Etnocentrismo, pensamiento sesgado y el análisis de inteligencia frente al yihadismo

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Análisis GESI, 6/2019

Resumen: ¿Estamos empleando un pensamiento sesgado para tratar de entender y contextualizar el problema del yihadismo en cualquiera de sus manifestaciones (insurgencia, terrorismo, violencia explícita, etc)?

A luz del análisis de material original de grupos insurgentes y terroristas como Al Qaeda (AQ) y su confrontación con las soluciones que dan las sociedades occidentales, la comunicación trata de profundizar en tres aspectos fundamentales que guardan relación con el etnocentrismo. Primero, si la sociedad occidental enmarca y entiende bien el problema. Segundo, si la sociedad occidental ha tratado y todavía trata de aplicar soluciones utópicas para regímenes, regiones o grupos sociales que todavía no están preparados o que simplemente no las aceptan porque no las entienden o no las comparten. Tercero, si los medios y modos son adecuados para la resolución del problema.

*****

Introducción

El ensayo se estructura en nueve epígrafes. El primero es una introducción que orienta al lector acerca de la estructura del artículo.

Los siguientes tres epígrafes:

  • «Las estrategias»
  • «La dirección de la guerra/seguridad»
  • «El diseño, la resolución de problemas y la estrategia»

buscan establecer unas bases comunes acerca conceptos clave como qué es y de qué se compone una estrategia, quién dirigen la guerra y la seguridad nacional y cómo se confeccionan/diseñan las estrategias.

El quinto epígrafe «El yihadismo y las herramientas empleadas en occidente para analizar / entender el problema y el entorno», es una síntesis y análisis de la literatura especializada acerca de cómo occidente entiende, en líneas generales, el problema del yihadismo.

El sexto epígrafe «No analizar a la fuente, escuchar a la fuente», muestra, de mano de los mismos yihadistas, las motivaciones que les impulsan a la lucha violenta.

El séptimo epígrafe, «Johan Galtung y los tres tipos de violencia y la resolución de los conflictos», se hace necesario para entender las causas profundas del yihadismo y qué aspectos debe contener una estrategia que quiera hacer frente de forma eficiente y con resultados duraderos al problema del yihadismo.

En el octavo epígrafe «Disfunciones en las herramientas y estrategias para la resolución del problema del yihadismo» todas las piezas tratadas en los puntos anteriores se interrelacionan para mostrar tres disfunciones importantes de occidente en su lucha contra el yihadismo.

Para finalizar, el artículo concluye con unas últimas consideraciones.

 

Las estrategias

De acuerdo con las teorías realistas/neorrealistas, una nación en conflicto empleará todos los recursos a su disposición, empleando la violencia, generalmente, como último recurso, para alcanzar los fines que propone.

Así pues, generalmente, cuando una nación estado, un grupo humano cohesionado, o un simple individuo detecta que su situación actual es indeseable traza planes, una estrategia y la pone en marcha con el fin de revertir esa situación tratándola de convertir en lo que al comienzo del problema visualizó como la mejor de las situaciones finales deseadas posibles.[1]

Para alcanzar la situación final deseada, Beaufre[2] realizó una taxonomía exhaustiva que describe cinco modelos estratégicos, de acuerdo a los desequilibrios de poder entre los adversarios. En cualquier caso, toda estrategia se puede desglosar en tres partes principales:

  • Fines: objeto o motivo por el que se ejecuta la estrategia.
  • Modos: conjunto de procedimientos o maneras que se emplearán para llevar a cabo la estrategia.
  • Medios: los recursos (personal, material, financiero, “know how”, etc) necesarios para llevar a cabo la estrategia.

Cualquier deficiencia grave en uno de estos aspectos claves de la estrategia imposibilita el cumplimiento de la misma. No asignar recursos necesarios y suficientes, no tener procedimientos, no aplicarlos correctamente o adecuadamente o haber establecido un fin erróneo para alcanzar una solución son causas mayores que harán fracasar cualquier estrategia (como podría ser una Estrategia de Seguridad Nacional o un Plan Estratégico Nacional Contra la Radicalización Violenta).

