{"id":242,"date":"2020-11-03T15:16:17","date_gmt":"2020-11-03T15:16:17","guid":{"rendered":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/?page_id=242"},"modified":"2020-11-03T15:16:23","modified_gmt":"2020-11-03T15:16:23","slug":"el-analisis-de-inteligencia-tecnicas-de-analisis-y-fuentes-de-error-una-aproximacion-desde-la-teoria-argumentativa","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/el-analisis-de-inteligencia-tecnicas-de-analisis-y-fuentes-de-error-una-aproximacion-desde-la-teoria-argumentativa\/","title":{"rendered":"El an\u00e1lisis de inteligencia: t\u00e9cnicas de an\u00e1lisis y fuentes de error. Una aproximaci\u00f3n desde la teor\u00eda argumentativa"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\">DIEGO MART\u00cdN ORTEGA<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Universidad de M\u00e1laga, Espa\u00f1a<\/p>\n\n\n\n<p>Resumen: Tradicionalmente se ha entendido que la principal funci\u00f3n del razonamiento humano es procesar y valorar informaci\u00f3n a partir de las percepciones y el conocimiento previo; mejorar la cognici\u00f3n individual o gestionar lo nuevo y anticipar el futuro. Sin embargo, recientes estudios apuntan a que el razonamiento habr\u00eda evolucionado y se habr\u00eda adaptado para la argumentaci\u00f3n y su principal funci\u00f3n ser\u00eda discutir; ganar el debate; imponer las propias ideas; y justificar acciones pasadas, con independencia de que la conclusi\u00f3n alcanzada durante la argumentaci\u00f3n sea l\u00f3gica o correcta. En este trabajo se plantean explicaciones a los sesgos cognitivos que influyen en el analista de Inteligencia desde estas recientes teor\u00edas y se proponen posibles remedios y t\u00e9cnicas para utilizarlos a favor de un mejor an\u00e1lisis. Tambi\u00e9n se insiste en la importancia de la intuici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Palabras clave: An\u00e1lisis de Inteligencia, Sesgos del analista, Error, Razonamiento, Intuici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Title:&nbsp;Intelligence Analysis: Analysis Techniques and Sources of Error. An Approach from the Argumentative Theory<\/p>\n\n\n\n<p>Abstract: Traditionally it has been understood that the main function of human reasoning is to process and evaluate information from perceptions and foreknowledge; improve individual cognition or manage new and anticipate the future. However, recent studies suggest that reasoning would have evolved and adapted to the argument and its main function would be to discuss; win the debate; impose their own ideas; and justify past actions, regardless of whether the conclusion reached during the argument is logical or correct. In this work explanations cognitive biases that influence intelligence analyst from these recent theories and possible remedies and techniques proposed for use for better analysis arise. It also stresses the importance of intuition.<\/p>\n\n\n\n<p>Keywords: Intelligence analysis, Analyst bias, Error, Reasoning, Intuition.<\/p>\n\n\n\n<p>Recibido: 10 de diciembre de 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>Aceptado: 17 de enero de 2016.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para citar este art\u00edculo\/To cite this article<\/strong>: Diego Mart\u00edn Ortega, \u201cEl an\u00e1lisis de Inteligencia: t\u00e9cnicas de an\u00e1lisis y fuentes de error. Una aproximaci\u00f3n desde la teor\u00eda argumentativa\u00bb, <em>Revista de Estudios en Seguridad Internacional<\/em>, Vol. 2, No. 1, (2016), pp. 103-123.&nbsp;DOI: http:\/\/dx.doi.org\/10.18847\/1.3.6<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Sin perjuicio de que en los sucesivos apartados de este trabajo se abunde al respecto, se partir\u00e1 de que la \u201cInteligencia\u201d, entendida como informaci\u00f3n procesada incluso con ayuda de medios inform\u00e1ticos que asisten al an\u00e1lisis, es dependiente del razonamiento humano, que es lo que tradicionalmente se ha considerado que permite a las personas sobreponerse a simples percepciones, h\u00e1bitos, instintos, intuiciones y prejuicios; elaborar juicios cr\u00edticos; y proyectar a futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Este mecanismo, el razonamiento, es un rasgo tan fruto de la evoluci\u00f3n humana como nuestros pies o nuestras manos: tiene una funci\u00f3n<a href=\"#_edn1\">[1]<\/a> principal y otras m\u00e1s secundarias, adaptaciones que suponen una ventaja evolutiva frente a individuos de la misma y distintas especies. Del mismo modo en que los pies nos sirven para correr, aunque su funci\u00f3n principal es mantenernos erguidos para andar, o las manos cerradas como un pu\u00f1o para golpear, aunque su misi\u00f3n sea coger objetos, el razonamiento tambi\u00e9n tiene una funci\u00f3n principal biol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>Tradicionalmente se ha entendido que la principal funci\u00f3n del razonamiento humano es procesar y valorar informaci\u00f3n a partir de las percepciones y el conocimiento previo; mejorar la cognici\u00f3n individual o gestionar lo nuevo y anticipar el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, nuestros mecanismos mentales son eminentemente emp\u00edricos. El ser humano tiene una tendencia natural a buscar nexos causales; unir (no siempre de forma correcta) causas y efectos y acciones con reacciones, como modo de explicar lo que ocurre a su alrededor; aprender; dar explicaci\u00f3n a los fen\u00f3menos que percibe para, dentro de lo posible, preverlos; dominarlos; evitarlos; o provocarlos. En definitiva, para controlar; eliminar la incertidumbre; manipular su entorno; y principalmente asegurarse la supervivencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, recientes estudios apuntan en otra direcci\u00f3n: el razonamiento habr\u00eda evolucionado y se habr\u00eda adaptado para la argumentaci\u00f3n y su principal funci\u00f3n ser\u00eda discutir; ganar el debate; imponer las propias ideas; y justificar acciones pasadas, con independencia de que la conclusi\u00f3n alcanzada durante la argumentaci\u00f3n sea l\u00f3gica o correcta (Mercier &amp; Sperber, 2011).<\/p>\n\n\n\n<p>Como sea que el razonamiento as\u00ed visto tendr\u00eda fines sociales y como objetivo convencer, incluso a uno mismo, el fallo (que a nuestros efectos ser\u00e1 alcanzar mediante el razonamiento una conclusi\u00f3n falsa) es, adem\u00e1s de posible, muy probable e incluso provocado. Por tanto, el error, alcanzar una conclusi\u00f3n equivocada, es inherente al razonamiento humano y consecuentemente al an\u00e1lisis.<\/p>\n\n\n\n<p>La existencia del error no es nueva. Con independencia de qu\u00e9 teor\u00eda del razonamiento resulte m\u00e1s atractiva, siempre ha estado presente en el discurrir humano y, por tanto, en el an\u00e1lisis. Sin embargo, la depuraci\u00f3n de estos errores podr\u00eda exigir mecanismos diferentes atendiendo a qu\u00e9 los causa y a la funci\u00f3n biol\u00f3gica del razonamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, podr\u00eda resultar tentador, para depurar fallos en el an\u00e1lisis, eliminar el componente humano y confiarlo a medios de l\u00f3gica infalible. M\u00e1s all\u00e1 de lo sugestiva o aterradora que esta posibilidad pueda parecer a primera vista, hoy por hoy, se antoja ciencia ficci\u00f3n atendiendo al estado actual de la Inteligencia artificial, aunque el futuro dir\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco parece adecuado eliminar del an\u00e1lisis algo que nos es tan propio como la intuici\u00f3n, que nos permite tomar decisiones r\u00e1pidamente y con razonable \u00e9xito (tanto que es un atributo humano sostenido en nuestro proceso evolutivo) cuando la informaci\u00f3n disponible de forma consciente resulta limitada o insuficiente y que adem\u00e1s es, como se ver\u00e1, base del razonamiento consciente.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, asumir y aceptar que el an\u00e1lisis est\u00e1 abocado al error en un porcentaje muy significativo de ocasiones puede redundar en un mejor an\u00e1lisis: se elimina el miedo a la equivocaci\u00f3n y se potencia la creatividad y el pensamiento lateral. Obviamente tambi\u00e9n se crea espacio para ideas audaces, inusuales, exc\u00e9ntricas o incluso estrafalarias que, en ocasiones, pueden ser acertadas y cuyo origen puede resultar muy revelador.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta tesitura, \u00bfc\u00f3mo puede mejorarse el an\u00e1lisis? Perfeccionando el aspecto l\u00f3gico y a\u00f1adiendo objetividad al razonamiento, pero sin privarlo de intuici\u00f3n; o, dado que el razonamiento es tan causa del fallo como la intuici\u00f3n desbocada, mejorando y potenciando \u00e9sta.<\/p>\n\n\n\n<p>El prop\u00f3sito de este trabajo es explicar de manera alternativa el origen de los sesgos, fallos y esquemas mentales que vician el an\u00e1lisis y ofrecer perspectivas para desarrollar m\u00e9todos y t\u00e9cnicas que permitan mejorarlo, todo ello a la luz de la recientemente propuesta funci\u00f3n argumentativa del razonamiento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El an\u00e1lisis de Inteligencia como razonamiento<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como m\u00e1s adelante se desarrollar\u00e1, por \u201crazonar\u201d se entiende aquella actividad intelectual consciente por la que se infiere una representaci\u00f3n mental o conclusi\u00f3n partiendo de representaciones o premisas previas rescatadas tambi\u00e9n conscientemente, de manera que las premisas son razones para aceptar o sostener la conclusi\u00f3n alcanzada.<\/p>\n\n\n\n<p>En general, se acepta que la conclusi\u00f3n se obtiene mediante (i) deducci\u00f3n, cuando la conclusi\u00f3n se infiere de las premisas, de manera que aquella ser\u00e1 cierta siempre que las premisas tambi\u00e9n lo sean; (ii) inducci\u00f3n, cuando de premisas ciertas sobre particulares se alcanzan conclusiones generales que s\u00f3lo pueden ser probables en tanto el razonamiento inductivo incorpora informaci\u00f3n ajena a las premisas; y (iii) analog\u00eda, cuando se obtiene una conclusi\u00f3n a partir de premisas con las que se establece una semejanza entre elementos o conjuntos de elementos distintos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, com\u00fanmente se entiende por \u201can\u00e1lisis\u201d la actividad intelectual minuciosa dirigida a conocer las caracter\u00edsticas, cualidades o estado de algo y extraer conclusiones. En particular, de las m\u00faltiples definiciones de \u201can\u00e1lisis de Inteligencia\u201d ofrecidas por los autores puede concluirse que se trata de una actividad intelectual y no mec\u00e1nica destinada a interpretar informaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de los hechos aparentes, a la luz de la experiencia y mediante distintas herramientas, para exponerla de una forma clara y convincente al que la solicita (Lowenthal, 2013).