La gestión de los flujos migratorios en el marco del sistema de seguridad nacional

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Desde que la semana pasada publiqué el comentario sobre la evolución del Sistema de Seguridad Nacional en los últimos meses, muchas personas me han preguntado por qué consideraba sorprendente la no comparecencia de la Autoridad Coordinadora para hacer frente a la migración irregular en el Estrecho de Gibraltar ante el Comité Especializado de Inmigración.

Para explicar esa afirmación, es necesario ver cuáles son las funciones de cada uno de los órganos de apoyo concernidos. El Consejo Nacional de Seguridad Marítima fue uno de los primeros creados en el seno del Sistema de Seguridad Nacional y de los que ha mantenido una actividad más regular, fundamentalmente gracias al trabajo de su primer presidente, el almirante general Fernando García Sánchez.

Este Consejo se regularizó a través de una Orden del Ministerio de la Presidencia y para las Administraciones Territoriales el pasado mes de enero. Entre los cometidos que se le asignan en la antedicha orden se encuentra: “Apoyar la toma de decisiones del Consejo de Seguridad Nacional en las materiaspropias del ámbito de la seguridad marítima, mediante el análisis, estudio y propuesta deiniciativas tanto en el ámbito nacional como en el internacional”.

El Comité Especializado de Inmigración tiene una trayectoria muy diferente, en cuanto a actividad se refiere, a la del Consejo Nacional de Seguridad Marítima. Creado en julio de 2015, solo se tiene constancia de dos reuniones en este periodo. Esta falta de actividad incumple la periodicidad establecida en la Orden que lo regularizó. Periodicidad que fue establecida en una reunión, al menos, con carácter bimestral. Esta Orden, publicada también el pasado mes de enero por el mismo Ministerio, asigna entre otros cometidos, a este Comité, los siguientes:

  • Contribuir a reforzar el adecuado funcionamiento del Sistema de Seguridad Nacional en el ámbito de la ordenación de flujos migratorios, cuya supervisión y coordinación corresponde al Consejo de Seguridad Nacional.
  • Apoyar al Consejo de Seguridad Nacional en su función de verificar el grado de cumplimiento de la Estrategia de Seguridad Nacional y proponer, en su caso, su revisión, en lo relacionado con la ordenación de flujos migratorios.
  • Elevar propuesta al Consejo de Seguridad Nacional para, en su caso, impulsar la elaboración de una Estrategia de segundo nivel en el ámbito de la ordenación de flujos migratorios.
  • Contribuir a la elaboración de propuestas normativas para el fortalecimiento del Sistema de Seguridad Nacional en el ámbito de la ordenación de flujos migratorios.
  • Apoyar la toma de decisiones del Consejo de Seguridad Nacional en las materias propias del ámbito de la ordenación de flujos migratorios, mediante el análisis, estudio y propuesta de iniciativas tanto en el ámbito nacional como en el internacional.

Pero antes de pasar a analizar aquella comparecencia, quisiera hacer referencia a un tercer Comité ante el que se pudo haber realizado: el Comité Especializado de Situación.

La Ley de Seguridad Nacional establece que este Comité es el órgano único que asiste al Consejo de Seguridad Nacional en materia de gestión de crisis para el conjunto del Sistema de Seguridad Nacional.

La Orden del Ministerio de la Presidencia y para las Administraciones Territoriales que lo regularizó, establece una larga lista de cometidos, entre los que creo conveniente destacar que: “Una vez activado preventivamente el Sistema de Seguridad Nacional para la gestiónde crisis y, en particular, para realizar el seguimiento de los supuestos susceptibles de derivaren una situación de interés para la Seguridad Nacional, el Comité, a través del Departamentode Seguridad Nacional, centralizará la información que suministren las autoridades y demásorganismos competentes de acuerdo con la normativa específica que resulte de aplicación,y asistirá al Consejo de Seguridad Nacional en el desempeño de sus funciones en relacióna la evolución de la situación […]”.

La comparecencia de la Autoridad Coordinadora para hacer frente a la migración irregular en el Estrecho de Gibraltar ante el Consejo de Seguridad Marítima Nacional puede entenderse para informar sobre el impacto de esta situación en la seguridad marítima, ya que las amenazas a la Seguridad Nacional tienen efectos transversales. Ello no exime de que bajo mi punto de vista también debió haber informado, específicamente, al Comité Especializado de Inmigración sobre la situación de la migración irregular en el Estrecho de Gibraltar

Indicaba en mi anterior comentario que estas desviaciones provenían se explicaban con la misma publicación de la Orden del Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad sobre el Acuerdo del Consejo de Ministros por el que se disponía la creación de esa Autoridad de Coordinación. En su desarrollo no cita ni una sola vez al Comité Especializado de Inmigración, ni al Consejo de Seguridad Nacional, ni a su órgano de trabajo permanente, el Departamento de Seguridad Nacional, ni tampoco al Sistema de Seguridad Nacional.

En lugar de utilizar la transversalidad del Sistema de Seguridad Nacional, la Orden replica, de forma casi milimétrica, el mismo sistema que se estableció en las Islas Canarias durante la llamada “crisis de los cayucos” en 2007. En aquel entonces también se creó, mediante una Orden del Ministerio de la Presidencia, una autoridad de coordinación de todas las actuaciones operativas relacionadas con la inmigración ilegal en y hacia las islas Canarias.

La gran diferencia, en el ámbito de la gestión, entre el año 2007 y el año 2018 es el desarrollo, a partir de la publicación de Estrategia de Seguridad Nacional de 2013, del Sistema de Seguridad Nacional. Un sistema que tiene como objetivo hacer frente a las amenazas para la seguridad nacional de forma transversal. Porque no debemos olvidar que los flujos migratorios no regularizados son considerados una amenaza para la seguridad nacional tanto en la Estrategia de 2013 como en su revisión de 2017.

Como afirmaba en mi anterior cometario, esta situación a mi juicio ha sido una oportunidad perdida en el marco del Sistema de Seguridad Nacional y podría hacerun flaco favor a su construcción, pero, sobre todo, a la generación de confianzaen los órganos de apoyo al Consejo de Seguridad Nacionalpor parte de la ciudadanía.

Según datos del Ministerio del Interior, el número de migrantes que han accedido a España de forma irregular supera los cincuenta y cinco mil. Como se observa en el gráfico, la principal vía de llegada está siendo la costa peninsular y las Islas Baleares.

El análisis más detallado de los números correspondientes a la llegada a las costas peninsulares y de las Islas Baleares nos aporta un dato interesante. En el año 2006 se produjo la que fue denominada “Crisis de los Cayucos”. En aquel entonces el número de personas que arribaron a las costas canarias fue ligeramente superior a los cuarenta y un mil. Una cifra que ya ha sido superada durante el mes de septiembre.

Este dato no implica que exista una crisis en la actualidad ya que los fenómenos son diferentes. En el año 2006 el flujo se concentraba en una zona concreta del territorio nacional con unas peculiaridades marcadas por su configuración insular. Pero si puede servir como un posible indicador del umbral de una situación de crisis.

Para evaluar de forma concreta si las situaciones son comparables sería necesaria una mayor precisión en los datos publicados por el Ministerio del Interior y conocer las zonas geográficas concretas de la costa peninsular a la que arriban, así como las actuaciones que se desarrollan para su rescate en aguas territoriales o más allá de estás.

Una máxima en la gestión de crisis establece que solo existe esta cuando la dirección política o la opinión pública así lo determina. Sin embargo, lo que sí parece evidente es que la situación actual podría entrar dentro de los cometidos del Comité Especializado de Situación,para realizar el seguimiento de forma preventiva de un fenómenoque claramente es susceptible de derivar en una situación de interés para la Seguridad Nacional.

El fenómeno de la inmigraciónirregular es dinámico y cambia constantemente. Su eficaz gestión requiere flexibilidad y adaptación, así como el empleo de todas las herramientas del Estado puesto que la gestión de sus efectos es claramente transversal. La solución adoptada para hacer frente a la situación actual era una de las posibles, similar a la adoptada hace diez años, pero con su adopción se obvió al Sistema de Seguridad Nacional y, sin lugar a duda, ha supuesto la pérdida de una oportunidad para dotar de legitimidad, ante la opinión pública, a los órganos de apoyo del Sistema de Seguridad Nacional.

Desde mi punto de vista, el diseño adoptado no pudo deberse a desconocimiento de esos órganos, puesto que en todos los ministerios existe suficiente personal técnico con conocimiento del Sistema.

En cualquier caso, que la Autoridad Coordinadora para hacer frente a la migración irregular en el Estrecho de Gibraltar informe en el Consejo de Seguridad Marítima Nacional de su actividad no debe sorprender, puesto que esos flujos se producen fundamentalmente a través del mar. Lo que no es fácil de entender, es que no lo haga también en el seno del Comité Especializado de Inmigración.

Para finalizar, cabe señalar que la activación, con carácter preventivo, del Comité Especializado para el seguimiento de los flujos migratorios irregulares, es una potestad del Gobierno. Si así se decidiese en algún momento, la antedicha Autoridad no solo debería informar a ese Comité, sino también recibir las directrices para su actuación desde él.

Samuel Morales es Teniente Coronel de Infantería de Marina (DEM) de la Armada Española y antiguo alumno del Máster On-line en Estudios Estratégicos y Seguridad Internacional de la Universidad de Granada