Documental recomendado: The Rise of ISIS

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Este documental contiene escasas novedades respecto a lo que ya se conoce sobre el éxito del Estado Islámico (Daesh), que puede encontrarse bien explicado en varias publicaciones de referencia, como por ejemplo Profiling the Islamic State, publicado por el Brookings Doha Center; The Group that Calls Itself a State, del Combating Terrorism Center at West Point; o el famoso informe The Islamic State del Soufan Group.

Pero, como una imagen vale más que mil palabras, el documental resulta en cualquier caso interesante. Sobre todo porque permite entender que el control actual del Daesh sobre gran parte de las áreas sunníes de Irak obedece fundamentalmente a un problema de carácter político.

Ciertamente hay también causas militares. En especial la corrupción y negligencia del ejército iraquí que favoreció el desastre. Pero la raíz más profunda del problema es el conflicto sectario entre sunníes y shiíes que sufre el país desde hace décadas. Y mientras no se solucione, la opción militar no resultará definitiva, por mucho que se hable de los preparativos de una ofensiva militar contra las fuerzas del Daesh en Mosul prevista supuestamente para esta primavera.

La invasión norteamericana de 2003 y su pésima gestión de los primeros meses de la posguerra facilitaron el estallido de violencia sectaria. No obstante, el problema se remonta a la construcción del Estado iraquí. Durante el tiempo que estuvo en el poder, Sadam Hussein gestionó la división étnica con una represión brutal de kurdos y shiíes. Nouri al Maliki se exilió de Irak a finales de la década de 1970 precisamente por ese motivo. Una vez derrocado Sadam Hussein y ya al frente del nuevo gobierno, Maliki aplicó a su vez –tal como narra el documental– una política sectaria que ha tenido mucho que ver en la desafección de la población sunní y en la ocupación del territorio por el Daesh. Sólo una gestión adecuada de la diversidad étnica, política y religiosa del país sentará las bases de una paz estable. De lo contrario, la contraofensiva militar del gobierno iraquí quizás desaloje temporalmente al grueso de las fuerzas del Daesh en algunos territorios, pero al poco el Daesh hará de nuevo acto de presencia mediante atentados terroristas, razias y nuevas ofensivas desde las áreas que siga controlando en el propio Irak o en Siria.