{"id":33,"date":"2020-10-29T15:46:34","date_gmt":"2020-10-29T15:46:34","guid":{"rendered":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/?page_id=33"},"modified":"2020-10-29T18:25:21","modified_gmt":"2020-10-29T18:25:21","slug":"el-deficit-de-seguridad-humana-como-causa-de-los-flujos-migratorios-el-diseno-de-una-respuesta-precisa","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/el-deficit-de-seguridad-humana-como-causa-de-los-flujos-migratorios-el-diseno-de-una-respuesta-precisa\/","title":{"rendered":"El d\u00e9ficit de seguridad humana como causa de los flujos migratorios: el dise\u00f1o de una respuesta precisa"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\">GRACIA ABAD QUINTANAL<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Universidad Nebrija, Espa\u00f1a<\/p>\n\n\n\n<p>Title:&nbsp;The Human Security Deficit as a Cause for Migratory and Refugee Flows: The design of an Accurate Response.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Resumen: el fin de la Guerra Fr\u00eda da paso a una incre\u00edble transformaci\u00f3n del concepto de seguridad marcado por la expansi\u00f3n del mismo, que ir\u00e1 unida tambi\u00e9n a la aparici\u00f3n de nuevos conceptos susceptibles de contribuir a un mejor an\u00e1lisis en la materia. Entre esos conceptos merece la pena destacar, por su valor anal\u00edtico y, pese a las muchas cr\u00edticas de que ha sido objeto, el de seguridad humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las cuestiones que, en el contexto de la expansi\u00f3n del concepto de seguridad, quedar\u00e1 progresivamente securitizada, es decir incluida en el mismo, son las migraciones. Sin embargo y. si bien con demasiada frecuencia tal cuesti\u00f3n se ha analizado \u00fanicamente desde un concepto de seguridad tradicional y centrado en el estado y en su soberan\u00eda, para un correcto estudio de esta realidad y sus causas parece conveniente acudir al concepto de seguridad humana en la medida en que tanto migrantes como refugiados lo son porque ven cuestionada su seguridad personal. Del mismo modo, ser\u00e1 necesario ver en qu\u00e9 medida los estados receptores y, de forma especial, sus sociedades, pueden ver en amenazadas las dimensiones societal, econ\u00f3mica y pol\u00edtica de su seguridad. En consecuencia, ser\u00e1 necesario un an\u00e1lisis que preste atenci\u00f3n a los problemas de seguridad que se plantean tanto para las sociedades receptoras como para los propios migrantes y refugiados.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, cabe pensar que solamente un an\u00e1lisis que junto a la seguridad f\u00edsica tenga en cuenta la seguridad humana \u2013y que se oriente de ese modo a la seguridad integral- permitir\u00e1 articular una respuesta correcta a los flujos migratorios y de refugiados, esto es una respuesta que preste atenci\u00f3n a la importancia central de la prevenci\u00f3n y gesti\u00f3n de conflictos y el fomento del crecimiento econ\u00f3mico y el desarrollo en los estados de origen de los migrantes y refugiados, siempre en cooperaci\u00f3n con dichos estados.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal an\u00e1lisis pondr\u00e1 de manifiesto el car\u00e1cter indivisible de la seguridad y el hecho de que la seguridad de las sociedades receptoras de inmigrantes y refugiados y la de estos \u00faltimos no solo no son incompatibles sino que van de la mano.<\/p>\n\n\n\n<p>Palabras clave: migraciones, refugiados, seguridad humana, securitizaci\u00f3n, conflictos, desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>Abstract: The end of the Cold War has given way to an impressive tranformation of the security concept, which has experienced an incredible expansion over the last few decades. This expansion has also gone hand by hand with the emergence of new concepts which might allow better analysis in this realm. The human security concept stands out among such new concepts as a result of its analytical value, in spite of all the criticism it has received.<\/p>\n\n\n\n<p>One of the questions which has become securitized in the context of the mentioned expansion of the security concept is migration. However, even if migrations have been approached too frequently from a traditional security concept based on the state and its sovereignty, the human seecurity concepts seems a much better tool for the analysis of this reality and its causes. In this sense, we cannot forget that people become migrants or refugees because they see questioned their personal security. Likewise, we have to pay attention to the extent to which, the host states and, particularly, their societies, may see their political, economic and societal security in danger. Therefore, the analysis should pay attention to the security challenges of both, host societies and migrants and refugees.<\/p>\n\n\n\n<p>Besides, only an analysis on the basis of the human security concept will allow us to come up with an accurate response to the question of migratory and refugee flows, this is a response which pays attention to some key aspects such as conflict prevention and management an growth and development promotion in the countries of origin of migrants and refugees, always in cooperation with those countries themselves.<\/p>\n\n\n\n<p>Such un analysis will show the indivisible nature of security and the fact that the security of host societies and that of migrants and refugees, far from being incompatible, go hand by hand.<\/p>\n\n\n\n<p>Keywords: Migrations, refugees, human security, securitization, conflicts, development.<\/p>\n\n\n\n<p>Recibido: 12 de noviembre de 2019. Aceptado:22 de marzo de 2020.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para citar este art\u00edculo\/To cite this article<\/strong>: Gracia Abad Quintanal, \u00abEl d\u00e9ficit de seguridad humana como causa de los flujos migratorios: el dise\u00f1o de una respuesta precisa\u00bb, <em>Revista de Estudios en Seguridad Internacional<\/em>, Vol. 6, No. 1, (2020), pp. 19-36. DOI:&nbsp;<a href=\"http:\/\/dx.doi.org\/10.18847\/1.11.3\">http:\/\/dx.doi.org\/10.18847\/1.11.3<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si por un lado la transformaci\u00f3n del concepto de seguridad y su ampliaci\u00f3n ha supuesto la inclusi\u00f3n en el \u00e1mbito de \u00e9sta de un creciente n\u00famero de cuestiones, por otro, el surgimiento de nuevos conceptos en el \u00e1mbito de la seguridad que tratan de dar cuenta de las caracter\u00edsticas de \u00e9sta en un momento como el actual que nada tiene que ver con el de la Guerra Fr\u00eda, puede permitir un tratamiento m\u00e1s apropiado de esas nuevas cuestiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal ser\u00eda, a nuestro entender, la situaci\u00f3n que existir\u00eda en relaci\u00f3n con los flujos migratorios y de refugiados; si bien \u2013y en buena medida en lo que puede ser calificado como un proceso de securitizaci\u00f3n- han pasado crecientemente a ser considerados como una cuesti\u00f3n de seguridad cuando no tienen por qu\u00e9 serlo <em>per se<\/em>, tal consideraci\u00f3n ser\u00e1 m\u00e1s correcta y ponderada si se hace teniendo en cuenta el concepto de seguridad humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto resulta interesante mencionar que, aunque existen algunos estudios que, efectivamente analizan tales flujos desde esta perspectiva, en la mayor\u00eda de los casos, bien se hace de manera exclusiva desde el punto de vista de las sociedades receptoras, bien en relaci\u00f3n a la protecci\u00f3n de migrantes y refugiados y de sus derechos humanos en dichas sociedades.