<\/p>\n\n\n\n<p>Para Johnston (2003) \u201cel an\u00e1lisis de Inteligencia es el proceso socio-cognitivo por el cual una cuesti\u00f3n compleja se reduce a una serie de cuestiones m\u00e1s simples mediante ciertos m\u00e9todos\u201d, asemej\u00e1ndose a la resoluci\u00f3n de problemas.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, parece pac\u00edfico que todo an\u00e1lisis es un proceso mental (Heuer, 1999) que var\u00eda de persona a persona (Johnston, 2003) y que se asienta sobre el razonamiento, que \u201ces el n\u00facleo principal de los procesos de pensamiento (an\u00e1lisis y s\u00edntesis)\u201d (S\u00e1iz, 2010) de manera que:<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se manipula o procesa informaci\u00f3n se est\u00e1n resolviendo problemas complejos mediante procesos cognitivos que implican el pensamiento y, m\u00e1s espec\u00edficamente, a la actividad del razonamiento (p. 214)<\/p>\n\n\n\n<p>Lo expuesto anteriormente queda perfectamente integrado en la definici\u00f3n de \u201can\u00e1lisis\u201d contenida en el Glosario de Inteligencia del Ministerio de Defensa espa\u00f1ol:<\/p>\n\n\n\n<p>An\u00e1lisis (<em>i.: analysis; f.: analyse<\/em>). Tercera actividad de la fase de producci\u00f3n del ciclo de Inteligencia, posterior a la evaluaci\u00f3n y a la integraci\u00f3n y anterior a la interpretaci\u00f3n. Consiste en un examen sistem\u00e1tico de la informaci\u00f3n disponible mediante el establecimiento de relaciones e inferencias, con objeto de identificar los hechos y los elementos m\u00e1s significativos de un fen\u00f3meno o una situaci\u00f3n. Se ocupa de describir los caracteres y despejar la complejidad del objeto de investigaci\u00f3n. Su fin es producir conocimiento preparando el material de tal modo que permita realizar una comprensi\u00f3n del estado de la realidad observada y avanzar un pron\u00f3stico sobre su evoluci\u00f3n durante la posterior actividad de interpretaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El an\u00e1lisis que realizan los servicios de Inteligencia participa de los rasgos propios del an\u00e1lisis cient\u00edfico y hace uso de las mismas t\u00e9cnicas y recursos epistemol\u00f3gicos. El an\u00e1lisis emplea, por igual, procesos de razonamientos deductivos e inductivos; elabora diagramas, esquemas y mapas de conceptos; establece y valida o desestima hip\u00f3tesis; mide el grado de asociaci\u00f3n entre conjuntos de datos y variables mediante t\u00e9cnicas de correlaci\u00f3n y regresi\u00f3n; construye escenarios; recurre a modelos te\u00f3ricos y matem\u00e1ticos; utiliza herramientas inform\u00e1ticas como programas estad\u00edsticos o de miner\u00eda de informaci\u00f3n\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, el an\u00e1lisis es razonamiento porque supone un ejercicio mental mediante el que, partiendo de premisas, se extraen conclusiones para la toma de decisiones. Precisamente por ese componente de actividad intelectual que el an\u00e1lisis conlleva (el razonamiento) una de las principales fuentes de error son los esquemas mentales, modelos mentales y tendencias o sesgos cognitivos del analista; y la imposici\u00f3n de conclusiones razonadas a otras alcanzadas de forma intuitiva, esto es: mediante un razonamiento hol\u00edstico inconsciente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los errores t\u00edpicos con origen en el analista<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como en cualquier otra actividad humana, los errores en el an\u00e1lisis de Inteligencia pueden tener m\u00faltiples causas, algunas subjetivas y otras externas al analista.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas \u00faltimas est\u00e1n relacionadas principalmente con fallos en las distintas fases del ciclo de Inteligencia como, por ejemplo: una defectuosa planificaci\u00f3n de las necesidades del receptor; una deficiente direcci\u00f3n de los recursos disponibles; una mala obtenci\u00f3n de informaci\u00f3n en bruto; su incorrecto procesamiento y clasificaci\u00f3n; o simples descuidos y extrav\u00edos, entre otros. Cualquier vicio nacido durante estos pasos previos al an\u00e1lisis supondr\u00e1 un lastre que condicionar\u00e1 su resultado final.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante lo anterior, a los efectos de este trabajo interesan s\u00f3lo aquellos errores en el an\u00e1lisis que provienen del proceso mental del analista y que son propios de la actividad intelectual humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Como ya se ha dicho, el an\u00e1lisis es una actividad puramente intelectual que incluye manipular, discriminar e integrar informaci\u00f3n y todo ello con una herramienta, la mente, plagada de sesgos y tendencias propias del ser humano y particulares de la persona concreta. Estos esquemas, modelos y tendencias mentales son pr\u00e1cticamente ineludibles y suponen un peligro para el an\u00e1lisis (Odom, 2008) ya que pueden condicionar su resultado.<\/p>\n\n\n\n<p>Los errores m\u00e1s frecuentes en la evaluaci\u00f3n de la informaci\u00f3n se producen por los siguientes sesgos o tendencias mentales comunes (Heuer, 1999; Jord\u00e1n, 2014; Manzano, 2010; S\u00e1iz, 2010): (i) la informaci\u00f3n transmitida personalmente, de emisor a receptor, o vivida en primera persona tiene m\u00e1s impacto y mayor grado de confiabilidad que aquella que se traslada por otros medios, aunque tenga m\u00e1s valor emp\u00edrico; (ii) los informes, cuando contienen datos num\u00e9ricos y est\u00e1n m\u00e1s elaborados, gozan de mayor credibilidad; (iii) se da m\u00e1s importancia a lo conocido, aunque sea escaso, que a lo desconocido, aun cuando sea determinante. Nos cuesta detectar la falta de evidencia; (iv) existe la tendencia a tomar la parte, aunque sea reducida, por el todo, generaliz\u00e1ndose conclusiones prematuramente; (v) aceptada la certeza de una informaci\u00f3n, toda ella se toma como v\u00e1lida, aunque alguno de sus aspectos no lo sea; y (vi) las primeras impresiones suelen tener mucho peso, especialmente si confirman opiniones previas, y pueden orientar las siguientes.<\/p>\n\n\n\n<p>La tendencia emp\u00edrica de la mente humana tambi\u00e9n produce errores cuando se trata de establecer relaciones de causalidad y habitualmente confunde causa, motivo, intenci\u00f3n y raz\u00f3n o justificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, para la persona la consistencia de un patr\u00f3n es un indicador de su fiabilidad (Heuer, 1999; Jord\u00e1n, 2014; Manzano, 2010): (i) atribuye causalidad y coherencia a hechos sucesivos, aun cuando no dependan los unos de los otros ni est\u00e9n ligados; (ii) dota de intencionalidad a las relaciones causa-efecto; (iii) suele considerar que hechos simult\u00e1neos o muy cercanos en el tiempo est\u00e1n relacionados y que dos elementos que cambian al mismo tiempo lo hacen por una causa com\u00fan; (iv) arroga voluntades o motivaciones comunes a actores m\u00faltiples agrupados en una misma categor\u00eda; (v) interpreta que la magnitud de la causa debe ser equivalente a la magnitud del efecto y al rev\u00e9s; y (vi) otorga m\u00e1s importancia al \u00e1nimo volitivo del individuo que a las influencias externas y sobrevalora la influencia de las instituciones sobre la conducta de los individuos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando de calcular probabilidades se trata, lejos de recurrir a una aproximaci\u00f3n matem\u00e1tica, la mente tiende a: (i) considerar que lo que no tiene precedentes conocidos es improbable; (ii) mantener la estimaci\u00f3n inicial de una probabilidad aunque el contexto cambie o surjan nuevas evidencias (\u201canclaje\u201d); (iii) ignorar el car\u00e1cter acumulativo de la improbabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, cuando la mente trabaja en el seno de un colectivo homog\u00e9neo y cohesionado se da el denominado \u201cpensamiento de grupo\u201d, caracterizado por una tendencia al cierre cognitivo (Jervis, 1976), al consenso y a reafirmar la postura general con independencia de que existan diferentes explicaciones: una suerte de colectivizaci\u00f3n del pensamiento que elimina la disidencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Manzano (2010) tambi\u00e9n advierte de nuestra dificultad para discernir entre verdades y mentiras y de la poca efectividad del entrenamiento para detectarla; la tendencia a sobreestimar los aciertos en juicios pasados y a la hipercr\u00edtica cuando se eval\u00faan fallos a posteriori; y a plegarnos por necesidades de supervivencia a tendencias previas establecidas o al gusto del receptor de la informaci\u00f3n del que se depende.<\/p>\n\n\n\n<p>A todas estas tendencias subyace la propensi\u00f3n humana a percibir lo que se espera percibir y a confirmar y reforzar primeras impresiones, en un fen\u00f3meno que se ha venido a llamar \u201csesgo confirmatorio\u201d o \u201ctendencia a la confirmaci\u00f3n\u201d, que provoca que la persona indague y elija informaci\u00f3n que confirme creencias, expectativas o hip\u00f3tesis preexistentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, como se ver\u00e1, las primeras impresiones no est\u00e1n exentas de l\u00f3gica y resultan muy efectivas en la resoluci\u00f3n de problemas y la adopci\u00f3n de decisiones. La intuici\u00f3n recoge datos, correctos e incorrectos, abundantes o escasos, m\u00e1ximas de la experiencia y, al valorar, extrapola, concentrando conocimiento. Sin embargo, sus conclusiones suelen ser desplazadas por aquellas alcanzadas por el razonamiento puro.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin una raz\u00f3n que explique por qu\u00e9 existen estos condicionantes como fuentes de error se corre el peligro de tratar s\u00edntomas, pero no la enfermedad que, en nuestro caso sea probablemente incurable.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La funci\u00f3n y naturaleza del razonamiento desde la teor\u00eda argumentativa. Una explicaci\u00f3n posible para los sesgos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el apartado anterior se han expuesto someramente los sesgos t\u00edpicos que, hasta ahora, se hab\u00edan venido explicando desde una perspectiva tradicional del razonamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, si se parte de una concepci\u00f3n distinta de la funci\u00f3n del razonamiento, lo errores que se producen en el an\u00e1lisis o la existencia de modelos mentales se ven desde otro \u00e1ngulo, como consecuencias de fallos sist\u00e9micos con explicaci\u00f3n y que, en consecuencia, pueden atemperarse mediante correcciones espec\u00edficas. En este punto se expondr\u00e1 esa noci\u00f3n novedosa de la funci\u00f3n del razonamiento siguiendo principalmente los postulados de Mercier y Sperber (2011).<\/p>\n\n\n\n<p>Generalmente se entiende por \u201crazonar\u201d aquella actividad intelectual por la que se infiere una representaci\u00f3n mental o conclusi\u00f3n de manera consciente, partiendo de representaciones o premisas previas rescatadas tambi\u00e9n conscientemente, de manera que las premisas son razones para aceptar o sostener la conclusi\u00f3n alcanzada. Como ya se ha dicho anteriormente, esta actividad es la que, de acuerdo a la m\u00e1s establecida tradici\u00f3n filos\u00f3fica, permite a los humanos superar sus percepciones, h\u00e1bitos, instintos e intuiciones, separ\u00e1ndonos del resto de animales.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la d\u00e9cada de los sesenta muchos estudios llegaron a la conclusi\u00f3n de que los humanos razonan muy defectuosamente, especialmente cuando de aplicar la l\u00f3gica se trata, lo que llev\u00f3 a la ciencia a desarrollar la distinci\u00f3n entre intuiciones (sistema 1 de razonamiento); y razonamiento en sentido estricto (sistema 2 de razonamiento).<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, la teor\u00eda argumentativa defiende que los argumentos que se traen al razonamiento puro provienen de inferencias intuitivas, esto es: creencias que carecen de razones conscientes para sostenerlas y que sirven para procesar la informaci\u00f3n que percibimos.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, lo que caracterizar\u00eda al razonamiento es, no s\u00f3lo la consciencia de haber alcanzado una conclusi\u00f3n, sino tambi\u00e9n de las razones o argumentos que justifican que dicha conclusi\u00f3n se acepte como v\u00e1lida. Estos argumentos utilizados al razonar ser\u00edan a su vez el producto de un mecanismo inferencial intuitivo y se evaluar\u00edan (como buenos o malos argumentos) tambi\u00e9n de forma intuitiva. Lo expuesto puede parecer un galimat\u00edas que Mercier &amp; Sperber (2011) hacen muy inteligible a trav\u00e9s del siguiente ejemplo:<\/p>\n\n\n\n<p>El famoso argumento de Descartes \u201cpienso, luego existo\u201d ilustra la manera en que un argumento puede ser el resultado de una inferencia intuitiva. La mayor\u00eda de la gente cree intuitivamente que existe y no busca razones que justifiquen esta creencia. Pero si se buscaran dichas razones, esto es, si reflexion\u00e1ramos sobre nuestra propia existencia, el argumento de Descartes probablemente resultar\u00eda convincente: es intuitivamente evidente que el mero hecho de pensar sobre el particular es raz\u00f3n suficientemente buena para aceptar la propia existencia o, de otro modo, ser\u00eda inconsistente afirmar \u201cyo pienso\u201d y negar \u201cyo existo\u201d. Las que no resultan tan obvias en este caso particular son las razones para aceptar que \u00e9ste que se presenta \u201cintuitivamente\u201d como buen argumento es realmente un buen argumento. Los fil\u00f3sofos han debatido al respecto acaloradamente (p. 59. Traducci\u00f3n del autor)<\/p>\n\n\n\n<p>Conforme a lo anterior, aceptar una conclusi\u00f3n porque un argumento a su favor es de manera intuitiva lo suficientemente fuerte, supone una decisi\u00f3n epist\u00e9mica personal. Construir un argumento complejo uniendo distintos elementos que intuitivamente tienen solidez suficiente, es una actividad mental individual. Sin embargo, la acci\u00f3n mental de elaborar un argumento convincente; su verbalizaci\u00f3n (p\u00fablica o no) para convencer a otros o a uno mismo; y la acci\u00f3n de evaluar y aceptar la conclusi\u00f3n de un argumento ajeno, corresponde a lo que com\u00fan y tradicionalmente se ha llamado razonamiento, cuya funci\u00f3n biol\u00f3gica principal ser\u00eda discutir.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta tesis, el razonamiento habr\u00eda evolucionado y prevalecido principalmente porque es bueno en su funci\u00f3n y hace la comunicaci\u00f3n humana m\u00e1s efectiva. T\u00e9ngase en cuenta que la comunicaci\u00f3n, para que sea \u00fatil al receptor, debe contener informaci\u00f3n cercana a la verdad, pero no necesariamente cierta y para que satisfaga al emisor debe provocar alg\u00fan efecto en sus receptores.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, el razonamiento: (i) produce y valora argumentos; y (ii) mejora su desempe\u00f1o en contextos de debate, especialmente en el seno de grupos (para ganar la discusi\u00f3n, no para llegar a conclusiones acertadas); pero tambi\u00e9n: (iii) muestra una fuerte tendencia a la confirmaci\u00f3n; (iv) cuando se desarrolla en solitario es proactivo, simula en su estructura a un di\u00e1logo y tiende a buscar argumentos que confirmen las opiniones propias; y (v) incluso cuando el razonamiento se dirige a la toma de decisiones, su funci\u00f3n sigue siendo crear argumentos para convencer y no para adoptar la mejor, de manera que inclinar\u00e1 a las personas a tomar decisiones para las que encuentran argumentos justificantes, incluso cuando estas no son \u00f3ptimas.<\/p>\n\n\n\n<p>Expuesto lo anterior, resulta evidente que el razonamiento en el an\u00e1lisis, por su propia naturaleza y funci\u00f3n, es una fuente potencial de errores, algo que siempre ha sido evidente pero para lo que no se hab\u00eda encontrado explicaci\u00f3n plenamente satisfactoria.<a href=\"#_edn2\">[2]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, la teor\u00eda argumentativa sugiere un porqu\u00e9 de los principales sesgos mentales que puede facilitar la b\u00fasqueda de medios para evitarlos y corregirlos:<\/p>\n\n\n\n<p>a) Si no hay resistencia, cualquier argumento, por deficiente o il\u00f3gico que sea, mientras conserve cierta apariencia de coherencia, resulta v\u00e1lido porque ha conseguido su objetivo: convencer. Teniendo en cuenta que en la biolog\u00eda humana rige la eficiencia, la relaci\u00f3n coste (esfuerzo) y beneficio, tiene perfecto sentido admitir que un argumento si no es puesto en cuesti\u00f3n, satisfaga a emisor y receptor con independencia de que sea veraz.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, el mejor argumento es el que no es refutado (aunque pueda ser combatido o sea err\u00f3neo) de manera que los argumentos mejoran cuando estos se rebaten o se ponen en cuesti\u00f3n. Esto es aplicable al debate mantenido por varios individuos y al sostenido internamente en solitario. Por tanto, cualquier argumento del que se trate de extraer una conclusi\u00f3n, esto es, cualquier an\u00e1lisis, debe ser sometido a revisi\u00f3n cuantas m\u00e1s veces mejor, si es posible por analistas que hayan seguido m\u00e9todos o t\u00e9cnicas de an\u00e1lisis distintas; y se ha de procurar que tanto emisor como receptor se comuniquen con sentido cr\u00edtico y en el conocimiento de que el razonamiento espontaneo y natural tiende a su funci\u00f3n biol\u00f3gica y no a la obtenci\u00f3n de la verdad;<\/p>\n\n\n\n<p>b) Si todos los participantes de inicio comparten la misma opini\u00f3n, aunque esta sea totalmente equivocada, el debate no surgir\u00e1 de manera espont\u00e1nea y si se fuerza provocar\u00e1 principalmente argumentos a favor de la que ya es la opini\u00f3n preexistente. Estos argumentos no ser\u00e1n criticados ni refutados, robusteciendo as\u00ed la posici\u00f3n inicial. En definitiva, en ausencia de discusi\u00f3n se reforzar\u00e1 la postura primigenia, aunque \u00e9sta sea err\u00f3nea. Para evitarlo habr\u00eda que huir de grupos homog\u00e9neos o previamente despolarizados o suministrar a sus miembros diferentes informaciones que les haga partir de distintas posiciones.<\/p>\n\n\n\n<p>c) La tendencia a la confirmaci\u00f3n, seg\u00fan la cual \u201clas personas tienden a buscar y seleccionar aquella informaci\u00f3n que confirme aquello que piensan que es cierto\u201d (S\u00e1iz 2010, p. 225) es definida por Nickerson (citado por Mercier &amp; Spencer, 2011, p. 63) como \u201cla b\u00fasqueda o interpretaci\u00f3n de indicios de manera que soporten creencias, expectativas o hip\u00f3tesis preexistentes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Para las teor\u00edas cl\u00e1sicas del razonamiento la tendencia a la confirmaci\u00f3n es simplemente un sesgo, subproducto o fallo del razonamiento. Sin embargo, para la teor\u00eda argumentativa: (i) es una caracter\u00edstica inherente del razonamiento que surge s\u00f3lo en contextos deliberativos,<a href=\"#_edn3\">[3]<\/a> en el que los sujetos buscan argumentos que confirmen sus tesis, ignorando aquellos argumentos contrarios, salvo que anticipen la necesidad de rebatirlos; (ii) se manifiesta \u00fanicamente en el momento de la fabricaci\u00f3n de argumentos y no en la evaluaci\u00f3n de estos; y (iii) la confirmaci\u00f3n es siempre de las propias posturas, lo que conlleva la refracci\u00f3n ante opiniones ajenas y contraargumentos.<\/p>\n\n\n\n<p>Obs\u00e9rvese que, en solitario o en compa\u00f1\u00eda de otros que mantengan opiniones similares, los propios argumentos nunca o rara vez ser\u00e1n sometidos a cr\u00edtica. Es en estas situaciones cuando la tendencia a la confirmaci\u00f3n resulta m\u00e1s peligrosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, cuando el razonamiento se utiliza en contextos en los que los individuos est\u00e1n en desacuerdo pero tienen un inter\u00e9s com\u00fan en la verdad, la tendencia a la confirmaci\u00f3n contribuye a la divisi\u00f3n o reparto del trabajo cognitivo.<a href=\"#_edn4\">[4]<\/a> De esta manera, la discusi\u00f3n en grupo entre individuos heterog\u00e9neos es la forma m\u00e1s eficiente de mantener a raya a esta tendencia porque potencia que se mantenga un mente abierta (Heuer, 1999).<\/p>\n\n\n\n<p>Debe advertirse, no obstante, que para algunos autores (Ritchart &amp; Perkins 2005, Willingham 2008) el aprendizaje de habilidades para el pensamiento cr\u00edtico, que se supone deben ayudar a superar el sesgo, en la pr\u00e1ctica no ofrece buenos resultados. Seg\u00fan se postula, esas habilidades aprendidas terminan siendo utilizadas como herramientas para argumentar en pos de reforzar las opiniones propias ya establecidas, de manera que la contraposici\u00f3n de ideas resulta m\u00e1s eficaz en contextos m\u00e1s intuitivos;<\/p>\n\n\n\n<p>d) Como ya se ha dicho, conforme a la teor\u00eda argumentativa, el razonamiento se desenvuelve de forma m\u00e1s natural cuando se discute. Pero los individuos tambi\u00e9n pueden ser muy proactivos cuando anticipan situaciones en las que podr\u00edan necesitar convencer a otros de que sus ideas o modelos mentales son correctos o sus acciones justificadas. Estas situaciones son muy frecuentes y es la t\u00edpica de la persona que emite y elabora en solitario un informe con una intenci\u00f3n decidida.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que tener en cuenta que los modelos mentales son constructos (Manzano, 2010) que se concretan intuitivamente a partir de percepciones y que muchas veces pasan desapercibidos. El receptor de la informaci\u00f3n debe ser consciente de ello, porque el emisor, aunque equivocado, puede ser muy persuasivo, especialmente cuando se trata de un experto en la materia o cuando viene revestido de cierta autoridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Experimentos recientes apuntan a que las personas buscan razones para justificar opiniones que est\u00e1n deseosas o que prefieren mantener, aunque no sean ciertas. Desde el punto de vista de esta teor\u00eda, lo hacen para estar preparadas para defender estas opiniones cuando sean cuestionadas y no tanto para autoconvencerse de que son correctas. Se tratar\u00eda del razonamiento motivado u orientado y que provoca que:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Cuando se est\u00e1 en desacuerdo con la conclusi\u00f3n de un argumento se emplee m\u00e1s tiempo en evaluarlo y contestarlo que cuando se est\u00e1 de acuerdo. Esto es consecuencia de que rechazar una opini\u00f3n exige cierta justificaci\u00f3n (y por tanto, esfuerzo) mientras que aceptarla, generalmente, no. En definitiva, estar de acuerdo es m\u00e1s f\u00e1cil, eficiente y econ\u00f3mico que discrepar, y nos cuesta detectar la falta de evidencias (Manzano, 2010) lo que debe tenerse siempre en cuenta al evaluar una determinada opini\u00f3n;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; El individuo tiende a enrocarse en sus posiciones si la conclusi\u00f3n alcanzada se comunica o hace p\u00fablica, porque se incrementa la presi\u00f3n sobre el emisor para que la justifique y su temor a que su postura se considere err\u00f3nea. Podr\u00eda decirse que, ante una amenaza para la propia supervivencia, se activan simult\u00e1neamente la tendencia a la confirmaci\u00f3n y el impulso de convencer al contrario, lo que puede llevar a posturas irracionales. En consecuencia, la confianza; la confidencialidad; la discreci\u00f3n; y la ausencia de presi\u00f3n por el fallo cobran importancia;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Lo mismo expuesto en el p\u00e1rrafo anterior ocurre cuando al individuo se le exige que justifique y responda por sus decisiones, porque activa el razonamiento dirigido a convencer a sus evaluadores de que los argumentos esgrimidos eran los mejores y a atemperar la responsabilidad por el resultado de las decisiones tomadas como consecuencia de dichos argumentos;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Los individuos tambi\u00e9n caen en el razonamiento orientado, dirigido a alcanzar una conclusi\u00f3n fijada a priori, para aferrarse a creencias muy arraigadas de cualquier tipo, sobre todo morales impuestas por el colectivo al que pertenece, incluso cuando \u00e9stas se le han probado irrefutablemente incorrectas; y<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; A trav\u00e9s del razonamiento las acciones consideradas injustas e inmorales pueden ser justificadas para atemperar los efectos de la vulneraci\u00f3n de valores intuitivos y esconder la percepci\u00f3n propia o ajena de la injusticia e inmoralidad del acto (Cushman, Young &amp; Hauser, 2006).<\/p>\n\n\n\n<p>e) El objetivo principal del razonamiento, cuando se aplica a la toma de decisiones, es elaborar argumentos para defenderlas. As\u00ed, razonar, aun brevemente, puede no ofrecer ventajas e incluso producir resultados inferiores a procesos intuitivos e inconscientes. La mayor\u00eda de las decisiones se toman intuitivamente y cuando se utilizan estrategias para la toma de decisiones conscientes los resultados son habitualmente pobres, ya que se tiende a tomar la decisi\u00f3n m\u00e1s f\u00e1cil de justificar: se prima la ortodoxia sobre la heterodoxia, lo que no siempre garantiza el \u00e9xito.<\/p>\n\n\n\n<p>De lo expuesto hasta ahora puede concluirse que el razonamiento no s\u00f3lo fracasa en la producci\u00f3n racional de creencias o en la toma de decisiones con fiabilidad, sino que, en muchos casos, va en perjuicio de la misma racionalidad. Razonar ofrece resultados incorrectos no porque los humanos razonen defectuosamente, sino porque su funci\u00f3n sistem\u00e1tica es convencer a uno mismo o a los dem\u00e1s y justificar creencias previas o acciones ya decididas intuitivamente. As\u00ed, para la teor\u00eda argumentativa el razonamiento humano no ser\u00eda un mecanismo profundamente defectuoso, sino un rasgo extraordinariamente eficiente y especializado adaptado a un tipo de interacci\u00f3n social y cognitiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, esta teor\u00eda tambi\u00e9n sugiere que, en determinadas circunstancias, los individuos son muy capaces de razonar sin sesgos o utiliz\u00e1ndolos, especialmente cuando valoran argumentos en vez de producirlos o cuando razonan en pos de la verdad y no para imponerse en un debate, esto es: cuando se utiliza el razonamiento como los pies para correr o las manos para golpear.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez identificado el problema, se retomar\u00e1n estas ideas m\u00e1s adelante para tratar de aportar soluciones, recordando que los sesgos enumerados en el apartado 3 de este trabajo son productos de la funci\u00f3n biol\u00f3gica del razonamiento, pero que \u00e9ste, puede ser utilizado como instrumento con otros fines.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La intuici\u00f3n como herramienta y base inseparable del an\u00e1lisis<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el apartado anterior se hac\u00eda referencia a la distinci\u00f3n entre intuiciones (sistema 1 de razonamiento) y al razonamiento en sentido estricto (sistema 2 de razonamiento) y se afirmaba que la teor\u00eda argumentativa defiende que los argumentos que se traen al razonamiento puro provienen de inferencias intuitivas que dirigen la decisi\u00f3n tomada o la conclusi\u00f3n alcanzada (Bechara, Damasio, Tranel, Damasio 1997). Si esto es as\u00ed, la relaci\u00f3n entre intuiciones, razonamiento puro y an\u00e1lisis ser\u00eda indisoluble: la intuici\u00f3n es previa y dirige el razonamiento puro que se utiliza en el an\u00e1lisis.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, como se ha venido exponiendo, el razonamiento es una potencial fuente de nuevos errores. Existen suficientes indicios emp\u00edricos de que al aplicar el razonamiento puro a intuiciones, estas se racionalizan en vez de corregirse si son err\u00f3neas. Se dir\u00eda entonces que ni las intuiciones ni el razonamiento puro son fiables y, sin embargo, tambi\u00e9n se ha defendido que las mejores decisiones son aquellas tomadas en segundos y basadas en intuiciones (Gladwell, 2012) y que \u201cel an\u00e1lisis de Inteligencia tiene mucho de intuici\u00f3n y sus conclusiones no requieren (o simplemente no son capaces de lograr) la misma robustez emp\u00edrica y metodol\u00f3gica de los trabajos cient\u00edficos\u201d (Jord\u00e1n, 2014). A continuaci\u00f3n se procurar\u00e1 arrojar luz al respecto.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde principios del siglo XX y especialmente a partir de la d\u00e9cada de los sesenta, se han postulado teor\u00edas duales del razonamiento que sugieren que el razonamiento humano implica dos procesos distintos: (i) uno r\u00e1pido, sencillo, asociativo, intuitivo y supuestamente propenso al error (sistema 1); y (ii) otro (sistema 2) lento, laborioso, anal\u00edtico, deliberado y aparentemente m\u00e1s fiable (Alter, Oppenheimer, Epley &amp; Eyre, 2007).<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque con cierta controversia, las teor\u00edas duales se han utilizado ampliamente por psic\u00f3logos sociales, cognitivos y del desarrollo para explicar fen\u00f3menos tan diversos como la persuasi\u00f3n; la atribuci\u00f3n de causalidades; la creaci\u00f3n de estereotipos y modelos mentales; el razonamiento puro; etc. porque permiten predecir diferentes juicios dependiendo de que sistema de razonamiento se utilice.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se parte de que el razonamiento puro permitir\u00eda sobreponerse a respuestas del sistema intuitivo y asociativo, conocer cuando es m\u00e1s probable que la persona recurra al sistema 2 de razonamiento puede resultar cr\u00edtico para entender c\u00f3mo se elaboran juicios (el resultado del an\u00e1lisis) y se toman decisiones (la consecuencia de un juicio). Tambi\u00e9n permitir\u00eda atemperar la tendencia al razonamiento puro de los individuos de culturas occidentales (Buchtel &amp; Norenzayan, 2008).<\/p>\n\n\n\n<p>Generalmente se sostiene que el razonamiento puro se activa cuando la persona tiene capacidad, motivaci\u00f3n y tiempo para afrontar una tarea consciente y costosa con independencia de que la conclusi\u00f3n intuitiva sea acertada o err\u00f3nea. De este modo (Andrzejewska, M; Berkay, D; Dreesmann, S.; Haslbeck, J.; Mechelmans, D.; &amp; Furlan, S., 2013), el sistema 2 monitorizar\u00eda, revisar\u00eda y confirmar\u00eda o corregir\u00eda las respuestas del sistema 1.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Alter, Oppenheimer, Epley &amp; Eyre (2007), la confianza en la precisi\u00f3n del juicio intuitivo parece depender en gran parte de la dificultad con la que la informaci\u00f3n se recibe y la percepci\u00f3n de dificultad de la tarea. As\u00ed, si la informaci\u00f3n se procesa de forma f\u00e1cil y fluida la intuici\u00f3n guiar\u00e1 el juicio. Si la informaci\u00f3n es procesada con dificultad, la persona interpretar\u00e1 que la tarea es complicada y que su primera impresi\u00f3n (sistema 1) puede ser err\u00f3nea, aunque sea acertada, activ\u00e1ndose el razonamiento puro.<\/p>\n\n\n\n<p>Relacionado con lo anterior y con la forma en que las personas perciben informaci\u00f3n Reyna (2012) y Reyna &amp; Brainerd (1995 y 2011) al exponer su teor\u00eda del \u201ctrazo borroso\u201d,<a href=\"#_edn5\">[5]<\/a> defienden que las intuiciones no son constructos mentales primitivos y sin sentido, sino el producto de un sistema avanzado que concentra el conocimiento porque son la representaci\u00f3n de lo fundamental y esencial de una idea o concepto, de manera que son m\u00e1s precisas y acertadas en individuos expertos en una determinada materia.