{"id":128,"date":"2020-10-31T18:08:18","date_gmt":"2020-10-31T18:08:18","guid":{"rendered":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/?page_id=128"},"modified":"2020-10-31T18:08:18","modified_gmt":"2020-10-31T18:08:18","slug":"la-conciencia-de-defensa-en-espana-tras-las-guerras-de-irak-y-afganistan-2001-2007","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/seguridadinternacional.es\/resi\/html\/la-conciencia-de-defensa-en-espana-tras-las-guerras-de-irak-y-afganistan-2001-2007\/","title":{"rendered":"La conciencia de defensa en Espa\u00f1a tras las guerras de Irak y Afganist\u00e1n (2001-2007)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\">FRANCISCO JOS\u00c9 GALLEGO ARANDA<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Instituto Universitario General Guti\u00e9rrez Mellado, Madrid<\/p>\n\n\n\n<p>Title:&nbsp;Evolution of National Defence Awareness in Spain after the Wars in Iraq and Afghanistan (2001-2007)<\/p>\n\n\n\n<p>Resumen: Los bar\u00f3metros del Centro de Investigaciones Sociol\u00f3gicas (CIS) vienen dando a las Fuerzas Armadas como una de las instituciones mejor valoradas por los espa\u00f1oles desde hace a\u00f1os. Sin embargo, la denominada conciencia de Defensa Nacional podr\u00eda no estar demasiado relacionada con esa mejora de imagen de las Fuerzas Armadas. Este art\u00edculo analiza c\u00f3mo evolucion\u00f3 la conciencia de Defensa, en los a\u00f1os 2001-2007,&nbsp; y su influencia en el periodo posterior y ponerlo en relaci\u00f3n con los acontecimientos del momento, desde el 11S a las guerras de Afganist\u00e1n e Irak, que constituyen el periodo hist\u00f3rico de mayor notoriedad informativa de los asuntos relativos a la Seguridad y la Defensa en Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Palabras clave: Afganist\u00e1n; Conciencia de Defensa; Fuerzas Armadas; Irak; Opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>Abstract: Sociological Research Center (CIS, for its acronym in English) Barometers are showing the Armed Forces as one of the best rated institutions by the Spaniards for years. However, the so-called \u201cAwareness of National Defense\u201d could not be too much related with that enhancement of the image of the Armed Forces. This article analyzes how the defense awareness has evolved between the years 2001-2007 and its influence on the following period, relate it to that time events, from the 9\/11 attacks to the wars in Afghanistan and Iraq, which constitute the most informative notorious historical period relative to matters of security and defense in Spain.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Keywords: Afghanistan; Armed Forces; Defence awareness; Iraq; Public opinion.<\/p>\n\n\n\n<p>Recibido: 19 de julio de 2017.&nbsp;Aceptado: 24 de septiembre de 2018<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para citar este art\u00edculo<\/strong>: Francisco Jos\u00e9 Gallego Aranda, \u201cLa conciencia de defensa en Espa\u00f1a tras las guerras de Irak y Afganist\u00e1n (2001-2007)\u201d, <em>Revista de Estudios en Seguridad Internacional<\/em>, Vol. 4, No. 2, (2018), pp. 227-251. DOI: http:\/\/dx.doi.org\/10.18847\/1.8.12<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Durante los a\u00f1os que transcurrieron desde el 11 de septiembre de 2001 hasta el 31 de diciembre de 2007, la Seguridad y Defensa se convirti\u00f3 en objeto de atenci\u00f3n medi\u00e1tica (Gr\u00e1fico 1). En ese tiempo, los gobiernos y los grupos pol\u00edticos configuraron un discurso sobre este asunto, con la guerra de Irak y Afganist\u00e1n como tel\u00f3n de fondo, y tomaron decisiones que tuvieron importante repercusi\u00f3n en la opini\u00f3n p\u00fablica. Desde la instauraci\u00f3n de la democracia en Espa\u00f1a no ha habido otro periodo hist\u00f3rico donde la pol\u00edtica exterior y de defensa haya tenido tanto calado en la opini\u00f3n p\u00fablica. Desde el ataque terrorista en Nueva York y Washington, a las operaciones militares llevadas a cabo en Afganist\u00e1n y en Irak, y otros sucesos especialmente relevantes como la crisis del islote de Perejil o el accidente del Yakolev-42 cuando regresaba de Afganist\u00e1n, han contribuido a mantener este protagonismo<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Paralelamente, la desaparici\u00f3n del servicio militar obligatorio en el a\u00f1o 2002 inici\u00f3 un proceso de profesionalizaci\u00f3n de las Fuerzas Armadas (FAS) que tuvo durante este periodo su desarrollo inicial, en el que la captaci\u00f3n y retenci\u00f3n de efectivos se convirti\u00f3 en un problema de Seguridad Nacional y se invirtieron grandes cantidades de dinero en publicidad institucional. Todas estas vicisitudes llevaron la Defensa a la actualidad pol\u00edtica y medi\u00e1tica de un modo nunca visto, y fruto de ese protagonismo fueron tambi\u00e9n las importantes novedades legislativas que dieron respuesta: ley de tropa y mariner\u00eda (8\/2006), ley de Defensa Nacional (5\/2005) y ley de carrera militar (39\/2007). Todo ello en medio de un debate pol\u00edtico, a menudo tenso y apasionado, que ha tenido una enorme influencia en la concepci\u00f3n de la Defensa Nacional que los espa\u00f1oles tienen en el momento actual.<\/p>\n\n\n\n<p>Son muchos los factores que han ido contribuyendo, de alg\u00fan modo, a formar la opini\u00f3n p\u00fablica sobre la conciencia de Defensa. Adem\u00e1s del caliente debate pol\u00edtico sobre la respuesta militar a situaciones de crisis como las acontecidas en Irak y Afganist\u00e1n, est\u00e1 el an\u00e1lisis sobre los problemas de captaci\u00f3n y retenci\u00f3n de efectivos para las FAS y la propia actuaci\u00f3n de las FAS en el Exterior. La investigaci\u00f3n completa del asunto comprende los siguientes objetos de trabajo: estudio de contenidos de los medios de comunicaci\u00f3n referentes al asunto, estudio de los diarios de sesiones de las Cortes Generales referentes a debates parlamentarios de asuntos de Defensa,&nbsp; estudio de la publicidad institucional y cifras sobre ingresos en las FAS y encuestas de opini\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Dada la amplitud del trabajo, este art\u00edculo se va a centrar solamente en un elemento de conocimiento, no exhaustivo pero, determinante para conocer los resultados. \u00c9ste no es otro que las encuestas de opini\u00f3n realizadas durante ese periodo sobre el asunto y las tendencias observadas en las mismas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las fuentes empleadas para este an\u00e1lisis son los datos del SICDEF (Sistema de Indicadores de Conciencia de Defensa) de la Intranet del Ministerio de Defensa, basado sobre todo en las encuestas del CIS; otras encuestas como el BRIE (Bar\u00f3metro del Real Instituto Elcano) y el INCIPE (Instituto de Cuestiones Internacionales y Pol\u00edtica Exterior).<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que tener en cuenta las circunstancias para entender la percepci\u00f3n que las FAS producen en la sociedad, y que les diferencia de otras entidades. En primer lugar el conocimiento de las FAS por la mayor\u00eda de las personas es escaso, se limita a los propios militares y a su entorno. Por tanto, la percepci\u00f3n por parte de la sociedad depende sobre todo de la publicidad institucional y de la imagen que d\u00e9 la clase pol\u00edtica, tanto con su discurso, como con sus decisiones sobre Seguridad y Defensa; todo ello por supuesto, en el modo en que los medios de comunicaci\u00f3n social presenten dichas decisiones y discursos.<\/p>\n\n\n\n<p>La valoraci\u00f3n que se hace de un organismo es un concepto amplio y poco definido. Se puede valorar a una instituci\u00f3n porque se considera muy necesaria, porque se simpatice con sus profesionales, o porque se reconozcan sus m\u00e9ritos. Es importante saber cu\u00e1l es la raz\u00f3n por la que se valoran positivamente las FAS, puesto que podr\u00eda ser que dicho reconocimiento tuviese escasa relevancia si se ha basado exclusivamente en publicidad enga\u00f1osa.<\/p>\n\n\n\n<p>La raz\u00f3n de ser de las FAS es el uso de la fuerza para la defensa de la naci\u00f3n frente a cualquier tipo de agresi\u00f3n, cuando no pueda ser impedida por otros medios. O como reza la Constituci\u00f3n en su art\u00edculo octavo: \u201cdefender la soberan\u00eda e independencia de Espa\u00f1a, su integridad territorial y el ordenamiento constitucional\u201d (Constituci\u00f3n Espa\u00f1ola \u2013CE\u2013 1978, art\u00edculo 8.1)<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>. Defender Espa\u00f1a puede hacerse de muchas maneras, pero la forma en que deben hacerlo las FAS es usando la fuerza, pues por ello se dedican importantes esfuerzos econ\u00f3micos en programas de armamento y material b\u00e9lico y para ello se adiestran y preparan los militares. Es una obviedad que en Espa\u00f1a, sin embargo, &nbsp;parece que debe ser recordada.<\/p>\n\n\n\n<p>Bien es cierto que, gracias al prolongado periodo de paz que ha vivido Espa\u00f1a, el uso de la fuerza militar se ha convertido en un lejano recuerdo y, por tanto, la posibilidad de tener que emplearlo actualmente se ve remota. Ello ha contribuido a crear una sensaci\u00f3n de amenaza muy escasa y cierta percepci\u00f3n de inutilidad de las FAS como instrumento.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, las misiones de las FAS en el exterior, en escenarios conflictivos o en misiones humanitarias, ha aumentado su presencia medi\u00e1tica y por tanto su contacto con la sociedad. Sin embargo, es dudoso que esa mayor presencia, aunque pueda estar detr\u00e1s de una mejor valoraci\u00f3n de las FAS, haya servido para incrementar la conciencia de Defensa.<\/p>\n\n\n\n<p>Este art\u00edculo analiza c\u00f3mo han evolucionado los elementos que ayudan a entender la conciencia de Defensa en este periodo cr\u00edtico dividi\u00e9ndolo en dos partes y despu\u00e9s la tendencia desde entonces hasta nuestros d\u00edas. Para ayudar a comprender la conciencia de Defensa se utiliza una perspectiva comparada y los an\u00e1lisis anteriores para tratar de dar una visi\u00f3n actualizada y razonada.<\/p>\n\n\n\n<p>Gr\u00e1fico 1. Presencia de la Seguridad y Defensa en los medios de comunicaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img src=\"https:\/\/www.ugr.es\/~resi\/conciencia-defensa1.JPG\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Fuente: SICDEF<\/p>\n\n\n\n<h1>Evoluci\u00f3n de la conciencia de defensa (2001-2007)<\/h1>\n\n\n\n<p>La conciencia de Defensa Nacional podr\u00eda definirse como la importancia que concede la sociedad al problema o la necesidad de defender la naci\u00f3n. El tema es complejo y dif\u00edcil de medir, ya que las encuestas s\u00f3lo aportan datos parciales en los que siempre hay amplias zonas oscuras. En todo caso podemos considerar algunas aproximaciones: un \u00edndice alto de conciencia de Defensa Nacional implicar\u00eda una disposici\u00f3n alta a participar en la Defensa y a aceptar sus implicaciones, como el presupuesto que se invierte en la misma.