Las consecuencias del Brexit para la Inteligencia europea

Versión para impresiónVersión para impresión

Blog Mosaico

Superada la sorpresa inicial, todos nos hemos puesto a pensar en las posibles consecuencias del Brexit en aquellos temas que nos preocupan más. En el Reino Unido, esta intensa actividad intelectual se ha traducido ya en la puesta en marcha dentro de la administración de más de 500 proyectos relacionados con el Brexit[1]. Intelectuales y periodistas no van a la zaga de los funcionarios.

Philip Davies es uno de los académicos europeos más conocidos en el ámbito de los estudios de inteligencia. Fundador del BCISS (Brunel Centre for Intelligence and Security Studies), de la Universidad de Brunel (Londres), que dirige desde 2008, formó parte del equipo que redactó para las Fuerzas Armadas británicas la Doctrina Conjunta de Inteligencia y la Doctrina Conjunta sobre Understanding[2], y ha estado a cargo desde 2014 de la formación básica de los analistas del EU INTCEN. Brillante profesor y escritor excelente, es autor de algunas obras fundamentales para la comprensión de la evolución de la inteligencia a lo largo de los últimos años[3]. Es claro que cuando Phil Davies habla de inteligencia británica, lo hace con conocimiento de causa. Y cuando habla de inteligencia europea, también. Por eso resulta tan intranquilizador (para nosotros) que haya titulado su reciente contribución al debate sobre el Brexit “UK security will both gain and suffer from Brexit. The EU will only lose”[4].

Para Davies, en el terreno de la inteligencia exterior el Reino Unido apenas perderá con la retirada de la Unión Europea, ya que las capacidades británicas y los acuerdos más importantes para el intercambio de información sensible se han desarrollado en el marco del sistema llamado “de los cinco ojos” (Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda), no en el de la Unión Europea. Si acaso, apunta, Davies, el Brexit puede simplificar el trabajo legislativo sobre temas relacionados con la inteligencia, ya que excluirá cualquier posible intervención de una instancia supranacional, como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

La Unión Europea, sin embargo, perdería mucho con la retirada británica. Como Davies recuerda, la asistencia británica fue fundamental en la creación de los dos principales componentes de inteligencia de la UE, el EU INTCEN y la Dirección de Inteligencia del Estado Mayor. En el caso del INTCEN (SITCEN), el primer Director (William Shapcott) fue británico y el Reino Unido proporcionó un modelo de funcionamiento y producción fácilmente adaptable a la identidad y a las circunstancias de la UE (el del JIC). Por último, siempre según Davies, el Reino Unido es el más generoso entre las potencias principales de la UE (probablemente incluye también en este grupo a Alemania y a Francia) en cuestiones como el suministro de información sensible.

¿Es así? ¿Podemos darle la razón a Phil Davies? Quizá sí, pero añadiendo algún matiz importante.

En cuestiones de inteligencia de seguridad, el espacio europeo seguirá existiendo aunque el Reino Unido abandone la UE. Y tanto los británicos como el resto de los europeos tendremos todo el interés del mundo en que sea así. Por otra parte, la cooperación entre los servicios europeos de inteligencia y seguridad no se ha desarrollado principalmente a través de las estructuras propias de la UE, sino por medio de una amplia y compleja red de relaciones bilaterales, complementada y reforzada por diversos clubes o foros, entre los que destaca el CTG. Un CTG que es ajeno a la estructura institucional de la UE y del que también forman parte servicios de países que no pertenecen a la Unión. Si en el futuro los miembros del CTG, incluidos los servicios británicos, quieren seguir utilizándolo para mejorar su cooperación, lo harán sin ninguna duda. Antes del Brexit y después del Brexit.

El otro gran ámbito de la cooperación europea en materia de inteligencia es la inteligencia estratégica, como servicio de apoyo al proceso de toma de decisiones al más alto nivel dentro de la UE. Aquí la contribución británica, que ha sido siempre notable, ha tenido también una importante contrapartida en forma de influencia sobre las decisiones que finalmente se adoptaban. Nada extraño, porque ese es el juego y en él, en la medida de sus posibilidades, participan todos los países. Si el Reino Unido abandona la Unión perderá esta importante vía de acceso.

Por mucho Brexit que haya, el Reino Unido seguirá estando en Europa, seguirá siendo un país europeo y seguirá compartiendo con la Unión Europea muchos intereses y amenazas. No resultaría sorprendente que el Reino Unido siguiera facilitando a las instituciones parte de su excelente producción analítica, siempre que entienda que con ello sus intereses resultan favorecidos. Lo que pasa es que el rendimiento de esa contribución en forma de influencia será, probablemente, mucho menor. No es lo mismo estar dentro y contribuir a formar la posición común que estar fuera.

José Miguel Palacios es Teniente Coronel de Infantería y Doctor en Ciencias Políticas.


[1]     Deborah Haynes. “Cabinet split threatens to derail May’s Brexit talks. Leaked memo reveals Whitehall tensions”. The Times, 15 Nov 2016. http://www.thetimes.co.uk/edition/news/cabinet-split-threatens-to-derail-may-s-brexit-talks-hxfwmv2td (Acceso: 15.11.2016).

[2]     En inglés no es tan fuerte como en los idiomas romances la identificación de “inteligencia” con “comprensión”. En el Reino Unido, además, “inteligencia” se ha entendido tradicionalmente como “información secreta, obtenida por medios especiales”. Cuando la propia evolución de la disciplina ha venido a demostrar que no basta con poseer información exclusiva, sino que también (sobre todo, quizá) hay que comprender su significado, entonces los británicos no pueden utilizar “intelligence” y recurren a “understanding”. Un matiz léxico que resulta muy difícil de reproducir en nuestro sistema lingüístico.

[3]     Particularmente interesantes son su libro Intelligence and Government in Britain and the United States (Praeger, 2012) o su artículo “Intelligence, Iraq and the Limits of Legislative Oversight During Political Crisis” (Intelligence and National Security 21:5 (October 2006).

[4]     Philip H.J. Davies. “UK security will both gain and suffer from Brexit. The EU will only lose”. LSE Brexit Blog, 7 Nov 2016. http://blogs.lse.ac.uk/brexit/2016/11/07/uk-security-will-both-gain-and-suffer-from-brexit-the-eu-will-only-lose/ (Acceso: 10.11.2016).