Shabiha: Del crimen organizado a la violencia política en Siria

Versión para impresiónVersión para impresión

Análisis GESI, 39/2016

Resumen: Inicialmente, los Shabiha iniciaron su trayectoria como grupos de contrabandistas y traficantes en zonas costeras de Siria. En la actualidad, suponen una de las fuerzas paramilitares progubernamentales más relevantes que apoyan al gobierno sirio. En este análisis pretendemos explicar en qué difieren de otros grupos criminales, así como su rol en el actual conflicto armado.

I"Baniyas será la tumba de los Shabiha"

En contextos de conflicto interno es habitual la aparición de grupos paramilitares que para sostener su lucha armada y garantizar su supervivencia recurren al tráfico de estupefacientes, armas o a cualquier otra actividad vinculada con mercados ilegales. Una vez que los grupos armados entran en esa dinámica, la lógica evolutiva les provoca un cambio que erosiona su adscripción y objetivos ideológicos o de lucha política, convirtiéndose en simples organizaciones criminales cuyo único objetivo acaba siendo el beneficio económico y la propia pervivencia de la organización. Para ellos, el control del territorio termina siendo un objetivo motivado económicamente, importando más el monopolio de las rutas de abastecimiento que la defensa de una causa motivada por lograr el control del Estado. (Green y Ward, 2004)

Esta lógica se ha producido en diversos grupos armados en las últimas décadas de nuestra historia reciente. Podemos remontarnos a la OAS argelina, la cual, fracasado su proyecto de independencia de Argelia, emigraron a Marsella y establecieron en la ciudad portuaria organizaciones vinculadas al tráfico de heroína. Por otro lado, mucho más cruentos fueron los conocidos como Tigres de Arkan, paramilitares serbios que en las guerras balcánicas participaron en limpiezas étnicas y actividades insurgentes y terroristas para posteriormente conformarse como organizaciones criminales dedicadas tanto en Serbia como en el resto del continente Europeo, al tráfico de estupefacientes, armas, contrabando, trata de personas e incluso el tráfico de órganos.

Similares a los anteriormente expuestos, podríamos destacar la conformación de organizaciones criminales a partir del desmembramiento del aparato coercitivo del Estado tras la caída de las dictaduras del bloque socialista en la Europa del Este, como Rumanía, Bulgaria, Albania o Rusia. En estos casos, se aprecia como una vez derrumbadas las estructuras del Estado, así como su correspondiente aparato securitario (Fuerzas armadas, cuerpos de policía, servicios de inteligencia…) los miembros de estas estructuras recurren a sus redes de contactos personales, arsenales particulares y antiguo personal subordinado para introducirse y apoderarse de mercados ilegales del propio país o de terceros. En cualquiera de estos casos, tanto en el de aquellos grupos paramilitares participantes en conflictos armados como en el de los conformados a partir de antiguas estructuras estatales, se ve cómo la totalidad de los grupos armados se encuentran caracterizados por una importante motivación económica, unos conocimientos tácticos y armamentísticos superiores a los de organizaciones criminales convencionales, así como de la capacidad de conformar monopolios una vez se introducen en un mercado, al aplicar contra la competencia una violencia desmedida e implacable.

A diferencia de los anteriores, el caso de los Shabiha se ha desarrollado con una lógica completamente opuesta a la apreciada en otro tipo de organizaciones criminales. Es por ello por lo que en los epígrafes siguientes procederemos a analizar cuál ha sido su dinámica evolutiva y las causas de la misma, así cuál es su papel en el actual conflicto sirio.

 

Orígenes y evolución de Shabiha

El término Shabiha se emplea para hacer referencia a organizaciones criminales originarias de las zonas costeras de Siria, especialmente de Latakia y de las áreas montañosas. Existen divergencias acerca del origen terminológico, ya que en ocasiones se afirma que la palabra procede de Shabah (Fantasma) mientras que otros hacen referencia a que procede de Shabaha (Acción de desgarrar mediante el empleo de fuerza bruta). En ambos casos, se ofrece una explicación que define a la perfección a los Shabiha. Extrema violencia e impunidad total en sus actuaciones. (Nakkash, 2013)

Debe destacarse el hecho de que los Shabiha no se trata de un grupo homogéneo ni coordinado entre sí, así como el término se emplea de un modo general para referirse a estos grupos en origen de contrabandistas y que en la actualidad participan en actividades paramilitares a favor del gobierno.

