Evolución de la doctrina militar: la Royal Air Force (RAF) británica

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La RAF, creada en abril de 1918 era la primera Fuerza Aérea independiente del mundo. En palabras de Churchill “el primer deber de la RAF es guarnecer el Imperio”. De hecho, la RAF se creó para reducir los costes de mantener pacificadas las grandes extensiones del Imperio Británico. Sin embargo, el carácter de la RAF se debe en gran medida a su principal impulsor, el General Hugh Trenchard, un destacado teórico del 'Poder Aéreo Estratégico'. Así, para la RAF “guarnecer el Imperio” se traducía en misiones independientes contra los recursos –materiales y morales – del enemigo.

En el momento de su creación, en 1918, la RAF era la Fuerza Aérea más numerosa del mundo, con 3.300 aeronaves. Los programas de desmovilización tras la PGM llegaron a reducir su fuerza a una décima parte de este número en 1922. A partir de ese momento, y ante el incremento de las tensiones en Europa (crisis con Francia por la ocupación gala de la cuenca del Ruhr), la RAF comenzó un lento proceso de rearme, frenado por los escasos presupuestos de tiempo de paz, que amenazaban con acabar con la industria aeronáutica británica.

Durante el periodo de entreguerras, la RAF, con Hugh Trenchard a la cabeza, era la principal defensora de las teorías del 'Poder Aéreo Estratégico'. De hecho, la RAF había practicado con éxito esas teorías, a pequeña escala, en funciones de 'policía imperial' en el Irak ocupado. En ese escenario, los bombardeos de la RAF sobre las tribus hostiles habían conseguido establecer el dominio británico sin apenas participación de las fuerzas terrestres.

La unidad base de la RAF era el Escuadrón, dotado con doce aviones, medios de mando control y los elementos logísticos básicos. Dos o tres de estos Escuadrones se reunían en Grupos, compartiendo función (había Grupos de Caza, de Bombardeo, de Reconocimiento…), base y apoyos logísticos más potentes.

En coherencia con su doctrina, desde la citada crisis del Ruhr con Francia, el Gobierno británico entendía que su territorio metropolitano sería muy vulnerable al mismo tipo de ataque de bombardeo estratégico que pensaba aplicar a sus posibles enemigos, desde cualquier lugar de la costa continental del Canal de la Mancha. Por ello, decidió crear la Home Defence Air Force (Fuerza Aérea de defensa de la metrópolis), dotada inicialmente con 42 Escuadrones (488 aparatos), siendo 14 Escuadrones de Caza y 28 de Bombardeo, pues para la RAF la defensa aérea siempre tendría un elevado componente ofensivo, buscando constantemente la destrucción de la fuerza aérea enemiga en sus bases, y atacando el potencial industrial y humano enemigo.

En 1934, ante las evidencias de la aparición de una Fuerza Aérea 'secreta' en Alemania, el Parlamente británico aprobó una expansión de la Home Force de 41 escuadrones más, aunque, en la realidad, se hizo bien poco. El nacimiento oficial de la Luftwaffe y su acelerado crecimiento, junto con el convencimiento británico de que, en caso de guerra, los alemanes aplicarían las ideas del 'Poder Aéreo Estratégico', bombardeando el territorio británico, llevaron al Reino Unido a ampliar continuamente la expansión prevista de la Home Force: en 1935, las estimaciones británicas calculaban en 1.500 aviones el arsenal de la Luftwaffe para 1937, por lo que se aprobó un incremento de 123 escuadrones (con 1512 aviones) para 1939 (se estimaba que los alemanes consolidarían su cifra de aeronaves en 1937, que no podrían aumentarla por carencia de personal entrenado y que no estarían en condiciones de emprender acciones ofensivas antes de ese año). Sin embargo, desde 1935, la RAF ya cifraba su objetivo no en conservar su superioridad sobre Alemania, sino simplemente en mantener la paridad. Las razones para ello estaban por un lado en cuestiones económicas – Gran Bretaña estaba saliendo todavía de la Gran Depresión de 1929 -, políticas – no se quería alarmar a la población con el riesgo de una nueva guerra europea – y organizativas – la jefatura de la RAF opinaba que una expansión demasiado rápida bajaría la calidad media de la fuerza. Además de ello, conscientes de la obsolescencia de muchos de sus modelos de aeronaves, la RAF optó por reequiparse con modelos nuevos (algunos todavía en desarrollo), aunque esto hiciese más lento el proceso de expansión.

Pese a estas reticencias, las evidencias del rearme alemán llevaron a una continua expansión de la RAF. En marzo de 1936 se amplió el incremento previsto para la Home Force hasta los 1.736 aparatos. De la misma forma, los bombarderos ligeros fueron reemplazados por bombarderos medios, con mayor alcance y carga útil. Esta continua expansión obligó a un incremento de las capacidades industriales (la producción de aviones aumentó desde los 157 por mes de 1936 hasta los 800 al inicio de la guerra) y de entrenamiento de personal.

Hasta 1936, la RAF se organizaba por criterios geográficos, con la Home Defence Air Force  por un lado, junto con varios mandos locales (India, Irak, Egipto, Malasia…) y algunas unidades independientes (como los cinco Escuadrones de Reconocimiento designados para apoyar al Ejército de Tierra). A partir de 1936, la RAF distribuía sus aeronaves en tres grandes 'Mandos', el Mando de Caza (Fighter Command), el de Bombardeo (Bomber Command) y el Costero (Coastal Command), además de un Mando de Adiestramiento (Training Command). Cada uno de estos Mandos agrupaba un número variable Grupos, cada uno de ellos con una Base Aérea y que reunían dos o tres Escuadrones (con unos doce aviones cada uno, aproximadamente). La nueva organización de la RAF separaba los cazas – cuya misión era puramente defensiva – de los bombarderos – con misión ofensiva -. Como consecuencia, los cazas británicos tenían muy poco adiestramiento en la protección de sus bombarderos, y, en general, las acciones de bombardeo se hacían sin escolta de cazas.

Al inicio de la guerra, la RAF estaba inmersa en un programa de continua expansión de cinco años de duración: la Home Force había pasado de 564 aviones bastante anticuados en 1934 a 1476 modernos aparatos en septiembre de 1939, y de 168 desplegados en otros lugares de su imperio a 435. El personal había aumentado desde 30.000 permanentes y 11.000 reservistas en 1934, hasta 118.000 profesionales y 68.000 reservistas en 1939. Además de ello, seguía un programa de expansión adicional, centrado en la producción de bombarderos pesados, previsto para 1942.

Un elemento vital para la guerra aérea que se avecinaba fue el desarrollo del radar, que se gestó en el marco de los planes de la RAF para la defensa aérea de la Gran Bretaña.

El núcleo de la RAF era evidentemente la Home Force. Pese a este importante aumento de capacidades, la RAF no prestó una excesiva atención a la cooperación con el Ejército de Tierra, fuera de proporcionar algunos pequeños escuadrones de reconocimiento y prever el despliegue de cazas para contribuir a la protección de la probable fuerza expedicionaria que se desplegase en el continente. Coherentemente con su doctrina, la RAF pensaba que la guerra con Alemania se ganaría con el tradicional bloqueo naval, combinado con el bombardeo estratégico de la industria y los centros de población alemanes, al tiempo que los cazas británicos evitaban que la Luftwaffe pudiese hacer lo mismo con el Reino Unido. Así, la producción de aeronaves británica se centró en los capaces cazas Supermarine Spitfire y Hawker Hurricane, y en los pesados bombarderos cuatrimotores Halifax y Lancaster, nada aptos para el apoyo a las fuerzas terrestres.

Carlos Javier Frías es Coronel Jefe del Regimiento de Artillería Antiaérea 73, con sede en Cartagena, España.