<\/p>\n\n\n\n<p>El grado de aceptaci\u00f3n de uso de la fuerza para la resoluci\u00f3n de conflictos tambi\u00e9n ayuda a medir la conciencia de Defensa. Si no se acepta el uso de la fuerza, o se hace en muy escasos supuestos, es porque, al no percibir amenazas, se piensa que se puede convivir sin \u00e9l. En caso de que se perciba una amenaza grave y directa el uso de la fuerza se justifica f\u00e1cilmente. Tambi\u00e9n el inter\u00e9s generado por los temas de seguridad &nbsp;y pol\u00edtica exterior y su identificaci\u00f3n con la pol\u00edtica llevada a cabo por los Gobiernos en este sentido, puede ser indicativo de manera indirecta del grado de conciencia de Defensa.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, la valoraci\u00f3n de las FAS sirve para dar una idea del grado de conciencia nacional, ya que \u00e9stas son el instrumento para el empleo de la fuerza. No obstante, hay que ser cuidadoso con este dato. Como se ha dicho antes, la valoraci\u00f3n es general y se puede entender desde muchos puntos de vista. Adem\u00e1s, la imagen institucional de las FAS vinculada a la ayuda humanitaria puede ayudar a conseguir una valoraci\u00f3n que no se relaciona con el uso de la fuerza ni con la Defensa Nacional, aunque \u00e9sta sea su principal misi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El sentimiento de apego a la naci\u00f3n es otro elemento de la conciencia de Defensa. Cuanto m\u00e1s se siente parte de su patria, m\u00e1s disposici\u00f3n tendr\u00e1 para defenderla. Este elemento est\u00e1 m\u00e1s relacionado con el sentimiento de vinculaci\u00f3n a la patria espa\u00f1ola que con planteamientos relacionados con la Defensa, es decir, no guarda una relaci\u00f3n con los acontecimientos del periodo citado sino que est\u00e1 m\u00e1s relacionado con la pol\u00edtica territorial y el tratamiento de los distintos gobiernos, partidos pol\u00edticos y medios de comunicaci\u00f3n, al problema de los nacionalismos perif\u00e9ricos y a la problem\u00e1tica de articular un sentimiento de unidad entre todos los espa\u00f1oles. Las tendencias observadas en este elemento de an\u00e1lisis deben encontrarse necesariamente en causas sensiblemente distintas.<\/p>\n\n\n\n<p>La l\u00ednea argumental b\u00e1sica del estudio es verificar si los hechos o las decisiones tomadas en ese periodo tan relevante medi\u00e1ticamente, han contribuido a mejorar, empeorar o mantener sin gran variaci\u00f3n, la conciencia de Defensa de la sociedad espa\u00f1ola. Para ello, se toman como indicadores la disposici\u00f3n a la Defensa, la identificaci\u00f3n con la pol\u00edtica exterior de Defensa, la aceptaci\u00f3n del uso de la fuerza, la valoraci\u00f3n de las FAS y el sentimiento de apego a la patria, cada una de ellas en una amplia acepci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso que nos ocupa, con los conflictos armados de Irak y Afganist\u00e1n al fondo, resulta complicado valorar una consecuencia de cada decisi\u00f3n o declaraci\u00f3n, pero s\u00ed se puede apreciar de forma global tendencias durante el periodo en el que transcurren estos hechos que pueden explicarse en base a lo sucedido.<\/p>\n\n\n\n<p><em>La conciencia de Defensa en Espa\u00f1a desde 2001 a 2003. El 11S y la guerra de Afganist\u00e1n<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Una primera etapa, que vamos a considerar desde el 11S del 2001 hasta el estallido de la crisis preb\u00e9lica de Irak, vendr\u00eda marcada por los siguientes hechos: el fin del servicio militar obligatorio (1 de enero de 2002), fruto de una elevada presi\u00f3n social, que oblig\u00f3 a la profesionalizaci\u00f3n de las FAS; el ataque terrorista a las Torres Gemelas de Nueva York y al Pent\u00e1gono mediante el uso de aviones comerciales \u201csuicidas\u201d (septiembre de 2001), con la reacci\u00f3n estadounidense y mundial que trajo la ocupaci\u00f3n de Afganist\u00e1n; y la ocupaci\u00f3n marroqu\u00ed del islote de Perejil en el verano de 2002, con el posterior desembarco espa\u00f1ol expulsando a los militares marroqu\u00edes.<\/p>\n\n\n\n<p>Los resultados tomados por el CIS en el a\u00f1o 2002 evidenciaban que el inter\u00e9s mostrado por los espa\u00f1oles en los asuntos de Defensa era escaso (el 64,1% de los encuestados ten\u00eda poco o ning\u00fan inter\u00e9s). No obstante, dicho inter\u00e9s sub\u00eda respecto a a\u00f1os anteriores. Tambi\u00e9n tenemos una valoraci\u00f3n levemente positiva de las FAS (51,4 % ten\u00eda una opini\u00f3n buena o muy buena), observ\u00e1ndose una tendencia a subir respecto a los a\u00f1os anteriores pero ralentiz\u00e1ndose m\u00e1s en los a\u00f1os m\u00e1s recientes. Asimismo, al 56% de los espa\u00f1oles, las FAS le inspiraban confianza, frente al 33 % que desconfiaba de ellas. Adem\u00e1s, de las diez profesiones a elegir por el encuestado, la de militar de carrera y la de soldado\/marinero profesional eran las que ocupaban los dos \u00faltimos lugares. La disposici\u00f3n de los espa\u00f1oles a arriesgar su vida por la patria era baja y la tendencia era seguir descendiendo (el 43,9% estaba dispuesto a hacerlo). La identificaci\u00f3n de los espa\u00f1oles con la patria era baja. La mayor\u00eda de los espa\u00f1oles s\u00f3lo justificaba la intervenci\u00f3n militar en caso de invasi\u00f3n del territorio nacional (68,8%). La tendencia era ahora a subir tras varios a\u00f1os de ca\u00edda. La raz\u00f3n de este repunte pod\u00eda estar en una mayor percepci\u00f3n de la amenaza seguramente motivada por el 11S o&nbsp; la crisis con Marruecos.<\/p>\n\n\n\n<p>En todos los dem\u00e1s casos, -invasi\u00f3n de otro pa\u00eds europeo, intereses econ\u00f3micos europeos, intereses econ\u00f3micos espa\u00f1oles, ayuda humanitaria en zonas de conflicto o imposici\u00f3n de la paz- m\u00e1s de la mitad de los espa\u00f1oles no consideraba justificado el uso de la fuerza. Estamos por tanto ante un elemento clave para valorar la conciencia de Defensa: el pacifismo como ideolog\u00eda, muy arraigado en la sociedad espa\u00f1ola (Diez Nicol\u00e1s, 2004: 272).<\/p>\n\n\n\n<p>Para casi la mitad de los espa\u00f1oles de entonces, los Ej\u00e9rcitos dejar\u00edan de ser necesarios para la Defensa en el futuro (47,9%). Junto a los del punto anterior, reflejan un sentimiento pacifista basado en una idea muy optimista del futuro, que explica, como antes se ha se\u00f1alado, que la raz\u00f3n para no justificar la fuerza es la sensaci\u00f3n de falta de amenazas reales a la paz. De hecho, aunque se percib\u00eda un incremento de la amenaza respecto a los a\u00f1os anteriores (Gr\u00e1fico 2), segu\u00eda siendo baja (17,3%).<\/p>\n\n\n\n<p>Estos datos reflejaban el escaso inter\u00e9s por los asuntos de Defensa y una escasa valoraci\u00f3n de las FAS por parte de la opini\u00f3n p\u00fablica, aunque con tendencia leve a la mejor\u00eda. En este periodo se ha observado como el inter\u00e9s por los asuntos de Seguridad y Defensa ha aumentado ligeramente, as\u00ed como la percepci\u00f3n de la amenaza. Los datos aportados por el Bar\u00f3metro del Instituto Elcano (BRIE) de noviembre de 2002 confirman esta situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Es destacable que el contencioso de Perejil, a pesar de la notable aceptaci\u00f3n de la intervenci\u00f3n militar por parte de la poblaci\u00f3n espa\u00f1ola (CIS, 2002a), no se traduc\u00eda en un aumento sustancial de esa valoraci\u00f3n. En parte, porque los medios tampoco fueron conscientes de que el conflicto de Perejil fuese un aut\u00e9ntico conflicto armado (Sapag Mu\u00f1oz, 2002: 224):<\/p>\n\n\n\n<p>Los medios tuvieron dificultades para calibrar desde el comienzo la importancia y la gravedad de la crisis. Como el resto de la sociedad espa\u00f1ola, no terminaban de ver clara la amenaza que para los intereses estrat\u00e9gicos y territoriales espa\u00f1oles representaba la disputa. Claro factor end\u00f3geno que, sumado a los ex\u00f3genos, limitar\u00eda considerablemente la calidad de la informaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La variable que m\u00e1s parec\u00eda influir en la valoraci\u00f3n de las FAS, dado que las diferencias eran mayores entre las distintas categor\u00edas, era la ideolog\u00eda pol\u00edtica. La puntuaci\u00f3n dada por quienes se consideraban de izquierda era 4,8, frente al 6,2 de quienes se consideraban de derecha (BRIE, 2002: 18). Este dato ayuda a relacionar las tendencias en algunas preguntas analizando las pol\u00edticas de Defensa de los gobiernos de izquierda y derecha y su comportamiento cuando est\u00e1n en la oposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Gr\u00e1fico 2. Opini\u00f3n sobre el presupuesto de Defensa<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img src=\"https:\/\/www.ugr.es\/~resi\/conciencia-defensa2.JPG\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Fuente: CIS<\/p>\n\n\n\n<p>En el espacio temporal que nos ocupa, desde 2001 a 2003, podemos afirmar que no hubo, a diferencia de otros pa\u00edses, un aumento en la aceptaci\u00f3n del incremento del presupuesto de Defensa o una disminuci\u00f3n en los partidarios de su disminuci\u00f3n muy significativa como consecuencia de los atentados del 11S ni como consecuencia de la crisis del Perejil. Hay un leve incremento cuya tendencia ven\u00eda arrastr\u00e1ndose desde hace a\u00f1os (Gr\u00e1fico 2), fruto, seguramente, de la profesionalizaci\u00f3n y la desaparici\u00f3n del servicio militar obligatorio.<\/p>\n\n\n\n<p>Un hecho que constatan, tanto las encuestas del CIS como las de INCIPE (Campo Urbano, 2003: 162) es el aumento del apoyo a la permanencia en la OTAN<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a> en este periodo. Estos datos implican, sin duda, una leve pero clara tendencia a apoyar la que hab\u00eda sido la pol\u00edtica de Seguridad y Defensa consensuada por PP y PSOE en torno a la alianza con EEUU y la OTAN.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda, seg\u00fan BRIE (2002: 38):<\/p>\n\n\n\n<p>\u2026un cambio incontestable en el clima de opini\u00f3n de las naciones avanzadas como consecuencia del efecto del 11S. Espa\u00f1a no era una excepci\u00f3n. El terrorismo internacional era, de hecho, el tema que m\u00e1s preocupaba a la opini\u00f3n p\u00fablica espa\u00f1ola. Al preguntar por las posibles amenazas, el 47% de los entrevistados lo consideraba \u201cextremadamente importante\u201d. Si a este porcentaje le sumamos los obtenidos por la categor\u00eda de respuesta \u201cimportante\u201d obtenemos que casi la totalidad de la poblaci\u00f3n (85%) lo consideraba una amenaza seria.