Imagen 1 (autor): Partes constituyentes de una estrategia y como estas pueden desglosarse

 

La dirección de la guerra/seguridad

El monopolio de la violencia, en la mayoría de los regímenes actuales, lo ejerce legalmente el Estado. Así mismo, en la mayor parte de las democracias modernas la dirección de la guerra/seguridad la ejerce el nivel político.

Es ese nivel político quien, en materia de seguridad y defensa, asigna recursos y fija prioridades y compromisos a las Fuerzas Armadas (FAS) y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) para llevar a cabo su misión. Así pues, de acuerdo a la separación de poderes del estado en las democracias occidentales, son las FAS y los FCSE los que para alcanzar esos fines que el poder político ha determinado emplean los medios también asignados por el poder político, aplicando procedimientos (modos) establecidos en base a una legalidad tutelada por el poder judicial.

 

El diseño, la resolución de problemas y la estrategia

El “diseño” es una disciplina se ha empleado con éxito en numerosas ramas científicas. Por ejemplo, en la carrera espacial tanto la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (más conocida como NASA) como la antigua Agencia Espacial y de Aviación Rusa (hoy en día Agencia Espacial Federal Rusa) emplearon y emplean el diseño en resolución de problemas y transmisión del conocimiento; otro ejemplo, es la Ingeniería del Software o el empleo que hacen de esta disciplina algunas famosas compañías auditoras como Deloitte[3].

Existe muy poca doctrina nacional en el campo específico del diseño en la resolución de problemas militares / problemas de seguridad. En líneas generales, cuanto más complejo es un problema mayor es la necesidad de emplear diseño; además, el empleo del diseño se vuelve todavía más necesario cuando los problemas a tratar son del tipo interactivamente complejos no lineales.[4]

En líneas generales, el proceso de diseño aplicado a la resolución de problemas militares / de seguridad requiere los siguientes pasos:

  • Entender el ambiente.
  • Entender el problema.
  • Desarrollo de las posibles soluciones al problema.
  • Decidir cuál de las posibles soluciones es la que se va a emplear (generalmente de acuerdo al principio de eficiencia de Pareto).
  • Preparación: dotar de recursos (medios) y modos.
  • Ejecutar la línea de acción.
  • Valorar/evaluar resultados (¿me estoy acercando a mi objetivo?).
  • Reconducir la situación o replanear de acuerdo a la valoración.

Imagen 2 (autor): Método empleando diseño para la resolución de problemas no-lineales

Los dos primeros puntos son cruciales para resolver el problema pues son el punto de partida para generar posibles soluciones. Entender mal el problema o entender mal el ambiente/entorno (las reglas del juego, el medio y los actores con sus motivaciones, relaciones y funciones) supone generar unas soluciones erróneas.

A través del diseño se aprecia la íntima relación entre la estrategia y la dirección del conflicto/guerra; lo cual es clave para entender porque algunas no funcionan. Como se ha visto en los epígrafes anteriores la estrategia se compone de unos fines, medios y modos; los fines los marca claramente el nivel político o al menos deben estar alineados con sus objetivos porque de otro modo no asignaría medios (recursos económicos y financieros) ni aprobaría modos (legales o aquellas acciones llevadas a cabo en la zona gris).

 

El yihadismo y las herramientas empleadas en Occidente para analizar/entender el problema y el entorno

En este artículo se entenderá yihadismo como:

«Aquella interpretación exclusivista y generalmente literalista de alguna de las diferentes ramas del Islam que conduce a la persona a adoptar unos ideales y/o aspiraciones (fines) muy diferentes (extremos) a los de la mayor parte de la comunidad Islámica. Alegando razones religiosas, el yihadismo legitima de forma torticera el uso de la violencia, en cualquiera de sus acepciones (fisca, moral, terrorismo, guerra, etc) como medio para alcanzar el fin.

El yihadismo puede darse en el campo de la opinión (sentimientos, creencias, etc) y en el campo de la acción (conducta violenta, militancia, etc)».

A continuación se discutirá primero acerca de dos aproximaciones occidentales al análisis y resolución de conflictos (Harvard y la OTAN). En segundo lugar, en el ámbito académico occidental, se realizará una concisa exploración del estado del arte de los factores motivacionales que rodean al yihadismo en opinión y el yihadismo en acción.

Por un lado, Havard[5] propone, cuando estudia la religión y los conflictos un método.[6] El enfoque de Harvard trata de evitar sesgos y radica en cuatro principios básicos y una manera de aproximarse a la religión:

  1. La devoción y la creencia son enfoques diferentes al estudio de la religión desde el punto de vista de las Ciencias Sociales.
  2. Las religiones son internamente diversas. En el sentido que nos atañe, por ejemplo, no es correcto hablar del “Islam” ya que no existe un “Islam” como tal, existen Sunies, Chiies, Ibadies y dentro de cada una de estas interpretaciones existen diferentes ramas y escuelas.[7]
  3. Las religiones evolucionan, no permanecen inalterables. Las religiones nacen en unos contextos culturales e históricos.
  4. La religión está incrustada en las experiencias vitales y la mayor parte de las veces resulta imposible disociarla de otras dimensiones como la política, la social o la económica.
  5. La manera de aproximarse a la religión debe tener presente que:
    1. El enfoque debe ser multi e interdisciplinario.
    2. Todo el conocimiento que adquirimos está “situado”, es decir, surge de contextos sociales / históricos particulares.[8]
    3. Así mismo, los textos y otros materiales que se estudian e interpretan en la religión se encuentran “situados” en un contexto histórico y social particular del que no se pueden desligar. Por ejemplo, el Corán está escrito en árabe, para entenderlo perfectamente, entre otros aspectos, habría que dominar el árabe, pero además, no cualquier árabe sino el que se empleaba en la época en el lugar donde se escribió.
    4. La religión puede emplearse como una forma de poder, en este sentido se debe analizar por qué, quién y cómo se benefician y o salen perjudicados por ese juego de poder.
    5. Las normas culturales son un constructo y pueden emplearse para diferentes fines.

Por otro lado, al igual que las Naciones Unidas, la OTAN percibió que la aproximación tradicional a los conflictos: aplicación de una única línea de esfuerzo militar para cesar la violencia no era suficiente en un entorno complejo, volátil, ambiguo e incierto. Así pues, la OTAN se adaptó y modificó su manera de hacer frente a los conflictos a través de una aproximación con diferentes líneas de esfuerzo en seis dominios (las variables operacionales que sirven para enmarcar y entender el ambiente y el problema):[9]

  • Político.
  • Militar.
  • Económico.
  • Social.
  • Infraestructuras.
  • Información.
  • Físico.
  • Tiempo.

Es lo que se conoce como la aproximación integral a los conflictos y se plasmó en la Comprehensive Operations Planning Directive (COPD) que está en vigor actualmente en su versión 2 (2013).[10]

Para finalizar este epígrafe, sería interesante un completo repaso de la literatura occidental sobre aquellos factores y causas que producen el yihadismo. Como el desarrollo de este punto precisaría una extensión considerable, se presenta una síntesis de los aspectos más relevantes sobre los que hay cierto consenso en occidente acerca del yihadismo; la síntesis procede de autores e instituciones de reconocida solvencia:[11]

  • Narcisismo de las pequeñas diferencias.
  • Marginación y exclusión social.
  • Teorías apocalípticas.
  • Mala interpretación de la religión.
  • Odio, venganza.
  • Búsqueda de poder.
  • Búsqueda de estatus.
  • Búsqueda de emociones.
  • Conflicto de identidad.
  • Modernización.
  • Desigualdades.
  • Reacción ante la mala gobernanza.
  • Estado patrocinador.
  • Contagio.
  • Manipulación psicológica.
  • Entorno violento.
  • Falta de integración.
  • Teoría de la privación relativa.
  • Etc.