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, en las p\u00e1ginas siguientes se explican las razones por las que es conveniente el mantenimiento de una aproximaci\u00f3n mucho amplia a las migraciones y flujos de refugiados que tenga en cuenta el concepto de seguridad humana, pero que preste atenci\u00f3n tanto a la seguridad de los migrantes y refugiados como a la de las sociedades receptoras -pues solo de este modo parece posible entender en qu\u00e9 medida tanto unos como otros pueden percibir su seguridad como amenazada- y resolver la contraposici\u00f3n (aparente) de intereses entre unos y otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Con ese objetivo, en las p\u00e1ginas que siguen revisaremos el concepto de seguridad y su transformaci\u00f3n, prestando especial atenci\u00f3n al concepto de seguridad humana y su valor para la explicaci\u00f3n de las cuestiones que nos ocupan; en segundo lugar trataremos de explicar qu\u00e9 lleva a considerar las migraciones como una cuesti\u00f3n de seguridad, en qu\u00e9 medida esto es acertado y cu\u00e1l es la mejor manera de analizar el fen\u00f3meno migratorio en tanto que problema de seguridad. En este sentido analizaremos de qu\u00e9 manera pueden sentirse amenazados tanto los migrantes como las sociedades receptoras. Por \u00faltimo, trataremos de abordar las respuestas posibles al problema de seguridad analizado, esto es, a la migraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe apuntar que si bien los flujos migratorios y los de refugiados son abordados de forma casi indistinta en estas p\u00e1ginas, no significa que no seamos conscientes de la naturaleza notablemente distinta de unos y otros flujos, -y aun de las diferencias que separan a la inmigraci\u00f3n legal y la ilegal- y de las especificidades que tanto por razones legales como de otro tipo deben darse en el tratamiento de ambas clases de flujos (Contreras, 2015; Koser, 2007). En efecto, un refugiado, tal como indica la Convenci\u00f3n de Naciones Unidas sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 es alguien que \u201cse encuentra fuera del estado del que es nacional como consecuencia de un temor bien fundado a ser perseguido como consecuencia de su raza, su religi\u00f3n, su nacionalidad o su pertenencia a un grupo social o ideolog\u00eda pol\u00edtica concretos\u201d, mientras que, tambi\u00e9n seg\u00fan las Naciones Unidas, un migrante es aquella persona que permanece fuera de su estado de origen al menos un a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido y, m\u00e1s all\u00e1 de lo ambiguo y general de la definici\u00f3n de \u201cmigrante\u201d, es evidente que la frontera entre ambos tipos de condiciones no es tan f\u00e1cil de definir. Junto a ello, tambi\u00e9n parece claro que la definici\u00f3n de refugiado que acabamos de dar es hoy algo limitada pues no tiene en cuenta otras cuestiones, como el g\u00e9nero o el deterioro del medio ambiente que tambi\u00e9n pueden ser la base de situaciones de especial riesgo, circunstancia que explica que la Comisi\u00f3n de Naciones Unidas para los Refugiados haya hecho una aplicaci\u00f3n extensiva de la Convenci\u00f3n (Koser, 2007: 71).<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, si se han tratado de manera semejante ambas cuestiones, ha sido por considerar que a los efectos de lo planteado en estas p\u00e1ginas \u2013la importancia de una mejor gesti\u00f3n de las causas profundas de los flujos migratorios y de refugiados- no era relevante tal distinci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El concepto de seguridad y su transformaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si algo caracteriza al concepto de seguridad es su constante transformaci\u00f3n. En efecto, si observamos los elementos considerados como consustanciales al mismo a lo largo del tiempo es evidente que se modifican y que lo hacen tanto respecto del objeto referente de la seguridad, como respecto de los valores a proteger como de los que se consideran como desaf\u00edos a la seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, esa transformaci\u00f3n del concepto de seguridad, que se acent\u00faa desde el fin de la Guerra Fr\u00eda pues previamente, en el contexto del enfrentamiento entre superpotencias, la preocupaci\u00f3n por la seguridad nacional era claramente preponderante (Breslin &amp; Christou, 2015: 3), ha supuesto en las \u00faltimas d\u00e9cadas la consideraci\u00f3n de que la seguridad lo es no solo del estado, sino tambi\u00e9n y, en muchos casos, principalmente, de la sociedad, de las colectividades, de las comunidades, de los individuos, del medio ambiente\u2026 (Carafano &amp; Smith, 2006), ampli\u00e1ndose as\u00ed de forma considerable el que tomamos como objeto referente.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese mismo sentido no se tratar\u00e1 ya \u00fanicamente de proteger valores como la soberan\u00eda, la integridad territorial o la autonom\u00eda de los estados (Morgenthau, 1960: 562), -que tambi\u00e9n-, sino de asegurar el bienestar, los derechos humanos o la biodiversidad (Marquina, 2002).<\/p>\n\n\n\n<p>Todo ello implica que cuando valoramos qu\u00e9 puede poner en cuesti\u00f3n la seguridad, junto a los ej\u00e9rcitos extranjeros y los tradicionales desaf\u00edos militares a la seguridad crecientemente habr\u00e1 que tener en cuenta otros desaf\u00edos tales como las persecuciones, las violaciones de derechos humanos, -masivas en ocasiones-, el hambre, los problemas medioambientales, la escasez de recursos, las enfermedades y pandemias, el desempleo, las bancarrotas y, lo que es m\u00e1s relevante a los efectos de lo que nos ocupa en estas p\u00e1ginas, los flujos de refugiados y las migraciones, (Baldwin, 1995; Buzan, Waever &amp; De Wilde, 1998) por citar algunos desaf\u00edos. En realidad, en muchos casos los desaf\u00edos no son tan nuevos; lo verdaderamente novedoso es la relevancia que se les concede. En efecto, pasan a primer plano por su mayor incidencia en ese momento hist\u00f3rico, pero tambi\u00e9n porque los temores a la aniquilaci\u00f3n absoluta vinculados a las din\u00e1micas de la Guerra Fr\u00eda y la competencia entre bloques han desparecido (Breslin &amp; Christou, 2015: 3).<\/p>\n\n\n\n<p>Esa distinta aproximaci\u00f3n a la seguridad supone apostar por un concepto de seguridad integral que recoja, junto a la seguridad f\u00edsica (tradicional) la seguridad humana.