{"id":251,"date":"2020-11-03T15:28:14","date_gmt":"2020-11-03T15:28:14","guid":{"rendered":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/?page_id=251"},"modified":"2020-11-03T15:28:14","modified_gmt":"2020-11-03T15:28:14","slug":"informacion-e-inteligencia-una-reflexion-interdisciplinar","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/informacion-e-inteligencia-una-reflexion-interdisciplinar\/","title":{"rendered":"Informaci\u00f3n e Inteligencia: una reflexi\u00f3n interdisciplinar"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\">ALVARO CREMADES Y GUSTAVO D\u00cdAZ MATEY<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Universidad Complutense de Madrid, Espa\u00f1a<\/p>\n\n\n\n<p>Resumen: La informaci\u00f3n es la materia prima con la que se construye la inteligencia. En consecuencia, la identificaci\u00f3n, definici\u00f3n y clasificaci\u00f3n de fuentes que provean de informaci\u00f3n veraz y pertinente representa una de las m\u00e1s elementales tareas en el proceso de producci\u00f3n de inteligencia, sea cual fuere la forma que este adopte. Sin embargo, el desigual e insuficiente desarrollo te\u00f3rico de los estudios de inteligencia ha supuesto un grave impedimento para la clarificaci\u00f3n de estos aspectos esenciales en torno al concepto de informaci\u00f3n, habi\u00e9ndose afrontado hasta el momento y salvo honrosas pero escasas excepciones de forma meramente emp\u00edrica o parcial bas\u00e1ndose en an\u00e1lisis casu\u00edsticos derivados de evoluciones hist\u00f3ricas o procedimientos y pr\u00e1cticas llevadas a cabo en distintas estructuras.<\/p>\n\n\n\n<p>En t\u00e9rminos generales, el objetivo de este trabajo ser\u00e1 abordar cuestiones insuficientemente estudiadas en torno a la definici\u00f3n y clasificaci\u00f3n de informaci\u00f3n y sus fuentes, con el fin profundizar en el estudio y la comprensi\u00f3n de la informaci\u00f3n y su naturaleza, acercando los estudios de inteligencia al conocimiento cient\u00edfico y poniendo un ladrillo m\u00e1s en la consolidaci\u00f3n te\u00f3rica de este campo de estudio.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ello, en primer lugar, pondremos de manifiesto de qu\u00e9 forma las clasificaciones naturales, caracterizadas por su coherencia l\u00f3gica, han reemplazado a otros argumentos para realizar clasificaciones parciales y subjetivas para despu\u00e9s ver cu\u00e1l ha sido la evoluci\u00f3n de la clasificaci\u00f3n del concepto \u201cfuentes de informaci\u00f3n\u201d en distintas disciplinas de las Ciencias Sociales. Posteriormente, presentaremos las deficiencias de la tradicional clasificaci\u00f3n de fuentes de informaci\u00f3n basada en c\u00e1nones dispersos y superficiales. Siendo este un problema de car\u00e1cter aparentemente te\u00f3rico, guarda implicaciones directamente vinculadas con la producci\u00f3n de inteligencia en su vertiente m\u00e1s pr\u00e1ctica. Por lo tanto, ser\u00e1 preciso identificar cu\u00e1les son algunas de las principales consecuencias derivadas de una clasificaci\u00f3n inadecuada. Por \u00faltimo, abordaremos el complejo \u2013 y a menudo ignorado \u2013 debate acerca de la naturaleza de la informaci\u00f3n y de su papel en los procesos de generaci\u00f3n de conocimiento en general y en la producci\u00f3n de inteligencia en particular.<\/p>\n\n\n\n<p>Palabras clave: Inteligencia, fuentes de informaci\u00f3n, clasificaci\u00f3n, conocimiento, definici\u00f3n, estudios de inteligencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Title:&nbsp;Information and intelligence an interdisciplinary reflection<\/p>\n\n\n\n<p>Abstract: Information is the raw material which we use to build intelligence. Consequently, the identification, definition and classification of sources that provide true and pertinent information is one of the main issues of the process of intelligence production, no matter which shape it takes later. However, the unequal and not-enough theorical development of intelligence studies has meant tan important obstacle for the clarification of these essential aspects around the concept of information, having faced by the time just in little exceptions in an empirical or partial way by different structures.<\/p>\n\n\n\n<p>In general terms, the aim of this paper will be an approximation of issues that haven\u2019t had enough studies around the definition and classification of the information and its sources, in order to deepen in the study and comprehension of the information ant its nature, making the intelligence studies closer to the scientific knowledge and building up the theorical consolidation of this field of study<\/p>\n\n\n\n<p>In order to achieve that, firstly we will show how the natural classifications, characterized by its logical coherence, have replaced other arguments to make partial and subjective classifications and then see how has the evolution of the classification of the concept of \u2018sources of information\u2019 been in different areas of the Social Sciences. Later, we will present the weaknesses of the traditional classification of sources of information based on diverse and superficial canons. Being this a problem of a theorical nature \u2013apparently-, it keeps implications directly linked with the production of intelligence in its most practical way. Consequently, it will be necessary to identify which are some of the main consequences derivate from a mistaken classification.<\/p>\n\n\n\n<p>Last but not least, we will address the complex \u2013and often ignored- debate on the nature of information and its role in the processes of generation of knowledge in general and intelligence in particular.<\/p>\n\n\n\n<p>Keywords: Intelligence, sources, classification, knowledge, definition of intelligence, Intelligence studies.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para citar este art\u00edculo\/To cite this article<\/strong>:&nbsp;Alvaro Cremades y Gustavo D\u00edaz, \u201cInformaci\u00f3n e Inteligencia: una reflexi\u00f3n interdisciplinar\u201d, <em>Revista de Estudios en Seguridad Internacional<\/em>, Vol. 1, No. 2 (2015), pp. 65-83.&nbsp;DOI: <a href=\"http:\/\/dx.doi.org\/10.18847\/1.2.3\">http:\/\/dx.doi.org\/10.18847\/1.2.3<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La informaci\u00f3n es la materia prima con la que se construye la inteligencia. En su ausencia, es impensable arrojar luz sobre la incertidumbre presente y futura que hostiga en todo momento al ser humano. No obstante, trat\u00e1ndose de un bien tan preciado y de una tan alta relevancia para el desarrollo de las actividades de inteligencia, normalmente su utilizaci\u00f3n presenta no pocos problemas de car\u00e1cter eminentemente pr\u00e1ctico: desde su sobreabundancia a su ambig\u00fcedad; desde los obst\u00e1culos existentes para compartirla hasta las dificultades para recopilar, validar e integrar informaci\u00f3n de diferente procedencia y formato. En consecuencia, la identificaci\u00f3n, definici\u00f3n y clasificaci\u00f3n de fuentes que provean de informaci\u00f3n veraz y pertinente representa una de las m\u00e1s elementales tareas en el proceso de producci\u00f3n de inteligencia, sea cual fuere la forma que este adopte.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el desigual e insuficiente desarrollo te\u00f3rico de los estudios de inteligencia ha supuesto un grave impedimento para la clarificaci\u00f3n de estos aspectos esenciales en torno al concepto de informaci\u00f3n, habi\u00e9ndose afrontado hasta el momento y salvo honrosas pero escasas excepciones de forma meramente emp\u00edrica o parcial bas\u00e1ndose en an\u00e1lisis casu\u00edsticos derivados de evoluciones hist\u00f3ricas o procedimientos y pr\u00e1cticas llevadas a cabo en distintas estructuras.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, la clasificaci\u00f3n tradicional \u2013 y com\u00fanmente aceptada en el marco de los estudios de inteligencia \u2013 de fuentes de informaci\u00f3n se basa en el bagaje y planteamientos de las estructuras de inteligencia estadounidenses, principalmente porque son las que m\u00e1s bibliograf\u00eda tienen p\u00fablicamente disponible, pero tambi\u00e9n porque \u00e9stas tienen capacidades de recolecci\u00f3n con las que no se cuenta en otras estructuras.<\/p>\n\n\n\n<p>Partimos de la premisa de que todo campo de estudio que no aborde con suficiente rigurosidad la tarea de definir los conceptos que le son propios y establecer las relaciones existentes entre ellos dif\u00edcilmente podr\u00e1 alcanzar un grado de especializaci\u00f3n y congruencia interna suficiente para superar los estrechos m\u00e1rgenes del conocimiento ordinario. Por lo tanto, con el fin de avanzar al respecto, ser\u00e1 clave abordar cuestiones generales de alcance universal en torno a la definici\u00f3n y clasificaci\u00f3n de la informaci\u00f3n y sus fuentes derivadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ello, bastar\u00e1 con analizar los principios formales que en el \u00e1mbito de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica han orientado distintos procesos clasificatorios y en que en otras disciplinas se articulan como hitos hist\u00f3ricos para su consolidaci\u00f3n, tanto en el seno de las Ciencias Naturales como en el de las Ciencias Sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>En t\u00e9rminos generales, el objetivo de este trabajo ser\u00e1 abordar cuestiones insuficientemente estudiadas en torno a la definici\u00f3n y clasificaci\u00f3n de informaci\u00f3n y sus fuentes, con el fin profundizar en el estudio y la comprensi\u00f3n de la informaci\u00f3n y su naturaleza, acercando los estudios de inteligencia al conocimiento cient\u00edfico y poniendo un ladrillo m\u00e1s en la consolidaci\u00f3n te\u00f3rica de este campo de estudio.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ello, en primer lugar, pondremos de manifiesto de qu\u00e9 forma las clasificaciones naturales, caracterizadas por su coherencia l\u00f3gica, han reemplazado a otros argumentos para realizar clasificaciones parciales y subjetivas para despu\u00e9s ver cu\u00e1l ha sido la evoluci\u00f3n de la clasificaci\u00f3n del concepto \u201cfuentes de informaci\u00f3n\u201d en distintas disciplinas de las Ciencias Sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Posteriormente, presentaremos las deficiencias de la tradicional clasificaci\u00f3n de fuentes de informaci\u00f3n basada en c\u00e1nones dispersos y superficiales. Siendo este un problema de car\u00e1cter aparentemente te\u00f3rico, guarda implicaciones directamente vinculadas con la producci\u00f3n de inteligencia en su vertiente m\u00e1s pr\u00e1ctica. Por lo tanto, ser\u00e1 preciso identificar cu\u00e1les son algunas de las principales consecuencias derivadas de una clasificaci\u00f3n inadecuada.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, abordaremos el complejo \u2013 y a menudo ignorado \u2013 debate acerca de la naturaleza de la informaci\u00f3n y de su papel en los procesos de generaci\u00f3n de conocimiento en general y en la producci\u00f3n de inteligencia en particular.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En busca de la coherencia l\u00f3gica. Evoluci\u00f3n de los procesos clasificatorios en las Ciencias Naturales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El caos derivado de la realidad compleja en la que nos movemos, requiere un constante esfuerzo, habitualmente imperceptible, por ordenar tal complejidad. La clasificaci\u00f3n en sus diferentes formas y procedimientos, por tanto, se articula como una de las principales operaciones mentales que realiza el ser humano para enfrentar con eficacia la realidad que le rodea.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta misma l\u00ednea, la clasificaci\u00f3n juega un papel determinante en las fases primarias de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, ya que permite definir los contornos conceptuales as\u00ed como las de sus partes integrantes dando lugar a un sistema de conceptos clasificatorios, es decir, dando lugar a subconjuntos o clases (Bunge, 1985: 65). Por tanto, la clasificaci\u00f3n supone en todo campo de conocimiento uno de los primeros pasos para construir un andamiaje te\u00f3rico consistente.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque ya, Arist\u00f3teles, en la Grecia cl\u00e1sica vinculaba en sus estudios sobre los seres vivos y el movimiento, la clasificaci\u00f3n con la definici\u00f3n, no ser\u00eda hasta el siglo XVIII, cuando la necesidad de una denominaci\u00f3n com\u00fan de los seres vivos la que dio lugar a la taxonom\u00eda como sub-campo de la biolog\u00eda en todas las facultades de Ciencias Naturales. Es en este \u00e1mbito donde podemos encontrar el origen primigenio de la clasificaci\u00f3n, particularmente en campos de conocimiento como la biolog\u00eda, la qu\u00edmica o las matem\u00e1ticas, donde un lenguaje com\u00fan&nbsp; permiti\u00f3 el avance de dichas disciplinas al salvar las barreras idiom\u00e1ticas y culturales, pasando paulatinamente de las clasificaciones dicot\u00f3micas basadas en caracter\u00edsticas superficiales a sistemas clasificatorios esenciales mediante un tratamiento integral.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, aunque no exentas de limitaciones y problemas, dif\u00edcilmente puede ponerse en duda el valor de las clasificaciones objetivas y esenciales de las Ciencias Naturales. Sin embargo, como veremos m\u00e1s adelante, su r\u00e9plica en el \u00e1mbito de las Ciencias Sociales ha sido objeto de profunda pol\u00e9mica, debido a la diferente naturaleza (a menudo artificial) de su objeto de estudio.<\/p>\n\n\n\n<p>El progresivo desarrollo de la clasificaci\u00f3n en el \u00e1mbito cient\u00edfico nos permite identificar cu\u00e1les son los axiomas fundamentales de los que debe partir todo proceso clasificatorio. Cuatro son sus principios l\u00f3gicos y metodol\u00f3gicos: naturalidad, exhaustividad, unicidad de criterio, y exclusividad:<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>Naturalidad:<\/strong> Los rasgos diferenciales utilizados como criterios de clasificaci\u00f3n deben de residir en la naturaleza del objeto de estudio, constituyendo dichas propiedades parte de su propia identidad. En relaci\u00f3n a esto cabe distinguir dos tipos de clasificaciones: por un lado, aquellas que se fundamentan en aspectos fenom\u00e9nicos y extr\u00ednsecos y cuyo \u00fanico fin es la sistematizaci\u00f3n de los objetos \u2013 que son las consideradas como <strong>artificiales<\/strong> \u2013 y por otro lado, las que se asientan en criterios esenciales e intr\u00ednsecos y tienen una finalidad cognoscitiva \u2013 las reconocidas como <strong>naturales. <\/strong>Su relevancia es clara: en palabras de Bunge (1996:163), \u201csolo las clasificaciones inducidas por propiedades importantes producen clasificaciones importantes\u201d.<\/li><li><strong>Unicidad de criterio<\/strong>: En el transcurso de cada nivel de la clasificaci\u00f3n, es necesario operar bajo el principio de unicidad del fundamento de la distribuci\u00f3n de los elementos en sus respectivos conjuntos, lo que se denomina \u201c<em>fundamentum divisionis<\/em>\u201d. Si el objeto de estudio cuenta con diferentes propiedades que pueden conformar varios criterios de clasificaci\u00f3n, ello habr\u00e1 de realizarse siempre de forma sucesiva y nunca de manera simult\u00e1nea.<\/li><li><strong>Exhaustividad:<\/strong> La clasificaci\u00f3n, al igual que la divisi\u00f3n, debe de realizarse de forma exhaustiva, de manera que todo elemento que forme parte del conjunto original pueda pertenecer a&nbsp; uno de los grupos resultantes de dicho proceso. De ello se pueden extraer dos conclusiones: la uni\u00f3n de todos los subconjuntos debe de equivaler al universo de partida, y no puede existir clase alguna al que no le corresponda ning\u00fan elemento de este. Un recurso habitual ante la constataci\u00f3n de la falta de exhaustividad con la que opera una clasificaci\u00f3n es crear una clase residual. El prop\u00f3sito de este subconjunto no es otro sino la de abarcar todos los elementos que no han podido ser ubicados en ninguna de las clases precedentes. Sin embargo, a diferencia de estas \u00faltimas, las clases residuales no se constituyen en base a una determinada propiedad com\u00fan, sino a la ausencia de esta.<\/li><li><strong>Exclusividad<\/strong>: Los subconjuntos resultantes a un mismo nivel del proceso de clasificaci\u00f3n deben de resultar mutuamente excluyentes, es decir, todo elemento perteneciente a un conjunto no puede agruparse en dos subconjuntos del mismo rango simult\u00e1neamente. Para alcanzar subconjuntos claramente delimitados y entre los cuales existe una relaci\u00f3n de exclusi\u00f3n es fundamental identificar y emplear criterios concretos y del mayor grado de exactitud posible. En caso de actuar de forma contraria, mediante criterios vagos y poco definidos, es segura la aparici\u00f3n de casos lim\u00edtrofes, de intersecciones o de ambivalencias de cualquier \u00edndole que comprometan la validez y utilidad de la clasificaci\u00f3n.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><strong>Las fuentes de informaci\u00f3n y su clasificaci\u00f3n desde la perspectiva de las Ciencias Naturales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sin entrar en los or\u00edgenes y evoluci\u00f3n de las aproximaciones cient\u00edficas de las Ciencias Sociales, en este \u00e1mbito distintas disciplinas y campos de estudio se han realizado multitud de clasificaciones de las distintas fuentes de informaci\u00f3n en relaci\u00f3n a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. Existe, un gran repertorio de posturas a la hora de aproximarse a la investigaci\u00f3n social y por tanto, una pluralidad de clasificaciones de las distintas fuentes de informaci\u00f3n como materia prima sobre la que trabajar; lamentablemente de un modo poco sistem\u00e1tico y de forma derivada encajando dichas clasificaciones en el marco de las t\u00e9cnicas de investigaci\u00f3n social. Como causas de esta falta de consenso acad\u00e9mico e institucional y del consiguiente caos conceptual, pueden se\u00f1alarse el peso de la experiencia personal de los expertos a la hora de formular sus teor\u00edas y conceptos, su propia intencionalidad impl\u00edcita en torno a prop\u00f3sitos espec\u00edficos, o la influencia de las condiciones hist\u00f3ricas en las que se desarrollan dichos estudios, y que condicionan profundamente las percepciones que contienen.<\/p>\n\n\n\n<p>Tradicionalmente, existe la idea com\u00fanmente aceptada seg\u00fan la biblioteconom\u00eda, la Sociolog\u00eda e incluso en la Psicolog\u00eda, de que las fuentes de informaci\u00f3n se pueden clasificar como observacionales, conversacionales o documentales. Sin embargo, como bien afirma Jose Antonio Merlo Vega (2011), del departamento de biblioteconom\u00eda de la Universidad de Salamanca, \u201c<em>en la actualidad no existe una \u00fanica clasificaci\u00f3n de fuentes de informaci\u00f3n debido a diversos motivos entre los que destaca la heterogeneidad de los recursos de informaci\u00f3n disponibles y al car\u00e1cter h\u00edbrido de muchas de las fuentes debido al desarrollo tecnol\u00f3gico<\/em>.\u201d As\u00ed, emergen nuevos enfoques a la hora de acceder a las distintas fuentes de informaci\u00f3n, se desarrollan fuentes nuevas y crece el volumen y disponibilidad de las existentes. Esta realidad modifica sustancialmente la forma de relacionarnos con la informaci\u00f3n, desde la producci\u00f3n y recopilaci\u00f3n hasta la distribuci\u00f3n. Internet nos da la posibilidad de usar nuevos m\u00e9todos de la gesti\u00f3n de informaci\u00f3n aplicados a la soluci\u00f3n de problemas, cambia radicalmente el concepto de privacidad en la sociedad pero tambi\u00e9n deja obsoletas las clasificaciones de las distintas fuentes de informaci\u00f3n anteriores (Maquedano, 1995).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Clasificaci\u00f3n tradicional de las fuentes de informaci\u00f3n en el \u00e1mbito de la Inteligencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde las estructuras dedicadas a la producci\u00f3n de inteligencia, no existe acuerdo a la hora de identificar las principales fuentes que proveen de la informaci\u00f3n necesaria para llevar a cabo su trabajo. Cada estructura clasifica seg\u00fan sus criterios y seg\u00fan su doctrina y necesidades espec\u00edficas en cada momento, lo que en \u00faltima instancia presenta no pocos problemas, tanto en la eficacia de la propia producci\u00f3n, como para el desarrollo de los estudios de inteligencia. Al fin y al cabo, clasificar de forma \u201ccorrecta\u201d las distintas fuentes de recolecci\u00f3n de informaci\u00f3n no es una cuesti\u00f3n de car\u00e1cter simplemente te\u00f3rico y desligado de la producci\u00f3n de inteligencia. De hecho, se trata de un aspecto m\u00e1s importante de lo que a simple vista pudiese parecer, ya que la precisi\u00f3n conceptual y la congruencia l\u00f3gica mejorar\u00edan sustancialmente el proceso de producci\u00f3n de inteligencia y por derivada los productos resultantes evitando duplicidades en forma de redundancias en la recolecci\u00f3n, mejorando la eficiencia y reduciendo el impacto de las sorpresas estrat\u00e9gicas. Como apunta C. Faint (2011), es importante definir, describir y categorizar las fuentes de informaci\u00f3n con el fin de colocar los presupuestos correctamente, evitar duplicidades y mejorar su utilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, ser\u00e1 necesario abordar algunas cuestiones terminol\u00f3gicas preliminares. Es habitual encontrar, incluso en la literatura especializada, diferentes conceptos mediante los cuales se viene haciendo referencia al conjunto de elementos que proveen de informaci\u00f3n: en la bibliograf\u00eda en castellano es com\u00fan el empleo tanto de los t\u00e9rminos \u201cfuentes de informaci\u00f3n\u201d como \u201cfuentes de inteligencia\u201d como t\u00e9rminos equivalentes cuando no lo son. Esta confusi\u00f3n terminol\u00f3gica, viene derivada de la doctrina implantada en las comunidades de inteligencia anglosajonas, al hacer uso del t\u00e9rmino&nbsp; \u201c<em>intelligence collection disciplines<\/em>\u201d, las distintas \u201cINT\u2019s\u201d (en sus siglas en ingl\u00e9s). Sin embargo, existe una clara diferencia entre ambos conceptos: mientras que las fuentes de informaci\u00f3n ser\u00edan aquellas que a trav\u00e9s de distintos medios de recolecci\u00f3n proveen de la materia prima necesaria para el proceso de producci\u00f3n de inteligencia,&nbsp; las fuentes de inteligencia solo pueden ser aquellos productos espec\u00edficos diseminados por los distintos organismos que se dedican a la producci\u00f3n de inteligencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Este aspecto se torna de especial importancia, pues, del mismo modo que la nomenclatura binomial en biolog\u00eda se impuso globalmente en el siglo XVIII debido a la preponderancia europea (homogeneizando un disperso haz de sistemas de denominaciones locales), el sistema de clasificaci\u00f3n y denominaciones utilizado por la Comunidad de Inteligencia estadounidense respecto a las fuentes de informaci\u00f3n han terminado siendo las habitualmente utilizadas por otras estructuras dedicadas a la producci\u00f3n de inteligencia a lo largo de todo el planeta, \u2013 por las razones expuestas en la introducci\u00f3n de este trabajo \u2013 cuando es probable que la realidad estadounidense no sea replicable mec\u00e1nicamente a otras estructuras diferentes<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Sea como fuere, lo cierto es que el uso particular que hace cada estructura de los elementos que les proveen de la informaci\u00f3n necesaria para la producci\u00f3n de inteligencia es buena prueba de la arbitrariedad terminol\u00f3gica tan caracter\u00edstica de los estudios de inteligencia en la actualidad. En palabras de Robert M. Clark (2014:8), \u201c<em>the U.S. demarcation, useful as it may be in defining structure, is not useful in studying the function and process of intelligence collection<\/em>\u201d. En conclusi\u00f3n, las distintas clasificaciones que aqu\u00ed se han descrito responden a criterios pol\u00edticos, y no a un juicio objetivo construido a partir de la naturaleza y propiedades de la informaci\u00f3n y de sus fuentes.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, una breve panor\u00e1mica sobre las clasificaciones de fuentes de informaci\u00f3n que pueden encontrarse en la literatura especializada permite comprobar cuan profunda es la diversidad existente al respecto. Incluso en el caso estadounidense, existe una diversidad de clasificaciones correspondiente a las diferentes agencias existentes: mientras que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y la Oficina del Director Nacional de Inteligencia (ODNI) se decantan por seis disciplinas b\u00e1sicas de recolecci\u00f3n, la Oficina Federal de Investigaci\u00f3n (FBI) las cataloga en cinco. Mientras tanto, por parte de, la Defense Intelligence Agency (DIA), si bien en primer lugar identific\u00f3 \u00fanicamente cuatro&nbsp; (Joint Intelligence de 1991 y la Naval Doctrine Publication 2 de 1994), casi dos d\u00e9cadas m\u00e1s tarde se\u00f1alar\u00eda un total de siete (Joint Publication 2-0 de 2013). Por otro lado, los principales investigadores que han abordado esta cuesti\u00f3n cuentan con sus propias aproximaciones: R. Clark (2013) defiende la existencia de cinco disciplinas de recolecci\u00f3n, mientras que J. Goldman apuesta por siete (2006), al igual que C. Faint (2011).<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que es evidente es que, la irrupci\u00f3n de las fuentes abiertas, la aparici\u00f3n de un amplio abanico de subcategor\u00edas de naturaleza t\u00e9cnica, o m\u00e1s recientemente, la incorporaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n de documentos o de datos biom\u00e9tricos como fuentes de informaci\u00f3n no s\u00f3lo han puesto en evidencia las limitaciones de las clasificaciones tradicionales. Tambi\u00e9n han motivado una creciente preocupaci\u00f3n por sofisticar las clasificaciones tradicionales de fuentes de informaci\u00f3n mediante la incorporaci\u00f3n de nuevas disciplinas o sub-disciplinas, las cuales son presentadas como emergentes pese a que a\u00fan no cuentan con el reconocimiento suficiente por parte de la comunidad de inteligencia como para ser incorporadas a las nuevas clasificaciones<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>An\u00e1lisis de las clafisificaciones tradicionales de las fuentes de informaci\u00f3n a la luz de los cuatro criterios<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una vez presentado brevemente el estado de la cuesti\u00f3n y algunas de sus principales tendencias, es el momento de comprobar cu\u00e1n s\u00f3lida resultan tales clasificaciones a la luz de los principios l\u00f3gicos expuestos en inicio de este art\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong>Naturalidad: <\/strong>Desde nuestra perspectiva, las \u201cdisciplinas\u201d que se fundamentan en la naturaleza de la fuente de informaci\u00f3n propiamente dicha son las que ofrecen mayores posibilidades de&nbsp; construir clasificaciones s\u00f3lidas, tanto en el plano te\u00f3rico como en el ejercicio pr\u00e1ctico de la inteligencia. Adoptar un enfoque que se esfuerce por considerar objetivamente los elementos que pueden proveer de informaci\u00f3n es la \u00fanica v\u00eda para conocer con precisi\u00f3n cu\u00e1l es la naturaleza de la informaci\u00f3n y de sus fuentes. Por el contrario, el empleo de caracter\u00edsticas de tan diferente \u00edndole y esencialidad como las utilizadas en las clasificaciones tradicionales; que van desde la naturaleza de la propia fuente de informaci\u00f3n, a su disponibilidad o indisponibilidad p\u00fablica, pasando por el medio utilizado para su recolecci\u00f3n; demuestra que, al menos parcialmente, \u00e9stas se fundamentan en criterios superficiales. Un claro ejemplo, es la clasificaci\u00f3n habitual de las fuentes abiertas como disciplina de recolecci\u00f3n, que por su car\u00e1cter eminentemente artificial \u2013 al ser producto de una convenci\u00f3n \u2013 no deja de responder a la arbitrariedad del poseedor o emisor de la informaci\u00f3n independientemente de la naturaleza de la fuente en cuesti\u00f3n, otorg\u00e1ndole por tanto un status subjetivo y posiblemente transitorio. Del mismo modo, algo similar sucede con las disciplinas de recolecci\u00f3n basadas en el medio usado para la obtenci\u00f3n de la informaci\u00f3n, pues una misma informaci\u00f3n puede ser obtenida por diferentes medios. Si bien el medio de recolecci\u00f3n empleado nos permite sospechar acerca de la naturaleza de lo recolectado \u2013 pues la correlaci\u00f3n entre el sujeto y el objeto no es azarosa y puede existir un cierto nivel de correspondencia \u2013 al partir de este tipo de criterios de distribuci\u00f3n, es altamente probable incurrir en una clasificaci\u00f3n cuyos subconjuntos no se relacionen de forma mutuamente excluyente.<\/li><li><strong>Unicidad de criterio: <\/strong>En cuanto a la unicidad del criterio de clasificaci\u00f3n o \u201cfundamentum divisionis\u201d, encontramos que los atributos empleados para la distribuci\u00f3n de fuentes en grupos de similares caracter\u00edsticas guardan un alto grado de disparidad. La falta de claridad del \u201cfundamentum divisionis\u201d que guiar\u00e1 el proceso clasificatorio en sus diferentes niveles de generalidad es un inconveniente que repercutir\u00e1 negativamente en todo su desarrollo, y m\u00e1s particularmente, a la hora de constituir subconjuntos entre los cuales existe una relaci\u00f3n de exclusi\u00f3n rec\u00edproca.&nbsp; En este sentido, como ya hemos indicado, las fuentes de informaci\u00f3n, pueden clasificarse seg\u00fan varias propiedades que las caracterizan de forma m\u00e1s o menos esencial, pero en todo momento debe procederse sucesivamente, conformando diferentes niveles de generalidad \u2013 tantos como fundamentos de divisi\u00f3n empleados \u2013 y no combinando diferentes aproximaciones de manera simult\u00e1nea. Las clasificaciones tradicionales no respetan dicho principio metodol\u00f3gico: encontramos que el sistema resultante se cimienta sobre tres dimensiones superpuestas: naturaleza de la propia fuente de informaci\u00f3n, medio utilizado para su recolecci\u00f3n, o su car\u00e1cter ausente de secreto. El uso de criterios tan sumamente dispares en un mismo nivel de clasificaci\u00f3n solo puede conducir a clasificaciones confusas.<\/li><li><strong>Exclusividad: <\/strong>Como afirm\u00e1bamos anteriormente, una misma informaci\u00f3n puede ser obtenida a trav\u00e9s de diferentes medios. Faint (2011: 65-66) hace uso del ejemplo de una conversaci\u00f3n telef\u00f3nica entre dos personas para ilustrar esta concomitancia, \u201c<em>si una persona llama por tel\u00e9fono para pasar una informaci\u00f3n a alguien al otro lado de la l\u00ednea, esa informaci\u00f3n puede ser considerada HUMINT. Pero si esa misma conversaci\u00f3n es interceptada (por medios t\u00e9cnicos) por un tercero, la informaci\u00f3n recolectada ser\u00eda considerada SIGINT.<\/em>\u201d En consecuencia, encontramos que algunas de las fuentes de informaci\u00f3n recogidas en la totalidad de clasificaciones no se relacionan entre s\u00ed de forma disyuntiva. Por tanto, no es dif\u00edcil hallar un gran n\u00famero de elementos que pueden formar parte de al menos dos de los subconjuntos resultantes. Ello es consecuencia de las carencias l\u00f3gicas y metodol\u00f3gicas anteriormente se\u00f1aladas: al emplear criterios de distribuci\u00f3n de diferente \u00edndole, la aparici\u00f3n de ambivalencias es inevitable. Una misma informaci\u00f3n puede ser recolectada a trav\u00e9s de distintos medios mediante procedimientos de recolecci\u00f3n convergentes, cuya idoneidad depender\u00e1 de variables como las necesidades presupuestarias, las capacidades t\u00e9cnicas o la cantidad y cualificaci\u00f3n del personal dedicado a dicha labor. En palabras de Clark (2014:455) \u201c<em>Simultaneous COMINT and IMINT collection, for example, can provide a more complete picture of activity at a site than can either one taken individually<\/em>\u201d. En este mismo sentido, el alto grado de diversidad de las fuentes de informaci\u00f3n espec\u00edficas que se suelen asociar a la \u201cinteligencia de fuentes abiertas\u201d \u2013 que comprenden cuyo \u00fanico atributo com\u00fan a todas ellas es la ausencia de secreto \u2013, y la consiguiente indefinici\u00f3n de sus contornos conceptuales, permite identificar a OSINT como un conjunto de car\u00e1cter residual. La mayor parte de las definiciones de fuentes de informaci\u00f3n abiertas en la literatura especializada implican expl\u00edcita o impl\u00edcitamente claras intersecciones con otros medios de recolecci\u00f3n: \u201cFuente de informaci\u00f3n abierta es todo recurso documental puesto a disposici\u00f3n publica, de pago o gratuito, comercializado o difundido por canales restringidos, en cualquier soporte (papel, fotogr\u00e1fico, magn\u00e9tico, \u00f3ptico\u2026) y que se transmite por cualquier medio (impreso, sonoro, audiovisual, electr\u00f3nico\u2026)\u201d (Esteban, 2006: 211-212). El inconveniente salta a simple vista: que una informaci\u00f3n est\u00e9 o no sometida bajo el secreto no determina qu\u00e9 tipo de medio es el utilizado para su recolecci\u00f3n, o cual es con cierta exactitud la naturaleza de lo que es recolectado. Por ejemplo, la reproducci\u00f3n de una determinada \u00e1rea geogr\u00e1fica a trav\u00e9s de la toma de im\u00e1genes satelitales ha sido tradicionalmente una labor propia de estructuras especializadas en GEOINT, como la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial (NGA). Mientras que este tipo de medios de recolecci\u00f3n fueron prerrogativa de los actores estatales con medios presupuestarios y tecnol\u00f3gicos para su realizaci\u00f3n, la informaci\u00f3n de este tipo se mantuvo ligada al secreto. Con todo, la aparici\u00f3n de aplicaciones tanto gratuitas como de pago y la implementaci\u00f3n de restricciones m\u00e1s laxas por parte del gobierno estadounidense en cuanto a la resoluci\u00f3n que pueden alcanzar este tipo de sat\u00e9lites comerciales \u2013 que hoy d\u00eda impone un l\u00edmite a la toma de im\u00e1genes una resoluci\u00f3n espacial menor a 25 cent\u00edmetros \u2013 ofrece la posibilidad de contar con capacidades GEOINT que en el pasado estaban en la pr\u00e1ctica reservadas para el uso de agencias militares. En consecuencia, se torna complicado determinar con exactitud a que \u201cdisciplina de recolecci\u00f3n\u201d se recurre a la hora de recabar este tipo de informaci\u00f3n, dado que entre ambas no existe una relaci\u00f3n de mutua exclusi\u00f3n.