Numerosos recursos (tiempo, mentes brillantes, dinero, etc) se han invertido en occidente para analizar el fenómeno de la radicalización violenta que termina en yihadismo. A modo de reduccionismo, la mayor parte de los académicos e investigadores de la materia enmarcan las razones o las motivaciones antes mencionadas en una de las tres grandes dimensiones de las Relaciones Internacionales: la política, la economía y/o la cultura/social.

Cabe preguntarse pues si estos análisis que occidente hace de la “otra parte” son válidos en su totalidad. ¿Están libres de prejuicios y sesgos? ¿Es posible que se esté juzgando a la “otra parte” con poca humildad intelectual o haciendo de la cultura propia el criterio exclusivo para interpretar los comportamientos de otros grupos, razas o sociedades? Muchos de los investigadores reconocen que hacen falta más datos empíricos para poder realizar un estudio cuantitativo y extraer conclusiones ciertas a cerca de las verdaderas causas o motivos del yihadismo. ¿Sería posible preguntar directamente a la “otra parte” cuáles son sus verdaderos motivos?

 

No analizar a la fuente, escuchar a la fuente

A continuación se va a realizar un brevísimo estudio de dos casos donde el autodenominado Estado Islámico y al Qaeda exponen francamente los motivos de sus acciones.

 

Dabiq (2016), número 15, Rompiendo la Cruz

La revista Dabiq ha sido utilizada por el autodenominado Estado Islámico (Daesh) con fines propagandísticos y de reclutamiento. Dabiq, por su parte, declara que la revista tiene por finalidad la unidad (tawhid)[12], la búsqueda de la verdad (manhaj)[13], la migración (hégira), la guerra santa (yihad) y la comunidad (jamaa'ah)[14].

En el epígrafe Why we hate you, why we fight you se manifiestan claramente los motivos por los que odian y combaten; y desde su perspectiva son:

  1. Os odiamos, ante todo, porque rechazáis a Alá como único Dios verdadero…/…esa es también la razón principal por la que os combatimos, ya que se nos ha ordenado que luchemos contra los no creyentes hasta que se sometan a la autoridad del Islam.../… por eso aunque dejéis de combatir contra nosotros, nosotros no vamos a parar.
  2. Os odiamos porque vuestras sociedades seculares y liberales permiten aquellas mismas cosas que el mismo Alá ha prohibido mientras prohíben muchas de las que Él ha permitido.
  3. En el caso particular de los ateos os odiamos y combatimos porque no creéis en la existencia del Señor y Creador.
  4. Os odiamos por vuestros crímenes contra el Islam y os combatimos para castigaros por vuestras transgresiones contra nuestra religión.
  5. Os odiamos por vuestros crímenes contra los musulmanes. Os combatimos para evitar que sigáis matando a nuestros hombres, mujeres y niños y por venganza contra los crímenes cometidos.
  6. Os odiamos por invadir nuestra tierra y os combatimos para expulsaros.

En la medida de lo posible merece la pena leer el epígrafe completo de Dabiq y sacar conclusiones contextualizadas. Si partimos de la base de que el conocimiento está “situado”, la realidad que los occidentales vemos no es la realidad que los yihadistas ven.

Por un lado, el autodenominado Estado Islámico tiene claros sus fines y así los expone abiertamente; por otro lado, un investigador occidental podría confundirse al hallar estos fines si al analizar los medios y los modos a los que recurre el autodenominado Estado Islámico para conseguir sus fines, el investigador, emplea un prisma / punto de vista / criterios puramente occidentales y no contextualiza.

Imagen 3 (autor): Si al analizar el problema del yihadismo se determinan unos fines erróneos, debido al pensamiento sesgado, cuando se establece la propia estrategia difícilmente va a tener éxito porque se está intentando afrontar un problema que no es real o al menos que no es el que la otra parte percibe como tal.

 

Abu Bakr Naji[15] (2004) Management of Savagery

Obra que se difundió en internet a principios del 2000 con el objetivo era proporcionar una estrategia para al Qaeda y otros extremistas mediante la cual pudieran crear un nuevo califato islámico.[16]

En la página 114 de la traducción de William McCants (Harvard), al Haquin expresa claramente:

«…Debemos reseñar que nuestra lucha es una lucha del tawhid contra el infiel, de la fe contra el politeísmo y no es una lucha económica, política o social»

Casi la misma cita puede encontrarse en las conclusiones de la obra, en la página 267.

«Para concluir este artículo, queremos enfatizar que nuestra lucha es una lucha del tawhid contra el infiel y de la fe contra el politeísmo. No es una lucha económica, política o social»

Parece pues que al Qaeda tenía en esa fecha una idea muy clara de lo que quería y porque lo quería. Al igual que en el caso del ISIS, los fines de al Qaeda eran claros para ellos y sus asociados. Sin embargo, si se cae en el etnocentrismo y no se contextualiza, los medios y los modos que al Qaeda emplea podrían llevar a confusión a los analistas occidentales sobre que fines se persigue al Qaeda.

No hay nada político, ni económico ni social. Ni siquiera se acabará la lucha si se alcanzan objetivos en esos campos. Lo que hay detrás es una motivación religiosa, un mandato divino que nace de interpretaciones extremas del Islam y que muestran como deseable, noble y bueno la lucha armada en defensa de la fe. Se está realizando una buena obra con la que si no se alcanza la recompensa en esta vida se alcanzará en la siguiente (merece la pena reflexionar sobre la creencia de los yihadistas de que la vida futura es eterna y podría llegar a ser perfecta y plena en comparación con la vida terrenal que es finita e imperfecta).

 

Johan Galtung y los tres tipos de violencia y la resolución de los conflictos[17]

Si aplicamos las teorías de Johan Galtung a los dos casos anteriores, lo que nos encontramos es un problema de violencia cultural. El yihadismo en su raíz más profunda no deja de ser un extremismo, un exclusivismo ideológico o malas concepciones ideológicas que presentan como natural algo que no es, legitiman y/o hacen aceptable la violencia estructural y directa.

A raíz de esas concepciones, de ver como algo natural cuestiones que realmente no son, se produce la violencia estructural, que es aquella que establece mecanismos para excluir y negar necesidades. Por ejemplo, establecer una idea como verdadera o natural (violencia cultural): grupo étnico A no pertenece al país soberano B aunque haya nacido en él o lleven generaciones en él; violencia estructural derivada de la idea: como A no tiene la nacionalidad no tiene derecho a la escolarización o a la sanidad.

Finalmente, esa violencia estructural es la responsable o la que fomenta la violencia directa en un ciclo de acción-reacción entre los dos actores enfrentados. Ejemplos de violencia directa son: insurgencia, terrorismo (como el gobierno B no da posibilidades de escolarización y sanidad al grupo étnico A este frustra y emplea la violencia en forma de terrorismo), linchamientos, mutilaciones, etc.

Imagen 4 (autor): Los tres tipos de violencia de acuerdo a las teorías de Johan Galtung.

 

Resolver un conflicto no es cesar la violencia directa (es necesario pero no suficiente). La violencia directa es consecuencia de la violencia estructural y cultural (causas profundas). Cesar la violencia directa y no realizar ninguna otra acción es simplemente maquillar el problema porque no se han abordado las causas estructurales o profundas.

Una verdadera resolución de conflictos es la que hace frente a la violencia en sus tres esferas, principalmente tratando de mitigar la violencia cultural (lo más importante aunque no lo más urgente) para lo cual se precisan medios y modos de la sociedad civil para trabajar en el campo de las ideas (especialmente educación) y horizontes a largo plazo.

La esfera de la violencia estructural (causa frecuente de relaciones de frustración – agresión de la parte marginada) también precisa de la sociedad civil para hacer cambios en políticas, legislaciones, normativas, etc del Estado / sociedad / grupo humano. Los horizontes se pueden alcanzar a medio plazo.

La esfera de la violencia directa (lo más urgente aunque no lo más importe) se afronta a través de las FCSE y la defensa. Es necesario cesar la violencia directa para permitir que la sociedad civil afronte la violencia estructural y cultural en condiciones de seguridad.

Imagen 5 (OTAN, ATP 3.2.1.1): Relación entre el tipo de operaciones militares, las actividades militares y el espectro de conflicto.

 

Disfunciones en las herramientas y estrategias para la resolución del problema del yihadismo

Occidente se enfrenta actualmente ante problemas graves en materia de yihadismo y resolución de conflictos por tres razones:

  • no enmarca/acota/entiende bien ni el problema ni el ambiente,
  • no se emplean herramientas de decisión apropiadas al tipo de problema y
  • aunque se entendiese bien y se decidiese adecuadamente, los medios y modos que se aplican no son los adecuados.

Vemos someramente cada uno de estos tres aspectos:

Primero, la resolución de problemas complejos (interactivos y no-lineales) como el yihadismo implica emplear: diseño, pensamiento crítico, dinámica de sistemas no-lineales, teoría de sistemas, análisis probabilístico, teoría de juegos, redes y formación de patrones entre otras disciplinas. Todas estas técnicas se emplean para entender, acotar, desarrollar posibles soluciones, decidir y reajustar si fuese necesario.

No contextualizar adecuadamente, aplicar estándares occidentales a las motivaciones, no tener presente aspectos culturales propios de la sociedad en la que se está resolviendo el problema o pensar que solo son aceptables los estándares occidentales dificulta entender las reglas con las que se mueven los actores de mi sistema (entender el ambiente); es como querer jugar una partida de póker con reglas de mus. El etnocentrismo también obstaculiza  acotar y entender el problema del yihadismo.

Como se ha discutido en el epígrafe «El yihadismo y las herramientas empleadas en occidente para analizar / entender el problema y el entorno» la mayoría de académicos identifican unas causas de yihadismo que, aunque pudiesen ser intervinientes, no son las causantes de la violencia, de acuerdo a los mismos yihadistas.

Se cae en el etnocentrismo cuando se piensa que la política (por ejemplo, ver la democracia como el único sistema de gobierno), o la economía son la solución al yihadismo y se desprecia la religión[18] y las ideas como algo esencial en el problema (especialmente cuando “la otra parte” nos lo está diciendo). Hay sociedades que no están ni estarán preparadas para una democracia ni a corto ni a medio plazo, de hecho hay sociedades que ni siquiera contemplan la democracia, tal como la entienden los occidentales, porque no creen en la separación de los poderes del estado.

Segundo, como ya se expuso en el ensayo paralelo a éste, el método que se emplea para analizar y tomar decisiones no es el adecuado para problemas complejos no-lineales como el yihadismo.[19]

Tercero, los medios y modos para resolver el problema no son los apropiados. Cualquiera que conozca la OTAN, organización político-militar de defensa colectiva, conoce que a pesar del enfoque integral que da a la resolución de conflictos su mayor músculo son las capacidades militares. Para hacer frente a problemas complejos multidisciplinares precisa de medios y modos que carece.