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El concepto de seguridad humana<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La transformaci\u00f3n del concepto de seguridad \u2013y, en buena medida, como recuerdan Carafano y Smith la expansi\u00f3n de lo que significan tanto la guerra como la paz (Carafano &amp; Smith, 2006: 2)- a que nos acabamos de referir va a ir de la mano, -y en buena medida va a propiciar-, la aparici\u00f3n de otros conceptos, si se quiere m\u00e1s espec\u00edficos, relativos a la seguridad. Uno de tales conceptos es el de seguridad humana, un concepto, a pesar de su ambig\u00fcedad y falta de concreci\u00f3n (King &amp; Murray, 2001-2002; Henk, 2005) y problemas de medici\u00f3n (Christie &amp; Acharya, 2008: 8), tantas veces criticada (Breslin &amp; Christou, 2015), que resulta particularmente relevante, si se quiere, por su valor anal\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>El concepto cabe considerar que aparece en los a\u00f1os noventa, en el contexto de la revisi\u00f3n y adaptaci\u00f3n de las caracter\u00edsticas del orden de la posguerra mundial a la posguerra fr\u00eda (Gasper &amp; G\u00f3mez, 2015: 102). En este sentido, fue, en concreto, el Instituto Internacional de Estudios Estrat\u00e9gicos de Londres el que, en 1992, consciente de los cambios que estaban experimentando los elementos fundamentales del concepto de seguridad plantea la conveniencia de incluir en \u00e9l nuevos \u00e1mbitos pare recoger \u00abcualquier amenaza a la seguridad de naturaleza pol\u00edtica, estrat\u00e9gica, econ\u00f3mica, social o ecol\u00f3gica\u00bb. (Henk, 2005: 91).<\/p>\n\n\n\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), hace uso por primera vez del concepto de \u00abSeguridad Humana\u00bb en su Informe sobre Desarrollo Humano de ese a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>La principal caracter\u00edstica del nuevo concepto era el hecho de estar \u00abcentrado en la gente\u00bb como el propio PNUD indicar\u00eda en su Informe sobre Desarrollo Humano en 1994, en el que explica que la protecci\u00f3n de la seguridad humana solo ser\u00eda posible si se ten\u00edan en cuenta en relaci\u00f3n con la seguridad algunas de las dimensiones ya mencionadas en estas p\u00e1ginas, tales como seguridad econ\u00f3mica, seguridad alimenticia, seguridad sanitaria, seguridad medioambiental, seguridad personal, seguridad societal o comunitaria y seguridad pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido hay que decir que el concepto de seguridad humana viene a dar respuesta a esa aproximaci\u00f3n a la seguridad crecientemente centrada en los individuos que apunt\u00e1bamos m\u00e1s arriba y supone, en s\u00ed mismo, el reconocimiento de una realidad fundamental para entender la seguridad actual: la seguridad de los estados no implica necesariamente la de los individuos, ni siquiera la de sus propios ciudadanos pues, en ocasiones, la respuesta a determinados problemas de car\u00e1cter transnacional no se puede articular desde un estado aisladamente considerado y, en otros casos, son los propios estados los que persiguen a su propia poblaci\u00f3n y hacen quebrar ese modelo Westfaliano (Vietti &amp; Scribner, 2013: 18). Prueba de ello es que en la actualidad son m\u00e1s quienes mueren v\u00edctimas de sus propios gobiernos, que los que lo hacen a manos de ej\u00e9rcitos extranjeros (Human Security Centre, 2005; Mack, 2005; Rummel, s. f.).<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, respecto de la seguridad humana caben dos aproximaciones diferentes: una aproximaci\u00f3n restringida que supone considerar que la seguridad queda garantizada en la medida en que se asegura \u201cfreedom from fear\u201d, es decir, la medida en que los individuos est\u00e1n \u201clibres de miedo\u201d &nbsp;y una aproximaci\u00f3n amplia que, en cambio, considera que la garant\u00eda de la seguridad requiere no solo \u201cfreedom from fear\u201d sino tambi\u00e9n \u201cfreedom from want\u201d, esto es, en qu\u00e9 medida los individuos est\u00e1n tambi\u00e9n \u201clibres de necesidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Sea cual sea la aproximaci\u00f3n desde la que se trabaje, parece claro que la primera dimensi\u00f3n estar\u00eda directamente relacionada con lo que en el informe del PNUD de 1994 al que nos refer\u00edamos m\u00e1s arriba se denomina \u201cseguridad personal\u201d. Tal \u201cseguridad personal\u201d podr\u00eda verse amenazada por conflictos armados regulares o irregulares y amenazas de car\u00e1cter pol\u00edtico, al margen del conflicto, incluidos diversos tipos de cr\u00edmenes, que podr\u00edan ser cometidos tanto por el estado como por otros agentes (Gasper &amp; Gomez, 2015: 104).<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de ello, la opci\u00f3n por una u otra aproximaciones, como recuerda Mely Caballero-Anthony ha dividido tanto a acad\u00e9micos como a l\u00edderes pol\u00edticos y protagonistas de las relaciones internacionales (Caballero-Anthony, 2015: 54), por m\u00e1s que ambas recibieran el espaldarazo de la Comisi\u00f3n de Naciones Unidas sobre Seguridad Humana en su informe final del a\u00f1o 2003.<\/p>\n\n\n\n<p>Junto a ambas dimensiones (Gasper &amp; G\u00f3mez, 2015: 102), el concepto de seguridad humana implicar\u00e1 progresivamente la garant\u00eda del derecho de los individuos a vivir con dignidad y hacerlo por s\u00ed mismos. Se traduce, en definitiva como plantean autores como Ken Booth (1991), en permitir la \u00abemancipaci\u00f3n\u00bb del individuo respecto de los condicionantes f\u00edsicos o sociales que impedirle vivir su vida como quisiera, condicionantes en los que cabe incluir cuestiones como el hambre, la enfermedad, la discapacidad, el desempleo, etc., tomando conciencia de c\u00f3mo todas estas cuestiones convierten sus vidas en inciertas e inseguras (Elliot, 2015, 13).<\/p>\n\n\n\n<p>El concepto ser\u00eda progresivamente adoptado por numerosas organizaciones internacionales y las distintas agencias de las Naciones Unidas y la Uni\u00f3n Europea no ser\u00eda una excepci\u00f3n en este sentido. En un paso m\u00e1s, en el contexto europeo, hay que mencionar el informe \u201cA Human Security for Europe: The Barcelona Report on the Study Group on Europe\u2019s Security Capabilities\u201d, seg\u00fan el cual \u201cla seguridad humana implicaba que los individuos quedaran libres de inseguridades b\u00e1sicas\u201d entre las que citaba \u201cel genocidio, la tortura indiscriminada o sistem\u00e1tica, el trato inhumano o degradante, las desapariciones, la esclavitud, los cr\u00edmenes contra la humanidad y las violaciones graves del derecho de guerra\u201d as\u00ed como tambi\u00e9n \u201cviolaciones masivas del derecho a la alimentaci\u00f3n, la salud, o un lugar donde vivir\u201d, precisamente algunas de las razones que mueven a los individuos&nbsp; a abandonar sus estados de origen, como veremos.<\/p>\n\n\n\n<p>En este punto y, a los efectos de este trabajo parece conveniente insistir en que tanto si partimos de un concepto restringido de seguridad humana como si lo hacemos de uno y amplio y consideremos la dimensi\u00f3n que consideremos de la seguridad humana \u2013<em>freedom from fear, freedom from want, right to live in dignity<\/em>&#8211; tal concepto es claramente aplicable en el an\u00e1lisis de la migraci\u00f3n y \u00fatil para la compresi\u00f3n de las mismas. As\u00ed, mientras las sociedades receptoras pueden considerar que como consecuencia de la llegada de los flujos migratorios se ponen en riesgo sus dimensiones <em>freedom from fear <\/em>o<em> freedom from want<\/em>, los migrantes pueden ver en peligro tanto dichas dimensiones como su <em>right to live in dignity<\/em>, particularmente en sus sociedades de origen, aunque tambi\u00e9n, en algunos casos en las sociedades receptoras (aunque esta \u00faltima cuesti\u00f3n queda m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de este trabajo).<\/p>\n\n\n\n<p>En otras palabras, en las p\u00e1ginas que siguen veremos c\u00f3mo en el caso de las sociedades receptoras, un incremento de la migraci\u00f3n puede traducirse (o ser percibido de ese modo) en una reducci\u00f3n de la seguridad humana en relaci\u00f3n con sus dimensiones de <em>freedom from fear<\/em> y <em>freedom from want.<\/em> Por su parte, en el caso de los migrantes, veremos como la relaci\u00f3n se produce en sentido inverso, esto es, a menor seguridad humana (en sus dimensiones de <em>freedom from fear<\/em> y <em>freedom from want<\/em> y tambi\u00e9n en lo que hace a su <em>right to live in dignity<\/em>) mayor impulso a la migraci\u00f3n desde las sociedades de origen.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La securitizaci\u00f3n, el concepto de seguridad humana y los flujos migratorios y de refugiados<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>La securitizaci\u00f3n de las migraciones<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La expansi\u00f3n del concepto de seguridad o, en otras palabras, de las cuestiones incluidas en el mismo, ha sido, como venimos planteando, una constante a lo largo de las \u00faltimas d\u00e9cadas. Sin embargo, por diferentes razones, tal expansi\u00f3n ha sido tambi\u00e9n objeto de cr\u00edtica por parte de las m\u00e1s diferentes aproximaciones a las Relaciones Internacionales. Entre esas cr\u00edticas cabe mencionar, por su relevancia para las cuestiones que nos ocupan en estas p\u00e1ginas la que realiza Ole Waever y la Escuela de Copenhague de la mano del concepto de <em>securitizaci\u00f3n<\/em> (Buzan, Waever &amp; de Wilde, 1998), esto es, del hecho de pasar a considerar como cuestiones de seguridad cuestiones que previamente no eran tratadas de ese modo. En este sentido debemos tener presente que, como se\u00f1alaba Edward Kolodziej, \u00absi bien todas las cuestiones de seguridad son cuestiones pol\u00edticas, no todas las cuestiones pol\u00edticas son cuestiones de seguridad\u00bb (Kolodziej, 2004: 22).<\/p>\n\n\n\n<p>Para Waever el problema de la securitizaci\u00f3n radica tanto en sus implicaciones \u2013por el hecho de considerar una cuesti\u00f3n como vinculada a la seguridad se permite a las \u00e9lites una actuaci\u00f3n respecto de ella con l\u00edmites y controles mucho menores de los que se exigir\u00edan en otro caso- como, en estrecha relaci\u00f3n con lo que acabamos de decir, con los agentes de la securitizaci\u00f3n, puesto que son las \u00e9lites las responsables de decidir cu\u00e1ndo algo debe ser considerado \u2013y tratado- como una cuesti\u00f3n de seguridad, auto-concedi\u00e9ndose con ello mayores poderes -sujetos a menores controles- sobre dicha materia.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, al decidir que una determinada materia pasa a ser una cuesti\u00f3n de seguridad las \u00e9lites podr\u00e1n recurrir a medios que en circunstancias normales ser\u00edan considerados ilegales y podr\u00e1n asignar mayores recursos a la gesti\u00f3n de dicha materia. En este punto cabe mencionar asimismo que, tras la securitizaci\u00f3n de una determinada materia ser\u00e1 tambi\u00e9n creciente la tendencia a su gesti\u00f3n mediante el recurso a medios militares (Mutimer, 1999: 50).<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, \u00e9se y no otro ser\u00eda el proceso al que habr\u00edamos asistido progresivamente en relaci\u00f3n con las migraciones y, lo que es si cabe m\u00e1s llamativo, los flujos de refugiados, al menos si nos aproximamos a unas y otros desde la perspectiva de los estados receptores, cuesti\u00f3n \u00e9sta sobre la que volveremos m\u00e1s adelante.<\/p>\n\n\n\n<p>Un proceso de securitizaci\u00f3n que, como el de otras cuestiones se produce fundamentalmente tras el fin de la Guerra Fr\u00eda y que, como tambi\u00e9n ocurre en otros casos se acent\u00faa tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas y el Pent\u00e1gono (Burgess, 1999: 65.)<\/p>\n\n\n\n<p><em>Una aproximaci\u00f3n amplia a las migraciones como problema de seguridad<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Con todo, las implicaciones de la securitizaci\u00f3n de los flujos migratorios y de refugiados a que acabamos de referirnos adquieren matices muy distintos si nos aproximamos a ellas no desde un concepto de seguridad tradicional y centrado en el estado como el que apunt\u00e1bamos, sino partiendo de un concepto de seguridad humana centrado en los individuos en l\u00ednea con lo que explic\u00e1bamos en un apartado anterior en este trabajo, esto es si, como sugieren Sterly, Ober y Sakdapolrak se cambia el enfoque y se pasa a uno centrado no en las migraciones sino en los migrantes (Sterly, Ober &amp; Sakdapolrak, 2016: 60). En esa l\u00ednea, el an\u00e1lisis ser\u00e1 m\u00e1s correcto si no lo abordamos desde una concepci\u00f3n centrada exclusivamente en la protecci\u00f3n del estado en t\u00e9rminos territoriales, al modo de la Guerra Fr\u00eda \u2013en virtud del cual la respuesta a las migraciones quedar\u00eda limitada al refuerzo de los controles fronterizos, la prevenci\u00f3n del tr\u00e1fico de seres humanos y los esfuerzos para frenar a demandantes de asilo y refugio -, sino desde una aproximaci\u00f3n mucho m\u00e1s amplia que, en l\u00ednea con los planteamientos de Barry Buzan tenga en cuenta un abanico m\u00e1s amplio de dimensiones de la seguridad (Buzan, 1991: 432).<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que, como recuerda Lorraine Elliot \u201clos modelos tradicionales de seguridad son inapropiados para gestionar amenazas no tradicionales\u201d y \u201cno permiten soluciones exitosas y creativas\u201d (Elliot, 2015: 14).<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, parece claro que debemos prestar atenci\u00f3n al desaf\u00edo que las migraciones suponen para la seguridad de dos grupos o colectividades:<\/p>\n\n\n\n<p>1. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El desaf\u00edo a la seguridad de las sociedades receptoras: Resulta cada vez m\u00e1s claro c\u00f3mo las sociedades receptoras de flujos migratorios o de refugiados los perciben como un desaf\u00edo a su seguridad, entendida esta como seguridad humana y ello, tanto por lo que respecta a la dimensi\u00f3n de <em>freedom from fear<\/em> como a lo relativo a la dimensi\u00f3n <em>freedom from want<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante destacar en este punto que es indiferente que tales flujos supongan un desaf\u00edo real o no para la sociedad que los recibe, pues en tanto en cuanto sean percibidos de ese modo el impacto ser\u00e1 rese\u00f1able, en la medida en que inevitablemente se generar\u00e1 una reacci\u00f3n y se demandar\u00e1 la articulaci\u00f3n de mecanismos de respuesta a tal desaf\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al propio tiempo, es necesario resaltar c\u00f3mo, en el contexto europeo, la crisis de refugiados vivida en los \u00faltimos a\u00f1os ha contribuido a acrecentar notablemente estos temores (Sterly, Ober &amp; Sakdapolrak, 2016: 57).<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido y, aun cuando se pueda argumentar que en muchos casos el cuestionamiento de la seguridad de las sociedades receptoras por parte de migrantes y\/o refugiados es inexistente, es innegable que en muchos casos los individuos que llegan no comparten las caracter\u00edsticas de las sociedades receptoras (tradiciones, cultura, lengua, religi\u00f3n, costumbres etc.) (Informe sobre las migraciones en el mundo 2020, 2020: 201) y que esa diferencia puede ser percibida como un desaf\u00edo a la identidad colectiva, a la seguridad societal de dichas sociedades en la medida en que pueda poner en cuesti\u00f3n o alterar esos rasgos fundamentales (Burgess, 2008; Weiner, 1992-1993: 103; Waever, 1993: 23). Al respecto cabe a\u00f1adir que el que se trate de migraci\u00f3n legal o ilegal o de flujos de refugiados es indiferente, pues en todos los casos pueden suscitarse los mismos temores. En cambio, tanto la mayor o menor homogeneidad de la sociedad receptora como el mayor o menor \u00e9xito de los inmigrantes influir\u00e1n en el grado que adquiera esa percepci\u00f3n de amenaza (Heisler &amp; Layton-Henry, 1993: 162). En efecto, si la sociedad a la que llegan los flujos es ya de por s\u00ed heterog\u00e9nea el impacto ser\u00e1 menor y no habr\u00e1 percepci\u00f3n de desaf\u00edo a la seguridad societal. De hecho, tampoco lo habr\u00e1 en la medida en que la sociedad receptora considere la diversidad cultural como algo positivo en s\u00ed mismo (Weiner, 1992-1993: 103). &nbsp;Del mismo modo, si el impacto de las costumbres y rasgos de los migrantes y refugiados es peque\u00f1o, tampoco se percibir\u00e1 dicho desaf\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>Del mismo modo, migrantes y refugiados y, pese a que sociedades tradicionalmente receptoras de grandes vol\u00famenes de inmigraci\u00f3n como la estadounidense se cuenten al mismo tiempo entre las m\u00e1s pr\u00f3speras del mundo, ser\u00e1n frecuentemente percibidos como elementos que ponen en riesgo el mantenimiento de la seguridad econ\u00f3mica de las sociedades que los reciben, en la medida en que parecen incrementar la competencia por unos recursos ya de por s\u00ed escasos y cuestionar la posibilidad de mantener una base econ\u00f3mica que permita el mantenimiento del estado receptor y la supervivencia de su poblaci\u00f3n (Orozco, 2005). En este sentido, como recuerda Guild (Guild, 2009: 135), las poblaciones receptoras ver\u00e1n con especial preocupaci\u00f3n la forma en que la poblaci\u00f3n inmigrante puede influir en la evoluci\u00f3n del mercado laboral, ya sea presionando a la baja en materia de salarios, ya sea incrementando la mano de obra disponible (Koser, 2007: 93) y fomentando el alza del desempleo. Al respecto cabe a\u00f1adir que si la llegada de los flujos de migrantes y refugiados coincide con una fase contractiva del ciclo econ\u00f3mico donde las dificultades econ\u00f3micas ya est\u00e1n presentes, el rechazo de las sociedades receptoras a tales flujos y la percepci\u00f3n de que constituyen una amenaza ser\u00e1n mayores.<\/p>\n\n\n\n<p>Junto a todo ello, tanto inmigrantes como solicitantes de asilo y refugio ser\u00e1n frecuentemente vistos como una carga a\u00f1adida para el sistema sanitario y de seguridad social, sistema al que, en muchos casos, como es l\u00f3gico, no han contribuido (Huysmans, 2006: 78). Como consecuencia no ser\u00e1 infrecuente la aparici\u00f3n de propuestas para dejarlos fuera de los beneficios derivados de dichos sistemas con el consiguiente impacto negativo en la seguridad humana de los migrantes y refugiados.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo dem\u00e1s, la percepci\u00f3n de amenaza no queda ah\u00ed, sino que deriva frecuentemente en la criminalizaci\u00f3n de migrantes y refugiados en las sociedades receptoras, consider\u00e1ndolos terroristas en no pocas ocasiones (Edwards, 2009: 775). Esta \u00faltima circunstancia se ha hecho m\u00e1s frecuente desde los atentados del 11 de septiembre del 2001, tras los cuales de modo m\u00e1s o menos justificado, la inmigraci\u00f3n se incluy\u00f3 en las cuestiones a las que se deb\u00eda prestar particular atenci\u00f3n en el contexto de la lucha contra el terrorismo (Spencer, 2008: 1; Informe sobre las migraciones en el mundo 2018: 237). Sin llegar a tanto, ser\u00e1 tambi\u00e9n frecuente considerar que el incremento de poblaci\u00f3n inmigrante o refugiada f\u00e1cilmente tendr\u00e1 como consecuencia una mayor incidencia de la delincuencia, aun cuando no haya evidencia cient\u00edfica alguna al respecto (Wang, 2012: 743) y, de hecho, los estudios existentes apoyen en realidad la posici\u00f3n contraria.<\/p>\n\n\n\n<p>En un paso m\u00e1s, no es infrecuente que se llegue al punto de considerar que esos migrantes y refugiados, procedentes de lugares con sistemas sociales diferentes, pero tambi\u00e9n sistemas pol\u00edticos completamente distintos, en la medida en que fueran aumentando en n\u00famero y, por tanto fuerza, incluso, electoral, podr\u00edan acabar por subvertir, reemplazar o cuestionar no ya los sistemas sociales sino los sistemas pol\u00edticos vigentes en las sociedades receptoras, esto es, poner en cuesti\u00f3n la seguridad pol\u00edtica de dichas sociedades.<\/p>\n\n\n\n<p>Este \u00faltimo temor resulta, si se quiere, particularmente interesante, pues si bien tal escenario puede parecer razonablemente remoto, la propia reacci\u00f3n de las poblaciones a estos miedos y el apoyo a opciones pol\u00edticas populistas (The Economist, 2016: 17) -con respuestas aparentemente tan f\u00e1ciles como contundentes a estos problemas- que puede derivarse de ellos, s\u00ed pueden acabar por da\u00f1ar considerablemente los sistemas pol\u00edticos de los estados receptores.<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad las reacciones a que acabamos de referirnos, que sugieren la privaci\u00f3n a migrantes y refugiados del sistema de seguridad social y el tratamiento de los mismos como potenciales criminales, reacciones muchas veces auspiciadas o alentadas por los elementos populistas a que acabamos de referirnos, no son sino la concreci\u00f3n en el \u00e1mbito de las migraciones de las medidas excepcionales a que las \u00e9lites pueden recurrir cuando se ha producido la securitizaci\u00f3n de una determinada cuesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>2. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El desaf\u00edo a la seguridad de migrantes y refugiados en las sociedades de origen: Sin embargo, si nos limitamos a la percepci\u00f3n de amenaza que, como vemos, puede surgir f\u00e1cilmente en las sociedades receptoras, pasamos por alto algo fundamental que est\u00e1 en la ra\u00edz del problema: las causas \u00faltimas de las migraciones y flujos de refugiados; es decir, las razones que impulsan a los individuos a emigrar o buscar refugio en terceros estados.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, si indagamos acerca de esta cuesti\u00f3n no es dif\u00edcil observar c\u00f3mo los individuos que llegan a las sociedades receptoras lo hacen porque sus vidas o las de sus familias est\u00e1n en riesgo por conflictos, violencia sectaria, inestabilidad pol\u00edtica, amenazas procedentes del estado, persecuciones por motivos ling\u00fc\u00edsticos, raciales, \u00e9tnicos que amenazan su seguridad (Klare, 1997; Caballero-Anthony, 2015) en sus propios estados de origen, que est\u00e1n lejos de ser estados democr\u00e1ticos y respetuosos de los derechos humanos y las garant\u00edas m\u00ednimas (Koser, 2007: 30). Como vemos en muchos casos no se trata de persecuci\u00f3n o violencia contra individuos aislados sino contra comunidades (la seguridad de la comunidad habr\u00e1 de ser considerada como parte de la seguridad humana), que sufrir\u00e1n discriminaci\u00f3n, exclusi\u00f3n y violencia en distintas formas (Caballero-Anthony, 2015: 55). En estos casos, como es evidente, la dimensi\u00f3n <em>freedom from fear<\/em> de su seguridad humana se est\u00e1 viendo claramente cuestionada y la \u00fanica opci\u00f3n posible es salir de su estado y buscar dicha seguridad en otro convirti\u00e9ndose, en muchos casos, aunque no en todos, en refugiados.<\/p>\n\n\n\n<p>En otros casos, los individuos ven como sus vidas o las de sus familias est\u00e1n en riesgo o, cuando menos carecen de un nivel \u201cm\u00ednimo aceptable de bienestar\u201d como consecuencia de situaciones de hambre, enfermedades, deficiente o inexistente acceso a la educaci\u00f3n, crisis econ\u00f3micas, da\u00f1o medioambiental, etc. En estos casos es la dimensi\u00f3n <em>freedom from want<\/em> de su seguridad humana la que est\u00e1 siendo claramente cuestionada, pero igualmente, en muchas ocasiones la \u00fanica respuesta posible es el abandono de sus estados de origen, convirti\u00e9ndose en inmigrantes en las sociedades receptoras. Se confirma as\u00ed que, como se\u00f1ala Khalid Koser, la existencia de niveles muy diferentes de desarrollo entre los estados, llevar\u00e1 a las poblaciones a desplazarse a aquellos en los que pueden disfrutar de mejores condiciones, algo que adem\u00e1s se ve facilitado por los avances experimentados por el transporte y las comunicaciones en las \u00faltimas d\u00e9cada (Koser, 2007: 28) En un paso m\u00e1s, cabe se\u00f1alar que esa diferencia en los niveles de desarrollo de los estados desarrollados y los que se encuentran en v\u00edas de desarrollo ha ido creciendo con el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Parece necesario precisar que con ese \u201cnivel m\u00ednimo de bienestar aceptable\u201d se hace referencia a la existencia de una carencia en un \u201c\u00e1rea del bienestar que sea esencial o extremadamente importante\u00bb\u201d (Terrif et al., 2007: 19), \u201clo suficientemente importante como para que los seres humanos luchen por ella o arriesguen gravemente su vida o su propiedad por ella\u201d (Henk, 2005: 97; Informe sobre las migraciones en el mundo 2018: 192).<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de todo ello, es evidente que quienes sufren el hambre o la persecuci\u00f3n no pueden desarrollar su propia vida seg\u00fan sus propias preferencias y con dignidad. En esas circunstancias, como ya apuntaba la Conferencia Internacional de las Naciones Unidas sobre Poblaci\u00f3n y Desarrollo en 1994, la ausencia de paz y seguridad, las violaciones de derechos humanos y los d\u00e9ficits democr\u00e1ticos y de instituciones que garanticen el estado de derecho fomentar\u00e1n la din\u00e1mica migratoria (Conferencia Internacional de las Naciones Unidas sobre Poblaci\u00f3n y Desarrollo, 1994). En consecuencia y, con independencia del status con el que lleguen en cada caso a las sociedades receptoras, quienes componen esos flujos de poblaci\u00f3n pueden ser considerados como \u201cmigrantes forzosos\u201d (Vietti &amp; Scribner, 2013: 23).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, no resulta sorprendente comprobar que, seg\u00fan datos del Pew Research Center, como muestran las tablas que incluimos a continuaci\u00f3n, Siria, asolada por un conflicto desde 2011 es, entre 2010 y 2016 el principal emisor tanto emigrantes como de refugiados hacia Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>Del mismo modo resulta interesante observar que estados generadores de un mayor volumen de emigrantes y, especialmente de refugiados, son estados en la mayor parte de los casos muy mal situados en el \u00cdndice de Desarrollo Humano, pues casi todos se ubican en el treinta por ciento que peor aparece en este \u00edndice y solo alg\u00fan caso queda dentro del sesenta por ciento que alcanza peores registros, aunque fuera del treinta por ciento peor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tabla 1. Principales estados emisores de emigraci\u00f3n hacia Europa<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img src=\"http:\/\/www.ugr.es\/~resi\/tabla1sh.PNG \" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fuente: elaboraci\u00f3n propia a partir de datos de Pew Research Center (2017) y PNUD (2019)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Tabla 2. Principales estados emisores de refugiados hacia Europa<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img src=\"http:\/\/www.ugr.es\/~resi\/tabla2sh.PNG \" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fuente: elaboraci\u00f3n propia a partir de datos de Pew Research Center (2017) y PNUD (2019). (*No hay datos de IDH para este estado)<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, en l\u00ednea con lo que advert\u00eda el Informe del PNUD sobre seguridad Humana de 1994 la salida de sus estados de los individuos y la llegada a las sociedades receptoras como inmigrantes o solicitantes de asilo o refugio no es sino la consecuencia de la falta de seguridad humana que sufren en sus lugares de origen (Snyder, 1999: 65; Sterly, Ober &amp; Sakdapolrak, 2016: 59), pues esas masas de poblaci\u00f3n que se desplaza son \u201ctanto productos como v\u00edctimas de la inseguridad\u201d (Adelman, 2001: 8). En otras palabras, los estados que no pueden o no quieren garantizar la seguridad humana de sus poblaciones se convierten as\u00ed en exportadores de inseguridad (real o percibida) a los estados receptores.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Las respuestas<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Este conocimiento de las causas, los factores que inducen los flujos es clave no ya para una mejor gesti\u00f3n de los mismos sino, sobre todo, para tratar de reducirlos, si \u00e9ste es el objetivo \u00faltimo de las sociedades receptoras con vistas a reducir la percepci\u00f3n de desaf\u00edo a su seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p>En otras palabras, siguiendo a Thomas Gammeltoft-Hansen y a Nikolas F. Tan (Gammeltoft-Hansen &amp; Tan, 2017), habremos de reemplazar la disuasi\u00f3n de los flujos migratorios y de refugiados, el paradigma dominante hasta el momento seg\u00fan los citados autores y que se habr\u00eda ido consolidando a lo largo de las tres \u00faltimas d\u00e9cadas, marcado por la adopci\u00f3n de medidas cada vez m\u00e1s restrictivas, como se ha evidenciado en el contexto de la crisis de refugiados vivida por la UE (The Economist, 2016: 17), por la prevenci\u00f3n de los mismos de la mano, entre otras cosas, de la protecci\u00f3n de los derechos humanos, o cuando menos, complementar la primera aproximaci\u00f3n con la segunda (Gammeltoft-Hansen &amp; Tan, 2017: 28). No se trata solamente de reforzar controles fronterizos y denegar solicitudes de asilo, sino de introducir acciones y medidas preventivas que reduzcan la probabilidad de que surja la necesidad de abandonar sus estados para numerosos individuos.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, del an\u00e1lisis de los factores generadores de los flujos migratorios y de refugiados se desprende que, para tratar de limitarlos, ser\u00e1 necesario actuar en tres frentes principales:<\/p>\n\n\n\n<ol><li>Prevenci\u00f3n, gesti\u00f3n y soluci\u00f3n de conflictos en los estados de origen: resulta quim\u00e9rico pensar que podemos vivir en una isla de paz y seguridad en medio de un mar de inseguridad y los flujos de refugiados resultantes de conflictos como los de Iraq o Siria lo ponen de manifiesto. Parece claro que no podemos limitarnos a permitir impasibles la continuidad de los conflictos y la violencia para luego tratar de disuadir a migrantes y refugiados de venir u obligarles a retornar.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>En efecto, en l\u00ednea con lo auspiciado tanto por la primera Estrategia Europea de Seguridad \u201cUna Europa segura en un mundo mejor\u201d, publicada en 2003 como por la actual Estrategia Global para la Pol\u00edtica Exterior y de Seguridad de la UE, \u201cUna visi\u00f3n com\u00fan, una actuaci\u00f3n conjunta: una Europa m\u00e1s fuerte\u201d, lanzada en 2016 y la doctrina de la Responsabilidad de Proteger, introducida en 2001 por la Comisi\u00f3n Internacional sobre Intervenci\u00f3n y Soberan\u00eda Estatal&nbsp; y adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2005, debemos involucrarnos en la prevenci\u00f3n, pero tambi\u00e9n en la gesti\u00f3n y soluci\u00f3n de los conflictos y tratar de proteger a las poblaciones de terceros estados cuando sus gobiernos no lo est\u00e1n haciendo o se han convertido en parte del problema (Mack, 2005; Solana, 2018). Y es que, como recuerda Caballero-Anthony, desde 1999, la protecci\u00f3n de los civiles en los conflictos armados ha ocupado a los distintos \u00f3rganos de las Naciones Unidas, que han se\u00f1alado que la \u00fanica forma realmente efectiva de proteger a dichos individuos es la prevenci\u00f3n de los conflictos en la medida en que los civiles son siempre las principales v\u00edctimas de los mismos (Caballero-Anthony, 2015: 59)<\/p>\n\n\n\n<ol><li>Fomento del desarrollo y el crecimiento econ\u00f3mico en los estados de origen. La UE no puede ser una isla de paz en medio de un mar de violencia, pero tampoco podr\u00e1 ser una isla de prosperidad en un mar de miseria sin que la presi\u00f3n migratoria aumente sin cesar. En l\u00ednea con lo auspiciado por los Objetivos del Milenio de las Naciones Unidas y la Agenda 2030 ser\u00e1 necesario contribuir no solo a la reducci\u00f3n de la pobreza sino al fomento del desarrollo y el crecimiento econ\u00f3mico en terceros estados. Y es que, desde un primer momento, el concepto de Seguridad Humana se considera vinculado al desarrollo, m\u00e1s en concreto al desarrollo sostenible (Henk, 2005: 93) y su estructuraci\u00f3n en torno a la gente implica que el desarrollo sea considerado como el principal instrumento de protecci\u00f3n de la seguridad (Gomez, Gasper &amp; Mine, 2016: 113). En ese sentido, solo una reducci\u00f3n de las disparidades existentes en t\u00e9rminos de niveles de desarrollo entre unos estados y otros contribuir\u00eda a la existencia de menores incentivos para la migraci\u00f3n.<\/li><li>Cooperaci\u00f3n con terceros estados en cuestiones migratorias que no se limite a la daci\u00f3n de ayuda al desarrollo, sino que permita el desarrollo de pol\u00edticas y acciones orientadas a contribuir al desarrollo de los pa\u00edses de origen de los migrantes, es decir destinadas a hacer posibles niveles de vida y empleo sostenibles en los estados de origen y ciertos niveles educativos, de protecci\u00f3n social y servicios sanitarios y de salud p\u00fablica.&nbsp; En ese esfuerzo ser\u00e1 necesario, tambi\u00e9n, el concurso de Organizaciones Intergubernamentales y ONGs con actividad en los estados emisores de migraci\u00f3n. Sin este esfuerzo se mantendr\u00e1 un d\u00e9ficit en materia de seguridad humana que continuar\u00e1 impulsando la migraci\u00f3n (Sen, 2000).<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>En realidad, no es sino volver a los planteamientos que ya hicieran las comisiones Brandt y Palme en los a\u00f1os 80. La primera, presidida por el que fuera Canciller Alem\u00e1n \u2013de ah\u00ed su nombre-, centrada en Cuestiones Internacionales de Desarrollo se\u00f1alaba que \u201clas divisiones entre estados ricos y pobres y las situaci\u00f3n de injusticia y muerte masiva por inanici\u00f3n eran una fuente adicional de inestabilidad y ten\u00edan mucho que ver con la inseguridad existente en el mundo\u201d (Comisi\u00f3n Independiente sobre cuestiones de Desarrollo Internacional). Por su parte, la segunda, presidida por el pol\u00edtico sueco que le daba nombre, se\u00f1alaba que \u201csolo ser\u00eda posible una paz duradera mediante la cooperaci\u00f3n sobre la base de la igualdad, la justicia y la reciprocidad\u201d, pues la \u201cseguridad com\u00fan requiere\u201d que la gente viva en paz y dignidad y que tengan bastante para comer y sean capaces de encontrar trabajo y vivir en un mundo sin pobreza\u201d (Comisi\u00f3n sobre Desarme y Asuntos de Seguridad, 1982).<\/p>\n\n\n\n<p>En ese mismo sentido se trata de poner en pr\u00e1ctica algunas de las cuestiones consideras como clave en el Informe Final de la Comisi\u00f3n de Naciones Unidas sobre Seguridad Humana para el fomento de esta \u00faltima de 2003. Las cuestiones a las que nos referimos son:<\/p>\n\n\n\n<ul><li>La protecci\u00f3n de las poblaciones en los conflictos violentos<\/li><li>El apoyo a la seguridad de las poblaciones que se desplazan<\/li><li>El establecimiento de fondos de transici\u00f3n para seguridad humana en contextos post-conflicto<\/li><li>El esfuerzo para garantizar niveles m\u00ednimos de bienestar en todas partes<\/li><li>Garantizar acceso universal a asistencia sanitaria b\u00e1sica<\/li><li>Establecer la necesidad de una identidad humana global al tiempo que se respeta la libertad de los individuos a tener identidades y afiliaciones diferentes.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Del mismo modo, supone desarrollar lo explicitado en el informe \u201cA Human Security Doctrine for Europe\u201d, mencionado m\u00e1s arriba y que considera que la UE, en virtud de la protecci\u00f3n de la Seguridad humana debe abandonar la mera protecci\u00f3n de las fronteras de la Uni\u00f3n y sustituir la por la protecci\u00f3n de todo individuo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, puesto que el proceso de securitizaci\u00f3n de las migraciones es algo consumado y posiblemente, irreversible, parece conveniente buscar la mejor aproximaci\u00f3n al an\u00e1lisis y gesti\u00f3n de tal \u201cproblema de seguridad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, cabe constatar que un acercamiento acertado a las cuestiones migratorias y sus implicaciones para la seguridad seguridad ha de partir necesariamente de la toma de conciencia de que son tanto las sociedades receptoras como los propios migrantes y refugiados los que, en diferentes momentos y por diferentes razones pueden percibir que su seguridad corre serio peligro.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras que en el plano te\u00f3rico ese acercamiento ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil si se hace recurriendo al concepto de seguridad humana, en t\u00e9rminos pr\u00e1cticos ese an\u00e1lisis, m\u00e1s equilibrado que uno que se centre \u00fanicamente en la seguridad de las sociedades receptoras o en la de los inmigrantes y refugiados en ellas, nos permitir\u00e1 tomar conciencia de la relevancia que para una adecuada gesti\u00f3n del problema tiene prestar atenci\u00f3n a las causas profundas de la migraci\u00f3n y de la b\u00fasqueda de refugio para una vez que las conozcamos, tratar de abordarlas.<\/p>\n\n\n\n<p>En la medida en que tratemos de abordar dichas causas estaremos dando, ante las migraciones y los flujos de refugiados respuestas proactivas, diferentes de las actuales respuestas reactivas, que en buena medida se limitan \u00fanicamente a tratar de frenar los flujos, y mucho m\u00e1s eficaces. Y es que carece de sentido dejar que contin\u00faen los conflictos y se incrementen la violencia y el hambre para posteriormente limitarnos a disuadir a los individuos de acceder a los estados receptores u obligarlos a regresar a los de origen.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese mismo sentido, ser\u00e1 conveniente tambi\u00e9n acudir a respuestas integradas, donde se atiendan los distintos factores subyacentes a los flujos y que involucren a todos los actores implicados.<\/p>\n\n\n\n<p>Y todo ello teniendo presente, que tales respuestas proactivas e integradas no son una opci\u00f3n m\u00e1s, sino la \u00fanica si no queremos que la presi\u00f3n migratoria siga increment\u00e1ndose ya que no podr\u00e1 ser de otro modo si no actuamos sobre los factores que la provocan.<\/p>\n\n\n\n<p>En otras palabras, es necesario que desde los estados receptores \u2013aunque en la medida de lo posible con la colaboraci\u00f3n de los estados de origen y tr\u00e1nsito-, se pase de una estrategia de disuasi\u00f3n a una de prevenci\u00f3n. No se trata, como frecuentemente se se\u00f1ala de reducir el efecto llamada que podr\u00eda darse en los estados receptores de refugiados e inmigrantes sino, lo que es mucho m\u00e1s importante, de reducir el efecto expulsi\u00f3n que se da en los estados de emisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En suma, se trata de tomar conciencia del car\u00e1cter cada vez m\u00e1s claramente indivisible de la seguridad que hace que no pueda haber seguridad en Europa si no la hay en otras regiones, muy especialmente en los espacios situados en nuestra periferia. En resumen, la seguridad de los migrantes o refugiados por un lado y la de las sociedades receptoras en general y las europeas en particular por otro, no solo no son incompatibles, sino que una no es posible sin la otra.<\/p>\n\n\n\n<p>Nota sobre la autora:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Gracia Abad Quintanal.<\/em><\/strong> Doctora en Relaciones Internacionales y Licenciada en Ciencias Pol\u00edticas y de la Administraci\u00f3n por la Universidad Complutense de Madrid. Profesora Agregada de Relaciones Internacionales en la Universidad Nebrija. Con anterioridad, profesora de grado, posgrado y cursos de especializaci\u00f3n en la Universidad Complutense, la Universidad Pontificia Comillas, Saint Louis University, San Pablo CEU, Camilo Jos\u00e9 Cela y Universidad de Salamanca.&nbsp;Correo electr\u00f3nico: gabad@nebrija.es&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Adelman, Howard (2001), \u201cFrom Refugees to Forced Migration: The UNHCR and Human Security\u201d, <em>The International Migration Review<\/em>, Vol. 35, No. 1, pp. 7-32.<\/p>\n\n\n\n<p>Baldwin, David A. (1995), \u201cSecurity Studies at the of the Cold War\u201d, <em>World Politics, <\/em>Vol. 48, pp. 117-141.<\/p>\n\n\n\n<p>Booth, Ken (1991), \u201cSecurity and Emancipation\u201d, <em>Review of International Studies<\/em>, Vol. 17, No. 4, pp. 313-316.<\/p>\n\n\n\n<p>Breslin, Shaun &amp; Christou, George (2015), \u201cHas de Human Security Agenda como of Age? 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Snyder (Ed.), <em>Contemporary Security and Strategy<\/em>, Basingstoke: Palgrave.<\/p>\n\n\n\n<p>Buzan, Barry (1991), \u201cNew Patterns of Global Security in the Twenty-First Century\u201d, <em>International Affairs<\/em>, Vol. 67, No. 3, pp. 431-451.<\/p>\n\n\n\n<p>Buzan, Barry, Waever, Ole &amp; de Wilde, Jaap de (1998), <em>Security, a New Framework for Analysis<\/em>, Boulder CO: Lynne Reinner Publishers.<\/p>\n\n\n\n<p>Caballero-Anthony, Mely (2015), \u201cCommunity Security: human security at 21\u201d, <em>Contemporary Politics, <\/em>Vol 21, No 1, pp. 53-69.<\/p>\n\n\n\n<p>Carafano, James &amp; Smith, Janice (2006), <em>The Muddle Notion of Human Security at the UN: A guide for US Policymakers<\/em>, The Heritage Foundation, September 1.<\/p>\n\n\n\n<p>Conferencia Internacional de las Naciones Unidas sobre Poblaci\u00f3n y Desarrollo (1994).<\/p>\n\n\n\n<p>Contreras, Felipe (2015), \u201c\u00bfSon refugiados, migrantes o asilados? 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Buzan, Barry; Kelstrup, Morten &amp; Lamaitre, Pierre (Eds.), <em>Identity, Migration and the New Security Agenda in Europe<\/em>, Londres: Pinter Publishers.<\/p>\n\n\n\n<p>Weiner, Myron (1992-1993), \u201cSecurity, Stability and International Migration\u201d, <em>International Security<\/em>, Vol. 17, No. 3, pp. 91-126.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>GRACIA ABAD QUINTANAL Universidad Nebrija, Espa\u00f1a Title:&nbsp;The Human Security Deficit as a Cause for Migratory and Refugee Flows: The design of an Accurate Response.&nbsp; Resumen: el fin de la Guerra Fr\u00eda da paso a una incre\u00edble transformaci\u00f3n del concepto de seguridad marcado por la expansi\u00f3n del mismo, que ir\u00e1 unida tambi\u00e9n a la aparici\u00f3n de&hellip;&nbsp;<a href=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/el-deficit-de-seguridad-humana-como-causa-de-los-flujos-migratorios-el-diseno-de-una-respuesta-precisa\/\" class=\"\" rel=\"bookmark\">Leer m\u00e1s &raquo;<span class=\"screen-reader-text\">El d\u00e9ficit de seguridad humana como causa de los flujos migratorios: el dise\u00f1o de una respuesta precisa<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"neve_meta_sidebar":"full-width","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"on","neve_meta_content_width":100,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v15.2.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El d\u00e9ficit de seguridad humana como causa de los flujos migratorios: el dise\u00f1o de una respuesta precisa - Revista de Estudios en Seguridad Internacional<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/el-deficit-de-seguridad-humana-como-causa-de-los-flujos-migratorios-el-diseno-de-una-respuesta-precisa\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El d\u00e9ficit de seguridad humana como causa de los flujos migratorios: el dise\u00f1o de una respuesta precisa - Revista de Estudios en Seguridad Internacional\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"GRACIA ABAD QUINTANAL Universidad Nebrija, Espa\u00f1a Title:&nbsp;The Human Security Deficit as a Cause for Migratory and Refugee Flows: The design of an Accurate Response.&nbsp; 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