La mayoría de los Shabiha son originarios de zonas en las que existe una mayor concentración de población alawita. Esta población pertenece a una secta religiosa sincrética, tradicionalmente relegada al mundo rural por la mayoría sunní existente en el país, ocupando hasta la revolución del Baaz en 1963 un papel periférico en la vida política económica y social, viendo sus oportunidades de prosperar ligadas a la carrera militar o al contrabando. (Haddad, 2012)

En un contexto de carestía y racionamiento, estas organizaciones se hicieron con el control de los mercados del contrabando, así como posteriormente, emplearon las mismas rutas del contrabando para la introducción en Siria de sustancias estupefacientes y armas de fuego irregulares.

En el crecimiento y consolidación de los Shabiha en Siria existen dos factores fundamentales que explican la fortaleza de estas organizaciones. El primero de ellos es la pertenencia de la mayoría de los Shabiha a la confesión alawita, culto casi sincrético tradicionalmente perseguido y al que pertenecen los altos cargos del régimen y la propia familia Al Assad, siendo el 12% de un país cuya población mayoritariamente es sunní. Esto implica unas dinámicas y unos lazos de lealtad inquebrantables, que permitieron que los Shabiha se desarrollasen al amparo e incluso con la connivencia de las autoridades gubernamentales, cuadros del partido Baaz y miembros de la Mukhabarat y las fuerzas armadas.

El factor geográfico fue también determinante, dada su cercanía con el Líbano. Durante la Guerra del Líbano (1975-1990) los Shabiha lograron unos beneficios astronómicos con el contrabando de mercancías, personas y armas, así como de repuestos y productos de primera necesidad, lo que provocó el florecimiento de un estrato social de traficantes y contrabandistas que se expandió no sólo por las zonas tradicionalmente alawitas como Latakia, sino también en Damasco, Homs, Alepo y Hama.

Los Shabiha también han sido especialmente relevantes en la cultura popular de Siria, creándose en el imaginario colectivo un estereotipo consistente en una mezcla entre un “nuevo rico” que hace ostentación de sus bienes  (Ropa de lujo, joyas, consumo de alcohol y cigarrillos de contrabando) con atributos criminales (Ostentación de armas de fuego, uso de vehículos con cristales tintados y sin placas de matrícula). La figura de los Shabiha tuvo tanta influencia que se llegó a denominar Shabah al Mercedes S-600 dada la afición de los miembros de las organizaciones criminales a su uso. (Salih, 2012)

El hecho de estar vinculados sectaria, tribal y familiarmente con los cuadros y estratos del régimen, no sólo fomentó que se tolerase su actividad delictiva, sino que provocó que miembros del régimen se beneficiasen de sus actividades delictivas. Su relación con el régimen llegaba hasta tal punto que el propio Riffat Al Assad, hermano del entonces Presidente Hafez Al Assad, amparó, toleró e incluso tuvo a su servicio a multitud de Shabiha, sacando partido de los negocios de los mismos a lo largo del tiempo, hasta que sus actividades de extorsión y la violencia provocada en Latakia en la década de los noventa, así como la posibilidad de que Riffat se hiciese con el control del país una vez muerto su hermano, llevaron a que se interviniese contra éste y todos sus seguidores en una operación militar que provocó la derrota de los seguidores de Riffat Al Assad en Latakia, múltiples detenciones, ejecuciones de seguidores y el exilio del hermano del entonces Presidente.

Cabe destacar que en la década de los noventa las operaciones contra los Shabiha fueron dirigidas en principio por Bassel Al Assad, hermano mayor del actual presidente, quien llevó a cabo operaciones contra éstos con el fin de regular y encarcelar a los Shabiha. Tras su muerte, Bashar Al Assad fue quien prosiguió con la tarea iniciada por su hermano, así como tras el exilio de Riffat y la posterior elección de Bashar como presidente en el año 2000, fue tarea de Maher Al Assad su persecución durante los primeros años del presente siglo. Esta actividad continuada  a lo largo del tiempo contra los Shabiha les restó protagonismo, obligándoles a regresar a la clandestinidad y terminando con parte de la corrupción generada en las décadas anteriores.

Tras esta primera parte del análisis, podemos apreciar cómo los Shabiha son un actor relevante en el contexto sirio, poseyendo un papel que va más allá del de ser meros contrabandistas o traficantes y siendo una pieza más del engranaje del sistema político de Siria. Esto se debe a las conexiones establecidas con los sectores corruptos del régimen, quienes favorecieron y se beneficiaron de sus actividades, así como al hecho de haber constituido una amenaza para el mismo y un problema prioritario para la seguridad nacional hasta el punto de que la tarea de combatirla ha estado siempre en manos de un miembro de la familia Al-Assad.

 

De enemigos del régimen a sus aliados contra los rebeldes

El año 2011 es especialmente importante en la historia reciente de Siria, ya que entonces comenzó el alzamiento armado contra el gobierno que desembocó en el conflicto armado que sigue vigente en nuestros días. Al contrario que el alzamiento fallido llevado a cabo por los Hermanos Musulmanes en 1982 o el desarrollado por el propio Hafez Al Assad contra sus rivales del Baaz que le permitió alcanzar el poder en 1970, el estallido de 2011 no tuvo una organización ni coordinación previa.

 En su lugar, se inició a partir de las movilizaciones populares en una pequeña población cercana a la frontera jordana en protesta por la detención y posterior tortura de unos escolares. Esta situación dio pie a una progresiva oleada de revueltas populares aprovechada por la oposición para ir coordinándose contra el régimen. De este modo, se desembocó en el conflicto armado que sigue vigente actualmente, cuyo futuro aún es incierto. En éste, también intervienen factores de rivalidades regionales e internacionales que han sido cubiertos por una máscara de violencia sectaria, la cual a su vez, en el caso sirio también esconde una profunda división social y económica. (Ismail, 2011)

En este caótico contexto en el que se producen múltiples altercados en el espacio público y el Estado Sirio se vio en dificultades de hacer frente a los opositores al régimen, se produjo una reaparición de la figura de los Shabiha en Siria, los cuales resurgieron con el objetivo de apoyar al gobierno de Bashar Al Assad en la represión de aquellos enemigos políticos del régimen.

Tras las primeras manifestaciones en 2011, se produjo un clima de violencia en Siria que provocó que en grandes ciudades como Homs, especialmente en los vecindarios de mayoría Alawita, se creasen comités populares para mantener la vigilancia y la seguridad. Estos grupos mantenían una estrecha colaboración con la Mukhabarat y estaban conformados por jóvenes desempleados y delincuentes,  quienes con el paso de los meses y el recrudecimiento del conflicto, estrecharon aún más la relación con las autoridades. Los Shabiha se organizaron como unidades de autodefensa, financiadas y apoyadas por el gobierno, teniendo como objetivo la protección de sus familiares y de los intereses del propio régimen.

De este modo, en los meses posteriores al estallido de Marzo de 2011, se fueron formando milicias lealistas compuestas parcialmente por miembros de la Shabiha, quienes llevaron a cabo múltiples episodios de violencia extrema contra grupos rebeldes, así como contribuyeron a la acentuación de las divisiones sectarias al atacar grupos suníes de forma indiscriminada en zonas tradicionalmente de mayoría alawita.

Una de las actuaciones más violentas de la que se acusa a los Shabiha es de la ejecución sumaria de 108 personas en la población de Taldou, provincia de Homs, entre ellos, mujeres y niños, abatidos según testigos por miembros de los Shabiha. A pesar de las negativas del régimen a su vinculación con estas milicias, se acusa desde organismos internacionales, así como de organizaciones para la defensa de los derechos humanos al régimen de financiar, de apoyar y proteger a los Shabiha en su papel de escuadrones de la muerte a las órdenes del gobierno con el fin de distanciarse del asesinato selectivo de opositores y de manifestantes.

Entierro de las víctimas de la masacre en Taldou

Con el paso del tiempo, los Shabiha y sus respectivas unidades de autodefensa se dotaron de una mayor coordinación, fondos provenientes del Estado, así como de una estructura mucho más articulada, alejándose de su papel inicial como contrabandistas y traficantes para convertirse en una estructura paramilitar (Fuerzas de Defensa Nacional) con un papel muy determinado en la guerra en Siria. Los Shabiha están siendo un apoyo fundamental para el régimen de Bashar Al-Assad en la lucha contra los rebeldes. Constituyen un aliado para el gobierno, encargado de la protección y defensa de una serie de áreas y posibilitando que las fuerzas del ejército regular centren sus esfuerzos en otras áreas ocupadas por los rebeldes y no malgastar esfuerzos logísticos en las ya controladas por el gobierno. El régimen, sirviéndose de los Shabiha, mantiene controladas zonas del país, al mismo tiempo que los emplean para llevar a cabo operaciones contra enemigos políticos del régimen y operaciones de castigo.

Las actividades de los Shabiha están caracterizadas por el empleo de una violencia inusitada, las ejecuciones sumarias, las desapariciones forzosas y el empleo de las redes sociales para difundir sus actividades de violencia. Además de actuar en contra de facciones rivales al régimen en el conflicto armado, también actúan coaccionando a la población de las localidades en las que se encuentran, así como prosiguen dedicándose a actividades delictivas con las que complementar los ingresos que perciben desde el gobierno de Siria, llegando a tener incluso enfrentamientos con las fuerzas armadas o la propia Mukhabarat.

 

Conclusiones

Podemos concluir este análisis señalando que la evolución de los Shabiha se ha desarrollado de un modo diferente al que ha sufrido otras organizaciones, comenzando su andadura como organizaciones criminales y posteriormente transformándose en grupos paramilitares con control efectivo en determinadas zonas de Siria. Por otro lado, en su evolución podemos apreciar cómo han tenido una estrecha relación con altos cargos del régimen de los Al-Assad, así como también fueron perseguidos posteriormente por éstos.

Actualmente, se debe destacar su papel en el conflicto en Siria, donde mantienen estrechas relaciones con la estructura del estado, especialmente con la Mukhabarat. Por otro lado, parece que están sirviendo como escuadrones de la muerte al servicio del Gobierno de Siria, empleando métodos especialmente violentos con el fin de hacer frente a los enemigos del Estado, entre ellos, grupos islamistas y fuerzas rebeldes. Deben destacarse también los múltiples ataques contra la población civil perteneciente a la confesión sunní.

Las cuestiones que surgen con respecto a su papel en el futuro de Siria son múltiples, ya que en caso de una victoria de Bashar Al Assad frente a sus enemigos políticos el gobierno podría seguir manteniendo a los Shabiha como estructura de control sobre la población de Siria. Por otro lado, una derrota o un cambio en el régimen de los Al Assad implicaría mayores incógnitas para estos grupos criminales.

 

Guillermo López es ayudante de investigación del Grupo de Estudios en Seguridad Internacional de la Universidad de Granada

 

Bibliografía

Al-Shishani, M.B. y ElSheikh, D. (5 de septiembre de 2012) How ‘thugs’ became part of the Arab Spring Lexicon. BBC News, Recuperado el 3 de diciembre en: http://www.bbc.com/news/world-middle-east-19467017

Bertrand, N. (18 de Agosto de 2016) Syria ‘Is being swallowed whole by its clients’: Assad may be losing control over his own militias. Business Insider. Recuperado el 3 de diciembre en: http://www.businessinsider.com/syrian-regime-militias-becoming-warlords-2016-8

De la Corte, L y Giménez-Salinas A. (2010) Crimen.org. Evolución y claves de la delincuencia organizada. Madrid: Ariel.

Green, P. y Ward, T. (2004) State crime: Government, violence and corruption. Londres: Pluto Press

Haddad, B. (2012). Syria's State Bourgeoisie: An Organic Backbone for the Regime. Middle East Critique21(3), 231-257.

Holliday, J. (2013). The Assad regime: from counterinsurgency to civil war. Middle East Security Report8, 7-59.Recuperado el 7 de diciembre de: http://www.understandingwar.org/sites/default/files/TheAssadRegime-web.pdf

Nakkash, A. (2013) The Alawite Dilemma in Homs. Berlin: Ebert Stiftung. Recuperado el 5 de diciembre de: http://library.fes.de/pdf-files/iez/09825.pdf

Salih, Y. A. H. (2012). The Syrian Shabiha and Their State. Heinrich-Böll-Stiftung-Middle East Office. Recuperado el 7 de diciembre de: https://lb.boell.org/sites/default/files/downloads/Yassin_al-Haj_Saleh-The_Syrian_Shabiha_and_Their_State.pdf

Syria unrest: Who are the Shabiha? (29 de Mayo de 2012) BBC News. Recuperado el 3 de diciembre de 2016 en: http://www.bbc.com/news/world-middle-east-14482968

Macleod, H. (15 de junio de 2012) Syria: Brutally violent Shabiha militia member tells it like it is. PRI.org Recuperado el 3 de diciembre de 2016 en: http://www.pri.org/stories/2012-06-15/syria-brutally-violent-shabiha-militia-member-tells-it-it

Editado por: Grupo de Estudios en Seguridad Internacional (GESI). Lugar de edición: Granada (España). ISSN: 2340-8421.

Licencia Creative Commons
Bajo Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported