Inteligencia proactiva: una estrategia para combatir el delito de trata de personas en Ecuador

Versión para impresiónVersión para impresión

Análisis GESI 23/2014

La delincuencia organizada mueve 870 mil millones de dólares al año, representa una amenaza para la paz y la seguridad humana, viola los derechos humanos y mina el desarrollo económico, social, cultural y político de las sociedades.

En Ecuador, dos de los  delitos más recurrentes vinculados con la delincuencia organizada transnacional son, el tráfico de drogas ilegales y la trata de personas. La falsificación y el tráfico de armas aún no llegan a las dimensiones de las dos primeras. No existen estadísticas reales que revelen la realidad y magnitud de los dos primeros problemas en Ecuador, sin embargo, declaraciones oficiales de funcionarios públicos vinculados al sector de la seguridad aseguran que el tráfico de drogas, armas y la trata de personas, son los delitos que más dinero mueven en el país.

Por su parte, la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC), afirma que el ‘…mercado de drogas y trata produce el 40% del PIB de la región’. En este sentido, esta es la única aproximación cuantitativa que de alguna manera corrobora que en el Ecuador también el  tráfico de drogas y la trata  de personas son los principales negocios ilícitos donde se mueve la mayor cantidad de dinero.

Esta afirmación parece tomar sentido cuando noticias y titulares de medios de comunicación en el Ecuador hacen referencia al incremento de la trata de personas en el país. En medios de comunicación de cobertura nacional y local, se destacan noticias como estas:

La trata de personas en Ecuador es una realidad que crece cada día más y requiere la atención urgente de varios sectores del gobierno y de la sociedad en su conjunto. Iniciativas como la penalización y tipificación de este delito es un gran avance en el camino de disminuir y erradicar este flagelo.

El nuevo Código Orgánico Penal Integral (COIP) que entró en vigencia en agosto de 2014, dedica al menos 20 artículos relacionados de manera directa con el delito de la trata de personas y 5 artículos donde se menciona el delito, evidenciando de esta manera la importancia que ha tomado este tema y que ahora es recogido en un corpus legal.

Por su parte, El Consejo Nacional de las Mujeres, Consejo Nacional de la Niñez y Adolescencia, Dirección Nacional de Género del Ministerio de Gobierno, Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, y Organización Internacional del Trabajo, diseñaron un Plan Nacional Para Combatir la Trata de Personas, la explotación sexual, laboral y otros fines de explotación de personas, en particular de mujeres, niños, niñas y adolescentes. El referido plan integró el enfoque de derechos y formuló acciones, tomando en consideración el ciclo de prevención, investigación y sanción del delito, y reparación-restitución- de derechos de las víctimas (Fiscalía General del Estado, 14; 2013).

El Planen el Ecuador no es más que la materialización de las recomendaciones del anexo II de la Convención de las Naciones Unidas Contra la Delincuencia Organizada Transnacional y sus Protocolos, cuya finalidad es:

a) Prevenir y combatir la trata de personas, prestando especial atención a las mujeres y los niños;

b) Proteger y ayudar a las víctimas de dicha trata, respetando plenamente sus derechos humanos; y

c) Promover la cooperación entre los Estados parte para lograr esos fines (UNODC, 2004:45).

Dada la magnitud del problema de la trata de personas, donde además, la delincuencia organiza transnacional está presente; su combate se debe hacer de manera integrada por la mayor cantidad de instituciones y sectores de un Estado.  En el Protocolo,  en el artículo cuarto hace alusión a la participación del área de seguridad, su rol principalmente se puede entender en la prevención y combate de la trata de personas, así mismo coadyuvaría en la investigación y protección de las víctimas.

A menos que contenga una disposición en contrario, el presente Protocolo se aplicará a la prevención, investigación y penalización de los delitos tipificados con arreglo al artículo 5 del presente Protocolo, cuando esos delitos sean de carácter transnacional y entrañen la participación de un grupo delictivo organizado, así como a la protección de las víctimas de esos delitos (UNODC, 2004:46).

 

En el mundo entero, las dimensiones reales de la trata de personas aún son difíciles de cualificar y cuantificar. Sin embargo, existen algunos estudios a nivel mundial y local que brindan aproximaciones para conocer la magnitud de la trata de personas. Por ejemplo,  El Informe mundial sobre  la trata de personas 2012 de la UNODC, afirma que ‘…la trata de personas es un delito de alcance mundial que afecta a casi todos los países de todas las regiones. Entre 2007 y 2010 se detectaron víctimas de 136 nacionalidades distintas en 118 países de todo el mundo (UNODC, 2012).

En Ecuador, existen algunos estudios que dan cuenta de los fines y tipos de trata de personas en el país. Los estudios provienen en su mayoría de iniciativas de instituciones privadas. Sólo en el año 2012 se recogieron datos de la Fiscalía que fueron públicos en el año 2013. Este estudio es uno de los pocos emprendidos por una institución pública y más aún es el primero en hacer referencias cuantitativas. A finales del año 2011, la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito,  realizó ‘el estudio sobre el estado de la trata de personas en Ecuador’publicado en el año 2012. En el estudio se hace un abordaje en su gran mayoría cualitativo, y existen algunas referencia cuantitativas de la trata de personas en Ecuador.

El informe de la Fiscalía hizo público que la trata de personas para explotación sexual ocupaba el primer lugar, seguido por la trata con fines de explotación laboral, trata para fines delictuosos ocupan el tercer lugar y mendicidad en cuarto lugar.También se reconoce las limitaciones existentes a la hora de recolectar los datos, y se hace énfasis en la imposibilidad de recabar información de años anteriores al 2012. En este mismo informe se da a conocer que la mayor cantidad de víctimas son mujeres en el rango de edad de 15 a 17 años, aunque la edad máxima detectada por la Fiscalía es de 32 años. (Fiscalía General del Estado, 32; 2013).

Por otra parte y en complemento a las cifras de la Fiscalía. El Viceministro del Interior, en anuncios públicos,y tomando como referencia el informe de la UNODC del año 2012,  indicó que el 66% de las víctimas de trata son mujeres, el 13% niñas y el 9% niños. El 79% de las víctimas están destinadas a la explotación sexual y el 70% vive bajo encierro y amenaza. Otros datos aportados señalaban que al menos 5 000 niñas y adolescentes son víctimas de trata en el Ecuador.

En este sentido, la trata de personas para el caso ecuatoriano se constituye en un desafío que tiene muchas aristas por descubrir, estudiar, entender y analizar. Lo que actualmente existe es una aproximación que intenta conocer las distintas modalidades y fines, congregando a organizaciones no gubernamentales, centros académicos, organizaciones civiles y varias instituciones del Estado quienes en conjunto han desarrollado algunas iniciativas para entender de mejor manera este fenómeno y poder combatirlo. Se destacan entre las principales instituciones, organizaciones y centros académicosasí se destaca:La Unidad Anti trata de la Policía Judicial, la Unidad Anti trata de la Dirección Nacional de la Policía Especializada para Niños, Niñas y Adolescentes (DINAPEN), la unidad en contra de la trata y tráfico de personas del Ministerio del Interior, la  Unidad contra el crimen organizado de la fiscalía, y el proyecto de Prevención de la Explotación Sexual y Comercial en Niñas, Niños y Adolescentes (ESCNNA) del Ministerio de Turismo en el Ecuador. Además, en el mes de agosto de 2013 con el apoyo de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), se inauguró el Observatorio sobre Trata y tráfico de personas, capítulo Ecuador, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), entre otras.

No queda duda que la trata de personas es un delito que está tomando fuerza, victimizando a niños y niñas principalmente, permeando la seguridad del Estado, violentando derechos fundamentales y poniendo en franco riesgo la seguridad humana y seguridad integral del Estado.

 

La Inteligencia en la prevención, investigación y combate del delito

Los datos presentados intentan dimensionar la magnitud del delito, pero por otra parte también demuestra lo que aún falta hacer. Es decir, un trabajo más integrado que apunte no solamente a la cuantificación y cualificación del delito, sino a la prevención, combate, y desactivación de este crimen.

La trata de personas en Ecuador ha tenido un abordaje más de carácter punitivo, donde el énfasis de participación ha venido del sector policial, judicial e investigativo. La participación del sector de inteligencia estratégica en el combate de la trata de personas en el país no ha tenido un rol protagónico, es más, su participación ha sido limitada pese a las bondades que se puede encontrar en esta disciplina científica.

Ciertamente, la flexibilidad y bondad de la inteligencia le permite contribuir en distintas áreas y disciplinas, de tal forma que no se debería exceptuar la participación de la inteligencia en el combate a la trata de personas, ni tampoco a la investigación y menos aún a la prevención.

Para profundizar la participación de la inteligencia en la prevención, investigación y combate de la trata de personas se debe iniciar explicando la participación del sector de inteligencia en la seguridad del Estado ecuatoriano.

En el Ecuador, ‘La Secretaría de Inteligencia (SIN), es el órgano rector del Sistema Nacional de Inteligencia, dirige y orienta el quehacer de la inteligencia, contribuyendo a garantizar la seguridad pública y del Estado…’ (Agenda sectorial de Inteligencia, 2014:21). La SIN según el Decreto Ejecutivo 1768, gozará de independencia administrativa y financiera (art. 4). Y sus funciones y competencias serán:

ART.5.- La Secretaría de Inteligencia se encargará de planificar, coordinar, supervisar, controlar y ejecutar las acciones de inteligencia a nivel estratégico y operacional de los niveles de coordinación política y técnico operativo que se conforman por el Subsistema de Inteligencia Militar; Subsistema de Inteligencia Policial; Unidad de Gestión de Seguridad Interna de la Presidencia de la República; y otras entes de inteligencia que se crearen en el futuro’.

ART.9.- De la competencia de la Secretaría Nacional de Inteligencia.-

c) Identificar las amenazas, riesgos y vulnerabilidades internas y externas, con el apoyo de las entidades que conforman el sector público, dentro del ámbito de sus competencias, para lo cual se establecerán mecanismos de enlace y entrega de información relacionada con la seguridad pública y del estado, de conformidad con el plan nacional de seguridad integral (Ley de Seguridad Pública y del Estado, 2009).

Al sistema de inteligencia se han sumado en los últimos años, el Servicio de Protección Presidencial, La Unidad de Inteligencia Financiera, [Inteligencia de Aduanas] y el Servicio de Rentas Internas (Secretaría de Inteligencia, 2013: 11). A su vez, la SIN forma parte del sistema de seguridad del Ecuador, cuya rectoría recae en el Ministerio Coordinador de Seguridad (MICS).

Ahora bien, si lascompetencias de la Secretaría de Inteligencia son: Identificar las amenazas, riesgos y vulnerabilidades internas y externas;estas toman mayor fuerza y sentido cuando se vincula con la Constitución del Ecuador, en donde seexpresa que los deberes primordiales del Estado, entre otras cosas son:

 ART. 3.- Son deberes primordiales del Estado:

8. garantizar a sus habitantes el derecho a una cultura de paz, a la seguridad integral y a vivir en una sociedad democrática y libre de corrupción.

ART.393.- El Estado garantizará la seguridad humana a través de políticas y acciones integradas, para asegurar la convivencia pacífica de las personas, promover una cultura de paz y prevenir las formas de violencia y discriminación…. (Constitución del Ecuador)

Es claro que existe todo un marco normativo para la participación de la Inteligencia en el sector de la seguridad, pero más allá, es un deber moral; más aún cuando está en riesgo la vida de los seres humanos y más todavía cuando son los niños, niñas, adolescentes y mujeres las principales víctimas de esta nueva forma de esclavitud que atenta a la dignidad y libertades de los seres humanos y es considerada un delito de lesa humanidad.

Por otra parte, se hace imperiosa la participación de la inteligencia cuando no se trata de delincuencia solamente sino de delincuencia organizada transnacional y de criminalidad como se destaca en la Declaración de Bruselas sobre la Prevención y el Combate de la Trata de Seres Humanos:

La Trata de seres  humanos ha sido identificado como una actividad criminal crecientemente infiltrada por el crimen transnacional organizado, la cual genera ingresos substanciales de manera ilícita que con frecuencia ingresan a los mercados lícitos para ser lavados, con  un riesgo casi inexistente de enjuiciamiento y confiscación.

