Los otros frentes: África

Versión para impresiónVersión para impresión

Pese al protagonismo del Frente Occidental, la Gran Guerra se desarrolló en muchos otros Teatros de Operaciones, tomando características muy diferentes a las descritas en ese Frente. Estas variaciones en el desarrollo de las operaciones hicieron que, tras el conflicto, la generalización de las lecciones aprendidas en los combates en Francia y Bélgica no fuese universalmente aceptada, especialmente por aquellos cuya experiencia en combate procedía de Teatros diferentes. Por este motivo es necesario analizar, siquiera someramente, el desarrollo de los combates en algunos de estos Teatros.

Las operaciones en África tuvieron una serie de características muy específicas:

  • Las fuerzas desplegadas tanto en las colonias alemanas (Camerún, Tanzania y Namibia), como en las aliadas (incluyendo, desde 1916, las colonias portuguesas), no eran unidades de combate, sino cuerpos de policía dedicados a mantener el orden público y a asegurar el dominio de la minoría europea sobre las vastas masas de indígenas. Este tipo de unidades solían componerse de un reducido número de Oficiales y Suboficiales europeos y de tropa indígena (en general ‘profesional’, entendiendo como tal que recibían un salario regular por su servicio en filas). En consecuencia, carecían de Artillería o de Aviación, disponían de muy pocas ametralladoras y no estaban adiestradas para combatir. En cambio, la Oficialidad procedía de los Ejércitos regulares europeos, e intentó aplicar tácticas ‘ortodoxas’. Así, pese a las favorables condiciones del terreno para las acciones de guerrillas, las campañas fueron, en general, combates entre unidades regulares;
  • La zona en la que se desarrollaron las operaciones carecía de comunicaciones, por lo que los movimientos de tropas eran lentos y difíciles, pero aún más lo era el sostenimiento logístico;
  • Las dimensiones de las zonas de combate eran desmesuradamente grandes en comparación con las fuerzas empeñadas, resultando en una densidad de ocupación del terreno extraordinariamente baja, por lo que en ningún caso se desarrollaron frentes, ni se combatieron grandes batallas;
  • Los alemanes se quedaron desde el principio del conflicto aislados de su metrópoli, por lo que combatieron con los recursos disponibles en la zona. Esto implicaba que sus reservas de munición o de armamento iban menguando conforme pasaba el tiempo;
  • Las enfermedades tropicales fueron notablemente más mortíferas que los combates. Los aliados llegaron a la conclusión de que los indígenas eran más resistentes a estas enfermedades, por lo que privilegiaron el empleo de unidades indígenas para combatir a los alemanes. Además de ello, la mortalidad ocasionada por la mosca tse-tse sobre el ganado en Tanzania o Camerún, forzó a la sustitución del ganado para transporte por porteadores: como ejemplo, más de un millón de indígenas fueron empleados como porteadores por el Ejército británico en la campaña de Tanzania, con un porcentaje de muertos del 20% (superior al de muertos en combate del Ejército británico, por ejemplo);
  • Los modelos estratégicos aplicados fueron diferentes: a falta de instrucciones de Berlín, los jefes alemanes en cada colonia actuaron de formas distintas. En Namibia apenas pudieron hacer frente pocas semanas a los sudafricanos, en condiciones extremas de inferioridad de medios, mientras que en Tanzania el gobernador militar alemán Von Lettow entendió que su papel era distraer fuerzas aliadas para evitar que fuesen empleadas en Europa, y en Camerún las autoridades alemanas intentaron realmente defender realmente la colonia de la ocupación aliada. Por su parte, británicos y franceses actuaron movidos más por el deseo de expandir sus propias colonias que por necesidad militar real: las colonias alemanas no suponían ninguna amenaza, ni contribuían al esfuerzo de guerra alemán, dado su aislamiento. Además, los británicos consideraron que los soldados nativos no estaban en condiciones de resistir las condiciones del combate en suelo europeo, por lo que, en realidad, las acciones alemanas no tuvieron influencia sobre los efectivos británicos en Europa: los británicos nunca consideraron seriamente la posibilidad de desplegar tropas africanas en suelo europeo. Por su parte, los franceses sí emplearon fuerzas africanas en suelo europeo, pero sus operaciones en África se limitaron a ocupar Camerún junto con los británicos, por lo que las acciones de Von Lettow en Tanzania tampoco tuvieron influencia sobre ellos.

Desde el punto de vista de la doctrina de combate, las operaciones en África no aportaron ninguna novedad relevante. Apenas hubo Artillería (por falta de ella, y por las dificultades logísticas derivadas de las enormes distancias y de la falta de infraestructuras de comunicación y de animales de tiro para su transporte y municionamiento), ni Caballería (por la vulnerabilidad de los caballos ante las enfermedades tropicales), ni Ingenieros, y la Infantería disponible estaba poco instruida y escasa de Oficiales y Suboficiales (muy demandados en Europa, teatro con mayor prioridad). Se combatió en columnas semi-independientes, logísticamente autónomas y escasamente coordinadas entre sí, fuera de la asignación de determinados objetivos a alcanzar. Estas columnas aplicaron el combate en ‘orden abierto’ debido tanto a las condiciones del terreno (jungla, especialmente en Camerún y Tanzania), como a la escasa instrucción de la tropa en ‘orden cerrado’.

Carlos Javier Frías es Teniente Coronel del Ejército de Tierra español, destinado actualmente en Cuartel General del Eurocuerpo