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, lo anterior, tomando adem\u00e1s la opci\u00f3n de respuesta m\u00e1s alarmista (valoraci\u00f3n de la amenaza como \u201cextremadamente importante\u201d), los espa\u00f1oles se sent\u00edan menos amenazados que los europeos, y mucho menos que los norteamericanos \u2013la diferencia media en porcentajes entre Europa y EEUU era del orden del 20% o 25%-. El 65% de los entrevistados declaraba estar algo o muy preocupado por la posibilidad de que se produjera alg\u00fan acto de terrorismo isl\u00e1mico en Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Como vemos, los datos reflejaban una mayor preocupaci\u00f3n por el incremento de la amenaza, especialmente por parte del terrorismo isl\u00e1mico. Sin embargo, esto no se tradujo en un refuerzo social y moral claro de las FAS, tampoco en una mayor aceptaci\u00f3n del uso de la fuerza ni en una mayor disposici\u00f3n a la defensa y s\u00f3lo de forma muy leve se acept\u00f3 un incremento del presupuesto de Defensa. No se increment\u00f3 significativamente la conciencia de Defensa, ni mejor\u00f3 de forma sustancial la valoraci\u00f3n de las FAS. Probablemente no se relacion\u00f3 una cosa con la otra ya que ni los responsables pol\u00edticos, ni los medios de comunicaci\u00f3n social trataron estos temas como relativos a la Defensa Nacional. De hecho, la misi\u00f3n militar en Afganist\u00e1n, la m\u00e1s relacionada con la percepci\u00f3n de amenazas para nuestra seguridad, apenas hab\u00eda trascendido, en esas fechas, a la opini\u00f3n p\u00fablica. Tampoco la recuperaci\u00f3n del islote de Perejil ayud\u00f3 a mejorar la valoraci\u00f3n de las FAS, ni a incrementar la conciencia de Defensa.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo se nota el 11S en una mayor conciencia del fen\u00f3meno terrorista como amenaza, pero no parece que se percibiera como una amenaza de car\u00e1cter militar, y no cambiaba sustancialmente los planteamientos sobre la Defensa. En el a\u00f1o 2002 podemos considerar que los \u00edndices de conciencia eran bajos y que la tendencia era a subir de forma muy leve. Incluso la mejor valoraci\u00f3n de las FAS, que se increment\u00f3 de manera apreciable en los a\u00f1os noventa, se ralentizaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay un dato que resulta trascendente para comprender a la opini\u00f3n P\u00fablica en materia de Defensa en Espa\u00f1a y no es otro que el antiamericanismo, entendiendo como tal el rechazo a la pol\u00edtica exterior de EEUU. En este sentido todas las encuestas coinciden. Seg\u00fan el BRIE de noviembre de 2002, el liderazgo de los EEUU en las cuestiones internacionales era valorado de forma negativa por el 62% de la poblaci\u00f3n, que los consideraba algo o muy indeseable.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, tiene una causa f\u00e1cilmente visible, seg\u00fan la misma encuesta y no es otra que la propaganda llevada a cabo por los partidos y movimientos de izquierda, ya que en Espa\u00f1a viene claramente determinada por la opci\u00f3n ideol\u00f3gica del encuestado. Entre quienes se consideraban de derecha el 46% afirmaba que el liderazgo de los EEUU en cuestiones internacionales era algo muy indeseable, mientras que entre quienes se consideraban de izquierda el porcentaje era de casi el doble (78%) (BRIE, 2002: 42)<a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>El 11S, sorprendentemente, increment\u00f3 la sensaci\u00f3n de EEUU como amenaza (Tabla 1), hasta el punto de que un importante sector de la poblaci\u00f3n tem\u00eda m\u00e1s la propia reacci\u00f3n norteamericana que a los propios terroristas, muy en la l\u00ednea de la portada del diario <em>EL PAIS<\/em> del 12 de septiembre de 2001: \u201cEl mundo en vilo a la espera de las represalias de Bush\u201d. Cuando se realiz\u00f3 esta encuesta, EEUU ya hab\u00eda invadido Afganist\u00e1n con un apoyo casi un\u00e1nime de la comunidad internacional y seg\u00fan la mayor\u00eda de los analistas, y la propia prensa espa\u00f1ola, el presidente norteamericano fue bastante comedido en su reacci\u00f3n.<a href=\"#_ftn5\">[5]<\/a>El antiamericanismo se presenta como una contradicci\u00f3n permanente en nuestra pol\u00edtica de Seguridad y Defensa, y al mismo tiempo como un elemento de distanciamiento entre los decisores de la clase pol\u00edtica y la poblaci\u00f3n en general.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde los acuerdos hispano-norteamericanos de 1953 para las instalaciones de las bases militares en territorio espa\u00f1ol, EEUU se ha convertido en el principal aliado y valedor de la Seguridad Nacional. Esta circunstancia ha atravesado diversas etapas, pero desde el final de la Guerra Fr\u00eda la alianza con EEUU se consolid\u00f3 y se hizo independiente de una amenaza concreta, como lo era en la etapa anterior. Las m\u00e1s importantes misiones militares de las FAS en el exterior han ido de la mano de EEUU, especialmente aquellas denominadas de imposici\u00f3n de la paz, como fueron las de Kosovo en 1997, Guerra del Golfo en 1991 o Afganist\u00e1n en 2002. Nuestro principal suministrador de equipo militar y armamento sigue siendo EEUU y tambi\u00e9n nos servimos de su actividad docente y de su adiestramiento. En el propio Ministerio de Defensa existe un organismo de dedicaci\u00f3n exclusiva a las relaciones bilaterales, lo que no ocurre con ning\u00fan otro pa\u00eds, y desde luego sigue siendo la \u00fanica naci\u00f3n del mundo que tiene permanentemente fuerzas militares en nuestro territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, la OTAN, marco esencial de la pol\u00edtica exterior de Defensa de Espa\u00f1a, es una organizaci\u00f3n que basa su fuerza, sobre todo, en el poder militar norteamericano. Todos los gobiernos han consensuado una pol\u00edtica de Defensa cuyo pilar fundamental ha sido la alianza con EEUU; esta pol\u00edtica ha sido tolerada por la opini\u00f3n p\u00fablica, sin gran entusiasmo pero con plena aceptaci\u00f3n. De hecho, aunque de forma lenta, se iba consolidando ese apoyo como lo muestra la tendencia a aceptar cada vez m\u00e1s nuestra integraci\u00f3n en la OTAN y la presencia de las bases norteamericanas (Campo Urbano, 2003: 107-109):<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos diez a\u00f1os la postura que aboga por la desaparici\u00f3n de las bases ha perdido seis puntos porcentuales. En este contexto, parece abrirse paso una posici\u00f3n m\u00e1s favorable a la presencia de bases norteamericanas en suelo espa\u00f1ol.<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os ha aumentado la convicci\u00f3n de que la OTAN incrementa nuestra seguridad y nos proporciona una cobertura defensiva adecuada, al no depender ya de nuestras propias fuerzas para la resoluci\u00f3n de los conflictos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00danicamente se produjeron serias advertencias al poder cuando Espa\u00f1a particip\u00f3 en un conflicto armado junto a EEUU, como sucedi\u00f3 en la guerra del Golfo de 1991 y en Kosovo en 1997. Sin embargo, pese al rechazo inicial de la opini\u00f3n p\u00fablica a estas actuaciones, al final, el consenso pol\u00edtico y el apoyo de la mayor\u00eda de los medios de comunicaci\u00f3n consiguieron reconducir ese rechazo hasta convertirlo en un t\u00edmido apoyo. El problema de fondo sigue ah\u00ed, las contradicciones y actitudes err\u00e1ticas de la opini\u00f3n p\u00fablica est\u00e1n motivadas por el comportamiento de los responsables pol\u00edticos y de los medios, que a menudo son incoherentes en este asunto.<\/p>\n\n\n\n<p>Los datos de 2002 nos permiten conocer que la conciencia de Defensa es baja por motivos eminentemente ideol\u00f3gicos y que los acontecimientos del momento ralentizaron la mejor\u00eda en el apoyo de los ciudadanos a la pol\u00edtica de Seguridad y Defensa y a sus FAS. El antiamericanismo y el pacifismo aparecen como causas ideol\u00f3gicas estructurales de ese estado de opini\u00f3n que no parece alterarse en exceso durante este primer periodo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La conciencia de defensa en Espa\u00f1a desde 2003 a 2007. La guerra de Irak<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando la crisis y posterior guerra en Irak irrumpieron en los medios de comunicaci\u00f3n los anteriores escenarios quedaron en el olvido, aunque influyeran en los sucesos posteriores. La guerra de Irak vino precedida por una fuerte divisi\u00f3n de la comunidad internacional, pero, sobre todo, por una crisis en el marco de la OTAN y de la UE. Las relaciones trasatl\u00e1nticas sufrieron, probablemente, el mayor rev\u00e9s desde el final de la segunda guerra mundial (Baqu\u00e9s y Vilanova, 2008: 29). La invasi\u00f3n del pa\u00eds por fuerzas norteamericanas y brit\u00e1nicas fue respondida de manera masiva por la opini\u00f3n p\u00fablica de todas las naciones europeas: la publicada, mediante fuertes cr\u00edticas y la popular, en manifestaciones callejeras. En Espa\u00f1a el Gobierno de Aznar, uno de los m\u00e1s importantes apoyos europeos de la agresiva pol\u00edtica del presidente Bush que culmin\u00f3 con el ataque a Irak, sufri\u00f3 una p\u00e9rdida importante de apoyo social que, aunque lo recuper\u00f3 poco a poco, acab\u00f3 por causar la derrota electoral del PP tras el atentado del 11 de marzo en Madrid. La llegada de Rodr\u00edguez Zapatero al poder supuso la inmediata retirada del contingente espa\u00f1ol en Irak, pero tambi\u00e9n un cambio de discurso sobre la pol\u00edtica exterior que trat\u00f3 de recomponer la alianza con EEUU e increment\u00f3 la presencia militar espa\u00f1ola en Afganist\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el CIS el apoyo a la pertenencia a la OTAN se resinti\u00f3 desde el 2002 de un 63,2% a un 60,1% en 2005, rompiendo la tendencia sostenida en sentido contrario hasta ese a\u00f1o. La encuesta del INCIPE 2006 dio id\u00e9nticos datos (Diez Nicol\u00e1s, 2007: 26). La diferencia no fue muy acusada, pero s\u00ed significativa teniendo en cuenta que la tendencia contraria llevaba varios a\u00f1os consolid\u00e1ndose. La OTAN no era la responsable de los ataques a Irak ni tampoco la organizaci\u00f3n que dirigi\u00f3 las operaciones de paz de la posguerra, pero su identificaci\u00f3n como la alianza militar con EEUU era m\u00e1s que evidente, con lo que supone&nbsp; a efectos de compartir visiones y valores.<\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 2005 el apoyo a las misiones de paz era del 91,9%, seg\u00fan los mismos datos, el m\u00e1s alto medido desde 1997. En cambio, este apoyo ca\u00eda en 2007 al 84,5%, cuando la misi\u00f3n de Afganist\u00e1n empezaba a perder la aprobaci\u00f3n popular (BRIE, 2007)<a href=\"#_ftn6\">[6]<\/a>. Seg\u00fan la encuesta de INCIPE (Diez Nicol\u00e1s, 2007: 27) tambi\u00e9n hab\u00eda disminuido, aunque levemente, el apoyo al env\u00edo de tropas al exterior en misiones de paz, que pasaba de un 75% en 2002 a un 71% en 2005, si bien segu\u00eda siendo mayoritario. No cabe duda para D\u00edez de Nicol\u00e1s que dicho apoyo se sustentaba en la coletilla \u201cde paz\u201d ya que cuando exist\u00edan dudas acerca de la naturaleza de la misi\u00f3n el apoyo disminu\u00eda r\u00e1pidamente (BRIE, 2007: 170).<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, ni la guerra del Golfo del 91, ni los ataques a Serbia por la guerra de Kosovo, ni desde luego la misi\u00f3n en Irak de 2003, cont\u00f3 con el apoyo de la poblaci\u00f3n espa\u00f1ola por ser misiones cuyo car\u00e1cter \u201cpac\u00edfico\u201d era bastante puesto en evidencia (bis). Lo que parecen indicar las encuestas es que las misiones militares en general perdieron apoyo porque la misi\u00f3n de Irak, y la de Afganist\u00e1n, no gozaron del apoyo de la mayor\u00eda de los ciudadanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Gr\u00e1fico 3. Sensaci\u00f3n de amenaza seg\u00fan las encuestas del CIS<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img src=\"https:\/\/www.ugr.es\/~resi\/conciencia-defensa3.JPG\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Fuente: CIS<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n parece claro que la crisis de Irak perjudic\u00f3 el apoyo de la misi\u00f3n en Afganist\u00e1n (BRIE, nov.2002-feb.2003). Despu\u00e9s de 2005 \u00e9ste se mostr\u00f3 oscilante, dependiendo en gran medida de la percepci\u00f3n cada vez m\u00e1s clara de su peligrosidad y del car\u00e1cter de la misi\u00f3n. Esta situaci\u00f3n, finalmente provoc\u00f3 que los detractores de la misi\u00f3n superaran a los partidarios en varios momentos. Pero el descenso m\u00e1s significativo tuvo lugar precisamente al estallar la crisis de Irak.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se aprecia en este periodo un incremento de la sensaci\u00f3n de amenaza (Gr\u00e1fico 3): un 31% en 2005 cre\u00eda que hab\u00eda pa\u00edses que constitu\u00edan una amenaza para Espa\u00f1a frente a un 17 % que lo pensaban en 2002. Dicha tendencia se manten\u00eda en aumento, aunque de manera m\u00e1s leve, hasta el 37,5% en 2007. No obstante, la percepci\u00f3n de amenaza segu\u00eda siendo baja ya que los que pensaban que no exist\u00eda ninguna, segu\u00edan siendo muchos m\u00e1s: un 54 % en 2005 y un 48,5% en 2007. Dentro de esta sensaci\u00f3n, la amenaza m\u00e1s citada para la seguridad eran los conflictos en los que participaba EEUU con un 53,5% en 2005 frente al 35,8% que representaba esa amenaza en 2002, incluso los propios EEUU eran considerados una seria amenaza (Tabla 1). El ataque a Irak, percibido como una muestra de la nueva pol\u00edtica hobbesiana<a href=\"#_ftn7\">[7]<\/a> e unilateralista de EEUU, estaba claramente detr\u00e1s de este aumento de la sensaci\u00f3n de amenaza.<\/p>\n\n\n\n<p>Tabla 1.&nbsp; Grado de percepci\u00f3n de las amenazas de distintos pa\u00edses desde 1991 a 2005 y de 1997 a 2007<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img src=\"https:\/\/www.ugr.es\/~resi\/conciencia-defensa-tabla1.JPG\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Fuente: INCIPE 2006 y CIS, respectivamente<\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de otros datos, la opini\u00f3n buena o muy buena sobre las FAS sufr\u00eda una leve mejor\u00eda en el segundo periodo (2005-2007), es decir despu\u00e9s de la crisis de Irak y la retirada. La tendencia a la mejor\u00eda se consolidaba en los a\u00f1os siguientes, pero de manera m\u00e1s lenta: 51,5% (2002) 55,4% (2005), 56,6% (2007), 59,8% (2009), 62% (2011).<\/p>\n\n\n\n<p>Y esto pese a que no aumentaba la confianza en las FAS, m\u00e1s bien lo contrario: la desconfianza en las mismas crec\u00eda desde un 33% en 2002 a un 38% en 2005, mientras que los que confiaban bajaban de un 56% a un 55%, valor que se mantuvo hasta 2007. Esta aparente contradicci\u00f3n podr\u00eda explicarse en la apreciaci\u00f3n de su capacitaci\u00f3n profesional que mejoraba a un 59,6% de los que cre\u00edan que eran buenas o muy buenas desde un 54,1%. Probablemente los espa\u00f1oles constataron en Irak y Afganist\u00e1n la buena preparaci\u00f3n de nuestros soldados pero no se sintieron part\u00edcipes de sus misiones, que en gran medida no comprend\u00edan ni seguramente compart\u00edan. Es significativo en este sentido que de las cualidades que deb\u00eda tener el militar afirmaban que la preparaci\u00f3n t\u00e9cnica era la m\u00e1s importante para los espa\u00f1oles (CIS, 2009). El valor ocupaba la tercera posici\u00f3n y nunca ha sido la m\u00e1s importante para m\u00e1s del 15,2% (CIS, 2001-2007).<\/p>\n\n\n\n<p>En otros \u00f3rdenes, m\u00e1s relacionados con la Seguridad y la Defensa como pol\u00edtica, est\u00e1 la valoraci\u00f3n de la guerra contra el terrorismo iniciada por EEUU. Se observa una tendencia bastante clara en una encuesta realizada en el 2007, donde el apoyo a EEUU en la lucha contra el terrorismo en Espa\u00f1a bajaba desde el a\u00f1o 2003 de un 63% al 21% en el 2007 (Tabla 2). La consideraci\u00f3n por parte del presidente de EEUU de la invasi\u00f3n de Irak como parte de la lucha contra el terror provoca que \u00e9sta pierda credibilidad y apoyo en muchos pa\u00edses, en Espa\u00f1a especialmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Tabla 2.&nbsp; Apoyo a la guerra contra el terrorismo impulsada por EEUU<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img src=\"https:\/\/www.ugr.es\/~resi\/conciencia-defensa-tabla2.JPG\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Fuente: Pew Global Organization (2007)<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos visto que si bien las diferencias no son abultadas en la mayor\u00eda de las preguntas (apoyo OTAN, confianza en las FAS, apoyo misiones\u2026) se observa un cambio de tendencia en varias de ellas. La identificaci\u00f3n del ciudadano con la pol\u00edtica exterior de Defensa sufre considerablemente en este periodo. Si incluso el 11S increment\u00f3 el rechazo a las pol\u00edticas cercanas a EEUU, la guerra de Irak s\u00f3lo pod\u00eda hacerlo a\u00fan m\u00e1s. Al final, los a\u00f1os de m\u00e1xima notoriedad de la Defensa en los medios no contribuyeron a mejorar su aceptaci\u00f3n por los ciudadanos ni su comprensi\u00f3n. Objetivamente podemos apreciar un leve descenso en la conciencia de Defensa Nacional desde 2003 a 2007.<\/p>\n\n\n\n<p>La pol\u00edtica seguida por los gobiernos del PP y del PSOE desde 2001 hasta 2007 consigui\u00f3 aumentar la lejan\u00eda de la Defensa a los ciudadanos. La actuaci\u00f3n de Aznar en la crisis de Irak, de poner a la sociedad ante los hechos consumados, sin aportar argumentos convincentes, es un ejemplo de lo que Everts considera planteamiento tradicional de la pol\u00edtica de Defensa (2002: 16-27). Tambi\u00e9n lo es el discurso pacifista de Zapatero cuando a su llegada al Gobierno incrementa la presencia militar en Afganist\u00e1n argumentando que es una misi\u00f3n de paz de la ONU, a diferencia de Irak.<\/p>\n\n\n\n<p>La pol\u00edtica de George Bush de usar fundamentalmente la fuerza militar como argumento en la lucha contra el terrorismo y de llevar la guerra a pa\u00edses, ya de por s\u00ed inestables, provoc\u00f3 un rechazo mayoritario en Europa, incrementando el sentimiento de antiamericanismo, ya existente. Pero dicho rechazo era y es visceral en la opini\u00f3n p\u00fablica espa\u00f1ola y no fruto de un verdadero debate sobre la pol\u00edtica de Defensa y Seguridad que debe seguir Espa\u00f1a. Lo prueba el hecho de que cada vez se aceptaba con m\u00e1s normalidad la presencia de las bases militares de uso conjunto en nuestro pa\u00eds y que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n sigua estando a favor de la permanencia en la OTAN. No sorprende esta percepci\u00f3n cuando vemos que los mismos l\u00edderes pol\u00edticos que acusan a EEUU de poner al mundo en peligro, de ejercer un imperialismo atroz con fines econ\u00f3micos, luego en el poder, busquen su complicidad y env\u00eden soldados a misiones militares lideradas por los norteamericanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Existen muchos ejemplos a lo largo del periodo 2001-2007 de falta de trasparencia y de coherencia del discurso pol\u00edtico: el env\u00edo de tropas a Afganist\u00e1n, siempre vendido a la opini\u00f3n p\u00fablica como misi\u00f3n humanitaria, la inconsistencia de los argumentos para apoyar una intervenci\u00f3n militar en Irak, el doble rasero pacifista-intervencionista de Zapatero en las misiones militares, la utilizaci\u00f3n pol\u00edtica del caso Couso o la escasa trasparencia en la investigaci\u00f3n de accidentes militares, como el caso de las falsas identificaciones en el Yakolev 42 siniestrado en Turqu\u00eda o el del helic\u00f3ptero <em>Cougar<\/em> siniestrado en Afganist\u00e1n (ambos casos acabaron con los familiares de las v\u00edctimas reclamando justicia en los tribunales). Todos estos comportamientos pol\u00edticos no han contribuido precisamente a acercar la Defensa a los ciudadanos ni a la creaci\u00f3n de un debate p\u00fablico sobre sus necesidades reales, as\u00ed como &nbsp;la justificaci\u00f3n de una pol\u00edtica en ese sentido que sea estable y con respaldo popular suficiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro elemento decisivo que confirma lo err\u00e1tico de las opiniones sobre Defensa, es la valoraci\u00f3n de las misiones en el exterior. Hemos visto que es abrumadora la mayor\u00eda que aprueba las misiones cuando se le pregunta por ellas con el calificativo \u201cde paz\u201d. Sin embargo ninguna de las misiones realizadas por los soldados espa\u00f1oles, salvo las estrictamente humanitarias, ha gozado de tanto respaldo. Es significativo el caso de Afganist\u00e1n, misi\u00f3n bien valorada en un principio, antes de que estallara la crisis de Irak, y con gran divisi\u00f3n de opiniones despu\u00e9s. Los discursos del PP y el PSOE se han centrado en defender el car\u00e1cter pac\u00edfico de las misiones cuando est\u00e1n en el Gobierno aunque, sin embargo, lo cuestionan en la oposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta situaci\u00f3n ha creado, acompa\u00f1ado por la propia publicidad institucional, un ambiguo concepto de operaciones de paz, tan manoseado y manipulado, a menudo, de forma interesada desde los medios de comunicaci\u00f3n y desde los propios poderes p\u00fablicos, que ha logrado vender un ej\u00e9rcito que no lucha, que no mata y que s\u00f3lo se dedica a repartir ayuda humanitaria en las zonas m\u00e1s deprimidas del planeta. El problema es que esta campa\u00f1a, aunque&nbsp; ha mejorado la imagen de las FAS, ha contribuido a falsearla, lo que es tremendamente perjudicial cuando \u00e9stas tienen que comportarse realmente como tales. De hecho, el apoyo a las misiones en L\u00edbano y Afganist\u00e1n se ha resentido cuando se han producido bajas, especialmente despu\u00e9s de la controvertida misi\u00f3n en Irak que ha ayudado a crear en los espa\u00f1oles la idea de que las misiones de guerra son malas e ileg\u00edtimas y las de paz buenas y l\u00edcitas. El problema es, que casi todas las misiones actuales son de paz pero ninguna de ellas es pac\u00edfica, por decirlo de alguna forma. Un Ej\u00e9rcito no puede mantenerse en una zona de riesgo sin asumir bajas. La presencia de tropas internacionales en los escenarios donde act\u00faan es demandada precisamente porque existen serios riesgos para la seguridad. Si no fuese as\u00ed no ser\u00eda necesario enviar tropas, bastar\u00eda con mandar ayuda humanitaria y distribuirla con organizaciones de car\u00e1cter civil o con las propias instituciones del Estado al que se socorre. El uso de la fuerza, con car\u00e1cter al menos disuasorio, es imprescindible para asegurar la estabilidad. Si las tropas no pueden asumir bajas carecen totalmente de capacidad de respuesta. Los escenarios son peligrosos, si bien la propia presencia de las tropas internacionales contribuye a apaciguarlos. Pero es necesario tener presente que esta presencia nunca es bien vista por todas las partes en conflicto y que por lo tanto el riesgo de deterioro de la situaci\u00f3n est\u00e1 siempre presente.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que, aunque la valoraci\u00f3n de las FAS no parece haber sufrido en t\u00e9rminos generales su percepci\u00f3n resulta distorsionada y no contribuye a mejorar la conciencia de Defensa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Perspectiva comparada<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para ayudar a comprender el nivel de conciencia de Defensa en Espa\u00f1a, puede ser \u00fatil recurrir a la comparaci\u00f3n con otros pa\u00edses del mismo entorno. Muchas naciones aliadas de Espa\u00f1a en distintos escenarios de conflicto tienen la misma necesidad de apoyo y comprensi\u00f3n por parte de su opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>Comparando con otros pa\u00edses de la OTAN, organizaci\u00f3n que lidera la misi\u00f3n en Afganist\u00e1n, la situaci\u00f3n era m\u00e1s delicada en materia de apoyo de la opini\u00f3n p\u00fablica. La opini\u00f3n sobre la presencia de las tropas en aquel pa\u00eds, en 2006 (German Marshall Fund., 2006), era la siguiente:<\/p>\n\n\n\n<ul><li>S\u00f3lo el 48% de los espa\u00f1oles apoyaba la presencia de tropas en aquel pa\u00eds, por debajo del 50% de los brit\u00e1nicos, del 55% de los franceses, del 56% de los italianos, el 59% de los alemanes o el 66% de los holandeses. S\u00f3lo superaban a Portugal donde la misi\u00f3n recib\u00eda un apoyo del 41% de la poblaci\u00f3n, y Polonia donde este apoyo era solo del 24%.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n otros estudios demosc\u00f3picos internacionales (European Comission, 2003) ofrecen otra interesante comparativa:<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Espa\u00f1a era, probablemente, el pa\u00eds m\u00e1s antiamericano de Europa tras Grecia. En octubre del 2003, los EEUU eran considerados una amenaza para la seguridad mundial por el 61% de los espa\u00f1oles, porcentaje solo superado por Grecia (88%) y Holanda (64%). Con respecto a la intervenci\u00f3n de Irak, solo el 15% de los espa\u00f1oles la consideraba justificada, porcentaje inferior a todos los pa\u00edses de la UE excepto nuevamente Grecia (4%), pero por debajo de Francia (18%), B\u00e9lgica (20%) y Alemania (25%). Esta misma encuesta revelaba que los espa\u00f1oles eran los europeos m\u00e1s cr\u00edticos con la pol\u00edtica exterior de la UE por considerarla demasiado cercana a los EEUU (35%) junto con Holanda (36%).<\/li><li>En 2007 s\u00f3lo el 21% de los espa\u00f1oles (Tabla 2) apoyaba a EEUU en la lucha contra el terrorismo, porcentaje que era del 38% en Gran Breta\u00f1a, del 41% de Italia, 42% de Alemania y 43% de Francia. Sobre la imagen de los EEUU en nuestro pa\u00eds, se se\u00f1alaba que s\u00f3lo era favorable para el 34% algo m\u00e1s que el 30% de Alemania, pero inferior al 39% de Francia, 51% de Gran Breta\u00f1a o&nbsp; 53% de Italia (Pew Global Project, 2007).<\/li><li>El 55,4% de los espa\u00f1oles ten\u00eda una valoraci\u00f3n buena o muy buena y el 55,4 % tend\u00eda a confiar en las FAS. Esta apreciaci\u00f3n era de las m\u00e1s bajas dentro de las naciones de nuestro entorno (Tabla 3), por debajo de Francia (58%) y a bastante distancia del Reino Unido (67%) o Italia (73%). El grado de desconfianza de los ciudadanos en las FAS (38%) era uno de los m\u00e1s altos de Europa (s\u00f3lo superado por Suecia) y el porcentaje de confianza (55%) de los m\u00e1s bajos, s\u00f3lo superado levemente por este mismo pa\u00eds, adem\u00e1s de Holanda y B\u00e9lgica.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Espa\u00f1a era, por lo tanto, uno de los pa\u00edses occidentales que menos compart\u00eda la pol\u00edtica de Defensa y Seguridad impulsada por sus gobiernos y que menos confiaba en sus FAS. Las manifestaciones de apoyo o rechazo pueden ser coyunturales pero al marcar Espa\u00f1a un extremo en varias preguntas todo parece indicar que estamos ante diferencias estructurales.<\/p>\n\n\n\n<p>Tabla 3. Porcentaje de poblaci\u00f3n que conf\u00eda en sus FAS (2007)<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img src=\"https:\/\/www.ugr.es\/~resi\/conciencia-defensa-tabla3.JPG\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Fuente: SICDEF<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Identidad nacional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Con independencia de otras causas que motivaban una baja conciencia de Defensa entre los espa\u00f1oles, la importancia de la identidad nacional reside en que es el factor principal de cuantos motivan la escasa conciencia de Defensa en Espa\u00f1a. Este hecho lo prueban los siguientes datos extra\u00eddos nuevamente del SICDEF que, como ya sea indicado, se nutre de encuestas del CIS:<\/p>\n\n\n\n<ul><li>El orgullo de ser espa\u00f1ol, por ejemplo estaba en un 84,8% en 2005. Pero exist\u00edan grandes diferencias entre comunidades, por ejemplo, en Madrid el dato era del 83,5%, en Galicia del 93,8% y en Andaluc\u00eda del 97,2% y; en cambio, en el Pa\u00eds Vasco era del 36,1%, en Navarra del 48,6% y en Catalu\u00f1a del 71,3%.<\/li><li>Otro ejemplo es la disposici\u00f3n a la defensa del pa\u00eds, que en Andaluc\u00eda era del 56,4%, en Madrid del 54,2%, en la Comunidad Valenciana del 55,6% mientras que en Galicia bajaba&nbsp; al 43,2%, en Catalu\u00f1a al 38,2%,en Navarra al 25,7% y en el Pa\u00eds Vasco marcaba un m\u00ednimo del 9,1%.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Estos datos, que son s\u00f3lo una peque\u00f1a muestra, ponen de relieve las grandes diferencias existentes entre la opini\u00f3n p\u00fablica sobre estos asuntos seg\u00fan la Comunidad Aut\u00f3noma (CCAA) donde se preguntara. Se ha tomado como ejemplo el a\u00f1o 2005, pero los resultados no var\u00edan en demas\u00eda en cualquier otro.<\/p>\n\n\n\n<p>Y como no pod\u00eda ser de otra manera, las que presentaban \u00edndices m\u00e1s bajos de conciencia de Defensa eran aquellas CCAA donde los partidos nacionalistas o separatistas contaban con mayor respaldo. Por motivos pol\u00edticos que no son tema de esta investigaci\u00f3n, el Estado ha renunciado a defender el orgullo de ser espa\u00f1ol en algunas de esas CCAA, incluso ha tolerado que el castellano sea discriminado por otras lenguas cooficiales.<\/p>\n\n\n\n<p>Llegando ya a nuestros d\u00edas, la tendencia en el Pa\u00eds Vasco y en Catalu\u00f1a es de claro empeoramiento con respecto a los a\u00f1os anteriores. En el Pa\u00eds Vasco el sentimiento de poco o nada orgulloso de ser espa\u00f1ol ha crecido desde 2009 a 2013 de 48,8% a 59,3%. En Catalu\u00f1a, el crecimiento es a\u00fan m\u00e1s acusado subiendo desde un 26% en 2007 a un 48,6% en 2013 (CIS, 2009-2011). Estos datos demuestran el \u00e9xito de las pol\u00edticas del nacionalismo separatista y el fracaso de la pasividad de las instituciones estatales.<\/p>\n\n\n\n<p>El rechazo a Espa\u00f1a como ente hist\u00f3rico, cultural y pol\u00edtico por parte de los nacionalistas perif\u00e9ricos que han gobernado esas CCAA, casi siempre, desde que se crearon dichas administraciones, ha ido alejando progresivamente a los ciudadanos residentes en esos territorios de Espa\u00f1a como realidad con la que identificarse. Esa falta de sentimiento de unidad nacional se refleja en la escasa conciencia de Defensa&nbsp; y&nbsp; no est\u00e1, por tanto, relacionada ni con el prestigio de las FAS, ni con sus misiones ni con la mayor o menor aceptaci\u00f3n de la pol\u00edtica Exterior de Seguridad y Defensa. Para alg\u00fan analista parte del rechazo que sufren las FAS por parte de la sociedad es simplemente por ser un instrumento del Estado Central (Rafael Calduch ap\u00fad Moreno, 2009: 92).<\/p>\n\n\n\n<p>Los fen\u00f3menos acontecidos recientemente en Catalu\u00f1a (celebraci\u00f3n de un refer\u00e9ndum obviando la prohibici\u00f3n del Tribunal Constitucional, declaraci\u00f3n unilateral de independencia, aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 155 de la Constituci\u00f3n por el Senado y procesamiento y prisi\u00f3n provisional para los impulsores del proceso insurreccional) van a tener una gran repercusi\u00f3n en los sentimientos de identidad nacional en todo el territorio espa\u00f1ol y especialmente en esa CCAA, pero es todav\u00eda incierto su efecto a medio plazo dado que la crisis pol\u00edtica en ese territorio dista mucho de haberse cerrado.<\/p>\n\n\n\n<h1>Tendencia hasta hoy<\/h1>\n\n\n\n<p>El CIS tiene cinco encuestas m\u00e1s (CIS, 2009, 2011, 2013, 2015,2017) que nos acercan a nuestros d\u00edas. Ello permite valorar las tendencias de todo el periodo. Una segunda fase, desde 2008 hasta 2013, coincide con la crisis econ\u00f3mica y tambi\u00e9n pol\u00edtica e institucional de Espa\u00f1a. Durante este segundo periodo, y a diferencia del anterior, los asuntos de Defensa han quedado relegados a un segundo plano en la actualidad informativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Gr\u00e1fico 4. Orgullo de ser espa\u00f1ol<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img src=\"https:\/\/www.ugr.es\/~resi\/conciencia-defensa4.JPG\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Fuente: CIS&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El orgullo de ser espa\u00f1ol, ha descendido constantemente, desde un 86% en 2000 hasta un 76,1 % en 2013 (Gr\u00e1fico 4). Como puede verse el descenso m\u00e1s significativo tiene lugar en el \u00faltimo bienio, teniendo en Catalu\u00f1a el descenso m\u00e1s notable como ya se ha visto. Del mismo modo, han disminuido los sentimientos de satisfacci\u00f3n ante los s\u00edmbolos de la naci\u00f3n como la bandera o el himno.<\/p>\n\n\n\n<p>La subida de la disposici\u00f3n a la defensa del pa\u00eds (Gr\u00e1fico 5), que hab\u00eda subido levemente de 2002 a 2005 para disminuir nuevamente en 2007, acent\u00faa su ca\u00edda desde entonces. Como reza el informe de 2013 del Instituto Espa\u00f1ol de Estudios Estrat\u00e9gicos a cuenta de los datos del CIS: \u201cLa predisposici\u00f3n del ciudadano a defender voluntariamente a Espa\u00f1a de un ataque militar ha disminuido considerablemente (-10,4%) en los \u00faltimos tres lustros\u201d. Del mismo modo ha decrecido la disposici\u00f3n a arriesgar la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Gr\u00e1fico 5. Disposici\u00f3n a la defensa<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img src=\"https:\/\/www.ugr.es\/~resi\/conciencia-defensa5.JPG\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Fuente: CIS<\/p>\n\n\n\n<p>La valoraci\u00f3n positiva de la OTAN ha continuado descendiendo desde entonces, estando en 2013 en un 41,5%, el valor m\u00e1s bajo desde 2007. Sin duda la Alianza Atl\u00e1ntica est\u00e1 actualmente en periodo de crisis y ello se tiene que reflejar en el apoyo de la opini\u00f3n p\u00fablica, tambi\u00e9n en Espa\u00f1a. En gran medida las secuelas de la guerra de Afganist\u00e1n se siguen reflejando.<\/p>\n\n\n\n<p>La percepci\u00f3n de amenaza, debido a la bajada de notoriedad de los conflictos en los medios de comunicaci\u00f3n,&nbsp; ha experimentado un descenso progresivo: 37,5% (2007), 31,1% (2009), 28,6% (2011) y 23% (2013). Tambi\u00e9n ha cambiado radicalmente es la percepci\u00f3n sobre EEUU como amenaza, que cae a niveles del 4,2 %. Sin duda el cambio de mandatario en la Casa Blanca estaba detr\u00e1s de esta sensaci\u00f3n, al igual que las retiradas norteamericanas de Irak y Afganist\u00e1n. En 2013, no obstante, hay un repunte.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las diez profesiones que se daban a elegir en las encuestas, la del militar de carrera y la de soldado profesional siempre han sido las dos \u00faltimas en valoraci\u00f3n y en 2013 segu\u00edan con una estimaci\u00f3n baja (6,22 y 6,26) y descendiendo respecto a 2011 (6,39 y 6,44).<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a una mayor aceptaci\u00f3n de la profesi\u00f3n militar y a una valoraci\u00f3n m\u00e1s positiva de la instituci\u00f3n, los \u00edndices de conciencia no han mejorado, sino m\u00e1s bien lo contrario. La disposici\u00f3n a la defensa de Espa\u00f1a estaba en 2011 en su valor m\u00e1s bajo (40,4%). Asimismo la justificaci\u00f3n del uso de la fuerza en caso de defensa del territorio cay\u00f3 en 2011&nbsp; a un 66,3%, tambi\u00e9n el valor m\u00e1s bajo medido desde 1997.<\/p>\n\n\n\n<p>La escasa cobertura y notoriedad de los asuntos de Defensa y Seguridad en los medios se refleja en un menor inter\u00e9s por estos asuntos, as\u00ed como en una menor percepci\u00f3n de la amenaza. Esta consecuencia era previsible; sin embargo tambi\u00e9n y de manera acentuada se percibe menor disposici\u00f3n a la defensa y una disminuci\u00f3n de valoraci\u00f3n de las FAS y de la profesi\u00f3n militar. Tambi\u00e9n disminuye el sentimiento de orgullo nacional. Este fen\u00f3meno es m\u00e1s complejo y no necesariamente es una consecuencia exclusiva de la menor notoriedad y presencia de los asuntos de Defensa en los medios de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo que parece indicar, sobre todo, es que cuando surge la crisis pol\u00edtica e institucional a partir de 2008, la defensa del pa\u00eds es un principio poco consolidado por lo que resulta vulnerable. Las tendencias poco favorables en la fase anterior, se acent\u00faan. En otros pa\u00edses del entorno, la crisis ha tra\u00eddo como consecuencia movimientos sociales anticapitalistas o antieuropeos, pero no necesariamente ha repercutido en menor sentimiento nacional. De hecho en Francia, el gran beneficiado pol\u00edticamente, el Frente Nacional, es un partido nacionalista, mientras que en el Reino Unido el sentimiento de rechazo a Europa se ha incrementado desde una perspectiva de apego nacional, muy arraigado en aquel pa\u00eds, por otra parte. Lo mismo ha sucedido en Grecia, donde el partido autodefinido como de izquierda radical (SYRIZA) ha aglutinado el descontento popular por los recortes en las pol\u00edticas sociales y asistenciales exigidas por la UE, con tintes de reafirmaci\u00f3n nacional y rechazo a las \u201cintromisiones\u201d de las instituciones europeas.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, las encuestas del CIS del 2015 y 2017 &nbsp;marca un peque\u00f1o cambio de tendencia que frena la ca\u00edda en todos los \u00edndices excepto en&nbsp; la disposici\u00f3n a la defensa que sigue descendiendo respecto a 2013. Parece que la mejora en la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de Espa\u00f1a podr\u00eda recuperar los valores de 2007 pero dif\u00edcilmente ir m\u00e1s all\u00e1 porque la Seguridad y la Defensa no ha vuelto a ser noticia y por tanto no hay hechos o circunstancias que permitan fundamentar un cambio de opini\u00f3n notable en estos asuntos. En todo caso los \u00edndices de conciencia de Defensa no tienen el mismo valor en un periodo de alta cobertura informativa que en uno donde estos asuntos permanecen apartados de la opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<h1>An\u00e1lisis anteriores<\/h1>\n\n\n\n<p>Las encuestas del CIS sobre conciencia de Defensa han sido analizadas antes por varios expertos; todos han coincidido en se\u00f1alar que los espa\u00f1oles con disposici\u00f3n a defender Espa\u00f1a son pocos, que el pacifismo est\u00e1 mucho m\u00e1s arraigado que en otros pa\u00edses y todo pese a que la imagen de las FAS ha mejorado. No es dif\u00edcil llegar a esas conclusiones con los \u00fanicos datos de que disponemos. Aunque eso no indica realmente cu\u00e1ntos correr\u00edan a defender Espa\u00f1a si una amenaza se hiciese efectiva, puesto que las encuestas solo son opiniones en un momento dado, un momento de paz donde dicha posibilidad se ve remota. Pues como advierte D\u00edez Nicol\u00e1s (2004: 274-275), \u201ctenemos que medir a trav\u00e9s de las opiniones, de lo que decimos, pero eso no son las actitudes y luego est\u00e1n los comportamientos que pueden ser tambi\u00e9n muy distintos de nuestras opiniones y de nuestras actitudes\u201d. Igualmente, esta aproximaci\u00f3n es defendida por otros autores como Michavila (2000: 14), quien defiende que \u201cno es posible deducir la opini\u00f3n \u2013menos a\u00fan la actitud- de los ciudadanos ante situaciones concretas en funci\u00f3n de sus opiniones ante supuestos hipot\u00e9ticos, abstractos e inexistentes en el momento de la pregunta\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, gran parte de esta falta de conciencia se debe a la escasa o nula sensaci\u00f3n de amenaza.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante el apoyo a las FAS en momentos de crisis se refuerza en los de distensi\u00f3n, y para ello es crucial alcanzar una sinergia adecuada entre la FAS y la sociedad. Todos los ministros de Defensa desde la transici\u00f3n han tenido como objetivo robustecer la conciencia de Defensa Nacional pero los hechos demuestran que ese objetivo no se ha alcanzado (Marrero, 2007: 23-25):<\/p>\n\n\n\n<p>Los factores tanto hist\u00f3ricos como coyunturales que impiden alcanzar los niveles deseados de cultura y conciencia de la defensa entre la ciudadan\u00eda espa\u00f1ola no han sido objeto de un tratamiento contundente mediante una pol\u00edtica eficaz de promoci\u00f3n de la cultura de la defensa bien planificada, coordinada, ejecutada y evaluada, y que sea capaz de transmitir a la poblaci\u00f3n los cambios que han sufrido las Fuerzas Armadas, a nivel individual y como instituci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La escasa conciencia de Defensa se ha argumentado por razones hist\u00f3ricas:<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Las FAS de la democracia son las herederas del Ej\u00e9rcito franquista, del Ej\u00e9rcito vencedor de la guerra civil (Aguilar, 2008: 111-121; Ramos, 2002: 207-209).<\/li><li>Durante los a\u00f1os de la transici\u00f3n los militares fueron vistos como una amenaza al proceso democr\u00e1tico por las manifestaciones de varios mandos as\u00ed como alguna intentona golpista (Marrero, 2007: 18; Moreno, 2009: 90; Ramos, 2002: 208).<\/li><li>Espa\u00f1a no particip\u00f3 en la Segunda y Primera Guerra Mundial y \u201cla experiencia exterior quedo reducida a el mantenimiento del protectorado espa\u00f1ol en el Norte de \u00c1frica\u201d (Marrero, 2007: 19).<\/li><li>El propio r\u00e9gimen franquista vendi\u00f3 como un logro hist\u00f3rico los a\u00f1os de paz, en un periodo en el que Espa\u00f1a tuvo un grado de aislamiento importante sobre todo respecto a Europa (Moreno, 2009: 90).<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Sin embargo, han pasado ya m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas desde el final del franquismo, y no pueden bastar ya sucesos tan antiguos para justificar la falta de conciencia de Defensa Nacional. Existe, a lo largo de estos a\u00f1os de vigencia de la Constituci\u00f3n, suficiente experiencia para explicar la situaci\u00f3n actual.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se ha sabido, el rechazo de gran parte de la sociedad a las FAS estaba motivado por razones axiol\u00f3gicas, (Bernete, 2003: 90) explica las razones que predominan entre los j\u00f3venes para no desear formar parte de las FAS son aquellas de car\u00e1cter axiol\u00f3gico. Los entrevistados indican que sus propios valores no coinciden con los de las FAS, o no ser\u00edan compatibles con las actividades que se desarrollan y las conductas que se exigen en la instituci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, por estar arraigada la idea de que los Ej\u00e9rcitos son la causa de las guerras y su existencia es una amenaza en s\u00ed misma. El elemento axiol\u00f3gico es el pacifismo que entiende que la inacci\u00f3n es el camino para evitar la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Este elemento de oposici\u00f3n a las FAS se ha tratado de compensar, evitando el debate, visti\u00e9ndolas de un traje nuevo, tan elegante como fatuo, que no ha solventado el problema de fondo. La publicidad institucional se ha centrado en dar una imagen excesivamente id\u00edlica, que pese a mejorar la valoraci\u00f3n de las FAS, no ha servido para reforzar sus cometidos. Ya desde el CESEDEN se advirti\u00f3, hace a\u00f1os, de la necesidad de centrar la publicidad en los cometidos reales de la instituci\u00f3n &nbsp;y \u201cno en agradar a determinados interlocutores, forjadores de parte de la opini\u00f3n p\u00fablica\u201d (P\u00e9rez Moreno y Aspizua, 1997: 202). Es decir, recordar que la misi\u00f3n verdadera de las FAS es la defensa militar de la naci\u00f3n y no el reparto de ayuda humanitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, la falta de formaci\u00f3n a la poblaci\u00f3n sobre las nuevas amenazas, la necesidad de las FAS y los objetivos de la Defensa y Seguridad Nacional siguen pendientes, pues siguiendo a Marrero (2007: 23-25) se advierte que los cambios en la estrategia de Seguridad y Defensa de Espa\u00f1a, que han obligado a las FAS a afrontar nuevas tareas, no se han simultaneado con una pol\u00edtica de informaci\u00f3n y formaci\u00f3n para la ciudadan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En un sentido similar (Roca, 2001: 121-126): \u201cSigue pendiente un debate sobre la Defensa que queremos\u201d, o sea que la clase pol\u00edtica toma decisiones en la materia sin informar o explicar adecuadamente a la ciudadan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pizarroso (2007: 17) coincide con Marrero en que Espa\u00f1a necesita cambiar de rumbo en este sentido: \u201cEs necesaria una campa\u00f1a aut\u00e9ntica para fomentar una conciencia de Defensa real para poder afrontar una crisis\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h1>Conclusiones<\/h1>\n\n\n\n<p>Durante los a\u00f1os 2001-2007 pese a la presencia medi\u00e1tica de la Defensa y al incremento de la sensaci\u00f3n de amenaza, la conciencia de Defensa no aument\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Las tendencias observadas en las encuestas s\u00ed que manifiestan un mayor alejamiento de los planteamientos pol\u00edticos de los partidos que han gobernado en materia de Seguridad y Defensa: rechazo mayor a la alianza con EEUU, rechazo mayor a la OTAN, rechazo a la misi\u00f3n en Afganist\u00e1n, y alejamiento en general de pol\u00edticas que impliquen uso de la fuerza. En conclusi\u00f3n en lugar de acercar la pol\u00edtica a los ciudadanos \u00e9sta se ha alejado m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>La disposici\u00f3n a defender Espa\u00f1a ha ca\u00eddo de manera continua durante el periodo citado persistiendo la tendencia en el periodo posterior, mientras la valoraci\u00f3n de las Fuerzas Armadas se ha mantenido m\u00e1s o menos estable; pero la aceptaci\u00f3n de su uso para una misi\u00f3n diferente de la meramente humanitaria es escasamente aceptada. Por otro lado comparando el apoyo social a las Fuerzas Armadas con el de otros pa\u00edses y la apreciaci\u00f3n de la profesi\u00f3n militar en relaci\u00f3n con otras, encontramos valores bastantes bajos.<\/p>\n\n\n\n<p>La actuaci\u00f3n de los partidos pol\u00edticos y medios de comunicaci\u00f3n perjudica a la conciencia de Defensa ya que cuanto mayor es la presencia pol\u00edtica y medi\u00e1tica menor es el apoyo social.<\/p>\n\n\n\n<p>La incoherencia en las decisiones pol\u00edticas tomadas en torno a la Defensa y Seguridad, con el pacifismo y el antiamericanismo como fondo, dificultan la comprensi\u00f3n y el apoyo de los ciudadanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Existen, adem\u00e1s, a\u00fan muchas causas estructurales hist\u00f3ricamente arraigadas que deber\u00edan haberse superado pero la falta de formaci\u00f3n e informaci\u00f3n a la ciudadan\u00eda en materia de Defensa hace que persistan.<\/p>\n\n\n\n<p>El te\u00f3rico consenso pol\u00edtico en materia de Defensa no ha evitado hacer uso partidista y electoralista de la pol\u00edtica de Defensa y Seguridad. Por ello, ha resultado que pese a que es considerada una pol\u00edtica de Estado no ha sido tratada como tal, lo que hubiera permitido ser m\u00e1s f\u00e1cilmente aceptada por los ciudadanos y podr\u00eda ayudar a crear una cultura de Defensa (Mu\u00f1oz Alonso, 2008, 28). Expertos en Defensa tanto del PSOE (Marsal, 2008: 10) como del PP (Mu\u00f1oz Alonso, 2008: 28) han considerado esencial para una cultura de Defensa evitar estas pr\u00e1cticas pol\u00edticas que, sin embargo, no han dejado de llevarse a cabo por sus propios partidos.<\/p>\n\n\n\n<p>La no comprensi\u00f3n de la alianza con EEUU y, sobre todo, el desconocimiento de las verdaderas implicaciones de la misma, imposibilitan su aceptaci\u00f3n por los ciudadanos. Las fuertes cr\u00edticas de pol\u00edticos y medios a la pol\u00edtica Exterior de EEUU se van alternando con medidas de apoyo a este pa\u00eds, incluyendo apoyo log\u00edstico y militar.<\/p>\n\n\n\n<p>La idea de que la paz es en un camino en s\u00ed mismo y el uso de la fuerza es siempre innecesario es algo que se ha apoyado en ocasiones desde grupos pol\u00edticos aunque despu\u00e9s se hayan tomado decisiones que desmienten la sinceridad de esta afirmaci\u00f3n. Por tanto no se ha combatido institucionalmente el pacifismo ideol\u00f3gico, verdadero oponente axiol\u00f3gico de la conciencia de Defensa. Al contrario, se ha intentado presentar a las FAS como un instrumento estrictamente pac\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p>Por este motivo no se ha abierto en la sociedad un debate p\u00fablico y sincero sobre la pol\u00edtica de Seguridad y Defensa que a Espa\u00f1a conviene. Se ha preferido vender ocasionalmente utop\u00edas a los ciudadanos y despu\u00e9s tomar decisiones en sentido contrario disfraz\u00e1ndolas o escondi\u00e9ndolas. Estas incoherencias han sido apoyadas tambi\u00e9n por los medios de comunicaci\u00f3n, contribuyendo a crear un clima en el que la conciencia de Defensa no resulta cre\u00edble.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, sin atajar la falta de identidad nacional parece misi\u00f3n imposible defender la conciencia de Defensa. Desde el CESEDEN se han dado algunas propuestas para su soluci\u00f3n (Planells, Fern\u00e1ndez Juste y Jim\u00e9nez Mart\u00ednez, 1990: 13-14), pero por razones pol\u00edticas nunca se han llevado a la pr\u00e1ctica. Sobre este asunto, el de la falta de una reforzada identidad nacional, podr\u00edamos estar, en un \u201cEstado nirvana\u201d como lo define Mart\u00edn L\u00f3pez y que vendr\u00eda definido como:<\/p>\n\n\n\n<p>Nos permitiremos llamarlas situaciones \u201cNirvana\u201d, ya que son situaciones en las que el Estado, vanamente seguro de su buena salud, se conf\u00eda y se duerme en los laureles. \u2026 Esto engendra en el Estado la convicci\u00f3n de que los logros t\u00e9cnicos legitiman por s\u00ed solos su existencia, y que no es necesario mantener la socializaci\u00f3n pol\u00edtica de los s\u00fabditos en orden a la formaci\u00f3n y mantenimiento del esp\u00edritu de defensa. \u2026 se relativizan los valores y se quita importancia a las amenazas tradicionales a la comunidad nacional, tildando de extremistas o de \u201cdesestabilizadores\u201d a quienes pretendan llamar la atenci\u00f3n sobre las mismas. La distensi\u00f3n del control coactivo y del control punitivo da paso a la permisividad y al trato condescendiente de las conductas desviadas. (Mart\u00edn L\u00f3pez, 2007: 137).<\/p>\n\n\n\n<p>El reciente caso de Catalu\u00f1a podr\u00eda ser un ejemplo del Estado Nirvana al que se refiere Mart\u00edn L\u00f3pez. La anunciada convocatoria de un refer\u00e9ndum ilegal y la determinaci\u00f3n de hacer una declaraci\u00f3n unilateral de independencia no fue, durante largo tiempo, considerada nada m\u00e1s que como una declaraci\u00f3n pol\u00edtica, sin atreverse a catalogarla de lo que realmente era, una rebeli\u00f3n contra los poderes constitucionales y la unidad de la naci\u00f3n. Solamente, ante los hechos pr\u00e1cticamente consumados, el Estado tuvo una reacci\u00f3n defensiva tard\u00eda y de m\u00ednimos. Y efectivamente aquellos que pidieron una mayor contundencia fueron considerados extremistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, a pesar de que las FAS han ganado reconocimiento entre la sociedad, la conciencia de Defensa sigue siendo baja, seguramente porque dicho reconocimiento se ha logrado ofreciendo una imagen que altera su verdadera naturaleza, que se ha basado en valores que no son espec\u00edficos de la instituci\u00f3n y que no se corresponden del todo con sus verdaderos fines.&nbsp; Las misiones humanitarias, por ejemplo, se han convertido en su principal valor, as\u00ed como la condici\u00f3n pac\u00edfica de todos sus cometidos. Sobre este \u00faltimo aspecto resulta interesante la afirmaci\u00f3n de Antonio Polica: \u201cla opini\u00f3n p\u00fablica todav\u00eda no ha asimilado completamente los principios b\u00e1sicos de las misiones de paz, y contin\u00faa a juzgarlas seg\u00fan una dicotom\u00eda paz-guerra claramente obsoleta\u201d (2004: 6).<\/p>\n\n\n\n<p>Si los dirigentes pol\u00edticos espa\u00f1oles est\u00e1n realmente interesados en fomentar la cultura de Defensa, es preceptivo abrir un debate en el que se explique a los ciudadanos por qu\u00e9 Espa\u00f1a necesita tener unas Fuerzas Armadas, por qu\u00e9 se necesita el gasto de Defensa, cu\u00e1les son las razones de nuestra alianza militar con EEUU y por qu\u00e9 el uso de la fuerza es necesario, a veces, incluso en escenarios muy lejos de nuestras fronteras para asegurar la paz y la libertad de los ciudadanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Nota sobre el autor:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Francisco Jos\u00e9 Gallego Aranda<\/em><\/strong><em> es doctorando del Instituto Universitario General Guti\u00e9rrez Mellado, licenciado en Derecho por la UNED y Capit\u00e1n de Corbeta de la Armada Espa\u00f1ola. Actualmente interagency officer del NATO Shipping Centre en el Cuartel General del Mando Mar\u00edtimo de la OTAN en Northwood (Reino Unido).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aguilar, Miguel \u00c1ngel (2008), \u201cInformaci\u00f3n sobre la defensa: desconcierto y falta de costumbre\u201d, <em>ARBOR. Ciencia, Pensamiento y Cultura, <\/em>Vol. 184, No. A2, 2008, pp. 111-121. Recuperado de: <a href=\"http:\/\/arbor.revistas.csic.es\/index.php\/arbor\/article\/viewArticle\/349\">http:\/\/arbor.revistas.csic.es\/index.php\/arbor\/article\/viewArticle\/349<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Bernete, Francisco (2003), \u201cEj\u00e9rcito profesional y distanciamiento civil de la Defensa\u201d, <em>Papers, <\/em>No. 69, pp. 83-100. Recuperado de: <a href=\"https:\/\/www.raco.cat\/index.php\/Papers\/article\/viewFile\/25725\/25559\">https:\/\/www.raco.cat\/index.php\/Papers\/article\/viewFile\/25725\/25559<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>BRIE (2002-2016), \u201cBar\u00f3metro del Real Instituto Elcano\u201d. Recuperado de: <a href=\"http:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/wps\/portal\/rielcano_es\/publicaciones\/barometro-rielcano\">http:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/wps\/portal\/rielcano_es\/publicaciones\/barometro-rielcano<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Campo Urbano, Salustiano del (2003), <em>Informe INCIPE 2003: la opini\u00f3n p\u00fablica espa\u00f1ola y la pol\u00edtica internacional<\/em>, Madrid: INCIPE. Recuperado de: <a href=\"http:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/wps\/wcm\/connect\/588151804f0195c8888eec3170baead1\/InformeINCIPE2003_OpinionPublicaEspanola_PoliticaExterior.pdf?MOD=AJPERES\">http:\/\/www.realinstitutoelcano.org\/wps\/wcm\/connect\/588151804f0195c8888eec3170baead1\/InformeINCIPE2003_OpinionPublicaEspanola_PoliticaExterior.pdf?MOD=AJPERES<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>CIS (2002a), <em>Conflicto del islote Perejil: estudio n\u00ba 2465<\/em>. Recuperado de: <a href=\"http:\/\/www.cis.es\/cis\/opencm\/ES\/1_encuestas\/estudios\/ver.jsp?estudio=2184\">http:\/\/www.cis.es\/cis\/opencm\/ES\/1_encuestas\/estudios\/ver.jsp?estudio=2184<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>CIS (2002), <em>La defensa nacional y las Fuerzas Armadas IV-XI: estudios n\u00ba 2447.<\/em> Recuperado de: <a href=\"http:\/\/www.cis.es\/cis\/opencm\/ES\/1_encuestas\/TiposEncuestas\/EncuestasMonograficas\/monograficos.jsp\">http:\/\/www.cis.es\/cis\/opencm\/ES\/1_encuestas\/TiposEncuestas\/EncuestasMonograficas\/monograficos.jsp<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>CIS (2005), <em>La defensa nacional y las Fuerzas Armadas V:<\/em> <em>estudio n\u00ba2592.<\/em> Recuperado de: <a href=\"http:\/\/www.cis.es\/cis\/opencm\/ES\/1_encuestas\/estudios\/ver.jsp?estudio=5017\">http:\/\/www.cis.es\/cis\/opencm\/ES\/1_encuestas\/estudios\/ver.jsp?estudio=5017<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>CIS (2007), <em>La defensa nacional y las Fuerzas Armadas V:<\/em> <em>estudio n\u00ba2680. <\/em>Recuperado de: <a href=\"http:\/\/www.cis.es\/cis\/opencm\/ES\/1_encuestas\/estudios\/ver.jsp?estudio=8040\">http:\/\/www.cis.es\/cis\/opencm\/ES\/1_encuestas\/estudios\/ver.jsp?estudio=8040<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>CIS (2009), <em>La defensa nacional y las Fuerzas Armadas V:<\/em> <em>estudio n\u00ba2825. <\/em>Recuperado de: <a href=\"http:\/\/www.cis.es\/cis\/opencm\/ES\/1_encuestas\/estudios\/ver.jsp?estudio=10622\">http:\/\/www.cis.es\/cis\/opencm\/ES\/1_encuestas\/estudios\/ver.jsp?estudio=10622<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>CIS (2011), <em>La defensa nacional y las Fuerzas Armadas V:<\/em> <em>estudio n\u00ba2912. <\/em>Recuperado de: <a href=\"http:\/\/www.cis.es\/cis\/opencm\/ES\/1_encuestas\/estudios\/ver.jsp?estudio=13004\">http:\/\/www.cis.es\/cis\/opencm\/ES\/1_encuestas\/estudios\/ver.jsp?estudio=13004<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>CIS (2013), <em>La defensa nacional y las Fuerzas Armadas V:<\/em> <em>estudio n\u00ba2998. <\/em>Recuperado de: <a href=\"http:\/\/www.cis.es\/cis\/opencm\/ES\/1_encuestas\/estudios\/ver.jsp?estudio=13772\">http:\/\/www.cis.es\/cis\/opencm\/ES\/1_encuestas\/estudios\/ver.jsp?estudio=13772<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>CIS (2015), <em>La defensa nacional y las Fuerzas Armadas V:<\/em> <em>estudio n\u00ba3110. <\/em>Recuperado de: <a href=\"http:\/\/www.cis.es\/cis\/opencm\/ES\/1_encuestas\/estudios\/ver.jsp?estudio=14240\">http:\/\/www.cis.es\/cis\/opencm\/ES\/1_encuestas\/estudios\/ver.jsp?estudio=14240<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>CIS (2017), <em>La defensa nacional y las Fuerzas Armadas V:<\/em> <em>estudio n\u00ba3188. <\/em>Recuperado de: <a href=\"http:\/\/www.cis.es\/cis\/opencm\/ES\/1_encuestas\/estudios\/ver.jsp?estudio=14363\">http:\/\/www.cis.es\/cis\/opencm\/ES\/1_encuestas\/estudios\/ver.jsp?estudio=14363<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edez Nicol\u00e1s, Juan (2004), \u201cConciencia de Defensa Nacional\u201d, en <em>Un nuevo concepto de la defensa europea: IX Curso Internacional de Defensa<\/em>, Jaca: Ministerio de Defensa, pp. 271-279.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edez Nicol\u00e1s, Juan (2007), <em>Informe INCIPE 2006: la opini\u00f3n p\u00fablica espa\u00f1ola y la pol\u00edtica internacional,<\/em> Madrid: INCIPE. Recuperado de: <a href=\"http:\/\/www.portalcultura.mde.es\/docencia\/estudios_soc\/incipe\/\">http:\/\/www.portalcultura.mde.es\/docencia\/estudios_soc\/incipe\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>European Commission (2003), <em>Irak and peace in the World<\/em>. Obtenido en Flash Eurobarometer. Recuperado de: <a href=\"http:\/\/ec.europa.eu\/commfrontoffice\/publicopinion\/flash\/fl151_iraq_full_report.pdf\">http:\/\/ec.europa.eu\/commfrontoffice\/publicopinion\/flash\/fl151_iraq_full_report.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Everts, Philip P. (2002), <em>Democracy and military force, <\/em>New York: Palgrave Macmillan.<\/p>\n\n\n\n<p>German Marshall Fund (2006), <em>Trasatlantic Trends 2006<\/em>. Recuperado de: &nbsp;<a href=\"http:\/\/www.communitas-bg.org\/uploads\/files\/Transatlantic%20Trends\/2006_english_key.pdf\">http:\/\/www.communitas-bg.org\/uploads\/files\/Transatlantic%20Trends\/2006_english_key.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Gonz\u00e1lez Anleo, Juan (1997), \u201cIntroducci\u00f3n\u201d, en <em>Cuaderno de estrategia n\u00ba 89<\/em>, Madrid, Instituto Espa\u00f1ol de Estudios Estrat\u00e9gicos (IEEE).<\/p>\n\n\n\n<p>Marrero Rocha, Inmaculada (2007), \u201cHacia una nueva cultura de la defensa en Espa\u00f1a\u201d, <em>Fundaci\u00f3n Alternativas, Documento de Trabajo n\u00ba 11, OPEX<\/em>. Recuperado de: <a href=\"http:\/\/www.fundacionalternativas.org\/observatorio-de-politica-exterior-opex\/documentos\/documentos-de-trabajo\/hacia-una-nueva-cultura-de-la-defensa-en-espana\">http:\/\/www.fundacionalternativas.org\/observatorio-de-politica-exterior-opex\/documentos\/documentos-de-trabajo\/hacia-una-nueva-cultura-de-la-defensa-en-espana<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Marsal Muntal\u00e1, Jordi (2008), \u201cLa seguridad y la defensa en la Espa\u00f1a del siglo XXI: diez reflexiones\u201d, <em>ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura<\/em>, Vol. 184, No. A2, pp. 5-15. Recuperado de: <a href=\"http:\/\/arbor.revistas.csic.es\/index.php\/arbor\/article\/viewArticle\/341\">http:\/\/arbor.revistas.csic.es\/index.php\/arbor\/article\/viewArticle\/341<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Mart\u00edn L\u00f3pez, Enrique (2007), \u201cDefensa nacional y esp\u00edritu de defensa\u201d, <em>Cuadernos de trabajo social n\u00ba 7<\/em>, pp. 123-139, Madrid: Universidad Complutense. Recuperado de: <a href=\"http:\/\/revistas.ucm.es\/trs\/02140314\/articulos\/CUTS9494110123A.PDF\">http:\/\/revistas.ucm.es\/trs\/02140314\/articulos\/CUTS9494110123A.PDF<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Michavila N\u00fa\u00f1ez, Narciso (2000), \u201c\u00bfExiste conciencia de defensa en Espa\u00f1a? An\u00e1lisis de las encuestas del Centro de Investigaciones Sociol\u00f3gicas\u201d, <em>Bolet\u00edn de Estad\u00edstica del Ej\u00e9rcito de Tierra n\u00ba 8<\/em>. Recuperado de: <a href=\"http:\/\/www.ugr.es\/~ceas\/Sociedad%20y%20seguridad\/2.pdf\">http:\/\/www.ugr.es\/~ceas\/Sociedad%20y%20seguridad\/2.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Moreno Izquierdo, Rafael (2009),\u201d La importancia de la opini\u00f3n p\u00fablica espa\u00f1ola en la fijaci\u00f3n de la pol\u00edtica y los presupuestos de defensa y en la percepci\u00f3n de las Fuerzas Armadas\u201d, en <em><a href=\"http:\/\/www.tienda.aranzadi.es\/productos\/libros\/regimen-juridico-de-la-industria-al-servicio-de-la-defensa\/2395\/4294967293\">R\u00e9gimen Jur\u00eddico de la Industria al servicio de la Defensa<\/a><\/em>, Pamplona: Aranzadi- Thomson Reuters, pp. 86-114.<\/p>\n\n\n\n<p>Mu\u00f1oz Alonso, Alejandro (2008), \u201cLa Defensa pol\u00edtica de Estado\u201d, <em>ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura, <\/em>Vol. 184, No. A2, pp. 17-29. Recuperado de: <a href=\"http:\/\/arbor.revistas.csic.es\/index.php\/arbor\/article\/viewArticle\/342\">http:\/\/arbor.revistas.csic.es\/index.php\/arbor\/article\/viewArticle\/342<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>P\u00e9rez Moreno, Alberto y Aspizua, Jorge (1997), \u201cNuevas misiones de las Fuerzas Armadas espa\u00f1olas. Imagen en los medios de comunicaci\u00f3n y percepci\u00f3n en la sociedad\u201d, en <em>Cuaderno de estrategia n\u00ba 89<\/em>, &nbsp;Madrid: IEEE.<\/p>\n\n\n\n<p>Pew Global Project Attitudes Survey (2007), \u201cGlobal Unease with Major World Powers\u201d. Recuperado de: <a href=\"http:\/\/pewglobal.org\/files\/pdf\/256.pdf\">http:\/\/pewglobal.org\/files\/pdf\/256.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Pizarroso, Alejandro; Gonz\u00e1lez San Ruperto, Marta y Sapag Mu\u00f1oz De La Pe\u00f1a, Pablo (2007), <em>Periodismo de guerra<\/em>, Madrid: S\u00edntesis, p. 167.<\/p>\n\n\n\n<p>Planells Poned, Francisco; Fern\u00e1ndez Juste, Fernando y Jim\u00e9nez Mart\u00ednez, Carlos (1990), \u201cL\u00edneas de acci\u00f3n que se proponen\u201d, en <em>Cuaderno de estrategia n\u00ba 15<\/em>, Madrid: IEEE, pp. 13-14.<\/p>\n\n\n\n<p>Polica, Antonio (2004),\u201d Los espa\u00f1oles y el peacekeeping\u201d, <em>Rivista del lo Stato Maggiore di Difesa italiano<\/em>, No. 5. Recuperado de: <a href=\"http:\/\/iugm.es\/uploads\/tx_iugm\/Antonio_Polica.pdf\">http:\/\/iugm.es\/uploads\/tx_iugm\/Antonio_Polica.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Ramos, Fernando, (2002), \u201cRazones hist\u00f3ricas de la imagen del ej\u00e9rcito ante la sociedad espa\u00f1ola: desde la guerra de cuba hasta nuestros d\u00edas\u201d, <em>\u00c1mbitos, <\/em>No. 7-8, 2001-2002, pp. 207-209. Recuperado de: <a href=\"http:\/\/grupo.us.es\/grehcco\/ambitos07-08\/ramos.pdf\">http:\/\/grupo.us.es\/grehcco\/ambitos07-08\/ramos.pdf<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Roca i Junyet, Miquel (2001), \u201cLa necesidad de una pol\u00edtica de Defensa\u201d, &nbsp;en <em>La sociedad espa\u00f1ola ante la Defensa y los conflictos internacionales<\/em>, Madrid: Fundaci\u00f3n para la Modernizaci\u00f3n de Espa\u00f1a, pp.121-126.<\/p>\n\n\n\n<p>Sapag Mu\u00f1oz, Pablo (2003), \u201cCuando Espa\u00f1a llama a rebato. Militares y periodistas en Perejil\u201d, <em>Historia y Comunicaci\u00f3n Social<\/em>, pp. 223-239.<\/p>\n\n\n\n<p>Sistema de indicadores de conciencia de Defensa (SICDEF), Instituto Espa\u00f1ol de Estudios Estrat\u00e9gicos, Intranet del Ministerio de Defensa.<\/p>\n\n\n\n<p>Vilanova, Pere y Baqu\u00e9s, Joseph (2008), <em>La crisis del v\u00ednculo transatl\u00e1ntico \u00bfcoyuntural o estructural?,<\/em> Pamplona: IUGM Aranzadi.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Como ejemplo de la relevancia medi\u00e1tica del per\u00edodo valga el dato de que el diario EL PAIS public\u00f3 entre art\u00edculos, cr\u00f3nicas, entrevistas y vi\u00f1etas un total de 41 contenidos relativos a la Seguridad y Defensa en los \u00faltimos cuatro meses de 2001 incluyendo 18 portadas, 59 en 2002 con 3 portadas, 321 en 2003 con 64 portadas, 261 en 2004 con 46 portadas, 110 en 2005 con 17 portadas, 71 en 2006 con 10 portadas y 76<\/p>\n\n\n\n<p>en 2007 que incluyeron 7 portadas.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Constituci\u00f3n Espa\u00f1ola, art. 8.1: \u201cLas Fuerzas Armadas, constituidas por el Ej\u00e9rcito de Tierra, la Armada y el Ej\u00e9rcito del Aire, tienen como misi\u00f3n garantizar la soberan\u00eda e independencia de Espa\u00f1a, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> Seg\u00fan la encuesta de INCIPE (Fig.4): del 45% en 1995 se pas\u00f3 a 52,6% en 1997 y en 2002 subi\u00f3 al 63,2%. El apoyo aument\u00f3 desde 1991 con el final de la Guerra Fr\u00eda, si bien en los cinco primeros a\u00f1os, hasta 2002, el aumento fue mayor. La tendencia era similar en los datos del CIS: desde 1997 hasta 2002 el apoyo sub\u00eda de un 52,6% a un 63,2%.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> La encuesta de INCIPE reflejaba tambi\u00e9n esta informaci\u00f3n (p. 97), considerando, adem\u00e1s, en la l\u00ednea con la encuesta del CIS, que se hab\u00eda producido un aumento de la sensaci\u00f3n de amenaza que produc\u00eda EEUU desde el 11S (Tabla II).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> En el cap\u00edtulo correspondiente de la investigaci\u00f3n se analiza este comportamiento.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\">[6]<\/a> Seg\u00fan la encuesta de INCIPE desde 2002 a 2005 el apoyo a la misi\u00f3n en Afganist\u00e1n se resinti\u00f3 del 60 al 47% (p. 173).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a> Aquella en la que la seguridad se convierte en la m\u00e1xima prioridad de la pol\u00edtica por encima de otras consideraciones, en sinton\u00eda con el pensamiento del fil\u00f3sofo Thomas Hobbes (1588-1679) expresado en su obra \u201cLeviat\u00e1n\u201d, donde fundamentaba la existencia del Estado precisamente en la necesidad de un poder superior que vele por la seguridad colectiva.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FRANCISCO JOS\u00c9 GALLEGO ARANDA Instituto Universitario General Guti\u00e9rrez Mellado, Madrid Title:&nbsp;Evolution of National Defence Awareness in Spain after the Wars in Iraq and Afghanistan (2001-2007) Resumen: Los bar\u00f3metros del Centro de Investigaciones Sociol\u00f3gicas (CIS) vienen dando a las Fuerzas Armadas como una de las instituciones mejor valoradas por los espa\u00f1oles desde hace a\u00f1os. 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