Al existir un marco Constitucional y normativo que exige la participación de todas las instituciones para garantizar la seguridad humana y la seguridad integral del Estado, surge la pregunta ¿Cómo debe participar la inteligencia en este ámbito?

Según el Protocolo para combatir la Trata de Personas, el énfasis se centra en prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente de mujeres y niños. Si bien, la parte de represión y sanción está ya encaminada con un marco legal y algunas políticas públicas, la prevención debe constituirse en eje central de la erradicación de este delito y es aquí donde la inteligencia debería participar con mayor fuerza.

Es en este punto donde las instituciones del Estado deben integrar y armonizar sus acciones para evitar que este delito se materialice.  Razón por la cual, la Fiscalía General del Estado, de manera acertada ha establecido en el año 2011 como prioridad ‘…el combate al delito de trata de personas, así como la protección especializada de las víctimas’ (Fiscalía General del Estado, 15; 2013).

La protección especializada y especial, entre otras cosas hace alusión a ‘…dirigir estrategias hacia la prevención y detección oportuna y precoz de las circunstancias de inciden en [las] vulnerabilidades [de las víctimas]’ (Fiscalía General del Estado, 15; 2013).

Para materializar estas estrategias de prevención, se debe considerar la participación de las agencias de inteligencia. Su rol y aporte fundamental será entonces el de proporcionar inteligencia para la toma de decisiones y contribuir a la detección temprana de este delito, como lo señala nuevamente la Declaración de Bruselas sobre la Prevención y el Combate de la Trata de Seres Humanos:

Se requiere desarrollar y depurar las técnicas de investigación proactiva basadas en información de inteligencia, diseñadas para identificar, investigar y enjuiciar a los traficantes de manera exitosa, sin tener que depender del  testimonio de las víctimas. Estas técnicas incluyen, por ejemplo, la recolección y el análisis de información de inteligencia de múltiples entidades, la investigación financiera proactiva, coordinada y paralela dirigida a identificar y seguir el rastro de dineros, con el fin de develar pruebas convincentes de actividades criminales, así como el uso de una variedad de técnicas de vigilancia.

El sistema de inteligencia en el Ecuador debería participar ycoadyuvar a la prevención y detección de la trata de personas en todas sus formas y modalidades, al combate, protección e investigación de la trata de personas y sus fines, más aún cuando se está vulnerando los derechos de niños, niñas, adolescentes y mujeres en edades entre los 12 a 32 años de edad, siendo estos grupos considerados por la Constitución del Ecuador como Grupos de Atención Prioritaria (GAP), y cuando la presencia de organizaciones delictivas transnacionales atenten la vida misma de las personas y la seguridad del Estado. Por lo tanto, se procura que el sistema de inteligencia asuma sus funciones:

  • Aplicando inteligencia proactiva entendida como: La inteligencia que ‘…busca desactivar cualquier riesgo potencial mediante una actuación planificada en sus condiciones causales, modelando incluso la realidad para poder evitar que riesgos y amenazas puedan llegar a devenir’ (Serra, 2011: 68). En este sentido, la aplicación de herramientas como la prospectiva es vital, si se quiere  anticipar el ilícito, valorando los impactos a mediano y largo plazo, de cara a simular escenarios para enfrentar el futuro.
  • Generando inteligencia estratégica, basada esta desde la perspectiva de la prevención de nuevos delitos o nuevas demandas en distintos mercados del mundo.
  • El rol y participación de la inteligencia en el Ecuador podría contribuir emitiendo alertas tempranas de los fenómenos detectados.
  • Conociendo y entendiendo el mercado global y las nuevas demandas y preferencias de nuevos y viejos usuarios de las víctimas de trata de personas en todos sus fines y tipos.

La tarea del sistema nacional de inteligencia en general y de la SIN en particular, apunta a la prevención y combate de la trata de personas, en vista que otros componentes del Protocolo son abordados por otras instituciones del Estado. En este sentido, a continuación se presenta la forma en que la Secretaría de Inteligencia como órgano rector junto con los subsistemas de inteligencia en Ecuador podría trabajar para hacer frente a la trata de personas.