La Alianza Atlántica es una herramienta de defensa formidable que funcionaba a la perfección para hacer frente a un adversario convencional como el antiguo Pacto de Varsovia. Es cierto que con la caída del muro de Berlín la OTAN se ha esforzado por reinventarse y adaptarse a las nuevas amenazas; los conceptos estratégicos han variado, el planeamiento para hacer frente a los conflictos ha variado (a sabiendas de que se deben de tener presentes más dimensiones, además de la militar, para hacer frente a la resolución del conflicto) sin embargo, este esfuerzo todavía no es suficiente en el campo de la lucha contra el yihadismo.

De acuerdo a lo anteriormente mencionado, y viendo las líneas de esfuerzo y las líneas de operaciones que se desarrollan en la COPD v.2 la Alianza Atlántica se enfrenta a los conflictos con grandes capacidades militares pero escasas capacidades políticas, económicas, sociales, de infraestructura, de información pero sobre todo, y al contrario que la insurgencia o el yihadismo, con muy escasas capacidades para emplear el tiempo en beneficio propio.

Imagen 6 (OTAN): diseño operacional de la COPD v.2.

Cómo occidente va resolver conflictos como el yihadismo que requieren que, una vez se cese la violencia directa, se ejerzan esfuerzos en el campo de las ideas para revertir la violencia cultural que alimenta la violencia estructural y la violencia directa es algo que está por refinar y en lo que todavía hay mucho margen de mejora.

Desnaturalizar aquellas ideas enquistadas que presentan como normal, en determinadas culturas, aspectos que no los son, es una tarea difícil con la proporción de medios y modos que actualmente emplea Occidente. La educación y monitorizar lugares en los que se difunden ideas peligrosas (violencia cultural) son aspectos cruciales que si no se escriben en las estrategias de lucha contra la radicalización violenta / yihadismo, a pesar de su coste político, hacen que luego sea muy difícil dotarlas de recurso (económico, humano, etc) así como ampararlas modos y procedimientos legales.

 

Consideraciones finales

La poca humildad intelectual, la falta de conocimiento (saber) del entorno o del problema, la carencia o la incorrecta aplicación modos (saber hacer), la carencia de medios o el etnocentrismo son factores que dificultan la resolución de problemas complejos no-lineales.

En este artículo ha tratado de evidenciar como occidente entiende mal algunos aspectos cruciales del problema y del entorno, toma decisiones con herramientas poco adecuadas y emplea modos y medios poco apropiados para resolverlo.

Esperemos que la historia no se repita:

«En primer lugar, no sabíamos dónde estábamos metiéndonos. Creíamos que esta era otra Guerra de Corea, pero estábamos hablando de un país diferente.

En  segundo lugar, no conocíamos a nuestros aliados Vietnamitas. Nunca los llegamos a entender, y eso fue otra sorpresa. Por supuesto, de los Norvietnamitas sabíamos aún menos.

Respecto a Vietnam. ¿Quién era Ho Chi Minh? Realmente nadie lo sabía.

Por eso, hasta que no conozcamos bien al enemigo, a nuestros aliados, y a nosotros mismos, más nos vale estar fuera de este tipo de situaciones. Es muy peligroso.»

—General Maxwell Taylor, The Certain Trumpet.

 

José Lorenzo-Penalva Lucas es Jefe del Departamento de Guerra Anfibia en Escuela de Infantería de Marina, Cartagena, España.

 

Bibliografía

Al-Zawahiri, A. (2008). L'absolution (Traducido del árabe al francés y editado por Jean-Pierre Milelli). Paris: Éditions Milelli. 250 p.

Army, U. S. (2012). Commander’s Appreciation and Campaign Design. Training and Doctrine Command (TRADOC) Pamphlet, 525-5.

Beaufre, A. (2002). Introducción a la estrategia. Editorial Rioplatense.

Galtung, J. (1990). Journal of Peace Research, Vol. 27, No. 3. (Aug., 1990), pp. 291-305.

Haraway, D. (1991). Situated Knowledges: The Science Question in Feminism and the Privilege of Partial Perspective. Simians, Cyborgs, and Women: The Reinvention of Nature (NY: Routledge).

Kinnard, D. (1991). The Certain Trumpet: Maxwell Taylor & the American Experience in Vietnam. Potomac Books.

Lorenzo-Penalva, J. (2019). Técnicas cuantitativas o cualitativas de utilidad en el análisis de inteligencia. GESI.

The Royal Aal al-Bayt Institute for Islamic thought. (2009). The Amman Message.

OTAN. (2013). Comprehensive Operational Planning Directive, V. 2.

Van Riper, P. (2011). An Introduction to System Theory and Decision-Making.


[1] En líneas generales siguiendo el principio de eficiencia de Pareto.

[2] Beaufre (2002,15-22)

[3] Deloitte Touche Tohmatsu Limited es por volumen de facturación la primera de las llamadas Cuatro Grandes Auditoras, junto a Price waterhouse Coopers, Ernst & Young, y KPMG.

[4] Para profundizar un poco en los diferentes tipos de problemas y los procesos de decisión se recomienda leer Van Riper (2011) y/o US ARMY (2008).

[6] No desde el punto de vista de la Teología sino desde el punto de vista de las Ciencias Sociales y los conflictos.

[7] Para profundizar en este aspecto se recomienda leer The Amman Message (2009).

[8] Haraway (1991:191).

[9] Algunos añadirían también posteriormente el Dominio físico y el tiempo.

[10] Para ahondar mas en la materia ver: https://www.nato.int/nrdc-it/magazine/2009/0914/0914g.pdf o bien Allied Joint Publication 5 o bien ver PO(2010)0143, “Comprehensive Approach Report” de 13 Oct 2010 y PO(2011)0045 “Updated List of Tasks for the Implementation of the Comprehensive Approach Action Plan and the Lisbon Summit Decisions on the Comprehensive Approach” de 7 March 2011.

[11] Por ejemplo, Centro Internacional Contra el Terrorismo (International Centre for Counter-terrorism, ICCT), Naciones Unidas, El Instituto Noruego de Investigación en Defensa (Forsvarets forskningsinstitutt, FFI), etc.

[12] Requiere traducción al árabe para su completa comprensión: التوحيد Tawhid es un concepto nuclear en el islam. La palabra encierra numerosas implicaciones que podrían resumirse en la proclamación de la unidad de Dios. El significado tradicional es: "la fe en el Dios único, Creador de todo el Cosmos, Gobernante de todo en solitario, sin compañero en su dominio de todo.”

[13] Requiere traducción al árabe para su completa comprensión: جهنم Manhaj es una metodología a través de la cual se pretende alcanzar la verdad.

[14] Requiere traducción al árabe para su completa comprensión: ةعامجلا Jamaa´ah significa la unidad de la comunidad, la congregación. Es el antónimo de la separación / dispersión / segregación.

[15] Que es uno de los alias de Mohammad Hasan Khalil al-Hakim (en árabe: محمد حسن خليل الحكيم‎); otro  alias Abu Jihad al-Masri (en árabe: أبو جهاد المصري).  De acuerdo con el departamento de Estado de Estados Unidos jefe de operaciones externas de al Qaeda.

[16] Sawt al-Jihad, vinculada a al Qaeda en la Península Arábiga publicó varios fragmentos de la obra. Al Zawahiri también bendice la obra en su libro L'absolution. La obra también aparece fragmentada y comentada en la publicación de al Qaeda Inspire.

[17] Para ver como Galtung define los tres tipos de violencia consultar Galtung (1990), Cultural Violence.

[18] Realmente una interpretación extrema de la misma.

[19] Lorenzo (2019).

 

Editado por: Grupo de Estudios en Seguridad Internacional (GESI). Lugar de edición: Granada (España). ISSN: 2340-8421.

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