<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, el razonamiento intuitivo, no anal\u00edtico y autom\u00e1tico, al contrario de lo que tradicionalmente se ha postulado, ser\u00eda un proceso h\u00e1bil y \u00f3ptimo; compatible con las leyes de la probabilidad y, en consecuencia, tan o m\u00e1s preciso que el razonamiento puro.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien todas las personas son capaces de razonar intuitiva y anal\u00edticamente, ciertos individuos tienden de manera natural o en ciertas situaciones a inclinarse por el primero de los sistemas sin iniciar el segundo (Bergheim &amp; Roos, 2013). As\u00ed, por ejemplo, el versado en un cierto asunto ser\u00eda m\u00e1s propenso a seguir su intuici\u00f3n que un novato o inexperto.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, aquellos sujetos m\u00e1s intuitivos toleran mejor el riesgo y la ambig\u00fcedad y son capaces de alcanzar juicios correctos en situaciones en las que la informaci\u00f3n es escasa o confusa, lo que sugiere que la intuici\u00f3n confiere ventaja en situaciones ambiguas, inciertas o peligrosas. Adem\u00e1s, se apunta a que los individuos intuitivos se desenvuelven mejor que aquellos m\u00e1s anal\u00edticos en situaciones en las que la informaci\u00f3n es escasa, imprecisa o contradictoria (Butler, Guiso &amp; Japelli, 2012).<\/p>\n\n\n\n<p>Rep\u00e1rese de nuevo en que la intuici\u00f3n no est\u00e1 exenta de l\u00f3gica, tiene un fondo asociativo, aunque inconsciente y que supone el refinamiento o concentraci\u00f3n de conocimientos y experiencias particulares. De ah\u00ed que el experto pueda tener intuiciones sobre una determinada cuesti\u00f3n mientras el novel tiene el impulso de recurrir al razonamiento puro para enfrentarse a la misma cuesti\u00f3n, que se le presenta intuitivamente como compleja.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, Butler, Guiso &amp; Japelli (2012) insisten en que:<\/p>\n\n\n\n<p>Pensadores intuitivos est\u00e1n m\u00e1s dispuestos a tolerar riesgo y ambig\u00fcedad que personas que toma decisiones razonadas profundamente. Sostenemos que una posible explicaci\u00f3n para nuestros resultados [de la investigaci\u00f3n] es que el pensamiento intuitivo est\u00e1 especialmente perfeccionado para enfrentarse a situaciones complejas que implican considerable incertidumbre y muchas alternativas, como sugieren Damasio (1991) y Bechara (1997). Que el pensamiento intuitivo pueda ser un modo poderoso de alcanzar conclusiones no deber\u00eda sorprender: para muchos problemas matem\u00e1ticos se ofrecen respuestas intuitivas (conjeturas) que s\u00f3lo despu\u00e9s, a trav\u00e9s de un razonamiento laborioso, son confirmadas. A veces, entre la hip\u00f3tesis y la confirmaci\u00f3n transcurre un siglo, como en la Hip\u00f3tesis de Poincar\u00e9. Otras veces, incluso tras siglos y muchos intentos de excelentes matem\u00e1ticos, la confirmaci\u00f3n es esquiva (p.e. la Conjetura de Goldbach). El tiempo que media es una buena medida del poder del pensamiento intuitivo y sugiere que la intuici\u00f3n es especialmente valiosa cuando los problemas son dif\u00edciles de analizar, como aquellos que implican incertidumbre (pp. 26 y 27. Traducci\u00f3n del autor)<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, si la intuici\u00f3n es una herramienta tan capaz para alcanzar conclusiones y tomar decisiones, \u00bfpor qu\u00e9 est\u00e1 tan denostada?<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta r\u00e1pida podr\u00eda sugerir que, al ser la intuici\u00f3n un proceso inconsciente, justificar la decisi\u00f3n requiere la activaci\u00f3n del sistema 2, mucho m\u00e1s complejo y costoso; pero tambi\u00e9n tiene relevancia que la intuici\u00f3n se aprecia en muchos casos como carente de l\u00f3gica, aunque la tenga de fondo, y por tanto rechazable por irracional, como ya se ha expuesto.<a href=\"#_edn6\">[6]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Aunque las razones de este desprecio de la intuici\u00f3n no est\u00e1n claras, ciertas investigaciones apuntan a que tienen una base cultural y que ante situaciones id\u00e9nticas los occidentales son m\u00e1s proclives a iniciar el razonamiento puro y rechazar intuiciones, mientras en sociedades orientales el pensamiento hol\u00edstico es apreciado como un signo de sabidur\u00eda. Estos estudios sugieren que las culturas orientales y occidentales animan diferentes formas de afrontar la toma de decisiones (Buchtel &amp; Norenzayan, 2008 y Norenzayan, Nisbett, Smith &amp; Jun Kim, 2002) lo que configurar\u00eda el rechazo por las intuiciones como un sesgo m\u00e1s del analista.<\/p>\n\n\n\n<p>Expuesto lo anterior, parece imposible prescindir de la intuici\u00f3n como motor del razonamiento y descabellado despreciar la de expertos en tareas complejas como el an\u00e1lisis de Inteligencia, especialmente en aquellos casos en que la informaci\u00f3n es confusa, ambigua, escasa o superabundante y la incertidumbre, el riesgo y el tiempo factores determinantes muy frecuentes.<\/p>\n\n\n\n<p>A este respecto, Cooper (2005) al tratar lo que denomina el mito de la metodolog\u00eda cient\u00edfica, expone:<\/p>\n\n\n\n<p>La realidad es otra. El an\u00e1lisis est\u00e1 lejos de ser un m\u00e9todo cient\u00edfico en el sentido habitual, pero frecuentemente malentendido, del t\u00e9rmino. Es m\u00e1s, esta visi\u00f3n de la ciencia es \u201ccientificista\u201d, que yerra al no reconocer el importante papel de elementos menos \u201cracionales\u201d o \u201ccient\u00edficos\u201d, como la imaginaci\u00f3n y la intuici\u00f3n (\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>Charles Allen, un muy veterano oficial de Inteligencia, ofrece una descripci\u00f3n m\u00e1s realista del proceso de an\u00e1lisis de Inteligencia: \u201cme gustar\u00eda hablar principalmente del arte y oficio de la Inteligencia\u2026 Podr\u00edamos haber hablado de la ciencia de la Inteligencia, pero en mi opini\u00f3n, por lo general, la ciencia de la Inteligencia est\u00e1 por inventar. No la veo. No existe en realidad\u201d. Esto no significa que el rigor, la exactitud, la claridad y la precisi\u00f3n no sean requeridas en el an\u00e1lisis de Inteligencia; con lo que est\u00e1 en juego, son obviamente esenciales. Pero exigir una falsa precisi\u00f3n de un proceso de an\u00e1lisis que est\u00e1 asimismo basado incorrectamente en una concepci\u00f3n err\u00f3nea de los m\u00e9todos de la ciencia tiene pocas posibilidades de mejorar la calidad del an\u00e1lisis. En cambio, un aspecto a considerar por usuarios y gestores de Inteligencia es la probabilidad de que haya poca concordancia entre la precisi\u00f3n en los detalles de la respuesta y la exactitud del juicio en su conjunto (<em>gestalt<\/em>). Unos procesos y metodolog\u00edas demasiado enfocados en indicios demostrables puede que acierte en los detalles a costa de pasar por alto juicios inferenciales importantes que han de ser expresados para evidenciar las dudas sobre indicios y juicios (p. 26-27).<a href=\"#_edn7\">[7]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Evitar el error. M\u00e9todos alternativos de an\u00e1lisis<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Visto lo expuesto hasta ahora, deber\u00e1 convenirse que los individuos que reflexionan en solitario, sin recibir aportaciones de otros, eval\u00faan s\u00f3lo sus propias hip\u00f3tesis y argumentos, conformando un escenario poco adecuado para la b\u00fasqueda de la verdad (Mercier &amp; Sperber, 2011) y el an\u00e1lisis.<\/p>\n\n\n\n<p>Es indiscutible que el razonamiento est\u00e1 detr\u00e1s de los mayores logros humanos y tambi\u00e9n es cierto que las personas pueden desarrollar una destreza limitada para distanciarse de sus propias opiniones, considerar alternativas y, en consecuencia, ser m\u00e1s objetivas. Pero esta es una habilidad adquirida, no connatural, y requiere de ejercicio y un control (que siempre ser\u00e1 imperfecto) sobre la predisposici\u00f3n natural que empuja en una direcci\u00f3n opuesta, hacia la subjetividad.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, la intuici\u00f3n se manifiesta como el motor del razonamiento puro y una herramienta muy adecuada para encontrar respuestas, alcanzar conclusiones y adoptar decisiones, aunque tampoco est\u00e1 exenta de fallos.<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n se propondr\u00e1n t\u00e9cnicas, medios y m\u00e9todos para procurar corregir las tendencias del razonamiento y la intuici\u00f3n y mejorar as\u00ed el an\u00e1lisis, teniendo en cuenta las naturalezas de aquellas, sus mecanismos, tendencias y sesgos.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas t\u00e9cnicas propuestas tienen como fin evitar el sesgo del analista y objetivizar la actividad anal\u00edtica sacando al analista de su zona de confort; oblig\u00e1ndolo a discutir y evaluar afirmaciones condicionales sobre posibilidades alternativas y sus consecuencias, tanto futuras como pasadas (<em>counterfactual reasoning<\/em>, seg\u00fan Hendrickson, 2008) aprovechando la funci\u00f3n argumentativa del razonamiento y algunas de sus tendencias inherentes:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Revisi\u00f3n de las premisas b\u00e1sicas que sostienen el an\u00e1lisis: las premisas b\u00e1sicas son aquellas proposiciones aceptadas como ciertas y que sustentan las conclusiones alcanzadas por el analista o grupo de analistas. Tambi\u00e9n pueden consistir en informes o an\u00e1lisis previos que se han arrastrado como ciertos sin ser sometidos a la debida cr\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Revisar si realmente son ciertas, si caben alternativas o si estas descansan a su vez en premisas ocultas pendientes de comprobaci\u00f3n es probablemente una de las tareas autocr\u00edticas m\u00e1s dif\u00edciles pero inmensamente \u00fatiles al iniciar el an\u00e1lisis o antes de emitir una opini\u00f3n final.<\/p>\n\n\n\n<p>Exige explicar la l\u00f3gica de los argumentos que dan forma al an\u00e1lisis y pone de manifiesto debilidades de una determinada hip\u00f3tesis; descubre relaciones entre elementos analizados; identifica circunstancias que har\u00edan cambiar el resultado del an\u00e1lisis y prepara a los analistas para afrontar nuevas informaciones hasta entonces inesperadas.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Comprobar la calidad y fiabilidad de la informaci\u00f3n recibida: un dato no es m\u00e1s veraz por ser repetido por una pluralidad de fuentes, ni es mejor que un dato contradictorio recibido de una \u00fanica fuente fiable debidamente contrastada y examinada.<\/p>\n\n\n\n<p>Para valorar la calidad de la informaci\u00f3n, puede ser \u00fatil llevar un registro o base de datos centralizados y accesibles clasificados por fuente, tipo y fecha y con indicaciones de las debilidades o vulnerabilidades y circunstancias de esas fuentes; como ha sido obtenida la informaci\u00f3n; y el resultado de contribuciones pasadas. De esta forma pueden identificarse fuentes cr\u00edticas, niveles de acierto, revisar informaci\u00f3n previamente descartada y marcar aquellas fuentes o informaciones objetivamente poco fiables para evitar que de forma autom\u00e1tica o por costumbre fundamenten futuros an\u00e1lisis.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Identificar signos de cambios: se trata de elaborar una lista de eventos o circunstancias observables que suelen ser previas, provocan, facilitan o anuncian determinadas situaciones o acontecimientos frente a los que se quiere estar preparado con anticipaci\u00f3n. Mediante esta labor, que exige justificar por qu\u00e9 se espera que unos eventos A, B y C precedan a uno X, se identificar\u00e1n las hip\u00f3tesis y variables m\u00e1s probables y cr\u00edticas pero tambi\u00e9n quedaran al descubierto aquellas menos probables o complementarias que intuitivamente hab\u00edan quedado descartadas. La lista deber\u00e1 ser revisada de forma constante para a\u00f1adir nuevos eventos o corregir apreciaciones anteriores atendiendo a nuevos acontecimientos e informaciones recibidas.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; An\u00e1lisis de hip\u00f3tesis opuestas: requiere que el analista identifique todas las hip\u00f3tesis alternativas razonables y confrontarlas con la prueba o hechos que las invaliden, en vez de valorar la verosimilitud de cada una de las hip\u00f3tesis. Se previene as\u00ed que el analista tienda prematuramente hacia una de las hip\u00f3tesis e ignore o descarte informaci\u00f3n que no se ajuste a su apreciaci\u00f3n inicial; y asegura que toda la informaci\u00f3n se analice. Sin perjuicio de que el an\u00e1lisis de hip\u00f3tesis opuestas no garantiza un resultado, s\u00ed parece que aumenta las posibilidades de que la hip\u00f3tesis correcta, por lo menos, se estudie (Valtorta, M.; Dang, J.; Gorodia, H.; Huang, J. &amp; Huhns, M., 2005).<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; En caso de gran consenso o unanimidad respecto de una determinada hip\u00f3tesis o premisa b\u00e1sica, cuestionarla construyendo la mejor explicaci\u00f3n alternativa posible, actuando de abogado del diablo. La persona encargada de defender una o varias hip\u00f3tesis alternativas puede ser designada expresamente entre aquellos que sostienen la aceptada mayoritariamente o que no conozcan el asunto. Como al analista \u201cabogado del diablo\u201d se le fija un objetivo argumental su actividad intelectual se beneficia de la tendencia al razonamiento orientado del individuo. De este ejercicio puede resultar que la teor\u00eda mayoritaria es suficientemente s\u00f3lida; que siendo la m\u00e1s s\u00f3lida caben explicaciones alternativas o que es una hip\u00f3tesis con escasos fundamentos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Cuando surgen dos o m\u00e1s interpretaciones de un mismo hecho que pueden sostenerse mediante argumentos s\u00f3lidos, la separaci\u00f3n de los analistas en equipos que defiendan sus distintas visiones puede ser \u00fatil.<\/p>\n\n\n\n<p>Si las tesis confrontadas est\u00e1n bien construidas, ser\u00e1 indicativo de un escenario variable; que la informaci\u00f3n recibida es ambigua o insuficiente; o de la existencia de sesgos arraigados en los distintos grupos. Tambi\u00e9n quedar\u00e1n en evidencia las debilidades de cada una de las posiciones o de una frente a la otra.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Asignar a analistas el estudio de hechos considerados a priori improbables pero con graves consecuencias prepara para la sorpresa y puede desvelar que, acontecimientos percibidos como inveros\u00edmiles, no lo son en realidad tanto si se concatenan eventos que aisladamente son factibles.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, si un suceso se considera de forma general como improbable, fantasear, defender lo contrario o desarrollar e identificar que circunstancias han de acontecer para que el evento improbable se produzca y cause efectos resulta una tarea relativamente poco costosa.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Relacionado y parecido con el anterior, y dado un escenario real, desarrollar una hip\u00f3tesis sobre c\u00f3mo podr\u00eda haber ocurrido justo lo contrario o qu\u00e9 hubiera ocurrido de haberse producido un evento distinto en la cadena de sucesos que llevaron al escenario final.<\/p>\n\n\n\n<p>Tiene utilidad para identificar las circunstancias cr\u00edticas que provocan un determinado escenario; cuales son puramente accesorias y cuestionar y descubrir visiones muy arraigadas y sesgos de los analistas. Al desviar la atenci\u00f3n de \u00e9stos del estudio de las probabilidades de ocurrencia de un determinado evento remoto y focalizar en c\u00f3mo podr\u00eda darse un resultado distinto al que ya se ha producido tambi\u00e9n se incide en sus causas, consecuencias y en aspectos que no se hab\u00edan previsto.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Tormenta de ideas: ser\u00e1 \u00fatil para generar nuevas hip\u00f3tesis o conceptos siempre que (i) se desarrolle en dos fases, una de aporte de ideas en bruto; y otra de discusi\u00f3n de cada una de las ideas generadas, su an\u00e1lisis y clasificaci\u00f3n; (ii) no se censure ninguna aportaci\u00f3n por heterodoxa que parezca, m\u00e1s bien al contrario, debe indagarse en los motivos que la han generado; (iii) se emplee el tiempo necesario en fijar las reglas del juego y se permita a sus participantes encontrarse libres, c\u00f3modos, seguros y relajados; y (iv) debe incluir al menos a un participante ajeno al grupo o con distinto bagaje cultural, t\u00e9cnico, educacional, profesional, etc. pero con alg\u00fan conocimiento del asunto a tratar.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; An\u00e1lisis \u201cdesde fuera\u201d: permite identificar los factores que tienen influencia real en una determinada situaci\u00f3n o evento y descartar aquellos que se han sobrevalorado. El proceso debe incluir: (i) una lista de aquellas fuerzas que afecten al evento o a la situaci\u00f3n sobre las que se tenga poca capacidad de influencia; (ii) otra lista sobre aquellos factores en los que el consumidor de Inteligencia s\u00ed pueda influir; (iii) evaluar y explicar c\u00f3mo los elementos del listado afectan al evento o a la situaci\u00f3n en atenci\u00f3n a las pruebas o conocimientos disponibles.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Formaci\u00f3n de \u201cRed teams\u201d: Cooper (2005, p. 43) considera que deber\u00edan ser parte rutinaria del an\u00e1lisis de Inteligencia. Consiste en que un analista o grupo de analistas (\u201cRed team\u201d) se comporten y act\u00faen representando e imitando al adversario (\u201clos malos\u201d). Por lo general exige cierta continuidad, mucha especializaci\u00f3n y disciplina suficiente para evitar proyectar en el papel que se representa los motivos, valores, miedos, etc. propios del analista o grupo de analistas que conforman el \u201cRed team\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La competencia incita la confrontaci\u00f3n de ideas y la teatralizaci\u00f3n puede facilitar que el analista o grupo de analistas se liberen de sus propios sesgos al adoptar la posici\u00f3n de caracteres singulares que operan conforme a distintas motivaciones, reglas morales o condicionantes externos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Juegos de guerra, juegos de rol y simulaciones: similar al anterior, pero sin vocaci\u00f3n de permanencia, en situaciones de potencial conflicto con actores m\u00faltiples, formar equipos de conocedores del asunto con experiencia para que compitan en un escenario dado, que puede ir cambiando mientras el juego est\u00e9 activo, para alcanzar un objetivo prefijado.<\/p>\n\n\n\n<p>Las reglas y condiciones del juego deben ser claras, pero no necesariamente estrictas, para que los participantes act\u00faen en un marco de cierta ambig\u00fcedad e incertidumbre. Una experiencia \u00f3ptima permitir\u00eda observar los posibles movimientos de los actores objeto de an\u00e1lisis ante est\u00edmulos inesperados y predecir o confirmar estrategias.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; An\u00e1lisis de futuros alternativos: su objetivo es evaluar las distintas consecuencias de un evento o situaci\u00f3n cuyo resultado es altamente incierto. Permite aflorar aspectos desconocidos y evidenciar otros que se ignoraba desconocer; elaborar una lista de resultados y consecuencias posibles y facilita un marco amplio de costes, riesgos y oportunidades.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Uso de programas inform\u00e1ticos espec\u00edficos: muy recientemente se ha propuesto (Toniolo, Norman, Etuk, Cerutti, Ouyang, Srivastava, Oren, Dropps, Allen, Sullivan &amp; INTELPOINT, 2015) el An\u00e1lisis Colaborativo mediante bases de datos compartidas y aplicaciones inform\u00e1ticas como CISpaces que permiten al analista realizar las fases fundamentales del an\u00e1lisis mediante una interface. La informaci\u00f3n suministrada al programa se procesa y se hace accesible a otros analistas que pueden corregirla o relacionarla con otras informaciones disponibles. El an\u00e1lisis asistido puede facilitar la sistematizaci\u00f3n de datos que se poseen, clasificarlos, ponerlos en relaci\u00f3n com\u00fan en una matriz mayor, identificar la necesidad de informaci\u00f3n adicional y posibles defectos l\u00f3gicos y de razonamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Otras propuestas persiguen facilitar el procesamiento de datos, mediante la elaboraci\u00f3n autom\u00e1tica de cronolog\u00edas a partir de la informaci\u00f3n que se vuelca en el sistema (Cassel; Taylor; Katz; Childs; &amp; Rimey, 2006); el aprovechamiento de la web sem\u00e1ntica (Manes &amp; Hendler 2005) y mejorar la miner\u00eda de datos. Tambi\u00e9n se est\u00e1 investigando el uso de estas herramientas para eliminar o atenuar la tendencia a la confirmaci\u00f3n del analista (Madsen &amp; Hicks, 2006).<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Aplicaci\u00f3n de las matem\u00e1ticas para facilitar la valoraci\u00f3n de la influencia del contexto en el razonamiento y la toma de decisiones; mejorar el entendimiento de los problemas inherentes al an\u00e1lisis, en especial los sesgos; optimizar protocolos; y dotar de estructura al an\u00e1lisis (Devlin, 2005).<\/p>\n\n\n\n<p>En especial, destaca la posibilidad de aplicar el teorema de Bayes para valorar con mucha objetividad (Bernardo, 2006) las probabilidades de que un determinado acontecimiento ocurra o la l\u00f3gica de una determinada hip\u00f3tesis (Dawid, 2001 y Blair, 2004). Tambi\u00e9n puede aplicarse en el an\u00e1lisis de hip\u00f3tesis opuestas (Valtorta, M.; Dang, J.; Gorodia, H.; Huang, J. &amp; Huhns, M., 2005).<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Si bien en este momento puede resultar complicado por la dificultad para la obtenci\u00f3n y sistematizaci\u00f3n de datos, la sabidur\u00eda colectiva puede resultar un medio operativo \u00fatil para el an\u00e1lisis de Inteligencia en tanto que los sesgos individuales del conocimiento o de su estimaci\u00f3n se anulan en uno u otro sentido, convirtiendo centenares o millares de suposiciones individuales en respuestas medias sorprendentemente precisas (Centro de An\u00e1lisis y Prospectiva de la Guardia Civil, 2012). De igual forma, las tendencias observables en redes sociales y foros pueden resultar indicativos o sintom\u00e1ticos de eventos futuros.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede resultar dif\u00edcil de aceptar que miles de intuiciones est\u00e9n m\u00e1s cerca de la verdad que el sesudo an\u00e1lisis de un experto pero, como ya se dijo en el apartado anterior, la intuici\u00f3n es una forma avanzad\u00edsima de razonamiento extraordinariamente eficiente en situaciones en que la informaci\u00f3n es ambigua, insuficiente o contradictoria y la incertidumbre alta.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; En conexi\u00f3n con lo anterior y seg\u00fan Fishbein &amp; Treverton (2004), \u201cdar sentido\u201d,<a href=\"#_edn8\">[8]<\/a> esto es: reunir la intuici\u00f3n individual de los analistas conformando una intuici\u00f3n colectiva para identificar riesgos presentes y emergentes; patrones; y eventos relevantes. En definitiva, se entiende que, en la actualidad, en parte por el tipo actual de amenazas (grupos terroristas con comportamientos muy variables, etc.), se puede obtener m\u00e1s beneficios de la participaci\u00f3n colectiva y en apariencia superficial de muchos analistas que del an\u00e1lisis formal de un experto.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de las t\u00e9cnicas anteriores pueden reforzarse las habilidades de los analistas mediante:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Los juegos como entrenamiento: una habilidad muy practicada especialmente por aquellos individuos que de forma constante deben prever las acciones del contrario u objeciones a sus propios planteamientos (ajedrecistas, militares y abogados, por ejemplo) es anticiparse a los argumentos y movimientos que pueden oponerse a aquellos propios, de manera que los fallos l\u00f3gicos y construcciones err\u00f3neas se hacen evidentes, lo que permite revisarlas y mejorarlas. Mediante juegos de tablero, que no tienen por qu\u00e9 representar fielmente la realidad, se entrenan estas capacidades.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Reconocer la posibilidad del error por parte de analistas y consumidores de Inteligencia. Debe aceptarse que habr\u00e1 errores y no sancionar el primero en su clase, sino la reiteraci\u00f3n y la falta de aprendizaje de errores previos (Cooper, 2005). Lowenthal (2013, p. 35) se queja amargamente de la incapacidad para aceptar el fallo que, como se ha dicho, coh\u00edbe el razonamiento y lo limita:<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de la convicci\u00f3n general de que la Inteligencia no puede ser omnisciente, falta tolerancia cuando el an\u00e1lisis de Inteligencia no obtiene la respuesta correcta. El objetivo oculto tras la reforma de la Inteligencia es que no haya fallos ni sorpresas. Pero, incluso cuando todos aceptamos que esto es imposible, cada vez que el an\u00e1lisis de Inteligencia falla se desata la caza de los motivos. Tristemente, esta persecuci\u00f3n es ya rid\u00edcula tras la reforma, cuyos patrocinadores y defensores no pueden creerse que la sorpresa y el error puedan existir despu\u00e9s de todas las normas que han aprobado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En los puntos anteriores se ha expuesto que el an\u00e1lisis es razonamiento; que \u00e9ste puede ser puro o intuitivo; y que su funci\u00f3n es argumentativa: imponer las propias ideas y justificar acciones pasadas, con independencia de que la conclusi\u00f3n alcanzada durante la argumentaci\u00f3n sea l\u00f3gica o correcta. Los sesgos son, por tanto, caracter\u00edsticas de un razonamiento adaptado a un determinado objetivo, pero pueden ser inhibidos o utilizados.<\/p>\n\n\n\n<p>Las propuestas anteriores son la concreci\u00f3n de algunos principios, que a continuaci\u00f3n se formulan, que se espera gu\u00eden al analista y le permitan recurrir o evitar los sesgos del razonamiento y conformar sus propias t\u00e9cnicas en favor de un buen an\u00e1lisis:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; El reconocimiento de los sesgos y prejuicios propios y de la organizaci\u00f3n; y el pensamiento autocr\u00edtico deben ser intr\u00ednsecos al analista, con independencia del rigor de los m\u00e9todos y procesos utilizados;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Hay que intuir, pero tambi\u00e9n pensar. Hay que pensar, pero tambi\u00e9n intuir. La intuici\u00f3n siempre obedece a una l\u00f3gica, que puede ser err\u00f3nea. El razonamiento puro no tiene porqu\u00e9 ser l\u00f3gico, aunque acierte;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No existe la verdad revelada, una conclusi\u00f3n basada en referencias, indicios o informes previos o en multitud de ellos no hace prueba. Revisar, revalorar y verificar conclusiones previas evita construir conclusiones nuevas sobre premisas falsas o variables. La verdad, como en la ciencia, es cambiante;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; La comunidad de Inteligencia no tiene la exclusiva de la verdad;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Mantener la mente abierta a hip\u00f3tesis distintas a la apreciada como cierta, aunque se antojen inicialmente estrafalarias, y comprobar siempre sus debilidades y fortalezas. Cuando una hip\u00f3tesis surge es que hay razones (acertadas o no) que la sustentan;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; La realidad no se construye, los hechos la descubren y el individuo la interpreta;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Las herramientas y m\u00e9todos deben ser evaluados, cuestionados, criticados y mejorados constantemente. La ortodoxia a ultranza conduce a la inimputabilidad del fallo, no al acierto;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Los individuos se distinguen del colectivo y el colectivo de otros colectivos mayores. Las culturas difieren y tambi\u00e9n las racionalidades que parten de intuiciones y modelos l\u00f3gicos dispares;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; El objetivo del an\u00e1lisis es elaborar el juicio m\u00e1s acertado conforme al mejor saber y entender de su autor, no complacer al consumidor de Inteligencia. Es una obligaci\u00f3n de medios, no de resultados; y<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Todo debe ser supervisado y sometido a cr\u00edtica aplicando los principios anteriores. La \u00faltima conclusi\u00f3n ser\u00e1 la m\u00e1s plausible hasta que surja la que la sustituya.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nota sobre el autor<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>Diego Mart\u00edn Ortega<\/strong><\/em> <em>es Jurista. <\/em><em>Experto Universitario en Criminolog\u00eda por la Universidad Nacional de Educaci\u00f3n a Distancia, y <\/em><em>M\u00e1ster en Estudios Estrat\u00e9gicos y Seguridad Internacional por la Universidad de Granada.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Alter, A.L.; Oppenheimer, D.M.; Epley, N. &amp; Eyre, R.N. (2007), \u201cOvercoming Intuition: Metacognitive Difficulty Activates Analytic Reasoning\u201d, <em>Journal of Experimental Psychology: General. <\/em>Vol. 136, No 4, pp. 569-576.<\/p>\n\n\n\n<p>Ba\u00f1os Bajo, P. (2008), \u201cNuevos retos para la Inteligencia Estrat\u00e9gica en las operaciones complejas\u201d. <em>Inteligencia y seguridad: Revista de An\u00e1lisis y prospectiva, <\/em>Vol. 4, pp. 41-57.<\/p>\n\n\n\n<p>Bechara, A.; Damasio, H.; Tranel, D. &amp; Damasio, A.R. (1997), \u201cDeciding Advantageously Before Knowing the Advantageous Strategy\u201d, <em>Science, <\/em>Vol 275, Issue 5304, pp. 1293-1295.<\/p>\n\n\n\n<p>Bergheim, R. &amp; Roos, M.W.M. (2013), \u201cIntuition and reasoning in choosing ambiguous and risky lotteries <em>Ruhr Economic Papers\u201d, <\/em>440<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Bernardo, J.M. (2006), \u201cA Bayesian Mathematical Statistics Primer\u201d. Disponible en: <a href=\"http:\/\/www.ime.usp.br\/~abe\/ICOTS7\/Proceedings\/PDFs\/InvitedPapers\/3I2_BERN.pdf\">http:\/\/www.ime.usp.br\/~abe\/ICOTS7\/Proceedings\/PDFs\/InvitedPapers\/3I2_BERN.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Blair, B.G. (2004), \u201cThe Logic of Intelligence Failure\u201d , Disponible en: <a href=\"http:\/\/www.aps.org\/units\/fps\/newsletters\/2004\/april\/article3.html\">http:\/\/www.aps.org\/units\/fps\/newsletters\/2004\/april\/article3.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Buchtel, E.E. &amp; Norenzayan, A. (2008), \u201cWhich should you use, intuition or logic? Cultural differences in injunctive norms about reasoning\u201d, <em>Asian Journal of Social Psychology,<\/em> Vol. 11, pp. 264-273.<\/p>\n\n\n\n<p>Butler, J.V; Guiso, L. &amp; Jappelli, T (2012), \u201cThe role of intuition and reasoning in driving aversion to risk and ambiguity\u201d, &nbsp;<em>Intuitive Thinking, <\/em>Vol 13<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cassel, D.M.; Taylor, S.M.; Katz, G.J.; Childs, L.C.; &amp; Rimey, R. (2006), \u201cAutomated Capture and Representation of Date\/Time to support Intelligence Analysis\u201d, en Madsen, F.H. <em>Intelligence Tools Workshop, <\/em>Department of Computer Science &amp; electronics, Aalborg University, Esbjerg, Denmark, pp. 4-11.<\/p>\n\n\n\n<p>Centro de An\u00e1lisis y Prospectiva de la Guardia Civil (2012), \u201c<em>La utilizaci\u00f3n de la sabidur\u00eda colectiva como medio operativo para el an\u00e1lisis de Inteligencia\u201d.<\/em> Disponible en: &nbsp;<a href=\"http:\/\/www.iuisi.es\/15_boletines\/15_ISIe\/doc_ISIe_13_2012.pdf\">http:\/\/www.iuisi.es\/15_boletines\/15_ISIe\/doc_ISIe_13_2012.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Cooper, J.R. (2005), \u201cCuring Analytic Pathologies. Pathways to Improved Intelligence Analysis<em>\u201d<\/em>, Washington: Center for the Study of Intelligence.<\/p>\n\n\n\n<p>Cushman, F.; Young, L. &amp; Hauser, M. (2006), \u201cThe Role of Conscious Reasoning and Intuition in Moral Judgment. Testing three principles of harm\u201d, <em>Psychological Science, <\/em>Vol. 17, No. 12, pp. 1082-1088.<\/p>\n\n\n\n<p>Dawid, A.P. (2001), \u201cBayes\u2019s theorem and weighing evidence by juries\u201d, Disponible en: <a href=\"http:\/\/128.40.111.250\/evidence\/content\/dawid-paper.pdf\">http:\/\/128.40.111.250\/evidence\/content\/dawid-paper.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Devlin, K. (2005), \u201cConfronting context effects in intelligence analysis: How can mathematics help?\u201d (Trabajo sin publicar), Disponible en:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\nhttp:\/\/web.stanford.edu\/~kdevlin\/Papers\/Context_in_Reasoning.pdf\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Esteban Navarro, M.A. (2007), \u201cGlosario de Inteligencia\u201d, Madrid: Ministerio de Defensa<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Fishbein, W. &amp; Treverton, G. (2004). \u201cRethinking \u201cAlternative Analysis\u201d to address trasnational threats\u201d, <em>The Sherman Kent Center for Intelligence Analysis Occasional Papers, <\/em>Vol 3, No. 2.<\/p>\n\n\n\n<p>Gladwell, M. (2012), \u201cBlink: the power of thinking without thinking\u201d, &nbsp;Disponible en: <a href=\"http:\/\/www.lequydonhanoi.edu.vn\/upload_images\/S%C3%A1ch%20ngo%E1%BA%A1i%20ng%E1%BB%AF\/Blink-%20The%20Power%20of%20Thinking%20Without%20Thinking.pdf\">http:\/\/www.lequydonhanoi.edu.vn\/upload_images\/S%C3%A1ch%20ngo%E1%BA%A1i%20ng%E1%BB%AF\/Blink-%20The%20Power%20of%20Thinking%20Without%20Thinking.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Hendrickson, N. (2008), \u201cCounterfactual reasoning. A basic guide for analysts, strategists, and decision makers\u201d, <em>The Proteus Monograph series, <\/em>Vol 2, No 5.<\/p>\n\n\n\n<p>Heuer, R. J. (1999), <em>Psychology of Intelligence Analysis<\/em>, Langley: Central Intelligence Agency.<\/p>\n\n\n\n<p>Johnston, R. (2007), \u201cDeveloping a Taxonomy of Intelligence Analysis Variables\u201d. <em>Studies in Intelligence<\/em>, Vol. 47, No. 3, pp. 61-71.<\/p>\n\n\n\n<p>Jord\u00e1n, J. (2014), \u201cAn\u00e1lisis de Inteligencia estrat\u00e9gica\u201d, en Jord\u00e1n, J. (coord.) <em>Manual de Estudios Estrat\u00e9gicos y Seguridad Internacional<\/em>, Madrid: Plaza y Vald\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; (2015), \u201cIntroducci\u00f3n a la Inteligencia en el \u00e1mbito de Seguridad y Defensa\u201d, <em>An\u00e1lisis GESI<\/em>, 26\/2015.<\/p>\n\n\n\n<p>Lowenthal, M.M. (2008), \u201cTowards a Reasonable Standard for Analysis: How Right, How Often, on Which Issues?\u201d, <em>Intelligence and National Security, <\/em>Vol. 23, No 3, pp<em>. <\/em>303-315.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; (2013), \u201cA disputation on Intelligence Reform and Analysis: My 18 Theses\u201d. <em>International Journal of Intelligence and Counter Intelligence, <\/em>Vol. 26, No 1, pp<em>. <\/em>31-37.<\/p>\n\n\n\n<p>Madsen, F.H. &amp; Hicks, D.L. (2006, Agosto), \u201cInvestigating the cognitive effects of Externalization tools\u201d, Madsen, F.H. <em>Intelligence Tools Workshop. <\/em>Department of Computer Science &amp; electronics, Aalborg University, Esbjerg, Dinamarca, pp. 4-11<\/p>\n\n\n\n<p>Manes, A.; Goldbeck, J. &amp; Hendler, J. (2005), \u201cSemantic Web and Target-Centric Intelligence: Building Flexible Systems that Foster Collaboration\u201d. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.cs.umd.edu\/~golbeck\/pubs\/Mannes,%20Golbeck,%20Hendler%20-%202006%20-%20Semantic%20Web%20and%20Target-Centric%20Intelligence%20Building%20Flexible%20Systems%20that%20Foster%20Collaboration.pdf\">https:\/\/www.cs.umd.edu\/~golbeck\/pubs\/Mannes,%20Golbeck,%20Hendler%20-%202006%20-%20Semantic%20Web%20and%20Target-Centric%20Intelligence%20Building%20Flexible%20Systems%20that%20Foster%20Collaboration.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Manzano Cuesta, F. (2010), \u201cAnalistas, el riesgo de ser humanos: consecuencias derivadas de los esquemas mentales\u201d, <em>Inteligencia y Seguridad: Revista de An\u00e1lisis y Prospectiva, <\/em>Vol. 7<em>, <\/em>pp. 117-130.<\/p>\n\n\n\n<p>Mercier, H. &amp; Sperber, D. (2011), \u201cWhy do humans reason? Arguments for an argumentative theory.\u201d <em>Behavioral and Brain Sciences, <\/em>Vol 34, pp. 57-111.<\/p>\n\n\n\n<p>Norenzayan, A; Nisbett, R.E.; Smith, E.E. &amp; Jun Kim, B. (2002), \u201cCultural preferences for formal versus intuitive reasoning\u201d, <em>Cognitive Science, <\/em>26, pp. 653-684<\/p>\n\n\n\n<p>Odom, W.E., (2003), <em>Fixing Intelligence<\/em>, Yale: Yale University<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; (2008), \u201cIntelligence Analysis\u201d, <em>Intelligence and National Security<\/em>, Vol. 23, No. 3, pp. 316-332.<\/p>\n\n\n\n<p>Ritchart, R. &amp; Perkins, D.C. (2005), \u201cLearning to think: the challenges of teaching thinking\u201d, en Holyoak, K. &amp; Morrison, R. \u201c<em>The Cambridge handbook of thinking and reasoning\u201d, <\/em>Cambridge: Cambridge University Press, pp. 775-802.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Reyna, V.F. &amp; Brainerd, C.J. (1995), \u201cFuzzy-trace theory: An interim synthesis\u201d, <em>Learning and Individual Differences, <\/em>Vol. 7<em>,<\/em> pp. 1-75<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; (2011), \u201cDual processes in decision making and developmental neuroscience: A fuzzy-trace model\u201d, <em>Developmental review, <\/em>31<em>, <\/em>180-206.<\/p>\n\n\n\n<p>Reyna, V.F. (2012), \u201cA new intuitionism: meaning, memory, and development in fuzzy-trace theory\u201d. <em>Judgment and decision making, <\/em>Vol 7, &nbsp;pp<em>. <\/em>332-359<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e1iz Viente, E. (2010), \u201cUnas primeras aproximaciones a los sesgos cognitivos en el an\u00e1lisis de Inteligencia\u201d, <em>Inteligencia y Seguridad: Revista de An\u00e1lisis y Prospectiva, <\/em>Vol 7<em>, <\/em>(dic. 2009 \u2013 mayo 2010), pp. 197-236.<\/p>\n\n\n\n<p>Toniolo, A; Norman, T.J.; Etuk, A.; Cerutti, F; Ouyang, R.W.; Srivastava, M.; Oren, N.; Dropps, T; Allen, J.A.; Sullivan, P. &amp; INTELPOINT Inc. (2015), \u201cSupporting reasoning with different types of evidence in intelligence analysis.\u201d<em> Proceedings of the 14<sup>th<\/sup> International Conference on Autonomous Agents and Multiagent Systems (AAMAS 2015), Bordini, Elkind, Weiss, Yolum (eds.) May 4-8, 2015 Istanbul, Turkey.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>US Government (2009), \u201cA Tradecraft Primer: Structured Analytic Techniques from Improving Intelligence Analysis\u201d, Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.cia.gov\/library\/center-for-the-study-of-intelligence\/csi-publications\/books-and-monographs\/Tradecraft%20Primer-apr09.pdf\">https:\/\/www.cia.gov\/library\/center-for-the-study-of-intelligence\/csi-publications\/books-and-monographs\/Tradecraft%20Primer-apr09.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Valtorta, M.; Dang, J.; Gorodia, H.; Huang, J. &amp; Huhns, M. (2005), \u201cExtending Heuer\u2019s Analysis of Competing Hypotheses Method to Support Complex Decision Analysis\u201d, Disponible en: &nbsp;<a href=\"http:\/\/www.cse.sc.edu\/~mgv\/reports\/TR2005-01.pdf\">http:\/\/www.cse.sc.edu\/~mgv\/reports\/TR2005-01.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Willingham, D.T. (2008), \u201cCritical thinking: Why is it so hard to teach?\u201d <em>Arts Education Policy Review<\/em>, Vol. 109, No. 4, pp. 21-32.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref1\">[1]<\/a> Funci\u00f3n en su sentido biol\u00f3gico, esto es: la actividad espec\u00edfica o efecto de un rasgo evolutivo, atributo o caracter\u00edstica que explica causalmente que haya evolucionado y se haya consolidado en una determinada poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref2\">[2]<\/a> Al respecto de este aspecto, Jonathan St. B T. Evans al exponer sus cr\u00edticas al trabajo de Mercier &amp; Sperber (2011) se cuestiona por qu\u00e9 los humanos desarrollaron un razonamiento tan poco fiable y sostiene que es m\u00e1s plausible que la mente humana sea el resultado de un accidente evolutivo, en cuyo caso el razonamiento ser\u00eda una adaptaci\u00f3n derivada (exaptaci\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref3\">[3]<\/a> En efecto si no hay razonamiento, la confirmaci\u00f3n no es tal, sino el acudir a la \u00faltima inferencia al respecto.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref4\">[4]<\/a> Cuando un grupo debe resolver un problema es mucho m\u00e1s eficiente si cada individuo busca argumentos que sostengan una determinada soluci\u00f3n en vez de examinar todas las contrarias en profundidad para rebatirlas con argumentos a favor de la opini\u00f3n propia.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref5\">[5]<\/a> <em>Fuzzy-trace<\/em> en su ingl\u00e9s original.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref6\">[6]<\/a> Buchtel &amp; Norenzayan (2008) ponen el ejemplo de un responsable de recursos humanos que al elegir entre dos candidatos a un puesto de trabajo opta por el de mejor curr\u00edculo frente a aquel que le ha causado mejor impresi\u00f3n. Cuestionado por su decisi\u00f3n, afirma que no puede adoptar decisiones de acuerdo a sentimientos sin base.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref7\">[7]<\/a> La traducci\u00f3n es del autor.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ednref8\">[8]<\/a> \u201cSense Making\u201d en el original en ingl\u00e9s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DIEGO MART\u00cdN ORTEGA Universidad de M\u00e1laga, Espa\u00f1a Resumen: Tradicionalmente se ha entendido que la principal funci\u00f3n del razonamiento humano es procesar y valorar informaci\u00f3n a partir de las percepciones y el conocimiento previo; mejorar la cognici\u00f3n individual o gestionar lo nuevo y anticipar el futuro. 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