Katibat al-Imam al-Bukhari, la vanguardia del yihadismo uzbeko en Siria

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Análisis GESI, 20/2018

Resumen: El conflicto desencadenado en Siria desde el 2011 ha llevado aparejado el surgimiento en el territorio gobernado por Bachar el Assad de una notable poliarquía armada. La existencia de esta miríada de organizaciones armadas ha propiciado que entre ellos se den coaliciones puntuales, alianzas más o menos sólidas cuando no enfrentamientos directos.

Entre estos grupos, muchos de ellos endógenos, no faltan elementos exógenos como es el caso de Katibat al-Imam al-Bukhari (Batallón del Imam al-Bukhari, KIB), compuesto mayoritariamente por ciudadanos uzbekos. KIB ha facilitado el desplazamiento a Siria de seguidores de una ideología que no es nueva en Uzbekistán: el yihadismo. Sus capacidades adquiridas a través de la participación activa en combates, su propia pervivencia y su aspiración, al menos en el plano teórico, de tener proyección más allá de las fronteras sirias hacen de KIB una organización con notable potencial desestabilizador.

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INTRODUCCIÓN

Abu Abdullah Mohamed bin Ismail Al-Bukhari, es el nombre completo del Imam Mohammed al-Bukhari (810-870) nacido en Bujará en el actual Uzbekistán país que también alberga su tumba, en la ciudad de Samarcanda. Está considerado como el más destacado estudioso del Hadith (conjunto de dichos y hechos atribuidos a Mahoma) y su obra “Sahih al-Bukhari”, en la que se recogen los hadices del Profeta, es una de las fuentes más influyentes de la religión islámica. Tal vez por su origen uzbeko, este nombre fue elegido por un grupo compuesto por yihadistas de esa nacionalidad que operan en territorio sirio bajo la denominación Katibat al-Imam al-Bukhari (Batallón del Imam al-Bukhari, KIB).

El 22 de marzo de 2018, el Departamento de Estado de Estados Unidos designó al grupo como organización terrorista global. Las autoridades estadounidenses definen a KIB como “la mayor fuerza de combate uzbeka en Siria”. Esta decisión se sustenta en que el grupo ha participado activamente en combates en la zona norte de Siria junto a grupos como Jabhat  Al Nusra (que opera bajo el nombre de Hay'at Tahrir al Sham desde el 28 de enero de 2017). En Alepo combatió con dos organizaciones originaria de Chechenia en cuyas filas se integraban numerosos individuos rusohablantes. Estos grupos son la filial del Emirato del Cáucaso Jaish al-Muhajireen wal-Ansar y la Jamaat dirigida por el uzbeko Seyfullakh al-Shishani, grupo leal a Jabhat al Nusra. Con esta última se aliaron para la toma de Jisr al-Shughour integrándose, en unión de Ahrar al-Sham, en una coalición de nombre Jaish al Fatah. En esta alianza también estaba Tawhid wal Jihad, grupo compuesto mayoritariamente por uzbekos aunque también cuenta entre su filas con kirguises.

 

ORIGEN

En diciembre de 2015, el grupo difundió un video en el que se podía observar un campo de entrenamiento en el que se instruía a menores de edad en el uso de armas de fuego. Dos meses antes, a través de  una entrevista realizada a través del sistema de mensajería WhatsApp por RFE/RFL a un supuesto componte de KIB, este justificaba la participación de menores en los combates haciendo referencia a la muerte de Omar, el menor hijo del líder del grupo, Salahuddin al-Uzbeki al que describió como shahid (mártir) y “comandante” de KIB. El entrevistado dijo que el grupo contaba en sus filas con niños de 9 a 14 años de edad. Aunque no aclaró si habían entrado en combate, justificó su hipotética presencia con el ejemplo de Umar Ibn al-Jattab, el hijo del segundo califa, Omar, (sucesor de Abubaker quien a su vez sucedió a Mahoma), que fue al yihad cuando tenía tan solo 10 años. Otro vídeo de KIB fue publicado en abril de 2017 y en él se veía como individuos armados participaban activamente en combates.

Tres días después de su designación como organización terrorista global, KIB difundió un documento en el que se decían “sorprendidos” por la decisión adoptada por el Departamento de Estado de EE.UU. ya que las “actividades” de KIB estaban restringidas a combatir junto al Ejército Libre Sirio para defender a los civiles del régimen de Al Assad y de Daesh. Acusaban a las autoridades estadounidenses de aplicar un doble rasero habida cuenta la presencia en Siria de milicias chiies apoyadas por Irán.

El grupo empezó a cobrar notoriedad a través de una grabación publicada el 29 de octubre de 2014 bajo el título “Joint the Ranks” dos individuos que se hacía llamar Abu Hafs al-Uzbeki y Abu Sa'ad al-Uzbeki anunciaban públicamente el juramento de lealtad (bayat) de KIB al líder de Daesh, el “califa” Abubaker Al Baghdadi. Al día siguiente, fue difundido desde distintas cuentas de redes sociales digitales asociadas a Daesh. En la grabación se explicaba que provenía de "la tierra de Mawarannahr" o Transoxiana, un antiguo término árabe que significa "tierra más allá del río Oxus". Engloba a una zona de Asia Central que abarca Uzbekistán, Tayikistán, el suroeste de Kazajstán y el sur de Kirguistán. KIB no fue el primer grupo compuesto en gran medida por uzbekos en Siria ya que en marzo de 2014 una facción llamada  Sabri's Jamaat juró lealtad a Daesh y al que era su responsable militar en Siria, Abu Omar al Shistani (el georgiano Tarkhan Batirashvili, eliminado en 2016).

Menos de dos meses después, en diciembre de 2014, tuvo lugar un hecho, cuanto menos, poco usual: vio la luz un nuevo vídeo en el que el líder del grupo ,que se hacía llamar Sheikh Salahuddin , declaraba su lealtad al entonces líder de los Talibán, el mulá Omar, algo corriente en los grupos de la órbita de Al Qaeda (en la propia organización es una práctica habitual) pero no así en los afiliados a Daesh. Salahuddin explicaba que KIB fue creado con la autorización del Emirato Islámico de Afganistán (nombre empleado por los Talibán afganos) y que con anterioridad a su desplazamiento a Siria mantuvo encuentros personales con figuras de relevancia de los Talibán, entre los que estaba Sirajuddin Haqqani, pastún que lidera la potente red Haqqani ,asentada en la zona Af-Pak.

Ya en 2016 KIB difundió dos vídeos grabados en el norte de Afganistán en los que se veían imágenes campos de entrenamiento en los que los militantes eran adiestrados en la confección de artefactos explosivos. Tanto la rama siria como la afgana son leales al líder talibán, mulá Hibatullah Akhundzada. KIB ha llegado a identificarse en las redes sociales digitales como "Emirato islámico de Afganistán - Katibat Imam al Bukhari", en alusión a la designación “oficial” empleada por los Talibán. En Afganistán también se le vincula con grupos como la Unión de la Yihad Islámica (vinculado con Al Qaeda) y el Emirato Islámico de Uzbekistán (alineado con Daesh desde 2014).

 

OBJETIVOS

Abu Yusuf Muhojir, dirigente de KIB, difundió a través de Telegram  el 15 de febrero de  2017 una declaración especial titulada "¿Quiénes somos?" en las que se exponían los fundamentos ideológicos y los planteamientos estratégicos del grupo. El uzbeko Abu Yusuf Muhojir, pasó a convertirse en líder de KIB después de que Salahuddin al-Uzbeki resultase muerto en Ariha, Idlib en abril de 2017  a causa de un ataque reivindicado por Daesh.

El comunicado empezaba, como suele ocurrir en la propaganda distribuida por grupos yihadistas, con referencia a Alá y la Mahoma y con una declaración de intenciones: “El Profeta Mahoma dijo que el camino hacia Alá se debe elegir el yihad ya que Alá abre una de las puertas del cielo solo para aquellos que practican el yihad y dan sus vidas en nombre de Alá”. Continuaba diciendo: “Los muyahidin de Katibat al-Imam al-Bukhari llegaron a la tierra de leche y miel de Sham (Levante, nombre aplicado a Siria) siguiendo la llamada de Alá para ayudar a los musulmanes reprimidos de Oriente Medio a derrocar a los regímenes infieles y a consolidar las leyes islámicas en los territorios ocupados”. 

KIB fija como objetivos inmediatos los siguientes cuatro puntos:

  • Derrocar a Bachar Al Assad para establecer un régimen basado en la sharia (la ley islámica) y expandir el yihad a Asia Central.
  • Implementar el combate para imponer la aplicación de la sharia a las personas, a las comunidades y a los estados.
  • Batallar para promover la Umma (comunidad de creyentes).
  • Instruir militarmente a las generaciones jóvenes con el fin de “asegurar el futuro del Islam y para proteger a todos los musulmanes”.

Respecto a la “política exterior” KIB considera necesario el establecimiento de contacto y canales de colaboración con otras organizaciones de corte similar.

 

CONCLUSIÓN

Uran Toktonazarovich Botobekov, Doctor en Ciencias Políticas por Academia Nacional de Ciencias de la República de Kirguistán, afirma que Abu Yusuf Muhojir,  actual líder de KIB tiene conocimientos de teología, habilidad en la oratoria y capacidad de liderazgo, circunstancias todas ellas necesarias para motivar a los militantes para el yihad. El Doctor Botobekov estima en 600 el número de miembros de KIB que se encuentran en Siria junto  a sus familias y que, a diferencia de grupos yihadistas de Asia Central, KIB ha logrado pervivir manteniendo sus capacidades de combate.

Es público y notorio el retroceso de Daesh en el escenario de conflicto desarrollado en territorio sirio-iraquí aunque ni la organización ha sido eliminada ni muchos menos se puede hablar de la neutralización del complejo fenómeno yihadista que trasciende los límites del autodenominado “estado islámico”. En este status quo, grupos como KIB presentan una notable capacidad desestabilizadora que puede ir más allá de las fronteras sirias en las que por el momento se han establecido ya que, al menos en el plano estrictamente teórico, han mostrado su voluntad de tener aspiraciones más amplias. No hay que olvidar que en el año 2017, terroristas procedentes de Asia Central cometieron atentados en la U.E., Estados Unidos, Turquía y Rusia, siendo la mayoría de ellos originarios de Uzbekistán . Aunque los autores de estos ataques no tenían vinculaciones conocidas con KIB, el grupo, en la medida que mantenga o eventualmente aumente sus capacidades, podría servir de elemento de atracción para individuos partidarios del yihadismo originarios de Asia Central. Al mismo tiempo, y sin abandonar el terreno de la hipótesis, si KIB apuesta por una suerte de “agenda global” podría percibir como una ventana de oportunidad los precedentes de estos atentados cometidos por conciudadanos suyos con quienes comparten el delirio de una visión distorsionada de la fe islámica.

Luis Antonio González Francisco. Diploma de especialización Análisis del Terrorismo Yihadista, Insurgencias y Movimientos Radicales (V Edición), Universidad Pablo de Olavide (Sevilla). 

 

Editado por: Grupo de Estudios en Seguridad Internacional (GESI). Lugar de edición: Granada (España). ISSN: 2340-8421.

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