-11).<\/p>\n\n\n\n<p>Inevitablemente, todo ese esquema iba a causar problemas con los aliados europeos. Aceptada la inferioridad convencional de la OTAN en Europa,<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a> el paraguas nuclear norteamericano hab\u00eda sido la principal garant\u00eda de defensa efectiva del territorio aliado. Si ese arsenal se consideraba ahora como un arma de \u00faltimo recurso, y no estaba previsto su uso inmediato en caso de ataque convencional, las garant\u00edas de defensa quedaban dram\u00e1ticamente debilitadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta situaci\u00f3n cre\u00f3 problemas a lo largo de los a\u00f1os 60. El aparente debilitamiento de la postura norteamericana cre\u00f3 malestar especialmente en Francia, que se hab\u00eda dotado de armas nucleares en 1960 y se mostraba cada vez m\u00e1s cr\u00edtica con Estados Unidos. Por otra parte, los norteamericanos estaban enredados en la guerra de Vietnam y en los problemas econ\u00f3micos derivados de un exceso de deuda que hac\u00eda a\u00fan m\u00e1s inseguro su compromiso con la defensa de Europa. La doctrina de respuesta flexible resultaba as\u00ed poco cre\u00edble, especialmente porque Washington nunca disimul\u00f3 sus intenciones de reducir sus fuerzas convencionales en territorio europeo en cuanto fuera posible (Gavin, 2001: 873-875).<\/p>\n\n\n\n<p>Poco a poco, la idea de la respuesta flexible fue imponi\u00e9ndose en la Alianza, aunque las cr\u00edticas francesas llevaron a su abandono de la estructura militar aliada en 1967, provocando la mayor crisis hasta entonces en el seno de la OTAN. Sin embargo, el Comit\u00e9 Militar prepar\u00f3 en 1963 el documento <em>MC 100\/1 (Draft),<\/em> nunca aprobado debido a la oposici\u00f3n francesa, que ya contemplaba una respuesta gradual, y no necesariamente nuclear a una agresi\u00f3n sovi\u00e9tica (Pedlow, 1997: XXIV). La crisis estrat\u00e9gica en el seno de la Alianza termin\u00f3 en 1967 con el nuevo concepto estrat\u00e9gico, <em>MC 14\/3 Overall Strategic Concept for the Defence of NATO Area <\/em>(publicado en enero de 1968). En \u00e9l, se alcanzaba un compromiso entre la visi\u00f3n norteamericana, que pon\u00eda m\u00e1s \u00e9nfasis en el uso de fuerzas convencionales, y la europea, que confiaba m\u00e1s en la superioridad en armas nucleares (Kugler, 1991: 78-80). Estados Unidos se compromet\u00eda con la defensa de territorio europeo, y especialmente Alemania, mientras segu\u00eda manteniendo el compromiso de mantener a Europa bajo su paraguas nuclear si la disuasi\u00f3n y la defensa convencionales fallaban. El concepto tuvo tanto \u00e9xito que se mantuvo vigente hasta el final de la Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante todo este periodo, Espa\u00f1a tuvo una relaci\u00f3n indirecta con la evoluci\u00f3n de la doctrina estrat\u00e9gica y operacional OTAN. Por aquel tiempo no era miembro de la OTAN, pero la firma de los Pactos de Madrid con Estados Unidos en 1953 incorpor\u00f3 de hecho a nuestro pa\u00eds a la defensa de Europa en caso de una crisis b\u00e9lica con la URSS. Pese a que los acuerdos fueron una tabla de salvaci\u00f3n para el r\u00e9gimen de Franco, se trataba en realidad de compromisos muy desequilibrados (Pardo Sanz, 2003: 16). Estados Unidos se comprometi\u00f3 a entregar material militar m\u00e1s moderno a las fuerzas armadas espa\u00f1olas, aparte de una l\u00ednea de cr\u00e9ditos, a cambio de la instalaci\u00f3n de cuatro grandes bases militares en Espa\u00f1a, que inclu\u00edan el estacionamiento de bombarderos pesados con armas nucleares. En caso de guerra con la URSS, Espa\u00f1a se compromet\u00eda adem\u00e1s a mantener un cuerpo de ej\u00e9rcito preparado para reforzar a la Alianza en una eventual defensa en los Pirineos (Delgado, 2019: 31-34). En definitiva, Espa\u00f1a recib\u00eda una cantidad limitada de material militar no excesivamente moderno y no dispon\u00eda de ninguna influencia en la OTAN, pero se compromet\u00eda a participar en la defensa de Europa, aceptaba bases norteamericanas y se convert\u00eda de hecho en objetivo de la URSS en caso de conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p>Por aquel entonces, las fuerzas armadas espa\u00f1olas se encontraban en una situaci\u00f3n muy pobre, por lo que el material norteamericano, pese a no ser de \u00faltimo modelo, supuso una revoluci\u00f3n. En cualquier caso, los nuevos equipos estaban destinados a la colaboraci\u00f3n de Espa\u00f1a en la defensa de Europa, aunque limitada a la defensa del territorio nacional y de las bases norteamericanas (Delgado, 2019: 40). De una manera indirecta, y como consecuencia sobre todo del contacto de militares espa\u00f1oles con t\u00e9cnicos norteamericanos, se inici\u00f3 una relaci\u00f3n indirecta con la doctrina OTAN que pronto se tradujo en algunas iniciativas de entidad (Garc\u00eda Encina, 2017).<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, en 1956 el Ej\u00e9rcito de Tierra public\u00f3 una nueva doctrina (la primera desde 1924) que recog\u00eda las experiencias aliadas de la Segunda Guerra Mundial y orientaba la acci\u00f3n de las fuerzas terrestres hacia el modelo que aplicaba la OTAN en Europa central. Casi al mismo tiempo, tambi\u00e9n el Ej\u00e9rcito de Tierra decidi\u00f3 aplicar una reforma bastante profunda a su organizaci\u00f3n adoptando el modelo \u201cpent\u00f3mico\u201d norteamericano. Era una apuesta arriesgada porque se trataba de un modelo mecanizado que no parec\u00eda el m\u00e1s apropiado para el masivo, mal equipado y pobremente instruido ej\u00e9rcito espa\u00f1ol de la \u00e9poca. Aun as\u00ed, se llegaron a organizar tres divisiones pent\u00f3micas, que sobrevivieron hasta la reforma del ministro Martin Alonso, en 1965 (Garc\u00eda Encina, 2015: 102-105).<\/p>\n\n\n\n<p>La Armada y el Ej\u00e9rcito del Aire experimentaron una mayor influencia de la doctrina OTAN a trav\u00e9s de los procedimientos norteamericanos porque sus procedimientos estaban mucho m\u00e1s estrechamente asociados a la tecnolog\u00eda que utilizaban. En ambos casos, adem\u00e1s, la realizaci\u00f3n de ejercicios combinados con fuerzas navales y a\u00e9reas de otros pa\u00edses fue m\u00e1s frecuente que en el Ej\u00e9rcito de Tierra, por lo que sintieron la necesidad de una doctrina com\u00fan. A partir de los a\u00f1os 60 la doctrina t\u00e1ctica tanto en la Armada como en el Ej\u00e9rcito del Aire fue esencialmente la doctrina OTAN, mientras que el Ej\u00e9rcito de Tierra mantuvo un cuerpo doctrinal propio, en general compatible, aunque diferente, del aliado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica y ca\u00edda de la URSS (1968-1991)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La doctrina de la \u201crespuesta flexible\u201d implicaba dar una mayor importancia a los instrumentos convencionales para la defensa de Europa, pero exist\u00edan todav\u00eda serias dudas de que la OTAN, incluso con el reforzado y potente ej\u00e9rcito federal alem\u00e1n, pudiese resistir una embestida del Pacto de Varsovia en Europa Central.<\/p>\n\n\n\n<p>Las dudas sobre la capacidad de resistencia convencional de la OTAN obligaban a poner el acento sobre armas nucleares t\u00e1cticas y de teatro. La doctrina de la defensa m\u00f3vil, que canalizar\u00eda a los primeros escalones sovi\u00e9ticos hacia zonas de destrucci\u00f3n en las que ser\u00edan aniquilados por armas nucleares t\u00e1cticas se fue abriendo paso, pese a que planteaba serias dudas. Una de ellas era que volv\u00eda a convertir a la Rep\u00fablica Federal alemana en un campo de batalla nuclear. Otra era que, inevitablemente, el uso de armas nucleares aunque fuesen t\u00e1cticas iniciar\u00eda una escalada de intercambios nucleares que pod\u00eda descontrolarse r\u00e1pidamente. El problema de la defensa de Europa permanec\u00eda sin una soluci\u00f3n aceptable y se manten\u00eda adem\u00e1s la diferencia entre una visi\u00f3n norteamericana, m\u00e1s proclive al uso de fuerzas convencionales con mayor peso de las europeas, y una visi\u00f3n europea que segu\u00eda confiando, sobre todo, en el arsenal nuclear norteamericano (Facer, 1985: 4-8).<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os 70 comenzaron a proponerse soluciones con un enfoque nuevo. Las modernas tecnolog\u00edas aplicadas a la obtenci\u00f3n de informaci\u00f3n en el campo de batalla y al ataque de precisi\u00f3n sobre objetivos situados a gran profundidad de la l\u00ednea del frente, ofrec\u00edan perspectivas prometedoras para frenar un ataque sovi\u00e9tico sin necesidad de recurrir a las armas nucleares y sin devastar el territorio alem\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>La idea del ataque sobre los segundos escalones se desarroll\u00f3 inicialmente en Estados Unidos hasta convertirse en 1982 en la denominada <em>Air Land Battle Doctrine<\/em> (Doctrina de la batalla aeroterrestre). El US Army lider\u00f3 el pensamiento en esa \u00e9poca, que se desarroll\u00f3 a trav\u00e9s de sucesivos conceptos. En la doctrina de operaciones presentada en la publicaci\u00f3n <em>FM 100-5<\/em> de 1976, la idea principal era aprovechar al m\u00e1ximo las nuevas tecnolog\u00edas para compensar la superioridad num\u00e9rica sovi\u00e9tica. La manera de hacerlo era concentrar al m\u00e1ximo la potencia de combate sobre los puntos considerados decisivos. Eso exig\u00eda una buena red de inteligencia que identificase r\u00e1pidamente esos puntos decisivos y permitiese coordinar sobre ellos el m\u00e1ximo de fuegos (Romjue, 1984: 3-9). Se apuntaba ya a la necesidad de redes de comunicaciones de gran capacidad que la naciente revoluci\u00f3n digital pod\u00eda convertir en realidad en un futuro pr\u00f3ximo. Ese modelo doctrinal se conoci\u00f3 como \u201cdefensa activa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el desarrollo en los a\u00f1os 70 de una serie de sistemas de armas muy adecuados para atacar el despliegue enemigo en su profundidad (helic\u00f3pteros de ataque AH 64 Apache, lanzacohetes m\u00faltiples MLRS, bombas y misiles a\u00e9reos guiados por l\u00e1ser) y de las nacientes redes digitales llevaron la doctrina un paso m\u00e1s all\u00e1. No se trataba ya tanto de concentrar potencia de fuego como de hacerlo en la retaguardia del despliegue sovi\u00e9tico, sobre sus elementos log\u00edsticos, de mando y control y sus segundos escalones de fuerzas. En 1982 se publicaba un nuevo <em>FM-100-5<\/em> que introduc\u00eda el nuevo concepto de <em>Air \u2013Land Battle<\/em>, o Batalla Aeroterrestre.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a que el nuevo concepto pod\u00eda parecer muy basado en el fuego, en realidad su base principal era la maniobra. Los expertos en doctrina militar del TRADOC (<em>Training and Doctrine Center<\/em>) norteamericano se basaron en gran medida en los antiguos preceptos de la doctrina prusiano- alemana, que conceb\u00eda un campo de batalla ca\u00f3tico en el que un control estricto era imposible y hab\u00eda que recurrir por tanto a la delegaci\u00f3n de mando en escalones subordinados.<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a> La iniciativa de los mandos en esos escalones proporcionar\u00eda oportunidad y flexibilidad a la maniobra (Romjue, 1984: 55-59). El objetivo final era conseguir el colapso enemigo por la velocidad de la maniobra y la simultaneidad de las acciones en diferentes \u00e1reas del campo de batalla, del combate pr\u00f3ximo al ataque en profundidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En la OTAN se sigui\u00f3 con mucha atenci\u00f3n el desarrollo de la <em>Air Land Battle<\/em>, y el concepto se traslad\u00f3 en 1984 a la doctrina aliada con el nombre <em>de Follow on Forces Attack<\/em> (FOFA). El concepto FOFA no se separaba en realidad del concepto estrat\u00e9gico de respuesta flexible vigente en la Alianza, pero lo desarrollaba de una manera novedosa en los niveles operacional y t\u00e1ctico (OTA, 1987: 50-51). Parad\u00f3jicamente, pese a que la mayor\u00eda de los miembros europeos de la OTAN no ten\u00edan sistemas de armas y sensores capaces de operar en la profundidad del despliegue enemigo (OTA, 1987: 24), fue precisamente esta parte de la <em>Air Land Battle<\/em> la que m\u00e1s \u00e9xito tuvo en OTAN. Toda la complejidad de la guerra de maniobra, la iniciativa, el <em>Mission Command<\/em> y la batalla simult\u00e1nea en varias dimensiones qued\u00f3 en segundo plano frente al ataque en profundidad.<a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a> Las razones para este enfoque eran en realidad evidentes: el concepto FOFA, entendido sobre todo como la capacidad para actuar en la profundidad del despliegue enemigo, solucionaba el problema tradicional de la OTAN de c\u00f3mo plantear una batalla que no terminase por combatir en territorio alem\u00e1n (Geary, 1987: 77-78) o por iniciar una guerra nuclear de consecuencias imprevisibles. La demostraci\u00f3n de las bondades del nuevo modelo operacional qued\u00f3 de manifiesto durante la guerra del Golfo de 1991. No obstante, para aquel entonces la amenaza en Europa hab\u00eda disminuido dram\u00e1ticamente y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica se encontraba en sus \u00faltimos estertores.<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os 70 y 80 las fuerzas armadas espa\u00f1olas se modernizaron considerablemente, aunque part\u00edan de un atraso tal que el progreso fue insuficiente para convertirlas en una fuerza cre\u00edble en un campo de batalla moderno. No obstante, la interacci\u00f3n con la OTAN aument\u00f3 considerablemente y culmin\u00f3 en 1982 con la integraci\u00f3n oficial de Espa\u00f1a en la Alianza, aunque a\u00fan deber\u00edan pasar muchos a\u00f1os para la integraci\u00f3n de nuestro pa\u00eds en la estructura militar. La Armada y el Ej\u00e9rcito del Aire adoptaron procedimientos OTAN en sus operaciones cotidianas La Armada inici\u00f3 un proceso de modernizaci\u00f3n que le permiti\u00f3 adquirir materiales realmente modernos como las fragatas F-70 Baleares, una modificaci\u00f3n de fragatas clase Knox norteamericanas. El Ej\u00e9rcito del Aire, por su parte, dispon\u00eda de modernos F-4 <em>Phantom <\/em>y F-5 <em>Freedom Fighter<\/em>, que complement\u00f3 adem\u00e1s con cazas franceses <em>Mirage III<\/em> y posteriormente <em>Mirage F-1<\/em>, debido a las negativas experiencias con las limitaciones del material de ayuda americana en las crisis de Sidi Ifni (1958) y el S\u00e1hara Occidental (1975).<\/p>\n\n\n\n<p>La adquisici\u00f3n de materiales se combinaba con la participaci\u00f3n en ejercicios multinacionales, en los que se practicaban procedimientos OTAN o similares. En principio eran simplemente ejercicios bilaterales con Estados Unidos o Francia, pero en los a\u00f1os 80 se pas\u00f3 a ejercicios multinacionales de la Alianza Atl\u00e1ntica. En toda esta aproximaci\u00f3n a la OTAN, el Ej\u00e9rcito de Tierra fue el m\u00e1s retrasado debido a su inmenso tama\u00f1o, su menor participaci\u00f3n en ejercicios multinacionales y su menor dependencia del material t\u00e9cnico, que adem\u00e1s era muy anticuado. No obstante, el Ej\u00e9rcito de Tierra realiz\u00f3 tambi\u00e9n un esfuerzo conceptual publicando en 1980 una doctrina terrestre que se orientaba claramente hacia los procedimientos aliados (Calvo et al., 1998: 50).<\/p>\n\n\n\n<p>Espa\u00f1a y sus fuerzas armadas permanec\u00edan en cualquier caso ajenas al debate sobre la defensa de Europa Central. Cuando Espa\u00f1a entr\u00f3 en la OTAN se consider\u00f3 que su papel era el mismo que hab\u00eda desempe\u00f1ado en los acuerdos con Estados Unidos: defender el territorio nacional, convertido en \u00faltima base operativa y log\u00edstica de la Alianza en caso de ataque sovi\u00e9tico. La posici\u00f3n de Espa\u00f1a en la OTAN se complic\u00f3 tras la llegada del Partido Socialista Obrero Espa\u00f1ol al poder en 1982 y, aunque Espa\u00f1a permaneci\u00f3 finalmente en la organizaci\u00f3n, lo hizo sin integrarse en la estructura militar y materializando la colaboraci\u00f3n con la Alianza a trav\u00e9s de una serie de \u00e1reas preestablecidas que limitaban la actuaci\u00f3n militar en defensa del territorio nacional. (Mart\u00ednez S\u00e1nchez, 2011: 307-308).<\/p>\n\n\n\n<p>Este modelo muy peculiar de integraci\u00f3n, junto con las escasas capacidades de las fuerzas armadas espa\u00f1olas para una batalla en Europa con la doctrina que planteaba la OTAN, supusieron un retraso en la adopci\u00f3n de modelos doctrinales modernos en Espa\u00f1a. No obstante, en 1986 se recibieron los primeros aviones de combate F-18 Hornet norteamericanos, el primer sistema de armas que pod\u00eda operar realmente dentro de los conceptos <em>Air Land Battle<\/em> y FOFA gracias a su capacidad para conectarse a redes digitales y utilizar armas guiadas en la retaguardia profunda enemiga. Con estos aviones comenzar\u00eda un proceso de transformaci\u00f3n digital que permitir\u00eda pensar en una revoluci\u00f3n en los procedimientos de empleo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s de la Guerra Fr\u00eda (1991-2010)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de mantener el concepto estrat\u00e9gico de 1968 durante 23 a\u00f1os, la Alianza decidi\u00f3 que la situaci\u00f3n en Europa hab\u00eda cambiado lo suficiente como para aprobar uno nuevo, que adem\u00e1s deber\u00eda ser radicalmente distinto, incluso en su naturaleza p\u00fablica. El concepto fue aprobado en noviembre de 1991, poco m\u00e1s de un mes antes de que la URSS desapareciese definitivamente. Su proceso de desintegraci\u00f3n, no obstante, hab\u00eda comenzado mucho antes, y sus posibles consecuencias estaban impl\u00edcitas en el concepto estrat\u00e9gico aliado. Este documento fue por primera vez p\u00fablico, aunque ir\u00eda acompa\u00f1ado de un documento clasificado para la implementaci\u00f3n de los aspectos militares, el <em>MC Directive for Military Implementation of the Alliance&#8217;s Strategic Concept (MC 400)<\/em> (NATO, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>El nuevo concepto reconoc\u00eda los cambios producidos en Europa, la independencia de m\u00faltiples rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas, la unificaci\u00f3n alemana y la serie de tratados y compromisos para establecer medidas de confianza entre la URSS y la OTAN y poner fin a la Guerra Fr\u00eda. En esas circunstancias, el documento reconoc\u00eda que la actuaci\u00f3n de la OTAN ser\u00eda en el futuro m\u00e1s pol\u00edtica, que el riesgo de una gran guerra hab\u00eda disminuido y que se iba a producir una considerable reducci\u00f3n de fuerzas en Europa. Los riesgos tendr\u00edan m\u00e1s que ver m\u00e1s con la probable inestabilidad de los nuevos pa\u00edses surgidos en el Este que con un ataque masivo y premeditado. La misi\u00f3n de la Alianza segu\u00eda siendo garantizar la soberan\u00eda e integridad territorial de sus miembros, pero los aspectos diplom\u00e1ticos, de mantenimiento de la estabilidad y de prevenci\u00f3n de crisis adquirieron mayor importancia que los puramente militares (NATO, 1991).<\/p>\n\n\n\n<p>El problema que se va a encontrar la OTAN con este nuevo concepto es que, efectivamente, se van a producir crisis en el Este de Europa, algunas de ellas graves en los Balcanes y en el C\u00e1ucaso. Sin embargo, la capacidad de la organizaci\u00f3n para intervenir fuera del territorio de sus miembros va a verse dificultada: primero, porque la Alianza ha sido dise\u00f1ada como un instrumento meramente defensivo y su actuaci\u00f3n fuera de \u00e1rea suscita recelos entre algunos de sus miembros; y, segundo. por la falta de capacidades militares adecuadas para el despliegue r\u00e1pido de fuerzas fuera del territorio OTAN.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo cierto es que la Alianza pronto se ver\u00e1 en el compromiso de actuar en la gesti\u00f3n de crisis. El mismo a\u00f1o en que se aprueba el concepto estrat\u00e9gico se inicia el conflicto en Yugoslavia que marcar\u00e1 la primera mitad de los a\u00f1os noventa. Las fuerzas de la OTAN se ver\u00e1n r\u00e1pidamente envueltas en \u00e9l, primero mediante el Grupo Mar\u00edtimo Permanente en el Mediterr\u00e1neo, que colaborar\u00e1 en el embargo de armas a los contendientes en las guerras balc\u00e1nicas y, a partir de 1993, en la operaci\u00f3n <em>Deny Flight<\/em> para establecer una zona de exclusi\u00f3n a\u00e9rea sobre Bosnia Hercegovina. En esta operaci\u00f3n la OTAN se ver\u00e1 envuelta en las primeras situaciones de combate real desde su fundaci\u00f3n, que culminar\u00e1n en el verano de 1995 con la operaci\u00f3n <em>Deliberate Force<\/em>, una campa\u00f1a de bombardeos a\u00e9reos sobre las posiciones serbosnias que llevar\u00e1 a las negociaciones y acuerdos de paz de Dayton ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>La actuaci\u00f3n de la OTAN durante esta crisis se caracterizar\u00e1 por el liderazgo norteamericano. Solo Estados Unidos ten\u00eda los sistemas de inteligencia y reconocimiento, las redes digitales y las capacidades para lanzar armas guiadas que permit\u00edan lanzar una campa\u00f1a a\u00e9rea masiva, sostenida y muy precisa, reduciendo al m\u00ednimo las v\u00edctimas civiles. La doctrina FOFA serv\u00eda perfectamente para este tipo de campa\u00f1as, aunque con el inconveniente de que la eficacia de los ataques a\u00e9reos creo el espejismo de que pod\u00edan ganarse conflictos simplemente con ellos. Paralelamente, el nuevo concepto norteamericano de operaciones basado en una actuaci\u00f3n todav\u00eda m\u00e1s integrada de puestos de mando, sistemas y armas y sensores, y conocido como Operaciones Centradas en Redes (<em>NCO o Network Centric Operations<\/em>) comenz\u00f3 a tener cada vez m\u00e1s influencia en las operaciones aliadas. De hecho, la OTAN lo aplic\u00f3 parcialmente en su concepto <em>NATO Network Enabled Capability (NNEC)<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La aplicaci\u00f3n de la doctrina FOFA primero y NEC despu\u00e9s en la modalidad de campa\u00f1as a\u00e9reas se complement\u00f3 con los esfuerzos para organizar fuerzas desplegables, capaces de asumir las nuevas tareas de gesti\u00f3n de crisis fuera del territorio de la Alianza. Las experiencias en la Guerra del Golfo de 1991, e incluso la de la Guerra de las Malvinas en 1982, hab\u00edan demostrado la necesidad de contar con fuerzas de despliegue r\u00e1pido. La Alianza afront\u00f3 este problema con el desarrollo del concepto <em>Combined Joint Task Force (CJTF)<\/em> en esencia una fuerza multinacional \u201cseparada pero no separable\u201d de la estructura de fuerzas de la OTAN y capaz de realizar operaciones \u201cno Art\u00edculo 5\u201d, es decir aquellas que no respond\u00edan a una agresi\u00f3n sino a la necesidad de intervenir en una crisis exterior (Jones, 1999: 13-16). Ya en 1992, se decidi\u00f3 transformar el I Cuerpo de Ej\u00e9rcito brit\u00e1nico en una fuerza de acci\u00f3n r\u00e1pida, capaz de actuar tanto dentro como fuera de las fronteras de la Alianza y realizar las entonces denominadas misiones Petersberg.<a href=\"#_ftn5\">[5]<\/a> La nueva unidad se denomin\u00f3 <em>Allied Rapid Reaction Corps (ARRC)<\/em> y se convirti\u00f3 en la elite de las fuerzas terrestres de la Alianza.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1999, justo cuando la OTAN se dispon\u00eda a celebrar su cincuenta aniversario, se vio envuelta en su mayor y m\u00e1s compleja operaci\u00f3n: la campa\u00f1a a\u00e9rea contra Serbia y Montenegro durante la Guerra de Kosovo. En ella se puso de nuevo en pr\u00e1ctica la teor\u00eda del poder a\u00e9reo y tambi\u00e9n el concepto CJTF, desplegando al ARRC en la Antigua Rep\u00fablica Yugoslava de Macedonia. La operaci\u00f3n se culmin\u00f3 con \u00e9xito, pero tambi\u00e9n surgieron interrogantes y fallos evidentes. La campa\u00f1a a\u00e9rea fue mucho m\u00e1s larga de lo esperado, se produjeron v\u00edctimas civiles, la actuaci\u00f3n del ARRC se encontr\u00f3 con problema de mando y control y, sobre todo, la intervenci\u00f3n cre\u00f3 malestar internacional al realizarse sin autorizaci\u00f3n del Consejo de Seguridad de NN.UU. Tras 50 a\u00f1os de existencia, la OTAN se encontraba m\u00e1s ocupada que nunca, pero tambi\u00e9n sometida a un estricto escrutinio sobre cu\u00e1l deb\u00eda ser su papel en el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Toda esta problem\u00e1tica qued\u00f3 recogida en un nuevo concepto estrat\u00e9gico aprobado en 1999. En \u00e9l se perfilaba mejor el escenario global tras el fin de la Guerra Fr\u00eda con toda su complejidad de conflictos \u00e9tnicos, nacionalismos violentos, terrorismo y operaciones de paz y gesti\u00f3n de crisis. El documento recog\u00eda tambi\u00e9n la adopci\u00f3n de un concepto de seguridad que iba m\u00e1s all\u00e1 de la simple defensa y que inclu\u00eda aspectos sociales, econ\u00f3micos y medioambientales. Se daba asimismo una importancia reforzada a la asociaci\u00f3n con pa\u00edses que se mostraban dispuestos a colaborar con la Alianza. En general, la OTAN asum\u00eda que la disponibilidad de fuerzas se hab\u00eda reducido desde la Guerra Fr\u00eda y que era necesario mantener un equilibrio entre fuerzas de despliegue r\u00e1pido, para crisis s\u00fabitas dentro o fuera de \u00e1rea, y la capacidad de movilizar fuerzas mayores ante una amenaza de gran entidad cubierta por el Art\u00edculo V del Tratado de Washington (NATO, 1999).<\/p>\n\n\n\n<p>El a\u00f1o 2001 trajo consigo un cambio radical de la visi\u00f3n del mundo desde el punto de vista de la seguridad. Los masivos atentados terroristas del 11-S hicieron salir a la luz en toda su intensidad el problema del terrorismo trasnacional y enfocaron la actuaci\u00f3n de las potencias occidentales hacia Afganist\u00e1n, Oriente Medio y el Norte de \u00c1frica. Para la OTAN esto supuso un cambio de rumbo de enorme calado que la sorprendi\u00f3 con un concepto estrat\u00e9gico no muy adecuado y una previsi\u00f3n de misiones que no eran las previstas. La primera activaci\u00f3n del Art\u00edculo V se produjo precisamente por petici\u00f3n norteamericana, tras los atentados del 11-S, aunque consisti\u00f3 esencialmente en reforzar el sistema de vigilancia a\u00e9rea de Estados Unidos mediante aviones AWACS y activar operaciones como <em>Active Endeavour<\/em> en el Mediterr\u00e1neo para evitar tambi\u00e9n los tr\u00e1ficos il\u00edcitos que pudieran ser utilizados por el terrorismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La operaci\u00f3n m\u00e1s relevante, y la que se convertir\u00eda en la mayor operaci\u00f3n real de la OTAN en su historia, fue ISAF (<em>International Security Assistance Force<\/em>) lanzada en 2002 en Afganist\u00e1n como fuerza internacional pero asumida desde 2003 como propia por la Alianza. ISAF oblig\u00f3 a la OTAN a desarrollar doctrina y planificar operaciones en muchos \u00e1mbitos nuevos. En primer lugar, para desplegar fuerzas en un escenario muy lejano del territorio europeo En segundo, porque se trataba de una operaci\u00f3n de estabilizaci\u00f3n en la que era necesario utilizar instrumentos de ayuda humanitaria, ayuda al desarrollo y construcci\u00f3n de estructuras administrativas que la OTAN no pose\u00eda. Por \u00faltimo, la operaci\u00f3n puso pronto a la OTAN en situaci\u00f3n de enfrentamiento con una insurgencia muy potente y resiliente, en un tipo de combate para el que la Alianza nunca se hab\u00eda preparado.<\/p>\n\n\n\n<p>Un concepto desarrollado durante esa \u00e9poca y orientado en gran medida a confrontar la dura tarea en Afganist\u00e1n fue el de Operaciones Basadas en Efectos (<em>EBAO, Effects Based Approach to Operations<\/em>). Nacido durante la Guerra de Vietnam en el seno de la <em>U.S. Air Force<\/em>, el EBAO invitaba a confrontar la complejidad del campo de batalla moderno teniendo en cuenta las diversas consecuencias que cada acci\u00f3n militar pod\u00eda tener sobre los acontecimientos dentro y fuera del campo de batalla. El EBAO expand\u00eda el planeamiento de las operaciones considerando factores pol\u00edticos, sociales, informativos o econ\u00f3micos. Adem\u00e1s inclu\u00eda instrumentos no convencionales como el uso de la informaci\u00f3n, la ayuda al desarrollo y el \u201cpoder blando\u201d para ganar el apoyo de la poblaci\u00f3n. En definitiva, se trataba de conseguir la integraci\u00f3n de todos los instrumentos disponibles para conseguir efectos complejos que llevasen inevitablemente a la derrota del adversario (USAF, 2016).<\/p>\n\n\n\n<p>El gran problema del EBAO era que resultaba extraordinariamente complicado y demasiado r\u00edgido en sus procedimientos. Esto llev\u00f3 a que, tras un desarrollo conceptual bastante laborioso, el concepto fuese duramente criticado por el <em>US Joint Forces Command<\/em>, entonces bajo el mando del General James Mattis (Mattis, 2008) lo que significo en la pr\u00e1ctica el principio de su fin. No obstante, algunos de sus elementos como la utilizaci\u00f3n de sistemas \u201cno cin\u00e9ticos\u201d (informaci\u00f3n o ciberataques), su integraci\u00f3n con las acciones m\u00e1s tradicionales y la gran importancia dada a la b\u00fasqueda de efectos no puramente militares en las operaciones, sobrevivir\u00e1n para integrarse en el concepto de \u201cguerra h\u00edbrida\u201d durante la d\u00e9cada siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p>En Espa\u00f1a, tanto el <em>Air Land Battle<\/em> como la doctrina FOFA tuvieron una introducci\u00f3n muy tard\u00eda, debido esencialmente a la falta de medios para aplicarlos. El Ej\u00e9rcito del Aire, que particip\u00f3 tanto en la operaci\u00f3n <em>Deliberate Force<\/em> en Bosnia, como en <em>Allied Force<\/em> sobre Kosovo, fue el que mejor se integr\u00f3 en los procedimientos aliados m\u00e1s avanzados. No obstante, tambi\u00e9n la Armada y el Ej\u00e9rcito de Tierra participaron en operaciones reales de la OTAN antes de que Espa\u00f1a perteneciese a la estructura militar. La Armada, en 1992, en la fuerza naval STANAVFORMED en el Mediterr\u00e1neo y el Ej\u00e9rcito de Tierra, en 1995, en la operaci\u00f3n IFOR para implementar los acuerdos de Dayton en Bosnia-Hercegovina. Los procedimientos norteamericanos y OTAN eran, pues, ya conocidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, en enero de 1999, Espa\u00f1a se incorpor\u00f3 plenamente a la estructura militar, lo que supuso un aut\u00e9ntico aldabonazo para la llegada y aplicaci\u00f3n de la doctrina OTAN a nuestro pa\u00eds. El fen\u00f3meno se aceler\u00f3 cuando Espa\u00f1a decidi\u00f3 participar en la nueva estructura de mandos de la Alianza. Inicialmente se estableci\u00f3 un Mando Componente Terrestre (LCC) en Madrid, en 1999, mientras se iniciaban los trabajos para activar el Cuartel General de un Cuerpo de Despliegue R\u00e1pido (<em>NATO Rapid Deployable Corps, NRDC<\/em>) que segu\u00eda el concepto CJTF de \u00f3rganos de mando y control capaces de desplegar con rapidez fuera del territorio OTAN. Adem\u00e1s, se estableci\u00f3 un Centro de Operaciones A\u00e9reas de Combate (CAOC) en Torrej\u00f3n (Madrid). Por aquel entonces la Alianza intentaba adoptar el concepto NNEC como desarrollo de las <em>Network Centric Operations<\/em> norteamericanas y la importancia dada al Mando y Control y el concepto ISTAR (Informaci\u00f3n, Observaci\u00f3n, Gesti\u00f3n de objetivos y Reconocimiento) era m\u00e1xima. La experiencia tanto en el LCC Madrid como en el NRDC situado en Valencia o en el CAOC de Torrej\u00f3n fue muy valiosa para actualizar los conceptos de mando y control en las fuerzas armadas espa\u00f1olas y adquirir equipos de telecomunicaciones y sistemas digitales realmente modernos.<\/p>\n\n\n\n<p>La integraci\u00f3n de fuerzas espa\u00f1olas en operaciones de la OTAN trajo tambi\u00e9n consigo un renovado inter\u00e9s por la acci\u00f3n conjunta entre los tres ej\u00e9rcitos. El inter\u00e9s por promocionar la acci\u00f3n conjunta era antiguo en Espa\u00f1a, y ya se hab\u00eda manifestado en la Ley Org\u00e1nica de la Defensa Nacional 1\/1984 (LO 1\/1984: Art. 11bis) &nbsp;creando la figura del Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), que pod\u00eda asumir el mando de todas las fuerzas en operaciones en caso de conflicto. Sin embargo, este inter\u00e9s no se hab\u00eda materializado en la creaci\u00f3n de \u00f3rganos conjuntos de mando que pudiesen ejercer la direcci\u00f3n de operaciones conjuntas reales.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta carencia se solvent\u00f3 en 2005, en una nueva Ley Org\u00e1nica de la Defensa Nacional (LO 5\/2005) que creaba dos estructuras diferentes en las fuerzas armadas, una org\u00e1nica y otra operativa que se pon\u00eda bajo el mando del JEMAD cuando fuese necesario activar unidades para operaciones. Adem\u00e1s, se le proporcionaban al JEMAD instrumentos de mando y control, e inteligencia para llevar a cabo la conducci\u00f3n conjunta de las operaciones. La influencia que tuvo en este cambio la experiencia espa\u00f1ola en la estructura de mandos OTAN es dif\u00edcil de evaluar, pero fue probablemente muy considerable. En cualquier caso, este fue el mayor cambio operativo en las fuerzas armadas espa\u00f1olas desde la Transici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n renaci\u00f3 el pensamiento sobre la guerra irregular, como consecuencia de la experiencia en Afganist\u00e1n y en Irak. En este caso, el Ej\u00e9rcito de Tierra recibi\u00f3 de nuevo m\u00e1s influencia de Estados Unidos que de la OTAN. En 1996 se hab\u00eda publicado una doctrina que recog\u00eda el pensamiento fundamental de la <em>Air Land Battle<\/em>, que fue r\u00e1pidamente matizada en una nueva versi\u00f3n de 1998, ya que muchos de los conceptos eran tan novedosos que necesitaban una explicaci\u00f3n m\u00e1s detallada (MADOC, 1998). En 2004 se public\u00f3 una nueva doctrina terrestre que se centraba m\u00e1s en la guerra no convencional (MADOC, 2004), operaciones de paz y, sobre todo, lo que por entonces se denominaba \u201cconflicto asim\u00e9trico\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La creaci\u00f3n de una estructura operativa conjunta oblig\u00f3 a realizar un esfuerzo en la producci\u00f3n de un marco doctrinal adecuado, que culmin\u00f3 en 2009 con la publicaci\u00f3n de la <em>PDC-01. Doctrina para la Acci\u00f3n Conjunta de las Fuerzas Armadas<\/em>. El objeto de esta publicaci\u00f3n fue, no obstante, m\u00e1s el de fijar t\u00e9rminos y crear un marco conceptual para la acci\u00f3n conjunta que proponer un modelo estrat\u00e9gico militar y operacional espec\u00edfico. La PDC-01 era compatible con su equivalente en OTAN (la publicaci\u00f3n <em>AJP 01. Allied Joint Doctrine)<\/em>, pero manteniendo la tradici\u00f3n espa\u00f1ola de conservar una doctrina militar puramente nacional.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El regreso de la amenaza en el este (2010-2021)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La lucha contra el terrorismo trasnacional y la experiencia en Afganist\u00e1n hab\u00edan ya dejado el concepto estrat\u00e9gico OTAN de 1999 un tanto desfasado. El elemento de cambio esencial, no obstante, estaba solo comenzando a manifestarse. En 2007, Estonia, un miembro de la OTAN y la UE, fue objeto de un ciberataque masivo que perturb\u00f3 gravemente sus redes estatales. El origen de esos ataques se localiz\u00f3 en Rusia, aunque eso no significaba que el gobierno ruso estuviese detr\u00e1s de ellos. Un a\u00f1o despu\u00e9s, y con la invitaci\u00f3n de la Alianza a Ucrania y Georgia para unirse en el futuro a la organizaci\u00f3n, la tensi\u00f3n con el Kremlin se dispar\u00f3. En el verano de ese a\u00f1o, tras una confusa serie de incidentes en Osetia del Sur, Rusia lanz\u00f3 una breve operaci\u00f3n militar contra Georgia que solo par\u00f3 a las puertas de su capital. El conflicto se interpret\u00f3 como un cambio de actitud de Mosc\u00fa, alarmado por la potencial expansi\u00f3n de la OTAN hasta sus fronteras.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2010 se decidi\u00f3 proponer y aprobar un nuevo concepto estrat\u00e9gico. Lo m\u00e1s destacado en \u00e9l fueron las tareas principales que se asignaban a la organizaci\u00f3n: defensa colectiva, gesti\u00f3n de crisis y seguridad cooperativa. La primera era cl\u00e1sica, la segunda se hab\u00eda desarrollado sobre todo tras el final de la Guerra Fr\u00eda y la tercera se correspond\u00eda con la evoluci\u00f3n de la Alianza hacia una organizaci\u00f3n con un componente cada vez m\u00e1s pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante los riesgos del terrorismo, las experiencias en Iraq y Afganist\u00e1n y una crisis econ\u00f3mica que por entonces estaba en sus inicios, la OTAN entend\u00eda que deb\u00eda ser capaz de aunar instrumentos militares y civiles. El problema es que la organizaci\u00f3n no estaba dise\u00f1ada para eso y carec\u00eda de los instrumentos civiles necesarios para aplicar un aut\u00e9ntico enfoque integral (<em>comprehensive approach<\/em>). Al mismo tiempo, el refuerzo de la asociaci\u00f3n con Estados no miembros y la ampliaci\u00f3n de la Alianza se consideraban pasos necesarios (NATO, 2010). Pese al golpe que hab\u00eda supuesto la guerra en Georgia, que hab\u00eda paralizado de hecho la adhesi\u00f3n de ese pa\u00eds y de Ucrania, la OTAN no renunciaba a seguir expandi\u00e9ndose.<\/p>\n\n\n\n<p>En los aspectos m\u00e1s procedimentales, el nuevo concepto estrat\u00e9gico se\u00f1alaba el potencial impacto de las nuevas tecnolog\u00edas, especialmente los ciberataques, en un futuro enfrentamiento. Tambi\u00e9n daba m\u00e1s importancia a amenazas a la seguridad no relacionadas con conflictos armados, como la seguridad energ\u00e9tica, las cadenas mundiales de distribuci\u00f3n comercial, los riesgos sanitarios o el cambio clim\u00e1tico. Desde el punto de vista estrictamente militar el concepto no aport\u00f3 mucho, aunque dejaba ver alguno de los fen\u00f3menos que se iban a manifestar, durante la d\u00e9cada siguiente a su aprobaci\u00f3n, con la denominaci\u00f3n de guerra h\u00edbrida.<\/p>\n\n\n\n<p>La guerra h\u00edbrida era inicialmente un concepto militar, que designaba un modelo de enfrentamiento en el que uno o ambos adversarios utilizaban todas las posibles modalidades de conflicto a la vez (convencional, irregular, ciberguerra, guerra de la informaci\u00f3n) (Hoffman, 2009: 35). Con el tiempo, y especialmente despu\u00e9s de la intervenci\u00f3n rusa en Ucrania en 2014, el t\u00e9rmino se aplic\u00f3 cada vez m\u00e1s a los aspectos no militares, tales como ciberataques, desinformaci\u00f3n y guerra econ\u00f3mica. Precisamente, las operaciones rusas en Ucrania, con la ocupaci\u00f3n de Crimea y el inicio de la guerra del Donb\u00e1s provocaron aut\u00e9ntica conmoci\u00f3n en la Alianza, tanto por el resurgir de la amenaza en el Este como por los procedimientos utilizados. El uso de fuerzas militares sin distintivos nacionales, la combinaci\u00f3n de guerrillas, sabotajes y asistencia militar o el uso extendido de ciberataques en medio de una gran campa\u00f1a de desinformaci\u00f3n, anunciaban un modelo nuevo de conflicto armado para el que la Alianza no estaba bien preparada.<\/p>\n\n\n\n<p>El shock por el resurgir militar ruso se acentu\u00f3 adem\u00e1s al a\u00f1o siguiente, cuando Rusia despleg\u00f3 fuerzas en Siria para apoyar al gobierno de al-Assad en la guerra civil que asolaba el pa\u00eds. Y se aliment\u00f3 adem\u00e1s por la declaraci\u00f3n norteamericana de que su zona de m\u00e1ximo inter\u00e9s estrat\u00e9gico estaba girando hacia Asia, especialmente a la contenci\u00f3n de una China cada vez m\u00e1s poderosa (Cruz de Castro, 2013: 332). La perspectiva de una Rusia con agresividad renovada y unos Estados Unidos en retirada de Europa cre\u00f3 una situaci\u00f3n de alarma entre los Estados europeos, que acab\u00f3 acelerando el proceso de creaci\u00f3n de estructuras de seguridad y defensa en el seno de la Uni\u00f3n Europea.<\/p>\n\n\n\n<p>La OTAN intent\u00f3 adaptarse conceptualmente a estos fen\u00f3menos utilizando una poderosa estructura de producci\u00f3n de doctrina. El antiguo Mando Aliado del Atl\u00e1ntico (SACLANT) hab\u00eda sido convertido en 2003 en el Mando Aliado de Transformaci\u00f3n (SACT), dedicado a pensamiento estrat\u00e9gico, doctrina y educaci\u00f3n. Adem\u00e1s, la OTAN hab\u00eda desarrollado una red de Centros de Excelencia (dependientes de&nbsp; SACT) con la misi\u00f3n de analizar las lecciones aprendidas en operaciones y desarrollar doctrina sobre funciones y procedimientos espec\u00edficos. En 2006 se cre\u00f3 el Centro de Lucha contra el Terrorismo en Turqu\u00eda, y le siguieron otros como el de Lucha contra Artefactos Explosivos Improvisados en Espa\u00f1a, Ciberdefensa en Estonia o Comunicaciones Estrat\u00e9gicas en Letonia, entre los 28 actualmente activos.<\/p>\n\n\n\n<p>El desarrollo conceptual, no obstante, tuvo una aplicaci\u00f3n desigual en las operaciones reales, en parte porque muchas de las actividades de la guerra h\u00edbrida tienen una marcada naturaleza pol\u00edtica que hace dif\u00edcil su desarrollo por parte de organizaciones militares. Adem\u00e1s, la acumulaci\u00f3n de tensiones geopol\u00edticas en la segunda mitad de la d\u00e9cada del siglo XXI, cat\u00e1strofes sanitarias como la pandemia de COVID 19 o militares como la&nbsp; ca\u00edda de Afganist\u00e1n en manos de los Talib\u00e1n en agosto de 2021 dejaron al concepto de 2010 desfasado. El desfase todav\u00eda se hizo mayor cuando se produjo la invasi\u00f3n rusa de Ucrania en febrero de 2022. En consecuencia, est\u00e1 previsto aprobar un nuevo concepto estrat\u00e9gico en la Cumbre de Madrid de 2022, intentando que, pese a la velocidad de los acontecimientos actuales, no ocurra como todos los conceptos estrat\u00e9gicos anteriores desde 1991, que quedaron desfasados al poco de ser aprobados.<\/p>\n\n\n\n<p>En Espa\u00f1a, durante este periodo el pensamiento estrat\u00e9gico se centr\u00f3 tambi\u00e9n en el fen\u00f3meno de la guerra h\u00edbrida. Al mismo tiempo, el foco del pensamiento militar se fue trasladando de las operaciones de estabilizaci\u00f3n y la contrainsurgencia de la primera d\u00e9cada del siglo hacia un modelo de enfrentamiento complejo, en el que lo convencional ten\u00eda tanto peso como lo irregular y ambos se med\u00edan a la par con actividades nuevas para los militares como la ciberguerra y la desinformaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que en el concepto estrat\u00e9gico OTAN de 2010, la idea de una seguridad nacional transversal e integradora de m\u00faltiples capacidades, civiles y militares, se abri\u00f3 paso tambi\u00e9n en Espa\u00f1a. En 2011 se public\u00f3 la primera Estrategia de Seguridad Nacional, seguida por una nueva versi\u00f3n en 2013 y la aprobaci\u00f3n de la Ley de Seguridad Nacional 36\/2015. Esta atenci\u00f3n preferente a la seguridad nacional se materializ\u00f3 tambi\u00e9n en el empleo de las fuerzas armadas en tareas de apoyo a autoridades civiles en caso de emergencia o cat\u00e1strofe. La Unidad Militar de Emergencias, creada en 2006 y especializada en funciones de protecci\u00f3n civil, tendr\u00e1 un papel cada vez m\u00e1s importante en esta funci\u00f3n apoyada por el resto de capacidades de las fuerzas armadas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el seno de la organizaci\u00f3n atl\u00e1ntica, Espa\u00f1a apost\u00f3 siempre, y especialmente despu\u00e9s del renacimiento de las tensiones con Rusia, por el concepto \u201cOTAN 360\u00ba\u201d. La base de este concepto es que el papel de la Alianza no debe limitarse a las amenazas que provengan del Este de Europa, sino que debe estar preparada para confrontar cualquier riesgo o amenaza que afecte a sus Estados miembros, incluyendo los que puedan provenir de Oriente Medio o de \u00c1frica, convencionales o no.<\/p>\n\n\n\n<p>En los aspectos m\u00e1s operativos, las operaciones enmarcadas dentro de la lucha contra el terrorismo fueron dejando paso a misiones de asistencia militar, orientadas a contribuir a la formaci\u00f3n y la organizaci\u00f3n de fuerzas militares locales. La OTAN realizar\u00e1 este tipo de tareas tanto en Iraq como en Afganist\u00e1n, con contribuci\u00f3n de los contingentes espa\u00f1oles, pero donde m\u00e1s se desarrollar\u00e1n estas misiones ser\u00e1 en \u00c1frica, en el marco de la Pol\u00edtica Com\u00fan de Seguridad y Defensa de la Uni\u00f3n Europea. Las tropas espa\u00f1olas contribuir\u00e1n a misiones de asistencia militar en Somalia, Mali y la Rep\u00fablica Centroafricana.<\/p>\n\n\n\n<p>Como ocurri\u00f3 en OTAN, la intervenci\u00f3n rusa en Ucrania en 2014 supuso un hito que oblig\u00f3 a compaginar el enfoque m\u00e1s orientado a la seguridad de las fuerzas armadas con una atenci\u00f3n renovada a la defensa m\u00e1s convencional. En 2018 se public\u00f3 una nueva <em>PDC 01. Doctrina para el empleo de las fuerzas armadas<\/em>, que inclu\u00eda las principales tendencias de la d\u00e9cada: la integraci\u00f3n de la acci\u00f3n de las fuerzas armadas en un sistema de seguridad integrado, el difuso l\u00edmite entre guerra y paz (a veces denominado \u201czona gris\u201d) o las amenazas h\u00edbridas (MINISDEF, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Se pueden distinguir dos periodos principales en el desarrollo de la estrategia y la doctrina militar de la Alianza Atl\u00e1ntica. En el primero, durante la Guerra Fr\u00eda, todo giraba en torno a unos pocos problemas esenciales frente a un enemigo claramente definido. La manera de neutralizar la superioridad convencional sovi\u00e9tica en Europa, el debate sobre el uso de armas nucleares y la confianza o las dudas en el compromiso norteamericano de defender a sus aliados europeos, marcaron la estrategia de la OTAN hasta el final de la Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En el segundo periodo, ya con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y el pacto de Varsovia desaparecidos, la OTAN oscilo entre un papel de estabilizaci\u00f3n en Europa y una fuerza de intervenci\u00f3n internacional para, finalmente, regresar poco a poco a su rol de defensor frente al peligro procedente del Este. En este segundo periodo, la OTAN se implic\u00f3 en ocasiones en operaciones para las que no dispon\u00eda de doctrina ni recursos suficientes, aunque siempre se mantuvo a la cabeza mundial en el desarrollo de pensamiento estrat\u00e9gico y doctrina militar.<\/p>\n\n\n\n<p>Su gran h\u00e1ndicap en las \u00faltimas d\u00e9cadas ha sido la carencia de instrumentos civiles necesarios para complementar sus capacidades militares en tareas de estabilizaci\u00f3n. El retorno de la amenaza en el Este, materializado ya sin ambages en la invasi\u00f3n rusa de Ucrania en 2022 hace retornar a la Alianza al tipo de misiones de defensa colectiva, en el que se encuentra m\u00e1s c\u00f3moda y para el que est\u00e1 mejor preparada, aunque pierda en el camino algo de su car\u00e1cter pol\u00edtico y de organizaci\u00f3n de seguridad no meramente militar.<\/p>\n\n\n\n<p>En Espa\u00f1a, la influencia de la OTAN ha sido decisiva en la modernizaci\u00f3n de las fuerzas armadas, aunque se desarrollase de una manera tard\u00eda debido a la fecha y las peculiaridades de la integraci\u00f3n espa\u00f1ola en la Alianza. El gran problema de Espa\u00f1a en la OTAN, especialmente evidente en su Ej\u00e9rcito de Tierra, es que el escaso gasto en Defensa y las carencias en equipamiento han deslucido una contribuci\u00f3n que en muchos otros aspectos ha sido brillante. Hoy en d\u00eda, la estrategia y la doctrina militar OTAN siguen siendo la gu\u00eda esencial para la defensa en Espa\u00f1a, aunque complementadas cada vez m\u00e1s por la naciente Pol\u00edtica Com\u00fan de Seguridad y Defensa de la Uni\u00f3n Europea. Espa\u00f1a ha apostado por la complementariedad de ambas organizaciones, proporcionando una aquello de la que otra carece, tanto en t\u00e9rminos de capacidades militares como de instrumentos de seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nota sobre el autor:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Jos\u00e9 Luis Calvo Albero<\/em><\/strong><em> <\/em>es Coronel de Infanter\u00eda del Ej\u00e9rcito de Tierra espa\u00f1ol, diplomado en Estado Mayor.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Blackwell, Jr, James A. (1985), \u201cIn the Laps of the Gods: the Origins of NATO Forward Defense\u201d, <em>Parameters,<\/em> Vol. XV, No. 4, pp. 64-75.<\/p>\n\n\n\n<p>Calvo Albero, Jos\u00e9 Luis, Atar\u00e9s Ayuso, \u00c1ngel, Del Corral Gonzalo, Jos\u00e9 Luis, Salgado Romero, Eduardo, L\u00f3pez Mart\u00edn, Juan, Tourn\u00e9 Izquierdo, Luis, Aguado de Diego, Venancio y Rodr\u00edguez Tr\u00edas, Gabriel (1998), <em>Las doctrinas espa\u00f1olas en el siglo XX<\/em>, Monograf\u00eda fin de curso n\u00ba 38, Madrid: Escuela de Estado Mayor.<\/p>\n\n\n\n<p>Cruz de Castro, Renato (2013), \u201cThe Obama Administration\u2019s Strategic Pivot to Asia: From a Diplomatic to a Strategic Constrainment of an Emergent China?\u201d, <em>The Korean Journal of Defense Analysis<\/em> Vol. 25, No. 3, pp. 331\u2013349.<\/p>\n\n\n\n<p>Delgado G\u00f3mez-Escalonilla, Lorenzo (2019), \u201cCoordenadas de la asistencia militar norteamericana al franquismo en los a\u00f1os cincuenta: entre el deseo y la realidad\u201d, <em>Revista Ayer,<\/em> Vol. 116, No. 4, pp. 21-48.<\/p>\n\n\n\n<p>Facer, Roger L. 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(1991), <em>The Great Strategy Debate: NATO\u00b4s Evolution in the 60\u00b4s<\/em>, Santa Monica, CA: RAND Corporation. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ley Org\u00e1nica (LO) 1\/1984, de 5 de enero, de reforma de la Ley Org\u00e1nica 6\/1980, de 1 de julio, por la que se regulan los criterios b\u00e1sicos de la defensa nacional y la organizaci\u00f3n militar.<\/p>\n\n\n\n<p>Mando de Adiestramiento y Doctrina del Ej\u00e9rcito de Tierra (MADOC) (1998), <em>Doctrina. Empleo de la Fuerza Terrestre.<\/em><\/p>\n\n\n\n<ul><li>(2004), <em>Doctrina. Empleo de las Fuerzas Terrestres.<\/em><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Ministerio de Defensa (MINISDEF) (2009), <em>PDC 01. Doctrina para la acci\u00f3n conjunta de las Fuerzas Armadas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<ul><li>(2018), <em>PDC 01. Doctrina para el empleo de las FAS.<\/em><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Mart\u00ednez S\u00e1nchez, Juan Antonio (2011), \u201cEl refer\u00e9ndum sobre la permanencia de Espa\u00f1a en la OTAN\u201d, <em>UNISCI Discussion Papers<\/em>, No. 26, pp. 283-310.<\/p>\n\n\n\n<p>Mattis, James N. (2008), \u201cUSJFCOM Commander\u2019s Guidance for Effects-Based Operations\u201d, <em>Parameters, <\/em>Autumn 2008, pp. 18-25.<\/p>\n\n\n\n<p>NATO (North Atlantic Treaty Organization) (1991), <em>The Alliance&#8217;s New Strategic Concept agreed by the Heads of State and Government participating in the Meeting of the North Atlantic Council<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<ul><li>(1999) <em>The Alliance&#8217;s Strategic Concept Approved by the Heads of State and Government participating in the meeting of the North Atlantic Council in Washington D.C<\/em>.<\/li><li>(2010), <em>Strategic Concept for the Defence and Security of the Members of the North Atlantic Treaty Organization adopted by Heads of State and Government at the NATO Summit in Lisbon<\/em>.<\/li><li>(2021), <em>Strategic Concepts.<\/em><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Norris RS, Kristensen (2010), \u201cHM. Global nuclear weapons inventories, 1945\u20132010\u201d, <em>Bulletin of the Atomic Scientists<\/em>, Vol. 66, No. 4, pp. 77-83.<\/p>\n\n\n\n<p>Office of Technology Assessment (OTA) (1987), <em>New Technology for NATO: Implementing Follow-On Force Attack<\/em> &#8211; <em>OTA-ISC-309<\/em>, Washington, DC: U.S. Government Printing Office.<\/p>\n\n\n\n<p>Pardo Sanz, Rosa (2003),\u201cEspa\u00f1a y Estados Unidos en el siglo XX: de la rivalidad, el recelo y la dependencia a la cooperaci\u00f3n\u201d, <em>Revista Ayer, <\/em>No. 49, pp.13-53.<\/p>\n\n\n\n<p>Pedlow, Gregory W. (1997), <em>NATO Strategy Documents 1949-1969<\/em>, Supreme Headquarters Allied Powers Europe.<\/p>\n\n\n\n<p>Romjue, John L. (1984), <em>From Active Defense to Air Land Battle: The Development of Army Doctrine 1973 \u2013 1982<\/em>, Virginia: United States Army Training &amp; Doctrine Command.<\/p>\n\n\n\n<p>Skinner, Douglas W. (1988), <em>Airland Battle Doctrine<\/em>, Alexandra (EEUU), Center for Naval Analyses. United States Air Force (USAF) (2016), \u201cThe Effects \u2013Based Approach to Operations (EBAO)\u201d, <em>Air Force Doctrine Publication (AFDP) 3-0 Operations and Planning<\/em>, Curtis E. LeMay Center.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> La URSS contaba con unas 22 divisiones preparadas para el combate en Europa del Este en 1949, frente a unas 10 divisiones aliadas con carencias significativas en su potencia de combate (Blackwell, 1985: 66).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Los estudios de Robert McNamara sobre el poder militar a principios de los 60 mostraban, sin embargo, que la superioridad convencional sovi\u00e9tica en Europa central no era tan acusada; quiz\u00e1s 57 divisiones del pacto de Varsovia contra algo m\u00e1s de 20 de la OTAN sin contar las unidades movilizadas. En cuanto a poder a\u00e9reo, las fuerzas de la OTAN se consideraban superiores (Kugler, 1991: 35-37).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> El procedimiento de mando conocido por \u201cAuftragstaktik\u201d que despu\u00e9s se adopt\u00f3 en ingl\u00e9s como Mission Command y en espa\u00f1ol como Mando Orientado a la Misi\u00f3n. Consiste en emitir \u00f3rdenes sin excesivo nivel de detalle, aunque muy claras en cuanto a la finalidad a conseguir, y delegar la iniciativa en los subordinados para que puedan adaptarse mejor a la variabilidad del campo de batalla.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> El entonces SACEUR, General Rogers, defin\u00eda el FOFA como atacar \u201cthose enemy forces which stretch from just behind the troops in contact to as far into the enemy&#8217;s rear as our target acquisition and conventional weapons systems will permit\u201d (OTA, 1987: 1).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> Definidas por la Uni\u00f3n Europea Occidental (WEO) en 1992. Inicialmente eran: operaciones humanitarias, operaciones de rescate, operaciones de mantenimiento de la paz y gesti\u00f3n de crisis, incluyendo imposici\u00f3n de la paz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JOS\u00c9 LUIS CALVO ALBERO Ej\u00e9rcito de Tierra, Espa\u00f1a Title: Military Strategy in NATO: Doctrines and Strategic Concepts. Reception in Spain Resumen: La estrategia y la doctrina militar de la OTAN se han convertido en una de las referencias principales para el pensamiento estrat\u00e9gico occidental y tambi\u00e9n para el desarrollo de la estrategia y doctrina militar&hellip;&nbsp;<a href=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/estrategia-militar-de-la-otan-doctrinas-y-conceptos-estrategicos-recepcion-en-espana\/\" class=\"\" rel=\"bookmark\">Leer m\u00e1s &raquo;<span class=\"screen-reader-text\">Estrategia militar de la OTAN: doctrinas y conceptos estrat\u00e9gicos. 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