 

La Prevención

El combate al problema de la trata de personas debería iniciar situando actores, motivaciones, características de los actores, formas de operar, rutas, etc. Por lo tanto lo que se requiere para combatir es conocer y evaluar al ‘enemigo’. En palabras de SunTzu (500 AC), ‘sin evaluación no se puede vencer, ni tampoco si se desconoce al enemigo’.

Ahora bien, si convenimos que una de las formas de combatir este problema es a través de la prevención -aunque me adelanto a decir que no es la única- debemos saber en dónde y cómo se debe prevenir. Para este fin, hemos de conocer entonces cuales son los principales actores.

Para el caso ecuatoriano, la trata de personas se presenta en dos tipos y tiene al menos cuatro actores: víctimas, victimarios, Estado y Sociedad. En lo referente a los tipos se han detectado dos: trata interna y trata externa, a su vez presentan distintos fines, que en su mayoría se han manifestado en el Ecuador y son:

• Explotación sexual (prostitución, pornografía, pedofilia, turismo sexual)

• Explotación Laboral (trabajos forzados)

• Servicio Doméstico

• Mendicidad

• Reclutamiento para Grupos Armados Ilegales (GIA) (como soldados cautivos o niños soldados)

• Embarazos forzados, vientres de alquiler

• Prácticas religiosas

• Fines Ilícitos

• Matrimonios Serviles

• Tenencia ilegal

• Tráfico de órganos

 

La trata de personas es un delito que tiene un cierto grado de complejidad para ser operado por una sola persona. Sin embargo, no se puede desestimar esa posibilidad. Pero los tipos de trata que se han detectado en el país obligan a que cuente con una mínima estructura que podría ser operada por la Delincuencia Organizada Local o la Delincuencia Organizada Transnacional.

En el Ecuador, la trata de mayor relevancia está asociada a la explotación sexual. Según el Estudio de la Fiscalía el 47% de las víctimas registradas en el año 2012, fueron explotadas sexualmente, seguida de la trata con fines de explotación laboral que alcanzó el 14%, el 2% para fines delictuosos y el 1% para mendicidad (Fiscalía General del Estado, 32; 2013). Criterios de funcionarios de ONG, fundaciones y técnicos de instituciones públicas, recogidas en el informe de la UNODC 2012, corroboran los datos expuestos por la Fiscalía.

A nivel nacional, la trata de personas es acompañada casi siempre de explotación sexual. En Ecuador, los lugares de origen de ese tipo de trata son Santo Domingo de los Tsáchilas, Los Ríos y las provincias del Oriente, y, las ciudades de destino son las grandes urbes donde se mueve el dinero: Quito, Guayaquil y Cuenca (Ver mapas en anexos).

Por otro lado, en las provincias de la Sierra central como Chimborazo, Imbabura y Cotopaxi, se concentra la trata de personas para la explotación laboral. De igual manera las ciudades de destino son Quito, Guayaquil y Cuenca.

Con respecto a la trata de personas de carácter internacional, el Ecuador es un país de destino, en su mayoría de jóvenes colombianas, cubanas, guatemaltecas, peruanas entre otras mujeres -y ciudadanos en general- de procedencia de otros países de la región, pero en menor cantidad.(Buitron, 2012:46).

En lo referente a la explotación laboral internacional, los países de destino son Chile, Venezuela, Colombia y actualmente Brasil. En Chile se ha detectado trata de menores vinculados al trabajo en mendicidad; mujeres adultas en el rubro de la servidumbre y la explotación laboral, y los hombres en la trata laboral principalmente en el sector de la construcción.

Existe la posibilidad  que se recluten a menores de edad para fines delictuosos en zonas de frontera con Colombia, también reclutamiento forzoso, explotación laboral y sexual. Estas formas de trata se asocian a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Bandas Criminales, Carteles de la Droga y Delincuencia Organiza Transnacional.

En este contexto, la prevención es principio sine qua non del combate, razón por la cual, varias instituciones del Estado y las organizaciones de la sociedad civilse han encargado a través de campañas publicitarias en medios de comunicación de difundir mensajes de prevención a la ciudadanía, como deja ver el trabajo para la UNODC realizado por Buitron (2012).

La capacitación a funcionarios públicos del sistema judicial y miembros de los cuerpos de seguridad también fue una iniciativa que apuntó a la disminución del delito, aunque en menor medida. A estas estrategias se sumó investigaciones sobre el tratamiento judicial, y sobre las modalidades, alcance, vulnerabilidades, proceso de explotación, perfiles de las víctimas, tratantes y demandantes.También desarrollo y apoyo de programas de educación para quienes están en una situación de alta vulnerabilidad. Finalmente, apoyo y fortalecimiento a iniciativas microempresariales (Buitron, 2012:82,91,92).

En suma, lo que se ha buscado a través de la Agenda y el Plan para Combatir la Trata de Personas en Ecuador, es dar cumplimiento a los objetivos, que en resumen no son otra cosa que: ‘Impulsar acciones orientadas a erradicar las causas que generan y naturalizan la trata de personas. [Por otra parte, propender] acciones que apunten a modificar las causas estructurales y factores de vulnerabilidad que promueven la trata interna e internacional de personas en todos sus fines’ (Buitron, 2012:83, 89).

Muchas de estas iniciativas ni siquiera se han podido ejecutar aún, y las otras no bastan. Por esa razón se considera que la participación del sistema de inteligencia puede contribuir de manera esencial para combatir el delito y sobre todo a desactivar el riesgo potencial que es la trata de personas, a través de la aplicación de nuevos métodos para el análisis, como los métodos de prospectiva, que en cierta medida está ligado a la inteligencia proactiva.

 

Inteligencia Proactiva

El planteamiento de Serra(2011), que concibe a la Inteligencia Proactiva (IP) como la inteligencia que pretende desactivar cualquier riesgo potencial mediante una actuación planificada en sus condiciones causales. Nos invita a la reflexión y a evaluar cómo estábamos produciendo inteligencia, cuáles fueron los métodos y enfoques utilizados en la producción de inteligencia y cuáles son los resultados alcanzados.

En lo referente a la trata de personas en el Ecuador, nos preguntamos, ¿Cuáles han sido las contribuciones de la inteligencia para combatir este delito? Podría ser de utilidad la Inteligencia Proactiva para materializar el Protocolo de Palermo que dispone a todos los estados miembros, el cumplimiento irrestricto de los acuerdos alcanzados en referencia a la prevención y combate de la trata de personas; protección y ayuda a las víctimas; y cooperación entre estados.

Si la trata de personas en Ecuador está creciendo, la respuesta a la interrogante sería, que el aporte de inteligencia fue mínimo o insuficiente, o tal vez, la inteligencia sola no basta para enfrentar este crimen. Se pueden especular muchas respuestas en torno a la crecida de la trata de personas, pero más allá de ello, es importante saber y tomar conciencia que ‘…los servicios de inteligencia deben aprender a trabajar de manera proactiva con el fin de gestionar las incógnitas y contar con información oportuna para cumplir con su principal misión: producir inteligencia estratégica de Estado para la toma de decisiones de alto nivel precautelando la seguridad integral’ (Serra, 2014).

Ahora bien, si el objeto de la Inteligencia Proactiva es desactivar los riesgos, actuando sobre sus condiciones causales. Los servicios de inteligencia deberían preocuparse de buscar nuevas técnicas y otras opciones de análisis que permitan superar incluso la doctrina aún aplicada y derivada del mundo bipolar.

En este contexto, el reto metodológico, siguiendo a Serra (2011) es: pasar de la Inteligencia Clásica a la Inteligencia Anticipatoria para llegar finalmente a la Inteligencia Proactiva. Actuar sobre las condiciones causales, nos obliga a mirar, entender y analizar los fenómenos actuales, pasados y futuros en los cuales se gestaron, se están manifestando y en los que podrían devenir los delitos y crímenes. Esto implica en esencia un cambio en el paradigma de la inteligencia.