&nbsp; Algo similar sucede al preguntarnos acerca de la relaci\u00f3n existente entre OSINT y HUMINT, pues habitualmente son incluidos como fuentes abiertas a elementos tradicionalmente incardinados en el campo de las fuentes humanas, como acad\u00e9micos, expertos, empleados etc\u00e9tera ; encontramos el mismo defecto cuando nos referimos a fuentes de informaci\u00f3n basadas en emisi\u00f3n de se\u00f1ales de diferente tipo: cualquier persona puede adquirir un medidor mediante la cual cuantificar la radioactividad ambiental de determinada estancia o lugar y dotarse as\u00ed de capacidades NUCINT \u2013 subcategor\u00eda que algunas clasificaciones incluyen en MASINT \u2013 obteniendo informaci\u00f3n que no necesaria debe de estar sometida bajo secreto.<\/li><li><strong>Exhaustividad: <\/strong>La ausencia de una clasificaci\u00f3n de fuentes de informaci\u00f3n lo suficientemente exhaustiva ha sido una preocupaci\u00f3n permanente en el \u00e1mbito de los estudios de inteligencia. As\u00ed lo prueba las sucesivas reformas que han conformado las clasificaciones de fuentes de informaci\u00f3n m\u00e1s sofisticadas ya descritas anteriormente partiendo de las primeras y rudimentarias aproximaciones de comienzos de la d\u00e9cada de los noventa del siglo XX. En el transcurso de esta transformaci\u00f3n, una amplia variedad de nuevas \u201cdisciplinas y subdisciplinas de recolecci\u00f3n\u201d han sido propuestas ante la comprobaci\u00f3n emp\u00edrica de que, en efecto, las viejas clasificaciones solo llegaban a tener un alcance parcial. Durante las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, la incorporaci\u00f3n de un estas nuevas clases y subclases ha acaparado toda la atenci\u00f3n del debate sobre la clasificaci\u00f3n de la informaci\u00f3n y sus fuentes en detrimento de la reflexi\u00f3n general sobre los elementos subyacentes de estas clasificaciones. El interrogante que es preciso resolver es si la aparici\u00f3n de nuevas \u201cINT\u2019s\u201d han llegado a resolver la falta de exhaustividad de estas, o en cambio, no han supuesto m\u00e1s que arreglos tan superficiales como infructuosos que no han incidido sobre la base l\u00f3gica de tales clasificaciones. La creaci\u00f3n de clases residuales puede solventar parcial o totalmente la falta de exhaustividad de una clasificaci\u00f3n, pero comprometen su congruencia l\u00f3gica en los aspectos restantes. Dada la diversidad de elementos incluidos en estos conjuntos, solo es posible agruparlos mediante criterios generales como la ausencia de una determinada propiedad o a trav\u00e9s de atributos lo suficientemente superficiales como para abarcar elementos de tan diferente naturaleza. El alto grado de diversidad de las fuentes de informaci\u00f3n espec\u00edficas que se suelen asociar a la \u201cinteligencia de fuentes abiertas\u201d \u2013 que comprenden cuyo \u00fanico atributo com\u00fan a todas ellas es la ausencia de secreto \u2013, y la consiguiente indefinici\u00f3n de sus contornos conceptuales, permite identificar a OSINT como un conjunto de car\u00e1cter residual. Previamente a su aparici\u00f3n, las clasificaciones tradicionales no hab\u00edan sido capaces de abarcar un amplio abanico de fuentes de informaci\u00f3n que a lo largo de toda la historia han sido utilizadas por el hombre con el fin de aumentar su conocimiento sobre el enemigo \u2013 prensa impresa, emisiones radiof\u00f3nicas abiertas, etc\u00e9tera \u2013. La aparici\u00f3n de Internet como medio de dominio p\u00fablico que albergaba cantidades cada vez mayores de informaci\u00f3n de diferente naturaleza y relevancia hac\u00eda, por su parte, que las lagunas de estas clasificaciones se acrecentaran a pasos agigantados. Es en la confluencia de estas dos necesidades cuando nace OSINT como \u201cdisciplina de recolecci\u00f3n\u201d respondiendo, muy oportunamente, a las necesidades de un sector privado crecientemente interesado en contar con procedimientos propios de actores estatales para hacer frente a la competencia de forma m\u00e1s resuelta; todo ello en un escenario internacional de la \u201cposguerra fr\u00eda\u201d, caracterizado por la aparici\u00f3n de nuevas amenazas de naturaleza asim\u00e9trica que requer\u00edan de una nueva aproximaci\u00f3n desde el \u00e1mbito de la inteligencia. &nbsp;Pero m\u00e1s all\u00e1 del notorio \u00e9xito de esta nueva \u201cdisciplina\u201d y la buena voluntad de quienes la acu\u00f1aron, lo cierto es que la cuesti\u00f3n fundamental que invalida formalmente la clasificaci\u00f3n tradicional de fuentes de informaci\u00f3n se mantiene intacta. Incluso en t\u00e9rminos de exhaustividad y pese a su car\u00e1cter residual, OSINT solo lograba paliar parcialmente sus carencias, tal y como pone de manifiesto la aparici\u00f3n posterior de otras \u201cdisciplinas de recolecci\u00f3n\u201d como la explotaci\u00f3n de documentaci\u00f3n enemiga o de material forense que pueda ofrecer informaci\u00f3n relevante para la producci\u00f3n de inteligencia.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>A la luz de este an\u00e1lisis es necesario preguntarnos \u00bfLa clasificaci\u00f3n tradicional de fuentes de informaci\u00f3n satisface de forma \u00f3ptima el juicio te\u00f3rico y las necesidades cotidianas de las estructuras dedicadas a la producci\u00f3n de inteligencia? \u00bfSon inevitables las disfunciones que derivan de ella y solo podemos resignarnos, o en cambio, son meras desviaciones corregibles mediante un tratamiento adecuado. Ante la falta de respuestas claras a estos interrogantes en uno u otro sentido nos llevan a nuevas preguntas cuyo an\u00e1lisis abordaremos en las siguientes p\u00e1ginas: \u00bfA qu\u00e9 nos referimos exactamente cuando hablamos de informaci\u00f3n? \u00bfEs adecuado el tratamiento te\u00f3rico que los estudios de inteligencia han dispensado en t\u00e9rminos generales a esta cuesti\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 papel ocupa \u00e9sta en el proceso de producci\u00f3n de conocimiento?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La importancia del rigor conceptual en los procesos clasificatorios de las Ciencias Naturales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como dec\u00edamos al comienzo del presente trabajo, la claridad conceptual es un elemento determinante para construir una clasificaci\u00f3n correcta. Tanto es as\u00ed, que dicho proceso solo puede partir de una definici\u00f3n rigurosa del objeto de estudio que permita delimitar con claridad su naturaleza y sus propiedades m\u00e1s relevantes. De otro modo, las probabilidades de proceder de forma exclusivamente superficial y, en consecuencia, solo alcanzar ordenaciones prosaicas y de un nulo car\u00e1cter cient\u00edfico, se multiplican exponencialmente. Todo proceso clasificatorio del concepto informaci\u00f3n y sus fuentes debe de fundamentarse en diferentes atributos o propiedades de este, dando lugar a un modelo de varios niveles de generalidad sin violar el principio de unidad del fundamento de divisi\u00f3n. En definitiva, las definiciones parciales solo pueden dar lugar a clasificaciones igualmente parciales.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, si ya a la hora de establecer una definici\u00f3n certera acerca del t\u00e9rmino \u201cinteligencia\u201d nos enfrentamos a la ausencia casi total de acuerdo por parte de un amplio abanico de actores de diferente naturaleza \u2013 que van desde la comunidad de expertos hasta organizaciones supraestatales la disparidad de aproximaciones y propuestas de otro concepto estrechamente relacionado, el de \u201cinformaci\u00f3n\u201d, es pr\u00e1cticamente inabarcable.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de lo manido de un concepto como este, empleado por diversas disciplinas tanto del \u00e1mbito de las Ciencias Naturales como de las Ciencias Sociales y el fundamento que supone para gran parte de los procesos y sistemas que caracterizan a las sociedades actuales \u2013 lo que se ha venido a denominar \u201cla era de la informaci\u00f3n\u201d (Castells, 1997) \u2013, no existe consenso alguno en el \u00e1mbito cient\u00edfico acerca de la definici\u00f3n de un t\u00e9rmino como \u201cinformaci\u00f3n\u201d. De este modo, tal y como se\u00f1ala Mark Burgin (2003), uno de los problemas relacionados con la informaci\u00f3n es c\u00f3mo definir la propia informaci\u00f3n y c\u00f3mo determinar sus principales atributos, requisitos ambos indispensables para proceder correctamente en cualquier proceso clasificatorio. Ello da lugar a una de las principales paradojas de nuestro tiempo, pues en palabras de Joseph A. Goguen (1997: 1), \u201c<em>we live in an \u201cage of Information,\u201d but it is an open scandal that there is no theory, nor even definition, of information that is both broad and precise enough to make such an assertion meaningful<\/em>\u201d. Puede decirse que algo similar sucede en el seno de los estudios de inteligencia: son muchas las referencias generales a su necesaria gesti\u00f3n y son algunas las publicaciones dedicadas a tal labor, pero, sin embargo, son pr\u00e1cticamente inexistentes las reflexiones de una cierta profundidad acerca de un concepto de una trascendencia tan fundamental.<\/p>\n\n\n\n<p>En este marco, la ausencia de una definici\u00f3n general de \u201cinformaci\u00f3n\u201d y de una teor\u00eda vinculada a ella termina por generar una creciente tendencia a la dispersi\u00f3n del t\u00e9rmino en expresiones cada vez m\u00e1s inconexas del mismo. Seg\u00fan Mario Bunge (1999: 92), la palabra informaci\u00f3n \u201c<em>es tan ambigua que se utiliza en \u00e1reas tan divergentes como las matem\u00e1ticas, la ingenier\u00eda electr\u00f3nica, la gen\u00e9tica, la psicolog\u00eda y las Ciencias Sociales, en cada caso con un significado diferente<\/em>\u201d. Para solucionar tal conflicto, se requiere de una definici\u00f3n lo suficientemente inclusiva, que satisfaga la necesidad del resto de disciplinas y campos de estudio que de una forma u otra se nutren del estudio de la informaci\u00f3n, pero que en pos de tal fin no renuncie a su alcance universal.<\/p>\n\n\n\n<p>A tal fin, la propuesta de Yixin Zhong, profesor de la Universidad de Beijing, radica en el empleo de un enfoque sist\u00e9mico dirigido a establecer una teor\u00eda general de la informaci\u00f3n y unificar, de este modo, el disperso haz conceptual existente a este respecto. Sin embargo, lejos de apostar por una definici\u00f3n \u00fanica, ante las particularidades de un concepto como el de informaci\u00f3n, Zhong (2001: 409) trata de atender a la diversidad terminol\u00f3gica de la informaci\u00f3n reparando en sus diferentes \u00e1reas de aplicabilidad y condiciones necesarias para la definici\u00f3n, para concluir que \u201c<em>because of no restriction from any condition, the definition of ontological information is really the origin and must be placed at the top of the table, and must have the widest area for its applicability too<\/em>\u201d. En consecuencia, seg\u00fan Zhong, la definici\u00f3n de la informaci\u00f3n en cualquier \u00e1mbito, incluido el de la producci\u00f3n de inteligencia, debe ser necesariamente dependiente tanto de la definici\u00f3n ontol\u00f3gica de la informaci\u00f3n \u2013 la informaci\u00f3n en si misma ,como de la definici\u00f3n epistemol\u00f3gica de esta \u2013 el empleo de la informaci\u00f3n por el ser humano para la generaci\u00f3n de conocimiento \u2013. De estas definiciones compuestas, consideradas por Zhong como \u201clas ra\u00edces y el tronco del gran \u00e1rbol de las definiciones de informaci\u00f3n\u201d, emanar\u00edan todas aquellas acepciones espec\u00edficas y sectoriales y entre ellas, aquella m\u00e1s relevante y pertinente para los estudios de inteligencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La informaci\u00f3n como matera prima en la producci\u00f3n de Inteligencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ante los interrogantes que presenta la dificultad de articular una definici\u00f3n de informaci\u00f3n desde el \u00e1mbito te\u00f3rico, es preciso presentar dos grandes tendencias diferenciadas en torno a la naturaleza del concepto informaci\u00f3n presentes durante las \u00faltimas d\u00e9cadas en el \u00e1mbito de la Ciencia de la Informaci\u00f3n. Seg\u00fan Mario Perez (1988: 257), ambos marcos conceptuales \u201c<em>compiten dentro del panorama te\u00f3rico actual a la hora de ofrecer una definici\u00f3n de contenido informativo que pueda ser considerada como satisfactoria<\/em>\u201d por lo que resulta imprescindible ofrecer de manera breve al lector algunas de las claves de dicha pol\u00e9mica a la hora de aproximarnos a la concepci\u00f3n ontol\u00f3gica de la informaci\u00f3n, no siendo el principal objeto de este art\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por un lado, encontramos a aquellos autores adscritos a la corriente que podemos denominar \u201crealista\u201d, que entienden que la informaci\u00f3n es un hecho que, pese a no ser necesariamente perceptible o tangible para el ser humano, es de naturaleza f\u00edsica y material. Existe de forma previa al investigador y, por tanto, la informaci\u00f3n existe por s\u00ed misma, de forma independiente al ser humano en la medida que radica en el mundo externo formado por elementos materiales que le rodea. La informaci\u00f3n es preexistente, y no se ve determinada por la capacidad o incapacidad de observar, descodificar, interpretar, comprender o ser utilizada por parte de su posible receptor.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado y frente a esta primera, la corriente que podemos denominar \u201cantirrealista\u201d, defiende que la naturaleza netamente subjetiva de la informaci\u00f3n hace que esta solo exista como producto de la capacidad cognitiva del ser humano. Siguiendo esa premisa, los autores adscritos a esta tendencia sit\u00faan a la informaci\u00f3n desde una perspectiva individualista e idealista, cuya existencia es irrelevante o indemostrable fuera de la mente del investigador. Los datos presentes en la realidad, la describen por medio de los procesos cognitivos humanos y sus experiencias.<\/p>\n\n\n\n<p>De este modo, el ser humano enfrenta el mundo real y la informaci\u00f3n que contiene a trav\u00e9s de procesos cerebrales que permiten en \u00faltima instancia transformar la informaci\u00f3n \u2013 sea p\u00fablica o privada \u2013 en conocimiento. Es m\u00e1s, la informaci\u00f3n no se posa de manera abstracta en nuestro cerebro como si de conceptos plat\u00f3nicos se trataran, sino que se concretan materialmente modificando no solo nuestra red de neuronas, sino tambi\u00e9n las de otras c\u00e9lulas nerviosas (P\u00e9rez, 2014). La memoria en sus diferentes formas, junto a procesos cognitivos b\u00e1sicos tales como la percepci\u00f3n o el aprendizaje, nos permite recabar informaci\u00f3n de mundo que nos rodea, estructurarla otorg\u00e1ndole un significado, y recuperarla cuando lo consideramos necesario (Garc\u00eda, 2011).<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de la historia el ser humano ha procurado dotarse de instrumentos que le permitan descodificar la apabullante cantidad de informaci\u00f3n existente, al igual que busc\u00f3 crear medios de almacenamiento que le permitiesen hacer acopio de la informaci\u00f3n recabada y medios de transmisi\u00f3n m\u00e1s eficientes que le diesen la posibilidad de emitir y recibir esta de forma cada vez m\u00e1s r\u00e1pida y segura. La cuesti\u00f3n fundamental no es, en consecuencia, la existencia en s\u00ed misma de la informaci\u00f3n, sino el af\u00e1n del ser humano por contar con medios m\u00e1s eficaces para su recolecci\u00f3n, procesamiento y almacenamiento<a href=\"#_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, el desarrollo cient\u00edfico-t\u00e9cnico actual permite hacer frente a tan primordiales necesidades, ofreciendo medios de creciente sofisticaci\u00f3n que permiten extraer informaci\u00f3n de una alta relevancia para nuestra especie de lugares donde anteriormente no se pod\u00eda tener un acceso superficial. Pi\u00e9nsese, por ejemplo, en los sistemas multimodales automatizados para la extracci\u00f3n y empleo de informaci\u00f3n vinculada a la identidad \u2013huellas dactilares, patrones del iris, caracter\u00edsticas faciales, o el propio ADN \u2013, que cobran hoy cada vez mayor relevancia en el \u00e1mbito de la inteligencia<a href=\"#_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Sea como fuere, est\u00e1 claro que la informaci\u00f3n constituye el sustrato fundamental del que se nutre la producci\u00f3n de inteligencia. En este sentido, en el campo de la inteligencia, la informaci\u00f3n es entendida como un elemento incardinado en un proceso lineal y ascendente cuya finalidad es la producci\u00f3n de inteligencia<a href=\"#_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>. Su valor reside, por tanto, en su potencialidad: la informaci\u00f3n por s\u00ed misma es est\u00e9ril, pero solo a trav\u00e9s de ella, sometida al tratamiento conveniente, se puede dar forma a un producto cualitativamente superior. A diferencia de la inteligencia como expresi\u00f3n particular del conocimiento dirigido a un objetivo determinado, la informaci\u00f3n no persigue la finalidad espec\u00edfica de reducir la incertidumbre en la toma de decisiones, pues puede incluso aumentarla en escenarios de sobreabundancia, parcialidad o ambig\u00fcedad de la misma. Es el conocimiento, entendido como la informaci\u00f3n que un sujeto cognoscente ha recibido, asimilado y otorgado un significado \u2013 y que, por tanto, tiene un estricto car\u00e1cter personal y privado \u2013 lo que permite orientar la acci\u00f3n: \u201c<em>todo conocimiento lo es de algo y por alguien: no hay conocimiento de la nada ni conocimiento en s\u00ed mismo, salvo como abstracci\u00f3n filos\u00f3fica, porque el conocer es un proceso cerebral<\/em>\u201d (Bunge, 2008: 98).<\/p>\n\n\n\n<p>En esta l\u00ednea, con el fin de describir visual y sint\u00e9ticamente un proceso complejo como el de generaci\u00f3n de conocimiento a partir de la informaci\u00f3n, en la d\u00e9cada de los ochenta del siglo XX, se popularizar\u00eda el empleo de modelos jer\u00e1rquicos poniendo en relaci\u00f3n los diferentes estadios de este proceso. Aunque este tipo de formulaciones englobadas bajo el acr\u00f3nimo DIKW \u2013 Data, Information, Knowledge y Wisdom \u2013 han adquirido una gran popularidad en diferentes \u00e1mbitos \u2013 incluido el de los estudios de inteligencia \u2013, y pueden encontrarse un n\u00famero considerable de variaciones de m\u00e1s o menos, destaca a este respecto la propuesta de Russel Ackoff (1989), pir\u00e1mide compuesta de un total de cinco estadios, a saber: dato, informaci\u00f3n, conocimiento, entendimiento y sabidur\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, quiz\u00e1s debido a su car\u00e1cter eminentemente divulgativo, este tipo de representaciones resultan tremendamente simplificadoras al mostrar la generaci\u00f3n de conocimiento humano como una secuencia lineal e irreversible, lo cual le ha valido no pocas cr\u00edticas, que van desde la imprecisi\u00f3n conceptual de las cinco categor\u00edas referidas hasta cierta confusi\u00f3n en las pautas que rigen los procesos de transformaci\u00f3n de unas a otras (Rowley, 2007). Para Bernstein, (2009: 74) \u201ces un error suponer que el modelo DIKW&nbsp; refleja con precisi\u00f3n las etapas del desarrollo del conocimiento\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A este respecto, es pertinente referirnos a la discriminaci\u00f3n propuesta por Mario P\u00e9rez (2008) en torno a conceptos como datos, informaci\u00f3n y conocimiento, y especialmente, a la relaci\u00f3n existente entre ellos. Seg\u00fan P\u00e9rez, los datos no ser\u00edan sino peque\u00f1as parcelas de la realidad de naturaleza f\u00edsica susceptibles de transportar informaci\u00f3n, el contenido sem\u00e1ntico de estos primeros ante aquellos individuos en posesi\u00f3n de una clave de codificaci\u00f3n que permite descifrar el contenido de los datos. Estas claves de codificaci\u00f3n representar\u00edan una forma particular de conocimiento, que vincula la existencia de datos convencionales como un determinado grupo de caracteres en la pantalla de nuestro ordenador con el significado que estos tienen como palabra, o de datos no convencionales como la aparici\u00f3n de una columna de humo con la presencia de fuego.<\/p>\n\n\n\n<p>El conocimiento, por su parte, se definir\u00eda como los estados mentales que atraviesa el individuo debido a la asimilaci\u00f3n de informaci\u00f3n, y que en \u00faltima instancia orientan su acci\u00f3n y le permite descifrar el contenido de los datos, asimilar informaci\u00f3n y generar nuevo conocimiento. Verdad y conocimiento se encuentran indisolublemente vinculados, de modo que el falso conocimiento o pseudo-conocimiento que no se corresponde con la realidad terminar\u00e1 por ser depurado y sustituido por el conocimiento veraz debido a su falta de sinton\u00eda&nbsp; respecto a la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan P\u00e9rez (2004: 15), dato, informaci\u00f3n y conocimiento son elementos que pueden ser incardinados en diferentes niveles debido a su naturaleza diversa: \u201c<em>en primer lugar, los datos se hallar\u00edan en el territorio de lo f\u00edsico. Los datos, como&nbsp; acaecimientos f\u00edsicos (como trozos o parcelas de la realidad) estar\u00edan dotados de naturaleza material. En segundo lugar, la informaci\u00f3n no ser\u00eda un conjunto especial de datos, sino que se situar\u00eda en el territorio de lo conceptual. La informaci\u00f3n ser\u00eda el contenido sem\u00e1ntico de los datos (\u2026) Por \u00faltimo, el conocimiento, como estado cerebral o disposici\u00f3n neuronal, pertenecer\u00eda al territorio de lo mental<\/em>\u201d. Los caracteres K-K-A-A-A posiblemente no tengan ning\u00fan significado para el lector. Sin embargo, aquellos que conozcan las reglas del p\u00f3ker sabr\u00e1n que tal combinaci\u00f3n de letras representa un full de reyes y ases, una combinaci\u00f3n considerablemente valiosa. Este <em>stock<\/em> de conocimiento acerca de las reglas del p\u00f3ker permite al jugador descifrar el significado de dichos caracteres, para as\u00ed, junto a otras informaciones como el c\u00e1lculo de probabilidades respecto a las cartas de sus adversarios, orientar su acci\u00f3n ante la apuesta de un contrario.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bfQu\u00e9 posici\u00f3n ocupa la inteligencia en este proceso? La inteligencia debe de ser entendida como todo esfuerzo sistem\u00e1tico dirigido a generar un conocimiento de una cuesti\u00f3n dada, no con fines meramente intelectuales, sino con el fin \u00faltimo de apoyar cualquier proceso mediante el cual se tomen e implementen decisiones. Tomar decisiones no es una tarea sencilla: en los entornos estrat\u00e9gicos en los que operan actores estatales y no estatales, caracterizados habitualmente por su naturaleza incierta, compleja y competitiva, y en los que una decisi\u00f3n incorrecta puede acarrear un alto precio en t\u00e9rminos materiales y humanos, la funci\u00f3n directiva requiere de todo apoyo que le pueda resultar de utilidad. En este \u00e1mbito, si en el pasado a\u00fan resultaba posible tomar decisiones acertadas sin mayor fundamento que la propia experiencia o el instinto, en la actualidad contar con un conocimiento orientado a la acci\u00f3n generado por equipos multidisciplinares de profesionales formados y acreditados espec\u00edficamente para tal labor es una necesidad cada vez m\u00e1s patente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera inteligencia y decisi\u00f3n son dos conceptos centrales en los llamados estudios de inteligencia, mientras que los procedimientos y t\u00e9cnicas empleadas para satisfacer la necesidad de conocimiento, as\u00ed como las estructuras particulares constituidas para albergar su implementaci\u00f3n, son aspectos subsidiarios del v\u00ednculo entre inteligencia y decisi\u00f3n. B\u00e1sicamente porque la inteligencia no se define por las metodolog\u00edas utilizadas para su producci\u00f3n o por las organizaciones en las que esta es generada, sino por su utilidad en el proceso de toma de decisiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos aspectos subsidiarios, siendo cuestiones importantes a las que hay que dedicar no poca atenci\u00f3n, especialmente para facilitar a aquellos dedicados al desempe\u00f1o profesional de la inteligencia las herramientas m\u00e1s adecuadas para realizar su trabajo, solo podr\u00e1n ser resueltos satisfactoriamente a medida que la claridad conceptual y el rigor metodol\u00f3gico se asienten en el seno de los estudios de inteligencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como se ha tratado de mostrar, las clasificaciones tradicionales existentes en el seno de los estudios de inteligencia acerca de las fuentes de informaci\u00f3n no resisten el juicio te\u00f3rico de los principios fundamentales de la clasificaci\u00f3n l\u00f3gica en el \u00e1mbito del conocimiento cient\u00edfico. Ello conlleva distorsiones de car\u00e1cter pragm\u00e1tico como la aparici\u00f3n de redundancias y una mayor exposici\u00f3n a los fallos de inteligencia como consecuencia de una gesti\u00f3n inadecuada de la informaci\u00f3n, especialmente en lo referido a la adquisici\u00f3n y a validaci\u00f3n de la misma; disfunciones, por otro lado, susceptibles de ser minimizadas mediante planes de recolecci\u00f3n que contemplen aproximaciones convergentes a la informaci\u00f3n y a sus fuentes. Solo gracias una profunda investigaci\u00f3n en este campo permitir\u00e1, en un futuro, contar con una clasificaci\u00f3n te\u00f3ricamente s\u00f3lida y que al mismo tiempo satisfaga las necesidades de aquellos dedicados a la producci\u00f3n de inteligencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Para culminar con \u00e9xito una tarea como la anteriormente referida es imprescindible que un campo de estudio emergente como los estudios de inteligencia preste permanente atenci\u00f3n a los avances alcanzados en el \u00e1mbito de la Ciencia de la Informaci\u00f3n y otras disciplinas adyacentes. Conceptos de relevancia tan trascendental para la producci\u00f3n de inteligencia como algunos de los aqu\u00ed planteados son en muchas ocasiones utilizados de forma arbitraria, incluso en la literatura especializada, que en raras ocasiones se detiene a reflexionar de forma profunda sobre ellos. El car\u00e1cter muchas veces pol\u00e9mico de conceptos directamente vinculados con la producci\u00f3n de inteligencia como dato, informaci\u00f3n y conocimiento representan una dificultad a\u00f1adida para la comprensi\u00f3n profunda de este proceso, y un mayor grado de claridad terminol\u00f3gica a este respecto puede representar un importante avance en el mejoramiento de los procedimientos habitualmente empleados para la producci\u00f3n de inteligencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nota sobre los autores<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Gustavo D\u00edaz Matey<\/em><\/strong>&nbsp; es Doctor en Ciencias Pol\u00edticas, profesor asociado en la facultad de Ciencias Pol\u00edticas de la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Consejo Editorial de la Revista <em>International Journal of Intelligence and Counterintelligence<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Alvaro Cremades Guisado<\/em><\/strong> es Licenciado en Ciencias Pol\u00edticas y de la Administraci\u00f3n por la Universidad Complutense de Madrid y M\u00e1ster en Analista de Inteligencia por la Universidad Rey Juan Carlos y la Universidad Carlos III de Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ackoff, Russel L. (1989), \u00abFrom Data to Wisdom\u00bb, <em>Journal of Applied Systems Analysis<\/em>, No. 16, pp. 3-9.<\/p>\n\n\n\n<p>Bernstein, Jay H. (2009), \u201cThe Data-Information-Knowledge-Wisdom Hierarchy and its Antithesis\u201d, <em>North American Symposium on Knowledge Organization <\/em>Vol. 2, No. 68, pp. 68-75.<\/p>\n\n\n\n<p>Bunge, Mario (1985),&nbsp;<em>La investigaci\u00f3n cient\u00edfica: Su estrategia y su filosof\u00eda<\/em>, Barcelona, Ariel.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; (1996), <em>La ciencia, su m\u00e9todo y su filosof\u00eda<\/em>, Bogot\u00e1: Panamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211;&nbsp;(1999), <em>Buscar la filosof\u00eda en las ciencias sociales<\/em>, M\u00e9xico: Siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; (2008), <em>Filosof\u00eda y Sociedad<\/em>, M\u00e9xico: Siglo XII Editores.<\/p>\n\n\n\n<p>Burguin, Mark (2003), \u201cInformation Theory: a Multifaceted Model of Information<em>\u201d<\/em>,<em> Entropy,<\/em> Vol. 5 No. 2, pp.146-160.<\/p>\n\n\n\n<p>Castells, Manuel (1997), <em>La Era de la informaci\u00f3n: econom\u00eda, sociedad y cultura<\/em>, Madrid: Alianza.<\/p>\n\n\n\n<p>Clark, Robert M. (2013), \u201cPerspectives on intelligence Collection\u201d, <em>The intelligencer. Journal of U.S. Intelligence Studies,<\/em> Vol. 20, No. 2, pp. 47-53.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; (2014): <em>Intelligence Collection<\/em>, Sage Publications, CQ Press.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edaz, Antonio M. (2013), <em>Diccionario LID de Inteligencia y Seguridad<\/em>, Madrid: Ed. Lid.<\/p>\n\n\n\n<p>Diaz, Gustavo (2009), \u201cLa comunidad de inteligencia estadounidense tras las elecciones de noviembre de 2008: retos y oportunidades de la Administraci\u00f3n Obama\u201d, <em>Documento de Trabajo (DT)<\/em>, Real Instituto Elcano 6.<\/p>\n\n\n\n<p>Faint, Charles (2011), \u201cExploitation Intelligence, A New Intelligence Discipline?\u201d, <em>Australian Army Journal<\/em>, Vol. IX, No. 1, pp. 61-70.<\/p>\n\n\n\n<p>Garc\u00eda, Francisco Javier (2011), \u201cLa pir\u00e1mide de la informaci\u00f3n revisitada: Enriqueciendo el modelo desde la ciencia cognitiva\u201d, <em>Profesional De La Informacion, <\/em>No. 20, pp. 11-24.<\/p>\n\n\n\n<p>Goguen, Joseph A. (1997), \u201cTowards a Social, Ethical Theory of Information<em>\u201d<\/em>, <em>Social Science Research, Technical Systems and Cooperative Work<\/em>, Erlbaum, pp. 27-56<\/p>\n\n\n\n<p>Goldman, Jan (2006): <em>Words of intelligence: a dictionary<\/em>, Lanham, Md: Scarecrow Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Maquedano, M\u00aa Luisa (1995). \u201cClasificaci\u00f3n de recursos y fuentes de informaci\u00f3n de ciencias de la salud en Internet\u201d, <em>Revista General de Informaci\u00f3n y Documentaci\u00f3n,<\/em> Vol. 8, n\u00ba 1, pp. 201-206.<\/p>\n\n\n\n<p>Merlo, Jos\u00e9 Antonio (2011), \u201cDocumentaci\u00f3n aplicada a la traducci\u00f3n\u201d, <em>documento para el Grado en Traducci\u00f3n e Interpretaci\u00f3n de la Universidad de Salamanca<\/em>, Disponible en: <a href=\"http:\/\/ocw.usal.es\/ciencias-sociales-1\/documentacion-aplicada-a-la-traduccion\/contenidos\/Merlo_101424_Tema3_1Teoria.pdf\">http:\/\/ocw.usal.es\/ciencias-sociales-1\/documentacion-aplicada-a-la-traduccion\/contenidos\/Merlo_101424_Tema3_1Teoria.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>P\u00e9rez, Mario (1998), \u201cAgentes y procesos de adquisici\u00f3n de informaci\u00f3n\u201d, <em>Revista De Filosof\u00eda, <\/em>No. 11, pp. 251-274.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; (2004): \u201cIdentificaci\u00f3n y representaci\u00f3n del conocimiento organizacional: la propuesta epistemol\u00f3gica cl\u00e1sica, IN3\u201d, <em>UOC Discussion Paper Series<\/em>; DP04-001, Disponible en: <a href=\"http:\/\/www.uoc.edu\/in3\/dt\/20392\/20392.pdf\">http:\/\/www.uoc.edu\/in3\/dt\/20392\/20392.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; (2008): \u201cLa informaci\u00f3n en las organizaciones\u201d: Actas del primer Encuentro Internacional de expertos en teor\u00edas de la informaci\u00f3n: un enfoque interdisciplinar: Le\u00f3n, Sierra Pambley, 6-8 de noviembre.<\/p>\n\n\n\n<p>Rowley, Jennifer (2007), \u201cThe wisdom hierarchy: representations of the DIKW hierarchy\u201d, <em>Journal of Information Science<\/em>, Vol. 33, No. 2, pp. 163-180.<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00e9rez-\u00c1lvarez A. et al. (2014)<em>, <\/em>\u201cA Structural and functional plasticity of astrocyte process and dendritic spine interactions\u201d, <em>The Journal of Neuroscience<\/em>, No. 34, pp 12738-12744.<\/p>\n\n\n\n<p>Zhong, Yong (2011), \u201cUnity-Based Diversity: System Approach to Defining Information\u201d, <em>Information<\/em>, No. 2, pp. 406-416.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a>La Comunidad de Inteligencia estadounidense se caracteriza desde su fundaci\u00f3n en 1947 mediante la <em>National Security Act<\/em> por su fuerte grado de descentralizaci\u00f3n entre sus 16+1 agencias. Existe una soterrada rivalidad entre las estructuras existentes en su seno ante cualquier atisbo de remodelaci\u00f3n de las competencias y funciones que asumen cada una de ellas y la consiguiente asignaci\u00f3n presupuestaria. En definitiva, \u201cuna vez que se ha creado un organismo administrativo tiende a perpetuarse y pugnar por salvaguardar sus competencias, resisti\u00e9ndose a su absorci\u00f3n por otro competidor\u201d. A este conflicto se le superpone, adem\u00e1s, la tensi\u00f3n existente entre los componentes de procedencia militar y civil. En este \u00faltimo aspecto, cabe rese\u00f1ar la preponderancia de las agencias dependientes del Departamento de Defensa, que durante las \u00faltimas d\u00e9cadas han recibido gran parte del presupuesto que recibe la comunidad de inteligencia (Diaz, 2009).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Entre otras,&nbsp; Social Media Intelligence (SOCMINT), Ethnographic Intelligence (ETHINT), Financial Intelligence (FININT), o Medical Intelligence (MEDINT).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> El diccionario LID de Inteligencia y Seguridad ofrece la siguiente definici\u00f3n de \u201cfuente\u201d: \u201c<em>persona u objeto de quien puede obtenerse informaci\u00f3n<\/em>\u201d (Diaz, 2013: 139).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> Sin embargo, desde un an\u00e1lisis comparado, las agencias estatales que cuentan con la posibilidad de recolectar informaci\u00f3n por medios altamente sofisticados son tambi\u00e9n una minor\u00eda, dando lugar a las llamadas \u201casimetr\u00edas en la recolecci\u00f3n\u201d debido a las desiguales capacidades presupuestarias para mantener los medios t\u00e9cnicos de recolecci\u00f3n y las infraestructuras necesarias para ello (Clark, 2014)<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> El Diccionario LID de Inteligencia y Seguridad, afirma que la informaci\u00f3n es el \u201cdato que se transforma en inteligencia mediante la aplicaci\u00f3n de t\u00e9cnicas de an\u00e1lisis, con independencia del formato en el que est\u00e9 soportado o del modo que haya sido obtenido\u201d. (Diaz, 2013: 102)<em>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ALVARO CREMADES Y GUSTAVO D\u00cdAZ MATEY Universidad Complutense de Madrid, Espa\u00f1a Resumen: La informaci\u00f3n es la materia prima con la que se construye la inteligencia. 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