Por lo tanto el análisis del problema de la trata de personas en el Ecuador deberá ser alimentado por otras formas de mirar los fenómenos, anclado a un contexto global predominado por las lógicas del mercado y con presencia de las trasnacionales del crimen. En este sentido, podríamos optar a más de las clásicas tipologías de inteligencia como la OSINT, IMINT, SIGIT. Inteligencias aún no explotadas, poco difundidas y menos utilizadas como:

  • Inteligencia sociocultural (SOCINT): permite estudiar y analizar el contexto social, político, económico y demográfico de una determinada población (Diccionario LID, 2013; 169).
  • Inteligencia etnográfica (ETHINT): permite describir y entender la vida cotidiana y la organización social de un grupo cultural determinado (Diccionario LID, 2013; 167).
  • Inteligencia retrospectiva: estudio inteligente del pasado que permite potenciar la capacidad [de análisis] para interconectar hechos y realizar analogías con los nuevos fenómenos (NAVARRO BONILLA, 2013).

De esta forma, desactivar cualquier riesgo tendrá mayores posibilidades de llegar a buen fin. Más aún si la inteligencia observa en las estructuras donde emerge el delito y además analiza el problema de manera sistémica, como se expresa en la gráfica.

Finalmente, y si queremos cerrar el ciclo y cumplir con los objetivos del Protocolo de Palermo y del Plan Nacional para combatir la trata de personas. La inteligencia debería siempre estar un paso delante de la delincuencia y la criminalidad. Esto será posible si incorporamos nuevas herramientas al análisis de inteligencia, como la prospectiva, herramienta complementaria en el trabajo de los servicios de inteligencia, pues permite analizar el futuro con el fin de comprenderlo y poder influir sobre él. 

En fin, lo que se intenta es generar un cambio en los métodos de análisis para tener una mayor efectividad, en la desactivación de los riegos y evitar las amenazas, que se gestan en el delito de la trata de personas;buscando además llegar siempre al decisor político a fin de ‘suministrar información evaluada, contrastada e integrada [para] que tome decisiones con el menor nivel de incertidumbre posible’ (Díaz Fernández, 2006).

 

Bibliografía

Conferencia Europea sobre Prevención y Combate de la Trata de seres humanos -Desafío Global para el siglo XXI- (2002). Declaración de bruselas sobre la prevención y el combate de la trata de seres humanos. Bruselas.

Díaz Fernández, Antonio (2013). Diccionario LID: Inteligencia y Seguridad. LID Editorial Empresarial. España. 

Díaz Fernández, Antonio (2006). Modelos de servicios de inteligencia en Europa y Latinoamérica. En: Serra del Pino, Jordi (2011).Inteligencia Proactiva. Inteligencia y Seguridad: revista de análisis y prospectiva. N°. 10. España.

Fiscalía General del Estado (2013). La trata de personas en Ecuador. El Telégrafo. Quito.

Jordán, Javier (2011). Introducción al análisis de inteligencia. Grupo de Estudios en Seguridad Internacional. España.

Ley de Seguridad Pública y del Estado (2009). Corporación de Estudios y Publicaciones. Quito.

Naciones Unidas, Oficina Contra las Drogas y el Delito (2004). Convención de las naciones unidas contra la delincuencia organizada transnacional y sus protocolos. New york.

Naciones Unidas, Oficina Contra las Drogas y el Delito (2012). Estudio sobre el estado de la trata de personas en Ecuador. Lima-Perú.

OIM, USAID (2011). La trata de personas: Desde un enfoque de derechos humanos. Digital Center. Quito.

Secretaría de Inteligencia (2014). Agenda Sectorial de Inteligencia. El Telégrafo. Quito.

Secretaría de Inteligencia (2013). Creando Cultura de Inteligencia. Quito.

Serra del Pino, Jordi (2011). Inteligencia Proactiva. Inteligencia y seguridad: revista de análisis y prospectiva. N°.10.

Serra del Pino, Jordi (2014). Inteligencia y análisis prospectivo: La gestión de la incertidumbre. Eskeletra Editorial. Quito.

Diego Cando Murillo es profesor asociado a la Universidad Central del Ecuador. Se ha desempeñado en varios cargos en la función pública, vinculados a la Seguridad e Inteligencia de Estado. Es investigador asociado a la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) sede Ecuador.

Editado por: Grupo de Estudios en Seguridad Internacional (GESI). Universidad de Granada. Lugar de edición: Granada (España). ISSN: 2340-8421.

Licencia Creative Commons
Bajo Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported